Grimorio sin Trébol

Capítulo 1

"Fou~ Fouuu~"

"Tranquilo Fou-kun, llegaremos a tiempo para el examen. No hay que apresurarse"

En el bullicio de una calle de ventas y mercancías un joven camino con tranquilidad y una sonrisa curiosa en su rostro mientras observa cada puesto y sus bienes. En su hombro un pequeño animal hizo un ruido parecido a un bufido por impaciencia, pero el joven no pareció darse cuenta de ello.

"¡Mira esto Fou-kun! ¿Quizá deba comprar algo así como una armadura? Los Caballeros mágicos quizá los usan… son caballeros después de todo, ¿No?" Dijo el joven mirando unas armaduras detrás del vidrio de una tienda.

El ´pequeño animal volvió su mirada hacia la tienda, donde el reflejo del joven se sobreponía sobre la armadura, dándole una vista de cómo podría verse esa armadura sobre su cuerpo. Ojos azules parpadearon hacia abajo al ver el precio de dicha armadura y se encogió sobre sí mismo.

"…Creo que estoy bien tal como estoy ahora" se lamentó con una risita mientras rasca su cabellera negra azabache.

"Fou… Fou fou fou"

"Si~ si~ ya vamos en camino. No me distraeré con más cosas" Dijo el joven mientras reanuda su camino hacia el lugar del examen de caballería.

La tentación de ir a ver cada una de las mercancías de cada puesto está ahí, pero se resiste por su deseo de llegar a buen tiempo al examen de caballería. Se lo prometió a si mismo después de ver como un capitán salvo a su pueblo de unas bestias. Tal era su admiración que está aquí el día de hoy, esperando ser aceptado por la Orden de ese hombre.

"Jovencito, quieres sanguijuelas moradas que encontré por ahí?" una amable voz de una anciana en un pequeño puesto llamo su atención. Cerró los ojos por un momento mientras su moralidad entra en conflicto.

"Incluso en la capital puede haber problemas de pobreza, ¿Eh? Realmente no quiero probar eso… pero quiero ayudarla…" pensó el joven mientras resignado se dirige hacia el pequeño puesto.

La anciana levanta su vista y felizmente le entrega dos brochetas de anguila y recibe el dinero. Sus ojos se abren levemente al ver al animal sobre el hombro del joven. "Es un animal muy curioso el que tienes ahí jovencito… ¿Lo vendes?"

El azabache se rio nerviosamente y acaricio al animalito cuando este gruño hacia la anciana para calmarlo. "Fou-kun no se vende, perdón"

"Vaya que pena… es tan peculiar, nunca había visto un animal así" dijo la anciana al ver al animal de apariencia dócil y linda, con pelaje blanco y un curioso traje sobre él como una manta con moño.

Sintiendo que no había problema si habla el joven contesto. "No es un animal en sí, yo lo invoque con mi magia. Aunque solo puedo hacer eso jejeje…"

"Oh vaya, vaya, una invocación, esa es una magia que no había visto nunca" comento la anciana, ganando una mirada interrogante del joven al ver su entusiasmo.

Cortésmente inclino la cabeza y forzó a su boca a abrirse para comer la sanguijuela. "¡Vaya me alegra escuchar eso! ¡Y esto esta delicioso! ¡Muchas gracias!"

"A ti jovencito" despidió la anciana.

Siguiendo su camino y perdiendo de vista a la anciana el joven corrió hacia un callejón y escupió el bocado que tenía en la boca mientras sacude la cabeza rápidamente.

"¡Esa cosa seguro iba a enfermarme si me lo tragaba!"

"Fou… Fou…"

Su compañero acaricio su mejilla en un intento de calmar sus arcadas nauseabundas.

"¡Ya lo decidí Fou-kun! Nada de parar a puestos de dudosa procedencia por el bien de la economía ajena" exclamo el joven. No se arriesgaría de nuevo.

"…Fou"

Su camino hacia el estadio donde se haría el examen fue corto, y vergonzoso, al ver a esas personas vitoreando a los nuevos aspirantes a caballeros mágicos tiño sus mejillas de rojo y escondió la mitad de su cara en su bufanda naranja.

Pensó que se veía lo suficientemente aceptable para este examen, ya que en realidad no sabe que van a hacer. Pero su ropa actual es práctica para algo formal o si debe hacer alguna actividad física, pantalones blancos, una camisa de color negro y debido a que estuvo viajando le añadió una capa encima, y también su bufanda de color anaranjado.

Con paciencia espero en la fila para poder registrarse, tambaleando sus pies de atrás hacia adelante por el nerviosismo. Sabe que harán preguntas una vez entregue su grimorio, pero ha llegado hasta aquí, no sabrá que ocurre hasta que suceda. Solo le queda esperar ser aceptado.

"¿Nombre?" Dijo el encargado de registrar a los nuevos.

"¡Ritsuka Fujimaru señor!" Dijo en voz alta. Con nervios levanto su Grimorio, el cual es un libro grueso de cubierta color blanco con detalles de hojas en las esquinas y en el centro, donde debería ir un trébol, hay un símbolo parecido a una C rodeado por las mismas plantas de las esquinas.

"Uh esto… ¿Realmente es un Grimorio?" Pregunto el encargado mirando el libro con sospecha.

"Por supuesto, este amiguito de aquí vino de él" Dijo el ahora revelado Ritsuka Fujimaru señalando a Fou sobre su hombro. Para probarlo su libro brillo en luz blanca de la cual Fou salto hacia las hojas y desapareció, para luego salir de las mismas hojas saltando al hombro del azabache. Por extraño que parezca en la hoja donde entro se podía ver el título de "Beast" en letras negras.

"Es extraño… y nunca había visto un animal así antes. Pero parece genuino. Está bien, eres el número 175"

"¡Gracias!" Dijo con alivio y Fou lamio su mejilla felizmente.

El encargado suspiro y miro a su compañero en la ventanilla siguiente. "Si me pagaran por cada grimorio raro tendría dos monedas ¿Sabes?"

"Eso es poco" contesto su compañero sin darle mucha importancia.

"Lo sé, pero es raro que pasara dos veces, ¿no?"

Después de un tiempo donde todos fueron registrados llegaron a un área abierta, en el centro del estadio. Ritsuka miro a todas las personas que aspiran a lo mismo que él. Acaricio a Fou para calmarse, porque no sabe cuántos podrán pasar este examen, ni que magia tendrán todos y cada uno de ellos.

Mira a su Fou en su hombro, hasta ahora su única invocación y una de las dos únicas páginas llenas de su grimorio.

"Beast"

No sabía mucho sobre ese nombre, pero asumió que se trataba de una bestia simplemente, tendría sentido cuando vio que su invocación era un animal pequeño.

Aunque no sabía que significaba el IV al lado de su nombre.

Aunque estaba alegre, porque pensó que si se trata del número 4 entonces habría un 1, un 2 y un 3. Se preguntó qué clase de animal seria la próxima Beast que venga en su invocación.

Sus pensamientos fueron distraídos por varios pajaritos negros revoloteando sobre él y varias personas, aunque curiosamente cada vez que una se acercaba Fou volteaba a verla y esta se alejaba rápidamente.

Tan lindo y esponjoso como es Fou es toda una anomalía con habilidades que desconoce. Pero que aprendió con el tiempo por culpa de unos matones que querían molestarlo.

Ritsuka volvió su mirada a los murmureos de varios chicos que se juntan alrededor de un chico alto de cabellera negra que no tiene ningún pájaro cerca de suyo. Curioso.

Hizo una mueca ante el grito de un chico bajo de cabellera gris que es perseguido por varios pájaros. Ritsuka lo miro lamentándose cuando este choco contra un tipo grande, realmente grande lleno de músculos.

Espera, ese hombre…

¡Ese era el hombre que salvo a su pueblo! Agito sus brazos a su lado con los puños apretados de la emoción, estuvo a punto de ir corriendo hacia el hombre cuando vio su expresión enojada y palideció cuando levanto al chico bajo por la cabeza con todas las intenciones de matarlo.

¿Debería hacer algo para impedirlo?

Sus pensamientos fueron interrumpidos por la llegada de dos personas que parecen ser de la misma Orden que el capitán, pues llevan su mismo manto.

Los Toros Negros.

Esperaba poder portar ese manto al igual que ellos. Pero tiene auto conservación, no se acercaría hasta ver que no hay intenciones asesinas rodeando al capitán.

Fuegos artificiales explotaron en el cielo, indicando que iniciaría el examen.

Trompetas soplaron y llenaron el aire con su sonido, y todos los capitanes salieron a un balcón para ver a los aspirantes a caballeros mágicos desde arriba. Cada uno en sucesión mirando hacia abajo evaluando a cada individuo.

"Perdón por la espera" Hablo el capitán del Amanecer Dorado. "Yo estoy a cargo del examen este año. ¡Descenso del Árbol Mágico!"

Ritsuka trago saliva al ver como el cielo se oscureció y gigantes raíces bajaron hacia el suelo. Pero no aparto la mirada. Parpadeo al ver como las raíces formaban objetos que van dirigidas a las manos de cada participante, incluyéndolo. Levanto las manos para agarrar la escoba que cayo inofensivamente en sus manos.

"¡Que dé inicio el examen de caballería!" Dijo el capitán. "A partir de ahora, se someterán a distintas pruebas. Nosotros los nueves capitales los evaluaremos, y finalmente elegiremos a aquellos que queramos en muestras Ordenes. Si son elegidos, se unirán a una. En caso de ser elegidos por varias ustedes escogerán la que prefieran. Por el contrario, si nadie los elige es que consideramos que no están capacitados para unirse. Entonces, con eso claro diré la primera prueba"

Las palabras del capitán pusieron nerviosos a la mayoría, Ritsuka incluido.

"La primera prueba consiste en volar con esas escobas. Un mago capaz de controlar su poder mágico puede lograrlo por instinto. Es el método de transporte básico de los magos. Si no saben volar en escoba no podrán hacer nada. Entonces… ¡Empiecen!"

Ritsuka miro la escoba en sus manos con el corazón latiendo rápidamente. Nunca lo había hecho antes, no porque no quisiera, sino nunca tuvo la necesidad de hacerlo. Fou en parte es responsable de eso. Volteo la mirada hacia los demás. Asintió para sí mismo al verlos lograr volar, así que lo intento.

Se concentró en su poder mágico, que aunque fuera promedio debería poder hacerlo.

"¡Fou Fouuu!"

Abrió los ojos al verse suspendido en el aire, sonrió para sí mismo. Se concentró mucho más y pudo desplazarse fácilmente. El viento en su cara se siente bien y Fou piensa lo mismo.

El resto de pruebas fue complicado y difícil en algunos casos. En especial la prueba de creación con magia, ya que lo suyo realmente no se especializa en eso no pudo ni hacer una forma amorfa que se pareciera a Fou aunque esa fuera su intención. Fou lamio su majilla en consolación.

"La siguiente es la última prueba. Sera una serie de combates–"

"¡A pelear! ¡Formen parejas y enfréntense!" Interrumpió el Capitán de los Leones Carmesí. "¡Puede atacar con sus grimorios! ¡Nuestro trabajo es combatir! ¡Muéstrennos su fuerza!"

El capitán del Amanecer Dorado sacudió la cabeza con una ligera sonrisa y continúo. "La prueba termina cuando uno de los dos se rinda o quede incapacitado. Tenemos usuarios de Magia de Recuperación preparados–"

"¡Así que peleen sin reservas!" Volvió a interrumpirlo el capitán de los Leones Carmesí.

Fujimaru trago saliva. Muchos se veían fuertes y no sabía contra quien enfrentarse ya que no hablo realmente con nadie desde que inicio la prueba. Además combatir no es realmente su fuerte. Sí que hace ejercicio y está en forma, pero no es que sea el mejor en algún estilo de combate. Miro a su Fou con curiosidad. Si encuentra pareja para pelear, ¿Este lindo y pequeño animalito podría vencerlo?

Nunca había cuestionado la fuerza de Fou pero realmente nunca ha visto combatir a su invocación. Simplemente las personas extrañamente no quieren pelear contra Fou.

¿Es demasiado lindo como para querer lastimarlo? Pero eso no explica los gritos de terror.

"Hey chico" Una mano se posó en su hombro.

Ritsuka volvió su mirada hacia un chico alto de cabello puntiagudo. Suspiro internamente, tomaría a cualquiera que quiera enfrentarlo, porque realmente no quiere tener que ir a preguntar.

Varias parejas fueron formándose con el pasar del tiempo. Ritsuka se quedó al lado de su pareja mientras espera su turno. Y con eso empezó el primer combate.

El azabache miro con curiosidad al chico bajito contra el rubio más alto, no podía escuchar que decían pero podía ver la expresión burlona del rubio y la cada vez más enojada del bajito. Fou en su hombro gruño por un momento.

Lo acaricio para calmarlo.

La magia del rubio lo impresiono, podía ver que no sería fácil atravesar esa defensa y esos cañones parecían que podían disparar en cualquier momento, el chico más bajo tendría que esforzarse para vencerlo.

O quizá no.

En un increíble arranque de velocidad el más bajo saco una espada negra de su grimorio y ataco a su pareja, con un golpe destrozo su magia y ataco al rubio, dejándolo fuera de combate al instante y el piso destrozado.

"¡Ese chico tiene una fuerza monstruosa!" Dijo Ritsuka impresionado. Él está en forma, pero ni de cerca sería capaz de eso.

"¿Eh? ¿Fuerza?" Pregunto su pareja.

"¡Si! Nada de lo que hizo era magia. Bueno quizá la espada sí, pero esa definitivamente fue una fuerza rango B. o cuanto menos una fuerza rango c+" respondió el ojiazul.

"¿Fuerza rango B y C+? Dices cosas graciosas"

"Ah… perdón. A veces mido la fuerza así. Jejeej" Dijo apenado.

"Jajaja no le des importancia. Bueno, después del próximo enfrentamiento, ¿Seguimos?" Dijo el chico de pelo puntiagudo.

"Ajaja estoy nervioso, pero está bien" Respondió Ritsuka.

Ambos caminaron al centro después del último enfrentamiento. El mago que hacía de réferi levanto su mano y grito.

"¡Comiencen!"

Ambos grimorios se levantaron y brillaron mientras ambos se alejaron unos pasos del otro.

"¡Magia de Creación de Hielo: Lanzas de carámbano!" Grito el chico de cabello puntiagudo castaño.

Hielo se formó frente a él y tomo la forma de lanzas que lanzo hacia Ritsuka. Quien las esquivo por poco y gimió de dolor al caer al suelo.

"¡Fou-kun, debemos hacer algo!" Dijo Ritsuka a su invocación, quien abrió los ojos sorprendido porque le pidieran algo así.

"¡He tenido la curiosidad desde que nos conocimos, pero ¿Qué es realmente ese animal tuyo?! ¡No lo entiendo!" Dijo el castaño formando más hielo a su alrededor.

"¡Es mi amigo y también al primero de invoque!"

"¡¿Qué se supone que significa eso?!"

"¡Justo como suena Connie!" Le respondió al castaño mago de hielo.

El ahora llamado Connie lo miro con desconfianza pero se encogió de hombros. "¡Bueno si esa cosa es tu invocación pues que haga algo! ¡Me veré malo si solo estoy atacándote como si atacara aun civil!"

"¡Trabajo en ello!" Respondió el pelinegro corriendo para esquivar las lanzas de hielo.

Encima en el balcón los capitanes los observan atentamente. Juzgándolos.

"Magia de hielo… Delicado pero mortal. Se nota que ese chico se ha especializado completamente en ello" Dijo el capitán de los Leones Carmesí.

"El otro chico solo está esquivando. ¿Su magia es ese animal? Nunca había visto una especie igual a eso" Dijo la Capitana de las Rosas Azules.

"Magia de Invocación… Nunca he cortado algo de ese tipo kekeke. ¿Sera como mantequilla o como pan? De cualquier modo, quiero cortarlo por ser tan débil" Dijo el Capitán de las Mantis Verdes.

Abajo en el combate, Ritsuka continuo corriendo para alejarse del hielo. Su oponente estaba mostrándose más frustrado por no poder acertar. Ese chico es rápido para escapar.

"¡Argh ya me harte! ¡Oye, esto será algo que no podrás esquivar! ¡Magia de Creación de Hielo: Muñeco del Invierno Rugiente!" Ante sus palabras una gran acumulación de nieve y hielo se formó frente a Connie, formando un muñeco de grandes garras y picos de hielo afilados. Esta monstruosidad rugió y comenzó a acercarse a Fujimori.

Se notó al momento de lanzar el Hechizo que le faltaba el aire, ese ataque debe cansarlo considerablemente.

Ritsuka aprovechara eso. "Fou-Kun, es momento de hacerlo"

"¡Fou!" la criatura salto de su hombro y corrió hacia el muñeco de nieve bajo la mirada de todos.

"¡Ahora Fou-kun! ¡Llévatelo de aquí!" Grito el Pelinegro.

"¿Qué estas…?"

"¡Fou… FOUUUU!" bajo la mirada sorprendida de todos Fou se encendió en una especie de fuego azul y salto sobre el muñeco, rápidamente la luz envolvió a ambos.

Y en un parpadeo el muñeco y Fou desaparecieron sin dejar rastro.

"¿Que paso?"

"¡Ese lindo perro hizo desaparecer la magia de ese chico!"

"¿Un animal que usa magia espacial?"

De entre la multitud el pequeño Fou regreso corriendo hacia Ritsuka, y regreso a su hombro.

"¡Bienvenido de nuevo Fou-kun, gracias por tu ayuda!" Agradeció el pelinegro a lo que Fou lamio su mejilla.

El chico Connie miro a su alrededor a los murmureos de los demás. Sintió su poder mágico y supo que sin duda su Hechizo se deshizo en algún lugar donde su poder no podía alcanzarlo. Eso lo alarmo, porque él puede proveerle poder a ese hechizo al menos a 200 metros de distancia de él.

"Esto… ¡Esto aún no acaba Fujimaru! ¡Magia de Creación de Hielo: Mandíbulas del Oso Polar!" Un nuevo Hechizo fue lanzado y luego un enorme oso de hielo salió disparado hacia Fujimori, con grandes dientes afilados en su boca.

"¡Fou-kun!"

Fou corrió hacia el oso con la intensión de repetir lo sucedido. De repente Connie levanto su mano en un puño y lo soltó de golpe. Su oso de hielo entonces de deshizo en agua fría que envolvió a Fou y creo un gran charco en el suelo que posteriormente se congelo, atrapando a Fou en hielo que le impide moverse.

"¡Oh no! ¡Fou-kun!" Grito Ritsuka comenzando a dirigirse hacia su amigo. Pero un pequeño pilar de hielo puntiagudo creció del hielo frente a él y casi le perfora la cara. Lo hizo retroceder.

Connie junto sus manos como en una oración y luego hizo un gesto como si cortara el aire. El hielo del pilar se extendió como una hoja alargada que logro rosarlo.

Corto su capa y su torso. Se alejó cuanto pudo pero esa hoja de hielo continúo siguiéndolo. El hielo es transparente por lo que podía ver a Connie acercarse a Fou lentamente. Con hielo formándose en su mano como una espada.

"¡E-Espera, ¿Qué estás haciendo?!"

"¡Deshaciéndome de esta cosa problemática obviamente! Sin él no podrás enviar mis hechizos a otro lado de nuevo, ¿No es así? Además solo es una invocación, puedes invocar otro con tu magia luego" Dijo el castaño de pelo puntiagudo.

"¡Detente! ¡Nunca antes había desaparecido de esa manera, fue el único que respondió a mi llamado, no sé qué pasaría si no regresa!"

El otro mostro incertidumbre en su rostro. No es un sádico y mucho menos un psicópata. No quería deshacerse de la mascota de alguien. Pero es su futuro como Caballero Mágico el que está en juego aquí.

De ninguna manera podía renunciar, no después de todas esas burlas, esos insultos a su persona por parte de su familia que hacia burla de el por tener magia de hielo en una familia llena de magos de roca. Siempre sintió envidia de sus hermanos, tíos y primos por poder usar el elemento de roca, fuerte, firme, destructivo, mientras que el solo era un niño ilegitimo producto de un ataque sexual a su madre por un usuario del elemento del hielo.

¡No quería sus burlas! No su lastima. ¡Ni mucho menos sentir envidia de ellos! Manchado de desgracia y vergüenza, pero aún se enorgullecía de su magia, hermosa, delicada y fría pese a todo lo que le dijeron.

Esos sentimientos en conflicto lo detuvieron por un momento.

Lo suficiente para que el pequeño Fou volviera su mirada lentamente hacia él. Como si hubiera escuchado sus pensamientos.

El capitán de los Toros Negros se inclinó de repente hacia adelante al sentir una entidad maliciosa. Algo retorcido y una sed de sangre que no podía identificar.

Connie deseo no bajar su mirada hacia Fou, porque de espaldas a su dueño quien no podía verle el frente, fue completamente ajeno a su grito de terror absoluto.

Porque una sonrisa enorme llena de afilados dientes y ojos rojos de esclerótica negra devolvieron su mirada.

Y de repente sintió como si le hubieran arrancado la cabeza y su cuerpo hubiera sido mordido por grandes fauces de una bestia gigante.

"¡AAARRRGHHH!"

Ritsuka miro confundido a su oponente cuando este de la nada se alejó tropezando con sus pies del pequeño Fou.

"¡ALEJA ESA COSA DE MI!" Grito despavorido el castaño, quien levanto su espada de hielo en temor hacia Fou, pero esta creció de tamaño para poder aplastarlo por completo.

Dicen que si acorralas a un animal este arremeterá en un intento por sobrevivir. Todos saben eso cuando se trata de un animal del bosque, pero en una persona… raramente puede llegar a pasar.

Lleno de pavor por su amigo Ritsuka hizo lo único que se le ocurrió. "¡Fou regresa!"

Su grimorio brillo al tiempo que Fou brillo con un resplandor dorado y desapareció en brillos y polvo.

El pelinegro miro como su única oportunidad para aprobar el examen desapareció. Fou no era un peleador, pero hizo lo mejor que pudo. Y ahora no tiene nada que luche a su lado. No sin hacer el ritual de invocación. Y en medio de un combate también.

"Maldición, creo que hasta aquí llegue… al menos pudieron ver lo asombroso que es Fou-kun"

Los pensamientos de Ritsuka le jugaron en contra al levantar la mirada y ver al Capitán de los Toros Negros viéndolo con el ceño fruncido. Como si esperara algo de él.

¿Lo recordó? Lo duda, paso hace años. El momento en que ese capitán salvo a su pueblo y él no era más que un niño pequeño.

Pero sus palabras han perdura en su mente hasta ahora.

Supera tus límites

Miro a su oponente, que está ocupado mirando a su alrededor como si esperara que Fou regresara. Dirigió su mirada devuelta y su grimorio giro sus páginas. No escucho el nombre del hechizo lanzado pero podía ver como un tigre de nieve y colmillos de hielo apareció de repente.

Fujimaru no se puso a pensar en cosas innecesarias. Esquivar, correr, deslizarse por la tierra. Hizo todo eso para escapar del tigre.

En su huida se mordió el dedo pulgar, salió sangre. Los capitanes están viendo. Sabe que debe demostrar su fuerza aquí. No hay tiempo para otras consideraciones. Solo aquí puede demostrar que su magia no es inútil, que Fou no es solo un animal lindo que respondió a su llamado.

No volvió a intentar invocar algo como Fou desde que recibió su grimorio. Para el su pequeño amigo lo es todo. Pero ya no está, porque aunque pueda invocarlo de regreso es decisión de Fou regresar a su lado. Si hace el llamado y nadie contesta estará condenado.

Pero es una apuesta. Fou puede regresar si completa el ritual. O puede que algo más surja del círculo. No lo sabe, pero en este combate. No. En general, si quiere ser un caballero mágico sabe que esta situación pasara otra vez. Esto se repetirá y estará indefenso sin nadie a su lado.

Solo sabe pelear usando el poder de otros. Su magia es eso. Invocar a otros.

Corre mientras esquiva pero no se aleja de un área en concreto. Su dedo con sangre siempre permanece en el suelo y en movimiento. El tigre de hielo muerde su capa, se la quita al instante dejándolo con una camisa manga larga negra. Sus pantalones están mojados, sucios y fríos, pero no importa.

Los capitanes observan gracias a su ventaja de altura como el pelinegro mientras esquiva y huye está dibujando algo con su sangre en el suelo.

Un círculo de sangre. O más bien un círculo mágico.

"Completado" Pensó el pelinegro al terminar de dibujar. Chasqueo la lengua para esquivar al tigre de hielo. Levanto su mano y su sangre en el suelo brillo junto a su poder mágico y grimorio. Exclamo fuerte y claro.

"¡Mi voluntad crea tu cuerpo, y tu espada crea mi destino! Si atiendes el llamado del Grial, y atiendes a mi voluntad y razón entonces respóndeme. ¡Yo aquí juro!"

Su tenacidad, su valor y su deseo de superar sus límites hicieron que una nueva página comenzara más manifestar nuevo contenido. Una página con un rectángulo en la esquina superior izquierda de color plata, con la silueta de una persona cubierta por una túnica y usa un bastón. Parece un mago.

"¡Yo encarno todo el bien del mundo, y he de derrotar a toda la maldad del mundo! ¡Séptimo cielo que te revistes en las tres palabras de poder! ¡Ven a mi desde el Circulo de la Atadura, Guardián de las Balanzas!"

Ritsuka Fujimaru es su nombre, su magia se llama:

"¡Magia de Invocación de Espíritu Heroico!"

Esas palabras trajeron un verdadero milagro. Una magia que sirve para anclar el espíritu de un héroe del pasado distante o de un mundo distante, nadie lo sabe, solo aquellos que atienden el llamado puede responder esa pregunta.

En el grimorio, tal como la palabra "Beast" apareció para invocar a Fou, una nueva palabra apareció en respuesta al valor del chico. Y esa palabra es: Caster.

Los capitanes se levantaron de sus asientos cuando un anillo de esferas de luz comenzó a girar para crear un anillo, que se dividió en tres anillos luego, para fusionarse al final en una luz cegadora. Y algo nuevo había salido.

No Fou, la pequeña y linda criatura que lleno de miedo a Connie.

Sino a una persona.

Un hombre.

"Bien entonces. Esta vez fui invocado como Caster" Dijo el hombre de túnica celeste con capucha y un bastón de madera. Parece un mago tradicional. El invocado volvió su mirada hacia quien lo invoco, una sonrisa nostálgica apareció en su rostro. "Ah, eres tu chico. Nos volvemos a ver"

Fujimaru no entendió sus palabras. Esta mas ocupado mirando con asombro desde el suelo a su invocación. Pareciera que el tiempo se detuvo mirando a los ojos rojos de este hombre.

"¿Qué es esto? ¿Otra abominación como ese perro del demonio? ¡E-Estas equivocado si este tipo podrá salvarte Fujimaru!" Dijo Connie recomponiéndose del susto finalmente. "¡Gran Tigre dientes de Sable!"

El tigre de hielo se abalanzó sobre el mago encapuchado con un rugido ensordecedor.

Pero el mago de azul ni se inmuto.

Levanto su bastón sin siquiera mirar en dirección de atacante y una bola de fuego salió disparada de la punta del bastón.

BOOM

Los fragmentos de hielo llovieron inofensivamente sobre Ritsuka y su invocación.

"¿Estas bien, Maestro?" Dijo el hombre.

"Bien… yo… que… ¿Quién eres… o que… eres?" Dijo Ritsuka completamente en shock.

"Hehe, ¿Ese libro tuyo podría responder a tu pregunta?" Dijo el mago encapuchado.

El pelinegro reacciono rápidamente mirando a su grimorio. Una página se llenó de mucha información nueva.

"E-Espíritu Heroico… Caster: Cu Chulainn… El Niño de la Luz. Un héroe del Ciclo de Ulster de la mitología irlandesa. Era un semidiós, descendiente de una mujer mortal, Deichtine, y la deidad, Lugh, el dios que gobernaba sobre el sol y–"

"¡Woah, woah espera!, no digas mi identidad tan a la ligera. Un hombre debe mantener sus secretos ocultos, ¿Sabes?"

"P-Perdon"

El hombre se quitó su capucha, dejando ver una piel pálida, ojos rojos y un cabello de un inusual color azul largo que llega hacia su espalda. Parecía brillar con la luz del sol reflejándose en su piel. Este nombre, Cu Chulainn le tendió su mano a su Maestro para levantarlo.

"Déjame presentarme formalmente" Dijo el peli azul colocando su puño sobre su corazón como si fuera un caballero. "Servant Clase Caster: Cu Chulainn. Seré el guía de tu destino y mi magia Rúnica quemara tus enemigos"

Ritsuka trago saliva y asintió con la cabeza. Este es sin duda alguna un ser invocado por su magia.

"Ahora… ¿Quién en esta ocasión se atrevió a lastimar a mi Maestro?" El de ojos rojos volvió su mirada hacia al castaño mago de hielo que tembló majo su mirada, sin embargo permaneció firme.

"In… Incluso si invocaste al mismísimo demonio yo no me rendiré. ¡Tengo algo que demostrar y la única manera es convirtiéndome en caballero mágico! No voy a retroceder… no voy a dejarme vencer tan fácilmente" Dijo Connie con determinación.

"¡JAJA! ¡Me gusta tu actitud chico! Y no soy ningún demonio. Soy solo un Druida, en esta ocasión al menos. Si mi maestro me hace el favor de invocarme en la clase Lancer entonces yo podría patearte el trasero simplemente"

"Hieeeee… ¡B-Basta de charla! ¡Estamos aquí para combatir!" Dijo el castaño al tiempo que su grimorio se abrió.

"Valor pese a que te tiemblan las piernas. Valoro eso chico. ¡Entonces ven a mí con todo lo que tengas!" Grito el peliazul haciendo girar su bastón con habilidad.

Un tigre de hielo choco contra bolas de fuego, creando una gran explosión. Los espectadores no dieron crédito a lo que veían. Pues aunque el mago de azul claramente se veía superior pelea con tanto entusiasmo y sin contenerse, sin subestimar a su oponente.

Raíces del suelo surgieron atrapando al siguiente ataque del mago de hielo. Y después una explosión de fuego lo destruyo. Los capitanes fruncieron el ceño a la falta de un grimorio en manos del mago azul y también por su variedad de magias que varios tipos elementales.

Girando el bastón en círculos el mago azul se lanzó hacia un nuevo oso que rompió con facilidad acorralando al mago de hielo. Se notaba su cansancio pero una sonrisa en su rostro demostró que en realidad se está divirtiendo.

Ritsuka se sintió cansado mientras la batalla continua. Cosa de la que se dio cuenta su invocación. La diversión podría esperar, su Maestro es prioridad.

Admiro a su oponente, gracias a su conexión con Ritsuka podía saber que esta es solo una competencia para demostrar su valor como magos. No querría terminar las cosas así pero cree que sería lo mejor para ambos.

"¡Prueba la verdad de los hechizos rúnicos que aprendí de Scáthach!" Grito el peli azul para luego hacer girar su bastón y golpear el suelo al tiempo que un círculo mágico de color rojo lo rodeo y acto siguiente debajo del suelo de Connie aparecieron raíces que lo envolvieron dejándolo completamente inmovilizado.

"¡L-Lo lograste!" Dijo Fujimaru con la voz entrecortada por su respiración rápida.

El mago que hace de réferi asintió hacia el inconsciente Connie atrapado en raíces. "¡Ritsuka Fujimaru gana!"

El nombrado sonrió con cansancio. Se estaba tambaleando sobre sus pies y sus ojos se entrecerraron. Parece que va a caer.

Sin embargo unos brazos fuertes lo sostiene, luego es levantado al estilo nupcial por su Servant, quien le sonríe con nostalgia. "Caray haciéndome preocupar… Descansa Maestro, te prometo que seguiré aquí cuando despiertes"

Los ojos del chico se cierran lentamente. Hoy fue mucho más agitado de lo normal.


Ha pasado mucho tiempo. Entre las incontables líneas del tiempo, entre todas las ramificaciones de una sola realidad nunca espere volverte a ver. No de esta manera. No en ese mundo tan alejado de la correcta Historia Pan-Humana.

Pero supongo que así debe ser.

Mi viaje con ustedes fue verdaderamente maravilloso. Ese mago me envió a ver el mundo y sus bellezas. Y sí que lo hice a vuestro lado… pero eso acabo antes de que pudieras demostrarme el valor de la humanidad.

Me entristecí cuando fuiste rechazado y el mundo te dio la espalda a pesar de luchar tan arduamente para salvarlos.

No.

Decir que me entristecí no es lo correcto. Estaba furioso.

Peleaste mucho. Lloraste mucho. Sacrificaste mucho.

No merecías eso. Fue injusto.

Por eso esta vez no pienso dejar que te ocurra lo mismo.

Cuando escuche tu llamado pensaba que estaba alucinando. Admito que fue un llamado silencioso, como un susurro del viento difícil de escuchar.

Yo lo hice y estoy seguro que todos los demás lo harán.

A su debido tiempo.

Escucho tu llamado de nuevo. Ya voy Ritsuka Fujimaru.

Esta vez no estarás indefenso. La Bestia de la Comparación estará a tu lado. Si el mundo te declara enemigo de la humanidad, entonces yo estaré contigo. También soy un enemigo de la humanidad después de todo.


"¡Fou-kun! ¡Ahh que alegría que volvieras!" Exclamo Ritsuka felizmente al ver a su compañero aparecer después de la ráfaga de luz cegadora.

"¡Fou Fouuu!" respondió igualmente feliz Fou lamiendo su mejilla.

"Geh… de todo lo que podías invocar antes de mi tenías que invocar a una Bestia de la calamidad… Bueno, eres alguien singular, Maestro" Dijo Caster.

"¿Eres una bestia peligrosa siendo tan lindo Fou?" Le pregunto a la criatura. La criatura se molestó y salto golpear a Cu. El pelinegro solamente se limitó a reír al verlos.

Cuando Ritsuka despertó insistió en querer llamarlo por su nombre, sin embargo el peli azul dijo que por ahora solo lo llamara así hasta estar seguros de que su identidad no es conocida por nadie. Para ello pidió ir a una biblioteca después del examen y recopilar información.

Fujimaru no vio problemas con eso y acepto.

El mago de azul lo estudio con la mirada por un momento y luego se encogió de hombros. "Me parece que ya estas mucho mejor, quizás ya es tiempo de regresar a tu examen chico"

Como si un balde de agua fría cayera sobre su cabeza el pelinegro se recompuso con alarma. "¡Es cierto! ¡Lo olvide! Ahhh…. ¿Cuánto tiempo estuvo inconsciente? Lo primero que hice al despertar fue llamar a Fou…"

"¡JAJAJA! ¡No te preocupes chico! Solo ha pasado como como una hora. Y a juzgar por todo el ruido de afuera siguen combatiendo"

Un suspiro de alivio salió de sus labios. "Qué bueno… por un momento pensé que me perdí las evaluaciones de los capitanes"

Cu Chulainn entrecerró los ojos. No tenía muchos deseos de ver a su Maestro uniéndose a una organización. "Entonces… ¿estás listo para ir?"

"¡Si! Estoy emocionado, quiero ver la magia de todos los demás" Respondió el mago de invocaciones.

"Entonces, deberíamos empezar nuestro camino" Dijo Cu.

Ritsuka noto que están en otra habitación continúa a la plaza donde estaban anteriormente. Haciendo de la habitación una enfermería.

Mientras sale vio a varios chicos y chicas inconscientes, lastimados, o simplemente deprimidos en camas. Pudo ver a Connie entre ellos, acostado con los ojos cerrados. Quiso detenerme a hablar con el pero sintió que no debía hacerlo en este caso.

No con Fou cerca al menos. Ritsuka no es un genio, pero eso no quiere decir que no pueda unir los puntos después del incidente.

Una vez es casualidad. Dos veces es coincidencia. Tres veces es un patrón.

¿Veinticinco veces?

Sabe que Fou hace algo cuando no está mirando. Algo que asusta a las personas que quieren meterse con él.

Vendrá otra vez a ver a Connie. Y buscar que le perdone por lo que sea que lo asusto tanto con Fou.

Si es que puede. Nunca han querido volverlo a ver después de verlo.

Ritsuka sacudió la cabeza para alejarse de los pensamientos deprimentes. Nunca le han afectado, no va a comenzar ahora.

Afuera en el centro del estadio continúan los combates. Jadeo de sorpresa al ver a un chico salir volando por un gran golpe de un gigante de tierra.

Una mano en su hombro lo distrajo. "Tienen mucha magia interesante aquí. ¿Qué tal si me hablas de ella, Maestro?"

"¡Seguro! Nosotros cuando cumplimos 15 años…"

Los combates continuaron, y para cuando llego al atardecer todos habían terminado y curado sus heridas.

"¡Con esto concluye el examen!" Dijo el capitán del Amanecer Dorado. "Ahora, cuando mencionemos sus números den un paso al frente"

La capitana de las rosas azules se levantó y continúo hablando. "La Orden que desee reclutar a un aspirante levantara su mano. Son libres de unirse a dicha Orden. O en caso de ser elegidos por varias Ordenes escoger cual prefieren. Para eso tienen total libertad"

"¡No obstante! Si nadie levanta su mano, no podrán ser caballeros mágicos" Continuo el Capitán de los Leones Carmesí. Muchos aspirantes jadearon ante estas palabras.

"Cuando eso suceda, deben marcharse de inmediato" Dijo fríamente el Capitán de las Águilas Plateadas.

Muchos están nerviosos, Ritsuka incluido.

Uno a uno todos fueron llamados. A pesar de algunas manos levantadas, nadie eligió a los Toros Negros. Y eso que el Capitán levanto la mano un par de veces. Ritsuka esperaba haber impresionado al capitán, desea unirse a su Orden.

Fujimaru al igual que el resto se sorprendieron al ver que todos los capitanes alzaron la mano por un solo participante, por un joven alto de cabello negro. Y este escogió a los Amanecer Dorado como Orden.

Y luego vino el turno del chico bajito de la primera pelea. No recibió ninguna mano. Y se notaba que eso no le gusto. Los demás no tardaron en reprocharle que se apresurara.

Ritsuka no podría culparlos, él también quiere que lleguen a su número pronto. Pero no culpa al chico porque sus sueños se vean acabados.

Hasta que el Capitán de los Toros Negros bajo del balcón.

Y luego una enorme presión cayó sobre todos. Aunque, un mago de azul ni se inmuto ante el poder del capitán. Quien se acercó al joven de baja estatura.

Le propuso al chico bajito unirse a su Orden.

Esta emocionado. Quizá tenga un compañero novato junto a él este año.

Con suerte.

"No se preocupe Maestro. Estos disque capitanes serían unos tontos si no te eligen"

"¡¿Q-Que demo–?!"

Varias personas voltean a verlo, pero regresan la mirada cuando el mago azul a su lado les devuelve la mirada. Mira interrogante a su Servant, eso le dijo que es Cu, pidiendo una explicación.

"…El vínculo entre un Servant y su maestro permite poder comunicarnos a través de la mente. Solo debe pensar en mí y en que desea decirme para poder establecer comunicación"

"Ehh… Fou nunca hizo eso conmigo" Pensó Ritsuka.

"Incluso si pudieras solo oirías sus fou fouuu, ¿Entiendes maestro?"

"¡Numero 174!"

"¡Ya casi es mi turno! ¡AAHHH que nervios!"

"Lo harás bien"

"¡Numero 175!"

Llego la hora. Dio unos pasos al frente, quedando a la vista de todos los capitanes. Cu y Fou se acercaron también. Ellos son de su Maestro. Estarán con él no importa que. Ya cruzaron mundos por él. No volverán a dejarlo.

No volverá a sentirse solo.

Ritsuka trago saliva. Sus manos se sienten sudorosas. La presencia de sus invocaciones alivio sus miedos. Siente crecer su confianza.

Fou demostró de poder de teletransporte. Y logro invocar a un mago desconocido que lo hace sentir seguro y con orgullo se pone de pie. Su fuerza regreso.

Una.

Dos.

Tres.

Cuatro.

Cinco.

Hay cinco manos levantadas. Los demás aspirantes jadean al verlo. Los capitanes solo hicieron eso con el joven con el grimorio de trébol cuatro hojas.

Águilas Plateadas.

Mantis Verde.

Pavo Real Coral.

León Carmesí.

Y Toros Negros.

Su sonrisa no puede ser más grande. Cu asiente con la cabeza con aprobación y Fou salta felizmente con un pequeño baile de la victoria.

"Numero 175, cinco manos levantadas" Anunciaron.

Cada capitán que levantó la mano lo miro expectante.

Pero su decisión ya estaba tomada.

"Quiero… ¡Quiero unirme a los Toros Negros!" Anuncio con una enorme sonrisa. Muchos jadearon a sus palabras. Algunos indignados.

Incluso los propios capitanes se vieron sorprendidos, y todos voltearon a ver al capitán de dicha Orden. Quien había dejado caer su cigarro de la sorpresa. Los dos miembros de la Orden igualmente se quedaron con la boca abierta de la sorpresa.

"¿Vas a… reconsiderarlo?" Pregunto el capitán de los Leones Carmesí. Ha visto la magia de ese hombre de azul. Poderosas llamas de un poderoso mago. No había duda de que ese hombre fue invocado por el joven. Su poder se sentía como el del pelinegro. Una extensión de su poder.

"Lo siento pero… ¡No lo hare! ¡Vine aquí con toda intensión de que si me convierto en un caballero mágico, lo hare llevando con orgullo el nombre de los Toros Negros!" Dijo Fujimaru sin perder su sonrisa.

"¡BAHJAJAJAAJA! ¡Chico eres divertido! ¡Con gusto te recibiremos en mi Orden!" Dijo el Capitán de los Toros Negros. Se sintió bien, por primera vez alguien que no recogió por ahí decide unirse a su Orden desde un inicio.

"¡SI SEÑOR!" Respondió Ritsuka.

Cu simplemente asintió con la cabeza mientras coloca una mano sobre la cabeza de su Maestro para calmar su entusiasmo. Fou regreso a su hombro.

"Bueno si esa es tu decisión no tengo nada que decir" Dijo el capitán de los Leones Carmesí.

Y luego siguió la selección de caballeros mágicos.

Las primeras estrellas en el cielo indicaban la hora cuando finalmente terminaron.

"¡Y eso es todo! Aquí termina el examen de caballería"

Con eso dicho los aspirantes se repartieron por grupos entre sus conocidos, algunos deseándole suerte a los seleccionados, algunos lamentando su pobre desempeño.

Ritsuka sonrió mientras espera a su nuevo Capitán. Mira a su alrededor como varios capitanes reúnen a sus nuevos reclutas y se van con ellos. Se pregunta porque el suyo tarda tanto.

"Ahh que aburrimiento. Vamos a hacer algo divertido Maestro" Se quejó Cu recostado contra la pared. Incluso Fou parece aburrido tendido sobre su cabeza.

"No hasta que llegue el capitán, Caster"

El mago de azul suspiro. Pero obedecería los deseos de su Maestro sin importar que. Ambos miraron hacia un lado, notando al Capitán y a sus dos miembros siguiéndolos.

Ritsuka sonrió. Su nueva vida como miembro oficial de los Toros Negros está a punto de comenzar.

Todo inicia con el primer paso hacia la aventura.

Y asi dio el primer paso, luego el segundo, comenzó a acercarse a su nueva Orden.

Cu lo siguió en silencio. Los pensamientos de su Maestro fueron demasiado claros para él. Pero no hay problema, este mundo, esta Orden, no tiene idea de quién es su Maestro.

Después de todo, el ya completo una.

De eso habla, aunque sean términos diferentes.

Una Grand Order.