Ultimo Capitulo del dia de hoy

Espero que lo disfruten


Canciones de Fondo:

Por Besarte-LU

Coleccionista de Canciones-Camila

Corazones invencibles- Alex Syntek


Programa de Procreadoras

Capítulo 6

Edward miró a su padre y señaló el pasillo, no iba a tener la conversación con Bella en la habitación.

—Edward, ella firmó un contrato, no se irá a ningún lado—repitió Carlisle.

—Papá, ¿has leído el contrato? No es el mismo contrato que tenía el programa hace cuarenta años. Las cosas han cambiado—explicó Edward.

Carlisle lo miró.

—Bueno, yo lo leí, y hay una cláusula ahí que dice que un contrato/matrimonio entre una yegua y su esposo puede terminar si la yegua se siente amenazada o en peligro— explicó Edward.

—Pero ella no ha cumplido con su parte del contrato, Edward, no ha tenido un embarazo viable. ¡Ella no te ha dado un hijo! —Carlisle insistió.

Edward se frotó la cara con molestia —Lo sé, padre, pero en este momento su seguridad y bienestar son más importantes para mí—Edward dijo en su defensa ya que prometió que la protegería de todo y de todos, incluyendo su padre de ser necesario.

Aunque no sabía por qué estaba siendo una molestia, Carlisle no era un hombre malvado. Sí, era severo, orgulloso y tal vez un poco engreído, pero no era un mal hombre.

—¡Fue envenenada, papá! Su cuerpo todavía está luchando contra los efectos de ese maldito té, tuvo otra convulsión el otro día. Su hígado y riñones redujeron su función, y para colmo su corazón casi se detiene—señaló.

—¿Entonces le dieron el té a propósito? —preguntó Carlisle.

—No, Tanya solo quería que bebiera té de menta para asentar su estómago como lo había hecho cuándo ella estaba embarazada de las gemelas, pero alguien cambió las hierbas por un brebaje que le hizo perder el bebé y le estropeó un montón de cosas en el cuerpo—él dijo.

—¿Estás seguro de que no fue Tanya?—preguntó Carlisle.

—No, ella jura que no lo hizo. Tuvo que estar sentada cuando se enteró de que Bella había tenido un aborto espontáneo, tuvo una crisis nerviosa —le recordó.

—Tanya fue quien me ayudó a elegir a Bella, ¿por qué iba a sabotear esto? Ella quería a este bebé tanto como yo, para ser honesto. Pareces olvidar que también perdió dos embarazos —señaló Edward de nuevo.

—Recuerdo que me dijiste que su médico sospechaba del segundo aborto espontáneo— dijo Carlisle, Edward asintió.

—Sí, ella dijo que no había nada malo en ella o yo, que no sabía por qué había problemas con el bebé que se lograra—recordó Edward.

Casi pierde a Tanya después del segundo aborto, ella se cortó las muñecas. Menos mal que una de las criadas la encontró antes de que perdiera demasiada sangre. A pesar de que ya tenía las gemelas, quería terminar con su vida porque perdió a otro bebé de Edward, sin ninguna razón. Hicieron pruebas exhaustivas y no encontraron nada. Ha pasado casi un año y no ha vuelto a quedar embarazada, la última vez que estuvieron juntos fue antes de que Edward saliera con Bella y aunque lo hicieron toda la noche, no pasó nada.

—Papá, necesito tu ayuda con esto, necesito que estés de mi lado, por favor—le rogó.

—Ponte en mi lugar por favor, ¿qué harías si esto le estuviera pasando a mamá? —él dijo.

—¿No querrías averiguar quién lo hizo? ¿Y si Bella muere? ¿Qué hago entonces? ¿Quién sería el responsable de su muerte? — Preguntó.

Sabía que Bella todavía estaba en una situación precaria de salud incluso si se iba a casa en unas pocas horas.

—Ella está sola en el mundo, nuestra "familia" es lo único que tiene, si no la ayudamos, ¿quién lo hará? —agregó.

Carlisle suspiró, sabía que Edward tenía razón. Sí, quería que Isabella cumpliera con su contrato, pero en realidad su salud era más importante. También necesitaban atrapar al responsable.

—¿Cuál es tu plan hijo? ¿Qué necesitas que haga? — Carlisle preguntó cerrando el espacio entre ellos.

Juntos idearon un plan, discretamente iban a sacar a Bella del hospital y llevarla a la casa de su infancia. Allí la cuidaría una enfermera que Edward iba a contratar. Tanya iba a ver cómo estaba algunas horas al día y él pasaría todo el tiempo que pudiera con ella sin levantar sospechas. Si alguien preguntaba, les decían que la salud de Isabella había empeorado y que tenía que permanecer en el hospital por un período más largo porque su cuerpo estaba gravemente dañado por lo que había ingerido sin sospecharlo. Hablaron con la junta del hospital y del El Programa de Procreadoras y les alertaron de la situación, dijeron que también llevarían a cabo su investigación y que Edward podía contar con ellos para lo que necesitara. Hizo que las enfermeras y La Dra. Hunter firman un acuerdo de confidencialidad para que no pudieran hablar con nadie sobre el caso de Bella. Si alguien preguntaba, debería decir que estaba en estado crítico, pero que la estaba recibiendo el tratamiento necesario y que no podía recibir visitas ya que la tenían en aislamiento.

Cuando Bella despertó, Edward le informó de su plan y ella estuvo de acuerdo en que era lo mejor por el momento. Con eso solucionado, ahora necesitaba trabajar para cambiar la opinión de Bella acerca de irse. Entonces tuvo una idea, sacó su teléfono y marcó.

¡Hola! — Una voz que reconoció como la de Alice Brandon-Whitlock dijo al otro lado de la línea.

Bella le dijo a Edward que Alice se unió al programa de yeguas solo para casarse con Jasper, se habían conocido antes en una fiesta de caridad que había hecho su escuela secundaria y para Jasper, fue amor a primera vista. Lástima que su familia quería que se casara con María, una procreadora que habían seleccionado para él. Pero Jasper no quería a María, ella era fría y calculadora, y no le gustaba la forma en que trataba a la gente. Ella era hermosa, pero no lo que él quería. Peleaba mucho con su familia por eso, le decían que tenía que casarse con una yegua.

Luego, Jasper les pidió que lo dejaran elegir él mismo a su esposa/yegua, sus padres accedieron a que eligiera a quien quisiera y le dieron tres semanas. De alguna manera logró que la solicitud de Alice se acelerara y se incluyera en el catálogo. Cuando supo que su perfil estaba en funcionamiento, casualmente le pidió a su madre que revisara sus "opciones". Se rió entre dientes cuando su madre eligió a Alice y otras dos niñas. Ella dijo que podía tenerlas a las tres si quería porque eran muy buenas opciones.

Luego, Jasper organizó la cita con Alice y antes de que transcurrieran las tres semanas, la llevó a casa para que conociera a su familia. Su madre sonrió porque nunca había visto a su hijo tan feliz, los padres de Jasper les dieron su bendición y tres cortos meses después se casaron en una gran boda en la que Bella fue la dama de honor. Alice hizo tanto su vestido como el de Bella, había sido una ceremonia hermosa, Jasper vestía su uniforme de los Marines. Alice quedó embarazada en su luna de miel a pesar de que ella apenas tenía dieciocho años, Jasper tenía 21. Jasper dejó que Alice terminara su carrera en moda y le instaló una pequeña boutique en el centro de la ciudad cerca de su casa. Alice podría caminar al trabajo si quisiera. Vivían una vida feliz, la familia Jasper no se entrometía tanto en su vida porque Alice había logrado darles muchos nietos, seis bebés en cinco años. Primero, tenían a Jasper, quien heredó su cabello rubio y sus penetrantes ojos azules, y las gemelas Mary Alice y Lillian Isabella. Luego estaban Edgar John y Roseanna Mae y, por último, pero no menos importante, Jasmine Jane.

—Hola, soy Edward Cullen—Él dijo.

Oh, Edward, hola... espera, ¿Bella está bien? — preguntó preocupada.

Bella no tuvo tiempo de decirles a sus amigas que había estado embarazada.

Edward le explicó lo que había sucedido, lo que dijo Bella y su plan para mantenerla a salvo.

¡Bella debe estar devastada! ¿Quién hizo esto? —ella exigió que él le dijera. Lamentablemente, Edward no tenía una respuesta para ella.

—Lo siento, Alice, pero no sé, comenzamos una investigación, pero todo se está haciendo por debajo de la mesa, todo es secreto en este momento. No queremos que el culpable escape—Él dijo.

Fue alguien en tu casa, eso es seguro—dijo secamente.

Edward suspiró, sabía que ella tenía razón.

—Entonces, ¿me ayudarás? — le preguntó a ella.

Haré lo mejor que pueda, Edward, pero al final la decisión es de ella— suspiró.

—Lo sé— dijo Edward resignado.

Alice era su última esperanza, le pidió que convenciera a Bella de que no lo dejara.

¿Pero por qué te preocupas tanto? Nunca has hecho esto por una yegua— dijo Alice.

—Mira Alice, no me conoces, ¿de acuerdo? ¡Sí, por supuesto, haría esto por cualquiera de mis esposas! — se defendió.

No solo estaba haciendo esto por Bella, sino también por Tanya, ya sea que ella lo supiera o no.

—¿Puedo contar contigo? ¿Estarás en la casa mañana? —le preguntó, sabía que tenía una bebé de apenas dos meses, no sabía que es lo que hacía en su día a día.

Sí, déjame mover algunas cosas y hablar con mi hermana a ver si puede cuidar a Jasmine durante un par de horas, entonces estaré allí, te lo haré saber en la mañana respondió ella.

—Muchas gracias, Alice— dijo y luego colgó.

~PP~

Bella fue dada de alta del hospital; iban de camino a la casa de los padres de Bella. Como prometió, Alice estaba allí. Edward colocó a Bella en la silla de ruedas y la subió por la rampa, era conveniente que la casa tuviera una. Bella se puso de pie temblorosa y fue hacia Alice, podía escuchar sus gritos y ver su espalda temblar mientras sollozaba.

—Alice, alguien mató a mi bebé—dijo entrecortadamente.

—Lo sé cariño, lo siento. Vamos a instalarte y podemos hablar de eso—dijo mirando a Edward. Ayudó a Bella a sentarse en la silla y la llevó a la casa. Edward se aseguró de que todo lo que había pedido que se hiciera en la casa estuviese hecho, colocó las cosas de Bella en su habitación y dejó que las dos mujeres hablaran en silencio. Los sollozos de Bella lo atormentaban. Bella lo estaba tratando con cordialidad, él sabía que no podía exigirle nada en estos momentos. La chica divertida y despreocupada con la que se casó hace solo ocho semanas se había ido.

Alice salió de la habitación un par de horas después.

—¿Qué pasó? —preguntó Edward, quien había estado trabajando en su iPad.

—Ella me acaba de contar su versión de las cosas—dijo.

—Edward, creo que es demasiado pronto para tratar de convencerla de que se quede, debes esperar unos días más— dijo Alice con tristeza.

Sabía lo emocionada que estaba Bella por ser su yegua, estaba triste por todo esto. Pero estaba de acuerdo en que si Bella no se sentía segura, tenía que dejar a Edward. Sin embargo, no expresó sus pensamientos, él ya se veía tan desesperado y ella no quería echarle más leña al fuego.

—Logre que se durmiera—dijo.

—Gracias, la enfermera la revisará más tarde—dijo Edward.

Alice tomó su mano —Edward, las cosas saldrán bien. Bella solo está asustada en este momento, pero es fuerte. Ella estaba muy feliz de casarse contigo y ser tu yegua, está decepcionada consigo misma. Ella piensa que era débil y por eso fue fácil para ella enfermarse y alguien se aprovechó de eso—explicó Alice.

La ira de Edward resurgió, no mucha gente sabía que Isabella estaba embarazada, solo su familia inmediata, sus padres, hermanos y sus cónyuges/yeguas. Todos eran sospechosos junto con todo su personal. La propiedad de los Cullen estaba compuesta por cinco casas, Edward era el único que no tenía muchos empleados adicionales, solo una criada que ayudaba a Tanya y Jessica a limpiar la casa dos veces por semana. Todo lo demás en la casa lo hacían sus esposas, él era una persona reservada y odiaba el hecho de que hubiera tanta gente en la mansión cuando él era niño. Tener muchos hermanos no ayudaba en la situación, sentía que nunca tenía un momento para sí mismo. Pero el mismo se contradecía ya que le gustaba tener muchas mujeres al mismo tiempo. Siempre había tenido más de una novia cuando era más joven, hubo un momento en que sus novias también estaban juntas haciendo que su relación fuera más interesante.

Tanya llegó a la casa al mediodía para preparar algo de comida, Edward atendió a sus hijas mientras Tanya entraba con cautela a la habitación de Bella. No sabía cómo Bella iba a reaccionar al verla. Bella dejó entrar a Tanya, Tanya contó su versión de lo que había sucedido, y también le contó su experiencia cuando tuvo sus abortos y su intento de suicidio. También le conto cómo la trató Edward durante su recuperación física y mental. Bella estaba horrorizada pero un poco conmovida con su historia, pero en el fondo sabía que Tanya no tenía la culpa. Estaba empezando a pensar que tal vez ella también era una víctima.

Tanya le ofreció a Bella su apoyo, Bella le agradeció y luego aceptó la comida que le había preparado. Tanya se quedó con ella hasta que terminó de comer. Bella necesitaba ir al baño y Tanya la ayudó, necesitaba cambiarse las toallas sanitarias. Bella estaba avergonzada, pero dejó que Tanya la ayudara ya que todavía tenía mucho dolor. Tanya trabajó tan rápido como pudo y volvió a acomodar a Bella en la cama.

—Cariño, sé cómo te sientes, pero puedo asegurarte que superarás esto, eres joven y saludable, te recuperarás en poco tiempo. Estarás lista para volver a intentarlo en unas pocas semanas—dijo Tanya.

—¡No, Tanya, no quiero volver a hacer esto! Me voy a salir del programa—declaró Bella.

—Bella, ¿dónde estaría si no lo hubiese intentado nuevamente? No tendría a mis hijas si me hubiera dado por vencida después de ese primer aborto espontáneo—dijo Tanya.

Bella estaba confundida, quería a Edward, quería ser su yegua, no solo por la vida que él podía darle, sino porque ella… ella no quería pensar en eso porque sabía que era un sentimiento unilateral.

—Tanya —dijo Bella.

—Sí, querida— respondió ella, estaba recogiendo la bandeja iba a llevarla a la cocina.

—¿Cuándo fue la última vez que estuviste con Edward? —ella preguntó.

—¿Qué quieres decir? —Tanya preguntó confundida.

—¿Cuándo fue la última vez que te acostaste con él? —Respondió ella sonrojándose un poco.

Tanya estaba horrorizada por su pregunta, —una semana más o menos antes de que él se reuniera contigo—respondió.

—¿Porque preguntas?

—Solo curiosidad—dijo ella.

—¿Estás celosa? —preguntó ella con un toque de miedo en su voz.

"No, para nada, vivimos en un mundo polígamo, somos parte del programa de yeguas. Yo llegue a tener dos novios a la vez, me gusta esta vida. Sé en lo que me estaba metiendo en ese sentido, quiero decir, ya sabía que él te tenía a ti ya Jessica —dijo Bella.

—Jessica no entiende eso, me odia—dijo Tanya.

—Oh, ella también me odia—rio Bella.

—¿Estarás con él otra vez? Todavía no sé qué voy a hacer, necesito más tiempo para pensar y sopesar mis opciones—dijo Bella.

"¿No te importaría si él estuviera conmigo otra vez?" preguntó Tania.

"No, en absoluto", sonrió Bella.

Aunque sabe que Edward se acostaría con Tanya le importara a ella o no y viceversa. En esta sociedad el hombre mandaba, aunque las mujeres ahora tenían más libertad y podían estar con más de una persona (después de que esas personas supieran que el otro/otra existía no era adulterio) realmente no le podían prohibir a su marido estar con sus otras esposas/yeguas. Pensar así anihilaba el propósito del programa.

—Es un hombre, tiene necesidades, sé que prefiere lo real a su mano— se rió un poco. Ella prefería que fuera con Tanya en lugar de con Jessica.

—Jessica nunca hubiera dicho lo que acabas de decirme—dijo.

—Lo sé

—Eduarda me llamó puta— recordó Bella de nuevo.

—¡No te creo! —Tanya dijo sorprendida.

—Lo hizo, Edward también la escuchó—dijo.

—Vaya, no puedo creerlo... bueno, quiero decir que sí lo creo, así es como me llama Jessica también—sonrió Tanya.

Estaba acostumbrada a la forma en la que Jessica la trataba, pero escuchar que Eduarda había usado esa palabra la enfureció, solo tenía tres años, ¡qué carajo estaba pensando Jessica!

—Para que conste, nunca les enseñaría a mis hijas a faltarte el respeto de esa manera—le aseguró Tanya.

—Lo siento—se disculpó Bella.

—¿Por qué, cariño?

—Te culpé por el aborto— admitió Bella.

—Lo sé, no te preocupes. Estás perdonada—dijo Tanya con sinceridad.

—Bella, puedes respirar tranquila, nadie sabe que estás aquí, estás a salvo—le aseguró.

—¿De verdad? —preguntó Bella.

—Sí, Edward hizo que todos firmaran acuerdos de confidencialidad y contrató a una enfermera de una agencia de cuidados paliativos que no está relacionada con el hospital. Carlisle y Edward movilizaron a mucha gente para investigar quién te envenenó, lo que te pasó no quedará impune—dijo Tanya con convicción.

Después de eso, dejó descansar a Bella y volvió a la cocina, le sirvió algo de comida a Edward y lavó los platos de Bella mientras él comía. Las gemelas se divertían con las payasadas de Edward mientras comía su pasta, les estaba haciendo muecas tontas. Su corazón se llenó de alegría al escucharlas reír.

Terminó su comida rápidamente, "papá" Edén extendió sus brazos para que la cargara.

Edward la levantó y la colocó en su regazo, comenzó a hacerla rebotar haciéndola reír más fuerte. Su hija menor colocó ambas manos en su rostro y le sonrió.

—papá—dijo ella.

Edward la abrazó y lloró por la pérdida de su bebé con Bella. Tanya se secó las manos y corrió a su lado.

—Está bien cariño, ella está bien, está a salvo—le aseguró.

—No puedo soporto esto más Tanya, duele demasiado, yo también quería al bebé. Me estoy muriendo por dentro, lo deseaba tanto—sollozó.

—Lo sé cariño, lo sé, lo siento—dijo mientras le acariciaba la espalda con dulzura.

—En el lado positivo, Bella nos dio su bendición— dijo con una sonrisa.

—¿Qué demonios significa eso?—preguntó.

—Ella dijo que tienes necesidades y que yo debería ocuparme de ellas—respondió tímidamente.

—¿Ella dijo eso? —Edward preguntó sorprendido mientras se secaba los ojos con el dorso de la mano.

—Sí—dijo Tanya.

~PP~

Dos días después…

—Bella, ¿podemos hablar? — preguntó Edward.

—Supongo que este es un momento tan bueno como cualquier otro—dijo señalando la silla junto a la cama.

Era extraño para ella verlo en la habitación de su infancia, nunca antes había tenido un niño o un hombre en su habitación. Bella había visto todo lo que le había hecho a la casa, arregló el jardín y el jardín delantero, contrató a un equipo para limpiar y desinfectar a fondo, sacó algunos de sus muebles del almacén y los colocó en la casa, y llamó a Alice. Quería dejarlo, pero le dolía el corazón cada vez que pensaba en ello. ¿De verdad ella era importante para él o solo la quería para embarazarla y nada más? Estaba confundida, había estado reflexionando sobre sus sentimientos durante dos días.

—¿Qué pasa Bella? —preguntó preocupado.

—¿Por qué estás haciendo esto? —ella le preguntó.

—¿Qué quieres decir?

—¿Cuáles son tus motivos? —ella continuó.

—¡No entiendo lo que quieres decir! —dijo.

—¡Estás siendo demasiado amable! —ella dijo.

—¿Demasiado amable? ¡Qué demonios! —el exclamó.

—Por favor, responde a mi pregunta—suplicó.

—¿Por qué estás haciendo esto? —Ella le preguntó de nuevo.

—Como si no lo supieras…

—¡Es por eso que te pregunto, Edward, porque no lo sé! —dijo.

—Porque me preocupo por ti—le dijo.

—¿Pasaste por todos estos problemas solo porque te preocupas por mí?—ella preguntó.

—Bella, estoy comprometido contigo, soy tu esposo—le recordó, aunque no sabía por cuánto tiempo más.

—¿Harías esto por Tanya o Jessica? —preguntó Bella.

—Hice algo similar con Tanya, me casé con ella para protegerla de algunos de los hombres enfermos que están en el programa.

—¿Así que eso es lo que sientes por ella? ¿Un profundo sentido de protección?

—No… quiero decir que me preocupo por Tanya, la amo a mi manera—dijo.

—Así que la amas

—Sí—respondió Edward.

Estuvieron en silencio durante lo que parecieron horas.

De repente, los sollozos de Bella llenaron la habitación, y Edward se sentó a su lado en la cama en un instante.

—La amas— repitió Bella.

—Sí

—¿Dónde quedo yo en todo esto? —sollozó.

Edward tomó su rostro entre sus manos y le secó las lágrimas. —Bella, hiciste una pregunta y yo respondí—dijo.

Ella lo sabía, pero no pensó que su respuesta dolería tanto.

—¿Dónde quedo yo? —sollozó nuevamente.

—Bella, me estás volviendo loco—dijo.

Luego lo admitió: —Ya no tengo fuerzas para estar lejos de ti, sé que eso no es lo que querías, pero no puedo, simplemente no puedo—dijo con la voz entrecortada también.

—¿Por qué no puedes? — le preguntó su voz un susurro.

—Porque te amo—confesó Edward.

La respiración de Bella se detuvo ante su confesión.

—¿Me amas? —preguntó.

Edward tragó saliva y asintió —Yo también te amo—Bella confeso lo que había estado sintiendo desde esa noche acalorada que tuvieron en Hawái, donde le suplicó que la amara.

—Quédate quieta—le dijo mientras cerraba el espacio entre ellos y presionaba sus labios contra los de ella por primera vez desde que regresaron de Hawái.

La electricidad que habían sentido esas primeras veces que se tocaron regresó con fuerza, la sensación se extendió por todo su cuerpo mientras sus labios se movían. Las manos de Edward vagaron hasta su cintura, quería sentirla más cerca de él. Isabella gimió ante su toque mientras presionaba su pecho más cerca del suyo. Se besaron hasta que ambos quedaron sin aliento, descansaron frente con frente mientras daban bocanas de aire buscando regular su respiración.

—Te extrañé—sonrió Bella.

—Yo te extrañé más hermosa—le devolvió la sonrisa.

—¿Esto significa que te quedarás conmigo? —preguntó esperanzado.

—Sí, pero tienes que prometerme que me protegerás, que estaré a salvo. Que cuando quede embarazada de nuevo no le pasará nada a nuestro bebe—respondió Isabella mientras avanzaba con cuidado e iniciaba un segundo beso.

Tres semanas después…

Isabella se recuperó casi por completo del aborto. Edward fue fiel a su palabra y se encargaba de cuidarla cuando podía, iba a casa varias veces a la semana para no levantar sospechas, y Tanya solo venía a la casa cuando Jessica estaba fuera en el trabajo.

Carlisle estaba haciendo un minucioso interrogatorio al personal de la finca en busca del culpable pero hasta el momento no han dado resultado. Edward notó que Jessica se ponía nerviosa cada vez que mencionaba el envenenamiento de Bella y su estado "crítico". Sospechó, así que le dijo a uno de sus hombres que la vigilara y le informara.

Edward estaba en su oficina en una breve reunión con su asistente cuando su teléfono celular comenzó a sonar.

—Hola amor—sonrió cuando vio que era Bella.

¡Edward! —sonaba angustiada y asustada.

—Bella, ¿estás bien? ¿Qué está sucediendo? —preguntó.

Estoy bien, estoy bien—le aseguró.

—Entonces, ¿qué está pasando? —le preguntó de nuevo.

Es Tanya— dijo ella.

—¿Qué sucede Bella? —dijo levantándose de su silla y agarrando sus llaves.

Tanya necesita ir al hospital, está sangrando…


Sera posible que en verdad las ame a las dos?

Que paso ahora con Tanya?

Gracias por el apoyo :-)