Disclairmer: los personajes de ¡Buena suerte, Charlie!, le pertenecen a Phil Baker y Drew Vaupen quien crearon el argumento para la serie y a Disney quien la produjo. Solo hago esto por diversión y sin ánimo de lucro.

Nota del autor: No vi la necesidad de explicar donde esta Teddy en esta historia porque en el último capítulo de la serie, ella se va a otra ciudad para estudiar en la universidad y considerando que esta historia transcurre 2 años después del episodio final se supone que sigue ahí porque la mayoría de las carreras duran 5 años más o menos.


El diario de Charlie: Una historia de valentía

Charlie estaba emocionada por comenzar la primaria, pero también estaba nerviosa por lo que sus nuevos compañeros pensarían de ella. Un día, mientras estaba en su habitación, decidió escribir sus pensamientos y sentimientos en su nuevo diario.

La habitación de Charlie estaba decorada con colores suaves, con peluches y muñecas repartidos por toda la habitación. La cama de Charlie tenía una colcha de color rosa con pequeñas flores blancas que la cubría. En el escritorio, se podían ver sus libros y útiles escolares.

Charlie abrió su diario y comenzó a escribir: "Querido diario, mañana es mi primer día de clases en la primaria. Estoy emocionada por conocer a mis nuevos compañeros, pero también tengo miedo de que se burlen de mí por ser pequeña. Espero que todo salga bien".

Charlie guardó su diario en su cajón y se fue a dormir.


A la mañana siguiente, se levantó temprano para prepararse para su primer día de clases. Se puso un atuendo adecuado para la ocasión y desayunó con su familia.

Sus padres la llevaron al colegio, una vez ahí la acompañaron hasta la puerta del aula y le dieron un abrazo cálido antes de despedirse. Charlie se sentía segura con la idea de que sus padres volverían a buscarla al final del día, pero no se sentía tan segura al mirar a su alrededor y ver a tantos niños y niñas que no conocía.

La escuela primaria de Charlie estaba situada en un barrio tranquilo y rodeado de árboles. El edificio de ladrillos tenía ventanas grandes que permitían la entrada de luz natural. La clase de Charlie era luminosa y colorida, con las paredes decoradas con dibujos y trabajos de los estudiantes. Charlie se sentó en su pupitre, junto a una niña de ojos cafés, cabello negro y piel morena que parecía simpática. La maestra les dio la bienvenida y les explicó las reglas del aula.

Pero cuando llegó el recreo, todo cambió.

Charlie salió corriendo hacia el patio de recreo con la esperanza de hacer nuevos amigos y divertirse. Pero en lugar de eso, fue recibida con burlas y risas de los otros niños. El patio estaba lleno de niños jugando y riendo, pero cuando Charlie se acercó, parecía que todos se detuvieron y la miraron. Uno de los niños la señaló y gritó: - ¡Miren, es la bebé Charlie!

Una niña pelirroja y de ojos verdes se río y preguntó: - ¿Por qué eres tan pequeña?

Charlie se sintió sola y triste. No sabía cómo hacer amigos en un lugar tan grande y desconocido. Durante todo el recreo se mantuvo apartada, observando a los demás niños jugar y divertirse juntos.


Aquella tarde, Charlie regresó a casa desanimada después de su primer día en la nueva escuela. Trató de poner su mejor sonrisa para que sus padres no se preocuparan. Sin embargo, su madre notó que estaba muy callada en el camino de regreso a casa y le preguntó qué le pasaba. Charlie sabía que su madre se preocuparía si le decía la verdad, pero tampoco le creería si le decía que no pasaba nada, así que decidió minimizar el asunto diciéndole que extrañaba a sus amigos del jardín de infantes y que le estaba costando hacer amigos en la primaria, sin revelar que había sido objeto de burlas por ser la más pequeña de la clase. Su madre le aconsejó que buscara compañeros con intereses en común, lo cual Charlie agradeció, pero en el fondo sabía que eso no solucionaría las burlas que recibía.

El resto de la tarde, Charlie se la pasó jugando con su hermano menor, Toby, en su habitación. Era algo que no solía hacer muy a menudo, en parte porque se había sentido desplazada por su nacimiento y en parte porque al ser varón y tener tres años menos, sus juegos no eran los mismos. Pero era mejor que quedarse pensando en lo mal que lo había pasado en la escuela y, además, había un doble beneficio: no solo evitaba pensar en lo ocurrido en la mañana, sino que se libraba de que su madre le hiciera más preguntas sobre su primer día en la escuela.

Por su parte Toby estaba tan emocionado de que su hermana mayor le ofreciera jugar juntos, que ni siquiera se preguntó por qué estaba tan complaciente y amable con él. Solo disfruto el momento.


Esa noche, cuando ya estaba en su habitación, Charlie tomó su diario y escribió: "Hoy fue un día terrible. Todos los niños se burlaron de mí por ser la más pequeña y nadie quiere ser mi amigo". Sin saberlo, su hermano mayor Gabe, que estaba pasando por su habitación en ese momento, la escuchó murmurando para sí misma. Como Charlie tenía la costumbre de hablar en voz baja mientras escribía y él tenía buen oído, pudo entender lo que decía y se preocupó por ella.


A la mañana siguiente, cuando Charlie apenas se había despertado, Gabe entró en la habitación de Charlie y le dijo: - Charlie, necesitamos hablar -, Charlie se sorprendió, no esperaba que su hermano mayor la visitara tan temprano. Pero Gabe parecía serio y preocupado por ella. Charlie se sentó en su cama mientras Gabe se sentaba a su lado.

¿De qué? - le pregunto intrigada.

- De lo que está pasando contigo en la escuela. Anoche te escuché mientras escribías en tu diario y sé que te están molestando -, respondió Gabe. Charlie se sintió incómoda al saber que la había escuchado mientras escribía sus sentimientos en su diario, y se molestó un poco de que Gabe hubiera estado espiándola sabiendo que repetía lo que escribía en voz baja, pero Gabe le explicó que estaba preocupado por ella y quería ayudarla. Le dijo que no tenía que aguantar ser intimidada y que, si alguien le estaba molestando, debía decírselo a un adulto.

Charlie asintió, pero confesó que no sabía cómo explicárselos a sus padres y que temía que empeoraran las cosas.

Gabe se tomó un momento para pensar y luego tuvo una idea. - ¿Te gusta cantar? -, le preguntó a Charlie.

Charlie asintió tímidamente, todavía no entendía qué tenía que ver la música con su problema en la escuela.

- Entonces, ¿Qué tal si escribimos una canción sobre tus sentimientos? -, propuso Gabe. - A veces, expresar tus sentimientos a través de la música puede ser una forma más fácil de comunicar lo que sientes. Podemos escribir una canción juntos sobre cómo te sientes y luego puedes mostrarles la canción a nuestros padres.

Charlie aceptó entusiasmada la idea de su hermano mayor, Gabe, de escribir una canción para expresar sus sentimientos.


Esa tarde, Charlie regresó a casa después de su segundo día en la escuela primaria, la situación no había mejorado mucho, pero tenía la esperanza de que la idea de Gabe la ayudaría.

Charlie fue a la habitación de Gabe, quien le había prometido llegar temprano de la preparatoria y así lo hizo. Juntos trabajaron durante horas para poner en palabras los sentimientos de Charlie. Aunque Gabe no era tan bueno como su hermano mayor, P.J., en escribir canciones, hizo su mejor esfuerzo para ayudar a Charlie. Ya que P.J. se mudó cuando su negocio de emparedados de distintos sabores se convirtió en un éxito y no quería molestarlo. Cuando terminaron, Charlie estaba emocionada por mostrarle la canción a sus padres


Después de la cena, Charlie decidió cantar la canción para sus padres sin acompañamiento musical. Con un poco de miedo, les pidió que escucharan su canción. Sus padres la escucharon atentamente mientras ella cantaba con su pequeña y dulce voz:

"Me siento sola y triste

en la escuela me molestan

por ser pequeñita

y no puedo aguantar más.

Quiero amigos de verdad

que me quieran tal como soy

no importa mi tamaño

solo importa el corazón.

Por favor, ayúdame

a encontrar mi lugar

en esta escuela nueva

y ser feliz de verdad".

Después de que Charlie terminó de cantar su canción, sus padres la abrazaron con orgullo. - Esa fue una canción maravillosa, cariño. Estamos muy orgullosos de lo valiente que eres al expresar tus sentimientos – le dijo su madre Amy con una sonrisa.

Charlie sonrió y sintió un gran alivio al escuchar las palabras de sus padres. Sin embargo, sabía que todavía había un problema que necesitaba abordar. Decidió confesarles que la idea de escribir la canción no fue suya, sino de su hermano mayor Gabe. Él la ayudó a poner en palabras lo que sentía.

Los padres de Charlie se sorprendieron un poco al escuchar esto, pero luego sonrieron y asintieron. - Eso demuestra que tienes un gran hermano que te apoya y quiere verte feliz -, dijo su padre Bob.

Charlie se sintió agradecida por tener a su hermano mayor a su lado. Sabía que podía contar con él siempre.

Pero Charlie todavía estaba preocupada por cómo sus compañeros la trataban en la escuela.


Un par de días después, sus padres le preguntaron cómo le iba en la escuela y ella confesó que seguía siendo objeto de burlas y que no tenía muchos amigos.

- Mamá, papá, todavía tengo problemas en la escuela-, dijo Charlie con tristeza.

- Oh, cariño, lo siento mucho. ¿Has intentado hablar con tus compañeros de clase y decirles cómo te hacen sentir? - preguntó su madre.

- Sí, pero no parece que les importe. Todavía me llaman la más pequeña y se ríen de mí cuando no entiendo algo -, explicó Charlie.

- ¿Qué tal si hablamos con tu maestra? Tal vez ella pueda ayudarte a conectarte con otros niños en la escuela-. sugirió su padre Bob

- Eso suena bien, pero ¿Cómo voy a hacer amigos si todos piensan que soy rara? - preguntó Charlie con tristeza.

- Charlie, no eres rara, eres única. Y eso es lo que te hace especial. Tal vez puedas encontrar a alguien que comparta tus intereses. ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre? - dijo su madre.

- Me gusta dibujar y jugar juegos de mesa -, respondió Charlie.

- Bueno, ¿qué tal si organizamos una tarde de juegos aquí en casa?, Invitamos a algunos niños de tu clase y les enseñas tus juegos favoritos. Podrías conocer a alguien nuevo y hacer amigos -, propuso Bob.

Charlie sonrió por primera vez en mucho tiempo, sintiéndose un poco mejor al tener un plan de acción para hacer amigos.

- ¡Eso suena genial! Gracias, mamá y papá -, dijo Charlie.

En los días siguientes, sus padres planearon todo para la tarde de juegos que se llevaría a cabo el día Sábado y hasta hablaron con la maestra para que motivara a los niños a aceptar la invitación de Charlie para jugar en su casa. La maestra quien ya se había dado cuenta de que Charlie tenía dificultades para hacer amigos, acepto ayudar en lo que pueda.


Llego el día Sábado y Charlie estaba un poco nerviosa, pero también emocionada de compartir sus juegos favoritos con otros niños.

Esa tarde, cuando llegaron sus compañeros, Charlie se sorprendió al ver que algunos de ellos estaban emocionados por jugar juegos de mesa y ver sus dibujos. Ella compartió sus juegos favoritos y les mostró sus dibujos.

Al final de la tarde, uno de sus compañeros, un niño de cabello castaño oscuro y ojos marrones se acercó a ella. - Oye, Charlie, no sabía que eras tan buena en los juegos de mesa. - le dijo - ¿Podríamos jugar más juntos en la escuela? - le propuso

Charlie sonrió y asintió emocionada. - ¡Claro! ¡Me encantaría! - respondió.

A medida que pasaban los días, Charlie y su nuevo amigo, llamado George, se volvían cada vez más cercanos. Comenzaron a pasar tiempo juntos en el recreo, compartiendo sus juegos y dibujos favoritos. Charlie estaba muy contenta de haber encontrado a alguien que la aceptaba tal como era.


Un día, durante el almuerzo, Charlie se encontraba en la cafetería de la escuela sentada en una mesa, normalmente su nuevo amigo George la acompañaba pero hoy se reporto enfermo. Así que ahí estaba comiendo su almuerzo sola, cuando de repente uno de los niños que solía burlarse de ella se acercó. El niño tenía el cabello negro y unos ojos del mismo color, que parecían reflejar la vergüenza que sentía.

-Oye, Charlie, quería pedirte disculpas por cómo te traté antes -, dijo el niño con un tono arrepentido mientras miraba a Charlie fijamente -. Me di cuenta de que estaba siendo muy cruel contigo y lo siento mucho - finalizó el niño, esperando una respuesta. La expresión de su rostro reflejaba una sincera disculpa.

Charlie se sorprendió ante la actitud del niño, pero decidió aceptar sus disculpas.

- Está bien-, respondió Charlie sonriendo. - Gracias por disculparte

A partir de ese momento, el niño comenzó a tratar a Charlie con más respeto y, poco a poco, otros niños de la clase también comenzaron a hacerlo. Con el paso del tiempo, Charlie se sintió más cómoda en la escuela y comenzó a disfrutar de su tiempo allí.


Unas semanas después, durante una clase de arte, Charlie dibujó un retrato de su familia. Su maestra quedó impresionada por su habilidad y le preguntó si podía mostrar el dibujo en la próxima exposición de arte de la escuela. Charlie estaba un poco nerviosa por mostrar su trabajo, pero aceptó. Cuando el día de la exposición llegó, sus padres y sus hermanos fueron a verla. Estaban muy orgullosos de ella, siempre habían sabido que Charlie era buena dibujando y pintando, pero aun así se sorprendieron de lo mucho que había mejorado y lo talentosa que era.

A partir de ese momento, Charlie comenzó a recibir más reconocimiento por su talento y habilidades, y su autoestima comenzó a aumentar. Aprendió que era importante aceptarse a sí misma tal como era y que, con el tiempo, encontraría a personas que la aceptarían también.

Fin


Nota final: Si te gusto deja un Review, por favor.