28 de agosto.
Draco estaba practicando con su varita mientras Kali lo supervisaba.
Kali era el elfo personal de su madre desde que era una niña, siendo un elfo de los Black era la más preparada de todos sus ayudantes para cuidarlo.
Biby quien en verdad era su elfo personal e hija de Kali y Gianni estaba en alguna parte de la casa manteniendo la mansión impecable y en orden como cada día.
—Joven Draco—alzo una ceja Kali deteniéndolo de intentar un hechizo de tercer grado—No nací ayer, lo sabe.
—Lo siento Kali—se disculpó y suspiro, volvió a transfigurar un botón en un pasador similar a los que usaba su madre, estuvo transformándolo hasta que le dio los suficientes detalles para hacerlo bonito y Kali sonrió, sus orejas arriba mostrando su aprobación.
Draco descanso un rato de la varita mientras repasaba herbología y pociones, siendo tan cercano a Ellie, Draco conocía por costumbre las hierbas e ingredientes, sin embargo, necesitaba conocer el material que verían durante el año, y asegurarse de que su conocimiento fuera adecuado.
Estaba satisfecho de leer cada libro y entender la mayoría de las cosas, las pocas que aun desconocía se debían a la práctica y desde que obtuvo su varita el día después de su cumpleaños a estado haciendo hechizos cubriendo ese hueco.
Draco era competitivo y gozaba de hacer sentir orgullosos a sus padres, así que conocer demasiado o practicar a escondidas contenido superior no estaba fuera de sus planes.
La mansión contiene tres bibliotecas, que él no desaprovecharía.
Cuando oscureció y el orbe de la biblioteca se encendió Kali termino su tiempo de hechizos. Así que Draco volvió a sus libros, yendo más allá del contenido del libro de encantamientos y tomando material de la biblioteca Malfoy.
Por la noche ceno con sus padres quienes habían estado afuera en el ministerio.
—Buenas noches—los saludo Draco mientras tomaba asiento en su lugar en la mesa.
Los Malfoy tenían distintas mesas, estaban las del invernadero, las de jardín, la de reunión social en el salón de invitados, el comedor central para banquetes y la mesa en la que estaban actualmente.
De seis asientos rectangular, pulida madera de olmo, como la varita de su padre y su abuelo.
Se sentó enfrente de su madre y empezaron a comer, Dobby fue quien levanto los platos y cambio entre platillos.
Draco lo vio de reojo y aparto la mirada cuando la velocidad del elfo lo afecto, Dobby fue el elfo de su abuelo Abraxas, tenía una edad más cercana a la de Biby que a la de Kali y Gianni, lo que lo convertía en un elfo joven, pero estaba traumatizado.
Era el único que sabia como sucedió el asesinato de Abraxas, pero desde ese día lo único que había dicho del incidente es que el lethifold salió de una canica y que Abraxas le ordeno que escapara.
Eso convirtió a Dobby en el primer elfo registrado en salir con vida de un encuentro con un lethifold, los Malfoy también entraron en los libros por ser los segundos, terceros y cuartos magos en sobrevivir a esa criatura oscura.
Fueron horribles recuerdos y Draco intento seguir comiendo, cada bocado había perdido su sabor y bebió de su jugo.
Una vez que trajeron los postres su padre le hablo.
—En unos días iras a Hogwarts—dijo Lucius, su cabello estaba recogido debajo de su nuca, una apariencia más despreocupada que solo mostraba con él y su madre, mientras que su saco estaba guardado y solo estaba con un chaleco gris y camisa celeste—Se de tu capacidad Draco—lo reconoció su padre y Draco guardo la enorme sonrisa que quería salir en su cara—Solo tengo una petición.
Draco asintió, estaba sereno, pero como otras tantas veces se adelantó a su padre, una visión de Lucius hablando sobre Harry Potter y pidiéndole ser su amigo.
Lo tenía en la bolsa, pensó alegre.
En el presente su padre le comenzó a explicar.
—Tus amigos de infancia seguramente te seguirán a Slytherin—hablo sin ninguna duda y su madre con su trenza holandesa e impecable traje perla de dos piezas asintió concediendo que pensaban igual—Pero abra otras personas que no conozcas que tendrán un impacto positivo.
—Cariño—le llamo la atención Narcissa—Estuvimos hablando acerca de esto, queremos que tus aliados se extiendan más allá de solo tus ahora conocidos.
—Entiendo madre—sonrió Draco y la imagen de un Harry adolescente con uniforme de gryffindor volvió a su mente, antes de que se cumpliera el punto fijo y gracias a sus visiones vio a sus hipotéticas visiones futuras peleando de la forma más cliché de Slytherin contra Gryffindor.
Con eso en mente observo a sus padres y preguntó—¿Esto se extiende a miembros de otras casas? —sus padres asintieron y el subió una ceja fingiendo curiosidad—¿Aun si son Gryffindor?
—No hay nada de beneficioso al ignorar a otros solo por su casa—hablo su padre y suspiro—Aun si son gryffindor mientras sean buenos aliados estará bien.
Draco estaba complacido.
—Entonces Harry Potter es una excelente opción ¿no? —dejo al aire mientras sus padres se recuperaban rápidamente.
Había satisfacción en la mirada de su padre y su madre se veía tan complacida como siempre cuando veía a través de ellos.
—Sin duda es una buena opción amor—le sonrió su madre.
29 de agosto.
"Hola Draco,
Nuevas actualizaciones de mi primo y su cola de cerdo, según los profesionales se la pueden quitar, así que mis tíos han estado de buen humor.
Pero recibieron una oferta para inscribir a mi primo en el libro de los récords Guinness (un libro donde ponen las cosas más absurdas, su título "El niño con la cola más extraña"). He estado aguantando la risa desde ayer.
Me hubiera gustado que se la quedara, pero será un buen recuerdo.
Me preguntaste si he leído algún libro de la lista y la verdad es que me quitaron todo lo que compre ese día excepto la bolsa con los muffins que tenía en mi pantalón y el rollo con la pluma, los tienen en su caja fuerte, son 3 bolsas que compre de los duendes en gringrotts así que no pueden sacar nada.
Tengo todo listo para el domingo, estoy muy emocionado de conocer Hogwarts y pasar el año ahí contigo.
No me ignores si estamos en otra casa.
De todas formas ¿Cómo vamos a ir a Hogwarts? Me dieron un boleto para la plataforma 9 ¾, nunca he visto que tengan fracciones ¿es normal?
Hedwig y Helios siguen lanzándose miradas ¿han hecho algo sospechoso cuando están contigo? Deberíamos hablar con ambos cuando lleguemos a Hogwarts, tan solo llevan un mes conociéndose, pero se sienten como rivales.
Deseando verte,
Harry."
Draco sonrió mientras leía la carta, estaba en el bosque que rodeaba la mansión, sentado contra un tronco grande del cual colgaban flores moradas, la brisa era fresca.
Busco a Hedwig y Helios sin poder encontrarlos, volvió a la carta y a su propio pergamino para contestarle a Harry.
"Querido Harry,
Hedwig y Helios sí que son sospechosos, me entregaron la carta y luego se fueron a algún lugar, mi casa está rodeada de árboles y no puedo verlos.
La forma de llegar a Hogwarts es atravesar el pilar entre la estación 9 y la 10, es parecido a la entrada del Caldero Chorreante, pero en vez de que los ladrillos desaparezcan la plataforma tiene un glamour para verse como un pilar permanentemente, pero es una entrada, no es sólida y la puedes atravesar, luego simplemente te subes al tren y eso nos llevara a Hogwarts.
[No me ignores si estamos en otra casa] Imposible, me has conocido, no hay marcha atrás Harry, espero que no llores si es que nos alejan, aun nos veríamos en clases y en nuestro tiempo libre.
Tengo algunos resúmenes de los libros, te los envió con Hedwig y espero se entiendan, nunca he compartido mis notas.
Sobre tu primo pienso igual, es una lástima que le quiten algo que le va tan bien, guárdalo en tu memoria Harry y algún día muéstramelo. Literalmente, existen pensaderos y con una varita puedes sacarte el recuerdo y dejarlo ahí para que otros lo vean.
Aun me quedan varios pendientes antes de estar listo para ir a Hogwarts, entre ellos despedirme de mi amiga que dirige una tienda en Diagon, entre otros menos gratos, asistir a una obra de teatro y entretener a los duendecillos (hijos) de la jefa del departamento de transporte mágico, por buena suerte sus hijos no fueron incluidos en Hogwarts e irán a Ilvermorny.
Deséame paciencia,
Draco."
Hedwig por fin apareció con Helios volando por detrás, el los miro y negó con la cabeza.
—Tengo que ir a la mansión por unas notas para Harry, espérame un poco más Hedwig.
Así lo hizo y pronto Hedwig se fue con la carta y las notas para Harry.
31 de agosto.
Draco se despidió de sus padres y se dirigió por flu a la tienda de Ellie, apareció en la parte de atrás donde Ellie tenía su chimenea, el cuarto como la tienda Fresia tenía un estilo rococo en colores marfil, castaños y dorados.
—Querido—Ellie se levantó del sofá para darle un abrazo que Draco rápidamente correspondió—Me alegro de que no olvidaras visitarme. Ven y cuéntame cómo te va con tu transformación de animago.
Draco se sentó enfrente de ella, en un sofá de dos piezas que reflejaba en el que estaba sentada Ellie, en medio de ambos estaba una mesa de madera con una bandeja de pastelillos.
—Probe dos veces mantener la hoja de mandrágora antes de la luna llena, pero en la primera Biby me sorprendió y me la trague—admitió Draco mientras sentía calor en su rostro, por la dulce mirada de Ellie debió sonrojarse—La segunda vez entre en pánico, madre quería que le mostrara como iba con el arpa y pensé que en cualquier momento iba escuchar como hablaba raro por la hoja, así que me la trague a propósito.
Ellie se rio y Draco le sonrió avergonzado, la verdad era que había tenido una visión lucida donde su madre notaba su habla extraña, porque aún no se podía acostumbrar a la amarga hoja que mantenía debajo de su lengua.
—¿Dónde escondiste la hoja? —pregunto Ellie mientras tomaba un pastelito amarillo, Draco la imito y tomo uno naranja.
—La primera vez acaba de ponérmela en la lengua y la segunda la deje debajo de la lengua—dijo y mordió el pastelito, inmediatamente el relleno de dulce de leche entro a su boca y Draco siguió comiendo encantado mientras veía a Ellie haciendo lo mismo—Después de la luna llena del 25 la mantengo en mis mejillas, es difícil pero aún no me la he tragado.
Cuando termino su bocado, Ellie le sugirió—Un encanto para pegarla a tu boca sería lo más eficaz, cariño.
—¿No tendrá ningún efecto en la hoja de mandrágora? —pregunto preocupado Draco, había leído la teoría para ser animago y una de las preocupaciones de todo maestro de la transformación fue el arruinar de alguna forma el resultado final, había magos que vivían con orejas de murciélagos, con ojos de serpiente, hasta con garras de oso, pero esas eran las transformaciones animagas erróneas más amables. Muchas personas tenían que vivir con alas de insecto en distintos lugares de su cuerpo, o extremidades completas como el hombre que tiene patas de cebra.
¿Por qué Draco se arriesgaba a algo tan peligroso cuando formalmente nunca había tenido transformación? Era sencillo, los presagios le decían que era el mejor momento.
Un presagio como el que tuvo en su cumpleaños. Había ido a la biblioteca a regresar los libros que termino de leer, pero mientras caminaba su brazalete se deslizo y cayo, se agacho a recogerlo y un libro salto a su vista, un rayo de sol alumbraba su lomo y cuando lo saco, noto que el rayo ya no estaba y el brazalete que sostenía ahora estaba en su muñeca como si nunca se hubiese caído.
Entonces comenzó a estudiar y mientras él había esperado tener unos años para poder hacerlo posible, su perfume con felix felicis lo había hecho ver que el presagio llamaba a actuar pronto, necesitaba ser un animago lo más rápido posible.
—Ninguno—le aseguro con confianza Ellie.
1 de septiembre.
Era la madrugada del domingo cuando Draco descansaba en su cama y disfrutaba de la paz, su cama era suave, con sabanas oscuras y plateadas, estiro su cuerpo mientras miraba al techo.
Su mente aun recordaba la última carta de Harry que llego por la noche de forma inesperada.
"Draco,
No he sido honesto contigo y sé que lo sabes, gracias por tratarme como cualquier otra persona. Hasta ese 31 de Julio supe lo que les sucedió a mis padres y por lo que el mundo mágico me cree, sigue siendo desconcertante saber que alguien asesino a mis padres y que el que este con mis tíos sea su resultado.
Me siento especial por ver el mundo mágico y saber que algún día perteneceré a él, pero no me siento especial porque mis padres murieran y me salvaran, muchas personas en el caldero chorreante trataron de llamar mi atención, tomaron mis manos y me agradecieron lo que hice.
Lo único que entiendo es que era un bebe y cualquier cosa grandiosa que haya pasado (la muerte de Voldemort) estuvo fuera de mis manos.
No sé cuántos Harry's haya en el mundo mágico, si es que se volvió un nombre popular, o si de alguna otra forma te enteraste, pero eso ni cuando lo supiste me importa, estoy agradecido porque contigo conocí la amistad.
Gracias Draco, por ser mi Hedwig.
Sigamos siendo amigos,
Harry."
Si Harry consideraba que le estaba mintiendo por omitir su pasado entonces Draco estaba manipulando totalmente a Harry.
Sabía quién era Harry antes de que Harry si quiera vislumbrara un cabello suyo, lo había drogado para agradarle y constantemente omitía su propia identidad, mientras se aprovechaba de la falta de conocimientos mágicos y sociales del otro para entrar en su mente como un amigo y no como el enemigo que en algún futuro hipotético defendió.
Draco se sentía mal, se pasó las manos por su cabello con frustración, culpable no era un sentimiento que esperaba al salvar su cuello y el de su familia.
Presiono sus manos contra sus ojos y respiro.
Harry era agradable y genuino, con una familia y un ambiente terrible que de alguna forma no lo había hecho odiar al mundo.
Trataría bien a Harry, porque no había forma de no utilizar al niño si desde el principio hizo todo por interés.
Un mes de conocer a Harry no podía competir con su familia y su seguridad.
Y tal vez Draco no podía ser honesto, pero al menos podía tratarlo bien.
Era lo mejor.
Draco se despidió de sus padres y subió al tren, esperaba que Harry estuviera bien, lo despistaría por el viaje de tren y esperaría hasta que consiguiera otros amigos.
Amigos honestos que pudieran darle más honestidad de la que Draco se sabía capaz.
Paso por los vagones hasta que encontró a Pansy Parkinson y Blaise Zabini, fue fácil estar con ellos, los conocía desde su infancia y eran sus amigos.
Ocultarles algo a ellos nunca le había molestado como con Harry. Draco converso con ambos mientras pensaba que los tres sabían perfectamente porque hablaban.
Tres herederos conversando y llegando a buenos términos, todo por conexión y poder, no era malo, solo conocían lo que debían de hacer.
Harry entro a ciegas al mundo mágico y lo encontró a él, no solo formaba parte de la elite si no que era un vidente, Draco siempre tuvo la ventaja.
Suspiro sutilmente y le recomendó un libro a Blaise, la puerta de su vagón se abrió en ese momento y los tres vieron con distintos niveles de indiferencia y fastidio a quienes estaban ahí.
Una niña con un enorme cabello y dientes sobresalientes, junto a un nervioso gordito de cabello rubio.
La niña parecía lista para darles un discurso, pero Pansy resoplo y perdió la oportunidad.
—¿Quién eres y que crees que haces? —le pregunto Pansy, su oscuro y sedoso cabello en una bonita trenza vikinga contrastaba graciosamente con la niña que abría y cerraba la boca, hasta que pareció endurecerse y mirar fijamente.
—Neville perdió su sapo y lo estamos buscando ¿lo han visto? —pregunto seria, Draco levanto una ceja y dirigió sus ojos a dicho niño.
—¿Te comieron la lengua los doxy? —pregunto y el chico se estremeció agachando la mirada y tirando sutilmente de la túnica de la niña, Blaise se rio.
Una visión llego a su mente del que supuso era el sapo de "Neville", estaba cómodamente escondido y acurrucado en la maleta de un estudiante, Draco recordaba su cara porque caminaron juntos hasta que la otra niña entro en un vagón a dos puertas de él.
Draco no planeaba decírselo, no escondió ser un vidente para delatarse por un simple sapo.
—Ustedes son unos groseros—casi escupió la niña y murmuro algo sobre matones mágicos, se hizo hacia atrás y empezó a cerrar la puerta—Espero se disculpen cuando estemos en el castillo—y cerró la puerta.
Draco sonrió e intercambio miradas con sus amigos.
—¿En serio los muggles son tan ingenuos? —pregunto cínicamente y Pansy levanto las cejas.
—Un gryffindor obviamente.
—Sin duda—comento Blaise divertido.
El paisaje cambio y pronto se tuvieron que poner sus túnicas negras, aun sin ningún signo de su casa, aunque ninguno tenía dudas de donde estarían.
Al salir por el pasillo, Draco vio al sapo en el bolso de la misma estudiante. Lo ignoro y continuo.
Se metió en el bote junto con Blaise, Pansy y la niña con el sapo, apretó los dientes y trato de ignorarla, ojalá no tuviera un cabello tan vistoso.
Cuando bajaron del bote y llegaron a la puerta donde una profesora los esperaba noto como el sapo saltaba y ese niño por fin lo recuperaba.
Quedo en ridículo, Draco aparto la mirada. No era su problema, el conoce que cosas advertir o no de sus visiones, un maldito sapo no debería importar, se dijo.
Neville tenían la cara roja y llorosa.
Ignorar.
2 de agosto.
Harry esperaba a Helios en el porche, fue otro día tranquilo para él, sus tíos estaban frenéticos llamando a clínicas y hospitales, mientras Dudley se quedaba deprimido en el sofá.
Se fueron por la mañana y Harry felizmente limpio la cocina y recogió la sala, como pensó sus tíos no le dejaron las sobras y fueron tan lejos como tirar la basura en el bote para que no hurgara.
Harry no planeaba hacerlo, todavía tenía seis muffins, muchos pastelitos y otros dulces, estaba feliz de haberse puesto goloso y comprado tanto antes de encontrar a Hagrid, se comería los pastelitos primero para evitar desperdiciarlos si se caducaban y luego continuaría a través de las curiosas comidas mágicas.
Una vez que Helios apareció y le dio la carta, Hedwig lo embosco, voló por el aire en picada hacia la otra ave, Helios salto y dieron unas vueltas persiguiéndose.
No parecían hacerse daño, pero Harry los vigilo hasta que se calmaron y se quedaron en unas ramas tranquilos.
Abrió la carta.
"Harry,
Me estoy riendo mientras escribo esto ¿Hagrid enserio le puso una cola a tu primo? El mismo Hagrid que he escuchado no le hace daño ni a un Horklump (un hongo molesto que dispara púas es amarillo si te acerca te dispara).
¿De qué es la cola? De un burro, de un lagarto, no puedo creerlo, debe ser un sujeto más agradable de lo que pensaba.
¿Los muggles son capaces de quitarla? La medicina mágica es tan rápida que con una simple transfiguración lo tendrían listo en una hora.
¿Helios y Hedwig retándose? cuando regresen ambos los observare, no entiendo porque se comportarían así, Hedwig es hembra ¿cierto?
Sobre los niños y su educación mágica es distinto para cada familia, no hay ninguna escuela que enseñe la magia como Hogwarts para menores de once porque ningún niño tiene varita, así que podríamos ver teoría, pero cada familia decide qué tema es más importante para ellos.
Son muy quisquillosos.
Para mis padres es importante que sepa algunos idiomas y toque instrumentos, porque quieren que me luzca en las fiestas y construya una reputación, una vez en Hogwarts tendré que demostrar que mis habilidades también incluyen la magia.
Hasta ese momento estoy tocando el arpa y practicando con la varita, la magia de menores no es tan exacta así que mientras estes con adultos con varitas no lo rastrearan a ti.
Eso es lo que mi familia considera importante, pero todo el mundo es distinto, tengo un par de conocidos que lo único que saben son sus nombres y el de sus padres (no bromeo) mientras que Pansy y Blaise, dos amigos, son increíbles en la etiqueta mágica pero no están muy interesados en nada.
Las otras familias según se, dejan la educación mágica para Hogwarts y simplemente navegan con sus hijos hasta que cumplen once.
Sin presión Harry, soy atípico al practicar con la varita y básicamente todos seremos nuevos en la magia.
Sobre el sombrero seleccionador, nunca ha existido alguien que expulse por desagradarle, pero puede hablar y decir cosas vergonzosas, así que despeja tu mente ese día y deséame suerte igual.
¡Es un castillo! Hogwarts en las pocas veces que lo pude ver es un enorme castillo, debe haber un montón de misterios en él.
Me encantaría pasar juntos un cumpleaños, ojalá podamos encontrar algo divertido que hacer ese día.
Tengo una amiga que tiene las mejores pociones, te dan energía, te mantienen sano y hasta te curan ¿aceptarías que te enviara? Te advierto que, aunque no quiero incomodarte aun así te las enviare a la próxima, solo mi educación me hace informarte de esto.
Esperando a las sospechosas aves,
Draco."
Harry se pasó la mano por el cabello, había algo incomodo en que Draco supiera de su situación, un niño que parecía venir de una familia acomodada, pero cubriendo la incomodidad estaba la alegría.
Tenía un amigo.
Draco se preocupaba tanto por el que le enviaría pociones. Feliz empezó a escribirle de vuelta.
3 de agosto.
Harry paso la mañana escuchando las quejas de su primo sobre levantarse temprano, para su sorpresa no habían golpeado la puerta para que les preparara el desayuno tan solo se fueron.
Entonces abrió la puerta y saco la bolsa con las pociones que Draco le había enviado en la noche, muy curioso sobre el color que tendrían contra la luz del día.
Camino hasta la salida de la cocina y como era usual se sentó en el pequeño escalón de azulejos, mientras Hedwig revoloteaba feliz y parecía intentar ver que podía cazar, a pesar de que Hagrid y el habían comprado su alimento parecía que los instintos de Hedwig eran fuertes.
Volvió a ver las pociones en la bolsa.
Eran cuatro y recogió la más oscura, su etiqueta decía poción herbovitalizante y era de un oscuro verde que se volvía un tono verde hoja a la luz.
Harry tomo la carta y volvió a leer su efecto.
"La poción verde (herbovitalizante) tiene esencia de díctamo y sirve para heridas menores ¿tienes un moretón que duele, un dolor muscular? Esta es la poción"
Curioso tomo la siguiente poción, era amarilla como la mantequilla, pero con la luz parecía ámbar.
Su etiqueta decía esencia de murtlap.
"¿Heridas abiertas que pueden o no sangrar? La esencia de murtlap es la solución, no la bebas, toma la gasa que está en la bolsa y empápalo en la esencia, luego sobre la herida, no es un efecto inmediato, pero ayuda con el dolor y a que cierre"
La dejo en la bolsa y saco la siguiente, su color era de un rojo suave, pero contra la luz se volvió rosa y pudo ver algunos destellos verdes.
Se llamaba Freesia como una flor normal. Leyó la carta.
"Luego esta Freesia de color amaranto, ¿te sientes horrible, no sabes que es, pero necesitas que pare? Freesia es una poción sanadora que te sacara de cualquier apuro."
Harry pensó que todas era muy útiles, saco por último una poción plateada que a través de la luz parecía mercurio líquido.
"Mi favorito personal es el espino blanco, o la poción plateada, Ellie la dueña de Freesia (la tienda) creo estas dos últimas pociones, espino blanco esta recién nombrada por mi varita, es una poción de salud, así que ¿te duele la cabeza, tienes mareo o tu vista es borrosa? ¡Espino blanco lo arreglara!"
Harry la agito para ver como el líquido sedoso se revolvía, decidió tomar un sorbo para ver su efecto.
La destapo y un olor a manzanas y flores salió de él, Harry parpadeo y lo bebió.
El efecto fue inmediato y sorpresivo, su visión se suavizo y un dolor de cabeza que no había notado que tenia se desvaneció. Su cabeza se sentía liviana y exhalo con alivio.
—La magia es genial—sonrió.
1 de septiembre.
—Apresúrate muchacho—dijo con molestia Vernon, hizo una mueca y se movió de la acera hacia la casa—Olvide las llaves, mete todo y date prisa.
—Ya lo dijiste tío—respondió Harry y no se sorprendió cuando el hombre lo maldijo y siguió caminando, Harry suspiro y acomodo su maleta, Hedwig en el suelo de la parte trasera, se acomodó su sudadera azul e hizo una mueca cuando la enorme ropa se deslizo hasta cubrirle las manos.
Mientras se arreglaba un aleteo lo alerto, volando rápidamente hacia él estaba Helios, sus garras se extendieron y Harry levanto el brazo para que aterrizara.
—Vienes con una respuesta eh—sonrió y quito la cuerda que contenía el rollo de pergamino, para su intranquilidad escucho el fuerte chillido de la puerta principal y levanto su brazo haciendo que Helios aleteara—Vete, rápido.
El ave tan veloz como antes emprendió el vuelo. Harry espero que Vernon no lo hubiera visto y guardo el pergamino en su bolsillo.
—Súbete al auto, no tengo tu tiempo—le escupió enojado y camino pesadamente al asiento delantero, Harry con alivio se deslizo atrás y cerró la puerta.
Paso un tiempo antes de que llegaran a la estación King Cross.
—Mas vale que no te echen de esa escuela—le dijo Vernon cuando lo dejaba, Harry no se molestó en contestarle y recibió un golpe en la cabeza, las personas miraron a Vernon y este rojo les sonrió—Vete ya—le susurro.
—Adiós, cuídate, tío—le dijo con cinismo, el hombre le hizo una mueca y se subió al auto marchándose, Harry se pasó una mano por el cabello y le sonrió a Hedwig—De aquí en adelante va a ser mejor.
Camino adentro de la estación con su maleta y Hedwig a cuestas, una de sus manos sostenía el boleto.
King's Cross estaba repleto de personas, sostuvo la jaula de Hedwig con cuidado y encontró el pilar que buscaba.
Una fila de personas lo cruzaban sin que nadie le pareciera extraño, Harry levanto las cejas y se acercó notando a toda una familia de cabello jenjibre, uno atravesó, luego dos y otro más pequeño, hasta que solo quedo la madre con una pequeña niña.
Ella pareció verlo y le sonrió, había vuelto a la niña en sus brazos cuando rápidamente levanto la mirada y vio alrededor de él. Harry se extrañó hasta que igualmente volteo y noto que todos los niños tenían a algún adulto a su alrededor.
Bajo la mirada y arrastro los pies esperando a que la mujer y la niña siguieran al resto de su familia, pero una voz suave lo llamo.
—Hola cariño—sonrió amable la mujer, Harry la miro, cabello más naranja que rojo y cálidos ojos castaños, tenía un vestido largo que se movió cuando con cuidado acerco su mano a su hombro, la niña ya no estaba con ella—¿A Hogwarts?
—Si—susurro.
—Bueno pequeño lo que tienes que hacer es correr hacia este pilar y después estarás en la estación correcta—le dijo.
Harry lo sabía, pero estaba rígido por la sorpresa así que asintió como si lo acabara de aprender y la mujer lo acerco más al pilar.
—Corre a través de el—señalo
—Gracias—por fin Harry encontró que decir, la mujer se veía afectuosa y maternal, lo que hizo que Harry se avergonzara—Soy Harry.
Sorprendida la mujer lo volteo a ver, sus ojos recorriendo su cabello desordenado y fijando la mirada en su ceja donde su cicatriz estaba casi oculta, pareció bajar la mirada a su ropa demasiado grande y asentir como si comprendiera.
Harry supuso que había averiguado quien era. Había algo amargo en que todos supieran lo que había pasado con sus padres mientras que él no lo averiguó hasta hace poco.
De todos modos, se despidió de la amable mujer y corrió hacia el pilar.
Antes de atravesar el pilar la mujer le grito su nombre "Molly".
El pilar no era nada sólido y salió fácilmente del otro lado viendo una estación de tren y muchos alumnos con lechuzas o búhos, camino lejos de donde los de cabello jengibre esperaban a su madre e intento vislumbrar a Draco, pero era muy pequeño y eran muchas personas.
Algo abrumado entrego su boleto y entro en el tren, paso por las cabinas hasta encontrar una vacía y entrar. Coloco a Hedwig en el asiento e intento subir su maleta en el compartimento superior, pero fallo, su cabina fue abierta y dos pares de manos empujaron la maleta.
—Ahí tienes—dijo una voz, Harry volteo notando que eran dos de los hijos de Molly, al parecer eran gemelos, que en este momento le sonreían.
—Sera más fácil bajarlo—le dijo el otro con la misma voz.
—O eso creemos—respondió el anterior, ambos lo miraron y se rieron, Harry los encontró tan parecidos que estaba fascinado. Entonces los gemelos se presentaron.
—Soy Fred—se señaló uno y el otro lo imito.
—Soy George, estamos en tercero y tu debes ser ese niño que nuestra madre ayudo.
—Hijo de muggles—aseguro Fred y junto a George asintió.
Harry negó—En realidad mis padres eran magos.
—"¿Eran?"—cuestionaron al mismo tiempo, sus ojos pasaron por el observándolo hasta que cayeron en la cicatriz que cruzaba su ceja y se perdía por su flequillo, el asintió.
—Soy Harry, un gusto—les sonrió, los gemelos le hicieron una graciosa reverencia.
—Sir Harry—asintió George—Nos retiramos a nuestro vagón.
—Ojalá te vaya bien en Hogwarts—deseo Fred y ambos empezaron a salir.
—¡No te olvides de hacer bromas!—dijeron al mismo tiempo, Harry se rio incrédulo mientras los dos hermanos se iban, vio a Hedwig acicalándose y se dejó caer a su lado.
Los magos eran todo un espectáculo.
Cuando el tren comenzó a moverse, abrió el pergamino que Helios le entrego.
"Harry,
Tampoco he sido honesto contigo, no creo que alguna vez pueda ser sincero del todo con alguien, sin embargo, no te quiero hacer daño.
Mi familia, o más bien, la mayoría de mi familia y quienes más me importan estuvieron del lado equivocado de la guerra.
Me llamo Draco Abraxas Malfoy Black ¿largo no?
Mis apellidos probablemente no signifiquen nada para ti, pero los Malfoy y los Black son conocidos por haber ayudado a Voldemort.
Tengo dos tíos en Azkaban y un primo (o tío, es confuso) que también está ahí. Mi abuelo favorito que falleció hace poco, tenía la marca tenebrosa, es un tatuaje que le ponía a sus seguidores y mi padre igual lo tiene.
Mis padres se han vuelto neutrales, pero siguen siendo muy conocidos por ser parte de familias oscuras.
No quiero alejarte y espero que me sigas aceptando como un amigo, porque amo a mi familia y te aprecio.
Lo siento,
Draco."
Harry frunció el ceño, no entendía porque su amigo pensaría que eso lo pudiera alejar, cualquier cosa que sus padres o su familia hubieran hecho no representaba a Draco.
Si Harry juzgara tan duramente a su amigo por las acciones que hicieron sus familiares entonces se tendría que juzgar por cada maldición, golpe y abuso que cometieron los Durley para él y el mundo.
Y de ninguna manera lo haría.
Draco era sorprendentemente duro sobre el asunto, pero Harry no soltaría fácilmente a su amigo, en cuanto lo viera lo aclararía, se decidió.
Momentos después su vagón fue abierto por otro niño de cabello jengibre, Harry estaba sorprendido por su número creciente de interacciones con la misma familia en casos aislados.
—Hola—saludo incomodo el otro niño e hizo un gesto al vagón—¿puedo entrar y sentarme? Los otros compartimientos estas llenos.
—Si, adelante—asintió Harry.
—Gracias.
El niño entro totalmente y Harry noto que en una de sus manos estaba una rata grande y en la otra jalaba su maleta, se levantó para ayudarlo y como el otro era más alto lograron meter la maleta en el compartimiento de arriba.
Se sonrieron y sentaron, el chico acaricio a la rata y le dio un breve vistazo a Hedwig para luego mirarlo a él.
—Ron Weasley—le extendió la mano que no tenía la rata y Harry la tomo.
—Harry Potter—dijo y observo no sin un poco de aprensión la emoción estallar del otro.
—¡El Harry Potter!—exclamo con emoción, inclino la cabeza para tratar de ver la cicatriz y Harry con su mano aparto su cabello para que lo viera—¡Eres Harry Potter!—afirmo.
Incomodo hablo—Si, lo soy.
Ron se detuvo al ver lo desanimado que se escuchaba y veía.
—Lo siento, Harry, eres como una leyenda—fue sincero y cuando le ofreció de su comida parecía más normal, así que Harry se acomodó para un viaje más tranquilo.
Pero el vagón fue abierto nuevamente, Harry casi esperaba un cabello de color jengibre, si recordaba bien habían sido cuatro hermanos y una niña que no contaba con ninguna maleta, así que era demasiado joven para asistir, así que solo quedaba un Weasley más por aparecer.
Eran una familia enorme.
—Hola—saludo una niña con el cabello esponjado, su voz seria provoco que Ron hiciera una mueca—Estamos buscando al sapo de Neville, Trevor ¿lo han visto?
—No—responde Ron, la niña asintió bruscamente, pero se detuvo antes de irse cuando noto que Ron sacaba su varita.
—¿Sabes algún hechizo?
Harry vio la mueca de Ron y luego la mirada severa de la niña, supo que no iba a salir bien. Tuvo razón cuando Ron no pudo hacer ningún hechizo y Hermione lo corrigió, Harry pensó que era intensa con los libros, le había arrojado información sobre la maldición a la que resistió y el libro donde aparentemente teorizaban como lo supero.
Media hora más tarde, Ron comía un chocolate mientras conversaban de las casas de Hogwarts y esperaba que Hermione como se presentó no estuviera con ellos.
—La única casa a la que nunca debes entrar es Slytherin—dijo con tono tenebroso Ron, limpiando el chocolate de sus manos con su ropa debajo de la túnica desgastada.
—¿La casa de los astutos y ambiciosos?—levanto una ceja Harry y bebió del jugo que había comprado, su vagón entero estaba lleno de chucherías y ambos se estaban dando un festín antes de llegar a Hogwarts.
—¡Son unas serpientes!—dijo como si fuese obvio.
Harry espero más, estaba a punto de señalar que ese era el animal que los representaba, pero Ron por fin continuo.
—La mayoría de los que siguieron a tu—ya—sabes—quien…
—Voldemort—asintió Harry, Ron se estremeció y dejo caer su chocolate, su rata se lo empezó a comer.
—No digas su nombre—susurro.
—No entiendo porque debería de asustarme su nombre—dijo Harry y Ron se vio sorprendido.
—Wow—dijo luego continuo como si nada—Bueno ellos, ósea los mortífagos, salieron de Slytherin, hasta el salió de ahí, es un mal lugar.
—Pero esos son los adultos—replico Harry frunciendo el ceño, acaricio a Hedwig distraídamente y vio a Ron haciendo lo mismo con su rata.
—Si, pero los padres les enseñan a sus hijos sus valores ¿Qué tan diferentes pueden ser? De todos modos, no vayas a Slytherin te harán la vida difícil porque después de la guerra muchos de sus familiares están en prisión.
Harry asintió distraídamente—Hagrid dijo algo similar, sobre que son malvados.
—¡Lo son compañero!—suspiro aliviado Ron y tomo una bolsa de frijoles y mastico uno que rápidamente escupió—cera de oídos.
Harry tomo una rana de chocolate y esta intento saltar, pero la atrapo y le dio un mordisco, inmediatamente se dejó de mover, el chocolate era bueno, pero no podía dejar de pensar en lo que dijo Ron, Hagrid y lo que el mismo Draco le había escrito.
Mordió otro trozo y acaricio de nuevo a Hedwig, seguía sin importarle, si Draco fuese familiar de esas personas o si el mismo Draco entraba en Slytherin, seguiría siendo su amigo.
—Pensé que los magos serían más amables—suspiro enojada Hermione, había sido fuertemente regañada por un prefecto junto con Neville por vagar mientras el tren estaba en marcha, ahora ambos estaban derrotados en un vagón vacío.
—No todos son malos—susurro Neville, parecía decaído y Hermione le puso una mano en el hombro que lo exalto.
—No te preocupes Neville, encontraremos a Trevor.
—Gracias Hermione.
—¡Y haremos que esos desagradables niños se disculpen! Sobre todo, ese de cabello blanco ¿los magos tienen normalmente tan claro el cabello?
—…tal vez eso no. Y los Malfoy lo tienen.
—¿Malfoy? Bueno ahora sabemos que es un sujeto desagradable.
