Buen día a todos

Los saluda Lord Argilos

Para aquellos que sean nuevos, les explico algo detenidamente.

-Diálogos-

"Pensamientos o un pequeño flashback"

El resto es narración

Los personajes de Fairy Tail no son de mi propiedad, únicamente la trama y los OC lo son.

Sin más que decir, es un gusto estar de vuelta.

Continuamos!


Era un día normal en Fairy Tail, o quizá no tanto en realidad pues ninguno de sus magos se hallaba agarrándose a patadas como usualmente harían y todos yacían sentados con una intrigante calma que contrastaba perfectamente con sus actitudes diarias.

En un primer momento cualquiera pensaría que se debía a la ausencia de Natsu, ya que en realidad las primeras semanas desde su partida habían sido algo desconcertante en el ambiente que se vivía en el gremio. Es decir, estaban acostumbrados a escuchar la puerta abriéndose de una patada, a sus gritos y discusiones con Gray y Gajeel, a su risa presumida y emocionada mientras intentaba romperles la mandíbula a sus mejores amigos.

Pero todo eso se había esfumado de la noche a la mañana y si bien cada uno podía estar tranquilo los primeros días pues era como si estuviera haciendo un trabajo cualquiera, con el pasar de los días su ausencia se hacía notar. Y con fuerza.

No había ningún mago que estallara en risas para contagiar el buen ánimo. No había nadie que saliera con un disparate divertido y que empezara una nueva y amistosa pelea.

Natsu simplemente ya no estaba.

Es con eso que se dieron cuenta, o reconocieron más, que ese escandaloso mago de fuego era quien ponía mucha más alegría en sus días. Nadie en el lugar podía comportarse como él para intentar regresar el ambiente a la normalidad. Primero, porque sería incorrecto tratar de reemplazarlo. Y segundo, porque todos eran personas diferentes, con características diferentes, y jamás podrían ser como alguien distinto a ellos mismos.

Durante esas primeras semanas se pudo sentir un ambiente algo pesimista, o quizá simplemente no tan alegre como siempre era, cosa que terminó por cansar a Gajeel y razón por la que, una semana después de la partida de Natsu, el Dragon Slayer de hierro se fue también en compañía de Lily, Levy y el equipo de esta a una locación desconocida para realizar su propio entrenamiento.

Cuando le preguntaron la razón por la que se iba…

-No pienso quedarme aquí sintiendo lástima por mí mismo y llorando por Salamander como el resto- escupió esas palabras con el suficiente desdén como si fueran algo increíblemente ofensivo.

Fueron palabras duras, pero simplemente eran la verdad y ninguno de ellos podía reclamarle por eso.

No pasó ni siquiera un día después de eso cuando Gray también se marchó, obviamente con Juvia siguiéndolo a escondidas. Ambos simplemente no llegaron un día al gremio, pero se lo atribuyeron a que seguramente habían tomado un trabajo y nadie se había percatado.

Sin embargo, cuando ambos no regresaron luego de una semana, empezaron a temer por la seguridad de sus compañeros, razón por la que cuando Erza llegó al gremio, luego de andar desaparecida también desde que Natsu se marchó, todos sus amigos le explicaron la situación.

A lo que Titania respondió – Me los encontré cuando se iban. Al igual que Gajeel, Gray lo entiende-

-¿Qué cosa?- le habían cuestionado los demás en ese tiempo.

Les tomó por sorpresa el ceño fruncido de Erza y su repentino grito.

-¡¿Qué estaría pensando Natsu si los viera en este estado?!- su rostro era de una mortal seriedad – ¡Lo decepcionaríamos! ¡¿Cómo no entendieron eso cuando Gajeel se fue?!-

Erza no dijo más, solo fue a ver al Maestro y al cabo de unos minutos se marchó para continuar entrenando. Sus palabras tuvieron el efecto deseado, la consciencia del resto se movió ante la reprimenda y el hecho de que vieran a Erza decepcionada por su actitud ayudó a que los magos se replantearan mejor la situación y así las cosas comenzaron a mejorar poco a poco.

Solo pasó una semana desde eso cuando la pelirroja regresó y se sentó en la barra donde estaban Mira, Lisanna, Lucy, Cana, Wendy y Charle.

-¡Erza!- la saludó una maga estelar bastante sorprendida por verla allí y es que nadie realmente sabía qué era lo que hacía o dónde estaba la mayor parte del tiempo. Intentaron preguntarle al abuelo, pero al parecer este estaba muy ocupado con algunos documentos, aunque sí pudo decirles que no se preocuparan – ¿Dónde estabas?-

-Entrenando- respondió mientras Mira le servía un pastel de fresa y un vaso de agua – ¿No se los dije la semana pasada? Natsu estaría decepcionado si nos dejáramos llevar por su ausencia. En este momento, él está realizando un trabajo difícil y volviéndose más fuerte mientras hablamos- su rostro era de una increíble seriedad – No podemos quedarnos atrás-

Porque eso es lo que él haría. Si cualquiera de ellos se hubiera marchado, en estos instantes Natsu también estaría desaparecido para dedicarse a entrenar y no dejar que los demás se le adelanten. Así era él, esa era su forma de darles una sana competencia.

-Veo que estás decidida- sonrió la albina mayor de forma coqueta al señalar el dije que Erza traía en su cuello – ¿Acaso te ha prometido algo?-

Erza no respondió porque entendía bien a qué tipo de temas se refería Mira y no tenía pensado darle nada de lo que pueda burlarse o hacerle un comentario subido de tono. Pero sí recordó bien las palabras del mago de fuego.

"Quiero volver a pelear contigo"

Era una promesa. Aún si Natsu no lo dijera, esa simple frase era su forma de prometerle que regresaría para cumplir su palabra y Erza sabía perfectamente que, cuando él regresara, sería más fuerte, quizá incluso más que ella. Por eso no puede quedarse de brazos cruzados en este momento.

Natsu estaba entrenando arduamente en espera de la revancha que tanto quería y la misma Titania se decía a sí misma que no quería decepcionarlo. Ella tenía que ser más fuerte, tenía que demostrarle que no sería capaz de dejarla atrás y, lo más importante, tenía que ganarle.

Tenía que vencerlo porque así se aseguraba de que Natsu volviera a ella para retarla nuevamente.

Recuerda perfectamente sus anteriores peleas con Natsu y le da cierta nostalgia rememorar la decidida mirada de su compañero de cabellos rosas mientras intenta derrotarla, sus ojos feroces y determinados en demostrarle que podía competir de igual a igual con ella, la emoción de sentir sus magias chocando entre sí para ser el vencedor y su propio conocimiento e instinto diciéndole que ese muchacho algún día podría vencerla.

Sus batallas no eran realmente amistosas, ambos iban en serio por el respeto que sentían ante el otro y era en esas peleas en donde el Dragon Slayer se esforzaba en demostrarle todo su talento y crecimiento. Como si requiriera de su aprobación para sentirse satisfecho a pesar de que perdiera y Erza reconoce que, siendo honesta consigo misma, era muy halagador el que Natsu buscara su aprobación y que solamente peleara de esa forma contra ella. Como si enfrentarla tuviera algo especial para él y razón por la que no podía conformarse con nada menos que dar todo de sí.

Pero Titania no es ciega, sabe que a él no le gustaba perder e incluso llegó a pensar que en algún momento se cansaría y decidiría pelear con alguien más solo para cambiar de aires, aunque fuera momentáneamente, porque era normal hartarse de perder la misma persona. Así que le sorprendió mucho el que, cada vez que regresara de un trabajo o entrenamiento personal, no dudara ni una sola vez en retarla con la misma solemnidad de siempre, como si esa fuera la primera pelea de ambos o la última que jamás tendrá.

Y, si había que ser honesta nuevamente, eso la volvía a halagar mucho porque, de todos los magos poderosos en el gremio, es ella el objetivo de Natsu. Es Erza a quien deseaba superar, es a ella a quien deseaba vencer, es la primera y la única en quien piensa cuando se trata de retar a alguien más. Incluso, luego del asunto de Tenroujima, sus demás compañeros le contaron que Natsu había intentado encontrar el camino que la llevara hacia ella porque quería combatirla y la misma Erza se puso a pensar en cómo hubiera sido su lucha si esta vez le agregaban el hecho de que tenía la posibilidad de ser un mago clase S y así tener al menos el mismo rango de la pelirroja a la que tanto apuntaba como su objetivo. Es ahora que lo piensa que Erza reconoce para sí misma que le entristece un poco el que no lograran enfrentarse.

Al final, todo eso no hacía otra cosa más que incentivarla a mejorar también, porque sabía que era una forma para que Natsu también tuviera que esforzarse y así desarrollar todo el potencial que tenía. Pero ese escandaloso mago se había marchado y no lo vería hasta dentro de unos años más.

-…za…-

-…rza-san…-

-¡Erza!- la voz de Mira la sacó de sus pensamientos, por lo que levantó la mirada confundida para notar a todas sus compañeras observándola con sorpresa.

-Disculpen, estaba pensando- se excusó mientras intentaba regresar a su postre solo para darse cuenta de que ya se lo había terminado junto al vaso de agua.

-¿En qué?- preguntó la albina mayor antes de sonreír – O mejor dicho, ¿En quién?-

-¿No es obvio?- comentó Cana al tomar de su barril y darle un suave codazo a Lisanna – Ten cuidado. Erza está pensando en seducir a Natsu cuando regrese- le guiñó un ojo – Pero no te preocupes. Luego iremos con Lucy a comprar lencería para que te lo comas primero-

-¡¿Conmigo?!- dijo la rubia sorprendida.

-Por favor, Lucy- pidió la hija de Gildarts – Todos sabemos que tú eres la que tiene la ropa interior más reveladora, eres una experta en el tema-

Las demás asintieron para darle la razón, por lo que la rubia bajó la cabeza y derramaba lágrimas dramáticas – No sé qué decir sobre eso-

Cana sonrió y miró nuevamente a Lisanna – Ya verás que Natsu no va a dejarte dormir cuando vuelva-

La albina menor se sonrojó por la sencilla idea de ponerse algo mucho más íntimo para el mago de fuego. No quería imaginarlo realmente, pero su mente la traicionó al casi sentir la mano de Natsu acariciando sus caderas y arrancándole un suave suspiro.

Eso, hasta que se dio cuenta de que era Cana la que la estaba tocando mientras una Lucy espantada comentaba algo sobre acoso y respeto por el espacio personal.

Mientras tanto, Wendy, quien no estaba muy inmersa en la conversación, se daba tiempo para observar a la pelirroja pues tenía miedo de que Cana-san la hubiera molestado con algún comentario por más que supieran que eran buenas amigas.

Fue con ello que se dio cuenta de que Titania volvía a estar sumida en sus pensamientos, cosa que tampoco pasó inadvertida para Mira y motivo por el que la mayor de las Strauss la veía con una ligera sonrisa, pues Erza volvió a quedarse sumergida en sus ideas cuando le preguntó en quién estaría pensando. Cosa que, al mismo tiempo, la molestaba un poco al saberse ignorada olímpicamente.

Erza, por su parte, había hecho caso omiso de la conversación que tuvo lugar hace un momento, pues las palabras de su compañera le habían hecho preguntarse sobre el estado del Dragon Slayer de fuego.

¿Qué estará haciendo ahora? ¿Estará destruyendo una ciudad mientras recauda información? ¿Estará entrenando sin descanso? ¿Le estará reclamando a Gildarts por su actitud de vago?

¿Gildarts lo habrá llevado a un burdel?

Su ceño se frunció molesto. ¡¿Cómo demonios se atrevía a hacerlo?!

Titania se levantó de su asiento – Gracias por el pastel, Mira-

Las demás la miraron y la mencionada asintió – Nos veremos luego-

Erza se marchó bajo la atenta mirada de Wendy, quien se giró para ver a Charle con un peculiar brillo en los ojos, a lo que su exceed suspiró ligeramente y le indicó con la cabeza que la siga.

Minutos después, la maga del cielo había logrado alcanzar a la pelirroja con una seria mirada que tomó por sorpresa a la reina de las hadas.

-¡Erza-san, por favor entréname!-

Así pasó el tiempo.

Juvia regresó a los tres meses y nadie pudo decir nada al verla con una enorme tristeza y desgano, pero claramente sabían que cierto mago de hielo debía ser el responsable. Gray no regresó hasta luego de unas semanas más, cumpliendo cuatro meses de entrenamiento en solitario y cuando lo hizo no les dio tiempo a los demás para preguntar si pasó algo con Juvia, pues tomó algunos trabajos inmediatamente y se fue para cumplirlos.

Cuando se cumplieron los seis meses, Gajeel y el equipo de Levy regresaron. Vaya que había sido una sorpresa ver al Dragon Slayer de hierro lleno de heridas y sus ropas desgarradas como si hubiera estado en una guerra, además de notar el obvio crecimiento en su poder mágico. Sus músculos se habían desarrollado más y también era más alto, además de que su mirada ahora transmitía una fiereza y seguridad que podía ponerlos nerviosos aunque estuvieran en el mismo gremio.

Se notaba que Gajeel no estuvo perdiendo el tiempo.

Así que ahora regresamos al inicio. Con cada mago sentado en un ambiente muy tranquilo y desconcertante para aquellos que estaban tan acostumbrados a verlos en peleas diarias. Pero no era por pesimismo como pensamos al principio, sino todo lo contrario.

Cada uno de ellos tenía un papel que leían atentamente antes soltar una que otra risa mientras le comentaban lo escrito a otros de sus compañeros.

Natsu había enviado cartas para cada uno y el maestro comentó que, si alguno deseaba mandarle una respuesta, él estaba dispuesto a ayudarlos.

Así que cada uno leyó sus mensajes antes de preparar sus respuestas.

"¡Hola Erza!

Me he encontrado algunos magos muy fuertes y otros que también usan armas, pero no son tan hábiles como tú. A veces el viejo y yo peleamos un poco, dice que así me ayuda a acostumbrarme a los desgastes y que me hará más fuerte, pero no es tan emocionante como cuando tú y yo lo hacemos. ¡Ya quiero regresar y mostrarte cuánto he crecido!

Te quiero. XOXO

PD: ¿Sigues usando mi regalo?"

Anexada en la carta, había una foto de Natsu sonriente mientras detrás de él yacían algunos enemigos derrotados.

Titania sonrió y pudo notar que en la imagen que aquel muchacho había comenzado a desarrollarse finalmente, cosa que la alegraba.

"Querido Natsu,

Es bueno que estés tomando experiencia y peleando con magos más fuertes, pero no te excedas o te tardarás más tiempo en regresar con nosotros. Intenta aprender lo que puedas de Gildarts, ¡PERO NO TODO! Yo también me he puesto a entrenar mucho para no defraudarte cuando regreses. Siempre uso el regalo que me diste para motivarme a entrenar y estoy teniendo buenos resultados.

Estoy ansiosa por ver lo mucho que habrás mejorado.

Erza"

Titania vio su carta y asintió satisfecha. Aunque un ligero sonrojo llegó a ella mientras, en la privacidad de su habitación, se aseguraba de que nadie estuviera espiando.

"PD: También te quiero. XOXO"

Por Dios, ¡¿Cómo podía escribir algo tan vergonzoso?! Bueno, Natsu lo hizo pero seguramente Gildarts tuvo algo que ver en eso.

Su ceño se frunció en ese momento.

"PD1: ¡Gildarts, si me entero de que llevaste a Natsu a un burdel…!"


Wendy leía su carta en compañía de Charle con una sonrisa.

"¡Hola Wendy!

Estoy entrenando mucho con Gildarts, pero a veces lo hago yo solo porque el viejo está 'recaudando información'. Aunque no sé qué tiene que ver eso con revisar las faldas de una mujer, ¿Tú sabes a qué se refiere?

¡Espero que te estés haciendo muy fuerte!

Te quiero. XOXO"

Anexada, la foto del mago de fuego mandando un saludo feliz.

-Es un bruto- dijo Charle con algo de enojo – ¿Cómo se le ocurre preguntar eso?-

-Natsu-san no es un bruto- lo defendió la pequeña – Aquí dice que él tampoco entiende lo que está haciendo Gildarts-san-

"PD: Wendy, ¿Tú sabes qué es eso de 'Ser Legal'? El viejo me sigue diciendo que cuando vuelva tal vez no podré dejarte dormir. (?)"

La más joven estaba totalmente roja y la sangre se escapaba de su nariz mientras se veía a sí misma gimiendo sin control sobre el cuerpo de Natsu.

Charle miró espantada a su protegida y pegó un grito al cielo – ¡NAAATSUUUU!-


En su escritorio, Lucy se estremeció repentinamente al escuchar aquel lamento.

Decidió sacudir la cabeza para ignorarlo y repasar las palabras de su amigo.

"¡Hola Lucy!

Mientras hacemos la misión, el viejo nos encontró otros trabajos para conseguir dinero y comprar información. Gildarts dice que la paga es buena y nos sobrará bastante aunque tengamos que pagar las reparaciones.

Te quiero. XOXO"

Anexada, la foto de Natsu y Gildarts recostados sobre algunos sacos de dinero.

Lucy comenzó a escribir mientras derramaba cataratas de lágrimas por ver semejante botín.

"Natsu por favor ahorra un poco y envíamelo. ¿Sí? Gray es tan destructivo como tú cuando hacemos trabajos juntos y a veces Cana solo complica más las cosas.

Lucy.

PD: ¡Ayúdame o esos dos me pondrán en quiebra!"


También hubo una carta para Gray.

"¡Hola, bastardo helado"

Me sigo haciendo fuerte y estoy ansioso por patear tu congelado trasero cuando regrese. Me encontré algunos magos de hielo y ellos también se desnudan. ¿Es necesario ser un depravado para aprender esa magia?

Te quiero. XOXO

PD: ¡Gildarts, deja de ponerle eso a mis cartas!"

Anexada, la foto de Gildarts escribiendo el mentado 'Te quiero. XOXO' en otra carta mientras Natsu trata de frenarlo.

Gray comenzó a reírse en voz alta mientras escribía.

"Hola fosforito,

Veo que sigues igual de imbécil y escandaloso, así solo vas a quedarte atrás. Las pruebas para subir de rango serán dentro de poco y te aseguro que cuando vuelvas ya seré un mago de clase S. Nuestro equipo sigue haciendo trabajos de vez en cuando, pero parece que nos falta el estúpido que cause un alboroto para estar realmente completos.

Gray"


En casa de Levy, esta leyó para Gajeel y Lily la carta que le enviaron al Dragon Slayer.

"¡Hola, saco de tuercas!

¡Más vale que te estés haciendo fuerte o no valdrá la pena romperte la cara después de mi entrenamiento!

Te quiero. XOXO

PD: ¡VIEJO, YA BASTA!"

Gajeel observó fijamente la foto de un Natsu más crecido con sus clásicas ropas mucho más gastadas y una sonrisa confiada de desafío.

-Mmm…- murmuró su exceed de brazos cruzados – Se está haciendo fuerte…-

El de hierro asintió ligeramente. Acto seguido, le dictó a Levy cuáles serían sus palabras.

"Salamander,

Primero, deja esas mariconadas, yo no bateo a ese lado. Segundo, no eres el único que está entrenando. Tercero, seré yo el que te rompa la cara cuando vuelvas. Aún tenemos cuentas pendientes.

PD: Por lo que veo en la foto, sigues siendo un imbécil"

Levy frunció el ceño – Eso no fue amable-

El pelinegro sonrió divertido – No quería serlo-


Lisanna estaba en casa junto a Happy y sus dos hermanos leyendo la carta que mandaron para ella.

"¡Lisanna! ¡Happy!

Estoy entrenando mucho con el viejo, pero sufrimos bastante para comer cuando estamos viajando. ¡El viejo no sabe cocinar y se queja de que yo solo quemo la comida! ¡¿Pueden creerlo?!

Al menos encontré un buen lugar para pescar. ¡Es una cascada que tiene peces enormes! Cuando regrese vayamos juntos como antes. ¿Sí?

¡Los quiero, cuídense mucho!"

Anexada, la foto de esos dos discutiendo sobre un pedazo de carne carbonizado.

Lisanna sonrió enternecida cuando vio al gato abrazar la foto con fuerza.

Mira y Elfman vieron a su hermana acercarse al escritorio con Happy en brazos para comenzar a escribir.

"Querido Natsu,

Happy y yo te extrañamos mucho. No ha sido sencillo separarnos de ti durante este tiempo, pero al menos tenemos el consuelo de saber que te encuentras bien y que en algún momento podrás volver con nosotros. No quiero que te sientas mal, ambos sabemos lo importante que es este viaje para ti y quiero que sepas que cuentas con todo nuestro apoyo. Queremos que seas más fuerte para defender el nombre de nuestros amigos y familia. Nosotros también nos estamos esforzando para ser mejores y poder enorgullecerte del mismo modo en que tú lo harás cuando podamos verte de nuevo.

Natsu, más vale que me traigas un enorme pescado o le contaré a Lisanna lo que pasó en Crocus.

Con amor, Lisanna & Happy"

Elfman trajo la cámara y la colocó sobre el escritorio para acomodarla mientras los tres hermanos y el Exceed se posicionaban en espera del disparo automático.


En el edificio, ya de noche, Makarov revisaba su correspondencia en la oficina.

"¡Hola, abuelo!

El viejo quiere que sepas que no solo me ha estado entrenando, también me está enseñando cómo recaudar información. Nunca creí que sería algo tan sencillo, pero todavía tenemos que investigar más.

Es bastante raro que las personas que tienen la mejor información siempre sean mujeres. ¿Sabes por qué pasa eso?

El viejo también me pidió que te diga que estamos mandando 'material informativo' para mantenerte al tanto de 'nuestros progresos'. Dijo algo sobre disfrutarlas. No entiendo bien a qué se refiere.

Natsu"

Anexadas, varias fotos de mujeres en provocativos atuendos.

Makarov sintió cómo la sangre salía de su nariz mientras empezaba a escribir.

"Querido mocoso,

Me enorgullece mucho que finalmente estés aprendiendo de la vida y que Gildarts te esté llevando por el buen camino. Sé que se deben estar esforzando mucho para cumplir con su trabajo y dile a Gildarts que reconozco el valioso sacrificio que está haciendo para reunir información y enviármela.

Desafortunadamente, necesito más evidencia y material para poder creer que estás creciendo como deberías. Pero sé que no tendrás problemas para eso. Confío en ustedes.

Makarov"

En medio del bosque, poco tiempo después, Gildarts leía con una gran sonrisa la carta del abuelo mientras tenía el cuerpo sumergido en un pequeño estanque.

-Desafortunadamente, necesito más evidencia y material para poder creer que estás creciendo como deberías- soltó una fuerte risa – El viejo no ha cambiado-

Natsu estaba al borde de dicho estanque suspirando algo agitado mientras tenía las manos metidas en el agua y elevaba la temperatura para provocar un jacuzzi natural para el mayor.

-Vas bien, Natsu- lo felicitó mientras se relajaba allí – Un poco más caliente y estará perfecto-

El mago de fuego lo miró con el ceño fruncido – ¿Por qué estoy haciendo esto?-

-Porque poder mantener una temperatura constante en tu magia durante un periodo de tiempo prolongado hará que puedas desarrollar una resistencia mayor al acostumbrarte al desgaste de magia y a largo plazo eso te dará una ventaja en las batallas largas- respondió tranquilo – Ese desgaste al que te intentas acostumbrar ahora será lo que hará que tu cuerpo empiece a subir su nivel de almacenamiento de magia naturalmente para mejorar tus propias reservas, lo que te dará mucha más resistencia-

Natsu frunció los labios – ¿Y por qué parece que solo te estoy haciendo baño de burbujas?-

-Que no te engañen las apariencias, yo también me estoy esforzando- respondió con un suspiro relajado – Aaaahhhh, sí…-

El Dragon Slayer no se vio convencido.

Entonces escucharon la alarma de un pequeño temporizador en el borde del estanque – Vamos, Natsu, solo quedan veinte minutos más-

El mencionado permaneció callado y eso llamó la atención de Gildarts – ¿Qué ocurre, Natsu?-

El mago de fuego lo meditó un momento – He estado soñando con alguien-

De la nada, el mayor salió del agua y aún desnudo sujetó de los hombros a Natsu para verlo con lágrimas orgullosas cayendo por su rostro – ¡Natsu, finalmente estás creciendo!-

-¡Oye, viejo, cálmate! ¡Estás desnudo y muy cerca!- comentó incómodo mientras intentaba recuperar algo de espacio sin comprender realmente porqué Gildarts se veía tan emocionado.

Minutos después, ya vestido, Gildarts caminaba viendo a Natsu mientras seguían hablando del tema – ¡Tu primer sueño húmedo! No puedo creerlo. ¿Con quién fue? ¿Con Erza? ¿Con Lisanna?- sonrió - Fue con ambas ¿Verdad? ¿Qué les hacías? ¿Metiste la cabeza entre sus…?-

Un Natsu claramente rojo le dio una patada en flamas que ni siquiera movió al mayor – ¡No se trata de eso!-

-¿No? Bah, que aburrido- comentó decepcionado antes de sonreír – ¡Pero no te preocupes, nuestra siguiente parada será el Club de Striptease de…!-

-¡YA DEJA ESO!- comentó con otra patada que tampoco movió al viejo.

-Entonces dime de qué se trata- le pidió el mayor cuando los ánimos se calmaron – Para empezar, ¿Es alguien que conoces?-

Natsu negó con la cabeza – No, jamás la había visto-

Gildarts se tomó el mentón y sonrió – Entonces sí es una chica, ¿Eh?-

Las cejas de Natsu obtuvieron un tic por el fastidio y empezó a caminar nuevamente mientras rememoraba la imagen de una bella pelinegra en su mente.

Sus labios se curvaron en una sonrisa y solo esperó porque pudiera volverla a ver esa noche.

Así pasaría el tiempo. Ambos entrenando y preparándose para cumplir con su misión mientras los demás en el gremio esperaban pacientemente por su regreso.


Espero les haya gustado.

Sin más qué decir, me despido.

Hasta la próxima!