Los personajes de Ranma no me pertenecen, son obra de la gran Rumiko Takahashi. Escribo sin fines de lucro, solamente con el fin de entretener.
Embarazo
.
.
.
Camino nerviosa de lado a lado dentro del baño, con la pequeña caja entre mis manos.
—¿Akane estás bien? ¿Necesitas algo?
Juro por todos los cielos que amo a Ranma y siempre logra calmarme en mis peores momentos, pero en esta circunstancia en particular no lo estaría logrando y mis nervios se ven más alterados que nunca.
Me acerco unos metros hacia la puerta y hablo con toda la tranquilidad que mi ser permite.
—Estoy bien, saldré en unos minutos.
Pasan unos segundos antes que llegue su respuesta.
—De acuerdo.
Oigo sus pasos alejarse y se que se marchó dejándome un tiempo a solas.
Vuelvo hacia el lavabo y tomo la cajita, quito el envoltorio y observo el pequeño aparato infundiéndome ánimos y coraje para aquello que estoy a punto de realizar.
.
Después de unos largos y tediosos minutos salgo del baño encontrando a Ranma sentado sobre la cama, con su rostro enterrado entre sus piernas, nervioso como jamás vi.
Al percibir mi presencia alza la vista y sonríe de esa manera tímida buscando ocultar sus nervios y las ansias que nos carcomen.
Tomo asiento a su lado cuando él se apresura a tomar y entrelazar nuestras manos.
—Todo estará bien — besa con suavidad mis nudillos.
—Todo saldrá bien — hablo en voz alta buscando convencerme que así será realmente.
Nos quedamos en silencio, con nuestras manos juntas y nuestros corazones galopando entre la incertidumbre el miedo y los nervios, sólo se oyen nuestras respiraciones y el tic tac del reloj sobre la chimenea marcando el paso del tiempo y aquellos diez minutos que se vuelven infinitos.
Cuando menos lo espero han pasado los minutos reglamentarios y me pongo de pie, Ranma me sigue y antes de acercarnos a conocer nuestro destino me toma por los hombros antes de hablar —estamos juntos en esto Akane — se acerca y me besa con suavidad.
El toque de sus labios logra calmar por unos instantes mis nervios, me acerco para besarlo con más profundidad y luego de separarnos caminamos juntos hacia la verdad.
Ingresamos en el baño y nuestra vista se dirige al lavabo donde el pequeño aparatito se encuentra.
Nos acercamos con cuidado cuando nos colocamos frente a él, primero nos observamos nosotros brindándonos confianza y luego dirigimos la vista juntos al resultado.
El silencio nos envuelve durante los primeros segundos.
—Akane ¿qué significan dos líneas?
—No lo sé.
—¿Cómo no sabes?
—Tiré el envoltorio.
Ranma corre hacia la papelera en busca del mismo y las instrucciones, cuando lo encuentra vuelve a mi lado y tomando mi mano nuevamente procede a leer lo que indica el resultado.
—Aquí dice que una línea es negativo y dos líneas es positivo.
Un nuevo silencio nos rodea cuando la unión de nuestras manos comienza a temblar y nos acercamos para fundirnos en un inmenso abrazo.
—No te preocupes Akane, nos casaremos cuanto antes. Me haré cargo del Dojo y formaremos una familia cuánto antes. Te amo.
Inspiro profundamente sintiéndome segura de estar a su lado.
—Nuestros padres van a matarnos por tener un hijo aún sin habernos casado.
—No lo creo, estarán más que felices por la llegada del heredero.
—Te amo Ranma.
—Yo a ti Akane.
¡Hola! al parecer nuestros Ranma y Akanita anduvieron de juguetones antes de casarse y ahora están frente a la consecuencia. jiji.
Nos leemos mañana, mil besos :)
