Buen día a todos

Los saluda Lord Argilos

Para aquellos que sean nuevos, les explico algo detenidamente.

-Diálogos-

"Pensamientos o un pequeño flashback"

El resto es narración

Los personajes de Fairy Tail no son de mi propiedad, únicamente la trama y los OC lo son.

Sin más que decir, es un gusto estar de vuelta.

Continuamos!


Natsu corría por el bosque. Sus brazos apartaban con demasiada fuerza los arbustos y ramas que se interponían en su camino, haciéndolos trizas sin preocuparse por eso mientras su rostro empezaba a ser rodeado de sudor, su respiración se agitaba y sus ojos, filosos y abiertos al extremo, solo daban la misma apariencia que su lenguaje corporal en ese momento.

Desesperación.

Pero, ¿Qué es lo que había sucedido? ¿Qué es lo que hace que corra con tanta intensidad?

Si se lo preguntaras a Natsu, la respuesta te sorprendería.

Porque no lo sabe.

No tiene idea de dónde proviene esa espeluznante sensación que empieza a helarle los cabellos y la espina dorsal. No sabe por qué tiene la necesidad de correr con todas sus fuerzas para alcanzar algo que también desconoce.

Solo sabe que, por algún motivo, siente que se arrepentirá sino logra llegar a tiempo.

Eso golpea su mente. ¿Llegar a tiempo?

¿Para qué?

Sus piernas se agarrotan. Ha estado corriendo a ese intenso ritmo sin parar por casi una hora, los músculos arden por el ejercicio pero su pecho late cada vez más fuerte y su mente parece gritarle que no se atreva a reducir la velocidad. Su propia magia, almacenada en su interior, se mece hacia el frente, como si lo empujara a continuar.

Todo eso lo confunde más, pero decide ignorarlo porque sus sentidos le ordenan continuar. Así que se traga las dudas, oculta las incógnitas en lo más profundo de su mente y solo sigue su corazonada.

Sigue corriendo con todas las fuerzas que le quedan. Se impulsa en las ramas y salta sobre algunas antes de usar los troncos para ir más rápido. Su magia comienza a revolverse, como si algo empezara a perturbarlo y a causarle un creciente malestar.

El escalofrío crece y Natsu siente que sus cabellos se erizan mientras su instinto de supervivencia le ordena detenerse y alejarse. Pero no lo escucha, otra parte de su instinto es más fuerte y le ruega desesperado porque no abandone ahora pues la impotencia de sentir que no está avanzado a la velocidad que debería comienza a doler poco a poco. No es un dolor físico, sino uno puramente emocional que empieza a desesperarlo más.

Algo está pasando, su respiración se agita, su nariz detecta un aroma exquisito que jamás había sentido, pero extrañamente eso solo incrementa su miedo y necesidad por llegar a tiempo. Así que ignora todo el pavor que lo recorre, sus pensamientos haciendo un caos en su mente y solo corre hasta sentir que sus ojos derraman lágrimas por el cansancio y el esfuerzo que hace.

Minutos después, finalmente puede ver el prado y se arrepiente.

Se arrepiente de no haber llegado a tiempo.

Sus irises y pupilas casi no pueden verse en sus ojos. Solo están abiertos por completo en una expresión que casi nunca se le ha visto.

Está horrorizado.

Ve manchas de sangre en el césped, una mano tendida en el lugar y el cuerpo de alguien que no conoce, pero que ha estado viendo en sus sueños últimamente.

Su respiración se detiene y el silencio absoluto le hace creer a sus agudos oídos que incluso sus propios latidos pararon también. Su cuerpo está paralizado en su lugar, no responde aunque todo su ser grita por dentro que se mueva y la ayude antes de que sea tarde. Sus instintos se niegan a aceptar que lo que ve es cierto y su magia se revuelve de un modo más salvaje para empeorar el malestar.

Pero él no reacciona.

Entonces escucha un potente rugido, feroz, intimidante y su cuerpo tiembla en respuesta. Tiene miedo.

Ante sus ojos el cuerpo desaparece y no es cuando escucha otra vez ese potente rugido que decide levantar la mirada.

La obscuridad lo atrapa.

-¡AAAAHHHH!-

Natsu se levanta desesperado y su grito ha despertado a Gildarts también, quien de inmediato se repone para ver al muchacho empezar a temblar mientras la sorpresa solo lo inunda cada vez más al escuchar unos lamentos y pequeños gimoteos en la obscuridad de la noche.

El Dragon Slayer de fuego está llorando.

Natsu se abraza a sí mismo y tiembla con fuerza, sus manos se aferran a sí mismo, como si su cuerpo fuera a derrumbarse en pedazos si no hace algo para mantenerlo unido. Sus lágrimas caen incesantemente por los lados de su rostro y Gildarts es capaz de notar no solo el miedo en él, sino algo que lo descoloca mucho más al no ser capaz de entender realmente lo que sucede.

Tristeza y dolor.

No sabe qué es lo que pasado. No entiende qué es lo que Natsu ha estado soñando.

Aún así…

El mago de fuego se sobresalta un poco al sentir un repentino tacto sobre su hombro derecho, por lo que se gira con los ojos abiertos en su totalidad. El pavor es obvio en su mirada, pero todavía es capaz de ver al viejo Gildarts darle una pequeña sonrisa.

-Aquí estoy, Natsu-

Esas palabras lo ayudan a tranquilizarse.

Es cierto. El viejo Gildarts no iba a abandonarlo. Quizá no siempre han podido compartir juntos, pero, cada vez que convivían, Natsu reconoce que eran de sus momentos más felices. Porque el cariño de Gildarts le recuerda los momentos que pasó con Igneel y le hace sentir que no está solo.

Que en esos momentos él todavía tiene un padre.

Así que sus lágrimas vuelven a correr mientras ve al viejo asentir para darle a entender que puede descargarse. No pensaba dejarlo solo.

Sin embargo, su magia late. Late como si fuera un corazón y se remueve en su interior de un modo que en realidad es doloroso y razón por la que Natsu termina tirado mientras frunce el ceño.

Gildarts no comprende lo que está sucediendo. Puede sentir que la magia del Dragon Slayer ha empezado a reaccionar sola a un estímulo que él no puede apreciar. Como si fuera algo solo para ese tipo de magia tan único.

Eso no evita que se incline rápidamente para examinar al muchacho.

Natsu está sudando, sus ojos se cierran por el dolor y su respiración comienza a agitarse mientras su magia continúa aquellos violentos movimientos dentro de su ser, tal como algo desesperado por salir por algún lado y poder emprender camino.

Los ojos del Dragon Slayer se abren atónitos.

¿Emprender camino? ¿A dónde?

Su cuerpo tiembla y el aire vuelve a escasear para él, sus músculos se tensan y un repentino ardor causado por un ejercicio que no ha hecho comienza a desesperarlo.

Natsu levanta la cabeza para observarse a sí mismo mientras, por alguna razón, su cuerpo se siente cansado, agotado, pero aun así su magia no deja de empujar para intentar levantarlo.

El mago de fuego mira a Gildarts, quien lo ha estado analizando desde hace unos momentos para descubrir lo que le está provocando esos malestares y, de ser posible, aliviarlos un poco. El Dragon Slayer le agradece en silencio su apoyo, pero entonces su magia causa una fuerte punzada en su estómago.

-¡Ah!- Natsu frunce el ceño y se toma el abdomen adolorido para alarma del mayor, quien solo ha podido sentir sorprendido aquel arrebato de la magia del joven pues realmente desconoce la razón para ello.

El mago más fuerte de Fairy Tail reúne su poder mágico, canalizándolo en una de sus manos para llamar la atención del de cabellos rosas, quien siente cómo su compañero coloca aquella palma brillante en su pecho para intentar aliviarlo.

La respiración de Natsu se tranquiliza, su magia se ha calmado un poco. Sigue moviéndose violentamente dentro de sí, pero ahora puede sentirlo mucho menos y el dolor que le causa se reduce.

Eso no cambia el hecho de que su cuerpo sigue tenso y sus músculos arden como si hubieran hecho un esfuerzo supremo para realizar una actividad.

Y sus ojos se dilatan al extremo al entender lo que sucede.

Su instinto lo maldice mientras parece querer salir de su cuerpo para golpearlo por ser tan lento.

Porque ese cansancio y ardor en su cuerpo, su magia agitándose para que se ponga en movimiento y el repentino escalofrío que comienza a presentarse es todo lo que ha estado sintiendo en su sueño.

Gildarts ve atónito que Natsu sufre una potente arcada, tanto como para que el mago de fuego termine girándose y apoyando sobre sus antebrazos y rodillas en el suelo respirando más agitado que antes.

Y no tiene idea de qué pensar cuando puede ver que ese muchacho al que conoce desde que era un niño ha comenzado a llorar otra vez.

Sin embargo, antes de poder hacer algo más, Natsu se levanta y la expresión en su rostro hace que Gildarts detenga su propia respiración por el impacto que tiene.

Porque el rostro del hijo de Igneel es la representación del terror y la desesperación.

Y no es capaz de decir nada cuando ve al mago de fuego dejar todo de lado antes de salir corriendo por el bosque.

-¡Natsu!-

El mago más fuerte no duda, puede acomodar las cosas rápidamente y dejarlas ocultas entre los arbustos para evitar ladrones, pero en este momento nada de eso le importa realmente cuando corre también para alcanzarlo.

Y detenerlo.

-¡Natsu, detente!- lo sujeta de los hombros, moviendo rápidamente sus manos para apresar al joven entre sus brazos mientras el dragon Slayer se agita para liberarse como un animal salvaje.

-¡Suéltame!- ordena el mago de fuego sin dejar de moverse y, al tener por fin uno de sus brazos libres, comenzar a golpear los brazos del mayor con su codo y su puño – ¡Gildarts, suéltame!-

-¡Natsu! ¡¿Pero qué es lo que sucede?!- el mago de fuego no deja de agitarse y empieza a usar su propia magia para intentar soltarse para sorpresa de un Gildarts que no comprende y que sabe que eso es malo.

Necesita entender. Necesita comprender lo que está pasando.

Necesita que Natsu le explique lo que está pensando y sucediendo.

Pero el mismo mago de fuego parece incapaz de hacer eso.

-¡SUÉLTAME!- Gildarts se sorprende porque esta vez la voz de Natsu no es de molestia, sino como un llanto dolido y necesitado que rogaba por su libertad – ¡NO PUEDO DEJARLA SOLA! ¡TENEMOS QUE AYUDARLA!-

-¡¿A quién, Natsu?!- comenta mientras suelta su agarre y el más joven, preso todavía de esa desesperación, vuelve a golpearlo con su puño rodeado en flamas para apartarlo antes de salir corriendo.

Gildarts aprieta ligeramente el entrecejo y lleva una mano hacia la zona herida, ese golpe lo ha sentido. Los frutos de su entrenamiento finalmente comenzaban a verse, el progreso de Natsu empezaba a notarse mucho más, puede notarlo mucho mejor ahora mientras lo sigue y vuelve a inspeccionar el agujero que el Dragon Slayer le dejó a su camiseta con ese golpe.

Si no fuera porque en estos momentos está tan confundido debido a esta situación tan extraña, lo llevaría a un Bar a celebrar y luego podrían ir a un Club nocturno para buscar más información.

Sin embargo, las veloces zancadas de Natsu y el hecho de que empieza a apartar ramas y arbustos de su camino con fuerza excesiva le recuerdan que, aunque no sepa lo que está sucediendo, es algo muy importante para el muchacho al que aprecia en demasía.

El mago más fuerte de Fairy Tail no sabe lo que pasa, no puede en realidad imaginarse algo, apenas puede deducir que debe tratarse de algún asunto relacionado con los Dragon Slayer pues lo único que puede sentir es la magia de Natsu impulsándolo desde adentro.

En verdad le gustaría entender qué estaba pasando, porque siempre es importante tener información de la cual guiarse. Por eso le enseñó a Natsu la importancia de esta, pues, aunque conseguirla pueda ser difícil y tardado, es absolutamente necesaria.

Tener una información deseada sobre algún asunto significa que uno puede adquirir conocimientos sobre dicha cuestión si se sabe manejar correctamente. Estos mismos conocimientos, al aplicarlos en la materia que se requiera, equivalen a entender mejor el ámbito en el que se utilizó y, con el paso del tiempo, ese entendimiento evolucionaría en estudio, lo que implica averiguar más a fondo sobre el asunto deseado y las ramas de este mismo. Al final, la recompensa para aquel que se esforzó en hacer todo eso será innegable.

Quizá en un principio, Natsu pensó que eso solo se aplicaba al momento de hacer trabajos y se lo dijo al mayor. Pero Gildarts se aseguró de mostrárselo desde el punto de vista de un mago y el crecimiento de su poder.

Para un mago, la búsqueda de información lo lleva a tener más conocimientos sobre su propia magia, todo eso le permite comprenderla mejor y poder aplicarla de una manera más efectiva. Con el paso del tiempo, los magos aprenden a desarrollar más su magia al ponerla a prueba, ver sus fortalezas y debilidades, así como pensar en otro tipo de utilidades, ese es el estudio que menciona Gildarts.

Entonces, ¿Qué pasaría con un mago que tiene grandes conocimientos sobre los puntos fuertes y débiles de su magia, entiende el modo en que debe desarrollarla y se decide a entrenar para explotar su potencial?

Tal como se lo dijo a Natsu en ese momento. Todo ese conocimiento adquirido se transforma en poder.

Sin embargo, en estos instantes tan importantes, el conocimiento le estaba siendo negado a Gildarts, quien solo podía seguir por detrás al Dragon Slayer mientras seguía tratando de comprender lo que sucedía pues no tenía idea de a dónde iban siquiera.

Como le dijo al mago de fuego cuando partieron para empezar su misión, no tener información era igual que caminar ciegamente, tal como él estaba haciendo en estos momentos. Corría ciegamente detrás de Natsu sin saber qué esperar.

Eso no era bueno.

Sin embargo, no le importaba. Daba igual si no tenía idea de lo que pasaba. Daba igual si tenía que correr toda la noche a ciegas sin saber a dónde iban. Daba igual incluso si solo fuera un presentimiento equivocado de Natsu y perdieran horas de sueño en vano.

No importaba qué, siempre iba a ayudarlo.

-¡¿…?!- Natsu se sorprendió cuando sintió que algo lo levantó desde el suelo y se vio atónito al reconocer que el responsable de esto fue Gildarts.

Todas las sensaciones de desesperación y miedo por tener que seguir en movimiento hicieron que el mago de fuego frunciera el ceño y volviera a rodear sus manos con fuego para intentar soltarse otra vez. En ese momento el escalofrío se hizo ligeramente mayor en su espalda y el terror hizo que su cuerpo se paralizara unos segundos antes de ver hacia el frente mientras su magia seguía revolviéndose en su interior.

El golpe de una rama contra su rostro lo devolvió a la realidad una vez más. Natsu parpadeó un par de veces confundido, pero la sensación de miedo regresó y eso hizo que se preparara para soltarse una vez más, pero tuvo que desviar nuevamente las manos al frente para hacer trizas una nueva rama que amenazaba con golpearlo.

Con el paso de los segundos, más y más ramas se aparecían frente a él en su camino y Natsu las desviaba todas con fuertes golpes por el fastidio que empezaban a generarle. Sus ojos se mostraban más filosos y sus dientes se apretaron de enojo antes de recordar su preocupación principal. Gildarts lo estaba deteniendo y necesitaba liberarse para seguir su camino.

Natsu desvió la mirada hacia abajo para ver la cabeza del mayor y concentró su magia para atacarlo, pero en ese momento una nueva rama dio de lleno contra su rostro, empujándolo hacia atrás. El fuerte agarre que el mayor tenía sobre sus muslos no cedió y el Dragon Slayer se confundió al notar que, a pesar de estar inclinado hacia atrás, podía ver los arbustos y árboles pasar a su alrededor rápidamente.

Algo conectó dentro de su mente y de inmediato se incorporó hacia el frente.

Desde abajo, con las piernas del muchacho sobre sus hombros para cargarlo, Gildarts no dejaba de avanzar a una increíble velocidad.

Entonces comprendió. El viejo no había intentado detenerlo hace unos momentos cuando lo levantó. Lo había puesto encima para poder llevarlo pues obviamente el mago más fuerte de Fairy Tail era más rápido que él.

Natsu lo miró sorprendido – Viejo…-

Gildarts no dejó de correr, pero se dio el lujo de mover su rostro para mirar ligeramente a Natsu y darle una sonrisa – No te distraigas, Natsu-

-¿Huh?- apenas preguntó y una rama volvió a golpearlo en la cara.

-Te lo dije- se burló.

-¡¿Qué demonios, viejo?! ¡¿Por qué no me avisaste?!- se quejó el Dragon Slayer mientras se tomaba la nariz pues esta se llevó la peor parte.

-Dije que no te distraigas, ¿No?- respondió todavía divertido para molestia del muchacho, quien solo empezó a soltar murmullos y quejas.

El mayor sonrió al ver que el mago de fuego se había calmado un poco, gesto que desapareció antes de pasar su vista al frente con mucha seriedad.

-Natsu, ¿Es la dirección correcta?- preguntó – Solo te estuve siguiendo, así que no sé a dónde vamos-

El silencio se instaló en el lugar, a excepción de las veloces pisadas de Gildarts, quien no se detenía a pesar de que aún no le respondían.

El Dragon Slayer llevó una de sus manos hacia su abdomen mientras sentía su magia continuar revolviéndose y empujándolo hacia el frente. Intentó percibir mejor la dirección hacia donde lo guiaba su instinto.

-Más a la izquierda- dijo con calma.

El mayor asintió. En unos pocos segundos cambiaron la dirección y Natsu sintió un fuerte escalofrío. Tomó una bocanada de aire para intentar calmar esos espasmos, pero pensó en ellos como una confirmación de su instinto de que estaba yendo por el camino correcto.

Durante unos momentos ninguno de ellos dijo palabra alguna mientras los árboles y arbustos pasaban a su lado rápidamente formando un extraño muro ligeramente azulado pues empezaron a correr en medio de la noche y ambos estaban seguros de que todavía faltarían algunas horas antes de que el cielo comenzara a aclararse.

-Gildarts…lo siento- se disculpó con serenidad y el mago más fuerte entendió que se refería al momento cuando lo golpeó para apartarlo.

-Está bien, Natsu- le restó importancia, pero su voz sonaba tranquila y comprensiva para el más joven – Quizá no debí tratar de detenerte-

-No…- negó y Gildarts pudo oír la decepción y el conflicto en la voz del mago de fuego – Tú solo querías ayudarme… Intentaste calmarme… y yo… yo te ataqué-

-Tal vez…- le concedió – Pero eso no cambia el hecho de que no sé lo que está pasando y, aunque quizá tú tampoco sepas qué sucede, tienes una mejor idea de que hay algo que debemos hacer- desvió la mirada un momento - Dijiste que debíamos ayudarla-

Natsu no respondió.

-¿De quién se trata, Natsu?- insistió suavemente sin dejar de correr.

El mago de fuego respiró profundamente, cosa que le dolió extrañamente al sentir que su magia volvía a revolverse violentamente.

-No lo sé- se sinceró mientras volvía a llevarse una mano al abdomen al sentir unas punzadas – Yo…no la conozco, pero la he estado viendo cada noche en mis sueños-

Gildarts desvía la mirada una vez más para pensar en el asunto. Había algo muy extraño.

Natsu, por su parte, quiere soltar toda esa desesperación. Quiere gritar y liberar su magia por el repentino arrebato que lo inunda pues recordar las imágenes de su pesadilla y cómo quedó esa joven le duele en lo más profundo.

Aun así, a pesar de todo, estos minutos le han permitido calmarse y por eso Natsu no deja de pensar en algo que se le acaba de ocurrir.

¿Qué tal si todo eso no fue nada más que una pesadilla? ¿Y si solo hubiera sido una muy real? ¿Qué tal si se estuviera equivocando y nada malo fuera a pasar?

La idea de que ese fuera el caso alivia sus pensamientos, pero a su vez hace que se sienta culpable pues significaría que el viejo Gildarts ha estado corriendo todo este tiempo en vano.

¿Quizá ese es el caso? ¿Quizá solo ha exagerado? Tendría sentido. ¿Con qué frecuencia pasaría algo como lo de esta noche?

-Viejo…- Natsu piensa decírselo, tal vez no es nada en realidad. ¿Pero entonces porqué siente esa molestia en su magia y su instinto le ruega no detenerse?

Él sacude la cabeza para deshacerse de esos pensamientos. Quiere dejar ese miedo atrás, no le gusta sentir ese malestar y prefiere olvidarlo.

-Natsu- la voz de Gildarts obtiene su atención – ¿Estás pensando si solo fue un sueño? Tendría sentido. Por más real que sea una pesadilla y todo el temor que te provoque, al final solo será un sueño-

El Dragon Slayer baja la mirada. El viejo tiene razón. No es nada más que un sueño.

-Pero…- el mago más fuerte de Fairy Tail vuelve a hablar y la seriedad es mortal en su voz – Algo como un sueño no haría que tu magia reaccionara de esa forma y te urgiera moverte para llegar a tiempo. Podría provocarte miedo y hacerte sentir incómodo cuando estés despierto, quizá hasta alerta. Pero tu reacción no es normal, es como si algo hubiera intentado alertarte y te pide que hagas algo al respecto-

-¡…!-

El mago de fuego se ve sorprendido y sus ojos se abren más al notar que el mayor ha girado el rostro para verlo con una sonrisa llena de confianza -Yo también quiero creer en ese instinto-

Natsu no comprende bien por qué, pero sus ojos se humedecen poco a poco mientras el alivio que siente aumenta junto con pequeño pero agradable y cálido temblor en su pecho.

Así que solo puede decir una cosa – Gracias…-

Sin embargo, la paz no dura mucho pues repentinamente ambos sienten una fuerte presión y sus rostros pasan de la calma a la sorpresa absoluta. Su avance se detiene mientras sienten que el ambiente se vuelve denso y ambos sienten que sus cuerpos tiemblan, como si hubiera algo terriblemente malo sucediendo.

Natsu se baja de los hombros de Gildarts y termina de rodillas en el suelo, las gotas de sudor caen incesantes en el césped desde su rostro atónito, una expresión que comparte con el mayor pues esa fuerte sensación sucedió sin aviso de un instante a otro. La densidad aumenta, la respiración se dificulta y hay una sorprendente presión que hace que sus cuerpos se congelen en su lugar.

Es un poder mágico enorme lleno de odio, muerte y una sensación que les hiela la sangre mientras Gildarts solo puede ver sorprendido al suelo porque él conoce muy bien ese gigantesco poder.

Y Natsu también.

Todos los que estuvieron en Tenroujima aquella vez lo conocen.

Las gotas de sudor los recorren de pies a cabeza mientras el frío se instala en sus personas y sus ojos se levantan para ver lo que sucede a lo lejos.

Pueden ver unos repentinos estallidos turquesas sucediendo y son capaces de sentir otro poder mágico muy poderoso junto a ese, no es una magia perversa, sino todo lo contrario y parece estar tratando de defenderse de su maligno oponente aunque la diferencia entre ellos es inmensa.

Sin embargo, todo eso pasa a segundo plano cuando notan unas enormes alas más negras que la noche extenderse y un alarido monstruoso que les recuerda lo que es el terror.

El cuerpo de Natsu tiembla con fuerza y sus manos se aferran a su cabeza mientras cierra los ojos por el dolor que empieza a generarle su magia, pues su instinto le ruega huir para evitar la muerte y al mismo tiempo todo su ser le grita desesperado que la muchacha con la que ha estado soñando es quien intenta defenderse de ese maldito monstruo y debe ayudarla.

Gildarts, por su parte, solo puede confirmar ahora que lo que sea que Natsu sintió fue completamente real. Había alguien que necesitaba ayuda y es alguien a quien él ha estado viendo cada noche en sus sueños, pero jamás se imaginó que se cruzarían con algo así.

Y eso explica también por qué fue una horrenda pesadilla.

Pero…ellos no tienen la fuerza para hacer esto…

No pueden enfrentar a Acnologia.

En ese mismo instante Natsu se levanta y Gildarts se sorprende por ver que su rostro es una mezcla de furia, miedo y desesperación.

-¡AAAAAAAHHHHHHH!-

-¡…!-

El de cabellos rosas no detiene su alarido mientras su propia garganta se desgarra y sus lágrimas siguen saliendo sin detenerse. Su ceño se frunce y sus manos se aprietan con tanta fuerza que sus palmas comienzan a sangrar.

-¡Natsu!- Gildarts intenta calmarlo.

Pero es en vano.

El mago de fuego no puede parar y su magia se libera de golpe, el fuego lo rodea de un modo salvaje y, sin pensarlo más, el hijo de Igneel se lanza a la batalla.

-¡NATSU!-


Espero que les haya gustado, díganmelo en sus reviews.

Sin más que decir, me despido.

Hasta la próxima!