Los personajes de Ranma 1/2 no me pertenecen, son obra de la gran Rumiko Takahashi. Escribo sin fines de lucro, solamente con el fin de entretener.


El mejor viaje

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Finalizo mi ducha nocturna, me coloco el pijama y bajo al comedor para cenar con la familia, de camino en el pasillo nos cruzamos con Ranma y sonreímos durante unos segundos, apenas podemos mantenernos despiertos de lo agotados que nos están dejando las clases del Dojo, nos encontramos preparando a los alumnos para el torneo de Saitama que se llevará a cabo dentro de dos semanas.

Nos instalamos en nuestros respectivos sitios alrededor de la mesa apresurados por el llamado de Kasumi.

—Cómo viene todo en el Dojo? — pregunta mi padre.

—Todo muy bien, estoy seguro que ganaremos en todas las categorías — anuncia Ranma con esa cuota de arrogancia que lo caracteriza.

—Además los chicos se están esforzando a lo grande — agrego luego de beber un sorbo de té.

—Excelente — mi padre sonríe satisfecho con nuestro progreso.

La cena continúa como es habitual aunque al finalizar regresamos a nuestras habitaciones para descansar y reponer fuerzas.

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La noche anterior al viaje mi padre y el tío Genma nos esperan en la entrada del Dojo cuando finalizamos la última clase.

—Nos vemos mañana, recuerden llegar temprano a la estación de Nerima.

—Si sensei — responden los seleccionados al unísono.

—Ranma, Akane tenemos que hablar — anuncia el tío Genma.

Ambos nos miramos y tragamos saliva, parece algo serio aunque aun no sabemos bien de que se trata pero viniendo de nuestros padres imaginamos puede ser cualquier cosa.

Limpiamos la duela con su ayuda y al finalizar tomamos asiento los cuatro.

—Mañana parten hacia Saitama — comienza el tío Genma — confiamos en que se llevarán bien y dejarán en alto al estilo combate libre.

—Por eso decidimos darles el mayor voto de confianza y permitirles que vayan solos.

Nos quedamos atónitos durante unos segundos asimilando la idea, desde que finalizamos la escuela y comenzamos a impartir las clases en el Dojo nuestra relación mejoró, ya no peleamos tanto como antes.

Pronto una extraña sensación se instala en mis entrañas cuando caigo en cuenta que estaremos solos, Ranma y yo a varios kilómetros de nuestra entrometida familia.

Lo observo por el rabillo del ojo y parece tan sereno como si no le afectara en nada que nos encontremos a solas y a kilómetros.

—De acuerdo tío Soun — acepta la propuesta de mi padre.

Ambos patriarcas se observan con una pequeña sonrisa en sus rostros y se incorporan para regresar a la casa, dejándome perpleja por la naturalidad con que están ocurriendo las cosas.

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Nos encontramos esperando en la recepción del hotel para instalarnos junto a los cuatro alumnos prodigios que representarán el Dojo en el torneo.

—Buenos días — saluda la sonriente empleada.

—Buenos días, teníamos reservaciones a nombre del Dojo Tendo.

—Claro.

La chica busca en su computadora, luego de unos minutos y de haber presentado nuestras identificaciones nos entrega las llaves de las habitaciones.

Acompañamos a los alumnos a las suyas y luego junto con Ranma nos marchamos al piso donde se encuentra las nuestra, por suerte esta vez nuestros padres no quisieron pasarse de graciosos y reservaron separadas, o imagino que fue Kasumi quien se encargó de las reservas.

Abro la puerta de mi estancia y el ingresa detrás de mi depositando mi pequeña maleta sobre la cama que venía cargando.

—Es un lindo sitio.

Me acerco y abro el ventanal dejando que ingrese el sol del atardecer.

—Si lo es.

Carraspea buscando llamar mi atención.

—Si necesitas algo, estoy en la habitación de al lado.

—Claro — declaro algo nerviosa y cuando me volteo escucho el clic de la puerta cerrarse.

Decido tomar una ducha antes de bajar a cenar.

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Al día siguiente nos encontramos en el lobby del hotel y partimos hacia el sitio donde se llevará a cabo el torneo.

Los chicos vienen bromeando con las chicas y hablando de sus cosas privadas, mientras con Ranma caminamos por delante sonriendo al oír matices de su conversación.

Al llegar al estadio nos topamos con muchos representantes de los diversos Dojos a lo largo del país, saludo algunos con los que recuerdo tuvimos varios enfrentamientos y Ranma hace lo mismo con algunas personas que conoció en otros torneos en los que compitió.

Los chicos se van al vestuario con Ranma y yo me llevo a las chicas. Esta vez no participaré pero Ranma lo hará en nuestra categoría.

Salimos del vestuario preparadas para representar a nuestro Dojo, en el camino a las duelas nos encontramos a los muchachos que quieren presenciar los combates femeninos.

Los mismos dan inicio y cuando es el turno de Ruka le doy un abrazo infundiéndole fuerzas, Ranma se acerca y le da unas palmaditas en la espalda y unas palabras de aliento después la acompaña hasta la esquina más próxima.

Verlo tan concentrado y tan dedicado al arte provoca que mis nervios se activen y una especie de remolino se instale en mi bajo vientre, puedo afirmar que a cada momento me gusta más.

Ruka y Tomoyo dan pelea ganando sus respectivos combates, al dejar la duela a pesar del cansancio quieren ir a brindar aliento a los muchachos.

Las abrazo felicitándolas y luego nos dirigimos a los combates masculinos.

Nos colocamos cerca de la duela y observo que las chicas se acercan a los chicos se funden en un abrazo y a pesar de estar frente a una multitud se besan castamente deseándoles suerte.

Ranma y yo los observamos unos segundos para después voltear la vista a otro lado para dejarles su espacio.

—No sabía que tenían una relación — comento algo sonrojada por aquella muestra de cariño excesiva en público.

—Yo tampoco pero considero que siempre es bueno tener a alguien que te brinde ánimos — comenta mirando al frente terminando de ajustarse la cinta del gi.

Cuando estoy por decir algo él ya se había vuelto junto a los muchachos dispuesto a aguardar su llamado.

El corazón me late con fuerza mientras asimilo el peso de sus palabras, él espera que también le desee buena suerte quizás hasta de la misma manera, debo tomar valor y demostrarle de una vez y por todas lo importante que es para mí.

Me acomodo junto a las chicas en un lado de la duela donde podemos presenciar los combates en primera fila.

Como era de esperar Kou y Hao ganan sus combates pero aún queda el de Ranma.

Observamos su pelea a escasos metros, cada movimiento tan sutil pero con una increíble potencia, cómo sus piernas tienen la fuerza para elevarlo en el aire con su peculiar estilo y que se asemeje al vuelo de una pluma.

Luego de unos cuantos aciertos sobre su contrincante el combate finaliza dándolo por ganador.

El lugar estalla en aplausos para felicitar al máximo campeón un año más en su categoría cuando el amor que siento por él brota por mis poros y me atrevo a demostrárselo, frente a todos y seguro frente a la familia que lo estará siguiendo por televisión.

Comento a uno de los hombres que resguarda la esquina que soy su prometida y me permite acceder al instante.

Llego hasta donde se encuentra rodeado de algunos patrocinadores, otros competidores y algunas mujeres que los acompañan cuando me estoy abriendo paso sus ojos azules se clavan en mí.

Me apresuro y al llegar a su lado entrecruzo mis brazos detrás de su cuello para atraerlo, él se apresura a colocar sus manos sobre mi cintura apretujándome contra él.

Y sin importarme lo sudado, agitado o que todo el mundo nos esté viendo llevo mis labios hasta contactar con los suyos.

Nos fundimos en un tierno beso sin darle importancia a los vítores y aplausos que nos rodean.

—Felicidades Ranma.

Me abraza con fuerza y deposita un beso en mi frente.

—Sin duda este es el mejor viaje al que asistí.


¡Hola! para escribir este relato me gusta imaginar cómo interactuan ellos solos sin las intromisiones de la familia. Además Ranma es tan lento que amo que sea Akane la que toma la delantera en su relación. Simplememte me encanta.

¡Hasta mañana! :)