- Entonces las luces parpadearon y luego… ¿qué? – Preguntó O.
- Bajamos, inspeccionamos y fue que descubrimos a los agentes incapacitados. – Explicó Jack.
- Luego bajamos y vimos que alguien había activado el portal. – concluyó Maddie.
- ¿Y no vieron a nadie?
- No.
- ¿Qué hay de las cámaras de seguridad?
- Ustedes las desactivaron cuando irrumpieron en nuestra casa. – Maddie se cruzó de brazos.
- ¿Qué hay del laboratorio?
- No hay cámaras en el laboratorio. – Replicó Jack.
O se quitó los lentes y se frotó los ojos. Ese día se estaba poniendo cada vez peor. Pero al menos ahora tenían una pista gracias al lector biométrico que tenía el panel de control del portal. Eso limitaba la lista de sospechosos a solo los Fenton, y si los operativos que estaban despertando corroboraban esa historia, solo había una persona capaz de abrir el portal y no ser visto.
- Bien. – Sentenció después de un rato. – Cierren el portal y nosotros…
- ¡No! – Gritó Maddie. – Digo… ¿no cree que será mejor dejarlo activado?
- ¿Por qué?
- Porque… quien sea que haya entrado debe salir por ahí.
- Esa… no es una mala idea. – Se dio vuelta para hablar con los operativos. – Aseguren el laboratorio y queden es espera, el objetivo primario puede ser el responsable y podría salir de nuevo por el portal. Recuerden, lo necesitamos vivo para el interrogatorio.
- Danny no es responsable de lo que pasó con su…
- Lo sabemos. – Dijo O volteándolos a ver. – Pero la situación ha evolucionado más allá de nuestro control, por lo que necesitaremos… de la cooperación de Danny Phantom.
Sin decir nada más, O se dio vuelta y volvió a salir. Tras unos segundos, los Fenton fueron escaleras arriba hacia el centro de operaciones, donde habían ocultado a la cazadora roja. Cuando llegaron, cerraron todos los accesos y activaron la insonorización de la habitación. Se toparon con la vista curiosa de la chica, quien había logrado desatarse de la silla donde estaba y no portaba el casco.
- Supongo que esto viene de familia. – Dijo arrojando a sus pies la soga con la que la habían amarrado.
- Valerie… - Comenzó Maddie. - ¿Qué está pasando?
- Me voy.
- Los Hombres de Blanco están en toda la casa. No podrás salir. – Aclaró Jack.
- Ya veré que hago.
- Valerie… por favor. – Maddie hizo una pausa. – Dinos que está pasando. ¿Quién atacó a Danny? ¿Por qué ya no lo están buscando? ¿Qué tiene que ver Vlad en todo esto?
- Yo no tengo respuestas a todas sus preguntas.
- Entonces… por favor responde aquella a las que si tienes respuestas. – Imploró Jack.
Valerie suspiró frustrada. Necesitaba regresar a casa de Paulina y hacer sufrir a esos 2. Si bien respetaba a los Fenton, no les debía nada, por lo que sentía que quedarse y explicarles todo no era su responsabilidad.
- No.
Los Fenton se sorprendieron cuando Valerie caminó entre ellos y fue directamente a la puerta que conducía hacia abajo. Sin embargo, justo cuando Maddie estaba por hablar, la puerta se abrió y K asomó la cabeza. Aún con lentes, no pudo ocultar su sorpresa al descubrir a la cazadora roja oculta en el centro de operaciones. Y aún más, que fuera tan joven.
- Abajo. Ahora. Los 3.
K bajó y cerró la puerta. Valerie cerró los ojos frustrada. "Alguien más que conoce mi secreto". Pensó intentando ocultar su molestia.
- Eso… ¿era sangre? – Susurró Jack al recordar las manchas rojas en el traje típicamente blanco del operativo.
- ¡Déjame en paz! – Gritó mientras evitaba los misiles que iban en su dirección.
Atravesó una roca flotante con su intangibilidad y logró evitar los ataques, pero cuando estaba por huir, una red de ectoplasma electrificada lo atrapó. Gritó del dolor, y débilmente, observó a su captor.
- Me diste muchos problemas… pero la recompensa por atraparte valdrá la pena.
- ¡Pero no he hecho nada! – Se defendió el fantasma. – Dile a Walker que…
- No hago esto por Walker, tonto. – Respondió el cazador con una sonrisa.
- ¿Nunca te cansas de ser un abusivo, Skulker?
Detrás de ambos un tercer fantasma apareció con brazos cruzados y un rostro serio. O tan serio como podía ser él.
- Piérdete Sidney. Esto no te incumbe. – Dijo jalando la red y colgándosela en el hombro.
- Hay cosas más importantes sucediendo y tu prefieres seguir de mercenario. – Dijo poniendo sus brazos sobre su cintura.
Skulker se acercó a él y lo tomó de su camisa con su mano libre, pegándolo a su metálico rostro.
- Ni tú sabes qué es lo que está sucediendo en la zona fantasma, tonto. Y hasta no saberlo, seguiré haciendo lo de siempre. – Dijo soltándolo.
Sidney Poindexter cayó al suelo y miró al cazador con sorpresa.
- ¿También te has dado cuenta?
- Todos podemos sentirlo Sidney. – Explicó desde la red en la que estaba el tercer fantasma.
- ¡Cállate! – Lo silenció Skulker agitando la red.
- Entonces sabes que no es momento para darle la espalda a los tuyos, Skulker. Déjalo ir.
- Tengo una mejor idea. – Le respondió sonriendo.
Sidney enarcó una ceja justo antes de que Skulker extendiera su brazo hacia él. De su muñeca salió un pequeño cañón que disparó un láser directo al pecho del fantasma en blanco y negro, quien salió volando en medio de un grito de dolor. Skulker se echó a reír, ignorando que su presa estaba concentrando energía para, segundos después, liberarla y romper la red que lo mantenía preso. Voló a toda velocidad con la intención huir de ese lugar y ponerse a salvo, pero Skulker arrojó 3 pequeños cubos azules de energía en su dirección. Esquivó los primeros 2, pero el tercero logró darle en la espalda y de repente, se vio capturado dentro del pequeño cubo antes de ser electrocutado hasta la inconsciencia.
El cazador tomó el cubo con su mano derecha y lo acercó a su rostro para verlo de cerca. Sonrió al ver a su día de paga capturado, y con varias horas de sobra.
Estaban todos sentados en la sala, sin saber que era lo que estaban esperando. Valerie podía sentir su irritación crecer con cada segundo que perdía allí, rodeada de esos perdedores. Los Fenton, por lo contrario, estaban algo preocupados. La sangre sobre el traje de aquel operativo frente a ellos seguía algo fresca, por lo que algo realmente malo estaba pasando. Especialmente si no estaban gritándoles como un par de horas atrás.
Unos ruidos afuera de la casa llamaron la atención de todos y segundos después la puerta se abrió, mostrando a los Masters' Blasters siendo empujados al interior de la casa. Valerie enarcó una ceja al escuchar el intercambio de palabras entre ellos y los Hombres de Blanco.
- ¡Suéltennos, cerdos del gobierno! – Gritó Trash.
O caminó frente a él y le dio 2 cachetadas para callarlo, una en cada mejilla.
- Ustedes también son del gobierno, idiota.
Sus compañeros de equipo se enojaron claramente, pero no tuvieron tiempo de reclamar nada, pues los operativos que los tenían sujetos los arrojaron al suelo en la sala donde estaban todos los demás. Apenas pusieron ojos sobre Jack, su ira incrementó.
- ¡Tú! – Grito Vid. - ¡Todo es tu culpa, gordo estúpido!
- ¡Oye! Podré ser gordo, pero no estúpido. – Se defendió Jack.
- ¡Tu familia es responsable de todo esto! Sin mencionar a tu "mejor amigo".
- Y mi "mejor amigo" es su jefe, así que no veo cómo es mi culpa.
Valerie sonrió ante el entretenimiento barato que estaba recibiendo. "Al menos la espera no fue en vano". Sonrió más cuando continuaron insultando a los Fenton con las palabras que ella tenía en mente más no se atrevía a decir en voz alta. Su diversión se cortó cuando los operativos colocaron armas cargadas en las cabezas de los 4 que estaban discutiendo, obligándolos a tomar asiento.
- Todos cállense y escuchen. – Hablo K con seriedad. – Tenemos un problema más grande que sus conflictos personales.
- ¿Tu traje no debería ser blanco? – Preguntó con ironía Vid. - ¿Qué acaso ya no te importan tus preciados protocolos?
K la ignoró y en la televisión reprodujo un video de seguridad en donde se podían apreciar a dos hombres de Blanco de espalda. Los Fenton eran los únicos que mostraban algo de interés en el video, mientras que los demás solo se preguntaban que tenía que ver eso con ellos. Sus expresiones de aburrimiento y posturas despreocupadas cambiaron en segundos cuando observaron que apareció un fantasma. Gracias a la calidad mejorada del audio, eran capaces de seguir el contexto de la conversación.
- Pero tú no tienes tanta suerte.
Todos se tensaron al ver el baño de sangre que estaba en la pantalla, mientras que K estudiaba sus reacciones. Pausó el video justo cuando el fantasma hacia contacto visual con la cámara y su rostro estaba lo más nítido posible.
- Ese. – Señaló la pantalla. – Es nuestro problema de este momento en adelante.
- ¿Nuestro? Entiendo que mató a un de los suyos, pero ¿qué tiene que ver con nosotros? – Preguntó el tercer miembro de los Masters' Blasters.
K solo reanudó la reproducción del video y todos se sorprendieron cuando mostró todas sus transformaciones a la cámara.
- ¿Por qué quiere la cabeza de esos 2? ¿Qué no sería contraproducente para él? Digo, es la combinación de ambos.
- Por eso no podemos dárselas. – Comentó O. – Esos dos pueden ser nuestras mejores armas contra él.
- No entiendo. – Suspiró Maddie, su cabeza echa un lio. – Los fantasmas no matan. No está en su naturaleza.
- Tiene la libertad de explicar eso, Sra. Fenton.
Valerie estaba en completo silencio. La historia que le habían contado finalmente tenía algo de sentido, pero había cosas que aún no podía comprender. Se debatió internamente en compartir la información que ella tenía. Antes no tenía motivo alguno por ayudar a Danny y Vlad, pero con esa amenaza a la población civil, necesitaba hacer algo, pues su padre podría ser parte de esas primeras mil víctimas.
- Su nombre es Dan. – Habló al fin.
Todas las miradas recayeron en ella, atentos a lo que estaba diciendo.
- ¿Cómo lo sabes? – Preguntó O.
- Por la misma forma en la que llegué aquí. – Dijo viendo a los Fenton. – Fui secuestrada por Vlad, Danny y los demás.
- Nuestro Danny jamás haría algo así. – Intervino Jack, pero fue ignorado por todos.
- ¿Por qué? – Preguntó Vid.
- Querían algo de mi… de mis armas. Algo para curarse después de la paliza que les dieron en el centro.
- ¿Recuerdas en donde te retuvieron? – K se acercó a ella.
Debatió por unos segundos si debía decirles de la implicación de Paulina en todo el asunto y exponerlos.
- No. – Respondió. – Me noquearon y lo siguiente que recuerdo fue despertar en una silla y verlos desbalijando mis armas.
O pasó su mano sobre su cabeza y suspiró.
- ¿Qué más sabes?
- Él es… dijeron algo de una línea temporal alterna, que era la combinación de ambos y que existía fuera del tiempo. Realmente no creí que eso fuera verdad, pero… - Señaló a la pantalla, donde se mostraba la forma actual del fantasma. – Ellos mencionaron que era el único fantasma que se atrevía a matar. Que quería destruir la ciudad y que tenía poder ilimitado tras…
- Obtener la corona y el anillo. – Completó K por ella. – Nuestro experto mencionó lo mismo al observar las fotos.
- Si… pero lo que omitió decirles es que también asimiló al rey de los fantasmas.
- ¿Pariah Dark? – Preguntó Maddie.
- Eso me dijeron ellos. – Desvió su mirada otra vez a la pantalla. – Supongo que es por eso que luce así. Ya saben, la armadura y el cuerno…
- Entonces… en una escala de poder, ¿él rompe la escala? – Preguntó Trash.
- 7 años atrás fue terrible, pero esto… puede ser mucho peor. – Comentó Jack serio.
La habitación cayó en silencio cuando todos cayeron en cuenta de la gravedad de la situación.
- ¡Danny! – Exclamó Maddie poniéndose de pie.
- Querida, ¿qué pasa?
- ¿No lo entiendes Jack? – Dijo angustiada. – El fantasma que atacó a Danny días atrás, lo que hicieron con el laboratorio… ¡el exoesqueleto! ¡Por eso insistieron tanto para que lo reconstruyéramos!
- Ellos sabían… - Concluyó Jack.
- No solo ellos. – Añadió Valerie. – El laboratorio de Vlad fue destruido un par de días atrás. Todo el lugar estaba en cenizas.
- ¿Laboratorio? - Preguntó K. – Bueno, si los Fenton tienen uno, tiene sentido que él también.
- Entonces por eso Vlad huyó. – Susurró Download.
- ¿De qué hablas? – Preguntó Jack.
- Tras la inauguración del centro cultural viajó a Wisconsin por un asunto que involucraba su mansión.
- Probablemente era una excusa para salir de la ciudad en medio del caos. – Dijo Vid.
- Dijiste que llegaste aquí gracias a Vlad. – Comentó O viendo a Valerie. - ¿Qué fue lo que realmente pasó?
Valerie levantó los hombros y señaló a los Fenton. Jack suspiró cuando supo que él tendría que explicar lo que había sucedido. Tomó la mano de su esposa y la sentó junto a él.
- Lo que les dijimos fue la verdad. Pero omitimos decir que la encontramos a ella cuando bajamos al laboratorio. – Abrazó a Maddie. – Ella estaba poseída por Vlad y nos atacó, me obligó a abrir el portal para que pudiera entrar.
- Entonces no fue el chico fantasma quien lo activó. – Jack bajó el rostro ante el comentario de O.
- ¿Por qué haría eso? – Preguntó Trash a la multitud. – Digo, tenemos que asumir que ese tal… Dan, está en alguna parte de la zona fantasma. ¿Por qué ir a donde está tu enemigo?
- Él… - Habló Maddie. – Dijo algo. Dijo que… haría lo que Danny no se atrevía a hacer.
- ¿Y eso es…?
- Negociar. – Dijo Valerie. – Dan también les dio un ultimátum a ellos. Tenían que entregarle a un fantasma en 24 horas.
- ¿Qué fantasma? – Preguntó Jack.
- Em… - La morena hizo memoria. – Reloj, creo que ese fue el nombre que dijeron.
Ambos Fenton se pusieron de pie con rapidez.
- Eso es malo.
Contra todo pronóstico, el clon de Vlad logró llegar a salvo a la entrada del laboratorio en Wisconsin. Suspiró con tranquilidad apenas cruzó el portal y rápidamente lo cerró. Activó el monitoreo de cámaras y descubrió que, arriba en su mansión, había todavía policías manteniendo una estricta vigilancia en la propiedad, junto con algunos Hombres de Blanco. Tecleó unos comandos en su computadora para activar la alarma silenciosa en el laboratorio en caso de que alguien se acercara demasiado a la entrada.
Acto seguido, se dedicó a juntar todas las armas que podía cargar con él y las metió en un pequeño vehículo de exploración que había diseñado. Entró al vehículo e ingresó la ruta hacia el portal de los Fenton. Salió del vehículo y remotamente lo activó. En cuestión de segundos, el vehículo desapareció dentro de la zona fantasma.
Ahora solo le quedaba esperar.
Habían pasado horas desde lo sucedido con Vlad y la fuga de Valerie. En la casa de Paulina las cosas seguían iguales: Vlad no había compartido qué es lo que había hecho o cual era su plan, y ellos seguían sin saber qué hacer con respecto a Dan. Los 3 mitad fantasma habían aprovechado el tiempo para dormir y reponer algo de fuerzas en caso de que Dan no respetara la hora límite que les había impuesto.
En la planta baja, los 4 civiles estaban sentados en la sala sin mucho que hacer. Tucker y Sam estaban algo cansados y estaban durmiendo en la sala. Jazz se había ofrecido como guardiana para vigilar a Vlad mientras los demás descansaban y Paulina seguía monitoreando la situación en la televisión e internet desde la cocina de su casa y manteniéndose en contacto con Estrella. Haciendo a un lado los comentarios en los que alababa su buen criterio para seleccionar hombres, su amiga había resultado una gran fuente de información. Ella le había compartido la única buena noticia que tenían había sido la filtración de un video que demostraba su inocencia con respecto a la explosión de las instalaciones de los Hombres de Blanco, la mala noticia es que ahora eran buscados por daños a propiedad privada y a la vía pública debido a los estragos que generaron durante su fuga.
También le había informado que el estado estaba investigado a todos los individuos con relaciones estrechas con los 5 implicados, por lo que ella estaba fuera de peligro. Lo cual les convenia si seguían escondiéndose en su casa. Observó en la esquina superior derecha de la Tablet la hora. Apenas eran las 9:22 y ya estaba cansada. Bostezó y se frotó los ojos antes de ponerse de pie. Puso la cafetera y cuando estuvo listo, sirvió dos tazas. Con una en mano, subió las escaleras y entró en la habitación principal.
Jazz estaba sentada en una silla cerca de la puerta luchando por no quedarse dormida. Cuando escuchó la puerta abrirse, volteó y se topó con una taza de café recién hecho frente a ella. Silenciosamente le agradeció el gesto y tomó la taza. Inhaló el aroma del café y sintió como poco a poco sus sentidos volvían a estar activos. Dio un sorbo a la bebida y sonrió por el buen sabor.
- ¿Alguna novedad por allá? – Preguntó Jazz.
- Pues… sus cargos pasaron de terrorismo doméstico a daño a la vía púbica. – Dio un sorbo de su café. – Fuera de eso nada nuevo.
- ¿De verdad? – Dijo sorprendida. - ¿Cómo?
- Hay un video que muestra que Danny llegó al sitio después de la explosión.
- Wow. Creí que la gente se pondría en nuestra contra.
- ¿Por qué habrían de hacerlo? Danny es un héroe. Cualquier crítica que este recibiendo no es por él, sino por el alcalde Masters. – Señaló al hombre que estaba durmiendo frente a ellas.
- ¿Es por eso que nos estas ayudando? – Preguntó Jazz con genuina curiosidad.
Paulina observó la taza en sus manos intentando descifrar la respuesta a esa pregunta. Estaba segura de que no era por su enamoramiento por Danny Fenton, o su infatuación por Danny Phantom. Era simplemente porque…
- Quiero hacer lo correcto. – Dijo y después dio un sorbo al café.
Jazz meditó la respuesta unos segundos antes de sonreírle débilmente.
- Sabes… - Dijo sonriendo. – Realmente has cambiado.
Paulina se sentó en el piso, recargada contra la pared.
- Si, bueno… aprendí a la mala. – Dijo mientras acariciaba su nariz.
Jazz enarcó una ceja, pero decidió dejar el tema por la paz.
- ¿Entonces tienen un plan? – Preguntó Paulina tras unos momentos.
- No. - Dijo sin ánimos.
- ¿Y aun así piensan enfrentarse contra esa cosa? – La preocupación era evidente en su tono de voz. – Si lo hacen… pueden morir. – Susurró lo último.
- A como están las cosas, parece que solo tenemos dos opciones: morimos sin hacer nada o morimos intentando un milagro. – Intentando ser optimista, luego añadió. – Somos buenos en eso último.
- Aún me cuesta creer que han estado haciendo esto desde hace años.
- Ya somos dos. – Le respondió con una sonrisa.
- ¿Les importaría dejarme dormir en paz? – Dijo Vlad con voz ronca.
Ambas miraron al alcalde, quien no se había movido de su posición, pero claramente se había despertado. Ambas se pusieron de pie y salieron del cuarto para continuar hablando.
El clon de Vlad estaba haciendo un esfuerzo para no desintegrarse ante la gran distancia de por medio y la probable inconsciencia del original. Seguía esperando alguna señal de actividad para poner en marcha su plan. El vehículo estaba en posición a unos metros del portal Fenton y tenía el presentimiento de la probable ubicación de Dan, pero le faltaba algo.
Una pequeña mancha verde en el radar de su zona fantasma interrumpió sus cavilaciones y lo puso alerta. Llenó su puño derecho de energía y lo ocultó detrás de su espalda, manteniendo una postura calmada en el exterior. Segundos después, disipó la energía al ver a Skulker atravesar el portal.
- Te tomaste tu tiempo. – Dijo amargamente.
Skulker enarcó una ceja.
- Aún tengo horas de sobra. Si deseas puedo volver cuando mi plazo termine. – Se cruzó de brazos.
- Tu objetivo era sencillo. – Dijo caminando hacia él.
- Capturarlo no fue un problema. – De su armadura salió un pequeño cubo que cayó al piso, que aumentó su tamaño hasta volverse grande. – Encontrarlo… eso fue otra historia.
Vlad se acercó al cubo. En su interior se encontraba el fantasma que necesitaba, inconsciente y en animación suspendida. Sonrió satisfecho y volteó a ver al cazador.
- ¿Mi paga? – Skulker analizó el laboratorio en busca de su exoesqueleto, pero no encontró nada.
- Justo aquí.
Vlad caminó hasta quedar a menos de un metro de Skulker y estiró su mano izquierda hacia él. El cazador bajó la mirada a la mano de su contratante y se topó con un termo en su abdomen. Antes de que pudiera reaccionar, Vlad oprimió el botón y el cuerpo de Skulker empezó a ser succionado al interior.
- ¡Desgraciado!
Antes de ser succionado por completo, logró eyectarse fuera de su armadura y el pequeño fantasma regresó volando hacia el portal antes de que lo succionaran también. Vlad lo vio huir, pero le dio poca importancia al fantasma. "Hay cosas peores que Skulker". Pensó.
Caminó hasta su computadora y empezó a buscar entre todas las imágenes de su archivo hasta topar con la que necesitaba. Luego devolvió su atención al cubo de un metro por un metro y lo desactivó, colocando al fantasma sobre su mesa de exploración. Tenía que actuar rápido.
Los Masters' Blasters estaban trabajando junto con Jack en terminar las últimas modificaciones a la nave fantasma Fenton. O estaba cargando las ultimas actualizaciones del software del vehículo para hacerlo compatible con el armamento recién integrado. Maddie y Valerie habían viajado hasta los laboratorios Axion junto con algunos Hombres de Blanco para coordinarse con el director general y asegurar la protección de la ciudad. Habían desmontado el escudo anti fantasma de la camioneta Fenton y usarían la potencia del laboratorio para expandir el alcance y, junto al escudo de los Fenton, cubrir toda la ciudad.
El resto de Hombres de Blanco estaban trasladando al domicilio de los Fenton el misil GB-01, que había sido colocando en almacenamiento permanente tras el fallido intento por destruir la zona fantasma años atrás. La gran actividad de todos ellos estaba levantando sospechas en la población, que presentían que algo que no estaban diciendo estaba pasando. Algo grande.
K por su parte, se había reusado a cambiarse de traje, y así se presentó ante las cámaras de la televisión. Ciertamente era una forma efectiva de llamar la atención, además de que acrecentaría la el nivel de alerta de la población ante el tema tan sensible que estaba por abordar.
El padre de Valerie se había unido al equipo de ingenieros que estaban adaptando el escudo en los laboratorios, aunque constantemente volteaba a ver a su hija. Había llegado justo a la señora Fenton y los agentes sin su mascara, lo que le indicaba que esto era algo grande e importante. Había querido hablar con ella desde que llegó, pero constantemente lo evitaba, diciéndole que lo necesitaban más en otra parte.
El plan era simple, dispararle a Dan el equivalente de una bomba nuclear para fantasmas y esperar a no recibir un contraataque. Más fácil decirlo que hacerlo.
Sidney merodeaba la zona fantasma en busca de Skulker y se sorprendió cuando vio a su forma fantasma real volando en dirección opuesta a él. Se escondió para que no lo viera mientras analizaba los escenarios donde Skulker terminaba siendo víctima de alguien capaz de quitarle su armadura, pues era un gran logro el poder hacer eso. Se dispuso a perseguir al pequeño cuando notó que un fantasma peculiar venía del mismo punto de donde había salido el cazador, solo que volaba hacia otra ruta.
"Plasmius". Pensó al reconocer al fantasma. Decidió seguirlo a la distancia para no ser reconocido. Él era uno de los fantasmas capaces de derrotar al cazador de esa manera. Se volvió invisible y lo siguió hasta el Castillo del rey fantasma. Su preocupación aumentó cuando descubrió que la isla ahora estaba más destruida que antes, al igual que todo lo que había alrededor de ella. Si siguiera vivo, probablemente su pulso se aceleraría con la creciente sensación de inquietud que estaba embargándolo. Nada bueno salía de ese lugar.
Notó que Vlad tenía algo colgándole de la cintura. A la distancia parecían un par de guantes, pero no podía estar tan seguro. Se acercó un poco más, pero se vio obligado a esconderse detrás de un pedazo de escombro que flotaba por ahí cuando vio al Caballero del terror volar hacia Vlad.
- ¡No debes estar aquí! – El caballero susurró violentamente, permitiéndole a Sidney oír la conversación.
- No planeo quedarme mucho tiempo. – Le respondió.
- ¡Teníamos un trato! ¿Por qué no mantuviste tu parte?
- ¡No es cómo si me hubiese dado opción!
Poindexter prestó más atención a la conversación. "¿Trato? ¿De qué hablaban esos dos? ¿De quién hablaban esos dos?"
- Tienes que irte antes de que te descubra.
- ¿Entonces si está en casa?
- Te matará antes de que…
- No si tú me introduces.
Si Poindexter no estuviese en blanco y negro, podría observarse la palidez en su rostro. Ese lugar era el hogar de solo 2 fantasmas, y uno de ellos estaba evitando que Plasmius entrara. "No puede ser, deber ser una broma". Sidney observó a ambos fantasmas volando al interior del castillo y no pudo evitar sentir pánico ante la posibilidad de que el rey haya regresado. Gruñó enojado consigo mismo antes de ir detrás de esos 2.
Estando al interior del castillo, se sorprendió ante la destrucción visible en todos los rincones del pasillo. Iba a seguir explorando cuando la voz del Caballero del Terror lo puso alerta nuevamente.
- Mi…señor. – Dijo en voz baja.
Sidney se asomó por un hueco y vio al susodicho caminando hacia el trono, en donde había alguien sentado. Alguien que no era Pariah Dark.
- Soy tu rey. – La voz resonó en toda la sala. - ¿Necesitas que te lo recuerde?
- Alguien vino a verlo. Dice que tiene algo para usted.
Dan enarcó una ceja y el Caballero del Terror se hizo a un lado, mostrando a Vlad entrar en la sala del trono. El rey se puso de pie y bajó los escalones del trono hasta quedar a nivel de piso, donde esperó a que Vlad se acercara más a él. Dan sonrió y cruzó sus manos detrás de su espalda.
- Vaya, vaya, vaya… ¿A qué debo… semejante honor?
Vlad infló su pecho y caminó lentamente hacia él. Algo que notó Sidney es que ya no cargaba los guantes.
- Bueno… hiciste demandas, ¿no? – Se detuvo a unos 4 metros de distancia de Dan.
- ¿Y vienes a cumplirlas? – Dijo divertido. – Si que trabajas rápido.
- Vine con una contraoferta.
Dan se puso serio y lo observó directo a los ojos por unos segundos.
- ¿De verdad?
Dan dio un paso hacia él y Vlad retrocedió un paso. Sonrió.
- Si quieres a Reloj, tendrás que darme algo a cambio.
La risa sádica de Dan resonó en la sala, perturbando aún más a Sidney.
- No sé qué es peor: tu estupidez o tu arrogancia. – Dio otro paso. – Mira que intentar engañarte a ti mismo… no se si estas sobreestimando tus habilidades o subestimando mi raciocinio.
Vlad empezó a retroceder cuando Dan continuó avanzando hacia él.
- ¡Hablo en serio! – Sacó algo que tenía oculto y lo sostuvo en su mano. - ¡Me escucharás o te juro que lo dejaré ir!
Dan frenó cuando vio que Vlad tenía un cubo azul en la mano. Entrecerró los ojos para ver mejor y notó la figura de Reloj adulto al interior del cubo en animación suspendida.
- No me sorprende que traicionaras a Daniel, pero supuse que te vigilaría mejor para evitar que lo hicieras. Supongo que me equivoqué.
- Tomare eso como un "te escucho".
- Tómalo como quieras. – Dijo levantando sus hombros. – No tengo por qué obedecerte.
- ¿Y por qué esperabas eso de mí? – Dijo recogiendo su mano y retrocediendo.
- Con lo egocéntrico y narcisista que eres, supuse que valorabas tu vida. – Bromeó.
- Ah. – Vlad sonrió. - ¿Entonces planeas dejarme vivir?
Dan rio.
- Para nada. Pero una cucaracha como tu haría casi cualquier cosa con salvar su pellejo. Así que dime… diviérteme: ¿qué quieres? ¿24 horas de ventaja sobre Daniel? ¿Una muerte sin dolor? ¿Qué te vuelva un mártir? ¿Morir siendo un héroe?
Vlad se distrajo momentáneamente con las palabras, por lo que no notó como se acercaba Dan hacia él. El Caballero del Terror también aprovechó para irse y dejarlos solos.
- Te sorprenderías de lo que esta cucaracha puede hacer. – Sonrió, intentando evitar que sus nervios lo traicionaran. – No vine a abogar por mí.
- ¿A no? – Dijo sorprendido.
Armándose de valor que no tenía, Vlad habló.
- La chica. – Hizo una breve pausa. – Perdónale la vida a la chica y Reloj es tuyo.
Dan lo miró con una sonrisa en el rostro antes de echarse a reír.
- ¿No crees que es muy joven para ti? – Analizó el rostro serio de Vlad sin dejar de mostrarse divertido. – Oh… ella no es una prima lejana, ¿verdad?
- Tienes que jurar que no tocaras ningún cabello de su…
- Suenas como un padre celoso. – Guardó silencio para evaluar la reacción de Vlad y sonrió al notar la leve ira del alcalde. – Dime… ¿qué tuviste que hacer para poder tenerla?
- ¡Júralo!
- ¿Clonaste a Daniel? – Preguntó divertido. – Clonaste a Daniel. Ese en un nuevo nivel de bajo, incluso para ti.
- ¡Bien! Supongo que no te interesa tu preciado premio.
- Lo dices como si darte mi palabra haría que me entregaras a Reloj de forma pacífica.
- ¿Acaso dudas de mi palabra? – Le gritó.
- Yo también soy tu, idiota.
- ¡No estoy mintiendo!
- ¿Entonces por qué mandaste un clon para atacarme por detrás?
Sin darse cuenta, Dan había cerrado distancia entre ambos, quedando a un escaso metro de él. El plan de Vlad se fue al demonio, y sin más opciones, suspiró antes de atacarlo con un rayo fantasma.
Dan se hizo a un lado para evitarlo y empezó a arrojarle bolas de fuego blanco de su mano, que Vlad esquivó con mucho trabajo. El clon se volvió visible y se lanzó en contra del rey con los guantes que Sidney había visto. Dan se dio vuelta y le apuntó al clon con el anillo, del cual salió un rayo que destruyó al atacante.
Los dos guantes cayeron inertes al suelo y regresó su atención al "original", que cerró toda distancia entre ambos y le dio un puñetazo justo en la mandíbula. Haciendo fuerza con su cuello, Dan bajó la cabeza, superando la fuerza del puño de Vlad y lo observó con una sonrisa. Estiró su mano izquierda y lo tomó del cuello, apretándolo y disfrutando de la desesperación del adulto.
Vlad empezó a golpearle la mano e intentar zafarse del agarre, intentando abrir la mano de Dan para liberarse, pero sin éxito. El rey lo estrelló contra el suelo y cuando estaba por dispararle un rayo en la cara con sus ojos, Vlad extrajo la cajita azul y la arrojó con fuerzas hacia el trono. En el trayecto, la caja se deshizo y liberó al fantasma de su encierro.
Dan miró lo que acontecía y, gracias al golpe que se dio contra el suelo, Reloj despertó de su inconsciencia.
- ¡Huye!
Dan volteó rápidamente hacia Vlad, quien le lanzó un puñetazo y le quitó la corona de la cabeza. Dan llenó la mano que tenía en su cuello de energía y el cuerpo de Vlad desapareció. "Un clon". Endureció sus facciones al verse engañado y se movió con rapidez para recoger la corona del suelo y salir detrás de Reloj. El susodicho aún estaba experimentando un poco de letargo tras estar en suspensión animada, pero consiguió huir por un hueco en el techo del castillo. Aceleró para huir, pero el cuerpo de Dan se proyectó en una escala colosal y con un manotazo, mandó al suelo al fantasma.
Adolorido y entumido, no pudo moverse hasta que vio a Dan, ahora con su tamaño normal, cayendo en picada hacia él. Rodó hacia su izquierda justo a tiempo para evitar ser impactado por ambos pies de Dan, quien terminó haciendo un cráter en el suelo por la fuerza con la que había aterrizado. Cuando vio a su presa intentar huir, le lanzó un rayo con el anillo, pero Reloj logró esquivarlo al hacer un hueco en su pecho para que el ataque pasara de él. Sin embargo, cuando intentó volver a huir, Dan lo tomó de la cola y lo estampó repetidamente contra el piso, antes de poner su pie sobre su pecho e inmovilizarlo.
- Se te acabó el tiempo. – Sonrió y extendió su mano, materializando la espada y cubriéndola de llamas blancas.
- ¡Espera! ¡No soy él! ¡No soy él!
Ante el terror que estaba experimentando, no le quedó de otra más que transformarse y cerrar sus ojos con fuerza y cubriéndose con sus brazos. Desconocía la identidad del fantasma que lo estaba atacando, pero solo le quedaba la esperanza de que lo dejara libre cuando viera que no era a quien él buscaba.
Dan detuvo la espada a escasos centímetros de la cabeza del fantasma. Su rostro se descompuso en un gesto de ira y desconcierto. Si bien ese fantasma no mentía cuando dijo que no era Reloj, no tenía idea de su identidad.
Al no sentir la espada atravesándolo, abrió un ojo para ver a su atacante y suspiró con alivio cuando vio que la espada en sus manos desaparecía. Vio cómo se erguía y lo veía desde arriba con desprecio, como si esperara una explicación. Para demostrar sus buenas intenciones, alzó ambas manos y las mantuvo frente a él, en un gesto de paz.
- Explícate. – Exigió Dan.
- Yo… - No sabía qué era lo que tenía que decir, por lo que decidió contarle toda la historia. – Me llamo Amorfo. Yo… Skulker me capturó hace poco y me entregó a ese fantasma vampiro. Él… él me mostró una foto y me dijo que debía adoptar su forma.
Dan cerró los ojos con ira. El cabeza de queso lo había engañado.
- Tu habilidad… - Comenzó.
- Es cambiar de forma. Mira.
Amorfo adoptó la forma anterior de Reloj, para después cambiar a la de un Danny Phantom de 14 años y terminar con la forma actual de Dan. Eso último no le hizo mucha gracia al rey.
- No tenía idea de qué era lo que quería hacer… pero amenazó con destruirme si no lo hacía. – Regresó a su forma normal. – Nunca fue mi intención engañarlo a usted…
El rostro de Dan se tornó serio antes de enarcar una ceja y hablar.
- Bien. Supongo que no puedo culparte por ser una víctima de los planes de Plasmius. – Quitó su pie del pecho de Amorfo y el fantasma gris suspiró aliviado. – Pero actuaste en abierta rebelión contra de tu rey…
- ¿Qué? – El pánico empezó poco a poco a regresar, lo que lo hizo arrastrarse lentamente hacia atrás.
- Y no puedo pasar por alto esa clase de insubordinación… ¿no crees? – Dijo caminando y poniéndose a su altura, pisando la mano de Amorfo.
- Pero… - Intentó liberar su mano, pero Dan lo pisó con más fuerza.
- ¿Qué clase de rey dejaría pasar semejante ofensa? – Le preguntó, disfrutando la angustia que exudaba su víctima.
- U-uno… ¿misericordioso?
Dan llevó una mano a su mentón, fingiendo pensar en esa respuesta por unos segundos.
- No. Uno débil. – Lo volteó a ver con seriedad. – ¿Acaso yo te parezco débil?
Dan aplastó con su pie la otra mano de Amorfo, quien solo reprimió el grito de dolor.
- Verás, la misericordia requiere un precedente violento para existir. - Dijo agachándose y reposando ambas manos sobre sus rodillas. – Si nunca se castigan las ofensas, el perdón no sería un acto de grandeza si no de cobardía.
- ¿Qué hay de tus ofensas? – Preguntó con miedo.
- Un rey hace las reglas… no se rige por ellas. – Sonrió y sus manos se llenaron de energía. – Pero descuida… consideraré ser misericordioso con el próximo que se atreva a desafiarme.
Amorfo se paralizó por unos segundos por la sádica sonrisa del fantasma que se autoproclamaba rey. Y después, sintió el peor dolor de toda su existencia. Dan enterró ambas manos en su cuerpo y empezó a liberar toda su energía en su interior.
Sidney miró con horror a la distancia como se sacudía violentamente el cuerpo de Amorfo, mientras que sus gritos hacían eco en el vacío del dominio de Pariah Dark. Burbujas aparecieron a lo largo del cuerpo de Amorfo y, segundos después, una explosión liberó ectoplasma verde en todas las direcciones. Y con ella, los gritos cesaron.
El cuerpo de Sidney comenzó a temblar y retrocedió poco a poco, intentando no hacer nada que llamara la atención de ese monstruo. Lo último que vio antes de huir de la escena fue a un Dan sonriente volverse intangible para limpiarse de los restos de quien fue un fantasma relativamente bueno.
Vlad abrió los ojos al sentir una pequeña porción de energía regresar a su cuerpo. Con mucha cautela, giró para ver si estaba solo en la habitación. Cuando lo confirmó, se puso de pie y caminó hasta la ventana, esperando ver si su plan había resultado.
Mientras tanto en la casa de los Fenton, Jack trabajaba en los controles internos de la nave fantasma cuando el radar en el tablero llamó su atención.
Objeto del mundo real detectado.
Entrecerró los ojos y observó que poco a poco, el objeto se acercaba a la nave. Dejó lo que estaba haciendo y salió del vehículo, encaminándose hacia el portal. El comportamiento extraño de Jack llamó la atención de O.
- ¿Qué sucede?
Jack lo volteó a ver y pronto todos en el laboratorio lo estaban observando con curiosidad.
- La nave. – La señaló con su pulgar. – Dice que algo viene.
Todos los presentes se miraron antes de empezar a armarse y apuntar hacia el portal.
- ¡Quítate de ahí, tonto! – Le gritó Vid. – Si un fantasma…
- No es un fantasma. – Dijo Jack serio, sin moverse. – Es un objeto de nuestro mundo.
En contra de los consejos de los Hombres de Blanco y los regaños de los Masters' Blasters, Jack se mantuvo firme frente al portal, hasta que una pequeña nave no tripulada atravesó el portal con lentitud. Se hizo a un lado para que la totalidad del vehículo quedara dentro del laboratorio. Todos bajaron sus armas y observaron el vehículo con curiosidad, mientras Jack lo inspeccionaba de cerca. Era un vehículo de gran calidad, hecho para un solo tripulante y con tecnología de punta. Definitivamente no pertenecía a los Hombres de Blanco.
- Vlad. – Susurró.
Jack abrió la puerta y se topó con muchas armas de diversos tamaños, pero lo que le llamó la atención fue un pequeño tablero circular que descansaba encima de todas las armas. Se estiró para tomarlo y se alejó del vehículo para que los demás lo inspeccionaran. Parecía un rastreador o un localizador de algún tipo y solo tenía un switch para cambiar de "Mundo real" a "Zona fantasma". Como la pantalla estaba oscura, le dio la vuelta y se topó con una pequeña nota. La escritura coincidía con la letra de su amigo, por lo que decidió leerla. Su rostro curioso cambio a uno serio y le dio vuelta al objeto y movió el switch. Un punto morado apareció en la pantalla y Jack entró en pánico.
Corrió hasta el centro de comunicaciones con Axion, empujando a Download al suelo en el camino.
- ¡Maddie! ¿Me copias? – Esperó unos segundos. - ¡Maddie!
- Te escuchó fuerte y claro, Jack. ¿Sucede algo?
- ¿Terminaron de adaptar el escudo? – Dijo ansioso.
- Si… ¿por q..?
- ¡Actívenlo! – Volteó a ver al operativo que estaba más cerca del panel del laboratorio. - ¡Tú! ¡Activa el escudo!
- Fenton, ¿qué demonios sucede contigo? – Dijo O acercándose a él.
- ¡Esto sucede conmigo! – Casi estrelló el localizador en la cara de O. - ¡Ahora activen los escudos!
O le quitó el objeto de las manos y enarcó una ceja.
- ¿Un punto?
- ¡Eso no! – Dijo dándole vuelta. - ¡Esto!
O despegó la nota y la leyó mentalmente. Acto seguido regresó su mirada al dispositivo y a gritos secundó a Jack. Se hizo lo que ambos ordenaron y segundos después, un resplandor azul cubrió la noche de Amity Park antes de desaparecer. O intercambió miradas con Jack y solo se asintieron. Sus ojos cayeron nuevamente en la nota en su mano:
Activa el escudo si obtienes una lectura. El punto significa que ubiqué a Dan.
