Si hay algo que sorprende a Crona de Death the Kid, es su dualidad.

En cómo puede ser serio, claro y directo en asuntos respecto a sus amigos, misiones, su tratado de paz con las brujas, su deber como director de Shibusen y gobernante de Death City. Siendo tan eficiente como su perfeccionismo y manía se lo permiten así como contundente en los discursos que suele dar a las nuevas generaciones de Técnicos y Armas.

Crona siempre ha admirado y envidiado esa fortaleza y confianza que Kid suele mostrar. Aunque más que nada, lo admira y cuando lo ve no puede evitar sentir su pecho rebosante de inspiración y alegría.

Sin embargo...

Cuando las cosas están relacionadas a ella, específicamente a interactuar cómo su pareja, como su esposo, Kid es irremediablemente... vergonzoso.

Crona no es tonta, a veces es ingenua y ligeramente despistada en algunos temas relacionados a los sentimientos y cosas de sentido común (que está aprendiendo, poco a poco). Pero incluso ella, puede notar algunas cosas que pasan desapercibidas para los demás.

Como la manera en la que la mano de Kid suda de los nervios cuando caminan juntos a casa, por miedo a incomodarla pese a que su rostro no lo refleje. O la manera en la que suele sobresaltarse ligeramente cuando ella lo abraza o se acurruca en su pecho, notando esto en sus latidos y en como su alma se estremece.

O también cuando la mira fijamente en silencio y ella le devuelve la mirada, confundida y un poco preocupada. Porque él parece querer decir algo pero parece que no puede y sólo ve como sus mejillas adquieren color.

Sin contar que Kid a veces la abraza con timidez y con una delicadeza que la extrañan pero que ha aprendido a aceptar. Aunque a veces esos abrazos se tornan desesperados y no sabe lidiar con ello.

Y cuando la besa, son besos cortos y fugaces. Que también ha disfrutado pero le frustra que sean insuficientes y se ve en la tarea de buscar más y pedir más. Sonriendo como una niña victoriosa cuando Kid vuelve a besarla.

Es una dualidad que ha sorprendido a Crona pero que a su vez, ha aceptado. Y le gusta mucho; casi tanto como los conejos y la pasta.

Y le enorgullece que eso, sólo sea única y exclusivamente para ella y nadie más.

(No es como que Crona tenga planes de compartir, no es generosa cuando se trata de compartir a Death the Kid en este sentido).

Lo que la hace sonreír y contentarse durante su soledad hasta que vuelva a su amado esposo.