Hierba
Tocó la puerta del despacho de Draco. Un escueto "Adelante" le hizo tomar aire y entrar. Sentados delante de la mesa, en sendas sillas, sus hijos parecían contritos, mirando al suelo. El profesor de pociones tenía cara de haberles echado una buena bronca.
— ¿Qué habéis hecho esta vez? —preguntó, tratando de sonar neutro.
James levantó los ojos y miró a su padre, nervioso.
— Papá, he sido yo. No castiguéis a Albus y Scorpius.
Harry observó a Draco, que mantenía el rostro cuidadosamente en blanco, y luego de vuelta a los tres niños.
— Marchaos. Hablaremos después de la cena, pero no contéis con Quidditch ni Hogsmade a corto plazo —les dijo por fin, señalando con el brazo estirado hacia la puerta.
Los tres chicos salieron, con la cabeza gacha, silenciosos. En cuanto se cerró la puerta, se sentó en una de las sillas libres frente a su compañero.
— ¿Quiero saber los detalles?
— No sé cómo sus notas en Herbología son tan justitas —le contestó Draco, aún serio, poniendo un paquete sobre la mesa—. Sospecho que James ha sido sincero, los pequeños creo que solo le estaban siguiendo el juego.
Harry abrió el paquete y se encontró con varios largos cilindros de papel blanco, que le recordaron a los elaborados cigarrillos que había visto liar en su juventud a su padrino.
— ¿No es tabaco?
— No es SÓLO tabaco.
El moreno se frotó la cara.
— ¿Han hecho algo peligroso?
— No, nada que no hayamos hecho otros a su edad al menos.
— Yo no.
Draco levantó las cejas, sorprendido.
— ¿Qué? No había tiempo para cosas así, Draco. Creo que mi primera borrachera la cogí contigo.
Su compañero sonrió, con un brillo malicioso en los ojos grises, guardando de nuevo el paquete en el bolsillo de su túnica de maestro.
— Deberíamos remediar eso.
Me encantó escribir esto, para compensar el drama de los días anteriores y porque el cliché de los dos siendo profesores en Hogwarts me gusta muchísimo. En mi mente esta pareja es la del OS del Fictober 2020 "Peeves", hacía mucho que quería volver a ellos.
