El resplandor azul despertó a todos en la casa de Paulina, o a casi todos, pues Tucker seguía roncando en el sillón de la sala. Poco a poco, la sala se fue poblando con todos los que estaban en la casa.

- ¿Qué fue eso? – Preguntó Dani.

- Parece el escudo fantasma de la casa. – Dijo Jazz mirando por la ventana. – Pero no sabía que tenía tanta potencia.

- ¿Por qué lo activarían tus padres? – Preguntó Sam.

- ¿Creen que el Danny malo escapó? – Preguntó Paulina.

- Pues no hay explosiones ni gritos, por lo que lo dudo. – Jazz regresó a la sala con los demás.

Las pisadas de Vlad bajando las escaleras hicieron que todos lo voltearan a ver.

- ¿Esto tiene que ver con tu plan? – Preguntó Danny serio.

- Significa que funcionó, sí. – Respondió con las manos detrás de su espalda. – Mejor de lo que esperaba, de hecho.

- ¿Qué hiciste? – Volvió a preguntar.

- Lo único que necesitas saber es que podríamos estar un paso delante de Dan.

- Vlad. – Danny se frotó las sienes. – Necesito que me digas todo. Si vamos a luchar juntos, necesito saber que puedo confiar en ti.

- Nunca podrás confiar en mí, Daniel. – Hizo una breve pausa. – Pero puedes confiar en que no deseo morir a manos de ese monstruo.

- ¿Qué hiciste con Valerie? – Preguntó Dani irritada.

- Ella está bien. La dejé con Jack y Maddie.

- ¿Qué? – Dijeron los hermanos.

- ¿Qué tiene que ver tu plan con los laboratorios Axion?

La pregunta de Paulina agarró a todos desapercibidos e hizo que todos voltearan a verla. No se dejó incomodar por las miradas inquisitivas de todos y mantuvo su expresión seria. Vlad enarcó una ceja.

- Nada. ¿Por qué?

- El resplandor tuvo 2 orígenes en puntos opuestos de la ciudad. Si lo que pasó fue el escudo ese del que hablan, el punto en el este sería la casa de Danny…

- ¿Cómo sabes que vivo en el este? – Susurró Danny curioso.

- ¿Cómo sabes dónde es el este? – Preguntó Sam.

Paulina solo reviró los ojos.

- En el oeste, a las afueras de Amity Park, el único lugar que podría tener tecnología como la de los Fenton es el laboratorio.

- Entonces me temo que algo que desconocemos está sucediendo.

- ¿Tenemos que ir a investigar? – Preguntó Dani frotándose un ojo.

- No. – Sentenció Vlad. – Debemos descansar para poder pelear mañana.

- ¿Pero y si…?

- Vlad tiene razón. – Dijo Danny. – Ahora que el escudo esta sobre toda la ciudad, podemos estar un poco más tranquilos.

- Además de que los siguen buscando. – Completó Paulina.

Todos llegaron al acuerdo de regresar a dormir, ahora con más calma. Sin la necesidad de hacer guardias, tuvieron que repartirse entre las habitaciones. Tucker no se movería de lugar (porque ni se había levantado), Paulina dormiría en su habitación con Dani, Jazz dormiría con su hermano en la habitación de huéspedes y Sam se quedaría en la sala.

El sueño llegó a todos rápidamente y como nadie se quedó para monitorear los medios, se perdieron la transmisión de emergencia de K.


- …Es extremadamente peligroso. Sin embargo, hemos realizado un esfuerzo en conjunto con los laboratorios Axion para mantener a la ciudad a salvo. El destello de luz azul que fue visible minutos atrás se debió a que activamos el escudo fantasma. Decirles que no hay de qué preocuparse sería una burda simplificación, pero seguiremos informándoles de la situación para que…

Dan observaba a la distancia su foto en la pantalla gigantesca cerca del ayuntamiento de Amity Park. Había decidido visitar rápidamente el plano humano para ver si podía descifrar el plan que Vlad había ejecutado al irlo a visitar, pero terminó topándose con la transmisión del operativo. Le pareció patético que utilizara en traje manchado de sangre para obtener simpatía de los televidentes. Aunque eso lo dejaba bien parado.

Con lentitud voló hacia la ciudad hasta que terminó por toparse con el escudo, que ahora era invisible. Apoyó su mano derecha sobre él, volviendo visible un pequeño fragmento cuyo brillo se intensificaba cuando usaba más fuerza. Si ese había sido el plan de Vlad, lo dejaría tener la satisfacción temporal de creer que había sido un éxito.

Sonrió al pensar en cómo responder ante esas provocaciones. Muchas grandes y violentas ideas pasaron por su cabeza antes de decidirse en un curso de acción. Apartó su mano de la superficie del escudo y creó un portal para regresar a la zona fantasma. Fiel a lo que le había dicho a Amorfo, decidió mostrar misericordia con los humanos y no los iba a eliminar en ese momento. Les daría una última noche de paz antes de aniquilarlos a todos.

Antes de adentrarse en el portal, echó un último vistazo a su imagen y prestó atención a lo que decía K.

- … Por ahora tenemos la situación bajo control. Pero debemos mantenernos vigilantes, todos nosotros.


Tucker despertó por una impetuosa necesidad por ir al baño. Medio dormido, observó sus alrededores para recordar en dónde se encontraba y se puso de pie para caminar hacia el baño. Cuando terminó, se tomó un breve momento tras lavarse las manos para ponerse más presentable. Se enjuagó la cara, se mojó el cabello para arreglarlo y darle forma, y aunque no tenía un cepillo de dientes con él, puso un poco de pasta dental en su dedo y lo frotó contra sus dientes.

Cuando estuvo satisfecho con el resultado, salió del baño y se adentró a la sala. Arregló los mejor que pudo el sillón en donde había dormido y decidió ir a la cocina a revisar las novedades de lo que se había perdido. No había mucha luz filtrándose por la ventana, por lo que podía deducir que aún era temprano. Bostezó mientras prendía la computadora y miró a Sam dormida en la sala. La idea de jugarle una broma para levantarla cruzó su mente por un fugaz momento, pero desechó la idea al recordar que seguía usando botas.

Regresó su atención a la pantalla y actualizó todas las páginas en las que estaba consultando información. Su rostro pasó de letargo a sorpresa y de sorpresa a pánico. Tomó la laptop en sus manos y corrió a la sala. Sacudió a Sam violentamente hasta despertarla.

- Tuck… - Se quejó cuando lo vio. – Cuando me despierte voy a matarte. – Dijo con voz adormilada.

- Creo que tendrás que hacer fila.

- ¿Qué?

Tucker colocó la pantalla de la laptop frente a ella, obligándola a retroceder por la cercanía y el intenso brillo que emitía. Entrecerró los ojos hasta acostumbrarse al brillo y por fin pudo leer la nota que Tucker le estaba mostrando. Terminó por despertarse al ver la imagen de Dan publicada en internet. Rápidamente miró a su amigo y reconoció la misma expresión en su rostro.

- Necesitamos decirle a Danny.

- Necesitamos decirles a todos. – La corrigió Tucker.

- ¿Decirme qué?

Danny iba saliendo del pasillo frotándose los ojos y bostezando. Aunque no tenía el sueño tan ligero, Tucker no había sido tan discreto en su carrera hacia la sala y había golpeado una silla, que terminó por hacer ruido al arrastrar una pata. Se detuvo al ver a Sam y Tucker mirándolo con preocupación. Su rostro se adornó con un gesto de genuina curiosidad que, de no ser por las circunstancias, Sam consideraría muy adorable.

- ¿Acaso alguien murió o por qué me ven así? – El inocente comentario de Danny se topó con la seriedad de ambos.

- De echo… - Tucker le extendió la laptop. – Si.

Las facciones de Danny se endurecieron al escuchar eso y se puso a leer el artículo. Segundos después, le devolvió la laptop al chico y se quedó pensando un rato.

- Reunamos a todos. Tenemos que actuar.


Trash despertó antes que todos los demás en el laboratorio. Tras el caos generado por la activación de los escudos, habían optado por apagar el portal hasta que su plan estuviera listo para ejecutarse. Se estiró un poco antes de caminar a donde estaba durmiendo O. Con cautela, le removió el localizador del pecho y se dedicó a observarlo. El dispositivo era del tamaño de un plato grande; el switch estaba en "Zona fantasma" y en la pequeña pantalla había un punto morado. Según ellos, era la ubicación en tiempo real del tal "Dan".

Ciertamente la evidencia era demasiada como para ignorar, pero seguía teniendo reservas con respecto a la veracidad del rastreador. Vlad Masters había resultado ser una persona en la que las personas no debían confiar, un doble cara de lo peor que haría todo lo necesario para salirse con la suya… Y, aun así, parecía estar ayudándolos.

Peleó junto con Danny Phantom y la otra chica con Dan en el centro de la ciudad, sí. Pero un día antes había huido de la ciudad, eso sin contar los muchos crímenes en los que su alter ego fantasma había estado involucrado.

Podía tratarse de una trampa, una forma de ganar tiempo en lo que él buscaba una forma de librarse de todo lo que le esperaba… o, podría tratarse de un genuino interés por ayudar. ¿Pero qué habría incentivado el cambio?

Y lo peor de todo, la pobre chica que había adoptado… debía de estar pasando por un infierno. Hasta donde sabía la chica estaba desaparecida, probablemente escondiéndose del escrutinio público. Incluso deseando nunca haber sido adoptada por ese lunático. Un pitido lo hizo regresar al presente y entrecerró los ojos cuando vio que el punto morado había desaparecido. Golpeó el objeto por la parte de atrás para ver si lo hacía mostrar el punto otra vez, lo agitó un poco y luego cayó en cuenta de algo.

Con recelo, movió el Switch hacia "Mundo real" y la pantalla volvió a pitar. Estuvo unos segundos en blanco, hasta que el mapa en la pantalla empezó a alejarse y se detuvo cuando detectó el punto morado. El dispositivo funcionaba como un GPS cuando estaba configurado en el mundo real y como un radar en la zona fantasma, por lo que obtener la ubicación exacta no sería ningún problema. Aunque se apresuraran, ellos no eran el grupo más cercano a la ubicación actual de Dan.

Corrió al tablero de comunicación para establecer una conexión con el grupo en los laboratorios Axion. Mientras la llamada estaba en espera, O despertó por la luz de la pantalla que le iluminaba la cara.

- ¿Qué sucede? – Preguntó frotándose el cuello. Dormir en una silla era muy incómodo.

En ese momento, alguien del otro lado de la línea atendió la llamada. Era uno de los Hombres de Blanco que habían acompañado a Maddie y Valerie.

- El objetivo se ha movido. – Dijo en tono serio.

- ¿Qué? – Dijo la persona en la pantalla.

- Abandonó la zona fantasma y ahora está en las afueras de la ciudad. – Dijo mostrando el radar a la cámara.

- Dame la ubicación y armaré un grupo de exploración rápidamente. – Le respondió.

- Enviaremos refuerzos a Axion. No podemos descuidar los escudos. – Agregó O.

- Abriré un canal de comunicación cuando estemos cerca. – Respondió el operativo. – Mientras tanto, descubran cómo salió de la zona fantasma si el portal está cerrado. Cambio y fuera.

La transmisión terminó y ambos hombres se miraron.

- Despierta a todos. Tenemos que movilizarnos. Rápido.

O salió del laboratorio para encargarse de movilizar a la gente que estaba en los niveles superiores, mientras que Trash se encargó de los que estaban abajo.


Dos vehículos aparcaron cerca del límite del escudo anti fantasma. Todos los tripulantes bajaron con armas en las manos y se acercaron a Dan, quien estaba de espalda a ellos fuera del escudo. El fantasma estaba genuinamente sorprendido de que lo hayan encontrado, pero regresó a su estado serio al recordar que podían usar detectores fantasmas. Dentro de la multitud de trajes blancos, logró distinguir 3 figuras: Valerie, Maddie y K. Dan sonrió mientras que todos le apuntaron con sus armas.

- Madrugaron. – Dijo poniendo su entera atención en ellos.

Los tres antes mencionados caminaron hasta el frente para encararlo.

- ¿Cómo escapaste de la zona fantasma?

- ¿Qué haces aquí?

- ¿Qué planeas, monstruo?

Dan ignoró sus preguntas y las miradas que estaba recibiendo cortesía de los múltiples agentes presentes. Aunque los disparos de sus armas podían atravesar el escudo, sabía que ninguno jalaría el gatillo de las armas. Era un movimiento demasiado agresivo cuando claramente estaban jugando a la defensiva. Por eso decidió ignorarlos y concentrarse en solo esos 3.

- Esto es justo como en los viejos tiempos… ¿o no, Val?

Dan paseó su mano derecha por la superficie del escudo, trazando líneas que se marcaban al arrastrar la garra metálica en la punta de sus dedos. La chica, como ya casi era costumbre, no estaba usando su caso. Eso llamó la atención de Dan, ya que nadie a su alrededor parecía tener algún problema con una adolescente jugando con adultos. O su identidad era conocida (como en su futuro) o había algo que estaba ignorando.

- No sé de qué hablas, mons…

- Claro que no. ¿Cómo podrías? – Detuvo su movimiento. – La tú que yo recuerdo no existe…nunca existió.

- ¡Responde, fantasma! – Dijo Maddie perdiendo la calma. - ¿Cómo escapaste de la zona fantasma?

Dan le sonrió y entrecerró los ojos.

- ¿Esa es la forma de hablarle a tu niño? – Fingió sentirse ofendido. – Con esa actitud, no me sorprende cómo terminé.

- ¡Tú no eres…! ¡No intentes confundirme!

Dan sonrió al provocar exitosamente a la persona que alguna vez fue su madre.

- Sra. Fenton, no caiga en sus provocaciones. – Dijo K.

Dan clavó los ojos en el hombre calvo.

- Veo que te cambiaste. – Cruzó sus brazos detrás de su espalda. – Pero no antes de dirigirte a toda la ciudad. El morbo y la tragedia atraen a los humanos como polillas al fuego…

- No voy a formar parte de tus juegos…

- Pero ya lo eres parte de ellos. Estoy seguro que Daniel ya oyó su patético grito de ayuda…

- ¿Estabas aquí anoche? – K retrocedió inconscientemente.

Dan aprovechó para pegarse lo más que pudo al escudo para seguir hablando.

- Y gracias a su absurdo sentido del deber, ahora debe estar buscándome por ahí. – Bufó. – Dijiste que no me ayudarías y, sin embargo, enviaste a Daniel directo hacia mí. Cual oveja al matadero…

- ¡Mientes! – Gritó Maddie levantando su arma.

- ¿De verdad? – Enarcó una ceja. - ¿Por qué no desactivan el escudo y vemos qué sucede?

- Eso te gustaría, ¿no? – Dijo Valerie. – Que te dejemos entrar.

- ¿Crees que esto los mantiene a salvo? – Dijo curioso, apoyando su mano derecha sobre el escudo. - ¿Crees que esto me puede detener?

Dan cerró su puño izquierdo y apoyó el anillo contra el escudo. Empezó a ejercer un poco de presión y grietas empezaron a aparecer en la superficie azul. Sin despegar los ojos de Valerie, puso más presión y las grietas empezaron a expandirse a lo largo y ancho, haciendo visible la protección. Todos retrocedieron cuando vieron que el escudo empezaba a ceder y siguieron con su vista el camino que iban formando las grietas. Satisfecho con la reacción, apartó su puño del escudo y la barrera nuevamente se volvió invisible.

- Puedo destruir sus defensas en un segundo, si así lo quisiera.

- ¿Y por qué no lo has hecho? – Preguntó Valerie.

- ¿Dónde estaría la diversión en eso? – Preguntó sonriendo. – No… ya hice eso en el pasado. Ahora quiero intentar algo nuevo.

En eso, desde el cielo descendió el Caballero del Terror. Aunque seguían apuntándole con armas, no tenía nada de qué preocuparse, por lo que Dan se concentró en su siervo.

- Está hecho. – Dijo agachando la cabeza.

- Excelente. Es hora de la siguiente fase.

Ambos fantasmas miraron hacia los humanos, quieres colocaron sus dedos en los gatillos de sus armas, las cuales empezaron a emitir sonidos al empezar a cargarse de energía. Simultáneamente, el Caballero del terror le entregó su espada a Dan y este la clavó con fuerza en la tierra, frente al escudo. Recuerdos pasaron por el rostro de Valerie cuando observó eso, pero antes de que algo pasara, ambos fantasmas empezaron a consumirse en llamas.

- Nos vemos pronto. – Dijo Dan antes de desaparecer por completo.

Todos bajaron sus armas y soltaron el aire que estaban conteniendo. K y Valerie se voltearon a ver mientras Maddie caminaba hacia adelante. Sus pensamientos estaban desordenados por la reciente interacción. De una rara y retorcida manera, Dan si era su niño. O había sido. Y eso la asustaba. ¿Qué le había pasado a su Danny para que terminara de esa manera? ¿Y qué evitaba que no sucediera otra vez?

Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Valerie habló.

- Nadie toque esa espada. Ni mucho menos dejen que la extraigan.

- ¿Por qué?

- Eso es lo que transportó a Amity Park a la zona fantasma en el pasado.

K se dio vuelta y le habló a uno de sus hombres.

- Asigna a un par de hombres a que vigilen la espada. Nadie, sea humano o fantasma, se acerca a ese objeto… y en todo caso, que vigilen desde adentro del escudo.

- Entendido. – Dijo asintiendo con la cabeza.

- ¿Y si él regresa? – Preguntó Maddie.

- Corran. – Dijo después de una breve pausa. – El resto, a los autos. Tenemos que reagruparnos en Axion.

Valerie caminó en silencio hacia el vehículo. En su mente, el dilema de decir la verdad sobre la ubicación de Danny reapareció. Antes había decidido no exponerlos por Danielle y un poco por Paulina, pero ahora tenía que hacerlo para evitar que fueran directamente tras Dan. Era eso, o esperar que Vlad fuese lo suficientemente inteligente como para ver a través de las tácticas de Dan. Era una moneda al aire que no deseaba lanzar.


- Es una trampa.

- No es Dan exigiéndoles nuestra cabeza, son ellos dándose cuenta que esto los sobrepasa y pidiendo nuestra ayuda. – Dijo Dani.

- Y es por eso que sé que es una trampa. – Aclaró Vlad.

- ¿Y cómo puedes estar tan seguro?

- Porque es algo que yo haría. Hice, de hecho, con Valerie.

Danny bajó la cabeza, pensativo, mientras que Dani frotaba sus sienes. La noticia de que los Hombres de Blanco solicitaban de forma pública su ayuda para lidiar con un fantasma mejoraba su imagen anterior de un criminal… pero el ojiazul no estaba seguro de si le convenia ayudarlos.

- ¿Entonces que sugieres? – Dani seguía molesta con él, pero la situación ameritaba que pusiera su enojo de lado.

- ¿Yo? Huir y escondernos. Pero creo que ese barco zarpó hace mucho.

Dani gruñó enojada y miró a Danny.

- ¡Dile algo!

Danny miró a su "prima" y luego a Vlad. Cruzó sus brazos y suspiró. Estaba recargado sobre el brazo del sillón individual de la sala y decidió erguirse para voltear a ver a los demás, que estaban parados cerca de la cocina y la escalera.

- Chicos, ¿podrían darnos algo de privacidad? – Volteó a ver a los mitad fantasma. – Ustedes, vengan conmigo.

Sin esperar a ver si lo seguían, Danny caminó hacia la habitación de huéspedes. La chica fue la primera en seguirlo y luego Vlad se unió a ellos. Sam y Tucker compartieron una mirada preocupada.

- ¿Por qué quiere privacidad? – Les preguntó Jazz.

- Porque probablemente quiere hacer algo muy tonto. – Dijo Sam cruzándose de brazos.

En la habitación, Danny estaba sentado en el borde de la cama cuando los otros dos entraron.

- ¿21 años y sigues sin hacer la cama? – Bromeó Dani, pero nadie le siguió el cuento.

- ¿Y bien? – Vlad se cruzó de brazos.

Danny permaneció en silencio unos segundos antes de hablar.

- Creo que… es mejor que sigamos haciendo esto solos.

- Estas bromeando, ¿verdad? – Pregunto Dani incrédula.

- Solo escúchame…

- No, Danny… - Dijo firme, pero en voz baja para no ser oída fuera de la habitación. – Tenemos refuerzos. Por primera vez no estamos solos y ¿quieres continuar solo? ¿Por qué? ¿Para qué…?

- Para que estén a salvo. – Danny la miró con seriedad a los ojos. – Nosotros podemos vencer a los Hombres de Blanco cualquier día… a Valerie incluso. Pero ayer… Dan estaba jugando con nosotros y mira lo que nos hizo. Ahora, ¿qué crees que le pasará a Jazz si intenta atacarlo? ¿O a Sam, Tucker, Valerie, mis papás… a quien sea?

- Danny…

- Ellos dijeron que nosotros éramos la mejor opción para proteger a la ciudad y yo lo creo. Pero tenerlos a ellos también en la pelea solo sería una… distracción.

- Moriremos. – Dijo Vlad, quien había permanecido en silencio todo el rato.

- Probablemente. – Danny volteó a verlo. – Pero ellos vivirán.

- No por mucho.

- Pero al menos así tendrán la oportunidad de ayudar a otras personas.

Los 3 quedaron en silencio, el peso de las palabras de Danny asentándose en sus cabezas.

- ¿Cuál sería el plan entonces? – Dijo Dani después de un rato.

Danny se tapó la boca con ambas manos mientras pensaba.

- Necesitamos hacer que refuercen el escudo. Eso los mantendrá ocupados a todos.

- Mientras tanto, Dan nos estará matando. – Ironizó Vlad.

- Nuestro trabajo será distraerlo… ganarles tiempo para que resguarden la ciudad.

- Pero es una posibilidad. – Habló Dani. – Lo que Vlad dijo.

- Si. – Suspiró.

Dani se limpió el sudor de sus manos mientras Vlad permanecía con la mirada en un punto en el suelo.

- ¿Y qué les decimos a ellos?

- Que vamos a cooperar con los Hombres de Blanco. – Danny se puso de pie. – Necesitamos que se queden a salvo.

Dani asintió y junto ambas manos, luego se dio vuelta y salió del cuarto. Vlad fue el siguiente, pero cuando iba a dar su primer paso, Danny lo tomó del brazo. Giró su cabeza para verlo y solo levantó la ceja en lugar de hacer la pregunta obvia.

- Si llegara el momento y debo decidir salvar a alguien… voy a elegirla a ella.

La seriedad en el tono y la mirada de Daniel no daban lugar a dudas. Pero Vlad no necesitaba escuchar lo obvio. En lugar de responderle, solo le asintió ligeramente y el chico lo soltó, permitiéndole salir del cuarto.

Estando todos en la sala, Tucker abrió la conversación.

- ¿Entonces?

- Decidimos que debemos reunirnos con los Hombres de Blanco. Necesitaremos toda la ayuda que podamos conseguir. – Dijo Danny.

Sus amigos y hermana suspiraron y sonrieron.

- Sabía que tomarían la decisión correcta. – Dijo Jazz. – Mantenernos unidos es la mejor estrategia.

Danny le sonrió tímidamente a su hermana, sintiéndose mal por mentirle así.

- ¿Y qué pasó con lo de "es una trampa"? – Preguntó Tucker.

- Me superaron en la votación. – Respondió Vlad aburrido.

- ¿Y cuál es el plan? – Preguntó Sam.

- Pues primero debemos encontrarlos.

- Eso es sencillo. Solo tienes que volar por la ciudad y ellos llegarán en minutos. – Añadió Tucker con una sonrisa.

- Emm… - Dani se rascó la nuca. – Pensábamos en algo más discreto. Digo, eso no solo atraería la atención de ellos, ¿sabes? Algo como…

- Que uno de ustedes vaya de emisario. – Interrumpió Vlad. – Puede que estén desesperados, pero necesitamos certeza de que no nos atacarán cuando nos vean.

- Eso suena… razonable. – Dijo Jazz.

- Tenemos 2 horas antes de que el ultimátum de Dan termine, así que hay que decidir qué hacer.

- Antes… - Lo interrumpió Tucker. - ¿Podríamos tomar una ducha?


Jazz había sido la elegida para servir de emisaria entre ellos y los Hombres de Blanco. De acuerdo con la lógica expuesta por Paulina, ella era la apuesta más segura ya que Sam (por su peculiar vestimenta) no pasaría inadvertida. Le habían entregado un gorro que cubriría su cabello y eso sería suficiente para pasar desapercibida. Vlad le dijo que su casa estaba custodiada por los Hombres de Blanco, por lo que debía dirigirse hacia allá para negociar en su nombre.

Mientras ella hacia eso, Tucker había sido enviado a los laboratorios Axion para hacer lo mismo, aprovechando el interés el director de la empresa en emplearlo y con la intención de recabar toda la información posible. Ambos habían salido con sus celulares apagados; una vez llegaran a su destino y establecieran contacto con sus objetivos, los prenderían y se comunicarían con Paulina, quien les daría luz verde para salir.

Lo que no les habían dicho era que solo había sido una treta para poner a Jazz en la seguridad de su casa y a Tucker trabajando para mejorar los escudos de Axion, dejando a Sam en una desventaja numérica contra los 3 mitad fantasma. Paulina no sería un desafío y con una pequeña distracción de Danny, podrían quítale las jeringas a Sam y dejarla en la seguridad de la casa de Paulina. O lo que pudiera haber de seguridad entre ellas 2.

Faltaban pocos minutos para que dieran las 10 de la mañana y aun no recibían confirmación de Jazz o Tucker. Sin embargo, lo que tenía nervioso a Danny era que tenía que mentirle y noquear a su novia para poder partir sin que pusiera resistencia. Si no fuese algo trágico, estaba seguro que lo encontraría muy divertido: pasó años esperando la oportunidad "perfecta" para por fin estar con ella, y cuando la tuvo, el mundo estaba por acabarse. O al menos su mundo.

Reaccionó cuando se dio cuenta que Sam lo estaba viendo. No con curiosidad o preocupación, sino con comprensión.

- ¿Qué? – Preguntó él y ella solo le sonrió.

- Tranquilo. Todo saldrá bien.

Danny sonrió y la jaló a su pecho para abrazarla. Vlad reviró los ojos, Dani desvió la mirada por lo incómodo de la situación y Paulina… hizo lo que pudo para ni voltear a verlos. Buscando relajarse, cerró los ojos y aspiró el aroma de Sam. Sin embargo, en lugar de aspirar el olor que le encantaba terminó detectando un olor que le era familiar, pero no asociaba con su novia. Abrió sus ojos lentamente y la separó para verla con una cara de curiosidad.

Al principio, Sam estaba extrañada por la reacción de Danny hasta que entendió la razón por la que había hecho eso.

- Tuve que usar su shampoo. – Dijo señalando a la latina con la cabeza.

- De nada. – Ironizó Paulina.

La latina estaba sentada en el comedor de su cocina observando todas las noticias que aparecían con respecto a sus "invitados". Los demás estaban de pie detrás de ella, esperando a que el teléfono de Paulina sonara y obtuvieran confirmación verbal de que ambos estaban en posición. Jazz fue la primera en hacer contacto.

La pelirroja envió el mensaje cuando estuvo a una cuadra de su casa. Nadie la había reconocido, en parte gracias a que todos en la calle caminaban metidos en sus celulares. Observó a los dos agentes que resguardaban la puerta de su casa y suspiró antes de encaminarse hacia ellos. Cuando logró hacer contacto visual con ambos, se detuvo y se quitó el sombrero para ser reconocida con mayor facilidad.

- Jasmine Fenton. – Dijo un operativo caminando hacia ella y sacando un arma de su espalda.

- Necesito hablar con su jefe. – Dijo levantando ambas manos al aire.

- Adentro. – Dijo mientras le apuntaba con el arma.

La chica caminó hacia la puerta, con ambas manos en su nuca mientras que el agente la guiaba a punta de su arma al interior de su casa. El segundo agente solo le abrió la puerta. Jazz caminó al interior donde se encontró con su sala repleta de operativos apuntándole. Una mujer trajeada se le acercó rápidamente y empezó a registrarla.

- Dije que quiero hablar con su jefe. – No ocultó su molestia.

- Y así será. – Dijo la mujer mientras le quitaba el celular que había en su bolsillo. – Eventualmente.

- Oye, eso es…

- Esta limpia. Manténganla bajo observación.

- ¡Oigan!

Dos hombres la tomaron de sus brazos y empezaron a arrastrarla hacia la cocina.

- ¡Oigan! ¡Les dije que…!

- Notifiquen a O acerca de ella. – Dijo otro hombre antes de mirar a la agente que tenía el celular en la mano. – Comunícate con quien este del otro lado de esa línea.

- Entendido.

De pronto, un gran sonido se escuchó en toda la ciudad acompañado por un resplandor verde que se filtró por cada ventana de la casa. Al mirar los dispositivos electrónicos, notaron que no había acceso a internet ni recepción satelital. Todos los intentos por comunicarse con el grupo en los laboratorios Axion fallaron.

En la cocina, Jazz se puso de pie y prendió el televisor, pero solo estática se veía en la pantalla. Aprovechando el caos que se había generado, caminó hasta la puerta de entrada sin encontrar ninguna clase de resistencia y observó la calle. Sus vecinos también habían salido y la gente que transitaba se había detenido, algunos incluso habían salido de sus vehículos y observaban hacia arriba. Notó que los dos operativos en la puerta de su casa también estaban viendo hacia arriba. Ella los imitó y descubrió el domo color verde que adornaba el cielo.


Vlad golpeó ligeramente con su pie el tobillo de Danny para llamar su atención. Cuando el ojiazul lo volteó a ver, Vlad señaló discretamente el reloj en su muñeca para anunciarle que era hora. Danny miró a su prima, quien se estaba mordiendo la uña del pulgar, y le asintió. Vlad se acercó un poco más a la espalda de Paulina para cubrir la visibilidad de Sam mientras que Dani hacia intangible su mano y se acercaba a la latina. Por su parte, Danny apretó ligeramente el abrazo que tenía sobre Sam, listo para inmovilizarla.

Sin embargo, un extraño sonido captó la atención de todos, obligándolos a mirar hacia la ventada. Cuando Sam se separó de Danny para caminar hacia la ventana de la cocina, un fuerte resplandor verde se hizo presente. Danny la jaló hacia atrás y abrió la ventana. En la calle, la gente empezó a salir de sus casas y a detenerse a la mitad de la calle para observa el cielo. Cuando él hizo lo propio, frunció el ceño al ver un domo fantasmal formado, aparentemente, sobre toda la ciudad.

- Lo perdí.

La voz de Paulina hizo que todos regresaran su mirada al interior.

- ¿Qué cosa? – Preguntó Vlad.

- Todo. – Respondió ella mostrándoles la computadora. – Internet, recepción en el teléfono… todo.

- Nos está aislando. – Comentó Danny.

- ¿Puede hacer eso? – Dani le preguntó a Vlad.

- Ya lo hizo.

- ¿Y ahora qué? – Sam miró a todos en busca de respuestas.

La vista de Danny viajó a Vlad y luego a Sam.

- No lo sé.


Después de enviar su mensaje, Tucker guardó el teléfono y se quitó la chaqueta que traía. La arrojó sobre el cable de púas que descansaba encima del cerco que delimitaba el área verde de los laboratorios. Con mucho esfuerzo, escaló la valla y cruzó hacia el interior. Sabía que había sido captado por las cámaras perimetrales, por lo que tendría que darse prisa y buscar un rostro familiar si quería no ser arrestado.

Corrió hacía el acceso posterior y empujó la puerta de cristal para entrar. Cuando encontró el camino que llevaba a las escaleras, salió corriendo. Sin embargo, en el momento que entró al pasillo principal, fue tacleado por un operativo de los Hombres de Blanco y muchos otros aparecieron para rodearlo mientras le apuntaban con armas.

- ¡Suélteme! ¡Creí que querían ayuda!

- Tucker Foley. – Reconoció el operativo que lo derribó mientras lo esposaba. – Su presencia es…

- Déjalo.

Ambos levantaron su vista para ver a K abriéndose paso entre la multitud de operativos, seguido de gente que Tucker reconocía y conocía. El operativo lo puso de pie mientras le quitaba las esposas.

- ¡Tucker!

Los señores Fenton exclamaron mientras Maddie corría hacía él y lo abrazaba.

- ¿Danny? – Le susurró al oído.

- Esta bien. – Le respondió antes de que se alejara.

Tucker la vio alejarse y luego su mirada cayó en la única que vestía de rojo.

- ¿Val?

Estaba sorprendido de encontrarla ahí. Vlad dijo que la había dejado en casa de los Fenton, por lo que tenía sentido que estuviera ahí con ellos. Lo que no tenía sentido era qué hacían ellos con los Hombres de Blanco. Con la mirada intentó transmitirle todas su dudas y preguntas, pero la chica mantuvo sus facciones serias y decidió ignorarlo.

- Señor Foley… - Dijo K acercándose a él. – Necesitamos hablar.

- Por eso vine.

- ¿Dónde está Daniel Fenton y Vlad Masters?

- Primero necesito garantías de que no serán apresados, detenidos y/o sometidos a castigos físicos al momento de su aparición.

- Ahora no es el momento para hacer demandas, niño.

- No son mis demandas… viejo. – Dijo parándose más derecho. – Son las condiciones que ellos pusieron para…

Tucker dejó de hablar cuando sus oídos detectaron un ruido. Miró a los demás con curiosidad y vio que ellos también tenían la misma reacción que él.

- ¿Oyen eso? – Preguntó Jack.

- ¡Señor…!

K presionó el comunicador que tenía en su oído para intentar oír lo que le decían, pero solo pudo captar estática. Segundos después, un resplandor verde iluminó todo el cielo. Valerie, quien estaba al fondo del grupo, caminó hacia la puerta principal y la abrió para ver lo que sucedía. Un domo verde se había formado sobre el cielo y parecía abarcar la totalidad de Amity Park. Regresó corriendo con los demás y grito:

- ¡La espada!