Jazz se maldijo por tercera vez en menos de un minuto al no poder obligar a sus propias manos a dejar de temblar. Con el antebrazo se limpió las lágrimas que nublaban su vista y se obligó a abrir el termo de una buena vez. Oprimió el botón y el haz de luz liberó a Reloj de su captividad. Jazz intentó respirar profundo para tranquilizarse mientras observaba al amo del tiempo reincorporarse poco a poco.

Apoyándose en su báculo, Reloj se puso de pie y observó a la pelirroja con una sonrisa.

- Gracias, Jasmine.

A como pudo, Jazz le regaló una sonrisa y tapó el termo, intentando relajar su aun acelerado corazón. Reloj se acercó a ella lentamente y le extendió su mano. La chica miró la palma con curiosidad hasta que de la nada, el Infimapa apareció en ella.

- Cuídalo por mí, ¿sí?

- Claro. – Dijo en voz baja.

Apenas la chica tomó el mapa con su mano, Reloj empezó a flotar y a volar en la dirección que presumía Dan había tomado. No era difícil de estimar, después de todo solo tenía que seguir el camino de destrucción. Mientras tanto, Jazz solo lo observó partir. Cuando desapareció de su vista, observó el Infimapa y luego el termo.


Dan cerró los ojos con fuerza, conteniendo toda la rabia que sentía. Apretó con fuerza el mango de su espada y bajo la mirada al suelo, cerrando los ojos. Podía soportarlo, siempre y cuando no empezara a hablar y decir…

- ¡Soy el fantasma de las cajas! ¡Tiembla ante mi poder!

Dan levantó la mirada y lo fulminó con ella. Incluso el fantasma de las cajas se sorprendió ante el peso de su mirada y retrocedió un poco. Dan apretó sus dientes al punto en el que la presión en su mandíbula podría romper sus propios dientes. Había estado a punto de matar a sus mayores molestias, y lo había interrumpido todo… ¿por él? Exhaló por su nariz lentamente y le apuntó con la espada.

- Lidiaré contigo más tarde. – Dijo severo.

Blandió la espada en su dirección unos segundos antes de darse la vuelta para terminar lo que había empezado con Danny. Dio un paso hacia el chico que se encontraba de rodillas a varios metros de él, viéndolo con visible confusión en sus facciones. Antes de poder dar un paso más, fue golpeado por un ataque sorpresa en su costado izquierdo. La increíble fuerza del acorde que lo golpeó lo mandó contra un edificio, destruyendo el muro de su fachada y derrumbándolo sobre él rey.

- ¡Ja ja ja! ¡Yo! ¡El gran Technus, amo de la tecnología y lo digital! ¡Con mi magnificador de…!

- Cállate, tonto. – Dijo Skulker.

- No te adules tanto, solo eres un amplificador. – Ember se cruzó de brazos.

Danny miró con aun más confusión a los fantasmas recién llegados. El fantasma de las cajas flotaba lejos de los demás, sin haberse movido de su posición inicial. Ember estaba cruzada de brazos, mirando irritada a Technus, quien estaba transformado en un amplificador gigante negro con detalles verdes, y su rostro visible estaba en el área de la bocina. Detrás de ella estaba Skulker, activando armas en su traje y… ¿Sidney Poindexter?

- ¡Oigan! – Intervino el fantasma de las cajas. - ¿Me usaron de carnada?

- Por supuesto.

- Claro.

- Obviamente.

Contestaron los tres al mismo tiempo.

- Fue su idea. – Se defendió Sidney.

Danny se puso de pie y ayudó a Danielle a pararse y ambos volaron hacia donde estaban los demás fantasmas.

- ¿Qué…? ¿Cómo…? – Danny no encontraba palabras para expresar su confusión.

- ¿Por qué están aquí? – Preguntó Dani.

Skulker voló hasta quedar frente al grupo. Les sonrió a ambos y abrió la boca de su armadura mecanizada para hablar, pero la voz de Dan lo obligó a mantenerse en silencio.

- Esa… es una gran pregunta. – Dijo saliendo de los escombros.

Dan observó al diverso grupo de rebeldes frente a él. Era la segunda vez que ellos se rebelaban en su contra… tercera, si contaba cuando se habían aliado para derrotar a Pariah Dark años atrás.

- ¿Saben? Cuando él lo hace… - Señaló al fantasma de las cajas. – Es irritante. Tolerable, pero irritante. Pero esto… raya en lo inaceptable. ¿Y has oído de afinadores? - Dijo mirando a Ember. – No sabía si estaba escuchando una escala menor de Re o a un gato siendo asesinado.

Ember cerró sus puños en la posición que estaba, con ambos brazos cruzados sobre su pecho y frunció el ceño. El fuego en su cabello empezó a crecer poco a poco debido a su molestia. Dan se limitó a sonreír.

- Todos estamos aquí porque los abusivos como tú necesitan ser detenidos antes de que se salgan de control. – Respondió Sidney. – No dejaremos que vuelvas a hacer lo que le hiciste a Amorfo.

- Eso y que preferiría morir otra vez antes de dejar que el tórtolo de aquí se convierta en nuestro rey. – Respondió Skulker señalando a Danny.

Danny miró a su enemigo jurado y frunció el ceño. "Que amable".

- Hmn. – Gruño Dan empuñando la espada nuevamente. – Si lo extrañan tanto, vengan aquí y con gusto los mandaré a todos junto a él.

- ¿Todos? – Dijo Skulker con una sonrisa. - ¿Quién dijo que nosotros éramos todos?

Dan levantó una ceja y en ese momento, la espada salió volando lejos de su mano. Sorprendido, siguió con la mirada la trayectoria de la espada hasta que acabó en las manos del Caballero del Terror. Dan ignoró a todo y a todos, concentrándose en quien consideraba era su vasallo. El fantasma lo miraba serio, con una espada en cada mano. Se quedó quieto mientras que el rey deba pasos hacia él.

Danny iba a moverse hacia allá, pero Ember lo detuvo del hombro. La volteó a ver, pero ella solo negó con la cabeza. Soltó su hombro y con su mano le hizo una señal de que esperara.

- ¿Acaso es traición… siervo?

El Caballero del Terror lo miró unos segundos antes de desviar su mirada hacia Danny y los demás.

- No. Traición sería quedarme de tu lado.

Dan levantó la cara y asintió, sin ninguna emoción en su rostro. En el cielo observó la figura de Reloj volando hacia ellos, detrás del Caballero del Terror.

- Asumo que no realizaste la tarea que te encomendé.

- ¿Tu qué crees?

- Bien. – Dijo asintiendo.

En el momento de mayor tensión, Dan salió volando a toda velocidad hacia Reloj con la intención de tomar el báculo y terminar con todo. Sin embargo, el Caballero del Terror predijo sus intenciones y rápidamente levantó ambas espadas en dirección de la figura de Dan volando.

- ¡Ataquen!

Dani estuvo a punto de ir en contra de Dan, pero el ejército de fantasmas que emergió del suelo la hizo retroceder de la sorpresa. Pronto, Dan se vio rodeado por todo el ejército de Pariah Dark, quienes lo seguían mientras volaba hacia Reloj. Cuando miró al susodicho, solo lo saludó con su mano antes de desaparecer en el aire. Dan frenó y pronto todos los esqueletos fantasmas se lanzaron sobre él.

Los mitad-fantasma estaban sorprendidos viendo como un remolino de fantasmas atacaban a Dan. Aunque este hizo una explosión para librarse de ellos, eran demasiados y rápidamente lo volvieron a rodear. Danny sonrió y volteó a ver a los fantasmas junto a él.

- Chicos…

- Ahórratelo, muchacho. – Dijo Technus regresando a su forma normal. – Eso es más grande que todos nosotros…

- Y es nuestro deber hacer algo. – Terminó el fantasma de las cajas. – Nuestra existencia depende de esto.

- Pero debes saber algo y espero que te quede muy claro. – Dijo Ember.

- ¿Y eso es…?

- No hacemos esto por ti. – Respondieron todos con un rostro serio.

Danny no pudo evitar sonreírles y descartó su respuesta.

- Sabia que me había ganado un lugar en sus corazones.

- El único lugar que te has ganado está en mi pared, chico. – Dijo Skulker tomándolo del pecho y acercándolo a su rostro.

- No creo que a mi novia le guste eso. – Le respondió.

- Vaya. – Intervino Ember. – No creí que tendrías el valor de pedírselo a la chica gótica.

- ¡No es el lugar ni el momento para hablar de eso! - El grito del Caballero del Terror puso alerta a todos. - ¡Aquí viene!

Miraron hacia arriba y la gran esfera verde de esqueletos fantasma se dispersó en cuestión de segundos. Una de las espadas en la mano del Caballero del Terror (la que Pariah le había dado para comandar sus ejércitos) salió volando hacia arriba y terminó en la mano de Dan, quien estaba envuelto en llamas blancas y de sus ojos salía un resplandor rojo.

- Ahora chico, ¿cuál es el plan? – Le preguntó Skulker a Danny.

- Tenemos que inmovilizarlo. Luego Vlad le quitará la corona y tal vez entonces podamos derrotarlo.

- ¿Cómo piensas quitarle la corona? – Preguntó Ember.

- La corona tiene un dispositivo cargado listo para detonar. – Vlad mostró el detonador por unos segundos. – Necesita estar inmovilizado para que no intente recuperarla inmediatamente.

- ¿Dónde están los demás? – Preguntó el Caballero del Terror.

- En camino. – Respondió Sidney. – Tenían que pasar a buscar a muchos más.

- ¿Los demás? – Pregunto Dani con curiosidad.

En eso Dan, creó dos duplicados suyos y rápidamente se lanzaron al ataque. El grupo se mantuvo junto para evitar dejar a Reloj desprotegido. Todos volaron juntos hacia atrás mientras el Dan original caía al piso y enterraba su espada en el suelo sobre el que antes había estado Vlad. Skulker inmediatamente activó todas las armas de su armadura y empezó a disparar en contra del clon que intentaba atacarlos por la derecha con la ayuda del fantasma de las cajas; Dani, Technus y Vlad atacaron al clon que venía desde la izquierda y el resto se enfrentó al original. El caballero del terror se enfrascó en una pelea con espadas contra Dan, pero su físico inferior lo obligó a retroceder con cada ataque que recibía.

Usando ambas manos, colocó su espada horizontalmente para detener el ataque de Dan desde arriba. Con su mano libre Dan buscó atacarlo con su maza, pero la guitarra de Ember detuvo el segundo ataque. Distraído, Danny aprovechó para volar frente a él, tomarlo de ambas muñecas y echó su cuerpo hacia atrás para empezar a patearle la cara. Segundos después, lo soltó y voló hacia atrás para darle espacio a Sidney de lanzarle un rayo directo en la boca del estómago.

El ataque hizo retroceder a Dan unos centímetros. Llamó a los dos clones y los asimiló, y después se elevó en el aire para usar su lamento fantasmagórico contra ellos, pero un proyectil lo golpeó en la espalda, envolviéndolo en una nube de humo.

Valerie llegó detrás de él en su deslizador y rodeó la nube de humo para frenarse junto al grupo de fantasmas. Al ver a los integrantes de ese grupo, rápidamente sacó dos armas de su espalda y les apuntó, ganándose una mirada seria de todos. Danny se materializó frente a ella con manos arriba.

- Val, espera… Están de nuestro lado.

- ¿Sí? ¿Por cuánto tiempo?

- Por lo que dure nuestra pelea contra él. – Aclaró Sidney.

Dan disipó el humo con una mano y les disparó un rayo con sus ojos. Volvieron a retroceder en grupo y cuando estaba por atacarlos nuevamente, tres sogas se enredaron en sus tobillos. Al mirar hacia abajo, descubrió a los Masters' Blasters intentando jalarlo hacia abajo. Sin pensarlo, transformó sus piernas en una cola y se deshizo del agarre.

- Tontos.

- Bueno… - Dijo Trash con una sonrisa. – Miraste.

Entrecerró los ojos justo cuando O empezó a dispararle mientras caía hacia él desde la nave fantasma Fenton.

- ¡Banzai!

Antes de que pudiera atacar a O, un destello naranja atravesó el campo de batalla a toda velocidad por los cielos y le conectó un fuerte puñetazo en la mandíbula. Aprovechando la distracción, Reloj regresó a Jack unos segundos en el tiempo.

- ¡Banzai!

El segundo golpe logró mandar al suelo al rey de los fantasmas, donde todos los presentes empezaron a dispararle. Dan creó a su alrededor un muro de hielo para detener los ataques, pero en eso, una mano de plantas salió del suelo y lo envolvió.

Sam llegó al campo de batalla caminando y juntando ambas manos, entrelazando sus dedos para que las plantas ejercieran más presión sobre Dan. Hielo empezó a formarse en la vegetación, pero ella invocó aún más plantas para contenerlo por unos segundos más. Corriendo llegaron los Hombres de Blanco, que inmediatamente rodearon la esfera de plantas, mientras el viento empezaba a soplar un poco más fuerte y más frio.

- ¡Fuego!

Al grito de O, la espera de plantas explotó y Dan salió disparando fuego en todas las direcciones. Sam levantó sus manos y un muro de plantas apareció para protegerlos, pero eso bloqueó la visión de todos. Retrocedió un paso cuando vio una espada atravesar su muro de plantas e incrustarse en su abdomen. Empezó a retroceder con velocidad para alejarse del filo de la espada, pero Dan la persiguió hasta que su espalda cochó contra un auto varado en la calle. Fue ahí que Dan hizo aún más presión para traspasar su cuerpo con la espada. Sus ojos verdes se abrieron tanto como pudieron y observaron directamente a los rojos que la veían sin ninguna emoción, antes de quedar completamente inexpresivos y fríos. Dan escuchó un crujido cuando aplicó más presión en la espada y al bajar la mirada, se llevó una sorpresa.

El crujido de su espada no se originó al chocar contra el metal del auto detrás de la chica, tampoco se trataba de su columna vertebral siendo destruida. Era un pedazo de madera fantasma en el abdomen de la chica que evitaba que su espada la traspasara.

"Peleaste bien, hija mía." El subconsciente de Sam podía escuchar esa voz haciendo eco en su cabeza. No sabía en donde estaba o por qué no tenía control sobre su cuerpo, lo último que recordaba era ser apuñalada por Dan en el estómago y mirarlo a los ojos. Y luego… había llegado a este lugar. "Ahora me toca a mí."

Dan desenterró la espada de la madera y justo cuando iba a darle otra estocada a la chica, Sam le disparó rayos de sus ojos. El acto sorprendió al rey, quien se cubrió con una mano para contener el ataque, que curiosamente era muy poderoso. Cuando estuvo lejos de la gótica, el ataque cesó y Sam cayó al suelo de rodillas, gruñendo. Acto seguido, Sam gritó con fuerza mientras todo el muro de plantas desaparecía y desde la madera en su abdomen, una mano gigantesca salía intentando atrapar a Dan. Todos los presentes observaban anonadados lo que estaba ocurriendo, mientras que Danny sentía como su corazón empezaba a doler. Su Sam estaba sufriendo.

Dan esquivaba en el aire la mano de plantas y cortaba las lianas que intentaban capturarlo. Estaba tan concentrado en eso, que no notó a la fantasma que llegó volando detrás de él envuelta en llamas y que lo golpeó con fuerza en la cara con su lanza, arrojándolo contra un edificio y demoliéndolo mientras lo atravesaba.

Las plantas dejaron de salir del cuerpo de Sam y Maleza finalmente se materializó en el mundo humano, haciendo que todos los cazafantasmas retrocedieran unos pasos al verlo. Rápidamente Danny salió volando hacia Sam, quien se apoyaba con sus manos para no caer de cara al suelo.

- Ella estará bien. – Dijo sin mirar atrás.

Danny lo miró unos segundos antes de tomar a Sam del rostro para inspeccionarla. Seguía bajo la influencia de Maleza, pero estaba claramente agotada.

- Pero no puedo decir lo mismo por él.

Dan se apoyó sobre una rodilla, pero antes de poder ponerse de pie, un rayo le cayó en el pecho, destruyendo la poca armadura que le quedaba en esa parte del cuerpo y arrastrándolo unos metros en el suelo. Rayos atravesaron el cielo y el viento avivó las llamas que había a nivel de suelo, iluminando aún más el campo de batalla para que todos pudieran ver a ambos fantasmas descender del cielo y quedarse junto a Maleza. Reloj apareció frente a los 3 segundos después.

Cuando Dan pudo ponerse de pie, observó que detrás de esos 4 se levantaba una sombra negra varios metros sobre el suelo, que adoptaba su forma final con un leve resplandor blanco. Danny miró a los 5 fantasmas frente a él con algo de incredulidad y rápidamente buscó alguna explicación en Sidney, pero el fantasma en blanco y negro estaba concentrado en Dan.

Poniéndose de pie y quitándose su armadura, Dan recorrió con su mirada seria al nuevo grupo de fantasmas. Reloj, Maleza, Pandora, Vortex y Nocturno… Los 5 fantasmas se mantuvieron serios, con la mirada fija en Dan. Pandora fue quien rompió la seriedad del momento con una pequeña risa.

- 6 fueron suficientes para detener a Pariah Dark. Y si miras a tu alrededor… bueno, tú has los cálculos.

Ahora fue el turno de Dan de ponerse serio. La corona y el anillo empezaron a brillar y él empezó a regenerarse poco a poco. Las cosas estaban por descontrolarse y necesitaría todo el poder a su disposición. Su plan se había complicado… otra vez.

Dan notó un movimiento a su izquierda y rápidamente le disparó un rayo al cuerpo en movimiento, que logró esquivarlo. Todos los demás, fantasmas y humanos, se pusieron en posición de ataque mientras miraban a quien se incorporaba al campo de batalla. Con una pulcritud en su vestir que superaba la misma de los Hombres de Blanco, Walker dio tres pasos más antes de detenerse a varios metros de distancia de Dan y los demás. Con las manos detrás de su espalda, inspeccionó a los presentes hasta que su mirada recayó en Dan.

- Tú… - Dijo quitándose el sombrero. – En los últimos días has roto tantas reglas que dejé de contarlas…

- Regresa a tu prisión si no quieres que te extermine. – Lo amenazó Dan.

- Oh, claro que lo haré. – Sonrió y volvió a ponerse el sombrero. – Pero tu vendrás conmigo.

- ¿O qué? – Enarcó una ceja.

Walker simplemente se rio.

- No hay más opciones. Y para hacer las cosas más interesantes… - Hizo una breve pausa.

Para sorpresa de todos, una gigantesca grieta apareció en el cielo con un brillante resplandor verde. Lobo fue el primero en atravesar el portal y caer al suelo en el flanco izquierdo de Dan. Tras él, una multitud de fantasmas atravesaron volando el portal en el cielo y empezaron a revolotear por todo el cielo, tomando su posición alrededor de Dan.

Un pitido conocido por todos los Fenton se hizo presente en el campo de batalla y observaron a todos los guardias de Walker aparecer detrás de él, con el de más alto rango sosteniendo el arma de regalo de Jazz. Completamente rodeado, Dan dio un paso atrás y aceleró un poco más su curación. El Caballero del Terror sonrió y tomó su espada con ambas manos y la levantó al cielo, haciendo que todos los esqueletos fantasma del ejército de Pariah Dark se reanimaran.

La tensión en los humanos presentes empezó a amplificarse al punto de que discretamente empezaron a retroceder. Nocturno se dio cuenta y giró su cabeza para mirar a Jack y O, quienes eran los únicos que no habían retrocedido.

- Humanos, ya hicieron su parte. Ahora nos toca a nosotros.

- No nos iremos. – Sentenció Jack.

- Entonces ataquen a la distancia. – Dijo Ember. – Su seguridad no es nuestra prioridad de este momento en adelante.

Jack y O cruzaron miradas unos segundos y asintieron. Jack susurró órdenes a través de su comunicador y las fuerzas humanas empezaron a replegarse hacia los edificios cercanos. Todos menos Valerie.

- Ve con ellos.

- Estoy bien, Danny.

- No, no lo estás. – Le dijo serio. – Vete, descansa un poco, y regresas cuando recuperes tus fuerzas.

- Pero…

- No te estoy preguntando Sam.

Sam intentó sostenerle la mirada, pero Danny no cedió. Resopló y se dio vuelta, siendo ayudada por Download para alejarse de ahí. Al verla irse, Danny regresó su mirada al frente y voló hasta quedar junto a los 5 fantasmas, seguido de cerca por Vlad y Dani.

- ¿Ahora qué? – Susurró Vlad.

- Ahora… - Habló Vortex inhalando. - ¡Peleamos!

Otro rayo cayó del cielo hacia Dan, pero esta vez logró desviarlo con su anillo hacia la derecha. Inmediatamente, el rugido de todo el ejército fantasma hizo eco en toda la ciudad mientras que hordas de fantasmas se abalanzaban contra Dan, con Danny a la cabeza.

Valerie se metió en el camino de Technus mientras se dirigía al ataque, haciendo que el fantasma la mirara raro.

- ¿Qué quieres?

- Que seas útil. – Dijo con una sonrisa. - ¿Eres el amo de la tecnología?

- ¿Acaso lo dudas? - Dijo ligeramente ofendido.

- Entonces tengo un trabajo para ti.


Cuando Jazz iba caminando por la calle, dándose cachetadas para liberarse de sus nervios y concentrarse nuevamente en la misión frente a ella. Se frenó cuando observo la nave Fenton dirigirse hacia ella. Salió de su estupor cuando hizo contacto visual con su mamá, quien iba conduciendo. Salió corriendo hacia el vehículo, mientras que todos los tripulantes se bajaban.

- ¡Mamá! – La abrazó con fuerza cuando la tuvo cerca.

- Me alegra que estes bien, querida. – Le respondió cuando se separaron.

- ¿Qué está…?

- ¡Quiero hombres en todos los techos de estos edificios con armas de largo alcance! – Gritó O señalando los edificios aledaños. – El resto, aseguren edificios cercanos pero pequeños. Habiliten una línea entre ambos edificios en caso de que sea necesario evacuar.

Jazz observó el movimiento de todo el personal y entre el mar de gente, empezó a buscar a su papá. El ruido de la pelea llegaba hasta sus oídos, pero una explosión hizo que todos se agacharan y se cubrieran la cabeza. Aparte de la bola de fuego, observaron como varios esqueletos fantasmas saliendo volando en todas las direcciones, algunos cayendo en medio de ellos antes de desaparecer. Todos empezaron a dirigirse hacia edificios para refugiarse mientras el estruendo de golpes seguía llegando hacia ellos. Lo último que Jazz vio antes de refugiarse fue a un fantasma rojo gigantesco chocando contra un edificio en la dirección opuesta.

- ¿Qué está sucediendo allá? – Le preguntó a su mamá.

- Los fantasmas se están haciendo cargo.

- ¿Los fantasmas? ¿Qué fantasmas?

- Todos, aparentemente.

Jack apareció detrás de su hija y rápidamente la abrazó. Al separarse, la inspeccionó con la mirada y suspiró aliviado cuando la vio intacta. Le apretó ligeramente los hombros y continuó su camino hacia O.

- Necesitaremos expandir nuestro perímetro. Se están acercando cada vez más. – Le susurró.

- La chica Grey se quedó con ellos a luchar… podemos pedirle que lo guíen en la dirección opuesta.

- ¿Se quedó?

- Es suficientemente adulta como para tomar sus propias decisiones, no importa que tan tontas sean.

Jack suspiró y se frotó la cara.

- Toma. – O desactivó el pelador de fantasmas y le entregó el arma a Jack. – Apoyaré allá arriba, tú coordina el traspaso al otro edificio.

- Entendido.

- Oh, y la nave fantasma…

- ¿Qué hay con ella?

- Sácala de aquí. Es el único vehículo que queda y nos arriesgamos a perderlo al mantenerlo tan cerca.

- Yo lo haré. – Dijo Jazz, llamando la atención de los dos hombres.

- ¡Claro que no! – Dijo Maddie. – Yo…

- Mamá, tú eres más útil aquí que yo. Además, solo tengo que mover la nave hacia atrás.

O miró a ambas chicas, luego a Jack y finalmente sacudió su cabeza.

- Da igual quien lo haga, solo háganlo. Tú. – Señaló a otro Hombre de Blanco que estaba por ahí. – Ven conmigo.

Observaron a los operativos partir escaleras arriba y Jazz aprovechó para arrebatarle las llaves de la nave y salir de ahí corriendo.


Recibió con un puñetazo a Dani, apartándola de su camino. Con una patada se deshizo del fantasma de las cajas y disparando rayos de sus ojos, apartó a uno de los guardias de Walker de su trayectoria. Un puñado de sonámbulos se aglomeró alrededor de sus extremidades mientras Danny y Skulker lo golpeaban, pero Dan aumentó su tamaño y los apartó con un manotazo. Aprovechando la apertura, Vortex inhaló profundamente y liberó un viento torrencial en dirección de Dan, quien sostuvo con fuerza la corona para que no saliera volando y con su mano libre, se sostuvo del suelo para darse estabilidad. Ember empezó a tocar su guitarra, arrojando puños de energía con cada acorde y que dieron en el blanco, arrojando a Dan hacia atrás.

Cuando Vortex dejó de soplar, Dan se puso de pie rápidamente y empezó a atacar a quienes tenía alrededor. Sin embargo, Reloj retrocedió el tiempo en aquellos a quienes intentaba atacar, haciendo que retrocedieran mientras Dan intentaba golpearlos. De repente, Sombra se envolvió en su cabeza por unos segundos antes de que Dan lo desapareciera con el fuego en su cabello. Inmediatamente fue atacado por Walker y Spectra, permitiéndole a Maleza atraparlo del cuello y azotarlo contra el piso, donde Vlad lo atacó en la espalda con los guantes fantasma.

Dan se dio vuelta, pero Vlad huyó antes de recibir algún golpe. En esa posición, Klemper le arrojó una bola de nieve a la cara, que explotó cuando hizo contacto con la pálida piel del rey.

- ¡Eres un mal amigo!

Inhaló profundamente y sopló aliento congelado que Dan neutralizó con sus poderes de fuego. Esqueletos fantasmas se acercaron con sus espadas para atacarlo, pero él bloqueó las espadas con la poca armadura que le quedaba en su brazo derecho. Se hizo hacia atrás a tiempo para evitar que el hacha del verdugo fantasma le hiriera la cabeza. Tomó la maza en su mano y lo golpeó con fuerza en el pecho, haciéndolo chocar contra el fantasma escritor. Bertrand se hizo bola y lo golpeó en la espalda, dejándolo en posición para que el monstruo fantasma rojo le diera un puñetazo. Dan rebotó en un muro y fue atacado por el arquero fantasma, quien logró atrapar su capa contra un muro, lo que Valerie aprovechó para dispararle un misil.

Dan detonó la munición antes de que llegara a él, y la explosión ocasionó que las construcciones aledañas ya débiles terminaran por desmoronarse. Le arrojó una esfera de energía a la chica que ella esquivó sin problemas. Sin embargo, Dan sonrió cuando en sus tácticas evasivas, terminó chocándose con un muro que se había desprendido de un edificio. Los escombros la golpearon en la espalda y la cabeza, haciendo que perdiera control de su deslizador y terminara cayendo al piso. Cuando estaba por ser aplastada por el derrumbe, una forma verde apareció en su campo de visión y la tomó del brazo, arrastrándola lejos.

En un sitio seguro, el fantasma soltó a Valerie y ella se tensó al reconocer a su "salvador". Cujo, en su forma gigante, la observaba con seriedad. Segundos después, empezó a agitar su cola y relajó sus facciones para lamerle el casco. Acto seguido, el perro se dio vuelta y salió corriendo hacia la batalla.

Dan estaba en alerta total, pues una mano de Pandora estaba constantemente intentando quitarle la corona mientras que las otras 5 no paraban de atacarlo, una de ellas con la lanza en mano. Incrementó aún más su tamaño para tener ventaja sobre ella y atrapar 4 de sus muñecas con ambas manos. Apuntó el anillo hacia ella y el rayo que la golpeó la mandó volando a la distancia, arrastrando con ella a cualquier fantasma en su camino.

Cuando estaba buscando a Reloj en la multitud, empezó a ser golpeado por una fuerza invisible. Primero en el estómago, luego en la cara y luego en las piernas. Dan empezó a golpear al aire, intentando toparse con el responsable, pero eso solo le dio una oportunidad a Dani para golpearlo.

- ¡Tú ve hacia arriba y yo hacia abajo!

Dan esperó a que la fuerza invisible se acercara a su cara, pero en su lugar, lo golpeó en la parte posterior de su rodilla y Dani fue quien lo golpeó en la cara. Reconociendo al responsable, Dan dio un salto hacia atrás y dio un aplauso que generó un pulso de energía que arrojó a los fantasmas más cercanos a él hacia atrás. Un efecto secundario de ese ataque fue volverlo visible para todos.

- Ahí estas, pedazo de porquería.

Sangre Joven se sorprendió cuando Dan se arrojó a toda velocidad contra él y lo tomó por el cuello.

- ¿Cómo puedes verme? – Preguntó el fantasma infantil mientras intentaba liberarse.

Con fuego en sus ojos, Dan le respondió.

- Soy el rey, tonto. Puedo hacer lo que quiera.

Sin decirle más, le disparó fuego a quemarropa y el joven no pudo hacer nada más que gritar. Dani intentó ayudarlo, pero al notar que ella se acercaba, giró su cuello 180° para atacarla a ella. Sidney aprovechó eso para arrebatarle a Sangre Joven de las manos, pero antes de poder huir con él, un clon salió del pecho de Dan y lo tomó de su camisa. Sidney soltó al fantasma juvenil para que pudiera huir y fue arrastrado por el clon de Dan hacia un parque infantil que estaba en una esquina.

- Si extrañas tanto a Amorfo… puedes unírtele.

Lo tomó de la pierna y lo arrojó en contra de la resbaladilla. Se acercó a los columpios y le arrancó la cadena, la cual envolvió rápidamente alrededor del cuello de Sidney. Hizo un pequeño nudo y le empezó a dar vueltas en el aire, destruyendo todos los juegos metálicos en el parque y terminar azotándolo en contra de una fuente. Presionó la cadena con fuerza y se envolvió en llamas blancas, mientras que el metal se puso al rojo vivo. Poindexter seguía sumergido en la fuente cuando sintió el intenso ardor y dolor alrededor de su cuello. Intentó salir volando, pero Dan le aplastó el pecho con su bota metálica, dejándolo sumergido y en llamas. En un instante, el agua de la fuente de congeló y las llamas se extinguieron. Dan entrecerró los ojos y antes de que pudiera reaccionar, una estalagmita de hielo se formó en la fuente y le atravesó el pecho, desapareciendo al clon al instante.

Poco a poco, el hielo se fue partiendo hasta que regresó a su forma líquida. Sidney se sentó y empezó a toser mientras se acariciaba la garganta. La cadena definitivamente le había dejado una marca, pero no tuvo tiempo de pensar en eso cuando su salvador le tendió una mano para ayudarlo a ponerse de pie.

El Dan original se deshizo de un cúmulo de soldados de su ejército con un golpe de su maza, mientras que con su espada destruyó a más sonámbulos que se abalanzaron contra él. Johnny 13 aprovechó el momento para dar vueltas alrededor de él y nublar su visión con una nube de polvo y tierra. Dan estaba a punto de atacar al motociclista cuando tuvo que agacharse para evitar ser golpeado por un acorde de Ember; cuando se reincorporó, Lobo saltó desde su izquierda hacia el otro lado de la nube, rasgándole el brazo izquierdo. Disparó en la dirección en la que Lobo había desaparecido y recibió un golpe de Vlad en la quijada, quien salió del piso y se perdió a su izquierda.

Dan giró y ahora fue atacado desde arriba por Sombra, antes de perderse en el suelo. Harto de la situación, estiró su mano a la derecha para abrir un portal a la zona fantasma que Johnny 13 atravesó al no verlo. Rápidamente le disparó un rayo a Kitty frente a él, quien estaba por mandarle un beso para hacerlo desaparecer y le dio un puñetazo a Lobo cuando este se volvió a lanzar contra él. Desde su espalda, Cujo lo embistió con la cabeza y lo hizo caer de boca sobre el suelo, pero se puso de pie rápidamente para evitar ser mordido en las piernas.

Se elevó en el aire y con ambas manos lo golpeó con fuerza en la cabeza, desplomándolo en el suelo y regresándolo a su forma de cachorro, para después patearlo con fuerza hacia un edificio. Gracias a su pequeño tamaño, terminó colándose por la ventana y derribando a un operativo que se estaba posicionando ahí.

Maleza extendió unas lianas que lo tomaron del brazo derecho y empezó a tirar de él hacia atrás. Por instinto, congeló todo su brazo para paralizar al fantasma y envolvió su otro brazo en llamas para cortar el agarre. Inmediatamente, uso su visión congelada sobre el fantasma vegetal. Poco a poco lo fue debilitando, hasta que Pandora se interpuso entre ambos y detuvo el ataque con su lanza. Vortex rápidamente le lanzó un rayo y Dan hizo lo mismo, haciendo que ambas corrientes chocaran y emitieran un potente resplandor que los cegó por unos segundos. Tiempo que Dora aprovechó para aterrizar frente a él en su forma de dragón y exhalarle su aliento de fuego a quemarropa. Cuando cesó su ataque, Aragón aterrizó detrás de él, también como dragón, y lo golpeó con su cola. Destruyó 3 condominios antes de poder caer al suelo.

Dan se apoyó con ambas manos para intentar ponerse de pie. Estaba perdiendo y eso era inaceptable. Él era más poderoso que todos esos patéticos cúmulos de ectoplasma, pero los números y ese maldito misil de antes le estaban pasando factura. Se apoyó en sus rodillas para ponerse de pie, pero inmediatamente fue derribado de nuevo por Valerie, quien le estaba disparando con una ametralladora de ectoplasma. Se cubrió el rostro con una mano y creó dos duplicados, quienes dispararon en todas las direcciones para deshacerse de la chica.

Valerie esquivó la mayoría de los ataques y empezó a rodearlo, posicionándose a espaldas de Dan para poco a poco regresarlo al campo de batalla. De un salto, Dan se puso de pie y le disparó con el anillo. Valerie no necesitó esquivar el ataque, pues Nocturno apareció frente a ella y recibió el ataque; el agujero que se formó en su abdomen se cerró casi inmediatamente y se lanzó contra él. Se envolvió con fuerza alrededor de él para inmovilizarlo con su cuerpo y hacerlo dormir. Dan se sacudió y gritó para quitárselo de encima. Haciendo un sobreesfuerzo, desgarró el cuerpo de Nocturno y lo arrojó frente a él, donde se regeneró.

Pandora nuevamente llegó y se colocó frente a Nocturno, lanzándole un rayo a Dan con su lanza. El ataque lo hizo retroceder unos metros, pero Dan no se quedó mucho tiempo. Salió volando hacia arriba hasta quedar sobre todos los fantasmas que se le habían revelado. Extendió ambas manos hacia el frente y se formó una bola de fuego. Usando el poder del anillo, levantó las manos y la esfera creció hasta ser visible y distinguible en toda la ciudad.

Danny abrió los ojos y rápido se colocó frente al colectivo de fantasma que estaban tan sorprendidos como él. Contra un ataque como eso no tenía oportunidad alguna, pero eso no le iba impedir intentarlo de cualquier forma.

- Tráguense esto.

Dan les arrojó la bola de fuego y rápidamente Danny le disparó con ambas manos y ojos rayos congelados, pero la esfera continuó su descenso. Se esforzó aún más para aumentar la potencia de sus rayos.

- ¡Congelados! ¡Con el Elegido!

Danny levantó un poco la cabeza al escuchar la voz de Congelación a sus espaldas y acto seguido una mano gigantesca de hielo se formó, conteniendo en su palma la bola de fuego. Danny dejó de usar su visión congelada y miró hacia abajo, para ver a unos 100 yetis con manos en alto manteniendo la mano de hielo. Incluso Klemper estaba ayudando.

Al ver eso, Dan endureció todavía más sus facciones y se lanzó contra la bola de fuego para empujarla más. Danny lo imitó y se lanzó disparando sus poderes congelados. Con el impulso extra por parte de Dan, la esfera de fuego terminó por colapsar la mano de hielo y ambas formas explotaron, generando una onda expansiva de aire fresco y cubriendo el campo de batalla con una fina capa de nieve. Danny y Dan salieron volando en direcciones opuestas, pues eran los más cercanos a la explosión. Danny fue capturado por una cama de plantas antes de estrellarse contra un edifico, cortesía de Sam. Dan por otro lado, terminó dando vueltas sobre la nieve hasta que la inercia de la explosión se agotó.

Danny se separó de las plantas y miró a Sam, quien le regaló una leve sonrisa y él le devolvió el gesto. Se dio vuelta y Vlad apareció frente a él, junto con el Caballero del Terror y Reloj.

- Es hora. No tendremos una mejor oportunidad que esta.

Danny lo pensó unos segundos y asintió.

- Ponte en posición y prepárate para recuperar la corona. – Le dijo a Vlad. – Reloj, tengo demasiadas preguntas, pero dejaré eso para otra ocasión. ¿Crees que puedas distraerlo por unos instantes?

- Lo haremos. – Le sonrió mientras se transformaba en anciano.

Danny le asintió y miró al Caballero del Terror.

- Reúne a nuestras fuerzas y divídelas en 2. Ustedes deberán inmovilizar sus brazos. Los Congelados y yo nos encargaremos de sus piernas.

- Entendido.

Los tres fantasmas salieron volando hacia el frente y Danny regresó su mirada a Sam otra vez.

- Déjame adivinar: No quieres que me acerque. – Dijo cruzada de brazos.

- Todo lo contrario. – Le sonrió. – Necesito que le inmovilices la cabeza.

Sam lo miró con una ceja enarcada y después le sonrió. Danny le sonrió, pero después su rostro se descompuso.

- Espera. ¿Reloj dijo: "nos encargaremos"?

Sam también cayó en cuenta de eso, pero algo más importante los distrajo. Las luces del sistema de alumbrado público que no estaban destruidas empezaron a alumbrar. Las luces de los departamentos, casas y oficinas que habían sido abandonadas antes de la evacuación se prendieron al mismo tiempo, y la ciudad poco a poco se fue llenando del sonido de dispositivos electrónicos sonando en la distancia de gente que no pudo apagar sus televisores o que estaban escuchando música cuando los Hombres de Blanco los movilizaron.

En las pantallas de todos los dispositivos prendidos apareció una imagen: el rostro de Technus riendo.

- ¡Yo! ¡Technus, reestablecí todos los sistemas eléctricos de la ciudad!

Valerie observó desde el cielo con una sonrisa como la ciudad se volvía a iluminar por sectores, dejando en oscuridad solo en el que estaban peleando, lo cual fue algo depresivo de ver. Toda la destrucción del patrimonio de decenas de familias… era como revivir su historia nuevamente, solo que peor.

Al menos tenía el consuelo de que su plan había funcionado. El canal de comunicación empezó a sonar con conversaciones de los Hombres de Blanco discutiendo acerca de lo que acababa de pasar y esa fue su señal para finalmente reagruparse con ellos, hasta que escuchó una interferencia directamente en su oído.

- …rie… escu… ¿Val…?

- ¿Hola?

Revisó sus sistemas de comunicación y luego prestó atención a quien le hablaba.

- Valerie… ¿me escuchas?

- ¿Tucker?