Enfermedad terminal
Harry paseaba por el pasillo del hospital, nervioso. Arriba y abajo, mordiéndose las uñas y echando vistazos cada dos pasos a una puerta cerrada. Cuando se abrió, prácticamente se echó encima de Draco, que salía con el ceño fruncido y papeles en la mano.
— ¿Qué te ha dicho?
— ¿Qué haces aquí? —preguntó sorprendido y malhumorado.
— Tu secretaria me ha dicho que estabas aquí. ¿Qué te ha dicho el sanador? Tú nunca vienes aquí.
Draco suspiró y echó a andar, con Harry siguiéndole de cerca, retorciéndose las manos de preocupación
— Draco...
— Aquí no, Harry.
El moreno apretó los labios y le siguió hasta las chimeneas. En cuanto salieron de la chimenea de su casa, Harry lo cogió del brazo y lo enfrentó.
— ¿Estás enfermo?
— Uy, sí. Tengo una enfermedad terminal.
El rostro moreno se descompuso.
— Dios, Draco... —gimió, abrazándole.
Pero una risita hizo que le mirara mosqueado.
— Estoy bien, Harry. Mi única enfermedad eres tú. Y un embarazo de dos meses, pero eso no es enfermedad, es más bien...
Otro abrazo sollozante interrumpió su discurso, haciéndole sonreír.
Harry siendo un poco ansioso por la salud de Draco y luego emocionado porque va a ser padre. ¿Hay un cliché más bello? Este prompt era una drama trampa de las personitas que organizan... ¡pero en mi drama mando yo! Nos vemos ?
Matrimonio forzado
La puerta se abrió de golpe, asustando a la pareja que dormitaba en el sofá después de la comida del domingo.
— ¡Tú! —gritó Lucius Malfoy iracundo, señalando a Harry con el dedo de una manera que tuvo ganas de ocultarse detrás de Draco— ¡has preñado a mi hijo, a mi heredero!
— Padre...
— Señor Malfoy...
— Vais a casaros. Ya. Mi nieto no va a nacer fuera del matrimonio como un muggle cualquiera.
Harry abrió la boca para replicar, pero no tuvo la oportunidad.
— Ni se te ocurra protestar, Potter. Me dan igual tus ideas modernas. Os vais a casar.
Draco se puso en pie, mirando a su padre con una ceja levantada. La vista de su padre se fue inevitablemente a su cintura.
— ¿En serio padre? ¿Crees que puedes imponerme un matrimonio forzado?
— Claro que puedo, ¡soy tu padre!
Harry se puso en pie a tiempo de sujetar a Draco
— Todo esto es innecesario y además no le conviene nada a su hijo, señor, le han recomendado descanso.
Lucius cambió el gesto de ira por una ligera preocupación.
— ¿Estás bien? —acabó por preguntar.
— Lo estoy. Y prometido, padre. Si fuera por Harry ya estaríamos casados.
Lucius miró a su hijo y luego a su futuro yerno.
— ¿Eso es cierto?
— Lo es, señor. Pero su hijo no quiso casarse sin ustedes y yo lo respeto.
— Pero ese niño llevará mi apellido —exigió, no iba a renunciar a la última palabra.
La pareja se miró y sonrió. Ya se vería.
Querido enemigo
"Querido enemigo: Quedan 48 horas para que todo acabe. Aún no puedo creer que esto sea todo, que la vida que conocí vaya a acabar con un beso. Y que tu vayas a estar ahí, esperando al otro lado..."
— ¿Qué haces? —preguntó Blaise, leyendo por encima de su hombro.
— Me estoy despidiendo.
— ¿De quién?
— De Harry, del antiguo Draco, de la vida hasta ahora...
— Eres el rey del drama, amigo —le contestó su amigo, palmeando su hombro, después de acabar de leer—. Sigue, sigue, estoy seguro de que será un gran discurso para leer en la boda. A tu padre le encantará.
Draco rio y volvió a tomar la pluma.
"...esperando al otro lado del pasillo, con una túnica, bien peinado y con mi padre al lado. Realmente quiero agradecerte tu paciencia con Lucius y sus exigencias, prometo que nuestro matrimonio será más sencillo que organizar esta boda. Te amo, Harry." Dejó la pluma con un suspiro y se levantó para probarse la túnica de nuevo. Y de paso se miró al espejo, buscando un cambio en su cintura, con una sonrisa de ilusión.
