Sostener
Harry había pasado por muchas cosas en su vida, pero había aprendido a usar las positivas no solo para crear su patronus, sino también para equilibrar un mal día.
Era un día de mierda. El profesor que estaba cubriendo a Draco durante su baja era un completo inútil y se había pasado la mañana solucionando dudas de una asignatura que no era la suya. Y cuando se marchaba a casa, le había llegado una lechuza del ministerio, había algún problema con los papeles de la adopción.
Respiró hondo para tragar el nudo que tenía en la garganta. Draco lo había pasado fatal durante todo el proceso previo. Las entrevistas y la investigación del ministerio habían revuelto muchas cosas de su pasado. Y lo único que lo había compensado había sido la increíble sensación de sostener a su hijo en brazos por primera vez. Porque ese pequeño era ya su hijo, por mucho que los burócratas estuvieran dispuestos a buscarles las cosquillas. Ese fue el pensamiento positivo que necesitaba para decidirse a meter la mano en el tarro de los polvos flu: estaban juntos y eran padres, nada iba a cambiar eso.
Y se metió en la chimenea evocando su propio recuerdo de ese momento en el que había visto a Draco sentado en la mecedora del cuarto del niño, acunándolo y cantándole una canción para dormirlo su primera noche en casa.
Escribí a estos pensando de nuevo en los profesores Malfoy y Potter de "Peeves" en el Fictober 2020, ya los traje aquí también en el capítulo 10.
