Hulgur es el más fuerte, el más grande y ahora mismo el que tiene más miedo.
Horrorizado, observo como el cráneo de uno de los suyos viene de ser atravesado por el veloz puño de lo que se supone sería una presa fácil.
Ya son cinco de sus chicos que mueren de la misma forma en los últimos 10 segundos, ninguno de ellos tuvo tiempo para ni siquiera terminar sus ataques que ya habían muerto por golpes certeros y veloces que un ser tan pequeño no debería poder realizar.
Antes de que Hulgur se diera cuenta, él era el último que quedaba de sus 47 chicos, sus piernas tiemblan de terror y de sus ojos solo salen lágrimas. Él es el más fuerte, el más grande… Y Hulgur se lanzó al piso de rodillas y comenzó a suplicar lo mejor que puede.
Sus súplicas cayeron en oídos sordos, pues en un veloz movimiento la cabeza del jefe del grupo de ogros fue separada de su cuerpo.
El destructor de esta pequeña banda de bestias observo sus manos en busca de cualquier residuo de sangre o carne de sus recientes víctimas, sonrió al darse cuenta de que están desprovistas de cualquier forma de suciedad.
Luego miro los cadáveres que le rodean y dejo escapar un suspiro de exasperación "Tenía que haber dejado a uno vivo" dijo para sí mismo, una mala costumbre que había adquirido luego de pasar tantos años viajando en solitario por las tierras de Tamriel "Lo hecho, hecho está, no es como si pudiera entenderlos de todas formas"
Él flexionó las piernas, pegando su trasero a sus talones y acumulo fuerza en sus musculosas piernas, en un instante libero toda esa fuerza para impulsarse hacia los cielos en salto inhumano.
Subió centenares de metros en el aire impulsado por su salto y desde arriba tuvo una mejor vista de sus alrededores, sonrió cuando se dio cuenta de que puede ver algo destacar en este páramo árido de árboles muertos y aguas verdosas.
A lo lejos alzándose de forma tenebrosa puede ver una torre negra, cuál estructura haría gritar de furia a un arquitecto.
Él comenzó a descender casi tan rápido como alcanzo su punto más alto en el cielo, el hombre no se vio preocupado por su caída en lo absoluto "FEIM" grito cuando estuvo a escasos metros del suelo.
Su cuerpo se volvió translúcido y azulado, cuando toco piso en esta forma inducida por su grito, fue como si una hoja tocara el piso, no hubo ni ruido ni estruendo, ni siquiera dejo huella en el seco suelo del lugar.
Al haber al fin aterrizado el cuerpo del hombre volvió a la normalidad justo antes de que él levantara su mano, la cual fue rodeada de un aura violeta, al hacer este gesto ante él se abrió un portal igualmente violeta del cual salió el esqueleto de un caballo.
El esqueleto se acercó a él como si fuera un caballo normal y busco rápido las caricias de su amo, el cual se las otorgo con una sonrisa antes de subirse a su lomo "Bien Arvak, corre como el viento" ordeno y el caballo obedeció comenzando a galopar en dirección de aquella torre que su dueño había visto en la lejanía.
La frustración se había apoderado de Olga, ella lleva siglos en esta torre intentando completar el ritual que su gente le había encargado.
En tiempo normal, tal cosa solo tomaría unos pocos meses para ser inseminada por la sagrada semilla de su Dios padre, ¿pero por qué no fue el caso? Olga se había hecho la misma pregunta durante los dos siglos que lleva en este lugar.
Lastimosamente, ella nunca obtuvo respuesta a sus preguntas.
Y ahora está aquí, en esta solitaria y alta torre, rodeada de monstruos que la ven como su reina, pero que a cualquier signo de debilidad no dudarían en violarla, incapaz de escapar o incluso pedir ayuda, pues los monstruos había destruido sus golems y ella no pose el material para recrearlos.
Sin olvidar su cada vez mayor estado de debilidad. El ritual exige sacrificar algo de poder para despertar al Dios padre y que este la insemine, Olga lo había repetido tantas veces, ya que ahora mismo es solo una sombra de lo que alguna vez fue y lo peor es que sigue sin estar embarazada.
"¿Su majestad?" Pronuncio una joven voz femenina, Olga miro a su propietaria.
"Estoy bien Chloe, solo un poco cansada" Respondió la elfa oscura, restándole importancia a su estado tanto físico como mental.
Chloe no se vio convencida por las palabras de su ama, a la cual había aprendido a llamar reina, a pesar de que Olga no es en lo absoluto la reina de los elfos oscuros.
Olga estuvo a punto de hablar antes de que fuera interrumpida por una fuerte explosión que hizo temblar hasta los cimientos toda su fortaleza.
Ambas mujeres se miraron entre ellas con confusión y temor, Olga tomo su bastón y con rapidez lanzo un hechizo el cual le permite extraer su espíritu de su cuerpo gracias a lo cual puede moverse con libertad por todo el lugar y observar casi sin peligro lo que pasa alrededor de su fortaleza.
Con su espíritu fuera de su cuerpo, Olga salió de la sala del trono, atravesando los muros como si nunca hubieran estado presentes, miro hacia abajo donde normalmente se suelen reunir algunos monstruos.
Con incredulidad Olga observo como las bestias están siendo exterminadas por una fuerza compuesta por un solo hombre, confundida la elfa oscura comenzó a descender para poder ver mejor lo que está pasando.
Flotando 10 metros por encima del combate, ella vio sorprendida y aterrada como un hombre destroza a monstruos varios a la única fuerza de sus manos desnudas.
El hombre es alto, midiendo más o menos 180 cm, con físico atlético y músculos cincelados, una piel marrón oscura un poco más que la de ella misma, ella puede ver todo eso sin problema debido a que aparte de un pantalón, una corona, anillos en cada uno de sus dedos y un collar el hombre no lleva ninguna otra vestimenta.
En un principio ella creyó que el atacante es un humano, pero lo descarto en cuanto vio asomarse desde su trasero una cola muy parecida a la de los leones.
Fijándose mejor, Olga pudo ver también las uñas… No garras presentes a la punta de cada uno de sus dedos, la boca repleta de colmillos y los ojos más felinos que humanos, de igual forma las orejas del hombre son puntiagudas recordando un poco la de los felinos, aunque están en el mismo lugar que las de un humano.
Su larga cabellera negra parece alcanzar la mitad de su espalda, está peinada en un estilo Dreadlocks grueso que hace que su pelo luzca extrañamente como la melena de un león.
El hombre luce como si un león hubiera tomado forma humana y visto la ferocidad con la cual lucha muy bien puede ser el caso.
Olga es muy vieja y ha visto, leído y escuchado muchas cosas, pero es la primera vez en toda su larga existencia que veía a un hombre hacer añicos el cráneo de un minotauro a la mera fuerza de sus puños.
Los cientos… No miles de monstruos que rodean su fortaleza intentan sin éxito matar al intruso, pero a medida que avanzan los segundos, ellos comienzan a darse cuenta de que sus esfuerzos son inútiles.
Lo más increíble de todo es que el hombre de piel oscura no es solo fuerte y rápido, sino extremadamente ágil y hábil, aunque Olga no es una experta en el combate cuerpo a cuerpo, pudo notar la habilidad detrás de cada puñetazo, cada esquiva y en general movimientos que está empleando aquel inusual hombre.
La masacre llegó a volverse hipnótica y Olga solo salió del trance cuando escucho a Chloe hablarle a su cuerpo "Su majestad ¿Qué pasa?" Cuestiono la hibrida, su voz sonó distante y con eco, lo cual es normal.
Olga volvió rápidamente a su cuerpo, subiendo otra vez hasta la sala del trono y entrando en la fortaleza.
Cuando el espíritu al fin volvió a su cuerpo, Olga abrió los párpados regalándole a Chloe una mirada de terror y angustia "Un solo intruso por lo que pude ver" Dijo Olga intentando retomar su voz fría y orgullosa, habitual.
"¿Un solo?" Cuestiono Chloe "¿Qué provoco la explosión?"
Olga hizo memoria, se había centrado tanto en observar al invasor que olvido ver que había hecho la explosión. Aunque recordó cuando aún estaba en lo más alto ver lo que parecían varios Ogros vueltos nada más que viseras pegadas a la muralla de la fortaleza. Teniendo en cuenta como el invasor mata a los otros con golpes certeros que como mucho solo destruyen una parte del cuerpo, ella asumió que la explosión fue los que dejo así a esos Ogros.
Aunque por la fuerza tal explosión debería haber tumbado el muro, pensó Olga.
"Un ataque del invasor" Respondió al fin Olga.
"Ya veo, entonces iré a ocuparme de él" Al escuchar las palabras de su ayudante, el corazón de Olga se detuvo por una milésima de segundos.
Chloe es joven, solo tiene 34 años y ha pasado más de la mitad de ellos entrenando de arduamente para ser digna de llamarse su protectora, y Olga ya ha visto a Chloe luchar y admite con total confianza que Chloe es posiblemente una de las mejores guerreras que ha visto en toda su vida… Pero.
El invasor, es fuerte, es rápido, es ágil y es hábil, Chloe solo es rápida y ágil y hábil, su fuerza no va más haya de la de cualquier elfa oscura que se entrene regularme, ¿será eso suficiente para vencer al invasor?
"No, quédate, si por alguna razón logra entrar a la fortaleza, las trampas en el camino lo matarán e incluso si no es el caso, lo esperaremos aquí y le daremos muerte" Ordeno Olga.
Chloe se vio reacia ante la orden de su ama, pero no tuvo la osadía de desobedecerla, solo asintió dirigió su mirada hacia la puerta de entrada a la sala del trono y saco sus dagas gemelas lista para lanzar un ataque asesino a cualquiera que traspase las puertas.
Mientras Olga volvió a lanzar el hechizo para separar su espíritu, aunque sintió su cuerpo protestar por el sobreesfuerzo al hacerlo "¿Qué tan bajo he caído para que este simple hechizo me haga esto?" Pronuncio Olga en un susurro.
El espíritu de la elfa oscura salió de la fortaleza para observar otra vez la batalla del invasor, de inmediato se dio cuenta de que este ya no estaba peleando, sino que de un inhumano salto paso las murallas de la fortaleza y con una patada tumbo las dos puertas de madera oscura que impiden la entrada.
Puertas de unos 5 metros de alto y de 50 centímetros de grosor cada una, puertas reforzadas con acero que en tiempo normal necesitarían armas de asedio para caer, ambas puertas salieron volando ante la fuerza del invasor, permitiéndole libre acceso a la fortaleza.
¿Qué clase de bestia es este ser? Se cuestionó Olga acercándose más al hombre buscando verlo mejor he intentado identificar que es.
Segura por su estado espiritual, la reina se acercó a escasos metros del hombre, el cual corre por los pasillos de la fortaleza, esquivando con maestría las diversas trampas en el lugar, casi como si las conociera de antemano.
Ella miró su rostro notando sus rasgos faciales: sus ojos son exactamente como los de un león totalmente ambarinos excepto por el puntito negro en el centro, paradójicamente no pose bigotes de felino y su rostro luce bastante como el de un humano. No es en especial guapo y tampoco especialmente feo, pose una barba de pocos días y luce joven, si ella tuviera que darle una edad tomando como base los humanos diría que está en sus 25 años, tal vez más, pero definitivamente no menos.
Aunque visto lo visto es poco probable que sea humano, así que tal vez es muchísimo más viejo que eso… O muchísimo más joven, después de todo los monstruos llegan a la edad adulta en poco menos de un año.
La corona que cubre su frente parece estar hecha de oro, tiene un total de 5 gemas, una en el centro más grande que las otras, dos a cada lado de la más grande y dos arriba de esas dos, las cuales tienen una forma de arco apuntando hacia abajo.
Cada una de esas gemas es azul celeste y posen fluctuaciones que recuerdan la de la luz del sol sobre el agua de un lago cristalino, Olga puede sentir la poderosa magia que se escapa de la corona, una magia primitiva, poderosa y desconocida para ella.
Muchas preguntas surgieron en la mente de Olga, pero las ignoro para seguir inspeccionando al hombre, notando ahora su collar.
Luce como algo primitivo una cuerda de cuero que rodea el cuello la cual tiene una tablilla de madera en la cual fue tallada una figura desconocida para algo, a ambos laterales de la tablilla se encuentran tres colmillos a cada lado siendo los dos más cercanos a la tablilla más grande que los otros.
Al igual que con la corona, Olga pudo sentir el gran poder mágico proveniente del amuleto, menos primitiva que con la corona y también menos poderosa pero no menos impresionante e igual de desconocida.
Siguiendo miro los diez anillos, cada uno parece estar hecho de un material diferente, yendo del oro, madera, hierro, acero y muchos otros metales que Olga no reconoció bien y de cada uno de ellos puede sentir magia, esta menos poderosa que la del collar y corona e igual de desconocida.
Por último, está el pantalón… es solo un pantalón bueno para moverse, pero no tiene nada de especial.
Este invasor es raro, lleva objetos raros y tiene una apariencia inusual ¿Quién es y cuál es su objetivo? Olga no puede adivinar nada, solo puede ver con incredulidad como él sigue esquivando todas las trampas, incluso las mágicas.
Si eso sigue, él llegará en brevas a la sala del trono con suerte suficientemente cansado para que ella y Chloe lo derroten con facilidad.
"Oye, ¿Quién eres?" Dijo el hombre mirando hacia ella, Olga no entendió las palabras que salieron de la boca del invasor, pero su rostro se cubrió de terror al notar que de hecho él la puede ver.
De inmediato, Olga huyo volviendo rápidamente a su cuerpo.
Pocos son los seres que pueden ver los espíritus, generalmente usuarios de magia y solo si ellos se centran para hacerlo, el hecho de que ese invasor pueda hacerlo mientras corre y esquiva varias trampas fue algo que asusto a la poderosa maga.
¿Qué clase de ser está invadiendo su castillo?
