Esta historia participa en el #RanKane4Ever de la página de Facebook Fanfics y Fanarts de Ranma Latino.
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Su cabello estaba más largo, eso era seguro. Acaso ella estaba aún interesada en el doctor? No. No había forma. Akane ya lo había superado.
Además ellos habían pasado dos años siendo prometidos y el otro día, cuando él entrenaba fuera, en el patio, con el torso desnudo, claramente vio las mejillas de la joven cubrirse del más bello sonrojo al descubrirla mirándolo desde la ventana.
O cuando se resbaló en la entrada, semanas atrás, y él la sostuvo evitando su caída, acaso no lo había mirado como si quisiera besarlo?. Si la odiosa de Nabiki no se hubiera aparecido, seguro que ellos dos...
Y cuando Shampoo intentó pegarse a él días atrás, acaso no fue Akane quien lo haló de la trenza y discutió con la amazona hasta hacerla claudicar en su intención?
Akane no quería perderlo, ni él tampoco a ella, pero la distancia cada vez se le hacía mayor.
Ella tenía tantas cosas por hacer que el pasar tiempo con él parecía haber pasado a segundo lugar y eso lo hacía pensar en demasiadas cosas.
-Ranma, se puede saber por qué no respondes? Llevo media hora buscándote!-se quejó ella tan pronto asomó el rostro en el tejado en donde él se encontraba.
-No te escuché-respondió el joven de ojos azules-Estaba meditando.
-Por favor!- Akane lanzó una sonrisita burlona mientras se sentaba frente a él-Para meditar no necesitas pararte de cabeza, sabes?
-Y tú qué vas a saber? Así es como yo me concentro.-se defendió él
-ay, eres un grosero-se quejó ella jugando con sus manos-Olvídalo, no tengo ganas de discutir contigo ahora.
Ranma entorno los ojos ante aquel comentario. Eso también se sumaba a sus dudas.
-Oye Ranma, me acompañas al centro comercial-continuó hablando ella, ajena a sus pensamientos.
-No lo sé-intentó negarse él
-Por favor, anda, Ranma!-insistió Akane ladeando el rostro infantilmente.
[No hagas eso!-la reprendió mentalmente-Es trampa si actúas de esa manera!]
-Bien-aceptó cerrando los ojos para evitar esa sensación extraña que se adueñaba de su cuerpo cuando la chica frente a él sonreía satisfecha.
-Iré por mi bolso!-la escuchó decir y sin poder evitarlo volvió a abrir los ojos para verla marcharse.
Maldita sea!
Definitivamente, su cabello estaba más largo.
Qué era? Cuál era el motivo del cambio en Akane?
Por qué razón estaba dejando crecer su cabello nuevamente?
Por qué ya no lo golpeaba si aún se ponía celosa de shampoo? Por qué no se unía a los entrenamientos en el Dojo pero lo espiaba sonrojada desde la ventana? Por qué de repente su Akane se portaba tan, tan...diferente.
-Extraño que te aferres a mi espalda y termines lanzándome como un costal.-Ranma sonrió al recordar las tardes de duro entrenamiento físico
Las tardes que ahora ella pasaba lejos, junto a las amigas con las que iría a la universidad, seguramente.
- Ella es tan brusca.-volvió a quejarse y suspiró- Necesito todo ese contacto físico de regreso y pronto!.-se escuchó decir a sí mismo y acto seguido perdió el equilibrio y cayó de espaldas sobre el tejado al intentar cubrirse los labios horrorizado por sus propias palabras.
Qué demonios estaba pensando ahora!
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-Tengo mucha sed, vamos por un refresco? Yo invito.
-Obviamente tú invitas!-se quejó él, totalmente agotado.
En el centro comercial habían visitado más de 10 tiendas y Akane había recogido tres paquetes diferentes que él no tenía ni la menor idea de que eran.
Y luego lo había arrastrado a la feria donde se subieron a varias de las atracciones y visitaron después una de las salas de exhibición donde Akane le contaba cosas que no le importaban en lo más mínimo y sin embargo ahí seguía él, pretendiendo que si le interesaban.
Es que, ni él mismo sabía por qué lo hacía!. Lo cierto es que estaba disfrutando de aquella salida como si fuese una cita y sus dudas se fueron avergonzadas a un rincón solitario con cada sonrisa sincera de la chica.
Se sentaron en las mesas que estaban fuera del local, cubiertas por una suerte de paraguas rojos, para esperar por las bebidas. La noche ya empezaba a cubrir la ciudad.
-Me duelen las piernas y a tí?-preguntó ella descansando el rostro en ambas manos entrelazadas, con los codos apoyados en la mesa.
-Un poco.-admitió él y el silencio se hizo presente por primera vez entre ellos desde que salieron de casa.
Las bebidas llegaron poco después, de manos de un apuesto mesero al que Akane le sonrió en agradecimiento antes de devolver su atención hacia él.
"Tonta, cómo puedes sonreír a alguien más cuando me tienes a mí?"-pensó un poco celoso.
Se removió en su silla con inquietud y las dudas volvieron a su mente.
Qué debía hacer? Preguntarle directamente a su prometida sobre las ideas que lo atormentaban?. Y si sus sospechas eran reales? Y si había alguien más o peor aún ella ya no le quería?
-Akane
-Ranma-dijeron los dos a la vez
-Tú primero-cedió él, más que nada porque aún no sabía cómo formular su pregunta .
-Iba a dártelo mañana, pero preferí hacerlo hoy. Toma, para tí, por tu cumpleaños-dijo ofreciéndole la caja más pequeña de las que habían recogido más temprano.
Cumpleaños? Ah, es cierto, cumpliría 18 años. Lo había olvidado por completo.
-Akane, gracias-dijo avergonzado al tomar la caja rectangular
Dudó un poco antes de abrirla. No esperaba un obsequio.
Más bien.
No esperaba que ella le comprase un regalo de cumpleaños.
No quería admitirlo, pero preferiría los presentes que ella misma hacía.
"Porque son una muestra de su afecto"-pensó-"pero, está vez ha preferido solo comprar algo"-concluyó
-No vas a abrirlo?-la escuchó decir y sin más remedio asintió pesaroso y descubrió el contenido.
Un reloj de plata se dejó ver en el interior de la cajita. Ranma sonrió al tomarlo y de inmediato lo llevó a su muñeca izquierda.
-Te diré a qué hora debes pasar por mí a la universidad. Salgo temprano, excepto los lunes-la chica sonrió con dulzura y el corazón de Ranma se agitó con una extraña emoción.
Por supuesto que iría por ella!. Él no asistiría a la universidad, pero siempre podía pasar a buscarla y regresar juntos a casa.
-Tengo un segundo obsequio para tí.-dijo entonces la chica, extendiendo una caja un poco más grande- Anda, ábrelo!-le apuró emocionada.
Un poco más animado, Ranma descubrió el contenido. Un uniforme totalmente blanco y con su apellido bordado en letras negras le devolvió la sonrisa que había abandonado su rostro desde unas semanas atrás.
Ese uniforme y su bordado había sido sin duda realizado por ella!
-Casi lo arruiné, pero al final he podido terminarlo a tiempo, estuve tomando clases en las tardes y lo traje para que lo plancharan ayer.-Akane le sonrió con afecto mientras le explicaba- Te servirá en el circuito de torneos de este año. Iré a verte siempre.-le prometió
-Akane-murmuró sinceramente conmovido por el detalle.-Te prometo que no perderé ningun torneo!
-Eso espero-asintió ella y bebió un poco de su vaso.
Ranma continuó expectante por aquella tercera caja, sin embargo Akane no añadió ningún otro obsequio para él.
-Qué ibas a decirme tú, Ranma?-preguntó la chica de ojos café
Él dudó si mencionarlo o no, más que antes incluso. Akane se ausentó en las tardes para poder crear aquel uniforme para él y del sueldo de su trabajo le había comprado aquel reloj. No había faltado a los entrenamientos solo porque si y además le pedía acompañarla de regreso a casa.
Se sentía mal por dudar de ella. Era un tonto, en verdad, a veces sentía que no merecía su afecto.
-Tu cabello, está más largo-comentó con timidez.
-Te gusta? No he tenido tiempo de cortarlo. Crees que me veo bien?-la chica acarició los mechones oscuros que ya casi acariciaban sus hombros
-Te ves bien.-admitió él evitando mirarla.
Y era verdad, pero en su mente la Akane con el cabello corto era su Akane porque cuando tenía el cabello largo ella estaba enamorada del doctor Tofu.
-Pero, porque supongo que hay un pero...-lo animó a hablar ella
Ranma se encogió de hombros y negó con la cabeza.
-No hay un pero está vez. Es solo que, estaba pensando. Bueno. En cuanto tiempo ha pasado desde que llegué a vivir a tu casa.-habló con tono melancólico-Entonces estabas, ya sabes, interesada en el doctor.
Akane lanzó un pesado suspiro y dejó el vaso casi vacío sobre la mesa.
-Sabes, en realidad, tengo un tercer obsequio para tí.
Ranma volvió a mirar a su prometida.
-Bueno, la mitad es para ti- añadió sonrojada
Ella tenía esa mirada traviesa en el rostro y agitó la tercera caja, animándole a tomarla.
Él alargó la mano y tomó aquel último presente. Nunca había recibido tantos en toda su vida.
-Mis clases inician el lunes- empezó a decir la chica y se removió en la silla.- Como mañana es viernes y no das clases en el Dojo el fin de semana, pensé que podríamos, no sé, ir de viaje, juntos, si quieres-explicó nerviosa Akane, jugando con sus manos.
-Sería, como, un viaje de entrenamiento o...?-preguntó él y su voz sonó ansiosa por alguna razón.
Akane lo miró y negó levemente.
-No es un viaje de entrenamiento, Ranma. Pero no tenemos que ir, si no quieres.-Akane agitó ambas manos enérgicamente en negación- Yo, solo pensé que, tal vez...bueno.
Ranma se levantó provocando un chirrido de la silla metálica.
Cómo es que ella siempre hacia eso? Cómo es que siempre calmaba las dudas de su corazón?
Él era lento, pero no tanto como para no reconocer el esfuerzo que Akane estaba haciendo por avanzar en su relación.
A sus ojos, aquellos regalos eran muy significativos.
El reloj era un pacto entre ellos de seguir compartiendo tiempo juntos aunque ahora ella estudiaría y él atendería el Dojo.
El traje de entrenamiento hecho por ella misma para él era una promesa de estar y apoyarse mutuamente.
Y por último, el viaje que realizarían sería el primero, de muchos viajes, como pareja.
Pero, al margen de todos los obsequios materiales, para él el mejor regalo era tenerla a ella y saber que ambos seguirían juntos, siempre.
-Akane-dijo con firmeza en la voz y ella lo miró sorprendida al él ofrecerle la mano.-Ven, vamos a casa. Hay que prepararnos para nuestro viaje juntos mañana.
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Nota de la autora:
Ahhhh casi que no llego, pero llegué a tiempo!. Este fic fue realizado con mucho amor para festejar el cumpleaños de Ranma este 5 de mayo de 2023 (atrasado un poquito) e imaginando que pasarán como una dulce pareja el cumpleaños de Akane durante el viaje (se suponía que dibujaría la portada pero no alcancé)
Bueno, a mí siempre me ha parecido que nuestro querido Ranma solo necesita un poquito de confianza con Akane y que en cuanto ella le de luz verde, su relación avanzaría de inmediato. Espero les guste.
En fin, Feliz RanKane4Ever!
