"Día libre"

El sol pegaba con fuerza en la calle, haciendo que la gente se arremolinase en la zona techada del andén. Rosa charlaba animadamente con sus amigas. Tenían todo el tiempo del mundo, y planeaban pasar el día en la ciudad. Entre parloteos y carcajadas, subieron al tren y se quedaron junto a la puerta. Mientras el tren avanzaba con rapidez hacia su destino, turistas y trabajadores entraban y salían, acompañándolas brevemente, testigos silenciosos de la alegría de la juventud. Al salir, en el vagón tan sólo quedó el eco de sus risas.