"Último minuto"

Los carteles anunciaban el último minuto antes de que el tren llegase a la estación. Desde el andén, Andrea debía hacer un cambio cinco andenes hacia el fondo de la estación. Con rapidez, bajó las escaleras y echó a correr, esquivando a la gente, dejando las escaleras de acceso a los andenes atrás. Sin aliento, se detuvo en las escaleras que conducían a su tren, pero cuando se dispuso a subir, el pitido que indicaba el cierre de puertas sonó y el tren se puso en marcha. Con un quejido de protesta, se quedó donde estaba.