All you need is love
Hagrid se dio la media vuelta, emocionado por el regalo que tenía planeado para Harry, pero… dudó por un segundo. Sería, sin duda una agradable sorpresa para Harry sorprenderlo con una bonita lechuza, pero dejarlo ahí solo en Madame Malkin, en un nuevo mundo que apenas estaba conociendo, eso no parecía tan buena idea; además, bien podría Harry elegir su propia lechuza, la primera conexión entre un hombre y su familiar era importante.
Hagrid entró a Madame Malkin, y se sentó a esperar a que Harry terminase de elegir su ropa.
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¡El Emporio de la Lechuza era magnífico! Todas esas grandiosas lechuzas ululando y picoteando, alguna que otra pluma caía con suavidad al suelo. Era una visión bella e imponente… tan imponente como el olor. El ambiente, a pesar de las ventanas en la parte superior del establecimiento, era cálido, sin duda por tantas aves, el aroma, era dulzón, a polvo no del todo desagradable, pero no era algo a lo que estuviese acostumbrado aun cuando limpiaba los baños de casa, era una suciedad más animal…
Algunas lechuzas dormitaban en perchas, otras dentro de grandes jaulas, las había de todo tipo, pequeñas como peluches como una palma, grandes como la mitad de su cuerpo, algunas parecían peluches hasta que movían la cabeza o sacudían las alas, algunas otras no le quitaban los enormes ojos de encima, como si estuviesen a punto de abalanzarse a él.
"¡Mira Harry! Dijo Hagrid mostrándole una enorme lechuza marrón. "¿No te gusta esta? Sería perfecta para grandes paquetes."
Era increíble sin duda. Enorme y fuerte, quizá demasiado grande. Aunque pasaría la mayor parte del tiempo e encerrada en su jaula en su pequeño cuarto… No era una lechuza para Privet Drive, sus tíos la odiarían de inmediato.
Harry negó con la cabeza.
Una bella lechuza gris llamó su atención, pero ésta solo se dio la media vuelta cuando Harry se acercó.
"¡Harry!" Llamó entusiasmado Hagrid. Mientras incitaba a una hermosa lechuza blanca a que pasara del perchero a su brazo.
Harry se quedó maravillado. Era tan blanca como la nieve, hermosa y parecía evaluar a Hagrid con inteligencia.
Pero entonces lo escuchó; un ulular diferente. Harry volteó y se encontró cara con cara con una lechuza café obscuro, la parte superior era negra e iba aclarándose mientras bajaba a sus patas; parecía como si trajera una capa obscura encima. los ojos amarillos tenían algunas motas obscuras, lo que le daban una mayor profundidad, no era tan grande como la lechuza blanca que le mostraba Hagrid, pero era fuerte y definitivamente orgullosa.
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El gran comedor se llenaba de admiración y exclamaciones cuando llegaban las lechuzas con el correo. Harry se apresuraba a cubrir su comida y su cabeza. Eso no detenía la mierda que su lechuza le dejaba caer, pero al menos la tela era más fácil de limpiar que su cabello.
Riddle, como había nombrado a su lechuza, parecía bastante tranquilo y educado, pero no pasó mucho tiempo antes de que Harry se diera cuenta de que su lechuza tenía una personalidad traviesa y un poco maleducada.
Riddle hacía lo que quería, cuando quería, sin importarle lo que Harry pensara; si, incluso hacer sus necesidades sobre Harry cuando entregaba su correspondencia.
"Siempre he creído que lo único que necesita esta lechuza es amor y comprensión, es una, sino la más inteligente que he tenido, sabes? El problema es que la han regresado un par de veces, dicen que es un poquito rebelde; nada que algo de amor no cure." Le había dicho el encargado de la tienda, y Harry se había sentido identificado con una lechuza que nadie amaba…
La llamó entonces Riddle… como el enigma que era…
Una tarde, mientras Harry estaba en clases, Riddle decidió salir de la torre y hacer travesuras por todo el castillo. Primero, se metió en la cocina y empezó a picotear todo lo que encontró en las encimeras, incluyendo elfos. Después, fue al baño y empezó a tirar rollos de papel higiénico por todo el suelo.
En esa ocasión no sabían quién había hecho todo ese desastre, aunque Harry sospechó cuando fue a ver a Riddle y encontró trozos de papel de baño en sus patas.
Fue cuando Dumbledore atrapó a la lechuza queriéndose llevar algunos artefactos de la oficina, cuando se dieron cuenta de quién era la responsable de los destrozos también en el salón de pociones, y los invernaderos.
"No hay nada que el amor no pueda vencer, Harry." Le dijo Dumbledore entregándole una visiblemente molesta lechuza al niño.
Mientras sentía como le caían las cacas de su lechuza sobre su capa, Harry solo estaba seguro de que algún día el amor de Harry redimiría a Riddle, su lechuza.
All you need is love
Harry está seguro de que algún día Riddle se comportará como una buena lechuza.
