Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada. Los personajes extras la trama y los dialogos sí son de mi pertenencia. Fic protegido por DMCA, INDA, MiT y SC, Disfruten el fic.
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Reunión Olímpica Anual.
El gran día
Desde la mañana en el Santuario, todo era apuro y revisión de los últimos detalles.
Las armaduras habían sido pulidas hasta no poder sacarles más lustre, tanto que lastimaban a la vista. Las capas lavadas a mano con Vel Rosita y abrillantador para blancos y planchadas con absoluto esmero.
Los caballeros habían sido perfectamente aseados por sus doncellas del servicio. Cosa que unos disfrutaron más que otros, porque mientras Milo, Kanon, Mascara mortal y Dohko sí aceptaron la oferta que los atendieran desde el baño y se dejaron consentir, los demás prefirieron bañarse y vestirse por sí mismos, lo único a lo que todos se vieron obligados a aceptar, fue a recibir a los estilistas profesionales de Saori quienes dejaron sus cabelleras más perfectas de lo que solían estar. Quien creyera que no se le podría sacar más brillo del que ya tenía al cabello de Afrodita, no conocía las dotes casi mágicas de los estilistas japoneses. Si bien ninguno llevaba ningún peinado especial y lucían sus hermosas cabelleras al aire, sí que estaban perfectas, ni un pelito se salía de su lugar y todas brillaban casi tanto como sus armaduras.
Perfumes finos, pastillas de menta para el aliento, crema para unas manos suaves. Todo detalle tomando en cuenta.
La elite de Athena eran generalmente unos hombres arrebatadores aún cubiertos de sangre, polvo y golpes, pero hoy estaban arreglados para la gran ocasión y lucían, más que fenomenales, perfectos.
La Diosa por su parte, estaba despierta desde las cinco de la mañana, cuando se dio un largo baño, masaje, tratamientos faciales y corporales, y toda su horda de estilistas personales comenzaron a trabajar corriendo que aquí para allá para dejarla del todo perfecta. Vestidos de diseñador, todos estilo griego claro, entraban y salían del salón probador, zapatos y más zapatos, cremas humectantes, lociones corporales, todo, todo para dejarla presentable como ella lo deseaba.
¡Por todos los Dioses! apenas si les quedaba tiempo de dejarla lista, habían comenzado a las cinco de la mañana, y la reunión sería a las 12:00 pm. ¡Eso era muy poco tiempo para arreglarse decentemente! Cualquier mujer sabe de esas cosas…
¿Pero cuál era la causa de tanto revuelo?
Pues era nada más y nada menos que La Reunión Olímpica Anual, o para abreviar la ROA.
Todos los Dioses debían asistir ataviados dignamente para la ocasión y sólo a algunos se les permitía ir acompañados de su elite guerrera, ningún otro mortal podía poner un pie en el Olimpo.
Poseidón llegaría acompañado sólo de sus siete Generales Marinos y su mano derecha Thetis. Hades sólo de sus tres jueces y Pandora su general.
Artemisa de sus tres ángeles. En fin, cada Dios que tenía boleto con invitación a sus guerreros se presentaría con lo mejor de su ejército.
Y Athena claro que no se quería quedar atrás, pues ella sería la más impresionante al llevar no tres, no siete, sino trece hombres poderosos y hermosos contando a su hermoso Patriarca, y claro que no perdería la ocasión de pavonearse.
Por eso los había levantado desde las cinco de la mañana, aunque se le escabulleron y se metieron en la cama otras dos horas, cuando descubierta la treta, hubo de sacarlos a patadas de sus camas para mandarlos a bañar.
- Por qué tanto escándalo y remilgo. Si siempre nos vemos maravillosos, bueno al menos yo.
- ¿Tú, cangrejo? Apenas si con todas estas horas te dejaron medianamente decente.
- ¡¿Quieres que te arruine el peinado arácnido!? –dijo a punto de soltarle un puñetazo a Milo pero fue detenido por Afrodita que fue el último en llegar a la explanada.
- Basta Mascará Mortal, arruinarías el gran trabajo que hicieron los estilistas, míralo, hasta parece un caballero formal y decente, cosa que sabemos bien no es.
Todo mundo se tapó los ojos pues entre la armadura y su cabello los presentes sentían que quemaban sus ojos.
- ¡Afrodita por favor, pásate para acá a la sombra! –le suplicó Aldebarán quien se encontraba contra la pared del templo principal junto a los demás recibiendo la sombra de este –¡Entre la armadura y tu cabello nos vas a dejar ciegos!
Todo mundo secundo la queja de Aldebarán cubriendo lastimeramente sus ojos y el santo de piscis rodó los ojos pasándose a la sombra con los demás.
- Ya escandalosos.
- Ah… gracias… -dijeron aliviados a coro.
- No sé qué le picó a Athena, mira nada más, hasta en la sombra las armaduras brillan demasiado, seguro Mysty y los de plata se quedaron sin manos de tanto pulir.
- Y qué me dices de nuestros cabellos Shura. Parezco modelo de Shampoo- se quejó Saga.
- Es evidente la razón compañero, no iremos a cualquier lugar, sino al sagrado Olimpo, era natural que nuestra señora quisiera esmerarse.
- Sí, pero creo que se le pasó la mano Shaka. –se quejó Mu.
- No me lo parece compañero, creo que están magnificando la situación. –Shaka estaba muy conforme tanto con su armadura, a la cual veía con sumo respeto, y en especial… su cabello, lo único que valoraba de toda su burda materia.
Su sedoso rubio natural nunca se había visto tan rubio, ni tan sedoso, brillaba casi como oro, casi no se distinguía entre armadura y cabello.
Por su parte Camus también pensaba que era una exageración, y como buen acuariano no le gustaba que se metieran con su espacio y libertad y haber sido obligado a aceptar un estilista para acicalarlo no lo tenía muy contento. Había sido tanto el coraje que luego de dejarlo perfecto, el estilista cayó en un estado de criogenia. Y Camus ni se molestó en recogerlo del piso de su habitación, solo ordenó a sus sirvientes que lo fueran a tirar al jardín de piscis para que con el sol se descongelara. Olvidando que ese jardín era todo, menos seguro para ningún ser vivo…
- Bueno debo admitir que sí disfrute el baño.
- Te secundo cangrejo –dijo Milo.
- Debería darles vergüenza, que los tengan que bañar a esta edad…
- Camus que tú no sepas disfrutar de los placeres de esta vida no es nuestra culpa.
- ¿Y Kanon? ¿Por qué no vino a despedirnos? –preguntó Aioros.
- Ah… está enojado porque no lo dejaron ir –les aclaró Saga con un dejo de incomodidad -dijo que estaría en el coliseo desfogando su coraje haciendo ejercicio y no quiso venir a despedirnos, dijo que no quería ver como lo dejábamos abandonado como vil basura. Ya saben cómo es de emocional y exagerado. Salió de la casa de Géminis desde muy temprano para ni ver cómo me arreglaba para la ocasión.
- Ya veo.
- Mis caballeros, buenos días –dijo el Patriarca ataviado de forma elegantísima con túnica negra y adornos dorados, así como su impresionante yelmo, igual de pulido y brillante que las armaduras, y su igualmente brillante y sedoso cabello verde, fresco como alfalfa. –Me alegra verlos ya a todos reunidos a tiempo. En cuanto nuestra señora salga partiremos al Olimpo.
- Uh, eso quiere decir que estaremos aquí parados otras diez horas.
Un zape hizo callar a Mascara Mortal y en pocos minutos para su sorpresa Athena apareció como lista para una alfombra roja, con un vestido blanco, un corsé de oro, la Nike súper pulida y su impresionante corona de alas doradas.
En otro lugar…
El negro nunca se había visto tan negro, ni el violeta tan violeta, brillando como zapatos de charol, los sapuris de los tres jueces lucían como carrocería de auto negro sacado de agencia. Los jueces perfectamente acicalados estaban esperando a su señor en la entrada de su castillo.
Dentro, Hades se deshacía los risos que le hiciera Pandora la noche anterior con papelitos, y batallaba con la plancha para dejar su cabellera lacia en su bella forma natural.
- ¿Qué cree que soy, un maldito embajador francés del siglo XV? –se decía mientras con la plancha deshacía los ricitos que eran dignos de una peluca de la época preciosista de la Francia.
- Ya estoy lista –anunció con alegría, pero sus ojos se llenaron de horror al ver lo que Hades hacía -¡¿Qué crees que haces?! ¡Estás arruinando mi trabajo!
- NO, estoy salvando mi reputación, el Dios de la muerte no puede presentarse con risos y moños rojos –dijo arrancando el moño de la coleta trasera que traía puesto.
- Pero así se arreglaban los magistrados y cortesanos alemanes en épocas antiguas y era muy elegante.
- Pandora… estamos en 2023 ¡No en el 1560! Además soy griego, ¡ni alemán, ni francés!
- Pero de pelo rizado te ves muy guapo.
- Lo lacio es lo mío.
Luego de deshacer cada ricito, echó la cabeza hacia abajo y comenzó a crear esa cresta tan steampunk que lo caracterizaba. A decir verdad su cresta era natural, pero los ricitos de Pandora la habían arruinado y tenía que moldearla de forma manual con spray.
Una vez hubo recuperado su peinado natural, salió del baño en su bata para ponerse su elegante túnica. Mientras Pandora se volteaba para darle privacidad a su hermano. Una vez con los básicos, o sea ropa interior y camisa y pantalón internos, Pandora lo ayudó con su túnica, su capa y sus negras hombreras que habían sido pulidas. Se puso su pendiente de pentagrama y se perfumó, lucia realmente guapo, como siempre, y fue hasta que estuvo listo que notó el vestuario de Pandora.
Ella llevaba un largo y elegante vestido griego de mangas amplísimas con bordados en plateado y violeta por todas las bastillas y ribetes. El vestido dejaba un poco al descubierto sus hombros, lo suficiente para apreciar la sensual ruta que trazaba su mapilar uxipital.
Llevaba un collar largo de cuentas de cristal ovaladas en tonos rojos y violeta, lucia su largo cabello suelto y una tiara plateada con amatistas coronaba su cabeza.
Su hermana se veía realmente bella, una mujer realmente bella de donde las hubiera. Sólo esperaba que su lanzado hermano Poseidón no comenzara con sus estúpidos coqueteos porque no iba a terminar bien.
Para Hades, no importaba que no fueran hermanos nacidos de la misma madre y padre, se había criado con ella, ella lo había criado desde bebé, lo había protegido, lo había defendido, se había portado como una verdadera hermana, mucho más que los propios hermanos de sangre, y así la veía, como una hermana verdadera. Pero, Poseidón no la vería de la misma manera, para él Pandora ni siquiera era de la familia, así que no había dudado en coquetear con ella. Lo mismo con Zeus, pero hoy él no le preocupaba tanto ya que estando Hera presente se cuidaría de hacer alguna tontería que le valiera la ira de la Diosa más poderosa del Olimpo.
- Te vez preciosa Pandora –le dijo sinceramente.
Ella se ruborizo un poco ante el cumplido de su hermano, que a veces era demasiado frio para notar los pequeños detalles y decir lo que sentía, así que sonrió.
- Gracias. ¿Nos vamos?
- Sí.
Cuando ambos salieron, los jueces hicieron reverencia, menos Rhadamanthys quien se quedó estático al ver la belleza de Pandora.
- Mi señor. General. –Saludaron Minos y Aiacos con una reverencia.
- Rhadamanthys –le llamó Hades – te comió la lengua el gato, no piensas saludar a tu General ni a tu Dios.
- Cla-claro. Se-se- se ve usted muy guapa mi señor.
Los cuatro se quedaron con cara de What.
- ¿Qué dijiste? –preguntó Hades con un tic en el ojo.
- ¡No! Quise decir, que ella se ve muy varonil.
- ¡¿Cómo?! –preguntó furiosa Pandora.
- ¡No, quise decir- Aiacos le tapó la boca y habló por él.
- Discúlpenlo mis señores, amaneció un poco pendejo esta mañana.
- ¡AH!… -se quejó Hades –Rhadamanthys cuántas veces te he dicho que tires al baño tu maldito wiski cuando tengamos una reunión importante. ¿Estuviste bebiendo anoche?
- No mi señor, estamos de testigos –respondió Minos –sólo que tuvo una visión bastante… impactante hace unos segundos, es todo. –dijo lanzando una mirada maliciosa al inglés. –Le ruego lo disculpe.
Y mientras Minos terminaba su explicación, Aiacos agachó la cabeza de Rhadamanthys con la mano para que hiciera la debía reverencia.
- Pues ve dejando tus visiones de lado, nos dirigimos al Olimpo, no quiero que me avergüences ante todos. En especial frente a mi molesta sobrina.
- S-Sí señor.
Hades hizo un ademan dramático con sus manos y ante sus ojos, la tierra se abrió y de sus profundidades emergió terrorífica e imponente la legendaria carroza negra de Hades, enorme y con alas negras, brillando como diamante negro, y adelante en la brida, unos imponentes corceles infernales, fuertes, negros, de ojos llameantes y briosos como el fuego del tártaro, relinchaban listos para partir.
- ¿No muerden mi señor? -Preguntó asustado Minos cuando Hades se adelantó junto a Pandora a la carroza y les hizo la seña de seguirlos.
- No seas payaso y sube ya.
Al pasar junto a ellos uno trató de morderle la cabellera a Minos y por casi nada la salvó.
- ¡Ya ve! –dijo subiendo de un brinco.
- No seas llorón Minos. –Hades tiró de las riendas y los animales emprendieron camino mientras la carroza, la más imponente de todo el Olimpo, se elevaba a los cielos perdiéndose entre las nubes.
Templo Submarino…
Siete generales más aseados arreglados y con las escamas más brillantes que nunca esperaban a su señor, quien salió del Templo principal del brazo de Thetis, quien en lugar de su escama de coral, lucía un largo y hermoso vestido rojo que había logrado reunir elegancia y sensualidad en una misma prenda. De corte griego y con un hombro descubierto, mientras el otro brazo era cubierto por una larga manga con aberturas que dejaban ver su blanca piel. Una abertura al frente dejaba ver una sensual y torneada pierna cada que caminaba y para cerrar el cuadro llevaba un brazalete de oro con incrustaciones de rubí en el brazo descubierto, un bello corazón de rubí engarzado en oro y diamantes cual Le Coeur de la Mer, que distraía la atención de sus pechos hacia la joya, que un delicado escote atraía con elegancia. Coronando su cabeza con una pequeña tiara de oro y rubíes. Y engalanando sus pies, unos zapatos dorados de tacón que le daban un caminar bastante sensual.
Poseidón por su parte, como le había aconsejado el doctor Tsoukalos cada que iba a una reunión iba como Julián Solo y Poseidón ya que "los dos son la misma maravillosa persona" se pavoneaba con la petulancia de Julián y el Ego de Poseidón envuelto en una túnica blanca con su capa azul y sus lienzos frontales sólo que esta vez los lienzos iban completamente bordados en formas delicadas de hilo dorado con formas de corales al igual que su capa, además, portaba su reluciente Tridente y su cinturón dorado a juego, y un Rolex de súper lujo con la imagen de la sirenita…
¿Qué? ¿Si existía el Rolex de Mickey Mouse, por qué no podía él tener el de su película favorita?
- Muy bien veo que todos están listos.
- Sí señor.
- ¡Carrozas! –ordenó y al instante, los subordinados marinas llegaron con cuatro carrozas.
La primera y más grande, la de Poseidón, dorada y tirada por dos enormes y extraños delfines plateados.
- ¡Esto yo lo vi en una película de Disney! –exclamó emocionado Kazaa, pero un tridentazo lo hizo callar.
- Ellos me copiaron el modelo, además la mía no es una concha.
- Señor… ¿qué fue de los hipocampos que tiraban de su carruaje? –quiso saber Baian intrigado.
- Ah sí, ellos se quedan en casa hoy.
- Pero ¿por qué?
-Es que Julián –respondió Poseidón -me sugirió que era hora de modernizarme, he estado usando los hipocampos desde la era del mito, pero según Julián, que es muy bueno con eso de las tendencias, lo de hoy es lo elegante, lo aerodinámico, las formas estilizadas. En la era del mito lo tosco y terrorífico estaba de moda, pero Yo también tengo que modernizarme, mi padre Cronos no se detiene y uno tiene que seguirle el paso. Por eso según los consejos de moda de Julián, estos delfines divinos me aseguran una entrada limpia, moderna y glamorosa. Creo que todos los Dioses quedarán sorprendidos con este cambio de imagen. Y estoy más que seguro que Artemisa y Hera estarán interesadas en conseguir unos de estos delfines plateados. ¡Ah pero eso sí, se los voy a vender, no a regalar!
- ¿Pero si se los vende en qué nos regresamos?
- No seas bruto Krisaor, no les venderé estos, gracias a Julián me he empapado del mundo de los negocios, y ya tengo mi criadero de delfines divinos. Les venderé a los más jóvenes, seguro que Artemisa querrá criar al suyo, le encantan los animales, con ella tengo una venta asegurada.
- Oh ya lo comprendo mi señor.
- Muy bien. Nos vamos yendo, creo que ya nos hicimos esperar bastante, ¡Baian! –le llamó.
El general marino se adelantó y se subió en calidad de conductor mientras Poseidón con Thetis de su brazo iban tras él.
Claro, que se vea quién es el chofer y quién el amo.
Luego las otras tres carrozas más pequeñas pero no menos lujosas, tiradas por un solo y gran delfín plateado, fueron puestas a disposición de los otros generales marinos que subieron de dos en dos.
- ¡Al Olimpo! –a la orden de Poseidón los delfines comenzaron a nadar hacia arriba, saliendo a la superficie y nadando por los cielos como lo harían dentro del mar.
- ¿Qué estas cosas no se ahogan sin agua? –preguntó Eo a su compañero Isaac.
- No mi ignorante anqué querido general –contestó Poseidón alcanzando a escuchar –estos son delfines divinos, pueden vivir en los cielos y en el mar. Llegaremos seguros y a tiempo, no se preocupen.
Mientras tanto en el santuario de Athena…
Trece impresionantes cuadrigas doradas estaban apostadas frente de la explanada de la estatua colosal de Athena.
Una más grande que las otras 12.
En la principal, que tenía grabada al alto relieve la cabeza de un gran Búho al frente, subieron Shión y Athena.
Las otras 12 cuadrigas de oro macizo también traían cada una grabado al alto relieve en oro puro el signo de cada caballero, y en lugar de riendas, tenían unas palancas largas en forma de T al frente, de donde unos enormes búhos dorados se aferraban listos para emprender vuelo y dirigir la cuadriga hacia los cielos.
- ¿Esta cosa es segura? –preguntó Máscara Mortal aferrándose al frente de su cuadriga. –Mínimo deberían ponerle de esos aseguradores que tienen las montañas rusas.
- No te preocupes mi caballero de Cáncer, te aseguro que nunca has volado en algo tan seguro. Bien ¿todos listos? –preguntó ella volteado a ver a sus caballeros. Ante el asentimiento de todos la muchacha ordenó a los búhos. –¡Hacia el Olimpo mis amadas creaturas!
Los animales emprendieron vuelo aferrando entre sus patas la palanca de la cuadriga manteniendo estas en posición horizontal. Proporcionando un vuelo placentero, seguro y hasta divertido.
Todas… todas menos una, que resultó con una falla. Al parecer Hefestos había olvidado atornillar y asegurar el eje de esa.
- ¡Mamaaaaaaa!
El caballero de Cáncer colgaba aferrado a una llanta de su cuadriga pues esta estaba totalmente en posición vertical mientras su Búho volaba, dejando al caballero en una peligrosa e incómoda situación.
- ¡Ay por mi padre Zeus, esa cuadriga trae defecto de fábrica! –dijo Athena preocupada.
- ¿Mi señora quiere que lo llevemos con nosotros?
- Claro que no Shion se pierde el estilo, la gran Athena debe hacer su entrada acompañada sólo de su Patriarca.
- Entonces que comparta cuadriga con Shura.
- No, claro que no, Máscara Mortal no es Capricornio, desentonaría con el escudo, además tiene su propia cuadriga.
-Pero está defectuosa mi señora.
- Hmm…. ¡Mascara Mortal! ¡¿Todo bien?! –le gritó para que pudiera escucharla.
- ¡Oh claro! ¡Maravillosamente!–ironizó muy molesto el italiano mientras pataleaba y se aferraba a la rueda, pero Athena se tomó su declaración muy en serio.
-¡Que alivio! ¡Entonces así nos vamos hasta el Olimpo!... ¡Llegando haré que Hefestos la arregle! –y con esa última sonrisa, Athena volteó su vista de nuevo al frente para disfrutar del camino al Olimpo.
- ¡Porca miseria!
Y mientras los demás caballeros iban de lo más elegantes e imponentes en sus cuadrigas, sujetando su barriga por la risa que les causaba la situación del de Cáncer. Este soltaba todas las maldiciones que conocía en inglés, italiano y griego, y una que otra en español y sueco, enseñanza de sus grandes amigos.
Monte Olimpo, Gran Palacio de Zeus…
Momentos antes que se abrieran las puertas del Olimpo, Zeus ataviado en peplo blanco con pechera plateada y capa del mismo color atravesando la mitad de su cuerpo y prendida con un enorme broche de oro en forma de centella, esperaba sentado perezosamente en su trono, mientras a su lado con vestido color coral y una hermosa corona de plumas de pavo real hecha en oro, se encontraba Hera, la reina del Olimpo, con cara de pocos amigos, porque hoy vendrían tanto gente grata (como no tanto) a su casa.
A las esposas siempre les molestaba recibir a los amigotes del marido, en especial a su familia, lo irónico es que también eran su familia ya que entre los Dioses primigenios el incesto se había dado muy bien. Una de las pocas cosas que le hacía ilusión era que vería a su amado y consentido hijito Ares.
Las puertas por fin se abrieron.
Los Dioses comenzaron a llegar y los anfitriones se apostaron en el enorme patio de recepciones, y comenzaron a desplegar toda su amabilidad, en el caso de Hera hipocresía, para recibir a los asistentes.
Una de las primeras en llegar fue Afrodita, tan radiante sensual y hermosa como siempre. Llegó del brazo de su hijo Eros y su nuera Psique. Detrás de ellos venían sus hijas, las pasionarias, Diosas del sexo y la pasión, unos seres entre subcubos y ángeles del amor y el sexo. Más del sexo que de otra cosa, vaya mujeres, una noche entre sus brazos dejaba insulso a cualquier mortal, incapaz de ser complacido por otra que no fuera una pasionaria, o un subcubo del averno. Todas irradiando un aura de deseo que Zeus fingía ignorar. Pero en cuanto pudiera escabullirse….
Hefestos venía detrás de ellos, pues a pesar haber llegado con su exesposa Afrodita, siempre lo mandaban al final de la cola por… feo…
Despues Hestia acompañada de su corte tan formal y esquiva con el género masculino como siempre.
Después llegó Dionisio con sus toneles de vino cargados por sus sátiros, y una retahíla de bellas ninfas de distintas clases, cargando cestos con los más deliciosos frutos y manjares vegetales, listo para iniciar la fiesta y ya un poco entonado.
Luego de unos momentos, llego Artemisa Diosa de la Luna y la Caza, del brazo de su galante, celoso y sobreprotector hermano Apolo, Dios del Sol, sus Ángeles Guerreros, y su séquito de ninfas. Un poco más atrás cinco poderosos guerreros Helios, guardia de Apolo los seguían también.
De cuando en cuando Apolo echaba miradas hacia atrás entornando los ojos, lleno de desconfianza y suspicacia.
¡Ese Ícaro!... Su hermanita se había mantenido virgen por milenios, y tenía serias dudas de que eso siguiera así si esos dos decidían acercarse más…. Cabe mencionar que Artemisa no lo había logrado del todo sola, pues el celoso y sobreprotector gemelo se había encargado de desaparecer a varios "peligros" a lo largo de la historia. El "tesoro" de su hermana era algo que se tomaba muy en serio el proteger.
Luego llegaron Deméter y su hija Perséfone, y ya que los Dioses nunca envejecían, en lugar de parecer madre e hija parecían hermanas. Perséfone lucia tan radiante como siempre, en un vestido verde esmeralda que hacía resaltar el rojo de sus cabellos y el verde de sus ojos. Se había arreglado con esmero pero no para complacer a Hades, sino para recordarle al idiota lo que había perdido, porque, como desde hacía siglo y medio, seguían peleados. Deméter lucía una radiante sonrisa, tenía a su amada hija a su lado y además sabía que su hermano Hades haría chile con la… cabeza, al ver a su preciosa hija tan bella y tan despreciativa. Se había encargado de llenarle la cabeza de ideas a su hija todo el camino.
Zeus recibió con gran cariño a su hija y luego saludó a su hermana. Hera hizo lo mismo aunque en su caso los besos y abrazos sabían sintéticos, después de todo su marido la había engañado con su propia hermana, y Perséfone era el resultado.
La verdad es que la familia de los olímpicos era tan disfuncional que hasta ellos se daban clara cuenta, por eso luego de los desmanes cometidos por los seis primeros Dioses, el Incesto quedó prohibido y los hijos de estos Dioses tenían prohibido llegarle a cualquier mujer de la familia.
Por eso Leto, madre de Apolo y Artemisa, los había criado con los valores correctos. Era una de las que más se había esmerado, y esa era la razón de que Artemisa y Apolo sí se comportaran como hermanos, y sintieran el natural y saludable asco que siente un hermano por otro.
Al tío incestuoso Poseidón le habían llovido sus buenos trancazos luego que le propusiera casamiento a Athena, a lo que este se había defendido diciendo que eso había sido idea de Julián Solo y no suya. Y que además no quería con Athena sino con Saori Kido, que a fin de cuentas era la misma, pero aquí aplicaba la filosofía del gran filósofo mexicano Chente Fernández "Es lo mismo pero no es igual"
"¡Entiendan que este muchacho y yo compartimos cuerpo y uno no tiene la culpa de lo que haga el otro!" había dicho aquella ocasión con la cabeza llena de chichones.
Uno tras otro fueron llegando todos los Dioses, semidioses, ninfas y colados a la reunión, sólo faltaban por llegar dos de los seis Dioses primigenios, y claro, la consentida de Zeus.
Y es que estos estaban llegando de últimos con toda la intención.
"Las estrellas deben de hacerse esperar" pensaron los tres sin siquiera ponerse de acuerdo.
El primero en llegar haciendo gala de automóvil… es decir de carroza olímpica, fue Hades, en su impresionante carro tirado por caballos infernales. Más de un Dios le había querido comprar esa carroza, la más impresionante de todas, pero Hades no la vendía, era su orgullo y motivo para pavonearse.
Sombrío, elegante, aterrador e imponente, el señor de los infiernos bajó acompañado de sus gatos, es decir sus jueces, y del brazo de su hermosa hermana adoptiva.
Más de un Dios sintió escalofríos cuando Hades les pasó por un lado y este se dirigió a Zeus para darse un abrazo al más puro estilo político. Después hizo lo mismo con Hera quien lo abrazó con autentico cariño, luego Pandora y los tres jueces se pararon frente a los reyes del Olimpo y reverenciaron a la pareja con la debida pompa y ceremonia.
Una entrada limpia, sobria pero imponente. Menos es más, decía Hades, el toque justo entre elegancia e impacto.
A los pocos segundos, un poco más corriente (pensó Hades) se comenzó a escuchar una música proveniente de algún lugar, y se acercaba.
Poseidón llegaba en su carroza tirada de esos hermosos delfines plateados que desprendían destellos a su paso y con sus bocinas para auto Genezi de Panasonic instaladas en su tuneada carroza sonando la canción Ήλιους και Θάλασσες de Tamta, artista a la que le había llegado pero sin éxito alguno.
El Dios y sus siete Generales Marinos estacionaron sus carrozas en el parqueadero de nubes, bajaron con todo garbo y elegancia y subieron por las escaleras del palacio de Zeus. Poseidón del brazo de Thetis, subía cual si fuera en una alfombra roja, y al llegar entró saludando al pasar a los otros Dioses, como si fuera una celebridad, corto corto largo, los Dioses se maravillaban de la sirena que fungía de acompañante del Dios, y este saludaba y posaba para cualquier foto que las ninfas quisieran tomarle, porque como hombre, muy guapo sí era, y tenía muchas fans entre las ninfas y oceánidas, lo malo era cuando lo conocían en su forma de ser, ahí se les acababa el encanto…
Al llegar frente a Zeus, Thetis soltó su brazo y junto a los siete generales marinos reverenciaron a los reyes olímpicos rodilla al piso, mientras Julián-Don-Pose se acercaba a abrazar a sus hermanos Zeus, Hera, y Hades. Luego se volteó para hacer una señal a sus Generales y Thetis que podían levantarse, así lo hicieron y se fueron a acomodar al lugar que les correspondía, un espacio especial para los guerreros, alejado un poco de los Dioses, donde ya estaban los tres Jueces del Inframundo y Pandora.
- Ah, qué bello, la familia reunida. ¿No es hermoso hermanos? –dijo Zeus a sus cinco hermanos.
- Pues… te diré… -dijo Deméter torciendo la boca.
- También es un gusto verte hermana –siseo el Dios de la muerte. Luego desvió su mirada hacia su esposa. Diablos, lucia hermosa, hasta diría que más que de costumbre, pero esta al notar que la veía le volteó la cara en un gesto muy orgulloso.
Hades sólo rodó los ojos. De seguro su hermana había estado metiendo cizaña.
- Ya solo falta que llegue mi pequeña.
- ¿Qué, la inútil de Athena no ha llegado? Debí prestarle una carroza comunal para ella y sus caballeros.
Un puño que lo dobló y le sacó todo el aire del estómago junto con la arrogancia, dejó a Don Pose desinflado.
- No seas irrespetuoso, es mi hija y tu sobrina. –dijo Zeus, no estaba molesto, en realidad para él había sido un golpecito entre hermanos, pero con esos músculos…
- Por el Tartaro Zeus ya sabes que en esta familia los tíos no respetan a sus sobrinas –escupió Deméter.
Hades quiso decirle unas cuantas verdades pero se las tuvo que tragar porque ya sabía cómo se ponía su esposa cuando decía algo de su mamá y la verdad no quería empeorar su situación con ella. Que Deméter fuera su suegra y además su hermana sólo convertía su estado de suegra en algo mucho peor…
Mientras tanto, Athena, llegaba por la puerta trasera, ya que, era poco decoroso que vieran llegar a la gran Athena y sus grandiosos dorados con uno colgando como campanilla, así que habían estacionado por detrás y con una ninfa había mandado llamar en secreto a Hefestos para que le arreglara el detallito a la carroza.
-Ya está –dijo Hefestos limpiando su frente con su antebrazo –no era nada delicado sólo unos pernos sueltos.
- ¡Gracias Hefestos te debo una!... Ah y que esto se quede aquí, ¿ok?
- Por su puesto hermana –Hefestos era feo pero tenía un gran corazón.
- Bueno me voy, ya vamos muy retrasados.
Mientras Athena se preparaba para subir a su cuadriga, Afrodita, Shura y Saga obligaban a Máscara Mortal a subirse a su cuadriga.
- ¡Yo no me subiré a esta porquería aunque me maten!
- No seas ridículo ya la arreglaron.
- ¡Pues no me subo, puedo llegar a pie!
- ¡Claro que no, llegaremos juntos como ya lo habíamos ensayado! –dijo Athena bajando de su cuadriga y acercándose al terco caballero.
- Pues no me subiré aunque sea una orden suya, esta cosa es un peligro.
- … -Athena lo miró amenazante –¿Conque no obedecerás?
- NO.
- … ¡Shion, aplícale un Satán Imperial!
- ¡¿QUÉ?! -Corearon llenos de asombro.
- Si no quiere obedecer lo haremos obedecer. ¡Shion!
- Pero princesa-
- ¡Hazlo que ya vamos tarde!
Cuando el patriarca lo miró con cara de "Ni modo" al santo de Cáncer se le helaron los hue… sos y dijo.
- ¡Ya voy ya voy! –dijo mientras trepaba de un salto a la cuadriga.
- Ves no era tan difícil. Buenos mis amados caballeros, andando.
Mientras la reunión daba comienzo, la mesa de botanas dispuesta en el recibidor se había llenado de Dioses dispuestos a probar las delicias que estaban reservadas sólo a los seres divinos y que de cuando en cuando ciertos guerreros mortales de elite de los Dioses podían disfrutar.
- Treinta minutos tarde -dijo Julián viendo su rolex de la sirenita. -Yo creo que tu hija ya no llegó.
- Mejor –mascullaron varios.
- No seas ridículo Poseidón –dijo Zeus dándole una palmadita en la espalda que casi lo mete dentro de la ponchera –seguro que tuvo algún pequeño contratiempo pero de que viene, viene.
- Pues sí que le gusta darse a desear –dijo Afrodita impaciente por echarse un buen taco de ojo con sus dorados. –Es una falta de cortesía Zeus, yo soy hija de un Titán y llegué primero que nadie.
- Es cuestión de educación querida –dijo Hera tan mordaz como siempre –y Athena está demasiado consentida.
- Hera, no comencemos.
- ¿He dicho alguna mentira esposo mío?
- ¿Y qué me dices de tu hijito Ares? ¿No lo tienes más consentido que Athena?, te recuerdo que atentó contra ella y su Santuario, una afrenta muy grave.
- Y te recuerdo Zeus que es también tu hijo. Pero siempre pones a Athena antes que a él.
- Es que ella es mujer, es delicada, y Ares hombre, además Dios de la guerra, es demasiado bruto, ¿te parece poco?
- ¿Te molesta que sea Dios de la Guerra? –Espetó irónica –Y Athena ¿qué es? ¿Diosa de las palomitas con chile? También es una Diosa de la guerra, y vaya que le ha dado bastante guerra a todos, en muchos sentidos.
- Mujer, no comencemos, quiero que esta reunión termine sin palos y piedras… para variar…
- Pues si Athena no viene te aseguro que todo terminará en santa paz. –dijo Palas tomando un bocado de ambrosia con mora.
- ¡Disculpen el retraso!
Al escuchar esa voz, todos menos Zeus se dieron con la palma en la cara. Luego miraron hacia arriba de donde se había escuchado la voz, pero no vieron nada. Expectantes esperaron ver aparecer algo en los cielos.
De pronto, sobre las nubes la cuadriga dorada de Athena apareció, guiada por el guapo y elegante Shion, al parecer venían sólo ellos dos. Entonces se comenzaron a escuchar eximios violines, y voces celestiales y una angelical visión apareció por los cielos. Doce cuadrigas doradas, engalanadas por auténticas odas a la belleza masculina fueron apareciendo una tras otra.
Por los cielos dibujando una elegante circunferencia en el patrón de vuelo, los búhos, elegantes y expertos en el arte de los vientos, hicieron los giros pertinentes para estacionar cada cuadriga en perfecta formación pato justo detrás de la Diosa que aterrizó apenas unos segundos antes que ellos.
Athena bajó con todo garbo del brazo de su Patriarca, mientras de las cuadrigas estacionadas en dos hileras de seis cada una, bajaron los semidioses que se veían imponentes y casi divinos en sus brillantes armaduras, haciendo gala de belleza masculina y porte empíreo porque, claro que NO iban con sus armaduras normales, no señor, Athena adoraba hacer grandes entradas y sus hermosos caballeros vestían sus impresionantes armaduras divinas, la Diosa no había escatimado en sangre para que estas lucieran hermosas. Por eso hoy algo anémica pensaba tragarse todo lo del banquete.
Las celestiales féminas ahogaron suspiros mientras tan maravillosa visión era aderezada por un coro celestial cuya letra no hacía sino exaltar la presencia de esos hombres.
Où sont tes héros
Aux corps d'athlètes
Où sont tes idoles
Mal rasées, bien habillées
Oooh
Oh sexy boy
Oooh
Oh sexy boy
Todo se veía como en cámara lenta, las voces angelicales, los violines, esos hombres, eran un sueño, eran una fantasía, eran-
- Afrodita, les dije que apagaran su celular –dijo Athena.
- Disculpe mi señora –dijo Afrodita de Piscis dando a rechazar llamada, matando así el maravilloso coro y los violines, y poniendo el aparato en modo avión. Un celular enchapado en oro y con su signo grabado en la carcasa.
- Mi señor ¿por qué nosotros no tenemos celulares de oro? –susurró Kazaa acercándose a su señor.
- Porque me salen muy caros.
- ¡Pero Athena es más tacaña que usted!
- Cállate Kazaa luego hablamos, vuelve a pararte en tu lugar –dijo Julián-Don-Pose entre dientes para que no los fueran a oír. Claro que no quería verse a menos que Athena.
Todos los miraban sorprendidos y varios guerreros, como los de Abel, hasta con envidia. ¡Esas armaduras estaban fenomenales! ¿Por qué sólo los atenienses tenían unas armaduras así? Varios Dioses iban a tener un montón de reclamos de sus subordinados luego de la reunión.
- Hija mía –dijo Zeus tendiéndole los brazos a su consentida y acercándose.
- ¡Papá! –la joven devolvió el abrazo con efusividad.
- No es necesario que te diga la alegría que me causa tu presencia querida Athena.
- No es necesario Hera…
Tanto Shion como los doce dorados pusieron una rodilla al suelo para reverenciar a los regentes del Olimpo y permanecieron así hasta que Athena les dio permiso para levantarse, ordenando sólo a Shion a quedarse a su lado, y mientras Athena saludaba a todos los demás, sus caballeros, como dictaba el protocolo, también fueron a reunirse al lugar donde se encontraban los guerreros de los otros dioses.
- Vaya vaya –dijo Rhadamanthys con su característica petulancia británica al verlos venir –veo que este día los Dioses de verdad muestran su generosidad, incluso dejan a la chusma entrar al Olimpo.
- Es verdad Rhadamanthys, cuando los vi a los tres aquí parados, me di cuenta clara de eso –dijo Afrodita con esa inteligencia y altanería que sabía prodigar como una patada en los huevos. Haciendo que los demás guerreros se burlaran de los jueces.
- Maldito hijo de-
- ¿No deberían cuidar sus modales señores? No es una guerra santa, y además hay damas presentes –dijo Ícaro.
- Y no te refieres precisamente a Thetis, ¿verdad? –se burló Aiacos mirando de soslayo a Artemisa.
Ícaro endureció la mirada bajo su máscara y Baian entró para evitar más roces.
- Por favor señores compórtense, y les pido con amabilidad que no metan a nuestra compañera en esto, o la próxima vez la amabilidad no será nuestro lenguaje. –los generales apoyaron rodeando a Thetis, la única mujer ahí aparte de Pandora, ya que no estaban dispuestos a permitir que nadie se propasara ni siquiera de palabra con ella.
- Ok, ok, nos queda claro. –dijo Minos poniendo sus manos en frente en señal de paz.
- Y… ¿alguien sabe quién es el cielo invitado de este año? –pregunto Eo de lo más casual.
- Creo que… los del Valhala.
- No –corrigió Ícaro –no pudieron venir –los dorados respiraron tranquilos, la verdad no tenían muchas ganas de verle la cara a Loki. –Creo que este año el invitado es-
Antes que terminara de hablar, una explosión llamó la atención de todo mundo.
Una enorme llamarada explotó en un área abierta del palacio y de entre las llamas cual película de rápido y furioso, un ángel con suficiente estatura para jugar basquetbol profesional, salió ataviado con su negra corona y una túnica rojo carmesí con una impresionante capa negra Cavalli con símbolos demoniacos bordados en rojos y dorados diseñada especialmente para él. Su cabello blanco reluciendo y sus ojos resaltando bajo ese maquillaje visual kei.
- Ya llego, ya está aquí. El demonio más carismático de todos los cielos viene en representación de su padre.
-¡¿Y A ESTE QUIÉN LO INVITÓ?! –se quejó Hades apunto del tamafat.
-¡Ah!... ¡Deméter! –el ángel se deslizó graciosamente hacia la Diosa a quien besó galantemente la mano y luego abrazó como si fuera una gran amiga –Dulce belleza que engalana la Tierra, gracias mil por la invitación.
- ¡Hija de…! –mascullo Hades golpeando sus costados de la frustración.
- Oh Lucifer, cómo no invitarte, eres el alma de las fiestas. Además cuando Dios dijo que él y Jesús estaban muy ocupados con las plegarias para venir, supe que jamás decepcionarías a tu padre y vendrías en su representación.
- Sí, ya sabes, mi hermanito Jesús está muy ocupado repartiendo peces y panes y haciendo senderismo por las aguas, ambos mandan sus más sinceras disculpas y les desean bendiciones.
- Que amables, muchas gracias.
- Zeucín, Pose, Hades. –dijo saludando a los Dioses, y mientras Zeus y Poseidón asintieron amablemente con la cabeza y una sonrisa. Hades torció la boca hasta casi hacer un círculo completo de ella.
- Pero… ¡¿qué tenemos aquí!? Es nada más y nada menos que la maravillosa, la bellísima, la sensual Perséfone, Diosa del Inframundo. –Lucifer tomó su mano y la besó con coquetería –Eres una visión de luz y alegría, si mi averno tuviera una señora como tú, sería el infierno más encantador del universo. Es una lástima que ya estés casada con mi buen amigo Hades. Yo estaría dispuesto a dejar mi soltería por ti.
Lucifer era simplemente encantador y Perséfone rio sinceramente con sus palabras.
- Que cosas dices Lucifer.
- Sólo la verdad mi bella dama.
- ¿Se puede saber qué hace aquí este patán? –preguntó Hades acercándose muy molesto y parándose entre los dos.
- Oh, verás O filos mou, el cielo invitado de este año era el católico-cristiano-romano y apostólico, pero mi padre siempre, siempre está muy ocupado, y Jesús también, pero no querían hacerle el desaire a tu hermano. Todos sabemos que Zeus y él no se llevan muy bien por este asuntito de la popularidad –Zeus frunció el ceño – y a mi padre que es un pacifista, le emocionó mucho recibir la invitación de Hera, pero tiene mucho trabajo, por eso cuando Deméter me contactó para venir en su nombre, mi padre estuvo encantado. Dijo que hiciera algo bueno para variar, y aquí me tienen. ¡Que gusto verte! –dijo dándole un abrazo de oso que desinflo al Dios griego y cuando Hades tuvo suficiente fuerza lo empujo lejos sacudiéndose la túnica como si Lucifer tuviera gérmenes, cosa que Lucifer se tomó de buena manera.
- Tan gracioso mi amigo. –Lucifer miró alrededor –Abel tanto tiempo –este le volteó la cara –Eris, que gusto, pero que gusto verte–ella le dedicó una sonrisa cómplice y coqueta. - Y a quién tenemos por aquí, Athena, sin rencores ¿verdad?
Por toda respuesta esta también le volteó la cara.
- Tomaré eso como un sí.
- Se bienvenido Lucifer espero disfrutes mucho de esta reunión. Y nada de truquitos o bromitas –le advirtió Zeus apuntándolo amenazante con un dedo.
- Te doy mi palabra -dijo poniendo una mano en su corazón con solemnidad.
- ¿Y tus guerreros? ¿No vinieron?
- Los dejé cuidando el Averno, a veces el pobre Mefisto no se da abasto.
- Mejor –musito Saga desde su lugar en la zona para guerreros, mirando de reojo a los jueces del inframundo en franco pedradon –no necesitamos más engendros del averno pululando por aquí.
- ¿Y dónde dejaste a tu copia Saga? No me dirás que Athena también lo despidió por inútil como hizo Poseidón jajajaja. –el británico ya hacía escarnio del ausente cuando…
- Aparte de pendejo ciego ¿verdad?. ¿Que no sabes contar Rhadamanthys? Aquí habemos siete Generales Marinos.
Los jueces se sorprendieron al escuchar esa voz tan conocida, y de entre los Generales Marinos, el de Dragón Marino se quitó el casco revelando a Kanon.
Todos, menos los Generales Marinos, se sorprendieron, pues entre guerreros los chismes corren y se sabía o se decía que Kanon no estaba enlistado oficialmente en las filas de ningún Dios, pero que había vuelto con Athena. ¿Cómo es que había vuelto a ser un general marino?
Por su parte los dorados sudaron frío ¡Se suponía que Kanon tenía órdenes de quedarse a cuidar el santuario! ¿Qué iba a pasar si Athena y Shion se enteraban?
*…*…*…*
Ok, esta es la continuación… eh… bueno el fic que le seguía al fanfic "Lecciones de manejo" más que continuación es su hermanito. Y también lo refresqué en honor al nuevo manga de Kurumada The Rise of Poseidon. De hecho esa publicación fue la que me animó a publicar el fanfic. Deseo les guste y ahí me cuentan.
Ahora una aclaraciones y un glosario.
Sabemos que Pandora murió odiando a Hades por matar a sus padres, pero ya que estos son fics de comedia y corte familiar decidí reconciliarlos por el bien de un fic más ameno. Que ya bastantes tragedias estamos viendo en el mundo hoy en día. Como es de mi arco de comedia sigue las reglas canónicas de estos. Que como saben no van tanto al manga sino al anime, así que aquí Sorrento y Aldebarán no tuvieron problemas.
A las pasionarias me las inventé yo de entre tanta tela que hay para cortar en las leyendas griegas.
Francamente no planeaba publicar nada más, pero unos amigos me presentaron una comunidad privada donde la gente es educada, aprecian el trabajo de otros, hay bastante respeto, FJT free y hay mucha retroalimentación y contacto de parte del público. La verdad dudada que hubiera sitios así en internet aún pero, me encontré este Oasis. Meramente publico aquí sólo por tener el legacy, ya que una vez publicas algo en internet es mejor publicarlo en todos los sitios que tienes antes que un listillo lo robe y lo republique como suyo, ya que en estas fechas la FALTA DE VALORES y talento abunda, y la inmoralidad ingratitud y el ego desmedido por ser famosos a costa de lo quesea (incluso la dignidad) están a la orden del día. Mi recomendación para los autores es que saquen registro de sus escritos, post, artículos, obras y fanfics antes de publicarlos en la red. Ya que hasta las revistas están robándose los artículos de los blogger y lucran con el trabajo de otros. Incluso aunque no puedas ganar dinero con ellos como en el caso de los fanfics porque los derechos de los personajes los tiene otra persona, en cuanto a trama, diálogos originales y personajes originales sí tienes todo el derecho legal sobre ellos, y no falta el tipo listo que toma una trama y cambia los personajes saca una obra y se aprovecha de ti. Por eso tienes que ser más listo para darles el susto y la lección de su vida. A todos los que dicen que no se le puede sacar derecho de autor un fanfic y berrean por eso, les digo, asesórense en leyes, una cosa es que no puedas sacar provecho monetario de la obra (dependiendo del caso, ahí está 50 sombras de Grey que era un fanfic de una película muy famosa), y otro muy diferente que no puedas sacar derecho de autor para evitar que otros ganen con una trama diálogos e historia que tú creaste, aunque estos tengan como base a personajes de series conocidas. Te recomiendo sobre todo que si tu historia es un AU, le saques derecho antes de publicarlo, pues estos suelen tener una trama completamente original, y aunque usan personajes de una obra conocida, estos están en circunstancias totalmente diferentes con vidas diferentes y a veces incluso con personalidades diferentes, creando algo totalmente nuevo en donde lo único que usas de la obra original es la apariencia del personaje. A eso siempre hay que sacarle derecho de autor, si en tu país es muy cara la inscripción, existen sitios en internet que te hacen el registro de forma internacional y es más barato. Si me preguntan yo recomiendo tomar todas las opciones que tengas disponibles y puedas pagar. Te evitaras dolores de cabeza y que otros lleguen a lucrar con tu obra, al contrario tú podrás demandar por plagio. Se los digo por experiencia. Bueno quería hacer esta recomendación desde hace mucho, queda a consideración de cada quien.
Ahora respuesta de reviews por si se pasan por aquí.
Ana-Nari: Tenía mucho de no saber de ti. Me alegra que por fin pudieras terminar el de lecciones de manejo y bueno si andas por aquí todavía, aquí está su continuación. También gracias por el reviw de Milo y los Celos, sip yo siempre he creído que con todo y su fama, el pececillo como buen piscis y habiendo tenido una vida difícil, sí sería fiel, creo que no busca emociones fuertes, el lo que busca ya es descansar su alma. También me alegra saber que te gustaron las escenas de amistad entre Afro y Mu, si las cosas pintan tan bien como van en la nueva comunidad, voy a publicar mis fics allá y por ende aquí, y podrás ver la continuación de esa historia.
Dannalinda de Aries: Señora de Mu que bueno saber de usted (¿o es de Shion? creo que podría ser también tu signo :) no sé) Me da gusto que fuera de tu agrado, pero tus amigos no se manifiestan T.T, pero me gustó mucho tu review. Verás quiero aclárate algo, mi Milo no es mujeriego, no él no es "un todas mías mi **** vale oro", no, mi Milo es… un pendejo adorable por describirlo rápido. Él no cree que todas sean suyas, él pobre lo que sí cree cada que se ve al espejo es que los Dioses para todos tienen un propósito, y su espejo le dice claro el suyo, tanta belleza sensualidad y atractivo masculino fue creado con el proposito de ponerse al humilde servicio de quien lo necesite, y el siendo un alma caritativa se da sin escatimar. En todo cree que debe corresponder siendo un caballero, si le regalan leche, el corresponde, si le dan servicio social, él da sus "servicios", si lo invitan a comer, el también, y el plato fuerte es él. El muy tarugo como buen escorpio cree en el sexo libre y desinhibido en que el cuerpo es un devocionario al que hay que dar libaciones, y que el amor NO (cito y enfatizo) necesariamente va ligado al sexo, pero el sexo sí que es un disfrute natural que los Dioses crearon para el disfrute de los seres vivos. Dentro de todo su altruismo vemos su inocencia bruta pero honesta. Pero me gusta mucho que él no exige lo que no da, como no es fiel el tampoco exige fidelidad, a menos que estuviera realmente enamorado, ahí si le ardería como aceite hirviendo en el hocico. Pero mientras siga siendo un alma libre seguirá siendo un hippie con complejo de adonis XD. Respecto a Afro ¿qué se puede hacer con tanta belleza? Es el precio que el pobre paga, y es que hombre así reales y sin maquillaje, pues son tan escasos y exóticos como los unicornios. Él pobrecito por su naturaleza y belleza se presta para estas situaciones cómicas para nosotros, y penosas para él XD. Y respecto a Saori es verdad que como Diosa no sirve casi de nada porque Kurumada por quererla hacer inocente se pasó de la raya, sí ha demostrado su poder de Diosa en pocas, pero buenas ocasiones, como cuando fue realmente ella quien salvó a todos de morir ahogados en el templo de Poseidón. En lo personal le voy a más a Sasha y a Sendai pero hay que tomar en cuenta que ellas se criaron en una época que te obligaba a madurar y los padres y la sociedad tenía más mano dura pero eso te hacia una persona fuerte y eficiente, y entonces llega el siglo veinte y el veintiuno (el peor) en los que hay que consentir a los niños y ya no decirles nada porque se trauman, es comprensible que si el señor Kido crio a Saori sumamente consentida va a tener problemas, tendrá que aprender de sus errores y agrégale la tecnología (incluso la de los 80s) pues obviamente va a ser algo dispersa, súmale que no se crio en el santuario sino como niña rica japonesa (créeme que son de las peores, y no lo digo por Saori lo digo de cuando viví en Japón) pues ella en realidad hace lo que su mentalidad y costumbres le indican, y aunque no parezca ella da su FUA, está aprendiendo y dentro de lo que conoce hace lo mejor que puede, creo que con los años y la guía de Shion y sus caballeros puede ser una buena Athena, pero apenas tiene trece, bueno de dieciséis pa' arriba en mis fics, así que claro que aún va a hacer barrabasadas pero sin mala intención e irá aprendiendo de ellas. Y sí, me gusta plasmarla como una chica que aunque puede ser berrinchuda algo tacaña (no por maldad, la economía antes de todo) y decir cosas inverosímiles y graciosas, yo nunca me olvido que es una chica pensante, inteligente y a fin de cuentas una Diosas que claro que hay momentos en los que por muy joven que sea deberá asumir su papel de Diosa y defender a su familia (sus caballeros) y ser cabeza de la orden como le corresponde. Así que me alegra que alguien lo notara T.T y le guste. Gracias por tus palabras y espero que mis fics te sigan gustando, como dije si en esta nueva comunidad que entré me sigue yendo tan bien, seguiré publicando mis otros fanfic. Espero también mi adorable y tarugo Milo te siga gustando.
Eramaan Viimeninen: Hola hola gracias por tu continuo apoyo y por dejar review por capitulo porque es así como mejor me entero de lo que les provocó cada uno. Pues verás, las credenciales son tontas pero con intención XD, además es la primera vez de Saori manejando esas cosas, antes se encargaba Shion y su gente pero ella tiene que comenzar a meter mano al santuario o jamás aprenderá a manejarlo, así que hay que darle chance porque eso nos regala momentos divertidos. A Milo hay que darle un premio por su libido y luego remitirlo a un psicólogo creo que sería una buena solución, eso sí, estaría en terapia bien agarrado de su estatuilla. Me alegra que les gustaran las interacciones de Mu y Afro. Respecto al mensaje en la rosa me pareció que eso era lo que Afro haría, es un caballero original y con su propio estilo y ve el detalle en cada situación actuando en consecuencia. Y Milo pues cualquiera se queda ciega al ver eso, pervertida o santa, es un impacto. Respecto a qué harías con un Afro con tal reputación, sí pienso igual que tú, en realidad estaba jugando, generalmente mis comentarios sobre ese tema son todo juego, para que ustedes puedan jugar también, porque yo al igual que tú en la vida real para comenzar por muy hermoso y elegante que fuera Afro si me dicen que es prostituto, lo siento mi cielo pero no, un hombre indecente trae su bandera roja, porque si los hombres son pirujos por inspiración no quiero el problema que son cuando es de profesión. Lo sentiría mucho por toda esa personalidad y belleza pero ni dejo que se me acerque. Aunque respecto a tu comentario final sobre él, sí estoy de acuerdo a que este caballero por pasado signo y naturaleza sería un excelente esposo, como le dije a Ana, creo que su alma herida ya quiere descansar y querría asentarse en un compromiso honesto donde pueda proteger y ser protegido, porque el hombre quizá no requiere que protejan su cuerpo, pero sí que requieren que cuiden de su alma. Y respecto a los reviews créeme decir la verdad nunca ha sido despotricar pero a últimas fechas así con los progres y sus tonterías y esa inclusión enferma en que la diversidad real se pierde y la historia se quebranta, ahora resulta que decir la verdad es hate, histeria o despotrique, pues no, tú exprésalo, porque simplemente es una verdad incómoda que a esta sociedad de cristalitos laxos e irresponsables les incomoda y no tienen la capacidad ni mental emocional o intelectual de soportar. Por cierto del fic que dio origen a Hand of Sorrow ya me lo pidieron allá y si lo público allá pues tendré que hacerlo aquí, asi que es probable que te toque leerlo despues de todo.
Guest: Guest del fic Hand Of Sorrow, muchas gracias por tu review, me alegra oír que te gustara y aprecio mucho que compartieras tus sentimientos en el review. Me alegra mucho que te haya ayudado a comprender mejor al personaje y si todavía andas por ahí el fic que inspiró este te gustará. Muchas gracias a ti por comentar y me alegra oír que muchos aman a este personaje con gran potencial pero incomprendido por su apariencia.
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