En poco tiempo Arthur Weasley sacó al chico del Departamento de aurores. Se veía contento de que no le expulsasen y continuó todo el camino diciéndole que harían una fiesta en cuanto llegasen a Grimmauld Place. Harry no estaba para muchas celebraciones pero se mantuvo atento y feliz esperando que nadie notase lo que su mente pensaba. Una vez dentro de la señorial casa fue recibido por abrazos de Hermione y Molly que consiguieron que el pene de Harry se parase ante las dos enormes mamas que manejaban.
Fue felicitado por Ron y todos los hombres y luego disfrutaron de una cena tranquila mientras conversaban de diferentes temas. Una vez en la mesa fueron sorprendidos por Albus Dumbledore quien se apareció de la chimenea elegante como siempre saludando a todos los invitados y portando dos cartas con el sello de Hogwarts.
Harry ocultó su enojo hacia el director. Le había defendido pero no le había hablado de nada y seguía manteniéndolo al margen. El director saludó a todos y dijo.
—Vengo a entregar las cartas de prefecto a Hermione Granger—sonrió a la hija de muggles —y a Ron Weasley.
Extrañamente se sintió celoso. Era mejor mago que Ronald, mucho más valiente, leal y caballeroso que su amigo. Pero por una vez pudo ver felicidad genuina en el chico, había conseguido algo que él ni soñaba tener. Se colocó la insignia solo para ver cómo Fred y George abrían los ojos con horror.
Uno de los gemelos dijo—Ahora tendremos más diversión—el otro lo secundó abiertamente haciendo temblar a Ron de miedo. El chico había visto el daño que le hacían a Percy años anteriores y no quería enfrentarse a sus hermanos.
Harry sonrió para si al darse cuenta de que el pobre chico iba a sufrir por el cargo de prefecto. Dumbledore miró al pelinegro por breves minutos para luego irse diciendo—Tengo asuntos en Hogwarts. Hasta luego—se despidió desapareciendo rápidamente en una pirueta.
Todos felicitaron a los chicos y Harry sintió una punzada de celos por primera vez en su vida. No lograba entender por qué le habían dado esa responsabilidad a Ron. Todo eso se le juntó la desilusión con su padrino y su padre por lo visto en el Ministerio. En un estado agotado fue llamado por la voz serena y algo más madura de Sirius que dijo.
—Si te sirve de consuelo. James y yo nunca fuimos prefectos—Harry miró al hombre y este dijo—Armábamos demasiado jaleó para tener tal cargo. Remus si lo consiguió.
El hombre dijo—Sí. Dumbledore me lo otorgó para tener controlado a los demás—suspiró y dijo—fracasé.
Tonks se acercó y dijo—Yo tampoco fui prefecta de Huffelpuff. Dumbledore decía que era torpe—Harry recordó que la mujer tendía a golpearse con cosas y que Molly no la dejaba entrar en la cocina.
El chico viéndose algo más alegre cuestionó—¿Dumbledore decide a los prefectos?
Ninguno supo responder exactamente la pregunta del chico. Los Weasley felicitaban a los chicos y los adultos intentaban hablar con Harry. El auror negro añadió.
—Los jefes de casa proponen a cuatro y Dumbledore los aprueba—dijo Kingsley.
Harry intentó comprender la decisión del hombre pero no lo comprendía. Quizás era el destino, tenía que seguir lo que su padre había hecho antes que él. Tener una mujer, un hijo, ser auror, luchar la guerra. Quitó sus pensamientos de su cabeza pero los sonidos que había escuchado no se iban. Dudando de todo le dijo a Sirius.
—¿Podemos hablar?
El hombre rápidamente agarró al chico y lo sacó del comedor llevándolo a una sala contigua. El lugar estaba lleno de polvo dando a entender que aún no había sido limpiado por Molly. El hombre dijo.
—¿Qué te pasa?
Tragó saliva y dijo—Después del juicio, Madame Bones—vio que el hombre se tensó—me dejó ver la oficina vuestra. De mi padre y tuya—dijo explicando—y vi un recuerdo vuestro. En él, estabais…hablando sobre engañar a mi madre. Mi padre decía que la había engañado varias veces…—dijo triste y decepcionado. Si bien no estaba seguro de lo que había visto, su interpretación era esa.
Sirius movió su cabeza intentando recordar todo y al final viendo que su ahijado estaba casi llorando intentó explicarse—Harry. Harry, escuchame—dejó al chico mirándole—Tu padre y tu madre te querían mucho. Ambos se querían mucho por eso estás aquí. Tu padre maduró mucho cuando estuvo con Lily pero el estrés, la guerra. Todo se acumuló y necesitaba un alivio…fueron errores. Tu padre se arrepintió.
—¿Y mi madre?
Tragó saliva y dijo—En realidad nunca se enteró…creo.
—¿Dejasteis que viviese engañada? ¡No sois distintos a como Snape os llama!
Eso hirió a Sirius y el hombre dijo—Harry fue un error. Yo me equivoque, tu padre se equivocó. Todos fallamos alguna vez. Pero eso no quiere decir que James no amase a tu madre—miró hacia arriba y golpeó un mueble con odio—Mira. James era un buen hombre.
Harry añadió—Bones me dijo que os volvisteis algo duros durante la guerra.
—Como todos. Moody asesinó mortífagos. Dumbledore usó el Imperius con personas inocentes. Yo y James éramos aurores, tuvimos que torturar a algunos indeseables.
Harry abrió los ojos al imaginarse la maldición torturadora. Cerró los ojos y dijo—Puedo… puedo entender eso pero engañar a mi madre…eso no. ¿Tan poco le importaba a mi papa sus sentimientos como para engañarla?
Sirius se sentó en la polvorienta silla mientras se tocaba las sienes intentando recordar las cosas de su juventud. Mientras tanto miraba a Harry quien se veía derrotado, el hombre rápidamente se levantó y caminó hacia un mueble de dónde sacó whisky de fuego. Ingirió un poco y dijo.
—A James realmente le gustaba Lily—el chico se mostraba incrédulo pero Sirius lo recalcó—Quería a tu madre. Se sacrificó por vosotros pero…digamos que él y yo maduramos lentamente con la guerra. Dejamos que nuestras emociones tomaran el control. Todo por sexo—dijo con pesar tras varios tragos.
Harry recordó los momentos con Ginny. Lo había disfrutado pero realmente no amaba a la chica, era diferente. Muy diferente. El chico agarró la botella y bebiendo un trago dijo.
—Sirius—respiró con dureza—¿tan placentero es el sexo?
El hombre carcajeó diciendo—Para que engañarte—sonrió descaradamente—es bastante bueno. Sobre todo si es duro—miró al techo y con tristeza dijo—James y yo solíamos hacerlo así con las chicas en la escuela hasta que conoció a Lily.
—¿Duro?
El hombre le ofreció el whisky a su ahijado y le explicó—Verás…hacer el amor está bien. Es un placer sentirte querido y llegar a tal nivel de complicidad, fidelidad y cariño. Pero a veces todos…tenemos luz y oscuridad en nuestro interior, Harry. A veces—tragó saliva—y a pesar de tener un sentimiento. Pueden ser duros, preocuparse por el placer propio en vez del de otro. No es violar—al ver la mirada que el hombre ponía—Lo que presenciaste con los Davis era una violación. No era legal, el sexo duro es solo una muestra egoísta de placer. Pero siempre debe de haber cierto cariño o preocupación por la otra persona.
El chico comprendió eso y dijo rápidamente—Está es mi última noche en Grimmauld Place.
—Ojalá fuese la mía—dijo el hombre arrastrando las palabras—odio este lugar.
—No me refería a eso Sirius—tartamudeó diciendo—¿me preguntó si podría tener sexo?
El hombre dijo—Puedes hacer lo que quieras en Hogwarts, Harry. Ni yo ni tu padre desde el cielo te lo impediremos más aun después de nuestros…errores—dijo para mitigar las cosas—Solo escoge bien a quien dejar embarazada.
Harry abrió los ojos ante su padrino y dijo—No estaba pensando en eso…pensaba en hacerlo antes de irme.
Sirius dijo—Dudó que Ginny lo haga con su madre cerca. Eso quitá morbo.
—Ya me la ha comido—dijo sin querer. El animago sonrió diciendo—Digno hijo de Cornamenta. Sin duda alguna—lo meditó y dijo— pero no será suficiente. Sugiero que te esperes a Hogwarts y concentrarte en tus estudios. Si quieres puedes visitar a Ginny para que te de una mamada, no me opondré a eso pero aún es pequeña para esas cosas.
Harry se mordió la lengua a sabiendas de que la juventud para su padrino importaba realmente poco. Dudaba que su padre hubiese sido tan caballeroso con chicas pequeñas en Hogwarts. Aun así asintió y se marchó con un pensamiento en mente, tenía que disfrutar del sexo este año. Con Voldemort asechando era imperativo disfrutar lo máximo posible aunque lo veía difícil ya que era un imán para los problemas.
Se despidió de su padrino y regresó al lugar para ver cómo Ron era agasajado por su familia mientras Hermione conversaba con las mujeres presentes. Sabiendo a quien acercarse fue con el pelirrojo y sonriéndole le dijo.
—¡Enhorabuena, Ron!
El chico no cabía en sí e ilusionado dijo—La verdad pensé que te la darían a ti—dijo con resquemor—pero es grandioso—sonriendo al igualar los logros de Percy y Bill—podre castigar a Slytherins.
Hermione se giró y dijo—No, Ronald. Debemos ejercer nuestro cargo con autoridad y sin favoritismos.
—Como si ellos lo hiciesen—dijo el pelirrojo a su amigo, ambos pensando en Snape o Malfoy.
El chico cortó a Weasley y le preguntó—Ron, tú… ¿también piensas en sexo?
El chico se atragantó con algo de comida armando bullicio pero luego paró aún más rojo. Mirando a su amigo dijo—Por supuesto. ¿Quién no? —vio a su amigo dudar y dijo—¿Lo has hecho ya?
Harry miró con algo de miedo, no quería decirle que su hermanita pequeña se la había devorado dos veces. Mintiendo dijo—Una muggle…pero fue solo con la boca—dijo esgrimiendo un argumento de peso.
Ron miró ilusionado y dijo—Solo uso mi mano—Harry lo había escuchado y él hacía lo mismo—¿Cómo fue?
—Bueno…fue alucinante—dijo contento— Mucho mejor que con la mano sin duda. Más húmedo. Mucho más—no sabía cómo describirlo—Aunque creo que si la chica hubiese sido más mayor lo hubiese disfrutado más. Era algo…inexperta—juzgando el tema edad. Seguramente fuese la primera polla que chupaba Ginny.
Ron abrió los ojos y dijo entre risas—Espero poder gozar de eso pronto. En Hogwarts—añadió—ya sabes lo que pasa en estos cursos, compañero.
Interrogante esperó una respuesta que vino de Hermione—Durante los últimos años en Hogwarts es tradición que las chicas de sangre pura busquen magos—explicó—para casarse o recibir algo de…capital—dijo con asco.
—¿Se prostituyen? —indicó el chico a lo que su tetona amiga dijo.
—No. O eso creo. Según Historia del mundo mágico de Batilda Bagshot, las casaderas deben encontrar un mago para comprometerse durante su estancia en Hogwarts. Eso ayuda a encontrar el amor más fácilmente.
Ron miró a Harry y este dijo—O sea que si una chica se me ofrece puedo exigirle probar la mercancía—dijo vulgarmente. Ron le secundó diciendo—Imaginate un anal con Parkinson. Esa zorra se lo merece—añadió con asco.
Hermione simplemente dijo—En realidad esa tradición es casi inexistente. Pocas chicas sangre pura se acogen a ella fuera de Slytherin por supuesto—miró a los chicos y dijo—es denigrante para las mujeres. La mayoría de las mujeres simplemente follan con quien quieran o buscan ser seducidas románticamente.
Harry miró al suelo diciendo—Para una cosa interesante que hay en el castillo—Ron se rio por lo bajo molestando a Hermione la cual dijo—Hombres. Solo les interesa el sexo.
Ron dijo—Hermione debe de ser alucinante. Cuando lo pruebes te encantará—nada sutilmente su proposición fue enviada. Harry esperaba algún tortazo pero la chica en cambio dijo.
—Los libros son alucinantes. Se aprenden cosas—Ron fue a protestar pero dijo—También de sexo Ronald.
La chica se retiró escaleras arriba a lo que el pelirrojo mirando su trasero dijo—Solo imaginate la cantidad de cosas que habrá leído, debe de ser una autentica maestra con las varitas de carne—su sutileza era pésima, Harry lo sabía pero a su mente vinieron imágenes de Hermione explicándole a Ginny como chupársela. Con el pene empitonado y su vista en el trasero de Hermione simplemente dijo.
—Creo que iré a acostarme—bostezó ocultando su entrepierna mientras subía las escaleras dejando a Ron solo comiendo en la cocina. Rápidamente se encaminó por las escaleras subiendo hasta toparse de lleno con ruidos extraños de una habitación en la que no había entrado nunca.
Ante él se dibujaba una escena que podía ser de sus pesadillas. En frente suya, Molly Weasley lloraba arrodillada junto a un cadáver. El cadáver de Ginny, desnudo, destrozado y con sus orificios destruidos. Violada salvajemente por mortifagos. De repente la imagen cambió y los gemelos estaban muertos. Luego su marido, Bill, Charlie, Harry y Ron.
