El elfo abrió los ojos al ver al joven mago que venció al que no debe ser nombrado. Hizo el movimiento familiar que tantas veces Dobby había realizado solo para que la varita de Harry se alzase frente a la criatura. Con ira dijo.
—¡Intentalo! —esgrimió su varita murmurando algún encantamiento pero el elfo se paró de repente.
La mujer del retrato observó y chillando clamó—¡Es la última vez que un Potter entrá en esta casa! ¡Siempre destruyendo la casa Black desde adentro! ¡No sois bienvenidos amantes de las sangres sucias! ¡Traidores a la sangre!
Harry se tapó los oídos y preguntó—¿Qué Potter! ¿De quién habláis?
La mujer dijo—Del mejor amigo de mi hijo el traidor—miró a Harry—James Potter. Igual a ti salvo por los ojos. Egocéntrico, mentiroso y amante de sangres sucias—gritando.
El chico miró el cuadro y sospechando que había algo de verdad preguntó educadamente—¿Qué hizo mi padre? —la mujer y no contestó y el elfo se movía vigilando la varita del mago—¡Contestad!
La mujer simplemente dijo tranquila—Tú padre—indicó con desdén—era un hombre adecuado. Rico, atractivo y diestro en la magia—Harry no veía nada malo—pero se volvió muy egocéntrico llegando al punto de incluso desobedecer a su madre y enfrentarse al Señor Oscuro.
—¿Mis abuelos eran mortífagos? —indicó temeroso.
—No. No. Ni ellos ni nosotros lo éramos pero como sangre pura compartíamos algunas de sus ideas. Los Potter se mantuvieron al margen evitando el conflicto y Orión y yo financiamos sus campañas—alzó su varita con odio hacia el cuadro—Tu padre consiguió meterle a Sirius ideas extrañas…ideas de igualdad…algo prohibido. Mi hijo se volvió un traidor y acabó en Azkaban al final—matizó y más feliz dijo—Al menos asesinó a muggles y amantes de las sangres sucias. ¡Hizo algo bien!
Le indicó divertido—Era inocente. Sirius no hizo eso, Pettigrew lo hizo.
El elfo masculló—El regordete que los acompañaba a todas partes junto al licántropo.
—Ese idiota—masculló—ni siquiera supo escoger bien a sus amigos. Traidor—masculló el cuadro—Kreacher limpia la basura—fríamente el elfo preparó su encantamiento. Pero fue silenciado por una pregunta que hizo Harry.
—¿Qué hizo mi padre para que le odies tanto?
—¡Corromper a mi hijo y acabar con la línea Black no te parece suficiente! Ningún mago puede resistir a los dementores durante años—renegando afirmó—La línea Black ha muerto.
—¿Sirius es estéril? —indicó el niño que vivió a lo que la mujer del retrato asintió—Entonces—se calló y dijo—¿Yo debería ocupar su lugar en algún momento?
El elfo abrió los ojos con horror y rápidamente lanzó una luz negra que se infiltró por las muñecas del mago y volvió al elfo. Fue rápido pero la criatura indicó—Tiene sangre Black.
La mujer—Eso lo sabíamos, elfo estúpido. ¿Algo más?
Negó—No ha sido proclamado heredero de los Blacks. El heredero sigue siendo el hijo de la Señorita Cissy—indicó con devoción en su voz. La mujer rápidamente dijo—El hijo de Malfoy—arrugó la nariz con asco.
Harry dijo—Draco—asqueado dijo—De momento Sirius es el sucesor—con furia—Malfoy no pinta nada aquí.
Walburga Black miró al chico con un atisbo de seguridad y dijo—No es tan fácil. La casa y la magia reconocerán a su heredero. Múltiples barreras de sangre creadas por los miembros de la familia. Posiblemente ni siquiera Malfoy cumpla con los requisitos—irritada dijo—¡Si tu padre no hubiese detenido a Sirius ahora tendríamos dos herederos correteando por la casa!
Cansado sacó la varita y gritó—Incendio—un mar de llamas cubrió la pared pero el cuadro quedó intacto—¿Qué hizo mi padre?
Walburga rápidamente dijo—Evitó que Sirius tomase su lugar y por lo tanto el árbol nunca registró ningún nacimiento.
—¿Nacimiento? ¿Sirius podría tener hijos?
—Conociendo al traidor de sangre, podría afirmarlo pero la última vez que vi el árbol ninguna rama salía de su nombre.
—¿Qué quiere decir eso?
El elfo indicó—El tapiz del árbol está encantado para que cualquier hijo nacido con sangre Black directa quede marcado para siempre. No puede ser burlado—indicó a su ama. La mujer rápidamente intervino—Si Sirius no lo supiera o la mujer no quisiese no quedaría marcado. No podemos decir si eso pasó o no.
Harry se giró murmurando—Elucubraciones. Son solo hipotesis—dijo en voz alta mientras caminaba cansado hacia su cuarto. Instintivamente se quedó pensando en eso, la magia reconocería a los hijos de la casa Black pero el árbol no había creado ramas. ¿Sirius y James realmente eran unos salidos sexuales que inseminaban a cualquiera? ¿O personas decentes? La pregunta martilleaba su mente mientras pensaba en lo que le había dicho Sirius, Remus, Amelia Bones, el recuerdo ahora el cuadro e incluso las acusaciones de Snape. Necesitaba saber más pero ninguno tenía la respuesta. Rápidamente subió a su cuarto cansando solo para ver a Ron y Hermione conversando con una fotografía.
—¿Qué es eso?
Ron le dio la foto y Hermione dijo—Moody quería entregártela para que vieses que no estás solo en esto—Harry observó solo para ver a sus padres y a otros muchos que ya conocía de la Orden—Es la antigua Orden del Fénix.
Ron dijo cansado—Mis tíos. Asesinados por Dolohov—Harry entendió más aun el dolor que sentía Molly y se sintió algo mal tras el sexo que habían compartido.
Hermione miró con tristeza y dijo—Los padres de Neville—lloró sobre el hombro de Ron—torturados hasta la locura por…
—Crouch y los Lestrange—ambos chicos lo miraron extrañados y Harry dijo—Vi su juicio en el pensadero de Dumbledore.
Ron indicó fríamente—Al menos Crouch recibió lo que se merecía pero los demás pronto estarán libres y más locos que antes—sabiendo que los dementores conseguían remover la personalidad de las personas.
—Ronald el beso no es justicia—dijo Hermione.
Harry negó diciendo—El beso es cruel sería mejor una forma de matarlos que no dejase sus cuerpos—miró a Hermione y dijo—Un horno crematorio o algo así.
Hermione siguió hablando de los demás miembros—Dorcas Meadowes asesinada por Voldemort. Benjy y Caradoc desaparecidos en combate. Los Mckinnon atacados y destruidos. Los Bones tuvieron igual suerte.
Ron dijo—Quedan Susan y su tía—recalcando lo obvio—Según Moody durante la guerra un tercio de la Orden acabo muerto o desaparecido.
Hermione abrazó al chico poniéndole su canalillo cerca de su rostro. Harry pudo apreciar como la boca del pelirrojo intentaba acercarse para poder lamer algo de aquella carne turgente.
—Tranquilo Ron. Todos estarán bien. Son magos hábiles—Harry miraba la situación sabiendo que era poco creíble que todo acabase bien. Aun así se abstuvo cambiando de tema.
—Hermione. ¿Qué mortífagos usaron la excusa Imperius en la pasada guerra? —la chica sacó un pergamino y empezó a apuntar nombres bajo los comentarios de Ron.
—Crabbe y Goyle.
—Lucius Malfoy—afirmó despectivamente el pelirrojo—Macnair.
—Nott, Yaxley—apuntó la chica—Seguramente el padre de Parkinson.
Ron masculló—esa zorra se merece unos buenos azotes—Hermione riño al chico con baja intensidad. El pelirrojo dijo—Los Carrow también fueron mortífagos.
Hermione habló—Hestia y Flora están en el año de Ginny—miró a los chicos y dijo—son pequeñas para pensar igual que sus familiares.
Harry miró a Ron y ambos dijeron—No recuerdas a Malfoy en segundo año, ¿No? —miró a Hermione y dijo—Habrá que tener cuidado. Con Voldemort fuera sus hijos estarán más envalentonados y con Snape protegiéndolos.
—Snape está en la Orden—dijo la chica y el pelirrojo añadió—No significa que vaya a tratarnos bien este año.
—Son demasiados como para estar al tanto de todos Harry—miró al techo frustrada diciendo—Debemos preocuparnos por los TIMOS. Lo otro es cosa de la Orden.
