Harry se levantó al sonido del ulular de Hedwig. Durante sus años en Hogwarts había llegado a la conclusión de que los encantamientos de tiempo fallaban bastante debido a la intención así que confiaba en Neville o Hedwig para que los despertase. Antiguamente Hermione ocupaba el lugar del tímido chico pero desde que sus pechos crecieron más de lo usual tenía acceso restringido a su cuarto. No querían líos debido a que la mayoría se levantaba erecto.
Acarició a su lechuza y fue a vestirse. Al cabo de los minutos se dio cuenta que todos los demás chicos ya se habían marchado salvo Ron que seguía dormido tras una noche acalorada. Abrió sus ventanas y pudo ver que la manta todavía conservaba pelos de Hermione e incluso manchas de la actividad de ayer. Decidiendo no avergonzar a su compañero, se marchó tras lanzar un encantamiento a la cama. Eso lo despertaría en pocos minutos.
Descendió hasta el Gran Comedor y se sentó junto a Hermione. A su mente vino el juego erótico de la otra noche pero consiguió eliminar ese pensamiento y saludar a su mejor amiga. La chica miró y dijo.
—¿Ron?
—Dormido—contestó—pronto despertará.
La chica asintió mientras le pasaba su horario, mucho más vacío que el de la chica. Harry observó que al igual que todos los años tenía las mismas asignaturas más sus optativas. El de Hermione por el contrario estaba tan lleno que Harry pensó que incluso ahora que no poseía algún giratiempo era imposible que estuviese al día con todo.
Harry le preguntó—¿Tienes un giratiempo?
Hermione arrugó la nariz y dijo—No. Tras el incidente con Black decidieron que era mejor tenerlos bajo llave en el Ministerio—miró a Harry y dijo—Madame Bones insinuó que Sirius robó mi giratiempo y con eso pudo escapar o algo así.
Harry tragó saliva ya que habían sido ellos quienes habían ayudado con el giratiempo de Hermione.
—Así que ahora me tengo que conformar con hacer estudiar más que nunca. Lo bueno es que sin Adivinación tengo algo más de tiempo—dijo contenta.
Mientras ambos comían un dormido Ron, malvestido y poco arreglado emergió por el pasillo. Sus dos amigos se rieron mientras el chico comía sin siquiera pararse a mirarlos como si estuviese muerto de hambre. Mientras todos comían una voz seria pero amable se precipitó a sus espaldas.
—¿Cuáles tenemos juntos este año, Harry?
El chico miró y vio a Susan Bones igual de radiante que en el tren solo que más aliviada y algo menos sensual. Si bien sus túnicas no escondían sus globos al igual que con Hermione lo disimulaban bastante.
—Hola Susan—dijo Hermione—Perdona a Harry y a Ron—miró amenazante a los dos—Están espesos hoy.
Ron con la boca llena vocalizó algo ininteligible mientras que Harry dijo—Encantamientos y Herbología—miró a todos lados para encontrar a Neville el experto en la materia.
Susan sonrió y dijo—Nev está ayudando a Sprout con sus invernaderos—dijo con jovialidad—se levantá temprano y la ayuda en todo. A veces Hannah lo acompaña para recolectar cosas.
Harry asintió mientras pensaba en las diferencias en Neville tanto en comportamiento como en físico. El chico ya no era graso sino que estaba en tiempo de ser un verdadero hombre. A pesar de ser diestro en algunas cosas era bastante torpe con la magia. No comprendía el porqué, visto como hechizó a Crabbe y Goyle en el tren.
Hermione dijo soñadora—Esos dos son tal para cual—Susan la secundó diciendo—Ojalá todo les salga bien. Ojalá ser como Hannah.
Harry se abstuvo de decir nada. Conocía la historia familiar de los Bones y también había tratado con Amelia varias veces. Mirando a la tetona pelirroja sonrió a la vez que está se alejaba meneando sus caderas algo que no supo predecir.
Tras comer todos se dirigieron hacia el aula de Transformaciones donde McGonagall esperaba para iniciar sus clases. Hermione parecía ser la única ilusionada, asentía y copiaba todo lo que la bruja anciana murmuraba. Harry y Ron habían decidido dedicarse a cosas más importantes.
—Caballo a F5—susurró el pelirrojo y comprobó cómo bajo su libro la ficha de ajedrez se deslizaba hasta su posición. Harry daba las ordenes con su varita la mesa mientras se reían al ver que la profesora no se daba cuenta. Por desgracia escuchó el tono de voz severo de la mujer diciendo.
—Weasley en pie—Ron abrió los ojos mirando a Hermione. La bruja no parecía querer ayudarle—Transforma esto—señaló un canario—Comprobemos si estáis preparados para vuestros TIMOS.
Ron alzó su varita y sorprendentemente el ave se transformó en un cáliz. Una copa amarilla que aún tenía plumas por el exterior. Harry lo intentó bajo la mirada de la mujer y su intento fue algo mejor que el de su amigo. Tan solo Hermione había logrado volverlo metálico.
—Espero de este año más autocontrol. Esta rama de la magia requiere poder, intención y autocontrol. Si no conseguís hacer esto con facilidad entonces olvidaos de vuestros TIMOS—todos estuvieron practicando y Neville, bajo la mirada de la mujer era incapaz de lograrlo.
Malfoy se reía desde el otro extremo de la clase mirando al chico—Longbottom sigue tan inútil como siempre. Le hacemos un favor si acabamos con él—el comentario llegó a oídos de Harry y Ron. Ambos sacaron su varita y hechizaron al hurón maquillándolo como si fuese una mujer. Esté revirtió el conjunto y lanzó uno que golpeó a Hermione. Sus dientes crecieron enormemente.
—Se acabó el tragar penes, Granger—dijo el rubio riéndose—Al menos ahora tus tetas no son tan enormes comparados con tus dientes—dijo con lascivia.
Los dientes encogieron gracias a la ayuda de Parvati y todos quedaron asombrados por la destreza en curaciones de la india. McGonagall premió a la joven con algunos puntos de casa mientras castigaba a Malfoy y regañaba ocasionalmente a todos. Hermione miraba con odio a Malfoy mientras Ron intentaba consolar a Neville que ahora estaba mucho más entristecido al ver que no lograba transformar nada.
La hora siguiente la pasaron en Encantamientos donde un Neville apagado apenas conversaba con Susan y Hannah mientras intentaba encantar algunas piezas para que se moviesen rítmicamente. Hermione humillaba a todos mientras que Ron lograba algo más que Harry en esta materia. Ambas Huffelpuff animaban a Neville a su manera.
—¡Vamos Nev! ¡Nos salvaste en el tren! ¡Puedes hacer esto fácilmente! —decía Susan mientras veía como el chico fallaba considerablemente.
Hannah simplemente dijo—No te pongas así—le miró y susurró—No se puede ser bueno en todo.
El chico lo intentaba pero fracasaba al igual que Harry y Ron en algunas cosas más complejas. Ambos estaban visiblemente atrasados en comparación con el resto de la clase. Ron miró a Neville y con lástima susurró el encantamiento haciendo que el pobre chico mirase alegre su proeza. Hannah también lo miraba mientras le alababa. Susan por el contrario alzó su varita moviendo un trozo de papel.
Harry lo agarró en el aire entregándoselo a Ron. Ambos se contentaron con la letra de la pelirroja, ordenándole que no interviniesen en estas cosas. Ron arrugó la nariz diciendo.
—Pobre Nev.
Harry miró a la chica mientras con su varita volvía a mover las piezas de Neville. Eso enfadó a la chica pero curiosamente a los siguientes intentos, el chico pudo hacerlo solo. Susan se calló al ver que le habían dado confianza al chico y no lo hacían por lástima. El profesor Flitwick con su baja estatura y voz chillona ordenó entusiasta.
—¡Ahora intentad congelar la fuente! —miró a los chicos y dijo—En los TIMOS tendréis que dominar los encantamientos básicos como el de congelación.
Una pequeña fuente de agua apareció en cada pupitre. Todos intentaron ejecutar ese encantamiento. Harry se estremeció al recordar como aquel embrujo se precipitó en sus pelotas. Hermione curiosa levantó la mano diciendo.
—Señor. ¿Qué hechizo ha sido el más poderoso que has visto durante los TIMOS? —arrugó la nariz e indicó—¿El que tenía más nota me refiero?
Filius miró a su mejor alumna mientras buscaba decir su respuesta e indicó curioso—Recuerdo a dos jóvenes que lograron provocar una nevada en el aula. Otra incluso provocó rayos verdaderos en el Gran Comedor.
Harry abrió los ojos mientras veía su flujo de agua que a pesar de enfriarse no se congelaba. Neville mucho más practico dijo—Petrificus Totalus—recordando la maldición que le lanzaron en primer curso.
Ron observó cómo el flujo se detuvo y meditando, alzó su varita lanzando un embrujo que paralizó el agua por dos minutos. Harry se rio al ver cómo tan solo era algo temporal para que el profesor no dijese nada. Flitwick sin embargo no se dio por satisfecho y sacando a Ron y Harry de su sitio les indicó—Efectúen el movimiento y digan Glacius.
Ambos lo hicieron y una ráfaga de aire polar envolvió la sala provocando que muchos tiritaran. Por desgracia consiguió que las brujas más tetonas tuviesen problemas. Sus pezones se pusieron de punta e incluso en algunas reventaron algunos botones. Ron vio como Hermione lanzaba un encanto de calefacción en si misma al ver su mirada en sus pechos. Desvió la mirada hacia Lavender que enseñaba pecho a pesar de la gélida temperatura. Harry por el contrario congeló la fuente pero al igual que el pelirrojo, el aire de la sala se condensó empapando algunas túnicas. El frío y el agua dieron paisajes imponentes. Neville parecía ser el más afectado. Con una rubia y otra pelirroja, ambas tetudas, el chico no sabía dónde meterse.
Flitwick se dio por satisfecho al ver como muchas chicas intentaban reparar sus ropas o calentarse. Ron y Harry avergonzados junto a Neville intentaban no mirar pero el pelirrojo tenía mala suerte. Su mirada iba siempre junto a Hermione. Harry en cambio se dio cuenta de que los tres estaban empalmados.
Tras eso se dirigieron hacia Herbología donde Harry y Ron miraban con recelo a las plantas que cubrían los invernaderos. La experiencia con el Lazo del Diablo en su primer año conseguía asustarlo un poco. Algo que contrataba con las ganas de Neville.
La Profesora Sprout una mujer madura y rechoncha, mucho más vieja que Molly, daba la clase con bondad y no castigaba a nadie. Sin embargo parecía que la clase estaba dada por Neville quien parecía dominar el tema y ayudaba a todos. Hermione miraba al tímido chico con asombro al ver cómo sin magia dominaba a todas las plantas.
Harry observaba como frente a él, la profesora Sprout comenzaba a enunciar lo siguiente—Herbología es una asignatura teórica en vuestros TIMOS. Pero…la mejor manera de prepararos es la práctica. Este año trabajaremos con plantas peligroso como el Lazo del Diablo o la Tentácula Venenosa—dijo señalando dos enredaderas que cubrían el invernadero. Ron observó con aprensión y Harry sacó su varita, preparado para invocar luz—Estas dos enredaderas están en época de reproducción y generan un entramado de ramajes destinado a esa función. Normalmente se reproducen de forma aislada entre miembros de su especie, pero pueden cruzarse sí, siempre que se encuentren…Eso es peligroso. Tendríamos que separarlas lo suficiente como para que sus ramas no se toquen sin matarlas. Esa es vuestra función de día.
Todos se movieron en grupo hacia las paredes e intentaron separarlos. Ron alzó su varita lanzando encantamientos cortantes y adhesivos mientras Harry ataba pequeñas ramas entre sí formando nudos. Sprout los regañó al pasar.
Hermione tocaba las ramas mientras leía las instrucciones del libro. Mientras eso ocurría, las ramas de la Tentácula comenzaban a enredarse entre sus piernas llegando a su vulva. Fue detenida por Hannah quien cortó la rama y le dijo a su compañera.
—Cuidado. Estas plantas son peligrosas. Concéntrate en ellas, no en un libro—dijo mientras comenzaba a desenredar las piernas de la chica.
Hermione se dio cuenta y consiguió escaparse solo para decir—El libro dice que debo tocarlas y encontrar sus partes móviles para tranquilizarlas y que así dejen de moverse.
Neville pasó junto a ellas diciendo—La Tentácula atrapa a su presa al atarla con sus partes móviles. Luego la envenena con unos apéndices que posee que curiosamente son los mismos con los que se reproduce. Depende de la magia ambiental y de las condiciones para que se utilicen esos apéndices…—tenía una pasión exacerbada y se veía en la voz.
Hermione retrocedió asustada mientras Susan alzaba su varita apuntando a los nodos que se formaban—Relaxio—los entramados se partieron y perdieron turgencia. Una vez libre la chica de Gryffindorr observaba como Ron y Harry usaban encantamientos cada vez más fuertes consiguiendo desenredar ambas plantas. Ella alzó su varita y dijo—Lumos.
La luz brilló y el Lazo del diablo retrocedió asustado mientras la Tentácula abría sus hojas absorbiendo la luz. Sprout observó aquello irritada—Señorita Granger, eso está hiriendo a la planta. Se trata de desenredarlas no matarla. Castigada en los invernaderos por la tarde.
Ron y Harry miraron a la profesora con horror y corrigieron sus hechizos mientras intentaban ayudar a Neville. Susan por el contrario se mantenía sentada observando cómo Hannah se encargaba de todo sola. Hastiada miró a todos y vio a una apesadumbrada Hermione quien parecía mirar a Neville y Hannah tomando notas con los ojos.
Ron acompañó a Neville mientras aprendía fácilmente los movimientos. Sprout lo felicitó diciendo—Señor Weasley le veo este año más talentoso—el chico se sonrojó mientras agradecía a Neville. Hermione atendía a ambos chicos.
Harry se sentó con Susan dándose por vencido. Las plantas eran demasiado resistentes y escurridizas y solamente Neville y Hannah parecían capaces de lograrlo. Hermione y Ron atendían aunque el pelirrojo prestaba más atención a los pechos oscilantes de la castaña que a las plantas. Intentando dar conversación a la bruja pelirroja mientras Sprout limpiaba los desastres le dijo.
—¿Han vuelto los Slytherin a molestaros?
La chica le miró y seriamente dijo—Algunos como Malfoy de vez en cuando—suspiró mirando a su amiga rubia—Tengo miedo por ella, ¿sabes? No puede defenderse sola.
Harry miró a la rubia sabiendo por su recuerdo del tren que en efecto era menos hábil y que había sido Neville, que era bastante torpe, el que la había salvado aquel día. Intentando parecer más sereno le dijo.
—Deberíais estar más relajadas. Con Dumbledore aquí, nada…—se calló sabiendo que era mentira—Podrá pasar.
Susan arrugó la nariz y se sonrojo diciendo—Sí, claro. Como los dementores, la cámara de los Secretos, el torneo que mató a Cedric o tu juicio…—dijo mientras pateaba pequeñas piedras del suelo—Seamos sinceros Harry…Dumbledore es un gran mago. Posiblemente, el más poderoso actualmente pero no es perfecto.
Harry supo que era verdad—Sí. Sus teorías pacifistas han costado muchas vidas.
La pelirroja miró hacia abajo pensando en sus padres fallecidos y dijo—Tenemos que aprender a defendernos si Vol.…si quien tú sabes está fuera. Solo esperó que Umbridge nos eduque bien.
Harry la miró y dijo—Con el Ministerio tratándome como un mentiroso y a Dumbledore como un viejo dudó mucho que algo ocurra.
Entre charlas la clase acabó y Harry se encaminó junto a Ron hacia el Gran Comedor. Ambos amigos charlaban mientras se reían de como una histérica Hermione interrogaba a Hannah y Neville sobre las plantas. Quería impresionar a Sprout en su castigo. Mientras ascendían un búho real se posó en el suelo entregando una carta a Susan. Al rato Errol y Hedwig llegaron entregando cartas a sus dueños.
Hannah miró las tres lechuzas y preguntó—¿Desde cuándo las lechuzas entregan sus cartas antes de la comida?
—¿Cuánta mensajería, no? —dijo Neville curioso.
Harry y Ron se miraron entre ellos y Hermione dijo—Malas noticias supongo.
Susan miró a Neville y dijo—Toma—entregándole el papel—Espero que no te afecte… "Es posible que está…fuga haya sido planeada por un hombre con experiencia en fugarse de prisión. Hablamos del conocido asesino en serie, Sirius Black, primo de la fugitiva Bellatrix Lestrange"
Neville releyó el mensaje varias veces mientras su mirada se llenaba de lágrimas y su cara migraba a una expresión de puro odio. Dejó caer la carta y se fue llorando. Ron y Hermione se miraron entre ellos. El pelirrojo dijo.
—Iré yo—miró a su amiga—Tú tienes castigo.
Hannah añadió—Se han escapado una sola presa. ¿Por qué se pone así Nev? No lo entiendo.
Harry miró a Susan instintivamente y dijo—Investiga sobre los meses tras la caída de Voldemort. Encontrarás a los Longbottom.
El pelinegro se marchó caminando, seguido por una Hermione dubitativa. Mientras se sentaban, la pelirroja Bones los ignoró pero Hannah se acercó mucho a Hermione y hablaron por unos minutos. Tras irse, Harry le dijo.
—¿Qué quería?
Hermione comía respetuosamente aprovechando que Ron aún no había regresado de consolar a Neville y no parecía que fuese a volver. La chica miraba a todos lados ya que seguía nerviosa por su castigo. Extrañamente la chica dijo.
—Quería que fuese con ella a la biblioteca a buscar información sobre lo que le dijiste.
Con pesar dijo—Quizás no debería haberle dicho eso—recordando las facciones juzgadoras de Bones. No estaba de acuerdo con su forma de actuar.
Hermione se acercó a él y Harry recordó los gemidos de Ron la pasada noche. Se alejó un poco de su amiga pero está no pareció darse cuenta.
—Hannah se merecía saberlo. Neville no se lo dijo a nadie nunca, ¿recuerdas? —recalcó Hermione.
Tenía razón. Lo había visto en el pensadero y sus amigos seguramente lo sabían por la foto de la Orden o por revisar libros antiguos. Ron posiblemente por vivir en un hogar mágico. Y Susan, bueno su tía era la jefa del DMLE. Seguramente estaba bien informada.
Hermione se retiró tras comer. Harry fue a su cuarto solo para ser interceptada por una entusiasta Luna y Ginny. Ambas chicas lo miraron y Ginny le preguntó.
—¿Y Herms?
—Invernadero 4. Castigada.
Ginny abrió los ojos mientras Luna rápidamente añadió—Podemos ir allí. Le demostramos a Sprout fidelidad—miró a la pelirroja que no entendía—es un valor de Huffelpuff. Nos dejará ayudarla y seguramente Hermione nos ayudará con nuestro problema en Transformaciones.
Harry asintió ante la lógica extraña pero le dijo—¿Problema?
Ginny sonrojada dijo—Bueno…somos incapaces de transformar palos en trozos de metal. Nos salen formas amorfas. McGonagall nos ha dicho que busquemos ayuda para no quedarnos atrás.
Harry evidentemente no se iba a meter en fregados con su jefa de casa así que no ofreció su ayuda. Las dejó continuar hacia el invernadero mientras observaba los traseros de ambas chicas. Las fuertes nalgas de Ginny y el delicado trasero de Luna. Ambos deliciosos de diferente manera. Caminó hasta su torre con ese pensamiento en la cabeza hasta que encontró a Ron y Neville rodeados de Slytherins. Entre ellos Malfoy.
—Pronto te unirás a tus padres Longbottom. Mi tía estará encantada de terminar lo que empezó—recalcó riendo. Ron sacó su varita diciendo.
—Siete contra dos. Valiente sin duda, Malfoy.
Neville agarró su varita con fuerza como si su propia voluntad le impidiese atacar salvajemente. El chico rubio sonrió descaradamente diciendo.
—Callá Weasley. Pará lo único que servís es para dar a luz hijos mágicos. Cuando muráis tu hermanita y la gorda de tu madre estarán dando a luz todo el tiempo que puedan—riendo—Estoy deseando ver a tu hermana y a tu madre arrodillándose ante un verdadero mago—desvió su mirada a Neville—Quizás tu madre aun pueda ser útil. Está loca pero sigue teniendo un coño.
No dio tiempo a que Harry sacase su varita sino que un conjuro rojo salió de la varita de Neville rozando a Malfoy. El chico agarró la suya y contratacó. Crabbe y Goyle se acercaban a Ron y Neville dispuestos a molerlos a palos, pero Harry los desmayó rápidamente.
Con Harry atacando todo se volvía en contra de los Slytherin así que Ron vio su oportunidad y lanzó una maldición. Draco la esquivó pero Nott fue golpeado y voló varios metros hasta caer con un golpe seco. Visiblemente pálido, Malfoy intentó huir pero Neville rápidamente dijo.
—Glacius—congeló los pies de Malfoy al suelo. Ron sonrió y dijo—Deberíamos descongelarlo—Incendio—la llamarada quemó parte de sus ropas y derritió sus zapatos. Harry no tuvo piedad—Densaugeo—sus paletas crecieron—Esto por Hermione, idiota.
Los tres chicos marcharon a la torre mientras pensaban que podría estar haciendo Hermione en los invernaderos.
