Hermione se sorprendió a sí misma. Tras el castigo e incidente en el invernadero ahora le tocaba investigar en la biblioteca con Hannah Abbot. Ambas habían acordado ir allí para investigar el pasado de los Longbottom algo que poco le importaba.

Ya conocía los detalles básicos de lo que había ocurrido con los padres de Neville pero también pensaba que alguien tan bondadoso y empático como Hannah se merecía saberlo. La Huffelpuff se había hecho gran amigo de Nev y claramente había indicios de un enamoramiento más fuerte incluso que el de ella y Ron. Ella no buscaba entender la primera guerra, tenía suficientes personas que se la podían contar, sino averiguar más sobre el pasado de Amelia Bones. Eso era lo que le habían encargado Ron y Harry aunque desconocía el porqué.

Esperó en frente de la entrada al Gran Comedor, sabiendo que en efecto la entrada a la sala común de los tejones estaba escaleras abajo. A los pocos minutos, Hannah apareció corriendo. Hermione la detuvo preguntándole.

—¿Por qué corres?

Algo asfixiada de correr dijo—Slytherins—eso lo aclaraba todo. Llevaban apenas dos días pero las serpientes estaban más envalentonadas que nunca. Hannah lucía acalorada y la mente de Hermione se dirigió en rápida pasada por todo su cuerpo.

Tras haber visto a Ginny y Luna desnudas y excitadas desconfiaba de cualquier chica en ese estado. Hannah era regordeta y eso junto a su prominencia sexual la hacían ser una bomba pero también una chica que se asfixiaba con cualquier ejercicio físico. El problema a su atractivo era su excesiva timidez por eso se llevaba bien con Neville mientras que su mejor amiga, Susan la defendía tanto.

Hermione no era tan diestra como Harry, Ginny o incluso Ron pero claramente estaba capacitada para enfrentar a la mayoría de los idiotas que acosaban a la chica. Pronto surgió en las escaleras el más idiota de todos. Draco Malfoy observó a ambas chicas mientras se lamía los labios. Claramente miraba sus pechos, en ambos casos enormes. Suspiró mientras se subía la túnica para marcas paquete.

—Pronto estaréis donde merecéis estar—dijo el chico mientras observaba los pechos de Hermione tapados por el uniforme—llevo tiempo queriendo correrme entre esas tetazas.

Hannah pareció encogerse mientras que Hermione hinchó el pecho y dijo—Vete Malfoy antes de que salgas mal parado.

Draco captó el mensaje pero mientras se iba no cesó de observar a las chicas e incluso dio un mordisco al aire. Entrando en el Gran Comedor dijo—¡No puedes estar siempre acompañada Abbot!

Hermione miró a su acompañante que parecía asustada. Sin embargo ambas se encaminaron entre charlas amables hasta la biblioteca.

—¿Es verdad que estás con Ron Weasley?

—Ajá—indicó aburrida Hermione.

—¿Lo habéis hecho ya?

—Sí

—¿Cómo fue?

Hannah no parecía diferente a Parvati y Lavender. Una vez atravesada su timidez era una chica propensa a los chismes y cotilla. Hermione intentaba responder vagamente pero había veces que le daba material.

—Pues bien. Ron fue algo…

—¿Decepcionante? —dijo Hannah—Es entendible. Teniendo al Gran Harry Potter cerca.

Hermione se paró en seco viendo a la chica e insinuó—¿Piensas que Harry es un mentiroso?

—Bueno…nadie vio lo que le pasó a Cedric. Solo sabemos que está muerto. Nada más—miró hacia abajo llorando—Creo en Harry. Se que lo que dice el Ministerio es una salvajada pero realmente…—dudó sobre qué decir—no veo una luz en Harry ni nada por el estilo. Se salvo y nadie sabe porque en dos ocasiones. Es un chico apuesto y educado e incluso guapo.

La morena miró a la chica y le dijo—Harry no es especial ni nada por el estilo. Es un chico como cualquier otro. Le gusta el quidditch, estar con sus amigos y las mujeres—añadió mientras imaginaba la escena de sus pechos saliendo mientras el pene disparaba un chorro de leche—Pero ha sobrevivido más que nadie a Voldemort—se armó de valor— y por eso es un referente. Eso no significa que sea alguien puro de corazón o todopoderoso. Y te aseguro que si le preguntas por Cedric, él te responderá.

La rubia asintió para luego decir picarona—¿Cómo fue en Ron entonces, golfa?

Puso su mano tapándose los ojos y el pelo para decirle—Me folló por alrededor de una hora y media. Lo cabalgue y me puso en cuatro. Se corrió fuera porque aún no sé cómo realizar el hechizo anticonceptivo. Tengo que preguntarle a las de séptimo o a la madre de Ron. Y le di una mamada—miró a Hannah que tenía los ojos abiertos—¿Algo más?

—¿Cómo la tiene?

Hermione miró a la chica y acabó diciéndole—Pues es gruesa—señaló su antebrazo que era delgado pero aun así era una talla impresionante para un pene—No muy larga, lo normal. Lo bueno es que es…gruesa. Cuando te entrá es como si te abriese en dos. Además Ron es un martillo.

La rubia cerró los ojos buscando borrar esa imagen de su mente. Buscando avergonzar a la chica le indicó—¿Y la de Harry?

—¿Se la has visto a Neville? —preguntó Hermione.

Hannah fríamente se sonrojó y dijo—No. Aun no. Me da vergüenza no me siento cómoda. Tan solo algún magreo.

Hermione abrió la puerta de la biblioteca y dijo—No te preocupes—señaló el interior—Entremos al fantástico mundo de los libros—Hannah rio pero Hermione la detuvo diciendo—La de Harry es larga por lo demás…normal. Supongo que debe de llegarte al útero. ¿¡Te imaginas!?

Hannah abrió los ojos avergonzada mientras Hermione se reía de su compañera. Mientras Hermione agarraba un libro y examinaba cosas, la chica indicó—¿Te lo has tirado?

—Se la vi. Mientras se corría—indicó tranquilamente—Estoy con Ron, Hannah. Ahora pongámonos con eso— Sacó un libro de un estante ofreciéndoselo. La rubia lo agarró y lo abrió examinando cuidadosamente el índice hasta irse a la fecha buscada.

Se trataba de una recopilación de artículos del profeta. La mayoría de las noticias eran de muertes, desapariciones y alguna que otra matanza de muggles. Hermione observaba atónita todo lo ocurrido. Realmente los adultos tenían razón. Fueron tiempos oscuros y ahora se estaban repitiendo. Hannah fue la primera en notar algo.

—Mirá—señaló un artículo—Lady Narcissa Black se casa con Lucius Malfoy. Ya sabemos de donde nació ese idiota.

Hermione miró la fecha aburrida sin ver ningún dato interesante. En el artículo aparecía un Lucius Malfoy similar al actual pero más joven y una mujer hermosa joven y con una mirada fría de superioridad. Mientras buscaban en los artículos hallaron algo importante. Hannah observó los noticieros y traumada leyó.

—"La familia Bones destruida" "Amelia y su sobrina, únicas sobrevivientes"

Hannah le pasó el artículo a Hermione quien leyó la noticia en voz alta— "Esta noche sobre las cinco de la mañana la marca tenebrosa irrumpía en los cielos oscuros de Escocia. La familia Bones fue asaltada y pillada desprevenida. Todos los habitantes de la mansión fueron exterminados. Únicamente sobrevivieron la más pequeña de la familia y Amelia Bones, auror en servicio que se encontraba patrullando"

—La tía de Susie era auror—indicó Hannah—Tuvo que ser duro ver a toda tu familia muerta y cuidar de un bebe de pocos meses.

Asintió pero se abstuvo de decir nada mientras examinaba las fechas y miraba las fotos del lugar. Nada interesante. Leyó todo lo que pudo sobre el ataque pero no había ni rastro de la identidad de los atacantes. Tan solo se comentaba la destrucción de la casa, la mayoría de las reliquias y de todos los miembros vivos de la familia. Mirando el texto supuso que se trataba de una mansión similar a la de los Black. En Grimmauld Place habitaba toda la familia así que los Bones vivirían en un lugar similar. Mientras meditaba en todo lo que sabían de Amelia Bones escuchó a Hannah hablar.

—¡Dios mío! ¡Qué desastre! ¡Pobre Neville! ¡Encima con esa mujer libre!

Claramente había encontrado lo que buscaba y parecía sumamente entristecida por la vida que había tenido Neville. Y algo asustada por saber que una de las torturadoras se encontraba libre. Hermione miró a la rubia e indicó.

—Hogwarts es el lugar más seguro que existe. Tenemos a Dumbledore.

—La última vez Sirius Black entró varias veces. Esa mujer es mil veces más perversa. Dejarles locos—dijo con desagrado—la muerte es mucho mejor que un destino así. ¿Qué podemos hacer?

Hermione miró a la chica y le dijo—Aprender más defensa y dudó que el Ministerio nos enseñé.

—No tengo a nadie que sepa y pueda enseñarme—alegó la chica—Susan es muy buena y amable pero demasiado seria.

—Harry podría—dijo Hermione quien abrió los ojos al ver cómo Hannah estaba mucho más ilusionada—Como último recurso se le puede preguntar. ¿Cómo os ha ido con Umbridge?

—Tuvo una pelea con Susan—indicó—al parecer Amelia no se lleva bien con la profesora Umbridge y por eso está en su contra. Por lo demás, no nos deja hacer magia ni aprender magia defensiva.

Qué horror, pensó Hermione. Nadie aprobará sus TIMOS ni mucho menos estará preparado para la guerra con profesores como ella. Ciertamente debía hablar con Harry sobre lo de dar clases. Era realmente urgente.

—A veces me preguntó que busca Voldemort—indicó Hannah—O sea hay muchos magos mestizos. Los puros somos pocos. Incluso yo soy mestiza aunque mi familia es de sangre pura.

Hermione dijo—Busca acabar con todos aquellos que se oponga a él, mientras contenta la ambición de sus seguidores. Si todo sigue como está probablemente Malfoy será el violador de Hogwarts. Pero…—miró a la rubia y le dijo—dicen que busca algo en el Ministerio.

Hannah miró a la chica y dijo—Debe ser en el Departamento de Misterios. Allí están los más grandes poderes de la magia, muchos de ellos sin explorar aún. Tan solo un grupo de personas pueden entrar y salir de sus salas.

—¿Y eso?

La rubia indicó—Rookwood. Era un inefable, un trabajador del Ministerio. De ese departamento—miró al suelo con tristeza—pasó mucha información a Voldemort desde dentro. Desde que lo cogieron no se deja entrar a casi nadie.

—¿Cómo sabes eso?

La chica se encogió de hombros al decir—Suelo estar con Susan, y su tía es un alto miembro del Wizengamot y del Ministerio. Estoy informada.