Aunque la idea era ir publicando la historia semanalmente debido a problemas personales he tenido que publicarla entera. Disfrutenla y ayudenme a mejorar como escritora.

Lord Voldemort parecía haber perdido algo de color en las últimas semanas tras el fracaso en obtener la profecía. Andaba sin rumbo por la mansión Malfoy sin siquiera pararse a entablar conversación con los pocos habitantes del lugar. Ocupaba todo su tiempo en la lectura y en sus planes de dominio.

Por desgracia, todo se había ralentizado considerablemente. Sus mejores hombres habían sido apresados y estaban en Azkaban a la espera de recibir el beso o de no salir nunca de aquel lugar. Había perdido grandes fortunas y espías en el Ministerio y se había quedado con algunos hombres inservibles.

Bellatrix bien podía ser la mejor duelista y su más devota sierva pero era inefectiva en sus tareas. Servir como su puño tenía un límite, y Lord Voldemort lo sabía. A pesar de todo, la mujer podía ser derrotada o asesinada y no muchos le tenían simpatía como para salvarla de su destino. A eso se le sumaba los genes Black. Orgullosa e implacable, Bellatrix deseaba superarse a sí misma y eso implicaba llegado el momento derrotarle a él. Además su fidelidad no era enteramente a él como maestro, sino a lo que representaba.

Por otro lado, tenía espías en el Ministerio. Algunos usados por Imperius otros amenazados o coaccionados. Pero todo eso tenía un límite y muchos de ellos irían a Dumbledore pasado un tiempo o serían detenidos por los aurores. Los únicos que le quedaban eran Severus y Colagusano. Ambos estaban trabajando juntos en una manera más fácil de recuperar su cuerpo. Hace un año había revivido pero a duras penas y ciertamente estuvo al borde de la muerte más de una vez. Pretendía mejorar ese método ya que no confiaba cien por cien en él mismo.

Dumbledore podía vencerlo y casi lo hizo en el duelo pasado. Sin embargo el anciano estaba por encima de asesinar y eso era una debilidad. Sabía que no lo mataría pero también sabía que cualquier otro no dudaría en hacerlo y ahora con tan pocos mortífagos era un blanco fácil.

De momento se estaba concentrando en una guerra de guerrillas. Usaba a los hombres lobo para causar estragos en ciudades muggles al tiempo que Bella se encargaba de diezmar a la población mágica. Secuestros y asesinatos ocurrían diariamente y el Callejón Diagon pronto se vació de personas. Eso al menos contentaba un poco a Voldemort.

Ahora sin embargo atravesó las puertas de caoba que lo separaban de la sala donde se reunían. Entró, ganándose el silencio de los pocos seguidores que estaban allí. Sin mirar a ningún lado en particular añadió.

—¿Noticias? —un vocablo simple en su voz hizo que todos temblasen brevemente. Los ojos rojos del Señor Tenebroso se aproximaron a los rostros de los presentes.

Narcissa añadió—Greyback y su manada han asesinado a un pueblo entero en el sur de Inglaterra. Los aurores llegaron tarde, solo han tenido cuatro bajas…

El hombre lobo sentado al final de la mesa y con una capucha dijo—Espero más cenas como esa mi señor…las niñas estaban exquisitas—lamiéndose los labios que estaban partidos por dos afilados colmillos Observó a las dos mujeres en las sala mientras se relamía con placer incomodando a Narcissa. Una mirada de Bella hizo que parase.

Voldemort decidió halagar a la criatura y decirle—Pronto probaras sangre mágica Greyback. Lord Voldemort te proveerá de ella.

La mujer rubia al ver cómo su señor se apiadaba de la bestia mientras que a ella la denigraba por el fracaso de Lucius intervino diciendo—Me temo que…no podrá salir mucho más de paseo nocturno. Han puesto un premio por su cabeza—sacó un periódico y se lo entregó—Quince mil galeones por la cabeza de esa bestia.

—¡A quien llamas bestia zorra engreída!

—Crucio—un simple hechizo hizo que el hombre lobo aullase de dolor y cesase de incomodar a la bruja. Voldemort miró fijamente al hombre lobo y detuvo la maldición de Bella.

—Me temo que eso es un pequeño problema…aun así serás recompensado, Greyback. Confió en que podrás defenderte de los aurores.

Tartamudeando de dolor asintió brevemente mientras Voldemort fijaba su mirada de nuevo en Narcissa que había pasado de esposa trofeo a ser su portavoz oficial, para desgracia de la mujer.

—El callejón Diagon permanece desierto…Gringotts junto a Ollivander permanecen abiertos. El callejón Knockturn está mucho más transitado…un sinfín de criaturas oscuras quieren unirse, mi señor. Los dementores atacaron ayer residencias mágicas pero fueron repelidos. No hubo víctimas. Fortescue fue asesinado.

Un tímido Draco alzó la mano como si estuviese en clase de Transformaciones y dijo—¿No es ese el tipo de la heladería? No parece una víctima importante.

—No me quiso dar un helado—finalizó Bellatrix—amenazó con llamar a los aurores. Tuve que hacerlo—Draco miró temeroso a su tía.

—Podmore sigue en Azkaban pero pronto saldrá…Emmeline Vance fue asesinada hace días…Nuestros espías en la red flu consiguieron asesinar a tres aurores mientras iban a socorrerla. Bellatrix—está observó a su maestro seductoramente—decidió volar un puente de Londres, romper tiendas en el callejón e incluso atacar varios barrios muggles.

Voldemort miró al último de sus confidentes. Colagusano quien se postraba orgullos aunque se podía ver el miedo en su rostro. Sus pies y manos temblaban de miedo mientras miraba a su amo.

—Los avances no dan frutos. Snape sigue obsesionado con que no es necesario usar sangre de basilisco y veela para conseguir el efecto deseado en su alma…Pero creo que es la único forma mi señor.

Voldemort observó a Pettigrew brevemente y dijo—¿Crees que eres superior a Severus en pociones?

Tragó saliva y negó—No. No. Solo creo que un enfoque distinto…

—Puede que necesite tus conocimientos Peter, después de todo tú me ayudaste a hacer este cuerpo pero…eso no significa que estes calificado para modificar pociones complejas como Severus. Aun así—intentando evitar que Colagusano muriese del susto—tendré en cuenta tus…consideraciones. ¿Sangre de veela?

Colagusano dijo—Hay muchas en clubes de alterne en Knockturn. Solo debemos secuestrar a una.

Voldemort silbó dejando en claro que estaba de acuerdo—¿Sangre de basilisco? Si no es recuperado de su cuerpo, la sangre pierde la propiedad mágica…Me temo que mi basilisco ya ha perdido todo lo que una vez lo hizo útil. Sus ojos y su sangre ya han desaparecido. Todo por culpa tuya—miró a Narcissa.

—Mi Señor…Lucius no tenía idea de que ese libro se usaría para…—gritó de dolor cuando fue alcanzada por un maleficio.

—No hay que actuar cuando no se tiene ni idea—dijo Voldemort enfadado—Por suerte, aún hay algo de sangre de basilisco en uno de mis utensilios más sagrados. Uno que fue dejado a los Black y que se perdió hace años…

Narcissa se quedó pensativa mientras Bellatrix decía—¿El guardapelo de Slytherin? ¿El collar de Regulus? —matizó la rubia.

El Señor Oscuro asintió mientras decía—dentro de él no solo se haya un trozo de mi alma sino un vial de sangre pura extraída por el mismísimo Salazar…por desgracia el pequeño Regulus nos traicionó. Y mi collar se ha perdido.

Bellatrix rápidamente dijo—Lo recuperare mi Señor. Todo sea por usted—la mujer se hacía una idea del verdadero lugar de collar y de cómo Regulus pensó utilizarlo. Conocía a su primo pequeño. A pesar de ser un creyente de la causa no era un asesino y pronto se desilusionó. Pero, era inteligente…más que ella o que Sirius. Sabiendo de que se trataba usó el guardapelo para influir en el alma de algunos y así volver a la familia Black más poderosa que nunca.

Voldemort observó orgulloso a la mujer y confió en ella. Justo antes de que todo abandonasen la sala dijo—Vosotras no. Tú tampoco Draco, tengo una misión importante para ti—el chico miró a su señor y esté rápidamente apuntó con su varita al brazo del chico. Soltó un chillido desgarrador y pronto surgió el tatuaje. La marca tenebrosa quedó grabada en su antebrazo—Ahora eres un mortífago, hijo mío… Tengo una tarea para ti.

—¿Cuál? —dijo temblando de dolor y algo de miedo. Si bien se divertía torturando muggles o sangre sucia no tenía tanta maldad.

—Asesinar a Dumbledore—el chico abrió los ojos mientras Narcissa miraba al Señor Tenebroso con miedo visible—Tú Narcissa encargate de volver a controlar las bóvedas Black y Potter…usa a la chica Greengrass como quieras. Bellatrix ayudales a ambos. Confió en ti, Draco.

El Señor Tenebroso se retiró dejando a los tres anonadados. Narcissa miró visiblemente angustiada a su hijo y dijo con algo de temor de que alguien la escuchase.

—Hijo yo…estoy dispuesta a pagar el precio de la traición. Si prefieres irte con Astoria a Francia…

Draco ciñó su mirada a su madre y de un golpe la apartó tumbándola al suelo—Te equivocas madre. Mataré a ese viejo estúpido amante de los sangre sucias. Tan solo necesito ayuda con mi mente.

Bella rápidamente dijo—Puedo enseñarte Oclumancia.

—Bien. No confió en Snape para eso—dijo Draco—tan solo quiere la atención del Señor Tenebroso siendo un mestizo. Solo nosotros nos merecemos su atención—la detención de Lucius lo había vuelto más extremista. Desde el suelo una desesperada Cissy preguntó—¿De verdad crees que será tan fácil matar a Dumbledore? Ni el Señor Oscuro ha podido lograrlo.

Bella miró a su hermana brevemente mandándole una mirada doble. Por un lado había duda pero por otro la firme convicción y creencia en las habilidades de Draco y en los presentimientos de su señor.

—Si no lo logra al menos morirá con más honor que si el Señor Tenebroso lo mata—dijo Bellatrix rápidamente—No quiero que ocurra lo de Regulus, Cissy—ella había visto con sus propios ojos como el joven había sido ahogado por inferis y luego desgarrado.

Draco miró a su madre y a su tía. Visiblemente agobiado sacó su varita y apuntando a su madre dijo—¡De verdad piensas estúpida que me enfrentare a él en duelo! ¡Qué clase de Slytherin fuiste alguna vez madre! ¡No sabrá ni que lo golpeó!

Al menos se aliviaron de saber que no había perdido la cabeza. Incluso Bella sabía que Dumbledore era imbatible en duelo, si siquiera su maestro se atrevía a confrontarlo directamente. Narcissa en el suelo observó a su hijo y sollozando brevemente dijo.

—¿En qué se ha convertido? ¿Qué he hecho mal?

Bella optó por no responder y mirando a su hermana dijo—Ven. Vamos a visitar a Daphne. Estoy seguro de que te aliviará verla—sabía que su hermana se veía de alguna forma reflejada en aquella chica y le gustaba estar con ella. Aunque fuese como preparación y tortura psicológica.

—Solo quiero recuperar a mi hijo—indicó la mujer asemejándose a una niña pequeña. Bella sonrió brevemente mientras añadía—Y yo quería que Sirius hubiese muerto en el Ministerio…no se puede tener todo en la vida.

Tragando saliva dijo—Ibas a…matarle… ¿esa noche? Es familia Bella.

—No quiero hablar de eso. Vayamos a ver a Greengrass—dijo ansiosa por ver a su ahijada favorita—Draco ya está en camino.

Eso hizo que Narcissa se reincorporase y dijese—¡Ha ido a ver a Astoria! ¡No jodas! ¡La va a matar!

Bella simplemente la ignoró diciendo—No tiene agallar para matar. Como su padre—con desprecio en la voz—No te preocupes…la enferma estará bien. El sexo te ayuda con el estrés.

La bruja rubia agarró un bote de polvos flu y dijo—Con el estrés no con una enfermedad casi terminal. Dios mío…—dijo casi sollozando—ni el Señor Oscuro pudo destruir esa maldición de sangre. Esa niña tiene los días contados. Y si Draco la sigue follando así…me temo que estamos acortando sus días de vida.

—Al menos morirá con un orgasmo…muchas darían su vida por morir así—paró a mirar a su hermana y dijo—¿Por qué te preocupas tanto por ella? Tú misma fuiste follada con más o menos la misma edad.

Narcissa se estremeció y dijo—Yo estaba sana y Sirius no fue muy brusco cuando me tomó. Nunca me lo hicieron duro hasta que me case con Lucius…Siempre pensaron en mí…yo era como una reina—dijo recordando tiempos pasados.

—Conmovedor sin duda—dijo asqueada Bella—Mientras no toque a Daphie el plan no se verá comprometido. Necesitamos su himen intacto…El resto es prescindible.

—Alexandra es mi amiga y no quiero que Astoria muera sin ningún motivo—dijo Narcissa con convicción.

—Pues convencela para que ella se ofrezca y tomé la follada de su hija…así podrá salvarla de los pollazos del chico—lamiéndose los labios con anticipación. Se metió en la chimenea como su hermana y ambas fueron engullidas por fuego verde para aparecer en la casa de Greengrass.

Narcissa saludó a su amiga con alegría mientras Bella ni siquiera se paró a intercambiar un saludo respetuoso. Rápidamente indicó—¿Daphne?

Alexandra dijo—En su cuarto. Draco ha venido hace unos minutos…parecía furioso ha ido a buscar a Daphne—Narcissa rápidamente levantó su varita y dijo—Accio Daphne—la chica salió volando hacia ella vistiendo poco más que paños menores rotos. Su ropa parecía hecha jirones y ella lloraba mientras intentaba taparse con las manos. Tenía señales peligrosas así que su madre rápidamente al mirarla dijo.

—¿Draco? ¿Él te hizo esto?

La chica asintió brevemente pero Narcissa no se paró a dialogar con su amiga. Lanzó un encantamiento y confirmó la virginidad de la bruja. Más tranquila dijo—Está bien. Solo ha sido un arrebato de pasión. Tu hija es muy atractiva y a los hombres pues…ya sabes. Nosotras hablaremos con Draco tranquila—intentando tranquilizar a la chica.

Alexandra parecía convencida tras el hechizo y dijo recordando viejos tiempos—¿Te acuerdas de Sirius? Dios—parecía feliz de recordar tiempos en su juventud—Parecía un bebe…se lanzaba a los pechos de una forma—se lamió los labios con sus recuerdos.

Bellatrix dijo rápidamente—Todos los hombres son iguales, Alexandra…nosotras les provocamos con nuestras bellísimas apariencias—mirando a Daphne juzgándola.

—Sirius sigue teniendo predilección por los pechos—indicó Cissa—¿No habéis leído el profeta?

—Pensaba que estabas de luto tras lo de Lucius—indicó la madre de Daphne haciendo que ambas brujas la observasen con algo de seriedad.

Bella observó a su hermana. Está, rápidamente recompuso su máscara de frialdad y mirando a su amiga dijo—Estar deprimida Alex, no me impide leer—no lo dijo de forma muy amigable y la mujer se dio cuenta rápidamente. Sin embargo todo iba a ir peor cuando harta de aquella charla inútil, la bruja morena se adelantó a ver a Draco.

Cissa observó cómo su hermana se marchaba y mirando a Alexandra dijo—Tranquila. Esto tiene fácil solución—mirando como estaba Daphne—Fregotego—limpió las lágrimas y luego con otros movimientos de varita fue puliendo el maquillaje y el pelo de la chica—Evanesco—desaparecieron todas las manchas—Reparo—consiguió que volviese a su apariencia normal.

La madre al ver tal excelente trabajo dijo—¡Impresionante Cissy! ¡Eres una maestra en Encantamientos!

La mujer se sonrojo y dijo—Gracia querida. Ahora Daphne…tenemos que hablar. De mujer a mujer—sonriendo descaradamente. La chica captó una mirada tenebrosa que la hizo temblar de nuevo. Aun recordaba los días que había pasado entre las piernas de ambas comiéndoles el coño o siendo ultrajada por unos dildos anales.

Bella llegó rápidamente con Draco esgrimiendo su miembro algo húmedo. La mortífaga caminaba sin siquiera pensar en la desnudez de su sobrino. Narcissa miró a la cara a su hijo y dijo.

—¿Cómo ha ido la cosa?

Antes de que pudiese responder, Bella dijo—Ha estado follando a Astoria…parece que no fue suficiente y lo intentó con Daphne…por suerte no llegó a nada.

Draco dijo—Solo intentaba relajarme madre. Astoria es mi esposa, puedo hacer con ella lo que quiera. Y esa—miró a Daphne—me ha estado molestando en Hogwarts. Se merece un cambio de actitud.

Daphne se contrajo con miedo al ver que la miraba con odio y lujuria. Narcissa rápidamente alzó su varita pero Bella fue más rápida y severa—Crucio—la maldición hizo que Draco acabase en el suelo sollozando de dolor. Tras un breve ataque eléctrico, la mortífaga dijo.

—Ser mortífago te va a abrir muchos coños pero ese—señalizó a Daphne protegiéndola—ese no te pertenece. Ella no es tuya. Su sangre no está por debajo como la de Parkinson. Merece respeto.

—Ella se lleva bien con Potter—dijo el chico intentando razonar con su tía.

—Por ello es importante idiota—le dijo su tía. Sonriendo con algo de placer dijo—Si quieres un coño verdadero yo te ofreceré uno—Draco miró a su tía con ansía pero está rápidamente ató a la madre de Daphne y mirando a su sobrina dijo—Puedes usarla como te apetezca. Está zorra merece algo de educación. Tratala como te gustaría tratar a Astoria…ella puede soportarlo.

Narcissa rápidamente vio como su hijo ponía a su amiga a cuatro patas y empezó a penetrarla duramente. Bella rápidamente vio a Daphne y dijo—Espero que observes cada detalle del espectáculo…queremos que Potter se encame contigo y para ello debes ser…

—Sensual—dijo Narcissa rápidamente.

—Sexual—acotó Bella regañando a su hermanita—Ser guapa no lo es todo. Mira a Bones…ella no es más pura ni más guapa que tú. Pero esos melones hipnotizan. Debes darle algo mejor. Observa detenidamente—ambas hermanas agarraron a Daphne y la obligaron a ver cómo Draco Malfoy penetraba a su madre bruscamente.

Fin