Título: Contigo.

Fandom: Haikyuu.

Pareja: UshijimaxAone.


Advertencias:

•Canon Divergente.

•Fluff BoysLove.

•CrackShip.

•Posible Ooc en algunos personajes.

•Personajes no son míos, son de Haruichi Furudate.

Canción Inspirada: Just One Day-BTS(Siente El Amor).

One Shot parte del evento Magic Shot del grupo Club De Lectura.


Sinopsis:

Era la primera vez que ambos se sentía de esa manera, para otras personas la solución seria confesarse, pero para Aone y Ushijima no era así. Si Ushijima es malo para la comunicación, Aone es peor. Por ahora solo pueden fantasear con cursilerías.


Parte Única.


Ushijima le parecía una perdida de tiempo en ir a ver los partidos de voleibol de otras escuelas, piensa que en ese tiempo lo puede invertir entrenado y así mejorar sus habilidades. No obstante ante la insistencia de Satori, a la final aceptó.

—¡Quiero ver su famoso bloqueo! —exclama un emocionado Satori, en camino a donde sería aquel partido.

Shiratorizawa no se había enfrentando contra Dateko(Date Tech), a raíz de varias situaciones y si lo hicieron, Ushijima no estaba jugando o fue antes de que entrara a dicha escuela. El caso es que actual Shiratorizawa y actual Dateko, no habían tenido ese gusto por un encuentro. Ushijima no mostraba ni el más mínimo interés en lo que habla su compañero-amigo, solo quiere irse a su casa o correr un rato.

—Oh, ya llegamos —anunció emocionado y tomo la muñeca de Ushijima prácticamente arrastrándolo con él.

Fue cosa del destino o una simple coincidencia, pero al momento de entrar al lugar, los ojos de Ushijima se posaron en un jugador de dicha escuela; alto, rostro inexpresivo y de cabello blanco. No mentiría al decir que logró impresionarse. Dateko es de los mejores equipos que hay en la prefectura de Miyagi, pero jamás le fue de su interés, ahora ve que tan equivocado estaba.

Satori seguía hablando hasta por los codos y en ocasiones tirando de su muñeca para entrar más en la multitud de las gradas, pero Ushijima estaba en otro plano. No fue el juego del equipo, sino por cierto jugador que sus ojos captaron a la primera que entro al sitio. Se sintió extraño; inquietó o ansioso. Sin saber el porqué, pero podía intuir que se debía a ese jugador.

—¿Quién es? —preguntó señalando con disimulo a ese jugador.

Escuchó a Satori reír y aplaudir al tiempo, ante de responder:

—Takanobu Aone de primer año.

En definitiva ese nombre a Ushijima jamás se le iba a olvidar. Sabe que ese interés que siente por Takanobu Aone, es muy distinto al interés deportivo que siento por Oikawa. Aone lo siente diferente y por primera vez se siente tan… extraño por otra persona.

. . .

Dateko celebraban su triunfo. Nunca era fácil ganar, pero a finalizar siente esa gran satisfacción de haber hecho las cosas bien en el campo. La combinación de los de primer año y los de segundo, le hizo un bien al equipo, el capitán no pudo estar más feliz por su muchachos.

Aunque solo uno de Dateko, su atención se encuentra en otra parte. Bien que no es muy expresivo y apenas si lo habían oído hablar, pero verlo tan distraído si que es raro.

—Hey, Aone —llamo Koganegawa a su compañero distraído.

Aone tan solo lo volteó a mirar, alzando una ceja confundido.

—Te veías muy fuera de si, ¿Estas bien? —pregunto poniendo una mano en el hombro del más alto quien asintió.

Koganegawa es alguien muy extrovertido, más no presiona a su compañero en hablar más de lo que él quiere. A veces asegura que Aone es demasiado tímido y por eso se reserva en hablar más de lo necesario para no captar mucho la atención del resto.

—¿Son de Shiratorizawa? —pregunta Aone, antes de que Koganegawa se vaya y no pueda resolver esa duda.

—Si son, es extraño verlos en partidos, sobretodo al alto… —dice ladeando su cabeza a un lado, haciendo memoria de sus nombres—. ¡Eso! —Recuerda—. Pelirrojo Satori Tendō y el alto Ushijima Wakatoshi.

Aone se quedo pensativo, aun mirando hacia donde se fueron los dos de Shiratorizawa. Ese nombre «Ushijima Wakatoshi», no lo olvidaría. No entiende la razón, pero algo en él quiere volver a verlo.

………….

Los días pasaron y como si fuese cosa del destino, ambos se encontraron en un supermercado. Lo raro es que Ushijima siempre iba ahí y por el lado de Aone también, pero nunca había visto al otro a excepción de ese mismo día. Y para volver más extraña la situación, ambos había tomado la misma caja de leche al mismo tiempo.

—Lo siento —mencionó Aone y quito su mano, se dio la vuelta y se fue lo más rápido que pudo dejando a Ushijima sin decir nada.

Ushijima no pudo hablar y Aone, una vez que salió del supermercado se sintió agitado y nervioso, no era por casi correr, sino por la vergüenza; se equivoco de caja y agarro la de la leche, en vez de la de jugo.

Si uno era pésimo para comunicarse, el otro es peor.

. . .

Después de aquel momento del supermercado, Aone y Ushijima se volvieron a encontrar en distintas ocasiones hasta corriendo por la mañana, pero no intercambiaban palabras, solo miradas.

Ushijima se sentía un tanto ridículo por sus extrañas reacciones y por esa rara necesidad de decirle aunque sea un «Hola», pero las palabras se le quedaban en la punta de la lengua. Por el lado de Aone, no había tenido un interés aparte del voleibol y las pegatinas que le gustaba coleccionar, pero ahí estaba queriendo hablarle al de Shiratorizawa, pero se arrepentía porque no quería decir algo que pudiera hacer enojar al otro.

………..

Cuando llego la época de exámenes y partidos, es donde ahí cortaron sus encuentros que nunca cruzaron palabras.

—Ushijima no esta concentrado —observa Goshiki.

—No lo molestes, también puede tener sus momentos en las nubes —comentó Semi, tratando que Goshiki no se metiera en donde lo han llamado.

Ushijima escuchó la pequeña "conversación" de sus compañeros y le dedico una mala mirada, para luego salir del gimnasio excusando que iría al baño.

—¡Auch! —se quejo Goshiki al recibir un golpe de Shirabu como reprocho y quien recién se había acercado, pero había escuchado todo.

—Solo déjalo, ni Satori se mete en sus asuntos. —Shirabu sigue regañando al par, acto seguido inicia un discusión con Goshiki y Semi tan solo se hace a un lado, sin agregar nada.

Lo cierto es que Ushijima no se retiró por dicha "conversación", solo que recordó a Aone. Le cuesta aceptarlo, pero sin conocerlo siente que le gusta y quiere sólo pasar un día a su lado, tal vez un «Hola» o un «¿Cómo estas?» podrían ser suficientes.

—Tan solo un día juntos —lo pensó en voz alta y por suerte ni había nadie quien lo haya podido escuchar.

. . .

Mientras que en Dateko(Date Tech), Aone no tenía entrenamiento hoy y en los momentos de receso le gustaba pasarla sólo, pase que a veces Koganegawa se sentaba a su lado u otros del equipo le invitaban a comer juntos.

Aone vio a una pareja de tercer año tomados de la mano mientras de reían, bajo su miraba y observó su mano por un tiempo, a su mente se le vino la imagen de Ushijima sosteniéndola y de inmediato deshizo ese pensamiento. No le parecía nada atractivo fijarse en otras personas y hasta en cierto punto le es indiferente, pero con Ushijima sin llegar a conocerlo, le gusta y no sabe como seguir sobrellevando eso.

—Aone anda raro, pero no quiero hostigarlo de preguntas —dice un preocupado Futakuchi.

Todos en el equipo, sean cercanos o no a Aone, saben que deben darle su espacio. Aone no es intimidante como las personas asumen a conocerlo a distancia, es todo lo contrario y los de Dateko lo saben.

Mientras que Aone sigue sin saber que hacer para que Ushijima no aparezca más en su mente, no sabía que gustar de una persona era tan agotador y vergonzoso. Tampoco quiere comentarle eso a alguien, porque no cree tener ese valor de hacerlo.

Por primera vez deseo que otra persona le sostuviera de la mano y pasar un día agradable juntos, sin pensar en entrenamientos, ni estudios. Solo ellos dos y nadie más. Que complicado era sentirse así.

…………

Los días pasaban y cada vez los sentían eternos. Ushijima y Aone, no coincidían en sus horarios de entrenamientos personales, ni en el supermercado, ni tampoco en enfrentamientos de equipo.

Ya Ushijima no se encontraba distraído, pero si extraño y en esta ocasión fue Satori quien se involucró, pero no obtuvo respuesta alguna.

A este punto Ushijima cree que gustar de otra persona, es la cosa más extraña e incomoda que pudo pasarle. El querer estar un día con él o solo poder verlo una vez, seria más que suficiente, ni pide mucho solo estar a su lado y nada más. Y si clasifica para representar en las nacionales a Miyagi, el tiempo se extendería en no verlo y eso que si le pone de muy malhumor.

En ocasiones sale a trotar más temprano y se queda más de lo usual a la espera de Aone, pero no lo ve. Mientras que Aone va más seguido al supermercado, teniendo ese esperanza de ver al otro, pero tampoco se lo cruza.

Un deseo compartido, es tener un momento a solas y posiblemente no les gane sus nulas habilidades de socializar. O si pudieran tener un día para ellos dos, tal vez en el trascurso del día podría hablar, tomarse de las manos-aunque eso para ambos sería apresurado, más no quita las ganas de esa pequeña acción-, tomar o comer algo y pasar un día agradable así no haya confesiones de amor. Un día seria suficiente para los dos, pero eso se ve tan imposible y lejano.

………….

Los días pasaron, así mismo las semanas y Karasuno se enfrentó contra Dateko, partido que Ushijima iba a ir a verlo, pero no pudo por entrenamiento. El resultado final fue Karasuno vencedor. Poco después y la racha buena que tenía Karasuno, llego al momento de definir quien iría a representar a Miyagi en las nacionales, el enfrentamiento era entre Shiratorizawa y Karasuno.

Aone quería ir, ya que Futakuchi y Koganegawa iría a ver desde el principio, los demás de Dateko llegarían a la mitad del partido, pero Aone no pudo ir porque pescó un resfriado.

Karasuno versus Shiratorizawa, fue de los mejores enfrentamientos que pudo tener en los últimos partidos en Miyagi, pero a la final ganó Karasuno con mucho esfuerzo, eliminando a Shiratorizawa.

—¡Es mi fin! —Dramatizó Satori, aunque si le dolía haber perdido en su último año.

—El próximo año ganaremos y el triunfo será por los de tercero —dijo Ushijima, mirando hacia donde estaba los de Dateko, pero no vio a la persona que quería.

—El próximo año serás de tercero. —Hizo puchero y pico con un dedo el brazo del otro.

Sentía un sentimiento agrió al perder y más ver a todo Dateko, menos a Aone.

. . .

Al los dos días, Aone se sintió mejor y quiso ir a caminar un rato, por sus compañeros se entero que ganó Karasuno. En esos momento le gustaría tener algún tipo de cercanía con Ushijima y así intercambiar algunas palabras por mensaje.

Tan perdido en sus pensamientos que no notó cuando chocó con alguien, retrocedió un poco, sin ver el rostro de la persona, pero si fijarse que seguía de pie. Hizo una reverencia delante de la otra persona.

—Lo siento. —Se disculpó, normalmente no le pasa eso y cuando pasaba la gente huía por "miedo". Y si, Aone es consciente que muchas personas creen que es intimidante.

Una vez que alzo su mirada, se encontró con Ushijima que lo observaba con una expresión ¿seria? ¿Enojado? No sabe, pero siente que no le agrada lo que paso recientemente.

—Esta bien —contestó Ushijima, a lo que el otro soltó un sutil suspiro.

Ninguno se movió del lugar, cada uno tenía su batalla interna en si hablar o no. En esos momentos es que muy en el fondo, se reprochaban al estar tanto tiempo concentrados en el voleibol y no en socializar un poco más. Aunque no son culpables, ninguno pensó que llegaría el día que les gustará alguien.

—¿Quieres trotar conmigo? —propone Ushijima, al sentir un poco de valor al relacionar el entrenamiento con querer pasar tiempo al lado de Aone.

—Claro. —Acepta seguido de un asentimiento.

No planeaba correr, ni trotar debido que recién estaba saliendo de un resfriado, pero no podía negar esa invitación.

Ninguno de los dos volvió a intercambiar palabras con el otro, más que ser incómodo, era cómodo. Para los dos que casi no hablan, solo lo justo y necesario, estar en silencio no es incómodo, ni un problema en realidad. Simplemente ambos empezaron a trotar al lado del otro y por momentos uno miraba al otro, sin que el contrario se diera cuenta.

—Sé tu nombre —comenta Ushijima, terminando de trotar seguido del contrario.

—Yo también, sé tu nombre —afirma Aone, hasta el mismo sorprendiéndose por tantas palabras dichas en poco tiempo.

Otra vez volvió al silencio, pero esta vez más que todo Ushijima pensando que podría hacer para que Aone no se fuera. Y Aone pensando en si irse antes de hacer algo que incomodará al otro o quedarse.

—¿Te gustaría tomar algo? —pregunta, como un rescate e impedimento que Aone se vaya.

—Algún jugo cítrico —contesta, sintiendo que entre más pase con Ushijima, menos se siente nervioso.

Aceptar esa invitación, fue la raíz para que pasarán el resto del día juntos, tal como ambos lo desearon en días anteriores.

Los silencios entre los dos fueron menos y las palabras más. Ushijima a pesar de lo serio que lucía, era torpe para algunas cosas muy simples, mientras que Aone es tímido. Bien que ambos se gustaban, pero a la distancia, ahora tenían esa oportunidad de conocerse, aunque un día no sería suficiente.

Caminaron, comieron y compartieron anécdotas de sus partidos o de su infancia. Pasaron una mañana agradable, una tarde mejor y una noche fresca. Comiendo bolas de arroz, fueron a un parque dándole fin al día de hoy y hasta intercambiaron números. La luna estaba bonita, llena y muy brillante, dándole ese toque hermoso al cuelo decorado con estrellas.

—Fue un día bueno —dice Aone y Ushijima lo confirma asintiendo.

Quisiera pasar más días así juntos, solo pidieron un día y se les concedió, puedo que para otras personas fuera poco, pero para ellos es más que suficiente. Ese día lo recordarían siempre.

—Aone —llama la atención del otro, no quería quedarse con eso hoy, así que tomo el valor del mismo que lo hace en sus partidos y se confesaría. Nunca se imaginó en esa situación.

Aone quito su atención de la luna y la puso en Ushijima.

—Me gustas, pero quiero conocerte más —se confiesa Ushijima.

Nadie, ni siquiera su familia había visto a un Aone con sus mejillas rojas. Era la primera vez que alguien se le confesaba y más si esa persona era quien le gusta. No se esperaba eso, ni entendía cuando sucedió, pero sabe que no fue por ese día. Trago grueso, inhaló y exhaló con fuerza, antes de que Ushijima volviera hablar. Aone dijo:

—También me gustas, desde que empezamos a coincidir en lugares.

Ahora fue el turno de Ushijima sonrojarse, juraría que su equipo lo viera así no le dejarían de molestar por un largo tiempo. Que la persona que te gusta corresponda a tus sentimientos, pasa muy poco y ahora mismo se siente muy afortunado por eso.

—Debemos conocernos mejor, creo que fue desde ese día —dice, a lo que Aone asiente.

Obteniendo el permiso silencioso de Aone, Ushijima toma ambas manos de Aone entre las suyas. El tamaño de sus ambos eran similares, pero las de Ushijima eran más grandes y cubría mejor las del contrario, no dijeron más nada, pero sus sentimientos estaban claros. Ambos son conscientes que deben darse la oportunidad de conocerse más y posiblemente en un futuro llegarían a tener una relación formal, el hecho que sean chicos eso ninguno por suerte se lo cuestionó, son cosas y de las pocas-tantas que tiene en común, es no darle tanta vueltas a cosas de ese tipo, tal vez sus amigos y compañeros no les caería en gracia, pero por el momento no se preocuparía por cosas de futuro que no han pasado.

Iluminados por la luna, acariciado por la fresca noche y los dos por fin estuvieron juntos y confesaron sus sentimientos. Vivirían su primer amor paso a paso, sin acelerar nada y seguiría mejorando su nivel deportivo.

Al menos ahora saben los sentimientos del otro y los próximos días, semanas y meses serán una etapa bonita que vivirían, independiente si será duradera o temporal.

Fin.