Bueno, hace tiempo que no publico nada en este libro y pensé en traerles este capítulo que descarté en su momento para Gojohime week 2021.
Espero les guste ️ en especial si les gusta la idea de un Gojo adolescente celoso.
La temática se llama: The Osama Game o conocido como "El juego del rey" quizás lo hayan visto o escuchado por ahí en algún anime.
La temática de dicho juego es muy simple, en un palillo se escribe la palabra "Rey" y en todos los demás se escribe un número del 1 al 10 (depende de la cantidad de personas a jugar, pueden ser desde 4 personas hasta 6 o más)
Quien saque el palito con la palabra "Rey" es quien da las órdenes a los demás. Ejemplo: "No.1 dale una cachetada a No.5" o "No.2 debes beberte toda esa soda" o "No.6 corre desnudo por el cuarto"
Es algo así como un "Simón dice" pero japones.
Si nunca habían escuchado del juego, no se preocupen, una vez lean el capítulo hasta quizás se animen a jugarlo con un grupo de amigos.
Disclaimers: El siguiente capítulo contiene menciones a consumo de tabaco y alcohol.
También se hace mención a la relación Senpai-Kohai (Superior escolar - Menor de edad)
Capítulo con leve lenguaje inapropiado y situaciones levemente sexuales.
Espero lo disfruten ️
El Juego Del Rey (Osama Game)
Todo comenzó cuando Mei y Utahime regresaron ya tarde en la noche de una misión que duró casi todo el día.
Pero al entrar a la sala común, se encontraron con una inusual sorpresa.
Observaron como Shoko, Gojo, Geto, Nanami y Haibara estaban en una "especie de pijamada" con demasiada comida chatarra, latas de refrescos y todo lo clásico para comer en una desvelada.
Incluso Geto y Shoko habían metido algo de alcohol y cigarros a escondidas de los maestros.
Pero lo que más les llamó la atención a esas dos chicas, es que esos aun adolescentes estaban a punto de iniciar un "juego de reto" japones.
—¿Qué demonios están haciendo? — pregunto Utahime con una de sus manos en la cadera y con la otra, despejaba el humo del cigarro que le había penetrado en las fosas nasales.
—¿Qué no es obvio? ¡Estamos en una pijamada! — respondió Gojo con tal alegría antes de darle un sorbo a su lata de soda.
Mei Mei soltó una leve risita ante tal respuesta de su kohai.—Se nota que se están divirtiendo — contesto al ver las latas de soda y cerveza alrededor de ellos. Al igual que todos los empaques de comida.
—¡Saben que esto está prohibido! ¡Si el director los descubre, pueden ser expulsados! —Utahime cruzo sus brazos sobre su pecho — ¿Y Bien? ¿De quién fue la idea? — Pregunto molesta, aunque por dentro ya sabía la respuesta.
Todos apuntaron al joven de cabellos blancos, quien torció la boca ante tales dedos acusatorios.
—¡Traidores de Mierda! ¡Todos ustedes también estaban de acuerdo con esto! — Protesto Gojo.
—En realidad, tú nos arrastraste hasta aquí en contra de nuestra voluntad...— contesto Nanami con una leve mueca.
—¡Como siempre Gojo, estas estúpidas ideas tuyas que van contras las reglas de la academia! — regaño Utahime con ambas manos en la cadera.
—¿Y qué? ¡No se es joven toda la vida y no sabes cuando será la última vez que pasaras tiempo de calidad con tus compañeros! — Gojo deslizo suavemente sus lentes negros por el puente de su nariz para mirar retadoramente a Utahime —¿O acaso nos vas a acusar a todos con el director? ¿Acaso te vas a convertir en una "soplona"? — dijo con maldad. — ¿Sabes Utahime? Nadie quiere a los "Soplones" —
Aquellas palabras le hicieron hervir la sangre a la Miko. —¡Me largo de aqui! ¡Eres un maldito infeliz! ¡Yaga se va a enterar de esto!—
Shoko rápidamente intervino, no sin antes lanzarle una mirada de furia a Gojo por hacer enojar a la única alumna a la que Yaga creería ciegamente en sus palabras y aquello podría significar demasiados problemas para todos.
Se levanto y tomo a Utahime de la muñeca. —¡Espera senpai! ¿Qué tal si ustedes también se nos unen en esta pijamada? Trajimos algo del alcohol que te gusta y apenas íbamos iniciando con la velada— le tomo cariñosamente de ambas manos como solía hacerlo entre ellas.
—¿Gustan unírsenos? — Geto también intervino con su amable sonrisa —Además, esto podría ser considerado como una forma de pasar tiempo de calidad con nuestras queridas senpais antes de que ya no las veamos más seguido debido a sus misiones, ¿No es así? Todos podríamos divertirnos—dirigió su mirada hacia Gojo —¿Verdad Satoru? — Lanzo una indirecta.
—Si como digas — contesto el albino de manera indiferente antes de aplastar una lata vacía en su mano.
—¡Yo si estoy de acuerdo con Geto kun! — Respondió Haibara amablemente, en cambio, Nanami mejor guardo silenció. — ¡Además, seria divertido y de paso muy enriquecedor convivir con ustedes dos! — termino de decir el kohai más joven.
—¡Y llegaron justo a tiempo! Apenas íbamos a iniciar con los juegos "típicos" de estas pijamadas y como dijo Shoko, traemos estas deliciosas bebidas y exquisitas frituras — Geto les ofreció amablemente aquellas bebidas y también les hizo un campo a su lado.
Aquel pelinegro, les mostro un six de cervezas, aquellas que eran la bebida y marca favoritas de Utahime, a la cual por dentro, se le habían hecho agua a la boca al ver aquellas latas.
—Yo si me les uniré a esto — Decía Mei Mei sentándose en el suelo, entre el espacio en medio de entre Geto y Gojo.
—¿Es en serio que te les unirás? ¡Sabes que es irresponsable por parte de nosotras unirnos a este tipo de actos clandestinos y no reportarlos! — Cuestiono Utahime levantando una ceja.
—Si, lo se, pero no me importa, yo sólo quiero divertirme un rato — la pelo plateado elegantemente tomo una lata de cerveza — Y si todo está comida es gratis y la bebida no tuvo que salir de mi bolsillo, es mucho mejor para mi — Decía sacando también un cigarrillo de una cajetilla que estaba cerca suyo, el cual, Geto amablemente le ayudo a prender con su encendedor.
—Además, los niños tienen razón Utahime, no sabemos cuándo todos volveremos a estar así de reunidos y podamos convivir de esta manera y quizás esta pijamada resulte divertida, sí que nos hace falta relajarnos después de nuestra misión de hoy y que mejor que con nuestros Kohais favoritos — miro a Gojo y a Geto con un toque de coqueteo.
—¡Así se habla Mei, tú además de ser fuerte, sí que eres divertida! — Gojo le devolvió la mirada coqueta, para después girarse a mirar a Utahime con un toque de persuasión —Quizás eso te convierta en mi senpai favorita — soltó aquello con una gran sonrisa.
Utahime sabía que aquella pijamada estaba mal, pero a la vez, sentía que quería divertirse un poco y de paso, desde cuando traía ganas de beber una cerveza muy fría, esto debido a que sus misiones recientes, le habían impedido ir a algún bar a tomar o mínimo ir a comprar aquella deliciosa y espumosa bebida debido a su tan apretada agenda de trabajo.
Pero al mismo tiempo, su "moralidad" la hacía dudar, ya que ella como la ya casi "adulto responsable" que se supone que "era", debía reportar aquellos malos comportamientos que iban en contra el reglamento escolar.
—¡Por favor Senpai! ¡Únete a nosotros! — suplico Shoko, mientras le hacía unos tiernos ojos. —Prometemos comportarnos... Además, ya estábamos por comenzar a jugar "el juego del rey"— realmente le rogaba al cielo porque Utahime aceptara.
Aquella miko solo suspiro. —De acuerdo, me les uniré solo por esta vez, ¿Qué es lo peor que podría pasar?— respondió mientras dejaba que Shoko la guiara a aquel circulo tomándola de la mano.
Y así, Utahime termino siendo arrastrada por Shoko y por la deliciosa cerveza.
¿Qué es lo peligroso de jugar el juego del rey?
Esa pregunta se puede responder cuando tienes amigos Idiotas, borrachos y calientes.
—¡Bien!— dijo Shoko exhalando el humo de su cigarro — será un Rey y 6 números. Ya se saben las reglas, quien saque el palillo con la palabra Rey puede dar tres órdenes o preguntar lo que quiera sin pudor y sin excepción, quien no cumpla los retos saben que recibirá un castigo peor... Así que — revolvió aquellos palillos en las palmas de sus manos.
—¡Listo, escojan! — comento poniendo su puño en medio de aquel circulo de gente y uno a uno fueron sacando los palillos.
—¡Soy la Reina! — comento Mei muy feliz.
Y en aquel momento empezó el juego
—Bien, comencemos... mmmm — decía pensando en que reto poner mientras miraba con malicia a todos los demás presentes y su mano acariciaba su barbilla.
—¡Ya se con que comenzar! No.3 le dibujaras un lindo dibujo en la mejilla a no.6— Ordeno Mei.
—¡Jajaja! ¡Me alegro de ser el número tres!— comentó Gojo en una risa de alivio, mientras se levantaba muy feliz de su lugar para ponerse en medio de aquel circuló.
En aquel momento Nanami también se levantó y no le quedo de otra que poner su mejilla derecha, su rostro todo fruncido delataba demasiada molestia frente a aquel albino.
—No te preocupes Nanami, te dejaré un bellísimo dibujo, ¡sabes que soy todo un artista! — comento Gojo tomando el lápiz delineador de ojos de Shoko, el cual les había prestado a falta de plumón.
—¡Solo hazlo ya!— grito Nanami fastidiado.
Y así, con todos sus dotes de Picasso, Gojo le dibujo un bello pene en la mejilla a Nanami y en todo aquel proceso, Gojo solo se reía a carcajadas.
Utahime tomo un poco de la botella de alcohol que tenía Shoko a su lado. Tenía que tomar valor por si a ella le tocaba ser la víctima en el siguiente reto y que, conociendo a Mei Mei, sabía que aquella chica podría ser muy lasciva a veces.
La hechicera miro curiosa a sus demás victimas que aún le faltaba por elegir en ese momento.
Aquella platinada pensó con detenimiento y detuvo su mirada con curiosidad en sus demás compañeros una vez tuvo el reto y los números en la punta de su lengua.
—¡Número dos y número cuatro! Quiero que intercambien una prenda de las que traen puestas— ordeno Mei.
—¡¿Qué?! ¿Es en serio?— Dijo Utahime toda sorprendida por aquel reto.
—Fu fu fu, lo es querida, quiero que le des tu hakama a Haibara y que él te de su chaqueta— dijo Mei sonriendo, mientras su pecho subía y bajaba en una risita burlona.
En aquel momento Utahime solo resoplo. Más apenada que nada se levantó de su lugar y se fue quitando su hakama rojo, desatando con delicadeza aquel listón que sujetaban aquella prenda desde sus caderas, mientras maldecía mentalmente a su compañera por aquel reto.
—¡Mucha ropa!— grito Gojo algo excitado por ver aquello, mientras admiraba aquel acto, llevándose algo de chocolates a su boca. Deseando ver la piel de Utahime. "Si tan solo pudiera tocarla", pensó.
En cambio, Nanami por respeto a esa chica, solo miro hacia el otro lado mientras su senpai se despojaba de aquella prenda.
Mei miro con curiosidad y sin despegar su vista de aquella bonita chica, deleitándose con el cómo su compañera se desvestía.
Shoko ya estaba acostumbrada a ver a Utahime con poca ropa, así que ella ya sabía como era el cuerpo de esta por debajo de todas sus prendas.
Quien también parecía hipnotizado por aquello, era Geto, quien no quitaba su mirada de su senpai e imagino un poco el cómo sería verla desnuda.
—¡Cállate imbécil!— maldijo Utahime con las mejillas teñidas de rojo debido a la pena. Poco a poco se fue quitando ese hakama, deslizándolo con facilidad de sus caderas y agradeciendo al cielo que debajo de esta prenda roja, las mikos siempre tenían una camiseta muy larga de color blanca que llegaba a veces hasta las rodillas y dejaba a la imaginación las prendas íntimas de estas que podían o no asomarse entre la abertura de la camiseta.
—¡Ten Utahime senpai!— dijo Haibara algo apenado por ver así a su superior y de paso, este gentil chico le paso su chaqueta.
Y esta sin más le entrego su hakama.
Con cuidado Utahime se sentó en el suelo con miedo a que su camiseta se abriera. Una vez sus muslos tocaron la fría madera, esta se cubrió las piernas con la chaqueta de Haibara.
—Puff, que decepción — comento Gojo en voz baja, ya que él quería ver a Utahime con menos ropa o mínimo quería comprobar si llevaba ropa interior.
—Por último, No. 5, quiero que me des un muy buen masaje en mis hombros— Ordeno Mei con una sonrisa y mirando a Geto, pensando que aquel número era ese chico, su kohai favorito, mientras quitaba su sudadera y dejaba al descubierto su blanca camiseta.
En cambio, se llevaría una pequeña sorpresa y "decepción" al ver a Shoko ponerse de pie y caminar hacia ella.
—Bueno, al menos sé que tu harás un buen trabajo dándome un masaje — comento Mei con una leve sonrisa.
—Claro que hare un buen trabajo, porque mínimo yo si se tocar adecuadamente a una chica — Shoko sonrió al decir aquello e hizo lo que Mei le había ordenado, pasando sus pequeñas y delicadas manos por la espalda y los hombros de su superior, haciendo que esta se relajará.
La peli plateada río por aquel comentario y después miro a Geto, quien por un momento suspiro aliviado de que a él no le tocara ninguno de aquellos retos.
—Lastima, de haber sabido que tú eras el número seis te hubiera ordenado que me besaras Geto kun— comento Mei en un suspiro.
Geto solo río levemente ante tal comentario —Más suerte para la próxima Senpai— se notaba que era popular con las chicas y en parte disfrutaba de aquella atención. Así que sin más, tomo un poco de la cerveza que traía en su mano.
Y así de nuevo se reinició aquel juego del Rey.
Después de dos rondas más donde Shoko y Haibara fuero los reyes y pusieron retos más "tranquilos" como hacer ruidos extraños imitando a algún profesor y de comer alguna extraña combinación entre lo dulce y salado o de acabarse en tantos segundo alguna botella de soda y de confesar algún secreto o algún sueño extraño o húmedo que hayan tenido sus víctimas.
En la última ronda, le tocó a Satoru ser el Rey...
—¡Jojojo! ¡Están de suerte perdedores! ¡Yo soy su nuevo Rey!— dijo Gojo a todo pulmón levantando aquel palillo en alto.
—¡Mierda!— dijo Shoko tomando un poco más de alcohol.
Utahime también tomo más de su cerveza, porque sabía que esa ronda sería la más difícil, ya que Gojo siendo el Rey, tenía el control sobre todos ellos y este albino podía llegar a ser igual o peor de ridículo y perverso y más cuando ya había mucha azúcar y algo de alcohol en su sistema.
—¡Veamos con quien debería iniciar!— decía aquel albino muy emocionado.
—¡Nada de trampas Satoru! ¡Si usas tus seis ojos te daremos un castigo!— comento Geto fumando un poco.
—¡Estoy de acuerdo con eso!— respondió Mei.
—Propongo que, si haces trampa, te quemaremos los parpados— contesto Shoko apuntando a las colillas de cigarro que había apagado en el piso.
—Le quitan lo divertido a la vida, ¡Maricas!, pero está bien, elegiré al azar como lo hacen ustedes simples mortales ... — contesto el albino con rudeza — Veamos qué números serán mis primeras víctimas mmm—miraba a sus amigos con malicia.
Utahime trago saliva, solo esperaba que no la nombrara a ella primero.
—¡Número 2 vas a hacer tres lagartijas pero con número 4 debajo de ti!— ordeno muy emocionado.
En aquel momento Nanami y Shoko se levantaron.
—Mínimo me toco estar abajo— comento Shoko sonriendo y fumando. No parecía sorprendida por aquel reto ni por su compañero.
Nanami suspiró —Lo siento por este estúpido reto Ieiri Senpai, tratare de no caer sobre ti — dijo algo a apenado, resignado y molesto con Gojo por aquel reto.
—No te preocupes por eso, solo hagámoslo rápido — contesto ella dándole ánimos a su kohai.
Shoko se acostó con calma y con las piernas entre abiertas mientras seguía fumando. En cambio, Nanami se acomodó arriba de ella en medio de sus piernas, apoyando sus brazos a los costados de la cabeza de esta y empezó a hacer esas tres lagartijas.
Lo agradable era que ambos les gustaba el alcohol así como Nanami estaba acostumbrado al olor del cigarro, así que cuando este bajaba en aquella flexión de sus brazos y se detenía muy pero muy cerca del rostro de Shoko, este inhalaba aquel humo que ella exhalaba para él, aquello era como un beso indirecto entre esos dos.
Mei miro curiosa aquella escena, sentía la química en el aire —mmm interesante ¿Acaso volveremos con los retos subidos de tono? ¿Eh?—
—¡Si, si como sea! — interrumpió Gojo una vez Nanami completo aquellas tres lagartijas— Solo tuvieron algo de suerte, par de tórtolos... — de nuevo miro a los que faltaban —bueno, veamos mmmm quien será mi siguiente víctima — decía muy emocionado.
En cierta forma, Satoru quería saber qué número tenía Utahime, esto porque quería dejarle algún reto estúpido o algún reto en el cual él la pudiera tocar o mejor aún, poderle hacer una pregunta relacionada a él o a algo vergonzoso sobre ella. Pero sabía que si usaba sus seis ojos seria trampa, así que lo dejo al azar una vez más.
—Número cinco, siéntate en mi regazo y dame dulces en la boca — Ordeno Gojo muy sonriente, pero rápidamente aquella sonrisa se desvanecería al ver como Haibara era el que se ponía de pie.
—¡Tsk! Mejor solo dame los dulces en la boca — comento Gojo arrepintiéndose de aquello ya que en serio ese chico iba a sentarse en su regazo.
Mei y Utahime se rieron muy fuerte por aquello.
—¡No se rían! —Gojo estaba que se moría de la pena, al ver como Haibara le daba aquellos dulces y se los ponía de una manera muy tierna e inocente en la boca.
—¡Gojo senpai, diga aaaaa!— decía aquel dulce joven.
Shoko saco su celular y tomo fotos de aquel momento que no dejaría que Gojo lo olvidara fácilmente.
—¡Te queda un reto Gojo!— le recordó Geto riendo también por aquella escena.
Gojo alejo a Haibara de él y tomo aire profundamente.
Miro a los ahí presentes, tenía tres números más y una caja llena de Pockys a sus pies. Pero al no saber cuál era el número que le había tocado a Utahime, decidió elegir una vez más al azar, deseando que la suerte lo favoreciera... cosa que no fue así.
—Número Seis yo te ordeno que juegues al pocky con número tres y no se detengan hasta que sus labios se besen por completo — dijo Gojo pensando que aquellos números serían el de Geto y Mei y así quizás podría hacerle un favor a aquella peli plateada, el cual podría cobrarse más adelante.
Un beso entre esos dos no sería nada fuera de lo común. Pensó.
Pero no fue así... A Gojo le salió el tiro por la culata. Este no conto con que el número seis seria Utahime y frente a ella, el número tres seria Geto
—Vaya que será un reto divertido de ver— contesto el albino al ver quiénes eran sus víctimas.
—¿Eh? — salió de la boca de Utahime ante tal reto.
—¿Qué?— Geto tenía la boca abierta de sorpresa.
Los ojos de la miko se abrieron como platos y su rostro palideció. También Geto se congelo ante aquel estúpido reto, trago saliva con dificultad e incluso su respiración se detuvo.
—Vamos, que esperan o ¿Acaso no van a seguir las ordenes de su rey? — Pregunto Gojo con maldad, admirando el rostro de pánico de ambos.
—Supongo que no queda alternativa...— comento Geto poniéndose al centro del círculo de personas.
—Estúpido...— Maldijo Utahime mientras se arrastraba al centro, sabía que no podía protestar contra aquello porque solo se ganaría un castigo peor en caso de no cumplir el reto del rey.
Al inicio a Gojo se le hizo divertido aquello, poner a esos dos en esa situación sonaba divertida y hasta un poco excitante, pero después se estaría arrepintiendo de haber elegido aquello.
Utahime se acomodó en el centro de todos ellos, tratando de acomodar su camiseta larga para que no se abriera entre sus piernas.
En cambio, Geto tomo un respiro profundo y con cuidado tomo aquel pocky que Gojo le paso. Estar cerca de esa senpai a veces lo ponía nervioso por lo bonita que era.
—Qué suerte tienen algunas, solo no uses la lengua — comento la peli plateada, aquella indirecta parecía ser para ambos.
Aquellas palabras sumado a la mirada de morbosidad por parte tanto de Mei como de Gojo, le dio el ultimo valor a Utahime para comenzar aquel estúpido reto.
—¡Acabemos con esto de una puta vez!— Dijo Utahime muy apenada y con tintes de molestia en su voz, mientras hacia sus mechones de cabello hacia atrás de sus orejas.
Geto volvió a tragar saliva, de verdad aquella senpai le ponía nervioso y más cuando observo que Utahime aun traía algo de labial en sus carnosos labios, también le puso nervioso el ver como la camiseta de esta miko, estaba levemente floja del frente, dejando ver su muy delicada línea de las clavículas y sus piernas asomándose debajo de esa tela, unos centímetros más arriba y quizás su intimidad quedaría el descubierto. Aquella vista le motivo a cumplir ese reto.
—Si... Acabemos de una vez con esto y démosle una lección a este idiota— Susurro Geto, tomando valor, poniéndose la punta del pocky en su boca y acercando aquel palillo a los labios de su senpai.
Utahime de nuevo hizo sus mechones de su cabello hacia atrás, mientras pegaba delicadamente sus labios en la punta de aquel palillo, el cual identifico con un sabor a chocolate.
Geto se fue acercando muy lentamente, dando él el primer mordisco mientras sus labios estaban a centímetros de los de Utahime.
El corazón de Geto latió demasiado rápido. Sus mejillas se pusieron tan rojas como la sangre.
Mientras veía como los hermosos ojos ámbar de su senpai se iban cerrando y poco a poco ella también daba leves mordiscos en aquel dulce y sus mejillas también se teñían de rojo, dándole un aspecto inocente pero excitante.
Incluso él podía jurar que podía verle levemente su escote desde esa posición y ella podía jurar que tener cerca al chico más popular de la academia, era una suerte que quizás hasta la más hermosa le podía envidiar en aquel momento.
El ruido de los dientes chocar contra aquel dulce podía escucharse en casi toda la sala, ya que todos habían guardado un silencio casi sepulcral.
Gojo al inicio parecía divertido por aquello, hasta estaba un poco excitado con aquella escena que parecía una fantasía que se le estaba cumpliendo.
Pero poco a poco, los celos empezaron a apoderarse de Satoru, invadiendo su ser al ver como Geto posaba con suavidad sus manos en los brazos de Utahime, sujetándola firmemente, mientras aquel pocky se iba consumiendo entre cada mordida que se daban entre esos dos. Suguru estaba tan pero tan cerca de besar a aquella chica a la que Satoru tanto amaba y deseaba.
Aquello podría ser un golpe muy bajo, ya que Gojo nunca había besado a Utahime y que otro la besara primero, le hizo caer en cuenta de su terrible error al darles ese reto.
Utahime sentía la sangre correr muy rápido por todo su cuerpo, su corazón acelero mientras sus manos tomaban las mejillas de Geto.
No lo iba a negar, se sentía bien estar así con el chico más popular de aquella escuela de hechicería.
Mei Mei soltó una risita de burla y Shoko tomo fotos tanto de esos dos a punto de besarse, como también de un Gojo que estaba todo celoso. E incluso notaron como aquel albino golpeaba con su dedo índice su rodilla derecha contando mentalmente 1...2...3...4... y así hasta cien para soportar aquellos celos.
Las manos de Geto ahora viajaron a las mejillas de Utahime, para sujetarle con firmeza aquel angelical rostro, mientras esta llevaba sus manos al pecho de Geto, mientras ambos estaban sentados el uno frente al otro, quienes acercaron más sus cuerpos para así poder besarse.
Sus labios ya se estaban tocando ... Aquel parecía de esos besos que son deseados inconscientemente.
Sus respiraciones eran cálidas y el sabor del alcohol penetraba en sus alientos. Un suave rose entre sus labios empezó a marcar aquel beso que pronto seria profundo.
Gojo no aguanto más y se levantó de su lugar mientras los labios de esos dos se tocaban.
Una inesperada lluvia dulce los interrumpió mientras se besaban.
Satoru les tiro la soda en las cabezas de ambos, empapándolos por completo de aquella pegajosa y burbujeante bebida.
—¡Si si ya los vimos! ¡Ya empalagaron par de idiotas! — soltó muy molesto.
—¡Gojo!— Utahime grito furiosa al sentirse toda empalagosa del cabello y ver sus camisetas blancas manchadas de soda.
Geto también movió sus manos y cabeza sacudiéndose la soda. Hasta su chongo se había arruinado y tuvo que soltarse el cabello, el cual escurría de refresco. Sabía que esa era la reacción infantil de su amigo al sentir celos.
—¿Celoso?— soltó el azabache con malicia, levantando una ceja y en su cara se veía la felicidad de haber besado a la chica que tanto quería su amigo.
—Para nada, al contrario, ya me aburrí, mejor juguemos a otra cosa o vayamos a dormir— Mintió Gojo tratando de ocultar sus celos.
La pijamada acabo abruptamente, todos se sentían incomodos con aquella situación.
Utahime al sentirse asquerosamente pegajosa, solo se levantó y salió muy molesta de aquella sala. Incluso Shoko tuvo que salir detrás de ella para evitar que hablara con el director.
Nanami y Haibara se retiraron lo más rápido posible y de Mei ni siquiera supieron en qué momento desapareció de ahí.
A Utahime no le quedaba de otra que tomar un baño en aquellas horas de la madrugada... al igual que a Geto, quien se encontró en aquel espacio de máquinas expendedoras afuera de las regaderas.
Por el momento este capítulo quedará con este final. Aún no se si continuar con un capítulo más y un tanto subido de tono (R18) con un Gojo adolescente celoso y tanto Geto y Utahime hablando de lo ocurrido.
Aun así, nos seguimos leyendo ️
