I

—Tu vecino de enfrente se ve que es simpático, me agrada, además también es guapo, atlético y hasta me atrevería a decir que es un tanto sexi, Nobara — Dijo Maki mientras entraban al apartamento.

Nobara rodo los ojos
—Será guapo, pero es insoportable— dejo caer su bolso en el sillón.

Ambas amigas se sentaron en la sala para chismear un poco de todo lo que pasaba en aquel complejo departamental

II

Nobara llevaba tres meses viviendo en aquel complejo habitacional.

Se había independizado de su familia una vez que consiguió trabajo en la ciudad como estilista en un salón cerca de ahí y de paso ganaba un extra cuando iba a trabajar los viernes y los sábados a un bar a unas cuadras cerca de ahí, el cual pertenecía a una conocida. Si quería su vida de lujos, tenia que trabajar arduamente en ella.

La pelinaranja simpatizaba con todos sus vecinos, bueno con casi todos.

Se llevaba muy bien con Nanami, un abogado que vivía en el apartamento 509.

También se llevaba muy bien con la vecina Shoko del 513, la cual era una amable doctora que casi no estaba en casa.

Se llevaba bien con el casero Ijichi y con el dueño de todo ese complejo, un hombre llamado Yaga Masamichi.

También se llevaba bien con las múltiples familias que residían en los pisos de más arriba y abajo de ella, ya que Nobara vivía en el piso cinco.

Para ser la nueva vecina ya era conocida por ser "la joven vecina" y "un tanto simpática"

Pero como, dije se llevaba muy bien con todos menos con el vecino que vivía frente a su apartamento.

En el apartamento 512 vivía un joven de aproximadamente su edad, era de un poco más de 1.70 de estatura, de cabellos rosas, destacaba su "amabilidad" y algunos podrían decir que era alguien carismático y guapo.

Aquel hombre llevaba casi un año viviendo en aquel departamento, pero lo que tenía de guapo lo tenía de...

—¡Molesto! Siempre lo veo en todos lados del edificio, debe ser un vago cualquiera... — decía Nobara algo molesta
—Y Siempre está molestándome con "nueva vecina esto" "nueva vecina lo otro" "vecina" ¡Ash! ¡Ni siquiera ha preguntado por mi nombre!— Contesto llevándose un gran bocado de la comida que habían comprado.

Aquel vecino le causaba un conflicto, era muy guapo, quizás entraba en su tipo de chico "atlético" pero al ser ruidoso y algo "patético" entraba en su lista de " Nunca salir"

—Pues ¿Qué tanto te hace para traerte así?— pregunto Maki un tanto curiosa

A lo que Nobara solo empezó a contar...

III

Desde el día uno, recordó que había chocado con él por su actitud.

Ese día tenía aún muchas cosas que desempacar y además de que los de la mudanza estaba aún subiendo y metiendo sus muebles a su nuevo apartamento.

Sabía que había vecinos chismosos, pero él parecía ser un caso especial.

Nobara estaba viendo cómo iba a empezar a acomodar todos esos muebles hasta que una voz le saco un susto,

—Fiuuuuu, nunca había visto tantos muebles entrar a este lugar. ¡Vaya este es muy cómodo!

Nobara brinco del susto y al voltear a ver quién era, miro a un apuesto hombre de cabellos rosas, medio acostado en su sillón favorito

—¿C-Cómo entraste aquí? — Pregunto Nobara sorprendida por aquel hombre.

Este solo sonrió —Vi la puerta abierta y me dio curiosidad de ver a la nueva vecina... la anterior era una anciana muy gruñona, aunque siempre le gustaba tener la puerta abierta— Dijo este haciendo unas muecas, aquello hizo reír un poco a Nobara.

Por alguna razón, Nobara no podía dejarle de ver... pero pronto descubriría que era muy "curioso" y hasta un tanto alegre para su gusto.

—¡Vaya! Tienes muchas antigüedades— Dijo aquel chico levantándose y mirando curiosos dentro de algunas cajas.

—¡Eh! Algo así ¿Y tú eres?— Pregunto Nobara quitándole de las manos unas cosas personales.

—Soy tu vecino de enfrente, el chico del apartamento 512— Contesto este sonriendo y husmeando por ahí

—Me refería a tu nombre— Dijo Nobara cerrando rápidamente unas maletas porque aquel chico estaba husmeando mucho

—Mi nombre es…— de repente se calló porque algo le llamo la atención en una de las repisas— ¡Oh! ¿Qué es esto? Se parece a una consola de wii que yo tenía de curiosa— parecía un chico muy curioso.

Aquel hombre curioseaba con algunas pertenencias de aquella chica y todo aquello empezó a molestarle a Nobara

—Disculpa Vecino, si no piensas ayudar, mínimo podrías salirte de mi casa ¡Por favor!— Dijo está haciendo una gran mueca con sus labios.

—¡Perdón! Es que tener a alguien nuevo en este edificio siempre es motivo de alegría—Dijo aquel chico con una gran sonrisa

Nobara rodo los ojos, realmente parecía ser un joven insoportable.
—¿Y acaso tú eres un idiota sin modales? — Cruzo los brazos.

Aquel peli rosa solo sonrió por aquello.

—¿Qué es tan gracioso?— Pregunto molesta, aquel chico empezaba a sacarle de sus cabales

—Nada... solo espero nos llevemos bien— Dijo haciendo un clic con la lengua.

De repente aquel chico se levantó y se acercó unos pasos a ella. De verdad era un sujeto alto y si lo mirabas con atención, era muy atractivo.

—Bueno nueva vecina, si necesitas algo como no sé, que te enseñe todo el edificio, que te recomiende lugares a donde ir o si estas aburrida o si quieres hablar con alguien o si necesitas apoyo emocional o "algo más"... ya sabes donde puedes encontrarme—Dijo este con una gran sonrisa apuntando hacia la puerta del frente.

Nobara abrió demasiado sus ojos ante eso último—¡Que descarado! ¡Tengo novio!— Dijo molesta por aquel atrevimiento.

—¡Nos vemos nueva vecina!— Dijo aquel chico saliendo de ahí y abriendo la puerta de enfrente.

Al abrir aquella puerta de su apartamento, se escuchó la voz de una chica, parecía molesta.

—¿Dónde diablos estabas?

—Estaba enfrente...S...

Decía aquel hombre cerrando la puerta y no dejando escuchar aquello

Nobara solo hizo una mueca ante tal comportamiento de su nuevo vecino, desde ahí, ella sabía que le sería difícil vivir frente a él.

IV

En algunas mañanas su vecino de cabellos rosas se ponía a escuchar música a todo volumen o hacía mucho ruido en su apartamento, así como si estuviera reparando algo.

Sobre todo, los días cuando Nobara trataba de tomar una siesta porque trabajo durante la noche en el bar.

Esas discusiones con su vecino de enfrente era comunes sobre todo los sábados por la mañana.

—¡Puedes bajarle a la música! ¡intento dormir un poco!— gritaba Nobara tocando fuertemente la puerta del 512.

Al abrir aquella puerta, aquel hombre de cabellos rosas le sonrió.— ¡Nueva Vecina! ¿Qué dices? Es que no te escucho— decía acercando su mano a su oreja.

—¡Dije que le bajes al volumen, está muy fuerte! ¡No me dejas descansar! — gritaba Nobara muy molesta.

—¿Qué le suba más? ¿Qué es tu canción favorita?— decía el pelirosa riendo un poco.

—¡Ash! ¡idiota!— resoplo Nobara y mejor se giró muy molesta para regresar a su apartamento.

—¡Por cierto! ¡linda pijama vecina!— grito Itadori recargándose en el umbral de su puerta mirándola con una gran sonrisa.

Nobara cerró su puerta muy roja por eso último, ni se acordaba que iba vestida con un diminuto short y una camiseta de tirantes.

Después de eso Nobara compró tapones para los oídos.

V

Y no solo la molestaba de esa manera, sino que este iba seguido a tocarle a su puerta para pedirle cosas

—¡Buenas tardes Nueva vecina! ¿Crees que podrías regalarme una taza de azúcar?— preguntaba el pelirosa con una linda sonrisa.

Nobara lo miraba con una mueca, lo miro de pies a cabeza ya que iba vestido con un pans y una camiseta algo sucia de lo que parecía aceite o grasa.

—¡Buenas noches Nueva vecina! ¿No tendrá una gran cacerola que me preste para preparar arroz? — decía aquel hombre con una gran sonrisa, el pobre estaba bañado en sudor y traía algo de ropa deportiva.

Nobara lo miro extrañado por esa petición. Y así, todas aquellas peticiones a su puerta, seguirían por varios meses.

—¡Nueva Vecina! ¿No tendrá...

—¡Nueva Vecina! ¿Cree que pueda...

—¡Que tal Nueva Vecina!

Decía aquel hombre de cabellos rosas siempre de manera alegre con ella.

Y cada que iba con ella, siempre vestía con ropa manchada de algo, ya sea manchada de pintura, grasa o tierra, o a veces iba con ropa deportiva y en unas dos ocasiones, Itadori llego a tocar a su puerta sin camiseta.

Parecía que aquel hombre de cabellos rosas le gustaba molestarla solo a ella porque con todos los demás era mucho más amable y hasta servicial, ayudando a los demás a cargar sus cosas, a reparar sus tuberías o a ayudar a los adultos mayores a hacer sus mandados o ayudar a sus vecinos a pasear a sus perros.

Y cuando digo que solo a ella le pedía cosas, me refiero a que el únicamente iba a la puerta de esta para pedir cosas que simplemente podría comprar en la tienda de conveniencia que había al lado del edificio.

Al contrario... Nobara sentía que ella debería estar tocando a su puerta pidiéndole esas cosas…

VI

Maki río un poco por todo lo que le contó su amiga. —Yo siento que no lo has tratado lo suficiente, no creo que sea tan malo como dices.

—¡Para mí es insoportable! Maki con solo decirte que una vez vino a tocar a mi puerta cubierto únicamente con una toalla para pedirme que si le regalaba un poco de shampoo... ¡Dios! ¿Qué acaso no tiene dinero para comprarse sus cosas?— respondio su amiga muy molesta y roja por aquel recuerdo.

—Quizás solo intenta llamar tu atención, quizás tú le gustas— su amiga sonrió ante aquella idea.

Nobara casi se ahoga con su cerveza al oír aquello.
—¿Yo gustarle a él? ¡Puff claro que no! ¡además ya estoy saliendo con alguien! Y... también creo que él está saliendo con alguien porque de su apartamento he visto salir a una chica muy hermosa — dijo aquello último con un toque de desilusión.

Era cierto, al parecer aquel vecino vivía con una chica en aquel apartamento.

Era una chica un poco más bajita en estatura que aquel hombre, está siempre salía muy a la moda y tenía el cabello largo de color rosa con algunas mechas en color negro, además, esa chica parecía imponente, luciendo ropa impecable y un maquillaje que resaltaba su definido rostro.

A veces, esa chica de cabellos rosas, salía con aquel chico por la mañana o casi siempre llegaba sola a cierta hora de la tarde.

Nobara casi todos los viernes se topaba con esa chica de cabellos rosas, cuando ella regresaba de su trabajo en la estética, e incluso una vez se la encontró en dicho lugar de trabajo, ya que había ido a hacerse una manicura, pero nunca le pudo sacar una conversación por lo imponente que se veía.

Aunque eso sí, era una chica de pocas palabras que siempre iba con los audífonos a todo volumen.

Maki suspiro —Quizás sea su hermana o su roomie ... en fin Nobara y sin ofender, pero el que si es un "idiota" es tu novio que solo pone pretextos para no venir a verte.

—¡Solo está ocupado! Ya sabes... desde que yo me mudé a este lado de la cuidad... la distancia ha sido un problema — la peli naranja suspiro.

Nobara llevaba de "novia" casi un año con un hombre de la misma edad que ella, que a veces la trataba muy bien y otras veces era muy indiferente.

Sobre todo, desde que ella se mudó a su nuevo apartamento, él susodicho la estaba dejando de frecuentar hasta el grado de no hablarle por días,

Siempre ponía de pretexto que el "trabajo", el "dinero" y la "distancia" eran un problema, aunque en realidad era por otra "situación" el porque él no iba con su novia.

—¡Aja si claro!, el tiempo y la distancia se solucionan, el que quiere estar contigo se hace un tiempo para verte y la distancia es lo de menos — dijo Maki levantando su cerveza —A mí me suena que ya tiene a "otra" — miro a su amiga

Nobara torció la boca ante aquellas palabras

—Yo digo que te des una oportunidad con tu vecino de enfrente, él se ve más interesado en ti que tu propio novio y además siento que harían bonita pareja— dijo Maki en un tono juguetón.

Nobara suspiro ante esas ideas...
—Lo dejaré al tiempo, igual "El no es mi tipo"—

Tiempo después se mordería la lengua por esas palabras.

VII

Los días pasaba en aquel complejo departamental

Nobara iba y venía del trabajo, hacia sus compras y sus rutinas diarias como siempre.

Aunque no podía faltar que se encontrara siempre a su "vecino favorito" en el elevador.

—¡Buenos días nueva vecina!— decía Itadori con tan alegría en su rostro, feliz de haberse encontrado.

—Si buenos...días — dijo Nobara suspirando y entrando sin más remedio al elevador.

—Si me permites decirlo, el día de hoy te vez muy guapa— Halago el hombre de cabellos rosas sonriendo un poco.

Nobara se sonrojo levemente—Gracias— contesto secamente.

Si lo mirabas de cerca, aún seguía siendo muy atractivo, pero "ruidoso"

Como dije era común que se lo encontrara en diversas partes del edificio, sino era en la entrada, era en la azotea, sino en las escaleras de emergencia.

Pero donde siempre coincidían era en el elevador...

Ella siempre que quería subir a su piso o bajar a la primera planta en silencio el siempre tarareaba, silbaba o hacía ruido con la suela del zapato y aquello le desesperaba a la peli naranja

Parecía que cada vez lo hacía más y más para tratar de llamar su atención

— la la la laaaaaaaa la chica del departamento 511, esa quien siempre está de mal humor y más — canto aquel chico un poco.

Nobara río levemente y medio tarareo muy poco esa canción

—¡Al fin sonreíste! ¡¿Entonces al fin le atine a una canción que te gusta, "querida nueva vecina"?!— dijo feliz aquel pelirosa de verla reír mientras se acercaba un poco a ella

—En realidad me reía porque esa canción no va así…— explicó Nobara mirándolo fijamente.

—De todos modos, lo intenté, aunque te hice reír y eso es lo que cuenta Nueva vecina, eso quiere decir que no eres tan amargada como aparentas para tu edad— se encogió de hombros aun sonriendo.

—"Nueva vecina" ¿Qué acaso no puedes mejor llamarme por mi nombre? Y a propósito ¿Cómo te llamas tú, vecino del 512?— pregunto Nobara mirándolo fijamente.

Aquel hombre solo sonrió mientras el elevador se detenía

—Algún día te lo diré, eso será cuando llegue el momento indicado — dijo este giñendole el ojo y saliendo de ahí.

Y antes de que las puertas de aquel elevador se cerraran, la pelinaranja vio como este salía del edificio y se encontraba con la mujer que vivía también en su apartamento.

Nobara suspiro y después rodo los ojos —Idiota…— soltó molesta y hasta un tanto celosa.

Aunque como dijo Maki, quizás solo debía conocerlo mejor ya que no era del todo desconsiderado con ella.

VIII

Un mes después...

Aquella noche era de descanso para Nobara, estaba lista para tratar de relajarse viendo una película en su sala cuando de repente...

La señal anti fuego de todo el edificio empezó a sonar.

Todos debían salir de ahí inmediatamente.

—¡¿Qué demonios?!

Nobara se levantó asustada de su sillón y así en pijama salió de ahí.

Había llovido todo el día, así que estaba fresco afuera de aquel edificio.

La pobre en su susto, se le olvidó tomar un suéter o una cobija para cubrirse del frio. Ya que solo llevaba su pans de pijama, una camiseta de tirantes y lo único que tomo por reflejo fue su celular y el control remoto de la tv.

—¡Tsk!... ¡hace mucho frio! — tiritio.

La pobre estaba tiritando mientras todos los vecinos estaban al tanto y andaban de curiosos por ver que era lo que estaba ocurriendo dentro de los departamentos y solo veían a los bomberos atender aquel llamado de emergencia.

Nobara ya estaba desesperada, sentía que se iba a morir de frío mientras todos solo estaban a la espera de noticias.

Y cuando se maldecía de haber agarrado aquel control remoto en vez de su cobija, sintió como algo le cubría sus hombros

—¡Vaya! Tan linda y salirse sin suéter ¿No que eras de salir bien abrigada? "Nueva vecina"— Dijo una voz un tanto juguetona.

Nobara miro a quien decía aquello, así que rápidamente se dio la vuelta.

Su vecino de cabellos rosas le había puesto su suerte amarillo sobre sus hombros de esta.

Parecía que venía de alguna fiesta o algo parecido, ya que estaba vestido casual con unos jeans ajustados y una camiseta blanca, se veía muy bien e incluso su perfume estaba presente.

—¡Yo! No es necesario... — Nobara se iba a quitar aquel suéter, pero este pidió que se lo dejara

—Tú lo necesitas más que yo, además somos vecinos, igual puedes regresármelo luego, además vengo de una fiesta así que vengo con el calor del momento— Dijo este chico en una cálida sonrisa.

Nobara se sonrojo por aquello y más al sentir el aroma de aquella prenda...olía demasiado bien.

Su vecino no se despegó de ella en ningún momento mientras los demás descubrían que había provocado aquella alarma antincendios.

Ambos estaban recargados en un automóvil mientras veían todo aquello desde la otra acera.

Nobara estaba sentada sobre el capo de aquel auto y su vecino estaba solo recargado.

— Itadori Yuji — dijo aquel joven de cabellos rosas mientras seguía mirando hacia el frente.

—¿Disculpa?— pregunto Nobara sorprendida.

—Qué mi nombre es Itadori— dijo en una sonrisa —Tú hace un mes atrás me preguntaste sobre mi nombre y aquí lo tienes, ese es mi nombre.

—¡Oh!— la pelinaranja hizo memoria
—Un gusto, soy Nobara Kugisaku— dijo estrechando su mano —¿Ya no me dirás "nueva vecina" cierto?—

—Quizás ya no te llame así — Yuji le giño el ojo, provocando que esta se sonrojara más.

Y de ahí ambos se pusieron a platicar un poco más mientras los bomberos subían nuevamente al edificio.

—Y...— Nobara seguía cubriéndose con aquel suéter —¿Cuantos años tienes? O ¿También me vas a decir que eso después me lo dirás? —

—¿Realmente te interesa saber de mi, eh "Nobara"?— cuestionó Itadori sonriendo

Nobara se apeno más ya que por fin le llamó por su nombre

—No es eso... sino porque... eee— decía demasiado nerviosa.

Itadori río levemente —Tengo 22 años y ¿Tú?... quizás y hasta seas una asalta cunas — Bromeo un poco.

Aquello hizo que Nobara sonriera levemente

—Bueno— suspiro un poco —Actualmente tengo 23 años en realidad...— dijo en una leve sonrisa

—¡Wow! ¡Si que eres una asalta cunas! jajaja aunque te vez más joven que yo, te vez muy bien para nuestra edad— dijo Itadori sonriendo y mirándola a los ojos.

Nobara sintió pena por aquello, así que mejor se aclaró su garganta y miró hacia otro lado por un momento.

Pensó que tal vez su vecino venía un tanto borracho ya que dijo que venía de una fiesta y quizás el alcohol era lo que hacía que dijera cosas como esas o que hablaran de más.

Pero después de un rato, descubrió que venía muy cuerdo y al parecer no había nada de alcohol en su sistema, así que ese era su humor natural.

—Nobara ¿De qué signo zodiacal eres? — Pregunto Itadori con curiosidad.

—¿No vas a preguntar mejor de que mes o día soy? — cuestiono está levantando una ceja.

—Es más divertido preguntar el signo zodiacal de una persona para saber qué tan compatibles son, preguntar cosas como el mes de nacimiento o día se me hace algo aburrido y muy formal y eso no va para nada y más que soy malo para recordar fechas— respondió mientras se acercaba más a ella en aquel capo al lado de ella.

Nobara no podía dejarle de ver, se sentía extrañamente cómoda con Itadori y era muy divertido hablar con él.

— Y quién sabe, hasta salga que somos muy compatibles en todo— dijo Itadori sonriendo.

Nobara sonrió levemente
—De acuerdo... soy Leo y ¿Tú "Itadori"?— pregunto sin dejarlo de mirar.

—¡Soy Piscis! — en eso saco su celular.

—Bueno… ahora todo tiene sentido de porque eres así— contesto Nobara con una leve sonrisa de burla.

— Y según aquí dice que usted y yo somos muy compatibles en muchas cosas y de paso mi horóscopo dice que tú deberías pasarme tu número celular— Itadori comento con una suave sonrisa.

Nobara río levemente —¿Eso dice tú horóscopo? O ¿Solo quieres mi número celular? ¿No se te ocurrió una mejor excusa?— levanto una ceja.

Itadori río por eso
—¡Me atrapaste! Pero si— su sonrisa era encantadora
— Te estoy pidiendo tu número celular para que podamos hablar más, claro si eso no te causa alguna molestia o problema— rasco su cabeza.

Nobara se sintió curiosa por aquello, era la primera vez que un hombre le pedía de aquella manera su número telefónico y como dijo Maki, quizás solo debía conocerlo mejor.

Y así fue, esos dos se pasaron los números telefónicos y de paso se agregaron con apodos como:

~El latoso del 512

~Mi vecina favorita del 511

Y así esos dos siguieron conversando por un rato más.

Estaban pasando un agradable momento sentados en aquel capo del auto que hasta el frío no era ya un problema

Incluso hablaron de sus trabajos, donde Itadori dijo que él trabajaba mayormente en casa, ya que trabajaba como reparador de cosas y mecánico a domicilio, sobre todo porque ese fue el oficio que le enseño su abuelo.

Y ella le contó que trabajaba como estilista y como una mesera en un bar cerca de ahí… aunque a veces también su jefa le pedía que si podía cantar de vez en cuando para amenizar el ambiente de aquel lugar.

Después de eso, Itadori le pidió que cantara para él, cosa que Nobara hizo con pena, pero se sintió bien cantarle a un hombre como él... no como al idiota de su novio que le molestaba oírla cantar en algunas ocasiones.

Inclusive, él le prometió que iría a escucharla algún día a aquel bar.

Y así esos dos se fueron conociendo un poco más.

Un buen rato después se descubrió que, dentro de uno de los apartamentos, había empezado a salir algo de humo causado por un cigarro y por eso fue que se activó la alarma contra incendios de todo el lugar.

Fue hasta cerca de la una de la mañana que por fin todos pudieron regresar a sus apartamentos.

En estos casos, el elevador siempre se atasca de gente que querían subir por aquel medio.

Así que a Nobara y a Itadori no les quedó de otra que subir por las escaleras de emergencia.

—Vaya... que noche— decía Nobara caminando al lado de Itadori mientras iban subiendo aquellas escaleras.

—Ni que lo digas, sino hubiera llegado a tiempo de seguro te hubieras congelado "nueva vecina" — dijo Itadori sonriendo

Nobara le miro con una mueca

—Qué diga "Nobara"— se corrigió Itadori sonriendo

—Quizás, Aunque aún me estoy muriendo de frío — Nobara junto sus manos y soplo un poco de su cálido aliento para calentarlas — Igual una bebida caliente ayudará—

Itadori noto aquello, seguía haciendo frío a pesar de ya estar dentro de edificio.

En ese momento este se detuvo delante de ella y puso sus manos sobre las manos de esta.

—O Quizás tomar una bebida caliente con alguien que está interesado en ti y que no sabe cómo llamar tu atención y que por eso te molesta demasiado, haga que este frío en las manos se te quite... Nobara —Dijo Itadori, Sonrió nerviosamente y sujetando sus manos.

Nobara se puso roja ante aquel gesto y por todo lo que dijo Itadori... Sentía su corazón latir demasiado rápido

Verlo comportarse así con ella después de varios meses de ser insoportable era extraño pero agradable.

Pero no lo iba a negar, se sentía atraída por él

Itadori sonrió y con una de sus manos acaricio la mejilla de Nobara, la cual se sentía querida y con atención ya que su novio no daba señales de vida desde hacía una semana.

Tal vez las palabras de Maki eran ciertas, quizás era momento de conocer a alguien más y de abandonar a aquel hombre

Pero lo malo es que Nobara aun lo quería...

En ese momento Itadori fue acercando su rostro al de Nobara

—Yo...— las palabras no salían de la garganta de la peli naranja.

En aquel momento, Itadori acercó sus labios a los de Nobara para darle un beso y cuando sus labios estaban acariciándose.

Se vieron interrumpidos, ya que en ese instante escucharon a alguien bajar por las escaleras

—¡Lo siento!— dijo aquella persona muy apenada.

Ambos se separaron rápidamente con las mejillas muy rosas, se sentían como dos adolescentes que habían sido descubiertos haciendo alguna travesura. Ambos adultos miraron a aquella persona que estaba ahí parada.

—No quise interrumpirlos vecinos... — era la doctora Shoko, la cual quería ir a fumar un cigarro en aquellas escaleras después de todo el caos que ella misma por error había provocado dentro de su departamento.

A esa mujer, no le bastó con fumar afuera durante la evacuación y fuera de los departamentos. Realmente aquella mujer tenía aquel mal habito.

—Yo no vi nada... que tengan bonita noche — dijo prendiendo su cigarro y bajando rápidamente a la planta baja para salir del edificio.

En ese momento Itadori y Nobara se rieron por lo ocurrido.

—Creo que no entienden que no deben fumar dentro del edificio — suspiro Nobara

Itadori también sonrió y rasco su cabeza.
—Cierto... y... ¿Lo que estaba a punto de pasar entre nosotros?— Volteó a ver a Nobara

La cual de nuevo se puso roja al verlo cerca suyo ya que parecía que este de nuevo estaba acercando sus labios a los de ella.

—¡No... No podemos hacer esto! — casi grito— Hablo de besarnos ... no podemos— dijo Nobara poniendo su mano en medio de sus bocas.

Itadori levanto una ceja ante eso —¿Y Por qué No?—

—Es que... nuestros novios no merecen que les hagamos esto...— decía Nobara apenada.

En ese momento Itadori río un poco —¿Nuestros novios? — parecía confundido.

—Si... lo digo porque yo tengo novio y... y tu vives con tu novia ¿No?— decía Nobara muy nerviosamente .

Itadori solo beso la mano de Nobara
—Jajaja No sé de qué hablar con eso de "mi novia" pero— Sonrió y dio unos pasos hacia atrás — Si quieres descubrir de que hablo, luego ve a mi apartamento uno de estos días y sabrás a lo que me refiero.—

Nobara se quedó extrañada con esas palabras

—Descansa Nobara, buenas noches — se despidió Itadori muy contento
—¡Ah! Y cuando quieras salir conmigo o te enfades de tu "novio" podríamos salir, yo siempre estaré disponible para "mi vecina favorita"— decía sonriendo y entrando a su apartamento.

Aquello dejo pensativa a Nobara mientras abría la puerta de su apartamento.

Después de ponerse cómoda en su cama, Nobara le mandó un mensaje a su novio.

Él cual contestó hasta unos días después

También le mandó un mensaje a Maki y dijo que mañana le contará todo lo sucedido aquella caótica pero linda noche.

Aquella noche Nobara se quedó dormida con el suéter de Itadori puesto, incluso soñó con él.

IX

Pasaban los días y esos dos empezaron a ser más cercanos, sobre todo se mandaban mensajes todo el día por WhatsApp

Cosa que con su "novio " dejo de hacer porque este decía que "estaba ocupado"

Se mandaban de todo un poco, desde Memes hasta mensajes de buenos días y hasta tenían noches de desvelos donde aquellas conversaciones se volvían leves escapadas al pasillo solo para abrir la puerta y hablar.

O se convertían en furtivas cenas en la azotea mirando las luces de la cuidad.

X

Un día, Itadori le pidió a Nobara que si podría regresarle su suéter ya que iba a salir a ver a sus padres y quería llevarlo consigo.

Así que el pelirosa le pidió que lo se llevara a su apartamento y que ahí "alguien lo recogería"

Y así fue...

Esa tarde, Nobara se armó de valor para al fin tocar aquella puerta

Toco con cuidado y ahí fue cuando abrió aquella mujer...

—¡Ah! ¡Hola!— dijo Nobara nerviosamente

Aquella chica de cabellos rosas la miró de pies a cabeza, su bello rostro estaba muy serio...

—Este yo... bueno...— Nobara se sentía intimidada con el porte tal mujer que era bellísima —Mejor vuelvo más tarde... lo siento—se dio la vuelta

—¿Buscabas al idiota de mi hermano? ¿No?— soltó aquella chica sin más

Nobara abrió grande los ojos y se giró de nuevo para ver a aquella mujer

—¡¿Qué?! ¿Itadori es tu hermano? — pregunto con una sonrisa nerviosa

—Desgraciadamente si, somos mellizos, yo soy la mayor por unos minutos, pero... mmm debí haber sido hija única — comento aquella mujer algo fastidiada

—¡Oh!— soltó Nobara aún con sorpresa

—Supongo que tú eres la vecina de enfrente ¿No?— pregunto esta recargándose en el marco de la puerta

Realmente si les prestabas atención, esos dos eran como dos gotas de agua pero en diferentes cuerpos

—Eh si, yo soy...— decía la pelinaranja nerviosamente

—¿Nobara Kugisaki, ¿no? Mi hermano no deja de hablar de ti, en serio le gustas— comento aquella chica con una risita burlona.

Nobara se puso roja por aquello y miró el suéter que traía en sus manos

—¡Ah! ¡yo solo venía a regresarle esto!— decía nerviosamente para ya irse de ahí

—Un gusto, soy Sukuna— dijo esta mujer dándole la mano

Nobara se sentía muy apenada con aquello

—Vamos, pasa ¿Gustas una taza de café mientras esperamos al baboso de mi hermano?— dijo Sukuna amablemente mientras jugaba con uno de los mechones de su rosa cabello.

Era la primera vez que hablaban e incluso descubierto que tenían muchas cosas en común.

Podría decirse que desde ese día se hicieron amigas.

XI

Un mes después...

Como dije, uno de los lados donde más seguido se encontraban esos dos vecinos era la azotea

En aquella ocasión, ambos estaban comiendo pizza

Esto para festejar que Itadori por fin había entrado a una agencia de autos a trabajar como mecánico oficial y de paso que ese día Nobara ya cumplía seis meses de haber llegado ahí

En aquel momento, ambos estaban también escuchando un poco de música en una bocina que este peli rosa subió

Estaban admirando las luces de la cuidad como hacían en otras ocasiones

En aquel momento, empezó a sonar una canción que le encantaba a aquel chico

—Nobara ¿Te gusta bailar?— pregunto Itadori sonriendo aun con su pedazo de pizza en la mano.

—¿Bailar?— levantó una ceja

—Si bailar— Itadori estaba bailando un poco aun sentado en el suelo.

—No soy buena en eso Itadori — decía apenada —Mi novio dice que tengo dos pies izquierdos— suspiro un poco

—¡Venga!— jalo a Nobara de las manos una vez este se puso de pie.

—Si eso dice "tu novio" de seguro es mentira— dijo pasando una de sus manos a la cintura de esta— ya que lo más seguro es que ÉL es el que NO sabe bailar.

Nobara estaba roja por verlo tan cerca mientras esté entrelazaba su mano con la de ella

—Pe...pero— decía Nobara nerviosa

—Además, no me negarás que en el escenario del bar no bailas levemente — decía Itadori con una sonrisa

Nobara abrió grande los ojos —¿Cómo lo sabes?

—El otro día mi hermana y yo pasamos por aquel bar Y te escuchamos cantar y levemente bailar, bueno, fue mi hermana quien me rogo el ir a verte, y ahí pude verte aunque sea de lejos, bueno ya van varias veces que te he ido a escuchar cantar cuando salgo tarde del GYM— dijo Itadori en una sonrisa

Nobara estaba sorprendida por aquello

Itadori seguido iba a verla en aquel bar, cosa que el idiota de su novio nunca había hecho, al contrario detestaba aquel trabajo de su novia

Nobara estaba pensando seriamente en las palabras de Maki sobre que Itadori quería con ella y que su novio era un imbécil

—Es muy fácil... uno...dos— decía Itadori moviéndose levemente al ritmo de la música

Nobara empezó a reír mientras se movía también al ritmo de la música

Si mañana es too late
¿Qué estamos haciendo ahora?
Si mañana es too late
Ya va haciendo la hora
Ven bailemos en la luna
En vez de perseguir el sol

Decía aquella canción mientras ambos bailaban

Nobara dio unas vueltas al ritmo de la música, Itadori la abrazo por la espalda mientras seguían aquel ritmo

Él ponía suavemente sus manos en las manos de esta mientras esta se movía levemente al ritmo de la música

Itadori apoyo su cabeza en el hombro de esta mientras le cantaba un poco aquella estrofa al oído

Yo soy lo que buscas y tú lo que soñé
Y sé que mañana puede ser muy tarde

Nobara se sentía muy feliz en aquel momento, aunque por dentro se cuestionaba si aquello estaba bien

Pero como decía aquella canción

Y para hacerlo valer la pena
Nos podemos aprovechar
Si la noche ya estaba buena
No tiene que terminar

Si mañana es too late
¿Qué estamos haciendo ahora?
Si mañana es too late
Ya va haciendo la hora
Ven bailemos en la luna
En vez de perseguir el sol

Mañana podría ser muy tarde, así que debían aprovechar aquello, aunque fuera una vez

En ese momento, Nobara se volteó para ver a Itadori de frente, paso sus manos a los hombros de este mientras seguían bailando

Itadori sonreía y cantaba levemente aquella canción mirándola a los ojos... no lo iba a negar... se había enamorado de su vecina de enfrente

Lo último de aquella canción iba sonando mientras sus rostros se iban acercando

Sus labios se fueron rosando al ritmo en que aquella canción terminaba

En aquel momento, Itadori pasó sus manos a la cintura de esta, mientras Nobara tenía apoyadas sus manos en el pecho de este.

Y así ambos se hundieron en un primer beso, el cual fue el mejor que ella había recibido.

Nobara no lo podía negar, también se había enamorado de su vecino, pero aquello estaba mal

—¡Yo lo siento!— dijo está alejando sus labios de los labios de Itadori
— Esto está mal...— decía muy apenada mientras ponía sus manos en los labios de Itadori

—¿Hice algo malo?— pregunto Itadori desconcertado

—No... en realidad Yo soy la que acaba de hacer algo malo...— decía apenada —Esto está mal... porque yo tengo novio...

—Un novio que ni viene a verte ni te presta atención ni nada por el estilo, de los seis meses que te conozco, nunca lo he visto pararse por aquí — decía Itadori una vez las manos de Nobara se fueron de su boca

—Aun así, está mal...— decía esta con los ojos llorosos

—Lo único que está mal aquí Nobara, es el que tu no puedas soltarlo a él y que eso te impida darte la oportunidad conmigo... "Nueva vecina "— decía Itadori aún mirándola fijamente

—Yo...— Nobara lo miraba fijamente a los ojos

—¿Por qué sigues mirándome? Nobara — Pregunto Itadori

Nobara trago saliva —Porqué quiero seguirte besando ... pero sé que está mal— bajo sus manos de la cara de este

Rápidamente Itadori la abrazo y le dijo al oído —Lo que está mal es que no veas cuanto te quiero y hagas que solo me ilusione por ti ...—

Nobara soltó unas lágrimas estando en sus brazos.
—Pero mañana es mi aniversario con el...—

—Nobara— Itadori acercó sus labios al oído de esta —Yo siento que ya te amo... y quizás mañana pueda ser muy tarde... solo — este empezó a separarse de ella
—Toma la decisión que creas correcta al final yo estaré ahí en tu puerta esperando por ti.

Nobara en aquel momento lo miro con lágrimas en los ojos, debía tomar una decisión

—Yo...— las palabras no salían de su boca

—Descansa nueva vecina ... sí necesitas algo o quieres darme una oportunidad... ya sabes dónde encontrarme, pero tampoco me hagas esperar demasiado — Dijo Itadori seriamente mientras tomaba sus cosas y bajaba a su apartamento

Nobara se quedó sola en aquella azotea pensando en que debía hacer mientras veía las luces de aquella fría ciudad.

XII

Y como dijo Nobara al día siguiente era su aniversario.

La peli naranja había hecho una reservación en uno de los restaurantes que más le gustaba a su aún novio. Uno que quedaba algo lejos de donde ella vivía.

Se puso un lindo vestido negro, entallado que le quedaba a la perfección combinado con un abrigo blanco. Al ser invierno aquello le quedaba de maravilla junto a unos tacones rojos que hacían resaltar sus piernas.

Nobara estaba lista para salir de su departamento, eso hasta que le entro una llamada de su "novio"

Nobara contesto ilusionada pensando que había tomado la mejor decisión en haberse quedado con él.

—¡Amor ya esto...— fue interrumpida

—Nobara debemos hablar...— decía la voz de aquel hombre que sonaba serio

A la peli naranja se le quería detener el corazón por aquello, su corazón sabia lo que estaba a punto de pasar

—¿T-Todo está bien?...— decía Nobara dulcemente pero por el otro lado de la bocina se escuchó un suspiro pesado

—Nobara, creo que esto no está funcionando.

—¿A-A qué te refieres?— pregunto esta con un hilo de voz

—Me refiero a que esto ya no funciona Nobara, desde que te cambiaste para mi es un fastidió... además... creo que lo mejor sería darnos tiempo — comento su "aun" novio

Nobara sintió su corazón romperse —¿Darnos un tiempo? ¡Ja! Osea llevo casi seis meses sin verte y ¿Quieres darnos un tiempo así por "domas"?— decía molesta mientras recordaba las palabras de Maki

—Solo siento que esto ya no está funcionando...

—¡¿Sabes qué?! ¡Vete al diablo y no quiero volverte a ver nunca más! ¡No puedo creer que este rechazando a alguien más por ti!— comento furiosa y por un momento recordó lo bien que se la pasa con su vecino de enfrente

—¡¿QUÉ?! ¡¿ACASO YA TIENES A OTRO?! ¡MALDITA ZORRA!— Nobara lo interrumpió

—¡El maldito y el zorro aquí es otro! ¡Así que vete mucho a la mierda! ¡Y si! ¡Acabo de conocer a alguien mejor que tú! ¡No me vuelvas a buscar nunca más!— comentó Nobara colgando aquella llamada

La pobre empezó a hiperventilar y se sintió fatal por todo eso... necesitaba aire

Así que Nobara abrió su puerta, corrió hacia las escaleras, pero en ese momento en que subia hacia la azotea, se tropezó con alguien, quien le ayudo a no caerse de aquel escalón.

Nobara tenia los ojos cerrados debido a las lagrimas, sabia que debia disculpase con aquel con quien haya tropezado.

—Yo…

—¿Todo bien vecina? — decía Itadori mirándola llorar

—Estoy...— Nobara abrió los ojos mientras secaba sus lágrimas —Bien... es solo que... acabo de terminar con el idiota de mi novio— decía tratando de no escurrir más su maquillaje

En aquel momento, Itadori seco algunas lágrimas de sus mejillas con las mangas de su suéter, la verdad a el nunca le molestaba mancharse la ropa porque estaba acostumbrado

—No deberías llorar por alguien como él, además él se lo pierde por perder a unca gran chica como tu— sonrió un poco Itadori pero esta seguía llorando.

—Y Como te dije desde el primer día que nos conocimos... sí necesitas algo, puede decírmelo— decía Itadori mirando como Nobara secaba sus lágrimas

La peli naranja respiro un poco mientras se empezaba a calmar, aquel chico era como ver y abrazar a un cálido sol, era como aquellos agradables días y… sabia que hacer en aquel momento.

Itadori la miro preocupado, ya que ella no decía palabra alguna, eso hasta que ella respiro tranquilamente y reafirmo su decisión en aquel momento.

—¿Quieres salir conmigo?— salio de su boca sin más

Itadori abrió grande sus ojos, sorprendido por aquellas palabras.

—Yo... lo que trato de decir es que… tu dijiste hace tiempo que si rompía con mi novio y ayer tu... y yo ... ¡Ash! ¿Qué diablos estoy diciendo?— se empezaba a sentir mal por decir aquello

En ese momento Itadori la tomo entre sus brazos, dándole un beso que fue correspondido al instante.

Unos segundos después de aquel profundo beso, Itadori se alejó levemente para verla a los ojos.

—¡Claro que quiero salir en una cita contigo! ¡Mi vecina favorita!— dijo Itadori con una gran sonrisa

Eso hizo que Nobara sonriera en sus brazos y lo empezará a besar con pasión una vez más.

Y desde ese momento esos dos vecinos empezaron a salir oficialmente… haciendo que ella dejara de ser "La nueva vecina"

Resumen ao3:

Nobara estaba sentada sobre el capo de aquel auto y su vecino estaba solo recargado.

— Itadori Yuji — dijo aquel joven de cabellos rosas mientras seguía mirando hacia el frente.

—¿Disculpa?— pregunto Nobara sorprendida.

—Qué mi nombre es Itadori— dijo en una sonrisa —Tú hace un mes atrás me preguntaste sobre mi nombre y aquí lo tienes, ese es mi nombre.

—¡Oh!— la pelinaranja hizo memoriabr /

—Un gusto, soy Nobara Kugisaku— dijo estrechando su mano —¿Ya no me dirás "nueva vecina" cierto?

—Quizás ya no te llame así — Yuji le giño el ojo, provocando que esta se sonrojara más.

Y así fue, esos dos se pasaron los números telefónicos y de paso se agregaron con apodos como:

~El latoso del 512

~Mi vecina favorita del 511