Los personajes de Ranma 1/2 no me pertenecen, son obra de la gran Rumiko Takahashi. Escribo sin fines de lucro, solamente con el fin de entretener.


*...El cofre de los recuerdos...*

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Ranma atraviesa las calles del barrio de Nerima regresando de su último viaje de entrenamiento a China cargando con una pesada mochila repleta de presentes para la familia, también con un obsequio muy especial que adquirió para Akane.

Al llegar al Dojo una sensación de tranquilidad y genuina felicidad lo inundan convenciéndolo una vez más que esta vez daría un paso importante para su relación.

Anunció su llegada mientras se quitaba el calzado en el genkkan donde rápidamente fue recibido por Kasumi quien le dio la bienvenida y el anuncio que la cena se serviría en breve.

Ranma subió las escaleras y abrió la puerta de la habitación que ahora le pertenecía por completo ya que sus padres compartían la habitación que ocupaba anteriormente el maestro Happosai, depositando en ella la mochila y tomando de su interior aquel preciado cofre que adquirió en Huangshan y que los lugareños aseguraron que era mágico.

En el pasado no creía en aquella clase de cuentos pero luego de vivir en carne propia lo que las pozas de Jusenkyo podían hacerle a uno y gracias a los hechizos a los que era sometido de manera constante por Shampoo no podía continuar negando la existencia de la "magia" sobre todo de productos que provenían del dichoso país vecino.

Colocó el pequeño cofre en el suelo y desdoblando un arrugado papel conjuró aquellas palabras que el hombre de la tienda le había indicado, al finalizar lo abrió de manera cuidadosa temiendo romper la esencia de la magia pero sonrió al descubrir los objetos del interior, volvió a cerrarlo y lo depositó en el fondo de sus ropas hasta que llegara el momento ideal de otorgarle el regalo a Akane.


Una semana había pasado desde el regreso de Ranma de su viaje y a pesar que entrenaban juntos con Akane cada tarde luego de la escuela, ella notaba que él se encontraba algo distraído y quizás hasta nervioso en su presencia.

—¿Oye Ranma te encuentras bien? — se colocó tras él luego de ejecutar un salto mientras lo picaba con su dedo en la espalda.

Ranma bastante distraído no percibió aquel movimiento.

—¿Qué?

Akane se movió hasta quedar frente a él.

—Últimamente estás algo extraño y distraído mejor dejemos el entrenamiento para más tarde.

Se volteó para caminar de regreso a la casa cuando una mano sobre su muñeca la detuvo.

— ¿Crees que puedes venir al Dojo luego de la cena? Hay algo que quiero mostrarte.

Ella no entendía aquella actitud ni de qué hablaba Ranma pero decidió aceptar.

—Claro, estaré aquí.

Ranma la observó mientras se marchaba, era la chica más bonita que había conocido en su corta vida, estaba loco por ella y esperaba que aquel regalo sirviera para dejar aquella torpeza detrás y tomar coraje para confesar finalmente sus sentimientos.

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Luego de la cena el primero en salir disparado del salón fue Ranma, Akane lo observó marcharse con desconfianza, sí que estaba raro desde su último viaje, quizás había sido hechizado en China o había tenido tiempo para pensar y regresó decidido a ponerle fin al compromiso dictado por sus padres, aunque siendo sincera la situación no le agradaba al principio no podía negar que con el tiempo había llegado a enamorarse de aquel torpe y bocazas de Ranma Saotome, a pesar que jamás había confesado abiertamente sus sentimientos para con él y viceversa, entre ellos existía una fuerte conexión imposible de negar.

Aturdida por aquellos pensamientos luego de ayudar a Kasumi en la cocina se dirigió hacia su encuentro en el Dojo, corrió las puertas e ingresó y para su sorpresa se encontró con Ranma en el centro del mismo cargando un paquete entre sus manos.

—Bienvenida Akane. Esto es para ti.

Ella se acercó para recibir el obsequio que él estaba entregando.

—Gracias pero ¿a qué se debe este…presente?

Él se dirigió hacia la puerta para cerrarla con el seguro, luego regresó a su sitio y pasó a sentarse sobre la duela entrecruzando las piernas, ella lo imitó tomando asiento frente a él sobre sus piernas y colocando en medio el paquete antes de abrirlo cuando Ranma comenzó a hablar.

—Bueno como sabes estuve en China en mi último entrenamiento y traje recuerdos a toda la familia, pero este especialmente es para ti.

Sus ojos brillaron por la emoción y un ligero rubor cubrió sus mejillas mientras desenvolvía el obsequio.

—Sabes que no es necesario, lo importante es que regreses sano y salvo a casa — continuó con su tarea de quitar la envoltura hasta que encontró lo que se ocultaba bajo el papel — esto es hermoso Ranma, muchas gracias.

Él observó con ternura a la chica de sus sueños, percibiendo el nudo que se formaba en su garganta por la emoción, tragó saliva y se aclaró la garganta antes de continuar hablando.

—Lo importante es el contenido.

Ella entusiasmada como una niña tomó la pequeña llave dorada que venía adosada junto al candado, la colocó en el cerrojo y procedió a abrir la tapa del cofre descubriendo algunos objetos en su interior.

—Dentro del mismo hay objetos que representan algunos de nuestros momentos importantes…juntos — comentó él con su corazón galopando contra su pecho.

Akane observó con curiosidad el contenido y lo primero que le llamó la atención fue una cinta para cabello color rosa, la tomó entre sus dedos y notó como el rostro de Ranma se teñía de color rojizo al observarla.

De pronto un aura color blanquecino los rodeó y sus cuerpos fueron transportados a otro sitio.

Ambos se encontraban de pie frente a sus visiones del pasado, Akane caminaba y Ranma la acompañaba sobre la reja del canal.

Los Akane y Ranma de la actualidad no podían oír lo que sus pasados decían por lo que él se colocó frente a una estupefacta Akane y la tomó por los hombros antes de hablar.

—Ese día recuerdo haberte comentado que con cabello corto me gustabas más y te veías más bonita, quiero que sepas lo dije enserio.

Ella aún se encontraba azorada por lo que estaban viviendo pero no quería dejar de responderle.

—Gracias por lo de ese día y aunque no lo creas el corte de cabello significó un cierre de ciclo para mí. — mordió sus labios intentando reprimir lo avergonzada que estaba y alzó la vista topándose con los azules ojos de Ranma brillando.

Elevó su mano hasta contactar con su rostro de manera tímida dejando una caricia cuando el aura blanquecina los trasladó de vuelta al Dojo.

De regreso se encontraban en sus respectivas posiciones, ella parpadeó algunas veces para intentar comprender lo ocurrido y al observar a su prometido pudo percibir que él no se encontraba confundido ni nada por el estilo.

—¿Qué fue todo eso?

—Lo que acaba de ocurrir es que tuvimos un viaje al pasado, mejor dicho a nuestro pasado gracias a los diferentes objetos que se encuentran en el cofre — aclaró Ranma.

Se encontraba nerviosa pero no quería demostrarlo como la fuerte artista marcial que era, llevó su vista a los diferentes recuerdos cuando uno le llamó poderosamente la atención, tomó entre sus dedos un papel que parecía ser un ticket de tren y el aura volvió a rodearlos para trasladarlos esta vez al costado de un camino.

Sus figuras pasadas caminaban cargando sus pesadas mochilas cuando Ranma estiró con nerviosismo su mano buscando contactar con la de Akane.

Los Ranma y Akane de la actualidad entrecruzaron miradas y esta vez ella imitó aquella acción esperando contactar con su prometido.

Él tomó su mano sin vacilar y observándola a los ojos con profunda admiración habló — ese día aprendí muchas cosas Akane, eres la chica más valiente y testaruda que pude conocer, pero lo más importante que aprendí fue que por primera vez existió una amenaza real de perderte.

Ella afianzó el agarre de su mano antes de hablar — ese día dejé bien en claro que eras mi prometido, jamás ibas a perderme.

Aún se encontraban admirándose cuando el aura hizo su aparición llevándolos nuevamente al presente.

Al estar de vuelta en el Dojo, se tomaron unos segundos para procesar lo ocurrido y luego Akane con gran entusiasmo tomó el siguiente objeto bajo la atenta mirada de Ranma, una pequeña cajita roja fue la seleccionada ya que la reconoció al instante, al abrirla encontró un anillo incrustado, ambos rieron al mismo tiempo que el aura los trasladaba.

Se encontraban frente a sus versiones pasadas que se hallaban sentados en el banco de una plaza, Akane abría la cajita encontrando el anillo frente a un Ranma sonrojado a su lado.

El joven de la trenza del presente que sostenía nuevamente a Akane de la mano habló sin separar la vista de la secuencia que ocurría frente a ellos — esperaba realmente que te gustara y te quedara bonito me apenó que haya sido tan sólo un pastillero.

Los ojos de Akane se pusieron ligeramente vidriosos ante la escena de su prometido declarando tan abiertamente y sin titubear que le hubiese gustado colocarle un anillo de compromiso, las emociones del momento comenzaron a abrumarla por lo que respondió que también lo anhelaba mientras que con su mano libre presionó con fuerza el pastillero contra su pecho para retornar a su hogar.

De regreso pudo percibir que solamente quedaban dos objetos, ambos tan diferentes pero tan significativos, tomó con sumo cuidado entre sus dedos una pluma color rojiza y esta vez fueron transportados al tan recordado Monte Fénix.

Con sus manos entrelazadas con firmeza, se hallaban a pocos metros de la imagen que más los había marcado, él sosteniéndola inerte entre sus brazos creyendo el peor final.

Akane percibió como el agarre de Ranma se tensaba alrededor de su mano seguida de un ligero temblor, giró su rostro encontrándolo con el rostro caído en signo de derrota.

Ella no podía permitir que continuara sintiéndose culpable por lo sucedido, siempre supo lo difícil que resultó esa batalla para él y lo que representó la pelea final para ambos por lo que se paró frente a él, obligándolo con su mano libre a alzar el rostro y observarla mientras hablaba.

—Quiero que sepas que oí todo, cada una de las palabras que dijiste, fui consciente de cada vez que me protegiste, cada vez que te preocupaste por mí y estoy segura que jamás podré agradecerte lo suficiente por haberme devuelto a la vida pero lo haré todos los días que me permitas, gracias Ranma — presionó con fuerza su mano afianzando aquellas palabras y unión.

—Debo agradecerte a ti en primer lugar por haberme salvado y confiar siempre en mí.

Luego de dichas confesiones la pluma rojiza se iluminó formando una pequeña bola de fuego al mismo tiempo que el aura los envolvía.

Al regresar Akane advirtió que quedaba un solo objeto, ambos tenían los ojos algo llorosos por los emocionantes recuerdos que estaban viviendo.

—Quiero darte las gracias por todo esto, es un regalo muy especial.

—Aún no agradezcas, todavía falta un objeto y un recuerdo por recorrer.

Acercó su mano hacia el cofre y tomó el pequeño broche con forma de rosa llevándolos al último y quizás al más doloroso de los recuerdos.

Se encontraban sentados frente a frente en la habitación de Akane, ambos vestidos con sus trajes de novios como siempre discutiendo, ella sonrió ligeramente por la nostalgia de aquel recuerdo.

Ranma rompió la unión de sus manos quedando frente a ella y lleno de confianza, con una infinita delicadeza y ternura desplazó una de sus manos para atraerla por la cintura mientras que con la otra la sostuvo por la parte posterior del cuello clavando esos profundos ojos azules en sus dulces ojos chocolate que lucían vidriosos.

—Sé que aquel día lo dije pero necesito repetirlo, eres hermosa, la más hermosa de todas. A pesar de mi torpeza e inmadurez quiero que sepas que eres la única para mí, siempre lo has sido y me gustaría poder decir que estamos prometidos por elección nuestra y no por una estúpida promesa.

Acercó sus labios con lentitud hasta rozar los de ella con suavidad — si quieres golpearme por atrevido con tu mazo hazlo en este mismo momento, sino quiero advertirte que te besaré hasta dejarte sin aliento como siempre deseé Akane Tendo.

Ella con más confianza atravesó sus brazos por detrás de su cuello para atraerlo finalizando con la distancia que separaba sus bocas, sus labios aún pudorosos por el primer beso se entrelazaron con suavidad y sin apuro dedicados plenamente a saborearse y disfrutar de aquel nuevo momento que estaban compartiendo.

Al cabo de unos minutos se separaron en busca de aire y unas grandes sonrisas enmarcaron sus rostros cuando Ranma rebuscó entre sus bolsillos y encontró una pequeña cajita que abrió frente a ella sorprendiéndola una vez más.

—Entonces… ¿me aceptas como tu prometido de manera oficial?

—Claro que acepto, siempre lo hice.

Él deslizó el anillo sobre su dedo anular para luego volver a besarla esta vez con algo más de intensidad y pasión, tomó de las manos de Akane el broche que aún sostenía y lo colocó sobre su cabello soñando con el momento que se lo quitaría seguramente en su noche de bodas, pero por el momento disfrutaría de su nuevo compromiso establecido un veintisiete de Mayo.

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.Fin.


¡Hola! ¿Cómo están? bueno para celebrar #RanKane4ever propuesto este año por la página "Fanfics y Fanarts de Ranma Latino" escribí esta historia basandome en aquel capítulo donde viajaban al pasado gracias al espejo de Happosai, pero esta vez fue gracias a un cofre encantado que provenía de China, porque casi todo lo extraño y mágico viene de ahí, cierto? Fue muy lindo de escribir y quedé conforme con el resultado, espero también sea de su agrado. Nos leemos prontito :)

Gracias por el apoyo de siempre, les mando miles de besos y azúcar, flores y muchos colores :)