-¿Entonces no quieren abusar de mí? -Preguntó la idiota que seguía cubriendo con su cuerpo a la pequeña lolita de pelo negro.

-Cómo si me gustarán las fresas como tú, además no tengo tiempo para pensar en tener una pareja y con ustedes malditos humanos -mis palabras llenas de odio y dolor solamente mis amigas entendieron- -¿saben una cosa? Me voy a la mierda. ¿Ustedes se encargarán de ella?

-Sí, nosotras nos haremos cargo, Angie -contestó Ayami-chan luego de que quitará mi cola de su boca.

-Genial. Nos vemos después tengo otras cosas que hacer, cuando terminen de hablar con la señorita llévenla a su casa no quiero que ese idiota piense que le hicimos algo a su hija –dije todavía molesta por el comportamiento de esta idiota. En ese momento cree un portal en el piso de nuestro escondite. Teniendo mis ojos ocultos por los mechones de mi cabello desaparecí del lugar.

[...]

Mientras tanto en el presente

Residencia de la familia Yuzaki - Interior - Comedor

-¿Qué sucede Inu? -Preguntó el chico del parche. Este se encontraba frente a su esposa de rasgos perrunos…

-No es nada. Solo los mismos problemas de siempre con los niños que se meten con nuestras hijas por ser.. Ya sabes -la mirada oscura de la fémina decía todo y a la vez nada aunque su marido sabía muy bien de qué hablaba ya que no era la primera vez que Inu o él iban a la escuela para resolver ciertos problemas relacionados con alguna de las quintillizas.

-Dejando escapar un pesado suspiro el chico del parche se levantó de su asiento para ir donde su esposa..

-Tranquila Inu. Las niñas sabrán cómo defenderse de los abusivos -fueron las palabras que el argentino dedicó a su esposa que sonreía un poco más tranquila.

-Gracias Franco-kun no me había equivocado en darte mi corazón a ti -habló la cachorrita de pelo grisáceo.

-Me harás sonrojar, además ¿qué pasó con Asuka? ¿No que la querías también? -Preguntó curioso el chico del parche. Estando a espaldas de su esposa..

-Sí la amé pero es tiempo pasado. Fuiste tú quien me hizo mujer en todos los sentidos de la palabra además me diste cinco lindas hijas -Inu luego de esas palabras se puso de pie corriendo la silla donde estaba tan solo para tomar entre sus brazos a su esposo que corresponde al gesto dejando sus manos sobre la cintura de su mujer.

-Eso fue un poco cruel. Sabes que si ella lo escucha se pondrá triste ¿cierto? -El argentino habló mirando a esposa.

-¿Y? Ella y yo no dejamos de ser esposas hace mucho tiempo. Ahora tengo solo ojos para mi esposo -contestó la jovencita cabello grisáceo. Aunque ninguno de los dos se esperaba que un agujero de gusano se abriera en medio de la sala. Ni el autor o su esposa pudieron hacer algo en contra de este…

-¡No puede ser otro de los agujeros de gusano de Homura! -Exclamó el chico del parche sujetando a su esposa con fuerza para no ser separados.

-¿¡Adónde nos lleva!? -Gritó con desesperación la mujer de ojos impares siendo arrastrada junto a su marido.

-No tengo idea pero donde sea que nos mande.. Voy a protegerte. Inu -con tales palabras el chico que lleva el brazo demoníaco fue transportado junto a su mujer a otro lado mejor dicho a otro lugar en el tiempo.

[...]

En otro lado donde los autores restantes..

-¡No jodas! –Exclamó el chico que viste de ninja teniendo en sus brazos a la pequeña bebé de pelo morado que tuvo con la gatita de pelo blanquecino. Ambos fueron transportados a otro lugar en el tiempo debido a los agujeros de gusano creados intencionalmente por Homura-chan…

-¡Tenemos que hacer algo..! -Fueron los dichos de la peli lavanda que tenía entre sus brazos a su hijo y la pequeña de pelo naranjo pero sus esfuerzos fueron inútiles ya que la fuerza de este nuevo portal los supera por mucho.

-¡Mamá! -Gritaron las dos niñas hijas de Kotori y el ninja siendo también arrastradas por el agujero de gusano.

-¡Niñas.. Ramón! -Sin más que hacer o simplemente por estupidez la pajarita se lanzó al inteior de aquel agujero negro que les llevaría a otro sitio en el tiempo.

[...]

Unos minutos después en un departamento de la ciudad

-Los autores junto con los niños fueron llevados a un punto en el pasado, todos ellos cayeron justo en medio de una gran sala donde...

-¿Dónde estamos, Ramón? -Preguntó la chica cabellera gris que estaba sobre su esposo.

-No tengo idea.. pero creo que estamos en.. -El hondureño se quedó en silencio cuando sus ojos se posaron en la figura de la dueña de este lugar.

-Están en mi apartamento. Ahora quiero que me digan ¿quiénes son y qué hacen en mi hogar? -Asuka se presentó frente a los recién llegados teniendo sus brazos debajo de sus grandes pechos mientras miraba molesta a los autores y los niños que les acompañaban.

-Ta-Tachibana-san ¿eres tú? -Blair se puso de pie encarando a la rubia que seguía mirándolos molesta-. -No puedo creer.. que seas tu

-Filios terrae clamare fac propter perditionem libertatis, angelos fac pro perditione alarum suarum clamare. Audi vocem meam Gladium Bestiae - Jirras! Pereant ante te omnes homines, Xarthrath sanguis bibat omne suum sanguinem, donec satur (Haz que los hijos de la tierra lloren por la pérdida de su libertad, haz que los ángeles lloren por la pérdida de sus alas. Escucha mi llamado ¡Espada de la bestia - Jirras! ¡Qué todos los humanos perezcan ante ti, espada de sangre Xarthrath bebe toda su sangre hasta que quedes satisfecha!) -Exclamó la rubia de ojos azules extendiendo sus brazos a lo largo de su cuerpo para luego ponerlos frente a los invasores creando círculos de hechizos de los que salieron dos poderosas espadas que emanan una terrible aura oscura. Asuka con gran maestría movió sus espadas como si de una extensión de su cuerpo se tratarán hasta que el filo de las mismas quedan frente a la mujer de pelo lavanda-. -Les preguntaré de nuevo ¿qué hacen en mi departamento y cómo carajos hicieron para entrar?

-¿Acaso no nos reconoces? Somos.. -antes de que la gata de pelo lavanda dijera otra cosa el filo de mi espada estaba a nada de arrancarle la cabeza.

-Me importa una mierda quienes sean. O lo que tengan para decir, ya que de aquí no saldrán vivos, me ha dejado de importar que es lo que quieren en mi departamento.. Ahora lo único que quiero es acabar con ustedes matarlos y después comerme a esos niños -dije ocultando uno de mis ojos entre los mechones de mi cabello dejando solamente mi ojo derecho que se pintó de color rojo.

-¡No le harás daño a nuestra tía! -Exclamaron las dos mocosas de pelo gris al ponerse frente a la gata de pelo lavanda.

-¡Aunque seas mi abuela no te permitiré hacerlo que quieras! ¡Aunque me duela en el alma, pelearé contra ti! -Fue lo que dijo la niña de ojos amatistas que me miraban con determinación.

-¿Oh? Veo que no le temen a la muerte. Pues déjenme decirles que.. ¡Estoy orgullosa de ustedes! ¡Se ve que las han criado bien! ¡Rams, Yuzuriha! -Lanzando mis espadas al piso me puse a la altura de las pequeñas para tomarlas en mis brazos dejando a mis pequeñas confundidas por todo lo que hice y dije..

-¿Por qué llamas de esa forma mi papá? -Preguntó una de las gemelas que se separa de mi agarre. Mirándome confundida al igual que sus padres.

-Ese era el nombre que tenían antes.. En sus vidas pasadas cuando nos conocimos hace más de 500 años. Me alegra saber que después de tantos años por fin puedo verlos.. No saben lo mucho que los extrañe chicos.. -dije luego de haberme separado de los niños. Fui donde mis amigos y ambos los abracé con fuerzas siendo también correspondida por ellos-. -Me da mucho gusto poder volver a verlos.. -Susurré entre sollozos.

-Recuerda que dijiste que siempre estaríamos juntos. Pues eso no cambiará ni ahora ni nunca -empezó diciendo la brujita de cabellera lavanda.

-Sea el tiempo que sea. El continente o país que sea siempre nos vamos a reunir para estar juntos de nuevo como en el pasado, Asuka -el chico que viste de ninja concluyó mientras unas pesadas lágrimas caían mojando mi ropa.

-Lo sé, lo sé muy bien.. Es que, nunca pensé encontrarlos aquí, digo es.. -Entonces sentí como alguien estaba dando pequeños golpes en mi pierna. Al mirar hacia abajo pude ver a una bebé de pelo morado, ojos del mismo color, cola y orejitas de gato a mis pies.

-Al parecer a ella tampoco le gustó la forma en que estabas actuando, Tachibana-san quiero decir, Ángel -comentó la nekomusume luego de habernos separado.

-¿Ella es su hija? -Pregunté poniéndome de nuevo de rodillas tomando a la pequeña quien ahora me miraba con el ceño fruncido y un lindo puchero. Teniendo a la menor en mis brazos me puse de pie mientras sonreía como una tonta por alguna razón..

-A decir verdad es hija de mi hermana y de Nin-chan. Su nombre es Tokime pero le dices Toki-chan de cariño -respondió Yuzu. Cómo quiso que le llamará..

-Hola pequeña. Perdón por lo de hace un momento. Estaba molesta y creo que me excedí un poco.. Jamás le pondría un dedo encima a un amigo ni mucho menos a mi nieta -dije mirando a la pequeña de pelo naranjo.

-Cómo sabe que ella es su nieta, si en este tiempo Sasha-chan no ha nacido -una de las niñas de cabello grisáceo preguntó luego de haberse acercado donde me encuentro con la pequeña gatita.

-Por qué ella tiene una cola como la que tenía mi hijo -susurró desviando la mirada al tiempo que las lágrimas se apoderaban de nuevo de mí.

-¿Qué le pasó a su hijo, tía Asuka? -Inquirió otra de las niñas de ojos color miel.

-Al escuchar como fui llamada miré donde las niñas y una sonrisa involuntaria apareció en mi rostro- -mi pequeño murió hace mucho, mucho tiempo pero cuando pude tenerlo en mis brazos.. Fue el día más feliz de mi vida, ya que una nueva etapa en mi triste existencia se hacía presente con el mejor regalo para una madre. Además mi pequeño Abel nació con una cola igual a la tuya pequeña. Debes estar orgullosa de tus raíces por qué heredaste la voluntad del guerrero..

-Perdón..no quería decir eso -la niña de ojos color miel se disculpó conmigo mientras bajaba su cabecita.

[...]

-Tranquila cariño. No tienes que disculparte, no has hecho nada malo, a parte sé muy bien que mi hijo fue feliz junto a su madre -allí miré donde la brujita de ojos tristes quien se sonrojo.

-La persona de la que habla es Alexandra-san ¿cierto? -Kotori-chan tomó la palabra.

-Sí, ella fue la mujer de quien me había enamorado y con quien pensaba formar una familia, tener hijos pero por la traición de uno de mis compañeros ese sueño se vio truncado -contesté mordiendo mi labio inferior con algo de fuerza mientras las manitos de esta bebe que tengo en mis brazos daban unos ligeros golpes en mi pecho como si tratará de que no me sintiera triste mientras sus balbuceos llenan la sala pero lo que nadie esperaba fue que..

-Mami.. No.. Llores -dijo apenas y con palabras entrecortadas la niña que está en mis brazos antes de aferrarse a mis ropas escondiendo su carita en mi pecho.

-Tranquila princesa. Mami no está triste ni nada parecido.. Solamente un poquito melancólica pero no lloraré lo prometo -sin saber la razón abracé el pequeño cuerpo de la menor sin lastimarla mientras tarareaba una canción que hizo dormir a la infante.

-Tal parece que la pequeña Tokime ya te considera como su madre -mencionó Kotori-chan que se me quedó viendo extrañada por cómo le miraba.

-Así parece. Kotori ¿cierto? Te pareces mucho a ella.. Estoy más que segura de que eres como tu madre a esa edad -eran las pocas palabras que pude decir sin trabarme con el gran nudo que tenía en mi garganta.

-¿Qué quiere decir con eso? -Preguntó mi pequeña a lo que simplemente y por cobardía guarde silencio. Todavía no era hora de explicar cómo tenía conocimiento sobre mi futura hija..

-No es nada. Mejor olviden lo que dije, niños vamos a la sala, allí podrán ver algo de tv quiero hablar algunas cosas con las señoritas y el joven -miré a los más bajitos con una pequeña sonrisa a lo que ellos después de haberse mirado por unos segundos asintieron aunque el actuar del niño de ojos azules me dejó más que desconcertada sin saber siquiera cómo actuar después de..

-Mamá tengo hambre ¿podemos comer algo? -Pregunta el pequeño de mirada azul que se aferró a mi pierna al tiempo que me mira con esos lindos ojos que posee.

-¿Podemos comer hamburguesas tía Asuka? ¿Podemos? -Ahora les tocó a las gemelas tomar la palabra. Ellas también me miraron con ojitos suplicantes.

-Abuela yo quiero cinco hamburguesas. Mi pancita está empezando a hacer ruiditos -moviendo su cola a la vez que levantaba sus brazos por encima de su cabeza mi nieta daba pequeños saltos en su lugar provocando que todos empezáramos a reír a lo que ella infló sus cachetes..

-Niños no molesten a Asuka-san -Kotori-chan habló pero enseguida su estómago como el de los autores hizo un pequeño ruido.

-Lo siento pero es que el escucharlos hablar de comer.. Hizo que me diera hambre también -dijo el chico que viste como ninja mirando a un lado todo rojo por la vergüenza.

-Suspiré de nuevo- -cómo ya les dije, niños vayan a la sala y luego cuando esté comida los llamaré ¿les parece bien? -Miré donde los niños mismos que asintieron mostrándose felices..

-¡Sí tía Asuka/mamá Asuka/abuela! -Exclamaron los pequeños.

-Bien, yo los guiaré a la sala, luego quiero hablar con ustedes dos a solas. Por cierto cariño ¿no te importaría llevar a la bebé a mi cuarto? -Dije mirando a mis amigos y la pajarita.

-Por mí no hay problema -contestó la brujita de pelo lavanda.

-Lo mismo digo -continuó el chico de pelo azul.

-Yo la llevaré pero no sé dónde está su cuarto -murmuró la tímida pajarita quien ya tenía en sus brazos a la bebé.

-Descuida yo te diré dónde está pero primero es llevar a los pekes a la sala para que vean al menos algo de tv y puedan estar entretenidos -comenté moviendo mi cola al tiempo que sonreía de forma sincera.