-¿Estás bien, Inu? –Preguntó el chico del parche a su esposa luego de haber despertado tras el golpe que se dio al caer desde una gran altura.
-Sí, estoy bien… Pero donde nos encontramos. Creo que dejamos Buenos Aires –comentó la chica de ojos bicolor. Ella también había despertado después de su marido quedando sentada en el piso de lo que parecía una fábrica abandonada.
-No tengo idea. Será mejor que nos vayamos no quiero encontrarme con algún malviviente ni nada parecido –dijo el chico de pelo azul claro al ponerse de pie. Franco se acercó donde su pareja extendiendo su mano para que la perrita se pusiera de pie también al tomar la mano de su esposo.
-Tienes razón. No quisiera que nos encontrara algún sujeto con mala pinta –susurró la kemono de ojos impares- -aunque si eso llegará a pasar tengo a mi caballero de brillante armadura para que me proteja
-Hunting Art - The Roar of the White Tiger! vox mea resonat! (¡Arte de caza - El rugido del tigre blanco! ¡Resuena mi voz!) –En ese momento el rugido de un gran felino rompe con el momento de ambos. Tanto el chico como su esposa tuvieron que hacerse a un lado de lo contrario hubieran sido heridos por una poderosa ráfaga de cosmos que creó un tigre blanco de ojos rojos-. -¿Quiénes son y que hacen aquí?
-Eso deberíamos preguntar nosotros. ¿Por qué nos atacas? ¿Acaso eres uno de los lacayos de Luzbel? –Preguntó con el ceño fruncido el chico del parche quien tenía a su esposa detrás de él.
-¿Luzbel? ¿Quién rayos es? Pero sabes una cosa humano. No me gusta que ninguna escoria me mire de esa manera, y ahora sabrás que conmigo nadie se mete, espero estés preparado para morir por qué está será su tumba –dijo la chica que estaba frente a los amantes ocultando sus ojos entre los mechones de su cabello mientras sus colmillos se hacían un poco más grandes y notorios. La fémina que había lanzado su ataque como advertencia extendió sus brazos para juntar ambos. Dos de sus dedos formaron una pistola-. -Clama ad dominum tuum perditionem! Clama ad amissionem regis tui. Inimícos interfice coram me! Magni nulla rex! Shotgun style! (¡Clamen por la pérdida de su amo! ¡Lloren por la pérdida de su rey! ¡Acaba con los enemigos que tengo frente a mí! ¡Gran rey cero! ¡Estilo escopeta!) –Exclamó la chica. En la punta de sus dedos una pequeña esfera de color verde oscuro se formó. Al cabo de los minutos este creció y cuando el conjuro terminó aquella gran esfera hecha con su cosmos fue disparada a gran velocidad. Por suerte el chico del parche usó su brazo con el que protege a su esposa de aquella técnica.
-Mierda… Eso duele… Es casi como uno de los ataques de… -A la mente del chico había llegado la imagen de su amiga quien había usado una técnica similar.
-Ese ataque se parece al que usó una vez… ¡Asuka! ¡Espera no somos enemigos! –Exclamó la perrita de ojos bicolor al salir de su escondite quedando frente a la chica que parecía molesta por alguna razón.
-Non audes hoc nomen ante me dicere... Nomen mulieris audire nolo, nedum ex ore tuo prodire, mehercule, plus molestus sum. Habebam cacata carta diem. Nunc illam quasi nihilum memorant ac diem meum perdunt ... (No se atrevan a decir ese nombre frente a mí... No quiero escuchar el nombre de esa mujer, y mucho menos que salga de la boca de ustedes, a mierda ya estoy más que molesta. Estaba teniendo un día de mierda. Ahora la mencionan como si nada y ya terminaron de arruinar mi día...) –Susurró la chica de pelo blanquecino y ojos azules levantando apenas su mirada sus fieros orbes de color azul oscuro pronto se encontraron con los temerosos ojos de su contraria que quedó confundida por haber escuchado de alguien más el dialecto que habla su ex esposa.
-¿Cómo puedes hablar el idioma de los dioses? –Pregunta la cachorrita de cabello gris.
-Non est quod nunc cures. Pereant! Audi clamorem milium animarum in purgatorio! Clamor Banshee! (No es algo que deba preocuparte ahora. ¡Muere maldita! ¡Escucha el llanto de las mil almas del purgatorio! ¡El llanto de la banshe!) –Susurró la albina. Esta tomó un poco de aire llenando sus pulmones antes de lanzar un poderoso ataque mismo que al ser liberado contra su oponente sonaba como un llanto. El llanto de un ser que busca el descanso. Para cuando este golpe de ondas sonoras golpeó a la perrita esta fue lanzada contra una de las paredes de aquel lugar. El cuerpo de Inu cayó pesadamente contra el suelo quedando inconsciente…
-¡Inu! –Gritó el chico del parche el nombre de su amada. Mirando luego a la que provocó que su esposa terminara lastimada-. -¿Cómo te atreves a lastimarla? Ella no… Ella no iba a hacerte daño y aun así la atacaste. Esto no te lo perdonaré
-¿Y? Cómo si me importará lo que suceda con unos intrusos. Además estoy estresada por culpa de una idiota… Cómo ustedes son los únicos que están aquí… Pues sabes lo que pasará ahora ¿cierto? Perrita –dijo la chica con rasgos de tigre blanco mirando con una sonrisa al chico.
-Veremos quién es la perra de quien –susurró el chico del parche cargando un poco de su cosmos en su brazo con el que golpeó el piso. Tras esto el piso donde se encuentran parados tiembla y del mismo pilares hechos de rayos se abalanzan contra el cuerpo ajeno provocando algo de daño contra la tigresa-. –Toma eso…
-¿Hm? ¿Eso es todo? Para ser un humano que usa el rayo como arma eres demasiado débil, me decepcionas, Asuka también usa los rayos para atacar y he recibido sus ataques… Esas mierdas duelen como el orto. Esta mierda que acabas de lanzar no sirve contra mí pero si quieres un verdadero ataque usando este elemento te lo mostraré con gusto –contestó la chica que sonrió por lo bajo mientras su brazo cambiaba de color y forma. Siendo al final este el de un demonio-. –Ya estoy molesta… ¡Despierta mi avaricia! –Exclamó la tigresa provocando un pequeño temblor que sacudió todo el lugar. Al final la figura de un demonio apareció detrás de ella. Este ser cargaba en sus brazos un ataúd-. –Espero estés preparado para esto, humano….
"Parece que de esta no saldré en una pieza" –pensó el chico que desvió su mirada por un momento para ver donde su esposa pero grande fue su sorpresa cuando descubre que ella no está en el lugar donde había caído luego de ese último ataque.
-¡No te distraigas, humano! ¡Qué tu pelea es conmigo! –Exclamó la tigresa de pelo blanco. Andoreko siendo llevada por sus instintos se lanzó contra el argentino golpeando con su garra el piso que terminó destruido por su lado apenas y el chico del parche pudo esquivar ese ataque sin embargo no contaba con el ser que apareció detrás de la oji azul lo atacará usando el ataúd que llevaba en sus manos. Franco recibió un fuerte golpe que le hizo estrellarse contra una de las paredes del lugar…
-Mierda… Eso dolió y pensaba que el entrenar con Gokú era duro…sí no hago algo ella me terminará matando –susurró el chico quien cae sentado en el piso del lugar al tiempo que limpiaba una línea de su sangre con el dorso de su mano siempre mirando al frente.
-No sé quién seas o que es lo que buscas aquí pero… Te prometo que no saldrás vivo de este lugar –dijo la tigresa quien con cada paso que daba destruía una parte del piso pero esta cuando iba a dar el golpe de gracia fue detenida por una de sus amigas…
-¿Qué rayos estás haciendo, Andoreko? –Llamó una voz casi infantil. Los movimientos de la albina fueron detenidos por cadenas que envolvieron su cuerpo impidiendo que se moviera.
-No es de tu incumbencia… Aki…quiero acabar con este humano… ¡Quiero destruir a ese humano! –Exclamó la de ojos azules intentando zafarse de las cadenas que le tenían presa.
-¿De nuevo te estás dejando llevar? –Preguntó la pequeña de ojos carmín antes de dejar que un pesado suspiro escapara de ella-. –Es una suerte que Ángel no esté aquí ya que deberíamos explicarle muchas cosas a esa idiota
-Gohahahaha… Parece que la ojou-sama te dio una buena paliza ¿he? Tu orgullo como hombre debe estar hecho mierda al igual que tu –ahora fue Ayami quien habló. Ella estaba sentada al lado del chico del parche sonriendo como siempre.
-Podrías dejar de molestar, y ayudarme un poco, tenemos que hacer que esta idiota vuelva a la normalidad de lo contrario…será como una patada en el culo pasar por eso de nuevo –se quejó la más bajita apretando su puño al hacer esto las cadenas que mantienen atada a la tigresa apretaran un poco más su cuerpo-. –Ya luego nos ocuparemos de ese humano
-Dejando escapar un pesado suspiro la chica de pelo azul se levantó de su lugar quedando a espaldas del autor
-Tienes suerte de que estemos de buen humor. Además dale las gracias a Aki-chan que te ha salvado el culo. Si hubiera sido por mí habría dejado que Andoreko-chan terminará con la vida de un humano –fueron las duras palabras de la dragona que había dejado su personaje de chica ingenua cambiando también su tono de voz. Ahora sonaba un poco más madura y sobre todo molesta. Ayami-chan miró de reojo al argentino al tiempo que levantaba uno de sus brazos que se convirtió en la garra de un dragón con el que amenazó al chico-. –Ahora voy a dar una mano, Aki-chan…
"De todas las locuras que nos han pasado. Esta es la peor, me pregunto si Inu y yo fuimos los únicos en caer en este lugar" –susurró el autor al ponerse de pie pero tan pronto se puso de pie cae de nuevo en el mismo lugar al que fue lanzado-. –Me cago en la… esa loca cómo pudo hacerme tanto daño… Sí no parece tan fuerte…
-Oye pinche humano en lugar de estar jodiendo y quejándote como una perra. Ven y cuida a tu mujer, ya le hemos curado sus heridas –dijo con el ceño fruncido la pequeña niña de ojos rojos que miraban molesta al chico.
"De verdad son amigas de Asuka…" –Pensó el autor al ponerse de pie. Siendo este su segundo intento por fin pudo mantenerse de pie y cómo pudo fue al sillón donde se encontraba su esposa dormida.
[...]
Mientras tanto en otro lugar de la ciudad
Departamento de Asuka – Interior – Sala principal
-Así que ustedes vienen del futuro ¿he? –Pregunté mirando a los chicos que estaban frente a mí. Cada uno sentado en sus lugares correspondientes siendo la gatita de pelo lavanda quien estaba en uno de los sillones. El chico que viste de ninja y su esposa se encontraban sentados en el sofá de mi casa…
-Sí venimos del futuro pero ¿no te sorprende que hayamos caído desde un agujero de gusano o que seamos de otro tiempo? –Preguntó el chico.
-Pues la verdad, no me sorprende para nada, quiero decir supongo que a ustedes tampoco les molesta o les incomoda que yo sea una demonio –rebatí su pregunta con otra mientras movía mi cola de un lado a otro teniendo siempre mis piernas cruzadas- -además por lo que puedo sentir la chica que está a tu lado, tiene algo en su interior que me hace sentir un extraño cosquilleo, mientras que la chica con cara de pasiva emana un fuerte poder mágico. Lo mismo se podría de ti, tu cuerpo o más bien tú cosmos es un poco parecido al mío
-¿Cómo que pasiva? –Susurró la niña de cabellera lavanda al tiempo que bajaba su cabeza un poco deprimida por mi comentario.
-Según lo que pude escuchar de Ramón, él tiene su sangre en su interior y por eso sus poderes han aumentado además yo tengo los poderes que heredé de mi abuelo, Blair-chan es una gata mágica cuyo poder es casi como el de su marido –comentó la peli cenizo.
-¿Soy pasiva? ¿Por qué todos me dicen así? –La gatita continúo con sus balbuceos diciendo en voz baja lo que todos pensamos y que a leguas se podía ver teniendo sobre ella una pequeña nube negra.
-Ya veo. Por lo que me están contando ustedes son bastante fuertes –antes de que dijera otra cosa la puerta fue abierta. Por ella un pequeño manchón de color amarillo fue directo a donde me encuentro.
-¡Mami! ¡Te extrañe mucho! –Exclamó una pequeña niña de pelo rubio. Ella estaba sujetando con sus manitas mi camisa escondiendo su carita en mi pecho.
-Hola mi solecito ¿cómo te fue en el kinder? ¿Te divertiste con tus amiguitos? –Pregunté ignorando a mis visitas me concentré en mi hija. Quien al apartarse de mi cuerpo quedando en el piso empezó a dar unos cuantos saltitos levantando sus brazos por encima de su cabecita.
-¡Sí me divertí mucho! ¡La señorita Kyou llevó un cerdito! ¡Y me dejó montarlo! –Exclamó mi pequeña sonriendo feliz.
-Me alegra que te hayas divertido. Ah, mira tenemos visitas Rima-chan ¿qué se dice cuando hay visitas? –Pregunté al tiempo que dejaba mi mano sobre su cabecita. Mi pequeña infló sus cachetes antes de volver a sonreír, se dio la vuelta y habló de nuevo…
-¡Hola! ¡Soy Rima Tachibana, un gusto conocerlos! –Dijo la niña dejando que una risita escapara de ella.
-Mi… Mi nombre es Kotori. Encantada de conocerte pequeña –se presentó mi futura hija sonriendo como siempre.
-Mi nombre es Ramón pero me dicen ninja. Gusto en conocerte, Rima –ahora fue el chico que viste de ninja el tomar la palabra.
-Hola pequeña soy Blair –la chica de cabello lavanda se puso de pie para acercarse a mi hija quien se le quedó viendo fijamente- -cómo puedes ver soy una gatita mágica ¿ves mis orejitas?
-Son muy lindas. ¿Ustedes son los amigos de mami, verdad? –Preguntó Rima.
-Sí, somos sus amigos y hemos venido para visitarla –responde el chico que viste como un ninja desde su lugar.
-Entonces… Entonces quiero que cuiden de mami, ella siempre se ve triste, a veces la escucho llorando de noche…y no quiero que esté triste –susurró mi niña tomando una parte de sus ropas mientras bajaba la cabeza.
-Claro que lo haremos. Rima-chan, vamos a cuidar de tu mami –Kotori-chan fue quien habló tras ponerse de pie. Ella se acercó donde mi hija para ponerse de rodillas y tomar entre sus brazos a la pequeña niña.
-Rima-chan vamos a estar con tu mami y ella no estará sola. Te lo prometo –Blair también se puso de rodillas dejando caer su mano sobre la cabecita de mi hija al tiempo que sonreía.
-Gracias Blairi, kootori –dijo la menor luego de ambas mujeres se separaran de ella…
-Mi solecito ve a lavarte las manos que enseguida prepararé la cena. Debo suponer que después de haber jugado tanto tienes hambre ¿me equivoco? –Pregunté luego de haberme puesto de pie. Tomé a mi hija en brazos sonriendo de forma forzada.
-¿Mami ellos se quedarán? –Preguntó Rima-chan.
-Bueno, si ellos quieren pueden quedarse a cenar con nosotras, ¿sabes? Después de comer ¿por qué no le muestras a Kotori-chan tu cuarto? –Dije sonriendo.
-¡Sí! –Exclamó mi pequeña feliz como siempre. Ella se movía un poco en mis brazos como intentando bajarse-. –Mami quiero bajar, ya no soy una bebé
-¿Entonces eres una niña grande? –Hablé picando la pancita de mi hija. Esto hizo que ella comenzará a reír.
-No… No, no me hagas cosquillas, mami… no es…no es justo –contestó entre risas la pequeña de ojos dorados que estaba en mis brazos. Además en ese momento…
-Miau –dijo la pequeña Tokime quien estaba a mis pies. La bebé estaba mirándome molesta mientras golpeaba con su manita mi pie.
-¿Y ella quién es? –Curiosa mi niña habló fijando su mirada en la menor.
-Ella es mi sobrina, su nombre es Tokime también es una gatita mágica, y por lo que parece se encuentra muy celosa –Blair río por lo que estaba pasando.
-Hola bebé. Mi nombre es Rima –se presentó mi hija tras haberse liberado de mis brazos. Se puso de rodillas sonriendo y con su manita dejó unas caricias en la cabecita de la pequeña de cabellos morados…
-Miau –volvió a decir Toki-chan moviendo sus orejitas cosa que hizo sonreír a Rima.
-Parece que le caíste bien –comentó kotori-chan.
-¿Tokime-chan quieres jugar? –Volvió a decir la menor de ojos dorados recibiendo como asentimiento un tierno maullido de la bebé que levantó sus bracitos por encima de su cabeza.
[...]
Unos minutos después…
-¿Quién es ella, Tachibana-san? –Preguntó la maga tras ponerse de pie quedando a mi lado.
-….. –Me quedé por unos minutos en silencio apretando con fuerza mis puños. Sintiendo como mis uñas se clavan en mi piel.
-Asuka dinos quien es la pequeña –fue el turno del chico que vestía como ninja tomar la palabra. Este había dejado su mano sobre mi hombro…
-….. –Ignorando las palabras de los presentes empecé mi andar hasta la cocina donde me perdí. Dejando a los chicos que vinieron del futuro con muchas cosas que decir. En ese momento la puerta se abrió dejando frente a ellos la figura de una mujer de pelo rojizo y ojos amatistas.
-Lo siento. No sabía que Asuka-chan tenía visitas –dice la pelirroja con una pequeña sonrisa que se pintaba en sus labios.
-No hay problema –respondió el peli azul pero al voltear se quedó congelado en su lugar. Algo similar pasó con su amiga cuando vio a la fémina de mirada amatista quien estaba a solo unos metros de ellos…
-Es idéntica a Maki-chan… -Susurró la gatita mágica con cierto tono de nostalgia plasmado en su mirada y palabras.
-Amm… ¿Por qué me están mirando de esa forma? –Preguntó la chica notándose un poco incomoda por la mirada de los autores.
-Perdón, es que te pareces mucho a una persona que conozco, mi nombre es Yuzu Araki un gusto conocerte –se presentó la maga de cabellera lavanda extendiendo su mano siendo tomada por su contraria.
-Un gusto mi nombre es Mako Nishikino –contesta la pelirroja con una cálida sonrisa.
-Soy Ramón Maldonado a sus órdenes –habló el chico que viste como ninja tomando la mano de la invitada tras esta soltar la mano de Yuzu.
-Un gusto conocerlo a ambos. Pero podrían decirme donde se encuentra Asuka-chan quiero hablar con ella sobre algo importante –mencionó Mako después de las presentaciones. Se miraba un poco intranquila y en sus ojos se podía ver algo de su tristeza.
-Ella está en la cocina preparando la cena –dijo la maga de cabellera lavanda. En su mirar se podía ver reflejada la sorpresa de haberse encontrado con la madre de su amada reina escarlata.
-Ya veo. Supongo que ella tardará un poco –río de forma nerviosa la femenina de pelo rojo. Ocultando sus ojos con los mechones de su rojizo cabello. Dando pesados pasos la futura madre se acercó a uno de los sillones donde se sentó mirando siempre su regazo.
-¿Te encuentras bien? –Yuzu preguntó.
-No… No creo estar bien… Yo… Yo estoy embarazada y no sé cómo decírselo a Asuka-chan. Tampoco sé cómo vaya a reaccionar –respondió por fin la chica de pelo rojo.
-¿He? –La autora como su amigo se quedaron enmudecidos ante tal declaración pero a los pocos minutos supieron que esa bebé sería en un futuro la heredera de los hospitales más famosos del país nipon.
-Tus padres ¿lo saben? –El chico de cabellos azules se acercó al lugar donde estaban las dos féminas. Terminó sentado al lado derecho de la chica de ojos amatistas.
-Lo saben y por eso quieren que termine con mi relación. No desean que un demonio como ella sea parte de nuestra familia quieren que me case con alguien que no amo, me obligaron a hacerlo según ellos por el bien de la familia… Sí no cumplo con ello… Me harán abortar a mi bebé –finalmente las lágrimas de Mako-chan cayeron de sus ojos siendo sus sollozos también parte de aquella cruel verdad.
-Los dos autores se quedaron nuevamente helados por aquella revelación. Quizás no estaban preparados para escuchar tan crueles palabras salir de una adolescente que estaba hecha un mar de lágrimas repitiendo en cada susurró el nombre de su amada idiota…
-Eso es muy cruel –dijo la maga quien por instinto o haberse visto reflejada en la chica tomó entre sus brazos el frágil cuerpo de la jovencita.
-Puede que lo sea…pero no podemos hacer nada… Los padres de Mako ya han tomado su decisión y nosotros no debemos meternos. Es problema de ellas dos –con la voz casi rota el chico de pelo azulado contestó. Lo que ninguno de ellos sabía es que la dueña de ese departamento pudo escuchar cada palabra mismas palabras que rompieron su corazón…
[...]
Unos minutos después en otro lado de la ciudad
-Después de haberse recuperado. El chico del parche junto a su esposa y las chicas fueron a la casa de la pequeña ojou-sama. Dejando a Inu-chan descansar en uno de los cuartos de la gran mansión donde se encuentran ahora…
-Haber dinos hombre del futuro ¿qué carajos haces aquí? –Preguntó de mala gana la chica que acaba de darle al autor la putisa de su vida. Mirándolo con odio impregnado en sus ojos.
-En primera tengo nombre y es Franco, en segunda ¿qué te pasa? No recuerdo haberte hecho algo como para que nos hayas atacado o me tengas ese odio. Te pido de la manera más cortes que te calmes un poco de lo contrario –antes de que el argentino dijera algo el fuerte golpe dado por Ayami-chan hizo que toda la casa temblara.
-Haec satis bullshit! Dic quid infernum vis in hoc loco! Eloquere antequam agam quod amicus meus non potuit et in collum collisionis terminare vel fortasse pilas tuas (¡Basta de tanta mierda! ¡Ya dinos que carajos quieres en este lugar! Habla antes de que haga lo que mi amiga no pudo, y termine cortando tu cuello o quizás tus bolas) –Exclamó molesta la dragona quien estaba siendo cubierta por un aura negra. Sus ojos cambiaron de color siendo ahora estos dos orbes de color rojo que brillan como el fuego además su brazo volvió a convertirse en una garra con filosas uñas con las que amenazaba al pobre chico.
-Tu scis me in domo mea non permittere id genus morum, Ayami. Promisimus etiam angelum nos esse facturos, nolo eam in me insanire, vel iterum aliquem nostrum, promissum servare (Sabes que en mi casa no permito ese tipo de conductas, Ayami. Además le prometimos a Ángel que íbamos a comportarnos, no quiero que ella se enoje de nuevo conmigo o alguna de nosotras, debemos mantener nuestra promesa) –la pequeña lolita de pelo negro miró de reojo a su amiga quien tembló. La dragona terminó desviando la mirada…
-En serio ¿qué rayos hice como para que me odien tanto? –Preguntó Franco.
-Debes disculparlas. Ellas como yo somos de familias nobles además como puedes ver somos semi-humanas o ajin… Que fueron relegadas a vivir en el mundo humano ya que, los miserables de nuestros padres biológicos buscaron divertirse con nuestras madres que son humanas –con cada palabra que salía de la pequeña lolita su cosmos se hacía más agresivo. Sus uñas perfectamente cuidadas se convirtieron en garras y sus colmillos comenzaron a mostrarse haciéndola ver un poco más amenazante- -desde que nacimos en este mundo…solo fueron burlas, maltratos, un sinfín de cosas que nos hicieron y eso fue lo que hizo nacer nuestro odio a los humanos… Nuestras madres fueron vistas como sucias rameras… Nosotras como engendros… ¡Por eso es nuestro odio hacía los de tu clase! –Exclamó la pequeña lolita de pelo negro. Encima de su cuerpo había un enorme gato demoníaco que se formó con su cosmos…
-Tranquila Aki-chan. No dejes que esto te moleste –habló Andoreko desde su lugar intentando calmar a su amiga- -recuerda que debemos dejar el pasado atrás, lo que pasó en nuestro mundo, ya quedó en el olvido. Ahora vivimos como humanas y hemos encontrado a alguien que nos entiende
-Pero… ¡No puedo olvidar lo que nos hicieron! ¡Siempre era la misma puta historia! –Exclamó Ayami-. –Todos en mi mundo me dieron la espalda…
-Hemos pasado por lo mismo… Hemos sufrido mucho pero seguimos adelante, no lo olvides –respondió la albina de ojos azules mirando donde su amiga quien estaba llorando en silencio- -tenemos que dejar atrás el pasado y seguir adelante
-Además tenemos algo más importante que cualquier tesoro –comentó la ojou-sama desviando la mirada un poco sonrojada.
-¿Te refieres a…? Vaya no pensé que la señorita me creo mejor que todos tuviera esos sentimientos por la persona que llama a cada momento idiota –rió la dragona luego de haberse recuperado un poco. Sus ojos estaban fijos en la pequeña de pelo negro cuyo rostro estaba más rojo que una manzana.
-Yo... Yo no tengo esos sentimientos por una idiota...pervertida, buscapleitos, senos de vaca –comenzó a enumerar las cosas que según a ella le molestaban de su amiga y crush mientras sus mejillas se teñían de un lindo color rojo y una sonrisa se pintaba en su rostro.
-Claro que no tienes sentimientos por ella. Eres muy obvia, ojou-sama que hasta un ciego podría darse cuenta de que te mueres por nuestra idiota –dijo la albina de ojos azules con una sonrisa gatuna en su rostro.
-¿Qué hay de ti gata de callejón? Siempre te ponías como fiera cuando una chica se le acercaba –esta vez contraataco la pequeña de pelo negro haciendo que la más alta se pusiera como manzana y no supiera como responder.
-Pues… Es que es mi amiga y no quiero que alguna tipeja le rompa el corazón. Es todo… Yo no estoy enamorada de ella ni nada parecido –Andoreko miró a un costado inflando sus rojas mejillas todo ante la mirada de sus amigas y el chico del parche.
-Parece que Asuka es realmente popular ¿he? –Rió de forma nerviosa el chico de pelo azul claro. Teniendo una pequeña gota de agua cayendo por su mejilla.
-Esa idiota me saca de quicio pero al mismo tiempo… Siento que me gusta… Y por más que quiera matarla. También deseo pasar mi vida junto a ella –la jovencita de pelo negro por fin se había sincerado. Teniendo sus mejillas rojas como manzanas Aki-chan jugaba con sus dedos desviando la mirada de sus amigas y su invitado.
-Puede ser… Pero cambiando de tema… Quería pedirte perdón por haberte golpeado de la nada... No estoy acostumbrada a ver que una ajin como nosotras esté con un humano –mencionó una apenada tigresa de pelo blanco.
-Tranquila… aunque no lo parezca soy bastante resistente –dijo riendo el chico del parche.
-Aclarado eso ¿qué harán ahora? –Pregunta la dueña de casa. Mirando fijamente al autor quien se puso nervioso por la mirada intensa de la fémina de ojos como la sangre.
-Supongo que iremos a buscar nuestros amigos. Algo me dice que están por aquí pero no tengo idea por dónde empezar –Franco se rascó la mejilla en señal de su nerviosismo debido a la mirada de Aki-chan. Fueron solo unos minutos hasta que por la dragona habló.
-¿Qué tal si buscas en el departamento de Asuka? Quizás tus amigos se encuentren allí o en algún otro lado –sugirió la dragona de pelo azul eléctrico.
-Por primera vez tienes una buena idea, cabeza hueca –comentó la chica de pelo blanquecino y ojos azules.
-Oye ¿me estás insultando? –En un tono molesto pero con una sonrisa habló Ayami-chan al ponerse de pie encarando a su amiga que reía.
-Solo estoy diciendo que por fin tuviste una buena idea es todo –responde la tigresa al encogerse de hombros.
-Debes de disculparlas. Ellas son así mejor dicho así nos llevamos –dijo Aki-chan mirando a sus amigas para luego volver su mirada al autor que se sonrojo por la tierna sonrisa de la pelinegra de ojos carmín.
[...]
En el departamento de la diablesa...
-Tras la conversación con Mako-chan los ánimos de la demonio cayeron por el suelo. Ella se mostraba fuerte por su hija pero no pudo con el dolor de esas palabras, Suikyo como era conocida por todos los demonios se encontraba azotea de su departamento
-Stultus es... Scire debes illam non amare te (Eres una idiota.. Debiste saber que ella no te quería..) –Dije mirando al cielo azul. Apretaba con fuerza mis puños haciendo que mis uñas se enterraran en mi piel que comenzó a sangrar...
-Id intellexit non puto, Asuka. Nescis quid sentiat aut quid rogata sit, eligendum inter te moratur vel amittat infantem intra uterum suum portat (No creo que ella haya querido decir eso, Asuka. No sabes lo que ella siente o las cosas que le pidieron que hiciera.. Ella tuvo que escoger entre permanecer contigo o perder a ese bebé que lleva dentro de su vientre) –el chico que viste como un ninja fue a mi encuentro quedando a mis espaldas. Escucharlo hablar y decir tales palabras hizo que volteara encontrándome con sus tristes ojos que estaban fijos en mí.
-¿Cómo lo sabes? ¿Cómo sabes eso? ¡Dime! –Exclamé un poco molesta. No por el haber sido rechazada. O con el chico que estaba caminando hasta donde me encuentro siempre mirándome.
-Lo digo porque te conozco bien, sé que has pasado por muchas cosas pero esas mismas cosas te han hecho quien eres. Además en el futuro vas a dejar ir todo ese peso que te impide ver lo que tienes frente a ti, créeme eres una mujer fuerte que supo cómo salir adelante –concluyó el chico que se encuentro a tan solo unos centímetros de mi persona.
-Semper mihi dixisti... Ramns –susurré ocultando mis ojos entre mi cabello.
-Supongo que sí. Sino como podría hacer entrar en razón a mi idiota
