Amiga date cuenta 2
Él tuvo una y otra novia, yo salí con uno y con otro, mantenía cerca a Shinnosuke, pero nunca formalice nada con él, Ranma juraba "molesto" que algún día terminaríamos juntos, hacia una pequeña rabieta y luego fingía que no le importaba, yo sabía que sí y me gustaba saber que le provocaba algo de celos, por alguna razón no quería que Ranma supiera de los chicos con los que salía, era como si algo dentro de mí me dijera que estaba mal aunque él nunca me hubiera dicho nada al respecto.
Mantuvimos esa costumbre de besarnos por un tiempo, hasta que pasamos al siguiente nivel, de pronto estábamos enredados en sus sabanas, era mi cumpleaños y como ocurría desde que perdí a mi madre no festejaba, solo con mis hermanas y padre, partíamos un pastel y eso era todo, pero por las noches me sentía sola, en realidad todo el día de mi cumpleaños me sentía incompleta, se nos hizo costumbre que después de las ocho de la noche yo iba a su casa y él ya me esperaba, ponía música, platicábamos, me hacía reír hasta olvidar que se supone que debía festejar mi nacimiento y claro que también volvimos costumbre escondernos bajo sus sabanas escapándonos del mundo, siendo solo él, solo yo, un par de tontos encerrados en su propio universo.
Cuando estábamos por terminar la preparatoria él tuvo que tomar un curso de lectura y redacción y de ahí nació su afición por escribir, lo mantuvo en secreto, hasta que un mal día Ryoga lo descubrió y comenzó a burlarse de él, logrando que todos en nuestro grupo de amigos le siguieran, yo lo vi avergonzado y callado, a mí siempre me gusto ser estudiosa, tener buenas notas y una de mis clases favoritas era justamente literatura, así que ese día en que todos se burlaron de él hasta hacerlo guardar silencio por el resto de la tarde e irse sin decir adiós, yo me escabullí a su habitación de noche, llevando mi tarea, un poema, lo encontré recostado boca arriba en su cama, jugando con su pelota de estrés, la computadora prendida, quise acercarme a ella, pero…
Ni lo intentes, me harás enojarme mucho, puedo incluso dejarte de hablar.
Bien yo sabía que su ego estaba herido, pero vamos amenazarme con dejarme de hablar por hurgar en su computadora, me senté junto a él, ignorando por un momento la paginas que tenía abiertas en su escritorio, comencé a leer mi poema.
¿Qué haces?.
Shh interrumpes- continúe leyendo, al terminar lo vi directo a los ojos- sé que no soy la mejor, pero creo que no es tan malo, ¿Qué piensas?.
Le falta un poco de ritmo.
Exacto, eso era, déjame arreglarlo.
Me entretuve buscando sinónimos para las palabras, que mi ritmo fuera más elocuente y se escuchara bien, él estuvo ahí observándome cambiar palabras y entonar.
Creo que quedo muy bien.
Si crees que está bien- se encogió de hombros- yo te pondría un ocho
¿Por qué? ¿crees que sabes más tú que yo?.
¿Por qué? ¿Por qué soy hombre no debería saber de poesía? Si te soy sincero es bueno tu poema, pero puede ser mejor.
Que sepas algo que todos los demás no saben te hace mejor que ellos, sobre todo porque disfrutas de hacerlo y eso está bien, ser tú mismo está bien, no tienes que ser o hacer lo que los otros dicen para encajar con ellos.
Cállate de una vez sabionda, dame, te voy a ayudar por esta vez.
Tomo mi tarea y sólo hizo un par de correcciones, tenía razón quedo mejor.
¿Quieres leer lo que escribo?.
Sí- grité.
Pero no hoy – su humor había cambiado, se le veía más animado, mucho más- ven- me tomo del mentón y me beso- nunca le he enseñado nada de esto a nadie, no estoy seguro de querer enseñártelos- estire mis brazos a su cuello.
Está bien, cuando quieras enseñármelos, los leeré, estaré ansiosa por hacerlo, pero esperare - esta vez yo lo bese.
Nuestra dinámica iba avanzando, ya no nos conformábamos con los labios, recuerdo que en alguna ocasión tuve que usar cuello alto por una semana, pues tenía sus marcas por el pecho, el cuello, me gusta verlas en la mañana cuando salía de bañarme, paseaba mis dedos por ellas recordándolo a él, ¿Por qué destinaba tanto tiempo de mi día pensando en él? ¿Me gustaba?
Me gustaba su compañía, sé que suena mal, pero me gustaba la seguridad que me daba al estar conmigo, al ver su apoyo, verlo observarme cuando hablaba y que me pusiera tención, me daba mi lugar, si alguien me interrumpía cuando hablaba era él quien le pedía respeto por que yo estaba hablando, a mí no me molestaba tanto como a él, pero él decía "tú siempre haces un comentario atinado, elocuente o inteligente y cuando te interrumpen para decir una idiotez me desespera mucho, que se callen ellos", me gustaba su olor, su cuerpo, su cabello, amaba enterrar mis dedos entre su espesa melena, cuando besaba mi vientre y bajaba hasta aquel rinconcito de mi anatomía, adoraba ver sus ojos, no se perdía ninguna de mis expresiones.
Iniciamos la universidad y él tuvo que ir más lejos, ya casi no nos veíamos, ocasionalmente nos enviábamos mensajes, cuando nos reuníamos con los amigos, él preguntaba por mí y yo por él, lo empecé a extrañar, pero eso no me detuvo de salir con otros.
¿Qué te puedo decir era joven y estaba ansiosa por probarlo todo?.
De pronto un día me entere que estaba saliendo son Shampoo, la misma que se la pasó toda la secundaría gritando su amor por él, la que se burlaba de mi por no ser tan femenina, por no saber cocinar, la que vestía resaltando su cuerpo haciéndome sentir más insegura, pero eso no era su culpa, no puedo culparla, Shampoo siempre fue muy segura de sí misma, no es su culpa que eso me afectara a mí.
Estaba molesta, ¿Por qué no me dijo nada? ¿Por qué ella y no yo? ¿Por qué a ella si le daba el título de novia y a mí no? Conmigo ya había hecho de todo y sin darnos títulos ni nombres, solo era algo que compartíamos nosotros, encerrados debajo de las sabanas, ¿Por qué con ella si le decía a todos que eran novios? ¿también cocinaría con ella a su lado mientras su madre les da instrucciones? No estaba molesta estaba fúrica. Ryoga era el único de nuestros amigos que sabía lo que ocurría entre nosotros, sin la necesidad de contarle nada, siempre fue muy discreto, talvez en alguna ocasión intento conquistarme de la manera más tierna, pero muy pronto se dio cuenta de lo que venía ocurriendo entre Ranma y yo y desistió, siguió siendo confidente y confiable, muy discreto, intentando ayudarnos a estar juntos, sin ser pesado, igual no es que lo intentara mucho.
Terminó el primer semestre de universidad y todos los amigos nos volvimos a reunir, Ryoga y Akari habían iniciado una relación, Shinnosuke siempre fue tan tibio que me aburrí de él y solo éramos amigos, Ukyo salía con alguien y ese alguien tenía un amigo, no quería estar ahí cuando llegaran Shampoo y Ranma ya habían anunciado que llegarían dos horas más tarde, bien apure mis tragos, Shinnosuke intento disimuladamente que tomara más despacio, pero la verdad tenía prisa y el único que se animaba a beber conmigo era el amigo de la cita de Ukyo, perfecto lo que fuera era bueno. Dos horas y media más tarde ellos aun no llegaban, seguramente estaban en el dormitorio de Ranma, seguramente Ranma le estaba haciendo aquello que había estado "practicando" con su lengua y que le salía estupendamente, maldita sea soy una pervertida ¿Por qué no dejo de pensar en todo lo que le debe estar haciendo? No sé si estoy triste o excitada, gire a ver al amigo.
Me voy, mañana debo levantarme temprano – dije viéndolo a él.
Te acompaño- se levantó de un salto.
No, tranquilo, llamamos un taxi y yo la acompaño, no vive lejos, voy y vuelvo- dijo Ukyo como si no se hubiera dado cuenta de que nuestras intenciones eran otras.
Estaré bien, ¿verdad? – le dije al chico tomando su mano, Akari se acercó a mí.
¿Segura? Ya has bebido y no creo que sea buena idea, ¿estas segura de que quieres irte con él?.
Por supuesto.
Ya nadie hizo el intento de detenernos, Ukyo levanto sus dedos pulgares, Akari me sonrió cómplice, Ryoga se veía sorprendido, pero normal, todo parecía normal, pero en realidad hubiera preferido que alguno insistiera más en que nos quedáramos, yo sí quería ver a Ranma, quería que él me viera y me llevara a casa y me dijera que sólo fue un chisme de nuestros amigos que él seguía soltero y lo seguiría siendo hasta cumplir cuarenta y casarse conmigo, cumpliendo nuestra promesa, en vez de eso, yo subí a un taxi acompañada por este chico, que si bien no era malo y sus intenciones tampoco lo fueron, sencillamente no lo quería a él a mi lado, algún tiempo después supe que Ranma me vio subir al taxi que dejó entrar sola a Shampoo al restaurante e intento alcanzarme, que al regresar a la mesa con nuestros amigos les reclamo que me hubieran dejado ir, pero Ukyo le aseguro que el chico era bueno, aplicado, educado, que ella lo conocía, Shinnosuke le dijo como nos estuvimos coqueteando toda la tarde, Akari que ella vio que había chispa entre nosotros, Ryoga fue el único que le dijo que debió llegar antes, en fin todos lo tranquilizaron diciéndole que yo estaría bien
Y lo estuve, al llegar a mi casa le invité un vaso con agua, nos intentamos besar, pero no hubo esa chispa, recibió una llamada de su tutor de tesis me pidió mi lap y se puso a trabajar por una hora, hasta que se fue.
No volví a ver a Ranma durante el siguiente semestre, Mousse y yo compartíamos un diplomado y comenzamos a salir, nada serio, algo más bien platónico, nos gustábamos, pero para él estaba claro que yo siempre estuve enamorada de Ranma, no entendía de donde sacaba esa idea hasta que yo vi cómo se derretía de amor por Shampoo, como le dolía saberla con otro, pero aun así se decía si ella es feliz, ¿Quién soy yo para interponerme? Por alguna razón alguien le fue con el chisme a Ranma.
Mensajes de texto:
–Mañana sí o sí en la cafetería de tu universidad, dime la hora y ahí estaré
–¿No tienes clases?.
–Dime la hora Tendo.
–¿Te queda bien a las ocho? Pero vente con ropa deportiva, te veré en la cafetería, me acompañaras a mis clases de box.
– Perfecto.
No pude dormir en toda la noche, planeaba mi vestimenta para verlo, ¿licra? ¿short? ¿top?,¿Por qué estaba tan emocionada de verlo?.
Él llego con su característica vestimenta de entrenamiento, extrañaba verlo así, adoraba como se veía su pecho y sus brazos, yo me decidí por un short negro, una playera over size negra, tenis y calcetas blancas.
¿Por qué te ves más pequeña?.
Tú creciste más, tarado, yo sigo teniendo mis muy respetables uno con sesenta y tres centímetros.
Esa playera te queda enorme.
Así es.
No necesitábamos saludarnos, estando con él, el tiempo no pasaba, hablábamos y nos entendíamos como si nunca hubiéramos dejado pasar casi un año sin vernos
¿Mousse? ¿en serio?.
¿Qué tiene?.
Ya habíamos empezados a calentar para la clase de box.
Bueno no es tu tipo.
¿Tú qué sabes quién es mi tipo o no?.
A ti te gustan como yo y yo soy un como yo, Mousse no tiene nada que ver conmigo, con él no te ves bien.
No es como me vea, me gusta estar con él, es tranquilo.
Le gusta Shampoo.
Tú estás saliendo con ella.
Pero no es nada serio, con ella todo es una broma.
¿Cómo?.
Es que nunca puedo hablar con ella, la otra noche le estaba leyendo algo y se quedó dormida, la invite a ver una película de esas que a ti te gustan y se aburrió, sólo le gusta el cine comercial y está bien, pero todo lo que no le gusta lo hace incomodo o no sé, no es algo serio, no me veo con ella por mucho tiempo.
Pero aun así sigues con ella.
No salgas con Mousse, no es bueno para ti.
No salgas con Shampoo no es buena para ti.
Hecho.
Claro que no le creí, lo sorprendente fue que al día siguiente termino con ella, nunca le pregunte si fue porque después de la clase estábamos tan llenos de dopamina y adrenalina que al salir corrimos a mi departamento, arrebatándonos la ropa y tuvimos el mejor sexo que habíamos tenido hasta entonces, repetimos hasta el amanecer, insaciables los dos, sencillamente no tenía suficiente de él. Ese fin de semana volvió a buscarme
Te dije que no me veía con ella por mucho tiempo.
Eso parece.
¿Ya vas a terminar con Mousse?
Nunca Sali con él, solo somos amigos, yo no sé quién empezó ese rumor, ¿estabas celoso?.
No, claro que no.
Claro que sí, estabas tan celoso que hasta me dejaste chupetones en el trasero ¿Quién te piensas que va a verlos ahí?.
Bueno uno tiene que dejar su marca de vez en cuando .- Coloque mis manos en su boca "shh cállate por favor si" dije a modo de broma
Siempre haces lo mismo- dijo besando mis dedos sobre sus labios
¿Qué?.
Nada – beso la palma de mi mano y la sostuvo.
Todo el verano la pasamos juntos, íbamos la cine, a comer, a beber, a cantar, a intentar bailar, salíamos a conciertos, salíamos al parque a leer novelas, poemas, nuestros propios escritos, costumbre que desde que inicio no paro nunca, él se recostaba en mis piernas y yo le leía, o él masajeaba mis pies mientras me recitaba algo de lo que él escribió, cocinábamos juntos, todas las noches dormíamos juntos, abrazados, nos entregábamos en cuerpo a la pasión misma que producíamos uno al otro, juro que jamás me canse de besar sus labios, estábamos bien, eso era lo que quería, no había nada más.
Quizá al terminar el verano, yo podría venir los fines de semana o tú podrías ir, podríamos ingeniárnosla para poder vernos más seguido.
Ranma Saotome ¿me extrañas cuando no estoy contigo?.
Pues claro, pero solo un poco- lo abrace por atrás, estábamos desnudos bajo mis sabanas y él era la cuchara pequeña.
No hagas planes ahorita, solo disfrutemos el momento, mañana quien sabe que estaremos haciendo.
Claro que quería algo con él, supongo que me enamore de él desde hace tantos años, pero en veintitrés años de vida ninguna de mis relaciones llegaron a nada serio, no quería hacer planes solo para verlos fracasar, ir y venir de nuestras universidades requeriría tiempo, dinero, sacrificio, yo quería que él gozara de estar conmigo, que fuera fácil, nada complejo, lo que él proponía era complicarnos la vida, así estábamos bien, ¿verdad? Ser solo amigos, por el momento, Con eso sería suficiente.
Tonta, tonta Akane
Ese es el problema de no saber expresarse correctamente, si hubiéramos puesto todas las cartas sobre la mesa, hubiéramos sabido que no había sucios trucos bajo las mangas, que ambos éramos sinceros, nuestros corazones se correspondían, vibramos iguales, ninguno jugaba a estar distante sólo era cuestión de …
¿Qué importa ahora? El hubiera no existe, debí saltar cuando vi la oportunidad, sin embargo, deje pasar aun más años.
Terminamos la universidad, seguíamos siendo amigos, aunque note que él me quería, también era reservado, después de pasar mucho tiempo juntos o de mandarnos mensajes todo el tiempo él se alejaba, digamos que temeroso, ahora pienso que tal vez él se entusiasmaba tanto que se deja ir y luego recordaba que yo le ponía un freno, directa o indirectamente, confiaba en que el cariño que nos teníamos bastaría, al terminar la universidad podríamos estar juntos, ya no habría nada que se interpusiera, no preví que habría factores lejos de mi alcance que terminarían afectando determinantemente nuestra relación.
Nunca supe de las deudas de mi papá, de los problemas económicos que había en casa, imaginaba que al no pedirme dinero o pedirme ayudar con algo de dinero ellos estaban bien, pero no fue así, de alguna manera acumularon una gran deuda a lo largo de los años, tan grande que podrían perder la casa, el dojo, sus autos y aun así seguirían debiendo dinero.
Ojalá ese asqueroso sentimiento de culpa no existiera, Mouse regreso a mi vida, con el corazón roto se puso a trabajar tanto que en poco tiempo ya había amasado una buena fortuna, él era mi "amigo" o eso se supone que éramos, ¿me quería para olvidar a Shampoo? ¿me quería por que se supone que uno llega a cierta edad y debe sentar cabeza? ¿Por qué Shampoo seguía rechazándolo? Como sea se propuso conquistarme y no estaba lejos de lograrlo, la distancia entre Ranma y yo se hizo grande, lo perdí de vista, no podía ni encontrarme a mi misma, estaba tan abrumada con la vida, ¿escogí la carrera correcta? ¿necesitaba ganar más dinero y ayudar en casa? Por supuesto, eso debía hacer, pero mi carrera no era la mejor pagada, en realidad necesitaba ayuda para poder seguir costeando mi departamento, él me propuso vivir juntos, para evitar que yo pagara una renta y ahorrarme ese dinero, se volvió tan cercano a mi y mi familia que al poco tiempo todos ellos lo adoraban como a un hijo más, ¿sería correcto darle una oportunidad?
Se lo debía, salí con Mouse, no necesitaba hacer nada, no era ese tipo de trato, pero era obvio que él intentaba conquistarme, no era feo, tenía un buen puesto, aparentemente buenas intenciones, intente pasar desapercibido que yo sabía que él estaba enamorado de Shampoo, digo eso fue en la secundaría, ya habíamos terminado la universidad, seguro ya se le había pasado el "amor", era el presagio de una buena vida.
Mira si te casas con él no le pondrá intereses ni fechas de corte al préstamo que le hará a papá.
Pero es que no me gusta, para casarme, apenas hemos salido de manera seria por un par de meses.
Y con eso lograste que le prestara, si te casas, no puede estarle cobrando a su suegro, podría ser más condescendiente y permitirle pagar a su ritmo, aparte nada te faltara.
Es que.
Viajaras, vivirás en una mansión, tendrás auto o chofer, su fortuna será igualmente tuya.
¡Nabiki!.
¿Qué? Yo lo haría si me lo pidiera.
Kasumi, ayúdame.
Bueno cariño es que tiene un punto, el chico no es mal parecido, ¿a quién conoces que pueda ayudarte así? Nadie.
Mira sólo si te lo propone no digas que no.
¿Quería casarme con Mouse? No, ni por todo su dinero, era lindo y se comportaba como todo un caballero, siempre traía algo a casa, comida, joyas, flores, le "presto" un auto a mi hermana, le pedía su lista de víveres a Kasumi y mandaba a su chofer por todo y a mi padre lo puso como director de una de sus empresas.
No le había contado nada de eso a Ranma, sentía vergüenza, ¿de qué? No lo sé, pero no quería que supiera. A la semana de terminar la universidad nuestros padres decidieron hacer una comida, nada elegante solo familia, no sé qué platicaron o dijeron por ahí, pero Ranma supo que salía con Mouse, en cambio yo me armaba de valor para confesármele, hubiera sido bueno saber que Ranma ya sabía, hubiera empezado por ahí en cambio solo quede como una… no sé, pero no fue bueno; para cuando oscureció y todos se habían marchado, solo estábamos los dos, recogiendo y limpiando el dojo. Deje de lado lo que estaba haciendo y me acerque a él.
Basta termina lo que estás haciendo- dije entre seria y conteniéndome- Oye, es que, quiero decirte algo – me moría de la pena.
Está bien tú lo quisiste.- dejo su escoba y me arrincono, comenzó a besarme, sabía muy bien donde besar para ponerme a punto.
Ranma – suspire
Me encanta cuando dices mi nombre así.
Espera, escucha- baje mis piernas de su cintura, ya estaba montada en él, dios él provocaba que mi cuerpo actuara por sí sólo.
Te escucho- se alejó a penas un paso, pero seguía dejando mini besos por mi cuello y cara.
Hay algo que quiero que sepas.
Aja.
Seguro ya lo sabes.
No tengo idea de que hablas.
Si sabes.
No, no sé.
Ranma no me hagas decirlo- detuvo sus besos y me miro directamente a los ojos.
Dímelo Akane, dime lo que quieres decirme, yo no sé de qué se trata – sí lo sabía, solo disfrutaba de hacerme sonrojar y avergonzarme.
No, ya sabes que te quiero decir.
No, no sé, lo juro- sí sabía.
Osh- lo gire y azote en la pared- que me gustas, me gustas mucho y yo, yo quería saber…
Ah
Aja.
Ah Era eso.
Si – sentía la cara arder.
Y ¿Qué pretendes o qué?.
Pues nada, solo quería saber si quieres salir conmigo, intentar algo así como una relación.
Es que yo, acabo de conseguir una beca para mi doctorado, voy a estar lejos por cuatro años en el extranjero.
Ah.
Si quisiera algo serio, sin importar la distancia lo aceptaría, entonces todos mis temores eran ciertos, los mantuve ocultos por años, ¿quizá él solo me quería porque era una chica fácil de conseguir? ¿Quizá ni siquiera me quería sólo era con quien se quitaba las ganas? ¿tal vez nunca dejó de verme como solo una amiga? Mis ojos picaban. Por supuesto que en ese momento no recordé que yo fui la primera en decir que no cuando él me propuso una relación a distancia, pero en aquel entonces eran otras las circunstancias, ¿cierto?
Oye pero es que entiende una cosa- me abrazo y beso mi frente- si tú y yo algún día tenemos algo, quiero que sea eterno, que nunca más volvamos a dejarnos, aún estamos muy jóvenes, me voy a ir y no quiero decepcionarte, no quiero perderte por alguna idiotez, te quiero y te quiero a mí lado para siempre, ¿lo entiendes?
¿Me decía eso como consuelo? Él siempre decía que mi cara era muy expresiva, ¿me vio triste? Por qué no lo dudaría acababa de hacer añicos mi corazón, se lo di y lo rechazo, ya no quería estar ahí.
Sí claro lo entiendo- le di un último beso, roce sus labios imprimiendo su textura en mi memoria no sabía hasta cuando lo volvería a ver- no te preocupes, igual no pasa nada, ¿amigos?.
Amigos.
Vale, bueno me voy, ahí terminas.
Sali corriendo todo lo rápido que pude, no importo verme ridícula, me encerré en mi recamara, cerré las cortinas y puse el seguro, él no me quería, no de la misma forma en que yo lo quería, tendría que vivir con eso, tal vez con el tiempo y un poco más maduros, lástima que yo no tendría tiempo.
Mouse llegó por mí al día siguiente y nos fuimos al mar. Ranma se fue esa misma semana, no nos despedimos, antes del mes de su partida me entere que tenía nueva novia, no era él el que no estaba listo para un compromiso, era yo, yo era con la que no quería tenerlo.
Me entere muy tarde de que todo eso no era más que mi imaginación, yo sí le gustaba para ir por un café, a una disco o intentar cosas nuevas solo para vivirlo conmigo, para vivir conmigo, sí le gustaba, pero la vida nos puso a jugar otras cartas y no resulto como queríamos.
Pasaron cuatro años hasta que lo volví a ver. Nos enviábamos mensajes de vez en cuando o felicitaciones, ya no era lo mismo, pero se intentaba, el cariño seguía ahí, oculto en apariencia.
En cada ¿Cómo estás? Y una respuesta inmediata, el mensaje oculto era "pienso en ti, siempre pienso en ti"
Continuara…
