SessRinSmutWeek23
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—¡Rin, espérame!—La chica pelirroja corrió para alcanzar a su amiga, la cual caminaba algo deprisa por las instalaciones de la universidad.
Rin se giró sobre sus talones quedando al frente de la joven Ayame,quien se veía un tanto agitada por la carrera pues había estado queriendo alcanzar a la castaña desde hacía un minuto y como Rin traía puesto sus auriculares,no la escuchaba.
—¿Qué te pasa,por qué caminas tan rápido?—se apoyó en Rin de manera dramática,tomando aliento por lo que Rin se rió mientras se quitaba sus auriculares.
—No es nada, sólo estaba yendo a la biblioteca.
—Ay,¿eso es cierto?—La miró inquisitiva—No mientas,ya sabes que conmigo no tienes la necesidad de hacer eso. Ya sé que traes entre manos...o lo imagino—sonrió maliciosa.
Rin se sonrojó dejando ver una sonrisita un poco traviesa sólo para seguirle la corriente a su amiga.
—No es nada malo.—Respondió tranquila.
—Es verdad...no es nada malo—Sonrió ampliamente alargando las palabras tal como si estuviese cantando.
—Bueno...
—Es todo lo contrario ¿verdad? Sí tiene mucho de bueno si es con cierto hombre musculoso,guapo, cabello plateado y ojos dorados.
Rin la acompañó riendo y cuando pararon comentó:
—Es verdad que voy a la biblioteca, de hecho,vamos a estudiar juntos.
Ayame sonrió una vez mas y le dijo:
—En ese caso te dejo seguir tu camino.
Aunque eso sí,espero que no desordenen mucho la biblioteca ni que hagan mucho ruido. Ya sabes,hay ojos por todas partes.—Enfatizó apuntando con ambos dedos sus ojos y luego a los demás jóvenes.
—Lo sé,por eso no pasará nada ¿Qué clase de personas crees que somos?—Dijo divertida y la pelirroja sólo se encogió de hombros.
—Nunca se sabe—Respondió riéndose mientras se marchaba.
Y es que Ayame estaba segura que por parte de su amiga no habría ninguna situación que terminara en resultados sexuales, ninguna situación de ese tipo. Pero francamente no estaba segura si por parte del novio de Rin sería igual.
Había notado en innumerables ocasiones durante casi año de relación que la pareja llevaba cuánto le gustaba a Sesshomaru Rin...y viceversa. Sin embargo él sí era más de besarla sin importar que estuvieran en público. E incluso le constaba que hubo mas de una ocasión en que se podría decir que él "indujo" a su amiga a tener relaciones sexuales a pesar de que ella estuviese en la segunda planta de la habitación que compartían las amigas. Veces en las que agradecía que ella no estuviera en sus sentidos al cien debido a que en esas ocasiones se había pasado de copas, por lo tanto no era consiente directamente de lo que hacían Sesshomaru y Rin. Aunque realmente no los juzgaba ni mucho menos ya que ella también tenía sus deslices y esto realmente lo tomaban como anécdotas para pasar el rato entre ellas.
Después de todo que ellos disfrutaran de una vida sexual activa estaba bien,lo negativo era que hasta ella temía que un día de esos los pillaran con las manos en la masa porque todos sabían que tener sexo en las instalaciones era algo prohibido.
Hasta la fecha aun no podía creer que ese chico estuviera con su amiga,no porque hubiese algo mal en Rin sino porque eran totalmente opuestos en casi todo. Sólo recordaba un año atrás,cuando él ni siquiera le hablaba a nadie.
Un chico antipático que solamente tenía de amigo a un tal Naraku.
Las chicas con las que escuchó que había salido antes no habían durado nada juntos y nunca se le vio de novio oficial con alguien,hasta que su amiga Rin empezó a hablar con él después de que muchos de los compañeros de clases se encontraban en una fiesta divirtiéndose. Rin se acercó a él al verlo aburrido y aislado,así que lo invitó a bailar.
En ocasiones ella era bastante extrovertida,claro que también tenía mucho que ver el alcohol que habían consumido.
Pero era seguro que la personalidad de su amiga era así, tendía a sentir empatía por cualquier persona y trataba de hacer que se sintiera bien.
Si veía a alguien que necesitara compañía ella estaba ahí y si podía ayudar en alguna causa ella seguramente estaría dispuesta.
Esa noche se dió cuenta que Sesshomaru estaba solo y no paraba de observarla. Ante sus inocentes ojos pensó que él quería bailar pero no podía acercarse ya que no era de entablar conversaciones o tener amistades, por ello Rin se armó de valor y lo invitó a bailar.
Desde esa vez se les vió juntos conversando,primero porque Rin se acercaba y después era mutuo. Ambos acordaban estudiar algo juntos o ir a comer.
Hasta que un día de esos Rin llegó feliz hasta Ayame y le dió la gran noticia que ella ya sospechaba...ahora eran novios.
Sesshomaru le había propuesto ser novios y ella aceptó.Se podía notar como había nacido espontáneamente el amor entre ellos.
Se empezaron a conocer más y más hasta que una noche,después de una larga jornada de estudios, Rin le comunicó a Ayame que iría un momento a hablar con Sesshomaru antes de irse a descansar.
Rin llegó al día siguiente apenas se asomaban los rayos matutinos,había pasado la noche con Sesshomaru.
Claro,nadie los había visto y nadie iba a decir que los escuchó ya que él tenía una habitación exclusivamente suya. Aparte que,debido a su posición, podía darse ciertos lujos.
Esa fue la noche que inició todo,apartir de ahí ellos se escapaban a la habitación del otro...mas a la de él.
Ayame fue testigo de como a hurtadillas su amiga se escabullia para que supuestamente ella no la viese irse.
Lo cierto es que, aunque la pareja se la pasaba disfrutando de su sexualidad las veces que podían,eran responsables a su vez pues la protección siempre iba de la mano. Nunca tenían quejas ya que realmente se trataba de una pareja muy estudiosa e inteligente.
Rin llegó a la biblioteca, ciertamente las clases habían concluido y sólo había quedado con su novio en ir a estudiar un rato juntos a la biblioteca.
Ahí lo encontró,tan puntual como siempre. Estaba sentado con un par de libros en la mesa y uno en su mano el cual hojeaba. Rápidamente se dió cuánta que la castaña lo estaba observando pues logró escuchar pasos que se detuvieron cerca y quien hacía eso usualmente para tratar de sorprenderlo era Rin.
Dejó el libro lentamente y la observó apenas sonriendole. Ella por su parte sonrió con amplitud y se sonrojó tiernamente.
Se le quedó viendo un poco más. Como le gustaba a Sesshomaru verla sonrojada y con esa expresión tierna.
Rin se acercó haciendo que su cabello largo se moviera al compás de sus pasos y su falda estampada amarilla bailara de la misma manera que su cabello.
—¿Tienes mucho de haber llegado?—preguntó mientras recibía un corto beso al mismo tiempo que aceptaba la mano de Sesshomaru que la conducía a tomar asiento.
—Sólo unos minutos.—Respondió.
—Bueno,tenemos casi una hora antes de que nos vayamos a cenar. Hay que terminar esto ya.—Rin empezó a sacar los apuntes de su mochila.
Todo iba muy bien mientras de vez en cuando comentaban algo respecto al tema que estudiaban.
Hasta que de repente Sesshomaru se puso de pie diciéndole a Rin que iría por un libro mas. La chica sólo asintió y siguió en lo suyo, mas luego de que al rededor de diez minutos habían pasado y él no regresaba se le hizo muy extraño, por lo tanto se levantó para ir a ver qué pasaba con su atractivo novio.
Caminó de estante en estante hasta que logró visualizar la figura de él en un rincón,hasta el último de los estantes de la biblioteca,dónde casi ni un alma se pasaba.
Frunció el ceño extrañada de la manera en que él se encontraba pues parecía estar esperándola.
Recostado en el estante,de brazos cruzados en una postura relajada la cual también lo hacía lucir muy sexy es como lo encontró,de hecho ese hombre siempre se veía sexy.
Se acercó y cuando iba a preguntar qué sucedía éste la tomó de la mano y en un movimiento rápido la colocó de espaldas contra el estante justo donde antes estaba recostado. La besó de una manera erótica y de un tirón la elevó a su altura hasta que su cuerpo se posicionó entre las piernas de la joven. Ella como respuesta lo rodeó con sus piernas y lo abrazó con sus manos al rededor del cuello uniéndose en un beso desenfrenado.
Tiempo después Rin regresó a su puesto ocupando su silla en la mesa en que estudiaban y luego regresó Sesshomaru con aquel libro que fue a buscar. El rostro de Rin lucía todavía sonrojado y su cabello un poco desordenado el cual acomodaba con disimulo.
Sonrieron cómplices casi imperceptible para los demás que estaban ahí,que eran muy pocos. Continuaron sólo un rato más con sus estudios para luego marcharse. Ayame tenía razón,esa ida a la biblioteca no había sido nada mas que una invitación para hacer el amor en ese lugar.
Lo cierto es que esa ocasión en que tuvieron sexo en la biblioteca había sido francamente buena. Se habían tenido que tragar todo gemido de placer pero fue especialmente increíble. Incluso hasta Rin lo había admitido, sólo que le mencionó a Sesshomaru que no volverían a hacerlo en un lugar público pues el miedo de que los descubrieran fue enorme.
Sus vidas,su rutina y sus clases prosiguieron de manera normal hasta las vacaciones de año nuevo que es cuando ellos pudieron regresar con sus familias. Rin volvió con sus padres,era hija única y vivían algo lejos de donde vivía Sesshomaru en el centro de la ciudad.
Antes de irse cada quien a sus hogares quedaron en verse hasta que las vacaciones culminaran. Esto a Sesshomaru no le agradó del todo pero no tuvo otra opción ya que Rin le pidió tiempo para decirle a sus padres el tipo de relación que tenían y eso no era fácil ya que sus padres eran muy tradicionales y eso de tener relaciones sexuales con su novio antes de casarse o vivir con él seguramente no les caería muy bien. Los tiempo habían cambiado y ella planeaba decirles esto de una manera parcial,tampoco iba a ser explícita contando los detalles de su relación, pero le urgía que se enteraran.
Sin embargo lo que la detenía era que se disgustaran o se decepcionaran,aunque después de todo su rendimiento como estudiante no había bajado ni un poco y ese era uno de sus argumentos que planeaba hacerles resaltar a la hora de comunicarles,así que decepción por esa parte no tendrían.
Sesshomaru vivía solo en un departamento y su plan inicialmente era pasar aunque fuese un par de días con Rin,en la privacidad de su hogar. Quería convivir con ella de una manera en que no lo habían hecho aún,por esta razón cuando Rin le dijo que no podía todavía, le había hecho sentir un poco de impotencia pues por su parte no tenía ningún problema con presentarse a casa de ella y decirle formalmente a sus padres que estaban saliendo hace casi un año y qué tipo de relación tenían. Sobretodo que era una relación seria. Pero sólo se quedó con las ganas de que eso pasara, sólo esperaba a que las cosas salieran bien y que ella no tuviera problemas.
Sabía lo difícil que era ser hijo único porque él también lo era, aunque el caso de Rin,tenía unos padres que la protegían y veían como una bebé a sus veinte años.
Rin suspiró ya acostada en su cama aquella noche en que llegó a casa. Era indescriptible la sensación de estar otra vez en casa,pero lo extrañaba. Extrañaba no haberlo visto en persona ese día,habían hablado por teléfono pero no era lo mismo.
Sin darse cuenta después de pensar tanto se quedó dormida.
Pasaron más días hasta que llegó la despedida del año. La casa de sus padres se volvió una locura ya que unos tíos,tías y primos vendrían esa noche a reunirse con ellos.
Todo el día le ayudó a su mamá a preparar la comida, razón por la cual tan sólo tuvo tiempo de hablar con Sesshomaru esa mañana,cuando se levantó. Él ya sabía que su novia estaría ocupada así que no la llamó el resto del día.
Más tarde,casi al anochecer,Rin pudo mandarle mensajes y éste la sorprendió cuando le preguntó si había recibido su regalo. Rin se extrañó pues no había visto los paquetes de ese día. Sin embargo no se quedó con la duda y bajó rápidamente a ver si había llegado un paquete para ella.
Revisó y sí vió uno,lo tomó y corrió a su habitación para abrirlo.
Y al momento de descubrir lo que era,le dió gracias a dios que no lo hubiese abierto frente a su madre o que lo vieran.
El regalo venía envuelto en un papel rosa muy bonito con grabados circulares. Cuando levantó con sus manos la primera prenda soltó un gritito mudo;se trataba de lencería,un conjunto tan, pero tan pequeño que a penas y creía que le cubriría sus partes íntimas.
—¡No puede ser!—Exclamó en un susurro terriblemente apenada mientras examinaba la prenda.
Sin embargo había algo más que la hizo sonreír pasando rápidamente del susto a la ternura. Se trataba de una cajita dorada que en el interior traía una pulcera de oro con detalles colgantes y las iniciales de los dos grabadas: S y R.
—Mi amor—Susurró soñadora mientras apretaba ambos regalos en su regazo. Esto significaba mucho para ella y no precisamente por el precio sino por la intención de Sesshomaru al grabar su inicialcon la suya.
Respecto al otro regalo,no imaginaba a su novio yendo a una tienda a comparar semejantes cosas,pero siendo realista a la vez sí lo creía capaz.
Le mandó un mensaje incluyendo un emoji sorprendido y un corazón junto con un: "Gracias por tu obsequio, ¡me encanta! Te daré el tuyo cuando nos veamos". Ya tenía listo lo que le daría también,se trataba de un reloj muy bonito y elegante que había visto en una tienda. Presente que había planeado comprar con mucha anticipación por lo que había ahorrado varios meses.
Se textearon un poco más y al final Sesshomaru le escribió:
—Espero que uses la lencería esta noche.
"Veremos" Se dijo a sí misma,todavía indecisa pues no había motivo para que lo usara después de todo, ya que él no estaría esa noche allí.
Las horas siguieron su curso,la familia cenó,tomaron, se divirtieron, se felicitaron,pidieron sus deseos de año nuevo y luego se marcharon algo ebrios dos de los tíos de Rin en compañía de sus esposas que no habían tomado y podían manejar.
La situación por parte de sus padres era sumamente peor, su mamá y papá estaban ebrios. Tanto que hasta decían incoherencias.
Rin sólo había tomado un trago, mas que todo se dedicó a disfrutar de los divertidos relatos de sus familiares.
Después de ayudarles a sus papás a llegar a su alcoba y dejarlos totalmente dormidos, la joven se dirigió a su habitación y mientras se quitaba su atuendo recordó las prendas que le había regalado Sesshomaru. Él le había pedido usarlas esa noche. Estaba intrigada todavía,tanto que hasta pensó que tal vez él la tomaría por sorpresa presentándose en su casa,pero no,no fue así.
¿Estaría despierto todavía? Él le había pedido que lo llamara luego que acabara la reunión con sus familiares.
Pero ya eran las dos de la madrugada y sabía perfectamente que Sesshomaru no iba a celebrar nada, a él no le gustaba visitar a su familia,prefería estar solo.
Se puso una pijama y para quitarse las dudas lo llamó.
Éste contestó luego del tercer timbrazo:
—Te esperaba—su voz profunda y aterciopelada inquietó un poco a Rin y no de mala manera en realidad. De hecho su reacción fue aclarar su garganta,conocía ese tono.
—H-Hasta ahora terminó la reunión.—Trató de disimular su nerviosismo repentino.
—Espero que ya estés usando tu conjunto,de hecho...quisiera vertelo puesto—El vello en los brazos de Rin se erizó.
Debido a sus nervios,Rin no entendió muy bien lo que Sesshomaru quería decir hasta que lo pensó y entonces contestó:
—¿Quieres verlo? Quieres decir:¿una videollamada o una foto?
—Vídeollamada.
—Mmm,es que...es pequeño.—jugó con los dedos de su mano libre.
—Es perfecto para ti...aunque digamos que ese puede ser un regalo para ambos.
—Bien,¿es un regalo para los dos?-Sonrió.
—Según como deseemos verlo.
Rin se rió.
En realidad hubo más de una ocasión en que él le sugirió usar prendas así de atrevidas pero el tiempo juntos siempre era limitado así que en realidad nunca pudieron darse ese tipo de gustos.
—Está bien—Terminó aceptando con una sonrisa,ansiosa por ver la cara de Sesshomaru al verla vestida así.
Le dijo que cortaría la llamada hasta que estuviera vestida con aquellas prendas y lo llamaría de vuelta.
Mientras se ponía la parte de arriba se miraba al espejo y no podía creer que esa cosa no dejaba nada a la imaginación ya que debido al encaje que lo adornaba,la copa del sostén era transparente.
Eso sí, se trataba de un conjunto hermoso y el color rojo de verdad le iba muy bien a su tono de piel. La tela transparente de encajes se extendía en una caída delicada hasta sus caderas que hacían la ilusión de cubrirla. De hecho era muy bonito ahora que se lo veía puesto. No cabía duda que Sesshomaru era de elegir cosas muy finas y bellas.
Siguió con la parte de abajo,las bragas.
Igual que la parte de arriba,esta era roja y tenía detalles en encajes y un par de lazos delicados en ambos lados.
Si hubo algo que la escandalizó un poco fue que su parte íntima también se podía notar a través de la tela y ni hablar de la parte de atrás, donde no parecía que traía nada puesto. Lo que notó cuando se colocaba el conjunto es que este también contenía unas medias a juego con pequeños lazos en los extremos.
Procedió a ponerse todo y levantó la vista hacia el espejo una vez mas.
Su cara se puso roja pero enseguida suspiró y sonrió para olvidar su pudor. No se veía nada mal,de hecho la mujer que miró en reflejo le gustó pues se sentía como nunca:muy sexy. En ese momento tuvo muchas ganas de que Sesshomaru la viera vestida así.
Sin embargo hasta ese momento no sabía para qué quería que usara esto, si no estarían juntos. Es decir,era mejor usarlo cuando se vieran en persona.
Se acomodó el cabello y se sentó en la cama,pero se volvió a levantar de un salto al recordar que sería mejor si ponía su celular en un tripié y cerraba con llave la puerta.
Colocó el celular y esta vez sí se sentó procediendo a llamar a Sesshomaru por Whatsapp.
Sesshomaru contestó en seguida.
—Hola de nuevo—Le dijo Rin todavía con sus mejillas ruborizadas mientras movía su mano saludando.
Como le encantaba a él ver su rostro tan inocente y angelical, era todo lo opuesto a cuando olvidaba su timidez. Cuando se soltaba en la intimidad era fogosa y ardiente. Y esto debía admitir que tenía mucho que ver con él pues le había mostrado un lado pervertido que poco a poco también la pervirtió a ella.
—Hola—su ceja enarcada y su sonrisa cual felino se acentuaron en su cara—entonces, ¿ya estás sola? Me refiero a que ¿ya no hay que te distraiga?—dijo lentamente.
—Mmm...de hecho no me gustaría que me vieran mis padres con esto,así que sí,estoy sola.—Respondió divertida, le extrañó su pregunta pero siguió con su actitud risueña.
—Bien, en ese caso te tengo para mí solo el resto de la noche.
Rin frunció el ceño.
—¿Y qué se supone que vamos a hacer el resto de la noche?—preguntó sin entender el contexto de sus palabras,no sabía lo que éste le propondría.
—¿Has escuchado del sexo a distancia?
—¿Qué?—visualmente se notó confundida.
—Hablo de que,ya que no estamos juntos,podemos intentarlo. Probar cosas nuevas...si quieres,por supuesto.—Dijo todavía manteniendo su sonrisa descarada.
—P-pero, ¿hacer cosas frente al celular? es decir...masturbarnos—Pronunció las últimas palabras lo más silenciosa que pudo.
—Sí.
Sinceramente no entendía cómo Sesshomaru podía mencionar todo de forma y tono tan pacífico, hasta sonriendo. Es decir,no era nada fuera de este mundo pero ella nunca había hecho algo así y no sabía cómo debía actuar para que esto pudiera dar resultado.
—Pero, no sé cómo...hacerlo.
—Sólo déjate llevar—Su semblante cambió cuando la miró intensamente. Y Rin lo supo entonces; él la miraba y habla tan sereno para hacerla sentir cómoda,para no presionarla. Sabía que si ella se oponía, él lo entendería sin pretextos.
Sin embargo no estaba muy segura de que pudiera hacer esto,no porque no confiara en él sino porque realmente nunca lo había hecho,mas otra vez el tono tranquilizador,de confianza y seguridad en Sesshomaru la hizo sentir bien.
Era consiente de que él nunca haría algo que la incomodara o de lo cual no estuviera seguro que estaría bien practicarlo.
Habían hecho el amor en miles de ocasiones y en unas se habían arriesgado pero esto no era como estar en un lugar público como la biblioteca,cosa que habían acordado no hacer otra vez,esto era hacerlo en la intimidad de sus habitaciones,algo que podrían disfrutar ellos solos. Amarse el uno al otro aunque no estuviesen físicamente juntos.
Entonces Rin accedió,asintió de manera afirmativa,dispuesta a realizar cosas nuevas con él. Cosas que estaba segura no haría con otra persona mas que con él.
—Está bien,podemos intentarlo.—Dijo con seguridad.
—¿Segura?—Preguntó antes de proseguir,Rin movió su cabeza una vez mas dando así inicio a su nueva experiencia—Bien,pero antes quisiera vertelo puesto—apuntó las prendas que le envío de las cuales a penas podía ver los tirantes porque la cámara del móvil sólo apuntaba la cara de Rin y parte de sus hombros.
Rin sonrió levantándose y dejando el celular de pie sobre la cama.
Se alejó y en primera instancia tuvo el impulso de cubrirse con sus manos pero los ojos dorados cual llamas resplandecientes que observó al otro lado de la pantalla le otorgaron la seguridad para soltarse y mostrarle a Sesshomaru aquellas preciosas prendas que hacían resaltar muchísimo mas su esbelto, hermoso y sensual cuerpo. Se sintió como una diosa del Olimpo,así la hacía sentir la mirada de "quiero devorarte" que Sesshomaru le concedía. Aquella mirada que la hizo sentir como si estuviese expuesta al sol incandescente en su punto más alto del día.
—Perfecta—Comentó con un tono de voz tan penetrarte,denotando su obvia exitacion al verla.
Una diosa,claro ella era realmente su diosa. Aunque verbalmente nunca se lo haya mencionado pues le costaba mucho trabajo abrirse en palabras, se había asegurado que con acciones Rin fuese consiente de cuánto la amaba.
Rin pasó de mostrarle a prácticamente modelarle su lencería, ahora que se sentía segura no se privó en colocarse de frente,de perfil y de la parte de atrás mostrando cómo lucía aquel conjunto revelador en su cuerpo.
La cara de Sesshomaru era todo un poema erótico,se notaba algo inquieto y su anterior sonrisa maliciosa había pasado a una tensa expresión en su cara. Estaba realmente impaciente y seguramente si tuviera a Rin cerca suyo, ésta ya no traería puesta ni una sola de esas ropas encima.
Al verlo así Rin también empezó a sentir cosquilleos en su zona íntima y su vientre, apretó las piernas con sutilidad. Así que la joven se acercó al móvil para retomar su videollamada.
—Creo que ya viste todo muy bien—Comentó con un deje de travesura.
—Sí,aunque ahora me apetece ver mas.—Rin sonrió—Pero antes debo advertirte algo:después,cuando vuelva a estar contigo,quiero quitartelo yo mismo... lentamente—Dijo en un susurro que Rin escuchó perfectamente, cuestión que le provocó morderse los labios y que su corazón se acelerara como si hubiese estado corriendo.
Ella desvío la mirada hacia un lado para disimular su deseo de que aquello ocurriera pronto, mientras con sus manos simulaba acomodar su cabello.
—E-Está bien.—Volvió su mirada hacia la de él.
Sesshomaru del otro lado se hallaba también sentado en la cama,con su celular en la mano y una prominente erección que se hacía notar a través de la parte delantera de su pantalón,pero que Rin no podía ver aún.
Queriendo dar inicio a aquella noche donde se amarían a distancia, Sesshomaru le empezó a dar instrucciones que tomarían los dos para que ambos pudieran sentir el mismo placer. No era experto en este tema del sexo por videollamada pero sabía lo que quería y estaba seguro de que ambos lo iban a disfrutar.
—Deja tu celular en la cama y aléjate un poco para que pueda verte.—Pronunció calmado,tono que no tenía nada que ver en cómo realmente se sentía porque en realidad se encontraba muy caliente e impaciente—Rin,nos quitaremos la ropa al mismo tiempo ¿te parece bien?
Rin asintió,su cara estaba roja por la inusual situación pero se encontraba ansiosa también.
Sesshomaru y Rin procedieron a quitarse la parte de arriba mientras se veían el uno al otro a través de la pantalla.
Todo estaba en silencio y sólo se escuchaba el ruido sordo de ellos quitandose la ropa.
Lentamente Rin reveló sus pechos fijándose nada más que en su interlocutor,lo que veía de él.
Sesshomaru se había despojado de su camiseta negra mostrando su tórax,sus brazos esculpidos y su abdomen bien formado.
Él estaba hipnotizado viendo los senos de su chica.
Era un deleite verlos,tan perfectos,medianos y suaves. Recordaba al verlos como le encantaba juguetear con ellos:besarlos, succionarlos y estrujarlos.
Sin decir nada siguieron con la parte de abajo.
Ambos se habían envuelto en un ambiente erótico,un aura tan sensual y diferente que hacía aumentar las ganas de amarse y desearse mucho más.
La respiración de Rin empezó a volverse pesada cuando vió la intimidad de Sesshomaru al desnudo.
Ahora ella también estaba desnuda ante él nada mas que con las medias rojas puestas.
Y para este punto, Sesshomaru también se notaba sofocado y con aquella mirada felina que ella bien conocía.
Las palpitaciones en su zona íntima la hacían sentir mucho calor, sólo imaginaba la sensación de tener a Sesshomaru sobre ella, penetrandola con su enorme falo.
¿Esto era lo que se sentía al tener sexo a distancia? Estaba amando la sensación. Tenía plena conciencia de que al momento de reencontrarse físicamente sería una locura en la intimidad.
Él tomó el falo con su mano adrede,le causó una satisfacción indescriptible ver como ella se notaba de exitada y empezó a mover su mano de arriba hacia abajo de manera pausada. Rin se mordía los labios sin tratar de ocultarlo mientras apretaba sus piernas. Ya imaginaba lo mojada que se encontraba.
—Ahora vamos a acostarnos ¿Está bien?— había ensayado en su mente el paso a paso de lo que harían. Quería que ambos realmente lo disfrutaran.
Y es que previamente Sesshomaru había planeado cómo sería, qué ángulo colocar la cámara de sus celulares para que estos enfocaran sus cuerpos y así obtener una buena vista mientras se embriagaban de placer el uno al otro.
—Coloca tu celular frente a ti,en la cómoda del lado de tu cama—Él también hacía lo mismo—Estira todo lo que puedas el tripié e inclina tu celular de manera en que enfoque todo tu cuerpo.
—¿Así?—Rin batalló un poco con el tripié pero lo logró.
—Sí. Ahora pon una almohada casi a los pies de la cama y acuéstate pecho arriba viendo hacia acá.
Así -Le mostró mientras a Rin se le hacía agua la boca,todo era tan explícito. Verlo darle las instrucciones y mostrarle de primera mano cómo debía verse en pantalla le causó más de cuatro palpitaciones vaginales.
Ella suspiró y se acomodó en su lugar y cuando levantó la vista tragó saliva con dificultad,de repente su boca se había secado ya que ahora Sesshomaru se encontraba frotando su miembro y su cuerpo musculoso se veía espectacular. La observaba directamente y recorría sus curvas con la mirada.
Jadeó apretando sus piernas.
Él tomaba su falo con la mano derecha y seguía frotando haciendo que Rin reaccionara.
—S-Sesshomaru...yo—Tocó uno de sus pechos ansiando que él lo estuviese haciendo.
—Sólo déjate llevar por lo que tu cuerpo desee hacer—dijo tan sensual que sin pensarlo Rin empezó a tocarse ambos pechos—Imaginame tocando tus senos,aprietalos como yo lo hago—Sesshomaru sentía las palpitaciones en su pene.
Rin gimió cerrando los ojos imaginando a Sesshomaru tocandola,escuchaba el movimiento de la mano de su novio situación que la hizo perder el juicio,se contrajo arqueando su cuerpo.
Abrió sus piernas dejándose llevar por la voz de Sesshomaru.
Fue una vista PRECIOSA para él,podía ver la intimidad de su chica completamente humedecida e imaginaba su sabor y su aroma.
—Me encantas—Le dijo casi en un gruñido.
Rin arqueó nuevamente su espalda,tenía la necesidad de sentir placer en su pequeña cueva.
—¡Sesshomaru!—Gimió cuando se tocó y lo vió del otro lado ardiendo por verla frotarse.
El impulso de él fue aumentar el movimiento en su mano.
—Tus dedos...introduce tus dedos.
—¡Oh!...
Para este punto,Rin ya no sentía inseguridad,estaba a gusto y hallaba en esto una sensación increíble. No paraba de mirarlo,le encantaba notar lo mucho que sus movimientos alteraban a Sesshomaru,y era recíproco pues ella también se enloquecía al verlo a él.
Hubo un momento en que tuvo que cubrir su boca para no emitir sonido,no quería que sus padres despertaran.
Un fuerte cosquilleo y palpitaciones en su vagina la envolvieron y en seguida Rin se dejó ir.Su primer orgasmo fue muy,muy intenso.
Sus fluidos desenfrenados a la par de los choques de placer que sentía en todo su cuerpo la tenían eufórica.
De repente Sesshomaru se escuchó mas agitado y su mano se movió con más avidez.
—Mirame—Dijo gimiendo apenas audible mientras también gruñía.
Rin lo observó aún con los espasmos a flor de piel siendo testigo justo a tiempo de cuando Sesshomaru liberaba todo su semen de manera abundante y prolongada.
El hombre apretaba la mandíbula y entrecerraba sus ojos dorados aún observando a ese ser del otro lado del móvil que le causaba tanto deseo y que era dueña del mismo.
Rin rozó una vez más sus pechos, los soltaba y pasaba a tocar su abdomen y su entrepierna. Se acariciaba a sí misma como si fuese él quien la tocaba.
Se revolvía en la cama disfrutando el momento.
Gran parte del resto de la madrugada siguieron con su videollamada. Sesshomaru invitó a Rin a que practicara otras posiciones y exploraron cómo recibir más placer tan sólo con verse y escuchar sus voces.
Quizás esta experiencia no se repetiría a menudo porque aunque fuese realmente espectacular,ambos preferían estar juntos,sentirse y tocarse,acariciarse.
Y Sesshomaru estaba seguro de que no necesitaría recurrir muchas veces mas a esta práctica pues planeaba hacer que todos,incluyendo los padres de Rin y los suyos,supieran que ellos dos querían estar juntos. Incluso estaba seguro que podría decir que para el resto de sus vidas.
Fin
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¡Hola! :)
En esta ocasión este nuevo one-shot es para la semana SessRin Smut en Twitter. Decidí elegir el tema:Sexo por video llamada (Video phone sex) porque realmente nunca había escrito algo parecido, sentí muchas ganas de escribirlo y creo que quedé satisfecha con el resultado final, espero que también les haya gustado
Fue mi granito de arena con mucho amor para esta semana dedicada a nuestro SessRin.
Los invito a que vayan a ver todas las obras de arte y a leer los fanfics buenísimos que todas las fickers que participan están compartiendo. Pueden usar el hashtag #SessRinSmutWeek23 para no perderse de nada.
Por último los invito a segur mis páginas en Facebook: Always Love SxR F'F y Always Love SxR F'F 2.0
En ambas siempre estoy subiendo contenido de nuestra pareja favorita.
Gracias por leer,nos vemos en otra ocasión :)
