Ladybug, era adorada por la ciudad. Ella junto a su maravilloso equipo de superhéroes, siempre salvan la ciudad del misterioso Hawk Moth (que nunca fue visto en persona) y el molesto Chat Noir (su secuaz más leal, y más molesto)
Hace poco se hizo una encuesta, sobre cómo veía la ciudad a estas excéntricas figuras locales.
Ladybug había salido #1 cómo la más admirada. La gente la admiraba mucho por el "altruismo" que demostraba. Y por su cálida sonrisa al rescatar a los ciudadanos.
Algunos internautas decían que hablar con ella era como hablar con un ángel, o algún tipo de ser superior que era demasiado puro para este mundo. En realidad era una exageración de la gente.
Por otro lado, Chat Noir era el #1 más odiado de París, por siempre hacer comentarios para molestar a la gente, más que nada a los héroes. Pero ocasionalmente también era grosero con periodistas o gente que lo criticara.
Era descrito como un tipo muy hablador, bastante molesto cuando quería serlo. Misterioso. Varios también lo consideran "Guapo"
La enemistad de Ladybug y Chat Noir era muy conocida. Aunque al principio la gente los vió bastante cercanos, en realidad estaban en distintos bandos.
La personalidad directa de Chat Noir, chocaba mucho con la personalidad más moralista de Ladybug. Era hasta gracioso, porque si hubiera una habitación llena de superhéroes, Chat Noir iría a molestar a Ladybug. Al parecer encontraba gracioso molestarla especialmente a ella.
Algunos fans teorizan que Chat Noir tiene algún tipo de enamoramiento oculto por Ladybug, pero es una teoría tan loca que sus propios creadores lo pusieron como una broma.
"La mira fijamente al entrar en la habitación, es lo clásico, el gato persiguiendo el punto rojo" dijo alguna vez Rena Rouge en una entrevista de la televisión.
Nadie sabe lo que ocultan. Aunque algunos sospechan ligeramente de su cercanía.
En realidad, era habitual. Ladybug no recuerda bien hace cuánto tiempo empezó. Pero parecía hace ya casi 1 año que terminó entre las garras del gato.
Era habitual para ella estar en alguna habitación de hotel, desnuda a la Merced de aquel rubio que tanto le molestaba. Él la hace pensar en cosas que detesta pensar. Su moral está siempre en juego.
Ladybug estaba acostada, solo se podía notar que era ella por su antifaz característico. Porque del resto estaba completamente desnuda. Pero no estaba sola. Una figura más alta y bronceada que ella estaba muy cerca.
Un tipo rubio, con antifaz negro, la estaba abrazando cerca a él. Sus cuerpos desnudos se tocaban.
Ladybug no pudo evitar gemir, estaba toda roja y algo confundida. Chat movía la punta de su miembro en movimientos circulares por su clítoris. Hoy el rubio se negaba a darle lo que quería porque él deseaba que ella admitiera algo.
—Tienes que pensar, ¿Por qué te gusta tanto que yo te toque? ¿Por qué siendo la señorita perfecta te encanta estar en mis brazos? Y dime por qué. — murmuró Chat, su voz era ronca. Ladybug no quería admitirlo pero le excitaba enormemente.
Era una lenta tortura sentir su polla rozando su núcleo.
Tercamente y sin admitir nada, acercó más su cuerpo al de ella, consiguiendo hundir el miembro del chico en su interior. Aunque esto le hizo estar muy pegada a él. Sus pieles se rozaban demasiado. Y Marinette ya no tenía idea de dónde empezaba él y dónde terminaba ella.
Ella soltó un gran gemido. Complacida.
Y es que no entendía, no comprendía la necesidad de estar con él.
No admitía nada porque para ella esa era su verdad: no sabía por qué se metió con su peor enemigo.
No sabía si era por curiosidad, ya que recuerda vagamente que Tikki le dijo alguna vez que Chat Noir debía estar de su lado, no en su contra.
Quizás esa era la única forma de tenerlo a su lado. Pero había algo más, ella no dio foco a esos pensamientos.
Sintió su miembro moverse dentro de ella, podía sentir cómo él entraba y salía de su interior. No pudo evitar apoyar la cabeza en su pecho, cerrando los ojos.
Ella no quería ver el antifaz distintivo de su rival.
Lo sintió suspirar, derrotado. Pero el rubio no se alejó de ella. Siguió haciéndola suya por un rato más.
Cuando finalmente terminaron, ella se encontraba acostada, mirando la pared. El lugar donde se habían reunido era bastante glamoroso. Grandes cuadros con aspecto caro. No había duda de que Chat pertenecía a una familia de clase alta.
Y eso solo le hacía tener más curiosidad sobre ¿Por qué estaba aterrizando a la ciudad junto a Hawk Moth? Ella quería entender. Porque a simple vista él lo tenía todo, era guapo, demasiado. Además, al parecer tenía buena posición económica.
¿Qué es lo que necesita una persona así?
¿Amor? Ridículo. Porque Chat parecía alguien a quien se podía amar con facilidad, incluso en un descuido, sin quererlo.
Cómo le pasó a ella es lo que se negaba a admitir. Cada vez que venían esos pensamientos raros, los apartaba. Convenciendo a su mente que no era así. "No puedo amarlo, de ninguna manera me cae bien siquiera."
A veces ella se odiaba, por ser débil. Por acabar siempre liándose con él. No estaba bien, nada de eso estaba bien. Y llegó a despotricar contra él, pero siempre regresaba.
"Es que su colonia olía demasiado bien"
"Él estaba muy cerca" ; "Nunca atacó a una persona sin superpoderes"
Sintió unos pasos cerca, definitivamente él había salido de la ducha. No lo miró. No quiso hacerlo.
Se sentía sucia, como una mentirosa.
En realidad podría decirse que lo era. Chat Noir era una amenaza, para la ciudad que ama, para sus seres queridos, para sus amigos (su equipo)
¿Y qué hacía ella? Peleaba contra él, sin falta, recibía elogios. Pero a la hora de la verdad, se encontraba a escondidas con él, ¿lo amaba en secreto? No, ella no podía permitirse amar a alguien como él.
Él podría ser atractivo, incluso no era cruel. Pero no había sentimientos de por medio. Incluso si él actuaba tan raro a veces.
Sintió que él la abrazaba por detrás. Acercándose a su cuerpo.
"Hoy estás más pensativa de lo usual. Estoy algo preocupado." Ladybug no pudo evitar querer mirarlo, finalmente lo hizo cuando se acomodó para verlo.
Ojos verdes. No eran humanos, era un efecto del Miraculous gatuno.
Ante la falta de respuesta de la chica, él siguió hablando:
"¿Estás arrepentida?"
Ladybug pestañeó.
Y dijo una frase que Chat ya conocía.
"Esto no está bien." Ella señaló a ellos dos, a sus cuerpos aún desnudos.
Chat Noir solo suspiró.
"La verdad es que estoy cansado de escucharte decir eso. Pienso que está bien. Todo esto." Él los señaló el uno al otro, casi imitando el gesto de ella.
Él no solía responderle antes algo así.
Y la mirada que tenía en su rostro, era diferente. Parecía que pudiera ver su alma.
Eso la puso nerviosa.
"De todas formas no importa, algún día terminará. Tiene que ser así." Fue lo que ella dijo, para sí misma más que para él. Pero lo dijo en voz alta.
Él tenía una expresión bastante seria.
"Ya veo cómo es, me usas y me desechas." Le dijo. Con aspereza. "Y después yo soy el malo"
Ella se sintió avergonzada.
"Disculpa, sabes que las cosas entre nosotros no son fáciles. Si la ciudad supiera, yo…" Ella quedó callada. No parecía saber qué decirle a continuación.
Él estaba visiblemente enojado.
"Porque tú eres la "santa perfecta Ladybug" y yo soy "el aterrador, malo, Chat Noir " ¿Verdad? Seguro te mueres para mantener tu reputación tan pura."
Ella frunció el ceño.
"No es exactamente así, por favor…. Si la gente que quiero se entera, nadie más se sentirá seguro. Creerán que apoyo tus acciones o algo así. "Ella se intentó acercar a él, quien ahora estaba sentado en la cama. Con su pecho al descubierto.
"Si guardas silencio, podremos seguir pasando tiempo juntos. Cómo ahora. Sin que afecte a nuestras vidas detrás de la máscara. Lo sabes ¿Verdad?" Esto lo dijo ya con la voz más suave, tan suave que casi lo convenció.
Él hizo una sonrisa muy falsa.
"A pesar de que soy alguien que detestas, no puedes alejarte de mí, ¿Cierto? ¿Es eso?" Se burló de ella, aunque él se sentía decepcionado.
Ella se alejó un poco de él.
"Si quieres, esta puede ser la última vez. Dónde hacemos otras cosas, quiero decir. Estaría feliz de poder solo hablar contigo, es la verdad."
Esta respuesta no pareció convencer a Chat.
Él la acercó más a su cuerpo.
"Hay algo que yo quiero. Y ese algo es… Creo que ya lo sabes" la voz de él era firme, estaba decidido.
Ladybug se sonrojó y desvió la mirada.
Él le acarició el rostro, y la hizo mirarlo a los ojos.
Y la besó, en los labios. De una manera muy apasionada. La chica no se resistió.
Sus besos eran tan cálidos, ella sentía su cuerpo muy caliente.
Pero ¿Eso significaba que le había dado la autorización de ir por lo que él quería?
Las revistas no estaban equivocadas, en realidad Chat Noir siempre tuvo una fijación por Ladybug. Aunque Marinette solo lo descubrió después.
La hacía sentirse bien al ser deseada por alguien.
Pero estaba mal.
Y las cosas solo se pondrían más difíciles para la reputación de Ladybug. Todo por ese gato.
