Marinette no pudo evitar mirar las marcas de chupetones en su cuello frente a su espejo, tal y como lo pensó, amaneció adolorida. Pero tan complacida. Es como si estuviera completa. No era amor romántico ¿No lo sabía?

Pero le encantó sentirlo de nuevo. Poder estar así con él. Lo deseaba tanto, no iba a negarlo. Y si él quería hacerle el amor, ella le dejaría.

Tikki sabía de sus actividades con Chat Noir y estaba preocupada. Y también en secreto estaba investigando ¿Por qué tanta atracción entre Ladybug y Chat Noir?

La verdad es que, según la historia, era bastante común esa atracción. Compatibilidad platónica que a veces se transformaba en romántica.

Ladybug y Chat Noir aquí eran rivales, pero estaban fuera de control. Su elegida realmente parecía estar bajo un hechizo.

¿Había algo más o solo eran las hormonas? Tikki no quiso preocupar a su elegida con sus teorías.

Marinette se maquilló el cuello antes de ir a la universidad. Su compañera de cuarto, Alya, por suerte no se encontraba presente ese día. Marinette se sentiría muy avergonzada si Alya la viera. Además, estaba segura de que la periodista descubriría su íntima relación con Chat Noir.

Pasó todo el día normal, hasta que en la noche tuvo que reunirse con su querido equipo. Ellos solían respetarla (aún lo hacían) pero ella no pudo evitar sentir que la estaban analizando. Buscando su realmente, ella era capaz de tener un romance secreto con un villano.

Pero Ladybug lo sabía bien, lo que ella tenía con Chat Noir no es romántico. No había manera de que lo fuera.

La gente le había descrito cómo era el amor, y ella no lo había experimentado. Él no la hacía tener ensoñaciones de un futuro juntos, o de tomar siempre su mano. Aunque a veces era inevitable no pensar en lo dulce que podía ser. En cómo la cuidaba cuando estaban juntos. Nunca hizo nada realmente sin su consentimiento. A excepción de aquel inesperado beso.

Verlo la hacía querer desnudarse, pero no por sinceridad, sino literalmente desnudarse. Esperando que él la complaciera totalmente. Que sus cuerpos estuvieran unidos. Sería difícil negarlo si alguien se lo preguntara directamente.

Pero nadie le había preguntado si tenía un deseo sexual por él, solo le preguntaron si tenían un romance secreto.

Esa tarde noche, cuando estuvo con su equipo, todo era más normal, digamos. Ya no sentía que activamente todos la miraran cómo esperando que admitiera cosas. Pero podía ver a Rena algo pensativa. Y Viperion... Él estaba muy cerca hoy. Le preguntó continuamente si podía ayudarla. Y aunque era agradable hablar con él de sus problemas, le hizo sentir algo incómoda porque era casi como si él le estuviera insistiendo.

"Estoy bien, Luk... ¡Viperion! En serio, relájate. "Lo intentó tranquilizar. Pero igual él sospechaba algo, pero dejó de insistir.

Al otro lado de la ciudad, había cierto conflicto. Hawk Moth había visto a su hijo besarse con una de las mocosas que impedía que él tuviera los Miraculous.

Gabriel siempre había sospechado que su hijo tenía una atracción por aquella jovencita. Por lo que había insistido tanto para que él saliera con chicas de la alta sociedad, modelos. Pero él nunca cooperó, todas las chicas se cansaron de él porque "era muy frío"

Pero entonces, empezó a notarlo raro. Bastante alegre en ocasiones normales.

El beso fue más que un simple impulso. Había una conexión palpable entre los dos héroes, algo que iba más allá de una broma. Hawk Moth se preguntaba si su hijo, Chat Noir, estaba realmente involucrado emocionalmente con Ladybug, lo cual representaba un peligro para sus planes.

Decidido a obtener respuestas, Hawk Moth llamó a su hijo a su lado, Adrien, ajeno a las sospechas de su padre, acudió a su encuentro. El villano le preguntó directamente sobre el beso y si sentía algo por Ladybug.

Chat Noir, consciente de las manipulaciones de su padre, negó vehementemente cualquier atracción hacia Ladybug. Intentó convencer a Hawk Moth de que todo había sido parte de su estrategia para debilitar a la heroína, pero en el fondo sabía que sus palabras carecían de veracidad.

"Dos años. He intentado durante dos años que te intereses en alguien mínimamente. Las chicas que han sido tus novias, a duras penas, recibieron que tú le agarres de las manos. Nada de besos. Y de la nada decides besar a nuestra enemiga. Es bastante sospechoso. ¿Hay algo que quieras decirme?"

"No es nada padre. Ten por seguro. No te preocupes, esto no interferirá en nuestros planes. Es solo... no es lo que crees, ¿Está bien?" Mintió Adrien.

Igual Gabriel no es que le creyó demasiado.

Hawk Moth, intrigado por la negativa de su hijo de aprovechar su supuesta relación con Ladybug, se mantuvo firme en su determinación de utilizar a su hijo como una herramienta para alcanzar sus oscuros objetivos. Aunque Chat Noir afirmaba que solo era su enemiga y que el beso había sido un impulso momentáneo, Hawk Moth no estaba dispuesto a aceptar sus palabras sin más.

Convencido de que había una conexión especial entre Ladybug y Chat Noir, Hawk Moth comenzó a trazar un plan astuto para aprovechar esta supuesta relación y utilizarla en contra de la heroína. Decidió llevar a cabo su plan sin el consentimiento de su hijo, creyendo que era necesario para llevar a cabo su cometido y obtener finalmente los Miraculous.

Hawk Moth, con su astucia maquiavélica, comenzó a manipular las circunstancias para que Chat Noir se viera involucrado en situaciones que desafiarían su lealtad hacia Ladybug. Mediante trampas cuidadosamente planeadas, Hawk Moth buscaba crear dudas y tensiones entre los dos, aprovechando los sentimientos confusos de Chat Noir.

Chat Noir, sin embargo, se mantuvo firme en su negativa. No estaba dispuesto a traicionar a Ladybug, ni siquiera bajo las maquinaciones de su propio padre. Aunque la atracción entre ellos era innegable, Chat Noir comprendía la importancia de la confianza y la lealtad en su relación. El besarla en público estuvo mal, pero traicionar la superaba todo límite.

Mientras tanto, Hawk Moth continuaba manipulando los hilos en las sombras, esperando el momento adecuado para revelar su plan a Chat Noir. Sabía que la negativa de su hijo solo sería temporal y que eventualmente sucumbiría a la oscuridad que acechaba en su corazón.

Sin embargo, Chat Noir se preparaba para enfrentar cualquier intento de su padre de utilizarlo en contra de Ladybug. Estaba decidido a protegerla a toda costa, sin importar las consecuencias. Sabía que su amor por ella era genuino y que no permitiría que nadie, ni siquiera su propio padre, lo desviara de su camino como héroe.

Era un plan, que sin saberlo, lo cambiaría todo.

Sin embargo, Chat Noir se preparaba para enfrentar cualquier intento de su padre de utilizarlo en contra de Ladybug. Estaba decidido a protegerla a toda costa, sin importar las consecuencias. Sabía que su amor por ella era genuino y que no permitiría que nadie, ni siquiera su propio padre, lo desviara del camino que él quería tomar.

Él amó a su madre, aún la amaba más que nada. Pero finalmente aceptó que no volvería. Y también gracias a una conversación que escuchó de los héroes mientras esperaba a Ladybug, había un gran precio que pagar por revivir a alguien. Además, estaba cansado de que su padre quisiera controlar toda su vida. Le asfixiaba.

Por eso, cuando tuvo oportunidad de tener a Ladybug en sus brazos, no dudó. La besó como nunca besó a nadie. La tocó como nunca tocó a nadie.

También la ama como a nadie. Esa era la verdad. Pero no lo iba a decir en voz alta. Era un secreto.

Cuándo él era más joven, recuerda lo mucho que quería ser como Ladybug. Él siempre había admirado a los héroes de la televisión. Y Ladybug era tan valiente, enfrentándose a quienes tenían otros ideales contrarios a ella. A quienes hacían el mal.

Además, era bastante bonita. Y no era un cobarde como él, que nunca pudo hacer frente a su padre. La admiraba.

Y esa admiración solo incrementó cuando ella lo rescató por primera vez.

Él tenía 14 años, había discutido con su padre porque no le dejó ir al colegio. Habían discutido tan mal. Y Adrien no pudo defenderse, se sentía tan débil y patético. Se había acostumbrado a evitar las discusiones para que su padre lo tratara de manera decente y odiaba ser así.

Estaba en un parque, tenía lentes de sol y un atuendo ridículo para que no lo reconocieran. Inesperadamente, alguien apareció ese día para consolarlo. No esperaba que eso pasara.

En medio de su angustia, escuchó una voz familiar llamándolo. Miró a su alrededor y vio a Ladybug, la líder del equipo de héroes adolescentes y el objeto de su admiración más profunda. Ella estaba allí, frente a él, con una mirada compasiva y reconfortante.

"Ladybug", susurró Adrien, su voz cargada de emoción contenida.

Él era un fan.

Sin decir una palabra, Ladybug se acercó a él y envolvió sus brazos alrededor de su cuerpo, brindándole un cálido abrazo. Adrien se dejó llevar por la calidez de su abrazo y sintió cómo su corazón se aliviaba de su pesar.

"No te conozco, pero lamento ver que estás pasando por un momento difícil, todo pasará, tenlo por seguro", dijo Ladybug suavemente, su voz llena de compasión. "Estoy aquí para ti, siempre, si necesitas hablar con alguien."

Adrien se sintió conmovido por las palabras de Ladybug y la presencia reconfortante que emanaba de ella. En ese momento, su corazón se llenó de gratitud y aún más admiración por la heroína que había rescatado a París en innumerables ocasiones junto a su equipo.

A partir de ese día, Adrien comenzó a ver a Ladybug bajo una nueva luz. Cada gesto amable, cada palabra de aliento y cada acto de valentía reforzaban su admiración por ella y terminó convirtiéndose en amor. Era un sentimiento que crecía en secreto, guardado en lo más profundo de su corazón.

No podía dejar de mirarla, amaba verla avergonzada. Incluso cuando parecía odiarlo, le encantaba producir un sentimiento tan intenso en ella.

Y nunca imaginó poder tocarla, cómo solo dos amantes se tocan. En secreto, con intensidad. Todavía recuerda la primera vez que estuvo con ella a solas, cómo su corazón parecía querer salir por su garganta cuando la vio desnuda.

Estaba loco. Definitivamente.