"Sé sobre tu otro secreto" fue lo que dijo Alya a través del teléfono. Eso hizo que Marinette se quedara sin palabras.

"No sé de qué hablas." Ladybug estaba sonrojada. Y avergonzada. No podía ser verdad, Alya no podía ser la primera en enterarse. Era muy mala para guardar ciertos secretos.

"Sé sobre tu relación con Chat Noir. "La voz de Alya era tan seria. Marinette supo que no estaba bromeando.

La heroína no pudo evitar mirar a su alrededor, la habitación era oscura. Buscó a Chat Noir con su mirada.

Ladybug solo pudo ver su cabello rubio reluciendo entre sus piernas.

Pero podía sentir su lengua moviéndose suavemente cerca de su clítoris. Estaba claro que él no quería interrumpir su llamada, pero tampoco quería alejarse de ella.

"Alya, pensé que ya habíamos aclarado esos rumores." Intentó decir ella, con su voz más natural y alegre posible. Pero dejando en claro que ese tema ya estaba cerrado.

"¿Realmente lo hicimos?" La voz de Alya sonaba desde el teléfono. No estaba en alta voz, pero Marinette estaba segura de que podía escucharse con las orejas de Chat Noir.

"Sí, Alya, ya lo sabes, no estoy en… Umm." Ladybug tuvo que taparse los labios con la mano, para evitar dejar escapar un sonido vergonzoso. Miró con frustración a su enemigo, quién parecía muy complacido. La miraba fijamente, mientras la lamía, está vez, era con más agudeza, pero por supuesto, sin lastimarla.

"Chat Noir y yo, no somos así." Mintió. Pero estaba claro que Alya no le creyó. Y eso sólo causó que él nombrado, decidiera vengarse de ella.

Marinette decidió terminar la llamada, estaba claro que la situación no era la ideal para hablar con Alya de "ese tema"

El hombre rubio, no sé desmotivó porque ella cortó la llamada, al contrario,la lamía, y en ocasiones chupaba su clítoris, haciéndola casi llorar de la frustración cuando dejaba de lamerla en el momento justo.

La estaba molestando.

No pudo evitar estirar un poco el cabello del chico, sintiéndolo sonreír contra ella.

"Maldito gato. Acaba de una vez lo que iniciaste. O te juro qué…" Ella estaba tan frustrada. Pero lo sintió obedecer a aquella orden. Y no tardó mucho en hacerla sentir débil. Mientras tomaba toda su esencia con la lengua. Hasta limpiarla por completo.

Ella estaba con los ojos cerrados, muy relajada e incluso había olvidado momentáneamente la llamada de Alya. Cuando él se alejó de sus piernas. Y finalmente la abrazó. En la oscuridad.

"Tengo que hablar con Alya"

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"Entonces, permíteme entender. ¡Estuviste durmiendo con Chat Noir!" La voz de Alya estaba muy exaltada, al igual que su expresión. Miraba con incredulidad a su amiga.

Marinette se sintió avergonzada, pero no agachó la cabeza. Sí, y no exactamente "dormir"

Alya estaba en shock, analizó a su amiga de pies a cabeza.

"Estás bromeando, verdad. Porque NO es gracioso."

A pesar de las contundentes palabras de su amiga, Marinette no se inmuta más de lo que ya lo había hecho.

"Sí, pero... no es algo serio. Solo nos acostamos juntos de vez en cuando. Es solo una atracción física, nada más." Expresó Marinette, pero Alya no estaba convencida en su totalidad. Es que Marinette + algo casual, no iban en la misma oración, era una situación bastante inusual.

Las dos estuvieron hablando por un rato. Entonces Alya preguntó en voz alta su mayor incógnita.

"Marinette, no puedo evitar preguntarme por qué elegirías tener una relación con él. Hay tantos chicos guapos y buenos en París, ¿por qué Chat Noir?" Alya miró fijamente a su amiga, acomodándose los lentes.

"Es complicado, Alya. No sé explicarlo del todo. Él es... irresistible, en cierto modo. Y, de alguna manera, me permite escapar de mi realidad como Ladybug. Pero es solo eso, una escapada. No hay sentimientos involucrados." Esa era una respuesta algo rara, a decir verdad. Y no hacía que la situación tuviera más sentido para Alya.

"Ajá"Murmuró Alya, cruzándose los brazos.

"Es verdad."

Alya pareció reflexionar por un momento.

"Está bien, te creo. Y no diré tu secreto."Aquella afirmación hizo que Marinette se relajara visiblemente.

Finalmente, se sentía como una conversación normal entre mejores amigas.

"¿Y…? Cómo es?"Preguntó Alya, con una sonrisa que sin duda significaba problemas para Marinette, y las dos lo sabían.

"Alya…"

"Vamos, no esperabas que no preguntara por eso. Dime, qué se siente hacerlo con un villano."

Marinette se sonrojó, pero empezó a contarle ciertas anécdotas personales.