Advertencia: Los personajes de D4DJ le pertenecen a la compañía Bushiroad.
En secreto
Kurumi apenas podía prestar atención a la clase.
Hiiro apenas podía conservar la calma que tanto la caracteriza.
Las chicas de Lyrical Lily miraban con preocupación la actitud de su amiga bromista. Tenía ya un tiempo que había dejado de hacer las clásicas bromas pesadas a las demás, incluso ya ni llamaba "presidenta" a Haruna. No la provocaba como años anteriores. Al inicio todas pensaron que se debía a que se encontraban en el último año, y estaban próximas a graduarse. El crecimiento era lo más natural en todo ser humano, y finalmente le había tocado a Kurumi, pero...
Pero no.
No era nada de eso.
Miiko estaba observándola a la distancia con cierto aire de tristeza; cada cierto tiempo suspiraba pensando que pudo haber provocado aquel cambio de actitud en ella. ¿Qué sucedió en su vida para que diera esa transformación tan radical? Podría decirse que de la noche a la mañana. Lo único que supieron fue que la noticia de la muerte de su mejor amiga le había afectado, y que se encontró con alguien que también había sufrido una perdida similar.
Pero no era cualquier "mejor amiga". Era el amor de su vida. La persona que había amado en secreto durante un tiempo, y que por cobardía no le supo expresar sus sentimientos…
Hasta que llegó ella. Y ella ayudó a que ambas se hicieran compañía mutua en el dolor.
Ella era Hiiro. De la unidad Rondo.
Rondo, la unida elegante y rockera de las seis unidades, había sufrido el dolor de perder a su amiga y guitarrista, Nagisa Tsukimiyama, en un accidente de tránsito catastrófico. Shinobu, su prima, Dj de Peaky P-key, se había refugiado en el alcohol, en el cigarrillo y en el insomnio; en el silencio del dolor de haberla perdido de esa manera tan cruel. Y es que, aunque no se llevaran tan bien, se querían mucho, se estimaban, se admiraban la una de la otra, se hablaban con esos apodos cariñosos que sólo ellas dos podían decirlo con total sinceridad, y finalmente, compartían momentos agradables y reconfortantes. Sin embargo, Shinobu no fue la única en apartarse, refugiándose en los vicios para calmar su dolor. La integrante de la unidad, Hiiro, fue quien también se apartó del resto a raíz de su fallecimiento.
No se recuperó de haber perdido a su otra mitad. Porque Hiiro y Nagisa habían tenido una relación en secreto, y habían planificado en comunicarle a Aoi y Tsubaki en el momento oportuno. Pero ese momento, jamás llegó.
Y un día, como cualquier otro, sin pensarlo, se cruzaron ambas.
El destino empezaba a obrar.
Empezaba hacer de las suyas...
Los ojos de Hiiro se chocaron con los ojos de Kurumi, y en ese silencio, se entendieron. Comprendieron y hablaron el mismo lenguaje: el dolor de perder a un ser querido. Y fue a partir de ese momento que empezaron a frecuentarse, que, si bien no se veían todos los días, hablaban hasta tantas horas de la noche, por medio de WhatsApp. En otras ocasiones, lo hacían por medio Telegram.
A veces Hiiro la llamaba. A veces era Kurumi quien lo hacía.
Tanto Hiiro como Kurumi encontraron en la otra el consuelo ante el inminente dolor que llevaban en sus corazones. La pérdida de un ser querido puede llevar a una persona a refugiarse en adicciones, como el caso de Shinobu; en la búsqueda del consuelo mutuo como el caso de Hiiro y Kururmi. De Hecho, ambas, junto a Peaky – P-key y las demás unidades estaban preocupadas por como lo estaba llevando la DJ pelirosado. Kyoko y Saki eran las más afectadas: Kyoko por ser su mejor amiga, Saki por el aprecio que le tenía y por ver a su novia en ese estado de preocupación eterna.
Hiiro siempre buscaba el hombro de Aoi para desahogar sus penas, pero desistió de seguir haciéndolo a raíz de la muerte de Nagisa. Toda la unidad estaba procesando la perdida de la guitarrista. No quería molestarla más de lo que ya lo había hecho en toda su vida desde que se conocieron, y Kurumi, simplemente prefirió refugiarse en sí misma, y fingir que estaba bien. Obviamente, la realidad es que no lo estaba, pero si eso hacía que nadie preguntara, lo haría. Ponía su mejor sonrisa, hacía con esfuerzo sus mejores bromas... y resultó por un tiempo, nadie podía negarlo. Pero el tiempo no es eterno, y las mentiras no duran mucho, tampoco. Porque todo tiene un límite.
Kurumi pasaba tiempo con Hiiro cuando ambas tenían tiempo libre de sus respectivas unidades. En esos momentos, ambas conversaban de como estaban llevando toda la situación, y de cómo Kurumi podía manejar esa mentira. De hecho, Hiiro le dijo un día que aquello no duraría mucho tiempo antes que las demás chicas de Lyrical Lily se dieran cuenta que ella no era la misma. Kurumi le contestó que, si había algo en sus compañeras y amigas de unidad, es que sabían respetar el espacio de la otra. No dirían nada, si ella no le permite que lo hiciesen. Y así fue. Ninguna le ha preguntado que le ha producido ese cambio a detalle.
Se habían conformado con la simple y escueta respuesta que ella misma les había dado. Punto.
Con el pasar del tiempo, ambas se fueron haciendo más unidas, y descubrieron que tenían muchas cosas en común. En ese mismo lapso, también encontraron que Hiiro podía comprender y entender la mente de Kurumi casi a la perfección. No se podía decir lo mismo de la chica bromista y aquello le causaba cierto malestar, pero no incomodo o en el mal sentido. Sino que le causaba cierta frustración ya que estaba acostumbrada a saberlo todo.
"No siempre puedes saberlo todo, Kurumi. A veces, aquello se entorna más en una maldición que en una bendición, porque vas a querer sentir y decir: mejor no lo hubiera sabido. A veces, saberlo todo trae consigo sentimientos negativos, y aquello no es bueno."
Esas fueron las últimas palabras de la abuela de Kurumi. Semanas después, había fallecido de manera natural. Esa fue, su primera perdida. Porque su abuela lo era todo para ella. La única que supo cómo entenderla y comprenderla. La única que supo estar de su lado, cuando descubrió su orientación sexual.
Hiiro no ha podido superar del todo su fobia a los lugares cerrados y oscuros, y cuando Kurumi se enteró, pensó que le haría una broma. No fue así. Kurumi la abrazó muy fuerte y se quedó a su lado, buscando la manera de mantener la mente de la VJ de Rondo ocupada para que no sintiera ese crecimiento de ansiedad por verse así. Eso sucedió un día que hubo tormenta eléctrica y Kurumi estaba en su casa conversando de mil y un cosas diferentes. El grito de Hiiro, y su posterior ansiedad a causa del apagón, provocó que Kurumi actuara rápido. Había aprendido, con el tiempo, a leer a los demás para saber reaccionar ante la circunstancia.
La sorpresa de Hiiro radicó que Kurumi le sonrió y le cogió la mano tiernamente. No hizo bromas, y prefirió quedarse en silencio. Esa noche, en la oscuridad, sin darse cuenta ambas, había empezado una relación en secreto. Kurumi aún era menor de edad, y estaba en su último año de instituto, mientras Hiiro estaba en la Universidad. En su cuarto semestre de carrera. Por tanto, no podían salir al público abiertamente; la sociedad las condenaría. Esa noche, en un pacto silencioso, decidieron unirse aún más, y dejar que sus corazones hablasen por sí solos.
Esa noche, tanto Kurumi como Hiiro experimentaron el amor sincero.
Pero ese amor tenía que ser secreto, ¿cuánto podrían durar? ¿Podrían aguantar todo el peso de llevar esa relación en completo silencio y en absoluto secreto? ¿Sus amigas no se darán cuenta?
Nadie podría responder aquellas preguntas. Porque el futuro era totalmente incierto…
Tanto Kurumi como Hiiro optaron por llevar las cosas de manera tranquila, e ir desarrollando aquellos sentimientos de la una hacia la otra con total calma; después de todo, ellas no tenían prisa en revelar que estaban saliendo juntas en ese otro plano. Y pensar que Hiiro se fijaría en la pequeña bromista del grupo Lyrical Lily. ¡La vida da vueltas!
—Es suficiente, Kurumi. En este momento me vas a decir que es lo que pasa contigo —Haruna explotó de una manera poco común de ella. Y no era por las razones, que antiguamente se le acreditaba. Fue un día en que la unidad estaba ensayando y Haruna no podía más. No podía seguir viendo a su amiga en ese estado de mascara falsa todo el tiempo.
—No pasa nada… presidenta —Kurumi respondió de lo más tranquila y con una sonrisa falsa. Queriendo hacer su típica broma, pero supo en ese momento, que, para esa altura de la vida, no le creerían.
—Si Kurumi dice que no pasa nada, entonces le creeremos, Haruna —intervino Miyu justo a tiempo. Comprendía la frustración de su novia, pero había que darle tiempo a Kurumi para que sea ella misma quien hablase de lo que ocurría. Miyu no iba a negar que también estaba preocupada por ese comportamiento, pero forzándola no lograrían nada. Recuerda que, incluso que se lo comentó a Saori, y ahora todas las unidades mostraban cierta empatía y preocupación por ellas.
Miyu conocía Haruna bien, intuía que toda esta situación con Kurumi la tenía de los nervios, pero también sabía que no podían presionar a Kurumi a que hablara. El resultado sería peor porque ahí sí, Kurumi se va a cerrar más de lo que ya estaba. La vocalista suspiró, y dejó que su corazón hablara…
—Kurumi, ¿sabes que estamos aquí para apoyarte y escucharte si lo necesitas hacer, verdad? — Kurumi asintió levemente, sabiendo que su comportamiento estaba llevando a las demás a una preocupación, tal vez innecesaria. Pero no podía decirles que su pareja era nada más ni nada menos que Hiiro de Rondo. Que la forma en que llegaron fue porque estaban movidas e impulsadas por el dolor de haber perdido a la persona que más amaban en la vida.
—Lo sé. Lo tengo presente. Si me disculpan….
Kurumi no dio oportunidad a reacción y simplemente se fue. Necesitaba despejar la mente, y caminando un par de cuadras, llegó al café Vinyl. Sonrió con nostalgia. Necesitaba un café y pensar. Pensar en qué dirección estaba llevando su vida ahora, y hacía donde quería ir; a pesar de todo, Fuyu siempre seguirá siendo su primer gran amor a pesar de que ya no está en esta vida. Kurumi tenía que aprender aceptar…
— ¿Lo mismo de siempre, Kurumi? —preguntó Airi sabiendo cuál será la respuesta. Pero quería saberla de todas maneras. De hecho, Shano le había comentado una noche que las chicas de Photon estaban muy preocupadas por la actitud de la peliplateada de Lyrical Lily, pero no podían hacer nada si ella no abría su corazón.
—Sí… —Kurumi bajo la mirada perdiéndose de nuevo en sus pensamientos…
Te fuiste sin avisar,
No dejaste ni una nota,
Ni siquiera dejaste unas últimas palabras,
Sólo te fuiste… desapareciste de nuestras vidas.
Miro al cielo pensando que eres una estrella,
Que estás ahí,
Que eres luz en medio de la oscuridad,
Que eres guía en medio de la tormenta.
Te fuiste sin dejar rastro,
Sólo desapareciste,
Y yo me quedé aquí,
Esperando por tu llegada.
Noche tras noche, te pienso,
¿Por qué no fui valiente y te dije lo que sentía?
Pero…
Deseo que estés donde estés, sea siempre luz en el camino.
Un poema que escribió Kurumi cuando se encontraba sola en la Academia. Y esas líneas quedaron guardadas con mucho recelo. Kurumi no pensaba abrir su corazón delante de sus amigas, sentía que no era el momento adecuado. Sentía que…
—Deberías hablarlo, Kurumi —la voz de Airi la despertó de sus pensamientos. Acaso ella…—. Se te nota en la cara que estás pasando por un momento muy duro…
Kurumi sonrió nostálgicamente. No sólo había perdido a su gran primer amor y amiga, a su abuela que había sido su pilar en su vida, sino que estaba teniendo una relación en secreto con una persona mayor a ella, que, poniendo la cereza al pastel, es miembro de la unidad de Rondo.
—Gracias, Airi-san. Lo tendré en cuenta.
—Sabes que me tienes a mi para hablarlo o a Mane… —Airi no diría a Shano porque sinceramente, Shano no sabía manejar muy bien ese tipo de emociones, además, ella es mánager de Photon Maiden y no quería sumar más preocupaciones de las que ya había. Estaba segura de que estaba al tanto de la situación de Kurumi, pero ¿qué podría decir con respecto al tema? — Kurumi, ¿deseas lo mismo de siempre?
—Sí. Gracias.
El móvil de Kurumi sonó y era un mensaje de Hiiro:
[Designer girl, 16:15]: Hoy no tenemos ensayo. ¿Vienes a mi casa?
[Sweet joker girl, 16:15]: Sí. Estoy en la cafetería Vinyl; tomo un café americano con una tarta, y luego voy para allá.
Kurumi quería decirle esa palabra, pero mejor se mordió la lengua y detuvo cualquier intención de hacerlo. No quería apresurar las cosas, pero tenía miedo de que si llegase a pasar Hiiro se pudiera ir de su lado, perdiéndola para siempre; pero el tiempo es de lo de menos, porque rápido o lento, si la persona se quiere ir, se va. No iba a negar que se acostumbró a estar a su lado, a conversar de diversos temas, o a estar en silencio sólo disfrutando de su compañía.
Hiiro estaba preparando la comida favorita de Kurumi. Su pequeña dulce joker que le trajo una paz inexplicable a su vida. Y sin darse cuenta, también le había salvado de la oscuridad. Aunque esta Kurumi no era como la de antes, intuía que su experiencia de vida provocó que cambiará de a poco, prácticamente sin que nadie se diera cuenta. Pero ella sí lo hizo. Vio detalles que tal vez los demás no lo hicieron, o, si lo notaron, prefirieron el silencio y a esperar a que sea ella misma quien hable. Pero conociéndola como lo hace, Kurumi no diría nada.
La VJ y diseñadora de Rondo recordaba cómo fue que terminaron juntas como pareja y sería paciente en esperar a que Kurumi termine el instituto, para luego oficializar su relación. Pero por ahora preferiría llevar las cosas como lo estaban haciendo. Ella quería decirle esa palabra, pero tenía miedo de que la VJ de Lyrical Lily se asustara y se fuera de su lado. Después de todo, no podría aguantar otra perdida más en su vida…
Sonrió cuando recordó cuando se quedaron dormidas viendo la película de Super Mario Bros., y luego por petición de Kurumi, decidieron volver a verla desde el inicio. Y ahora, ella estaba jugando un juego que se llama HomeScapes que es la otra parte de GardenScapes; era irónico, porque mientras Kurumi juega el de HomeScapes, ella juega el de GardenScapes y sentía que era una especie de señal de una vida en el futuro para ambas. Pero por ahora, era mejor llevar las cosas en secreto.
—Y pensar que todo empezó en el café Vinyl tomando un café y conversando de nuestras vidas. De nuestros sentimientos, y de nuestros sueños…
Nota de autora: Haciéndome presente después de tanto tiempo sin escribir un fanfic. Decidí escribir un fanfic corto (oneshot) de D4DJ de una pareja menos pensada. Aunque para mí sí podría ser, pero bueno... Espero les guste la lectura y disfrútenla mucho.
