Disclaimer: los personajes no son míos, les pertenecen a sus respectivos dueños.
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Capitulo 1: La fuga
Cada persona de todo el mundo sabía la verdad : Bruce Wayne era Batman. Su deceso fue visto por los televidentes que seguían las noticias aquel día. Nadie en Ciudad Gótica estaba a salvo, era una bomba de tiempo hasta que el caos y el crimen reinen.
Excepto que Batman no era el único vigilante.
…
10 meses después de la caída.
Torre Arias. New York. 11:30 Hrs.
Bajo el pacto que formaron cuando vinieron, uno se quedaría aquí como el intermediario entre Mobius y la Tierra, sin que otros se enteren. Glenn Arias llamó a su secretaria Rachel Foley a que deje pasar a Gabriel Reyes.
Pasó entre los empleados de la empresa hasta subir con varios muchachos en el ascensor, unos se bajaron antes de llegar al último piso. Fue en donde Reyes bajó.
–¡Ey! Mira quién apareció…
Lynch desde el otro lado del escritorio lo saludó con un apretón de manos. Kane recibió el currículum después de saludarlo también.
–Bienvenido al equipo, Gabe.
–Gracias ¿Entro?
–Ya nos avisaron, suerte ahí dentro – Le dijo Lynch con toda buena vibra.
Kane se levantó y abrió la puerta principal, dejando pasar a Gabriel que continúo caminado y viendo los cuadros en el pasillo.
Glenn acomodó su escritorio para dejarlo presentable, también optó por dejar una jarra de café con una caja de donas. Al escuchar los pasos se acercó a la puerta en donde lo dejó pasar. Entre más saludos, ambos se acercaron al escritorio y se sentaron.
–No sabes lo feliz que me pone que trabajes aquí.
–Todos me aconsejaron de hacerlo, Señor Arias.
–Nada de formalidades, Gabriel. Llámame Glenn. – Sus dedos comenzaron a teclear – Tu currículum es impresionante. Omitiendo lo de tu Tierra y en Mobius, se podría decir que estás limpio. Empezarás la semana entrante a las ocho de la mañana, Kane te dará el arma reglamentaria.
–Supongo que estaré a cargo de la seguridad de los empleados. – Dijo Gabriel acomodándose en la silla.
–Y mía. Los muchachos o tal vez Shego te haya dado un aire de como trabajar para mí: soy un blanco para la competencia. A veces para el mismo gobierno y para afuera. Mantener una relación con Latveria es complicado.
–Trabajo sucio.
Glenn soltó una pequeña risa con la sinceridad de Reyes.
–En parte, Víctor quiere mantener a su pueblo independiente sin intervención internacional. Le doy información, armas y hasta le informo que es lo que harán al otro lado de la frontera. Para resumir: Política, pero no quiero aburrirte.
–Por lo menos éste trabajo lo conozco bien. Glenn, muchas gracias por esta oportunidad.
–Bienvenido al equipo, Gabriel.
Reyes asentó la cabeza.
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Cómo era de noche y no podía negar la invitación de Shego, Reyes fue con su mejor ropa; si una remera y unos pantalones deportivos eran ropa de noche. El bar estaba lleno ya que era viernes. En una mesa apartada de la multitud, estaban sus dos compañeros de trabajo y la mujer que lo invitó. A diferencia de él, ellos si tenían ropa de noche. El escote de la prenda que tenía Shego era llamativo que hasta el de los tragos la ojeaba.
–¿Te levantaste del sillón? – Dijo Lynch riendo.
–Salí del gimnasio, y tenía esto puesto.
–¿Y le diste el bolso con tu toalla sudada? – Dijo Shego – Me gusta...
–Siéntate – Kane se colocó cerca de la pared.
–¿Cerveza?
Lynch le llenó el vaso hasta que la espuma caiga en la mesa. Suerte que había una servilleta a mano.
–¿Dónde está el otro? – Preguntó Reyes al grupo.
–¿Jacob? Debe estar por ahí, no le gusta mucho la muchedumbre. Nosotros estamos acostumbrados. Y además…
Shego dejó de hablar cuando un grupo de jóvenes se le acercó a pedir una foto. Lo que Reyes no sabía era que Shego es una creadora de contenido. "Youtuber" según Lynch. Los chicos se marcharon dejándola sonriendo.
–Deberías venir al estudio, a veces hago directos. Hasta él viene.
–Pero yo uso máscara – Dijo Lynch sosteniendo su vas.
–Pero aquí estás expuesto. – Le respondió Gabriel.
Kane alzó su dedo – Una cosa es salir en internet. Aquí, New York es de Glenn Arias; tenemos cierta… libertad.
–¿Y los federales, la policía?
–Mas bien le deben unos favores, aunque nadie se atreve a tocarlo. A excepciones. – Shego bajó la cabeza a recordar aquella vez.
Gabriel Reyes asentó mientras los demás pusieron caras tensas.
–¡Ey! ¿Hay lugar?
Sam Fisher ya tenía la botella más cara del catálogo, también se sentó, pero Shego y Kane estaban un poco apretados. No importaba.
–Creía que íbamos a ir al paintball
–¿Paintball? – Reyes miró curioso a Fisher.
Lynch echó una carcajada recordando algunas partidas.
–Alquilamos un predio y hacemos equipos pequeños, es paraaa mejorar nuestras tácticas. – Dijo Lynch – ¿Recuerdan cuando arrinconé a 47? Esa patada casi me destruye el pecho.
–Ey, un día te puedes sumar, Gabriel. Después de la partida vamos a comer pizza.
–Suena divertido, la próxima me apunto. – Aceptó la invitación de Shego.
Se habían intercambiado miradas, haciendo que Kane, Lynch y Sam los mirasen. Para relajar la tención, empezaron con la ronda de cerveza, después tragos, después lo que venía.
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Shego se despertó entre las sábanas, acomodándose en la suave almohada, suspirando. Después de recalcular el tamaño de la cama, y notando que su pierna salía del borde, se levantó. No era su casa ni siquiera era la de Jacob, que algunas veces iba a dormir cuando estaba muy cansada. Tenía puesto su vestido de noche, no se molestó en verse al espejo. Salió descalza hacia la cocina. Con sorpresa, lo miró.
–Al fin te despiertas. ¿Café?
–¿Qué estoy haciendo en tu departamento? – Le preguntó a Gabriel. –¿Nosotros..?
–¿Estás loca? Ni siquiera eres mi tipo. Estabas muy borracha, y le vomitaste encima a Lynch. Te la quería devolver de la misma forma, pero terminó vomitando el traje de Kane.
Reyes le dejó la taza con el café. Ella lo tomó, saboreando el semiamargo sabor de la bebida.
–Gracias. Creí que Sam me llevaría a casa.
–Tenia miedo de que le arruinaras el auto a vomitadas. Fue muy gracioso verte así.
–Que considerado. – Shego sopló el borde de la taza. –A veces nos sacamos toda la mierda, pero somos muy unidos.
–Tengo la misma amistad con Amelie. – Dijo Gabriel mirándola – Sabe todo lo bueno, y lo malo que hice… bueno, más lo malo; pero no me juzga.
–¿Si? Se me hace conocido esa relación…
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Supo que tenía que ir lento, sabía que pasó mucho tiempo en coma. No quería llenarla de malas noticias en un día, aunque Jill Valentine no era estúpida. Averiguó por ella misma lo que ocurrió durante su accidental letargo. Estaba muchísimo mejor, quería saltar de la cama y correr, aunque aún no podía hacerlo. Apenas podía moverse por si sola; le costaba, pero podía.
–¿Cómo lo supiste? – Jacob Leiter esperó la respuesta.
–Glenn Arias. Obligué a las enfermeras que… que me lo traigan. No fueron listas en sacarme la televisión. Me enteré todo. Pasamos de enemigo a aliados ¿Ahora… trabajamos con él?
Jacob le tomó la mano, para calmarla.
–¿Eso solo te dijo?
–No. Hay más. Cuando me lo dijo no lo podía creer. Bruce tenía tendencia a convertirse en vigilante, o era un criminal que acabaría con su vida, o era alguien peor.
–Fue un golpe muy duro para todos.
–¿Enserio pasó lo que pasó? Quiero verlo con mis propios ojos. Ni los videos que me mostraron, no podía creerlo. Kim Possible desapareció…
–Nathan Drake se está encargando de eso, junto con la AIDP y con Doom. Sé que la vamos a encontrar, Jill. No te preocupes.
–Jacob… no mas secretos ¿si?
No era de sonreír pero para demostrarle que no le mentía, apenas sonrió. Se soltaron las manos y empezó a caminar hacia afuera de la habitación.
–Gracias por el regalo. – Dijo Jill viéndolo bajo el marco de la puerta.
–Es de parte de todos. Descansa, Jill. Hasta luego.
Jacob Leiter se fue. Abrió el sobre y era el collar más caro que tuvo sus manos. Era tener un sueldo de un médico en forma de oro. Entendía que todos la querían mucho y deseaban que esté como antes; y eso prometió. Jill volvería a estar en forma.
Ya fuera del hospital, se dirigió hacia el estacionamiento. Prendió el auto y su celular comenzó a vibrar. Pensó que era Shego pero ya era la quinta vez que ese numero privado lo llamaba y bloqueaba en el día; las empresas telefónicas eran pesadas.
–Como se lo diré…
Jacob se quedó pensativo, sujetando las manos en el volante. Aquella aventura fue en vano, aunque sacó lo mejor antes de la partida. Jill se molestaría mucho más si se entera, excepto que solo Shego, Fisher, Kane y Lynch sabían de eso, incluyéndolo. Suspiró y sacó el freno de mano, dio marcha atrás y se marchó.
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Middleton
19:15 Hrs
Se duchó después de hacer su ejercicio rutinario. Shego se mantenía en perfecta forma física, que se apreciaba al mirarse al espejo. Se puso la toalla y salió del baño, en dirección hacia la heladera, buscando lo más engordador que haya.
–Me lo merezco.
Comenzó a comer la hamburguesa triple que estaba guardada con el paquete. Sin preocupación, nomás se puso ropa interior que hacía juego con su color de pelo. Se sentó frente a la televisión y buscó que ver. Apenas apoyó su cuerpo en el sillón, llamaron a la puerta.
Miró por la mirilla y al verlo, no dudó en dejarlo pasar.
–¿No te vas a poner algo?
–Creía que te gustaba. – le dijo Shego a Jacob – ¿Quieres tomar algo?
–Eh café, gracias... fui a visitar a Jill, y me dijo que sabe todo.
–¡¿Qué?! Espera: ¿Todo todo? O ¿Todo… todo?
–Menos eso… Gracias – Jacob le dio un sorbo al café, la miró sabiendo que le preparó como le gusta. Ella sonrió.
Se sentaron en el sillón. Shego nomás puso las noticias, que pasaban la sección de deportes. Lo miró como jugaba con los dedos y el borde de la taza.
–No tengo valor para decírselo.
–Sabes que hicimos un pacto, nadie hablará. Aunque… merece saberlo.
–Me da rabia saber que hicimos todo esto por nada. – Jacob se quedó quieto mirando dijo hacia la nada.
–Si no tenemos la culpa. Hasta tus muchacho y tus contactos, hasta nosotros buscamos al responsable. Todo fue natural, Jacob. Los médicos de Glenn Arias son cien por ciento de fiar. Si es miedo lo que tienes, vamos a decirle juntos. Todo. ¿Okey?
Shego se le acercó y lo rodeo con el brazo, buscándole la mirada.
–No se cómo se lo tomará, pero lo entenderá. Cuando podamos, vamos todos.
–La semana que viene, Shego.
Le golpeó el brazo amigablemente y apoyó su cabeza. Jacob bebió el café que le quedaba. Notó que el celular comenzó a sonar. Ella se levantó moletas.
–Ya es la tercera vez que me llaman.
–¿Qué? – Jacob se levantó del sillón.
–Debe ser alguna empresa ofreciendo internet… Ey ¿Por qué esa cara?
–Porque a mí también me llamaron. Cinco veces. No les atendí.
–No me asustes, pelón. – Le dijo Shego sin atender la llamada.
–A ver, atiende y grabo la voz. No sé quién sea. Responde, habla y rompe tu celular ¿Tienes copias de lo que tienes?
–Si si si, tranquilo. Ahí va… ¿Holaaa?
Jacob acercó su celular a la boca de Shego. Comenzó a grabar la llamada.
–Shego, tengo información para usted. Ciudad Gótica es un caos total, debe ir a la GCPD y el resto, el oficial Bullock le dará el resto.
Cómo era de esperarse, la voz estaba alterada. Shego se aguantó las ganas de insultar a quien esté haciendo esta broma.
–¿Quién eres? – Ella esperó la respuesta.
Al otro lado se escuchaba la respiración.
–Oráculo. Deben darse prisa, y si no me creen. Pongan el canal 6.
La llamada terminó. Jacob ya tenía una pista. Shego puso el canal y era verdad, la evacuación ya estaba hace rato ¿Porqué recién salió a la luz? Parecía que llevaban un buen rato. Sin pensarlo, llamaron al resto del grupo.
–Shego, prepárate. Nos vamos a Gótica.
…
Ciudad Gótica
21:28 Hrs
–¡VAMOS IMBECIL!
Lynch dejó presionado un largo rato la bocina de la camioneta. Apenas avanzaron unos metros. El puente estaba congestionado. Ambos lados se usaban para escapar. En la caja, el resto inspeccionaba las armas que llevaban. Alcanzaba para asaltar la mismísima Casa Blanca.
–¡MIERDA! Debimos ir en helicóptero.
–Si ¿Y que nos derriben los aviones? – Le respondió Kane a Lynch. – Tranquilo.
–Entonces ¿Una niña? – Dijo Sam Fisher.
–Wade descubrió que Oráculo es un hacker, bueno, una hacker; aparece en foros turbios, hasta la encontró en el historia de los donadores de mí canal. Me dio mil dólares, y eso es mucha donación de parte de una niña. Eso hace días. – Dijo Shego y continuó. – ¿A ustedes también los llamó?
–Tengo una llamada bloqueada. – Dijo Kane. – Me sorprende que te haya llamado cinco veces.
–No sé el motivo. – Le respondió Jacob.
–Bueno cuando ESTA GENTE DE MIERDA SE MUEVA ¡LO SABREMOS! – Lynch continuó presionando a los automovilistas.
–¿Qué pasó con Gabriel? ¿Qué le pasó? – Preguntó Shego.
–Será el equipo de rescate, por si nos pasa algo ahora. – Kane miró al otro lado del puente.
El ejército supervisaba la evacuación. No había presencia de la policía de la ciudad. Notaron que una cometa venía en dirección contraria. Unos se prepararon para detenerla. Lynch estando más cerca vio las intenciones de los soldados, y no había lugar para escapar el control militar.
–¿Quién habla? – Lynch ya les advirtió.
–Yo, tal vez nos den paso si digo que la NSA nos envió a una misión secreta. – Dijo Sam Fisher.
La camioneta se detuvo frente a los soldados que, seguían a su superior. Tenían sus dedos en los gatillos, aunque dudaron al ver salir a los que ocupaban el vehículo; algunos de ellos eran conocidos e intocables.
–¿A dónde van?
El coronel tenía sus manos entrelazadas detrás de su abdomen, mirándolos sin pestañear.
–Lo conozco – Dijo Lynch con desagrado – Éste es el perro faldero de aquella negra importante.
–Dile a Waller que estamos en una misión secreta. – Dijo Fisher estando cara a cara. – fuera del alcance militar.
–¿Y como crees que implantamos el orden aquí? – Rick Flag no se inmutó – Waller está en ese lugar, si tienen algún problema, hablen con ella.
Señaló aquel edificio tomado por los militares dónde colocaron su equipo para coordinar las entradas. Tanto Fisher como los demás sabía que era una trampa. Las cosas se calmaron cuando ella apareció; los soldados se quedaron firmes, hasta Rick.
–Es muy atrevido que se pasen de listo con mis muchachos. Nadie tiene la autoridad para hacerlo.
–Waller… – Sam la miró. – Es un trabajo de la NSA.
–Me lo hubieran dicho. Estás retirado hace tiempo ¿Crees que me vas a engañar? Tus amigos están desesperados por dispararme para entrar a Gótica. Es una pena que Bruce Wayne no esté aquí para protegerlos.
Fisher sonrió sin dejar de verla. Ella aún tenía esa cara autoritaria.
–O tal vez Bruce indirectamente te protegía a ti. Hasta tu mascota con arma sabe lo que eres. – Rick tenía que mantener su imagen, quería golpear a Sam por lo que dijo.
–Hago lo que se tiene que hacer… Flag: encierra a estos insurgentes hasta que se calmen las cosas. – Waller veía la fuerza que estaban haciendo por no caer prisioneros. – Ciudad Gótica está al borde del colapso, y si entran ustedes será peor. Llévenlos ahí y cierren bien las rejas. No dejen que se escapen.
Veía como se llevaban a los prisioneros a la fuerza. Los tuvieron que agarrar más de cinco hombres para dominarlos. Noquearon a Shego tras golpear a un soldado.
Lo que nadie esperaba, es que una nube negra se infiltró en la zona militar. Usando una línea segura, Wade ayudaría a Gabriel Reyes a sacarlos de las rejas.
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–¡Les dije que teníamos que venir en helicóptero!
–Esta vez te doy la razón, Lynch. – Le respondió Kane sin moverse de la pared.
–Nos sacaron todas las armas, y es probable que nunca las volvamos a ver. – Dijo Fisher apoyado en las rejas.
–¿Creen que Glenn mande a alguien para sacarnos? – Shego aún se frotaba la cabeza por el culatazo.
–Reyes… – Murmuró Jacob Leiter.
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Un par de soldados charlaban de lo que sucedía en Ciudad Gótica. ¡todos los locos se escaparon de Arkham! Y para aumentar la presencia militar, los presos de Blackgate también salieron a tomar las calles. La policía estaba arrinconada sin poder hacer nada. Uno de los soldados mencionó que tomaron de rehén al comisionado James Gordon y su ubicación podía ser cualquier lugar. Lo peor fue escuchar que detectaron radiación en la parte baja de la ciudad.
Al no aguantar las ganas de orinar, el soldado salió del grupo y fue a un rincón. Lo último que vio fue una nube espesa que lo golpeó con fuerza. Los demás que quedaron escucharon ruido cerca de la puerta. Al ir y ver a una rata rieron.
–Shhh…
Gabriel Reyes los agarró y los golpeó cabeza a cabeza, noqueando a ambos soldados. Agarró las llaves y se metió dentro.
Lynch hacía fuerza para abrir la puerta como sea hasta que el encapuchado apareció.
–No hagan ruido. – Dijo Reyes abriendo la celda.
–¡Gabe! ¿Te vieron? – Shego miró la ropa y la máscara que tenía puesta.
–No lo harán si nos movemos rápido. Agarrenle las armas a los tipos de afuera… ¡Ya vamos! Muevan esos culos.
Con Reyes liderando el escape, se movían entre las sombras. Sacó un detonador e hizo explotar el almacén donde estaban lo incautado por Waller y sus hombres.
Pasando el cerco militar, se metieron al primer auto. Fisher lo encendió sin usar las llaves. Ya todos adentro, pisó el acelerador y se alejó.
–¡SIII! ¡Lo logramos! – Shego festejó chocando las palmas con Lynch.
Pero se apresuró en hacerlo.
Rick Flag dentro de un Jeep con soldados les disparaban en plena persecución. Era difícil deshacerse de ellos por los vehículos abandonados en las calles y las barricadas que había en algunos callejones. El francotirador le dio a las ruedas traseras, haciendo que el motor haga más fuerza por el peso. Lo que no vio Flag pero si Fisher fue una camioneta que iba a toda velocidad; para chocar contra alguno de los dos.
El Jeep fue envestido hasta la pared y de la camioneta salieron más de seis tipos. Mataron a los militares como si fuera un juego. Flag resistió lo más que pudo. La bala impactó en el chaleco haciendo que pierda el equilibrio y el culatazo en la cabeza lo dejó fuera de combate.
Mientras se reían al entretenerse con la militar dentro del Jeep, Flag quedó tendido en el suelo con una bala en la cabeza. Los pandilleros no notaron que Reyes junto a Kane y Jacob fueron al rescate. Mataron cuatro de los seis. El resto escapó. Pero fue tarde para ellos. Todos los militares estaban muertos.
–Locos de mierda. – Lynch escupió el cadáver de los que mataron.
Recogieron las armas que podían.
Antes de que vengan refuerzos, Jacob miró el cadáver de Flag. El llamado de Reyes lo hizo desertar. Se fueron de ahí. ¿Cómo harán para que el orden vuelva a Gótica?
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Continuará…
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Para los que no saben, este fic es la continuación de uno de los que ya hice. Tomaré canon algunas cosas de los cómics y de la saga Arkham. Nos leemos.
