N/A: Hola! Aquí Golden :D
Henos aquí en una nueva edición de la EdWin Week :)
El año pasado, casi sin darme cuenta, todos los one-shots quedaron prácticamente incluidos dentro del universo de Brotherhood y, aunque estoy más que feliz por ese final tan bonito de EdWin y del fluff que involucra a mi OTP, esta vez quise intentar algo nuevo así que este año habrá variedad de universos además de que por ahí intenté meter algo de drama. Así que espero que las ideas locas de esta edición sean de su agrado. Aunque bueno en esta primera historia no se verá tanto todo esto ya que no pude resistirme a escribir a Ed y Winry de niños jeje
Antes de dejarlos con la historia, quiero agradecer a mi hermana Flame por haberme ayudado nuevamente a betear estas historias. Mil gracias!
Y pues sin más que decir por el momento, empecemos con la EdWin Week!
Disclaimer: Fullmetal Alchemist es propiedad de Hiromu Arakawa a quien agradezco que nos haya brindado una fantástica historia, increíbles personajes y hermosas parejas.
Primeros
Ed estaba frustrado o tal vez enojado. O más bien una combinación de ambos. Levantó su cabeza unos centímetros por encima del suelo para poder dirigirle un pronunciado ceño fruncido al objeto de sus amargas emociones: El automail de su pierna.
Llevaba ya una semana sintiendo el peso de su nuevo automail en lugar de la prótesis de madera y en toda esa semana no había sido capaz de moverlo como esperaba. No había podido dar ni un sólo paso y eso lo frustraba de sobremanera.
Llevaba 2 meses con el automail de su brazo. A pesar de que aún no tenía la agilidad deseada en sus dedos, su nuevo brazo se había incorporado a sus actividades diarias casi de inmediato ganando cada vez más movilidad pero la pierna… esa era otra historia.
Desde el primer momento que se apoyó en el suelo con ella sintió un intenso dolor que superaba con creces el que había sentido la primera vez que le fue colocado el brazo de automail. La abuela Pinako le había dicho que eso era de esperarse debido a que la presión y la fuerza requerida para hacer funcionar el automail de la pierna era mayor por lo que ella no parecía preocupada ante la falta de avances. Pero si ella no lo estaba, Ed sí y mucho.
Necesitaba recuperar su movilidad lo más rápido posible para volverse un alquimista estatal y así encontrar una manera de recuperar el cuerpo de Al y si no lograba hacer funcionar su pierna de nada habría servido haber pasado por la cirugía. No había forma de que lo aceptaran en el ejército si no podía siquiera caminar por su propia cuenta.
Ante tal pensamiento, Ed soltó un gruñido de frustración. Tal vez para la abuela, Winry e incluso Al una semana perdida en su recuperación no significaba mucho pero para él era todo lo contrario.
Cuando la habitación quedó en completo silencio tras su gruñido, Ed pudo percatarse de un ruido exterior. Enfocando su oído en él, pronto descubrió que se trataba de pasos.
"Genial." Murmuró Ed de mala gana.
Sabía que su automail podía ser ruidoso sobre todo ahora que no tenía completo control de sus movimientos pero ahora el ruido debió irse al doble al haberse caído de la cama al intentar ponerse de pie para forzarse a caminar.
Ed se quedó escuchando atentamente los pasos con la mínima esperanza de que si se trataba de Winry o la abuela, fueran por un vaso de agua a la cocina. Los pasos eran muy ligeros para ser los de Al y, como había fingido dormirse hasta que vio a Al salir para ver las estrellas en el árbol que se encontraba detrás de la casa (costumbre que Al había adquirido en las últimas semanas), no creía que Al estuviera al tanto de lo que había acontecido en la habitación de pacientes ya que debía estar seguro de que Ed había estado sumamente agotado tras habérselo instalado el automail nuevamente después de dejar descansar su cuerpo un día sin ella a pesar de las protestas de Ed.
Para mala suerte de Ed, el ruido de los pasos fue haciéndose un poco más fuerte lo que significaba que alguien se estaba acercando a la habitación de pacientes. Y, dicho y hecho, pocos segundos después la puerta se abrió unos centímetros cuidadosamente hasta que un par de brillantes ojos azules tuvieron visión de lo que había ocurrido.
"¡Ed!" Exclamó Winry mientras se adentraba en la habitación.
Con un gruñido, Ed se movió para sentarse en el suelo dejando las piernas extendidas, sintiendo una punzada de dolor proveniente de su muslo izquierdo en el proceso.
Winry se arrodilló a su lado, mirándolo con preocupación. "¿Estás bien? ¿Tuviste una pesadilla?"
Las pesadillas se habían vuelto algo relativamente constante para Ed desde la transmutación humana. Habían llegado a su punto más alto durante el periodo de recuperación tras la cirugía pero alguna que otra noche volvían a hacer su acto de presencia aunque cada vez con menor frecuencia. Cuando Winry se daba cuenta siempre estaba ahí para hacerlo volver a la realidad y hacía su mejor esfuerzo para tranquilizarlo. Además lo que Ed más apreciaba es que nunca volvía a sacar el tema. Como la mayoría de las veces era Winry la que se daba cuenta de que estaba teniendo pesadillas eso se había vuelto en una especie de secreto entre ambos.
Aunque estaba agradecido por Winry por guardar el secreto y por su sincera preocupación, Ed frunció el ceño y volteó su rostro al lado opuesto en el que ella se encontraba. "No."
"¿Entonces?"
Ed se quedó callado manteniendo su rostro desviado.
"Ed." Ante la falta de respuesta, Winry insistió. "Ed." Fastidiada ante su terquedad, Winry lo tomó de la oreja.
"¡Auch!"
"¿Qué pasó?"
"Auch… déjame… ¡Auch! Maldición, ¡eso duele, Winry!"
"No te voy a soltar hasta que me respondas."
Ed intentó apartarse de ella pero Winry lo seguía con su mano además de que Ed tenía miedo de mover su brazo y lastimarla dado que aún no tenía el control completo de su miembro.
"Creo que sé lo que pasó."
"¡Entonces suéltame de una buena vez!"
"No, hasta que tú me lo digas."
"¡Eres una cabeza de tuerca!" Le dijo Ed mirándola con el ceño fruncido. "Intenté caminar. ¿Contenta?"
Winry soltó su oreja y también lo miró con el ceño fruncido. "No." Se cruzó de brazos. "La abuela y yo te dijimos claramente que no tenías que caminar sin supervisión. Aún te estás adaptando al automail."
"Pues ya pasó una semana y esta cosa no hace nada." Se quejó mientras le daba un golpe al automail de su pierna con un puño.
Winry inhaló profundamente intentando mantener la calma. "Tu cuerpo sigue sanando y adaptándose. Recuerda que tus nervios pueden tomarse su tiempo en acoplarse a un objeto desconocido."
"Pues el brazo no tardó tanto en mostrar que al menos me hacía algo de caso."
Paciencia, Winry. Paciencia. "Sólo ha pasado una semana."
"Toda una semana desperdiciada en tonterías."
"Edward Elric deja de decir tonterías o te juro que no me apiadaré de ti y te golpearé con todas las llaves que están en el cajón de allá." Dijo Winry amenazadoramente mientras señalaba con un dedo un mueble que se encontraba cerca de la puerta.
Ed se estremeció notablemente pero mantuvo su ceño fruncido. "No lo harías."
Winry le lanzó una mirada retadora y comenzó a ponerse de pie.
"No, no, espera." Dijo Ed mientras tomaba una de sus muñecas con su mano izquierda. "Ya no hablaré."
"Como si eso fuera posible." Dijo Winry sarcásticamente mientras terminaba de ponerse de pie.
El ceño fruncido desapareció para dar paso a una ligera expresión de pánico "Me comportaré. No tienes que ir por la llave."
Winry rió. "De acuerdo." Suavemente apartó la mano de Ed para poder extender ambas manos hacia él.
"¿Qué?"
"Te voy a ayudar a pararte." Dijo mientras se agachaba ligeramente manteniendo sus manos extendidas hacia él.
El ceño fruncido de Ed volvió. "Puedo hacerlo solo."
"Claaaaro." Dijo Winry mientras se cruzaba de brazos. "Enséñame."
Ed le dirigió una mirada desafiante antes de llevar su temblorosa mano de automail hacia el suelo para después hacer lo mismo con la mano izquierda. Sin despegar su mirada de la de ella, se impulsó lentamente del suelo logrando ponerse en cuclillas. El esfuerzo estaba comenzando a verse reflejado por medio del sudor que comenzó a formarse en la frente de Ed y el chico no pudo evitar una ligera mueca por el dolor que el movimiento le estaba provocando.
"Suficiente." Dijo Winry poniéndose en cuclillas frente a él forzándolo a sentarse al colocar una mano en su hombro izquierdo.
"¡Casi lo tenía!"
"Más bien casi te vas de cara al suelo."
"¡No es cierto!"
"¡Claro que sí!"
"¡Que no!"
"¡Que sí, Edward!"
Ante el aumento en el tono de voz de Winry, los dos se quedaron callados y voltearon a ver el techo temiendo escuchar pasos que indicaran que habían despertado a Pinako. Se quedaron en esa posición por un par de minutos hasta que ambos soltaron un suspiro de alivio al mismo tiempo.
Winry fue la primera en hablar. "Mira lo que me haces hacer."
"Yo no te dije que gritaras."
Winry le dirigió un ceño fruncido antes de verlo con seriedad. "Ed, basta de juegos. Esto es serio. Si sigues forzándote de esta manera vas a terminar provocando el efecto contrario. Tus nervios resentirán el esfuerzo y tu automail tardará más en reaccionar. Eso si es que no provocas que tengamos que quitártelo otra vez para dejar que tu cuerpo descanse. Además lo peor que puedes hacer en estos momentos es hacerlo sin supervisión. La abuela ya te lo había dicho ¿no?"
Ed exhaló pesadamente. "Lo sé… es que esto es… frustrante."
"¿Frustrante? ¡Ed, tu cirugía fue apenas hace 5 meses! Bien sabes que otros pacientes de mi abuela han necesitado de al menos un año después de la cirugía antes de empezar a practicar con el automail y eso es hablando de un sólo miembro. Tú vas de maravilla."
Ed apretó ambas manos en puños. "No es suficiente."
Winry tomó su mano izquierda y suavemente hizo que soltara la presión. "Sé que quisieras que todo esto fuera más rápido pero créeme que vas avanzando a pasos agigantados aunque ni tú mismo lo reconozcas." Sonrió y soltó su mano de carne y hueso para tomar la de automail, procurando alzarla lo suficiente para que la mirada de Ed se enfocara en ella. "¿Ves?"
Ed soltó un involuntario jadeo de sorpresa. Desde que tenía el brazo no había tenido el suficiente control para cerrar su mano en un puño. Podía mover individualmente cada uno de sus dedos e incluso usar el pulgar e índice para algunas tareas pero, hasta el momento, no había podido hacer lo que acababa de hacer. "Wow." Dejó escapar Ed mientras que, con cara de concentración y un poco de dolor, liberaba la tensión de la mano.
"Deberías tener más fe en ti mismo como la que yo tengo en ti." Dijo Winry sin dejar de sonreír.
El comentario hizo que Ed sintiera una extraña calidez en el estómago pero decidió ignorar la sensación para enfocarse en su mano. Tras un minuto de dedicarse a ello, volvió a cerrar la mano y una sonrisa apareció en su rostro. "¡Esto es pan comido!"
Winry rió. "¿Quieres intentar caminar?"
Ed la miró con una ceja enarcada. "¿No se supone que me acabas de regañar por intentarlo?"
Winry rodó los ojos. "Sí, principalmente por hacerlo sin supervisión. La abuela me va a matar por esto, pero si estás tan impaciente por hacerlo no hay más remedio. Yo te ayudaré."
Ed se quedó meditando las palabras de su amiga por unos momentos antes de decir. "Ya es muy tarde. Deberías ir a dormir."
"Así como tú pero ya me di cuenta de que no piensas dormir así que no te vendría mal algo de compañía." Dijo ella mientras se ponía de pie para después volver a extender sus manos hacia él. "Vamos."
"¿Segura?"
"Claro, vamos a hacer esto, Ed." Le dijo Winry con una sonrisa brillante.
El sincero deseo de Winry de apoyarlo y su sonrisa tranquilizadora hicieron que Ed sonriera y tomara sus manos para apoyarse.
Necesitaron de algunos minutos para lograr que Ed se pusiera de pie por completo ya que su automail se tambaleaba bajo su peso haciendo que el chico se pusiera nervioso y dudara pero Winry le daba palabras de ánimo y le iba indicando los ángulos y posiciones que sabía que le ayudarían a tener más estabilidad. Todo sin soltar sus manos en ningún momento.
"Bien, ahora extiende lentamente tu pierna derecha e igual bája tu pie con cuidado procurando apoyar primero el talón." Ed asintió y extendió su pierna. "¡Lento!"
"¡Voy lento!"
"No es cierto. Más lento… ajá así está bien. Ahora con mucho cuidado repite lo mismo con tu pierna izquierda. Pero lento ¿entendido?"
"Sí, sí." Dijo Ed enfocando su atención en su automail.
Ed dio el paso y se tambaleó casi cayendo en el proceso pero Winry apretó su agarre impidiendo su caída. Con una sonrisa de ánimo Winry lo siguió motivando a caminar con algunas pausas intercaladas para procurar dejarlo descansar por un par de minutos.
Así siguieron por un rato más dejando una sensación de calidez agradable en el pecho de Ed. Winry también había estado ahí apoyándolo en las primeras sesiones de uso del automail de su brazo pero en esas ocasiones no había tenido tanto contacto directo con ella debido a que con el brazo no existía el peligro de una dolorosa caída además de que se había obstinado en hacer todo lo que pudiera él solo. En cada una de sus sesiones se encontraba acompañado de la abuela, Al y Winry e, inconscientemente, él trataba de hacer los ejercicios lo más rápidamente e incluso dolorosamente (siendo regañado constantemente por ello) posible para convencer a los demás de que estaba listo para el automail de la pierna.
Sin embargo, en esta ocasión se vio gratamente sorprendido al disfrutar tanto el tener a Winry con él apoyándolo con toda su paciencia y diciéndole justo las palabras que necesitaba para no gruñir de frustración cada vez que su pie se deslizaba peligrosamente. Su simple sonrisa era tan contagiosa que Ed no tardó mucho en sonreír con ella e incluso en reír un poco cada vez que se resbalaba.
Ninguno de los dos sintió el pasar del tiempo.
Después de un tiempo indefinido, Winry le hizo plática mientras seguía ayudándolo y Ed fácilmente le siguió el ritmo de conversación perdiendo la concentración, sin darse cuenta, de lo que estaban haciendo sus piernas.
La charla era tan agradable que Ed no le dio importancia al ruido de pisadas que se estaba acercando por lo que terminó sobresaltándose ligeramente ante la voz de Al.
"¡Hermano, estás caminando!"
Recuperándose del sobresalto, Ed detuvo sus movimientos y bajó su mirada hacia su pierna notando en ese instante que su pierna de automail había aterrizado perfectamente en el suelo sin provocarle dolor. Sorprendido alzó su mirada incrédula hacia el rostro de Winry provocando una risilla en ella.
"Desde hace rato estás caminando y tú ni en cuenta."
Ed se quedó callado unos segundos mientras procesaba la situación. Poco a poco una enorme sonrisa se dibujó en su rostro.
"¿Por qué no das unos pasos tú solo?"
Ed asintió y Winry soltó sus manos.
Los tres amigos se quedaron callados mientras que Ed comenzaba a andar. Los primeros pasos fueron tambaleante debido a que se había terminado acostumbrando a tener las manos de Winry como soporte en lugar de hacerlo solo o de tener que apoyarse en la barra de madera que estaba en la habitación pero con dichos pasos notó que no tenía el mismo dolor y tambaleo que había sentido cuando lo había hecho solo, lo que le dio confianza para seguir intentando hasta que sus pasos ganaron la estabilidad deseada.
Ed alzó su puño izquierdo al aire en señal de victoria. "¡Lo tengo!" Dijo con evidente alegría en su voz.
"¡Es fantástico, hermano!" Exclamó Al alegremente mientras terminaba de adentrarse en la habitación ya que, por la sorpresa de lo que había visto, se había quedado en el umbral de la puerta.
"Con esto podré viajar muy pronto."
"Más bien, quieres decir que podrás viajar muy pronto una vez que domines los ejercicios y que tu cuerpo haya terminado de adaptarse a tus nuevos miembros." Intervino Winry. "No queremos que te vayas a hacer daño por apresurarte aún más de lo que ya lo has hecho." Dijo con sincera preocupación.
Ed rodó los ojos. "Ya… qué específica." Inhaló profundamente ya que no quería concentrarse en los ejercicios que tendría que realizar con su pierna debido a que había aprendido que los del brazo no eran precisamente fáciles. "El punto es que este es un avance más para recuperar tu cuerpo, Al." Dijo concluyendo con una sonrisa.
"Y tus miembros, hermano. No lo olvides."
"Sí." Ed sonrió enormemente y miró a su amiga. "Gracias, Winry."
Winry se sorprendió. Sabía que, aunque no fuera precisamente el mejor para expresar su sentir, Ed era alguien agradecido pero generalmente sus agradecimiento venía en forma de acciones y gestos y pocas veces lo expresaba tan directamente como ahora. Su sonrisa y sus ojos brillaban con tanta intensidad que la idea de apoyarlo en todo lo que pudiera, se hizo aún más presente en la mente de la rubia. El proceso de recuperación de Ed había sido sumamente extenuante por lo que el agotamiento diluía su alegría pero ella haría todo lo posible para poder seguir ayudando a que esa sonrisa se hiciera cada vez más presente en sus vidas.
Con esos pensamientos en mente, Winry correspondió su sonrisa. "No hay de qué."
"Claro que sí. Mira ahora puedo hacer esto." Sin esperar la advertencia que Winry quiso hacerle, Ed dio un pequeño brinco que concluyó en una estrepitosa caída hiriendo no sólo su trasero sino el poco orgullo que había recuperado durante su caminata.
Preocupada, Winry se acercó a él y se puso en cuclillas pero al verlo con su típico ceño fruncido dirigido a su automail y con las puntas de las orejas enrojecidas se dio cuenta de que debía estar bien por lo que finalmente se decantó por reírse de la situación siendo seguida casi de inmediato por Al.
"No es gracioso." Refunfuñó Ed mientras ahora su rostro se sonrojaba.
Ante esto, las risas de Winry y Al se intensificaron por lo que al final Ed no tuvo más remedio que reírse con ellos. Cuando se había caído por primera vez había estado lleno de frustración pero ahora ese sentimiento negativo se había ido permitiéndole disfrutar de la alegría del momento.
Pinako se colocó su bata de noche y salió de su habitación un tanto malhumorada. Aunque obviamente agradecía el trabajo, ella y Winry estaban enfrentando una temporada alta de pedidos de automail y prostéticos así como un continuo flujo de solicitudes de mantenimiento. Además el estrés de las consecuencias que la transmutación humana habían dejado en su paso en Ed y Al no se había ido por completo, lo que la agobiaba cada cierto tiempo sobre todo cuando veía cómo Ed se sobreesforzaba de más. No estaba precisamente feliz con su decisión de intentar entrar en el ejército pero estaba dispuesta a dar lo mejor de sí para ayudarlo a él y a Al a lograr su objetivo de recuperar sus cuerpos.
Sin embargo, todas esas preocupaciones le estaban pasando factura sobre todo al considerar que ya no era tan joven como le hubiera gustado serlo. Por ello, el ser abruptamente despertada a las 4:30 de la mañana por el ruido de sus nietos no era muy bien recibido por ella cuando realmente necesitaba de un buen sueño reparador.
De seguro andan haciendo una pijamada. Dentro de su malhumor no pudo evitar una ligera sonrisa. Hubiera preferido que hubiera sido a otra hora pero no podía dejar de apreciar los momentos en que sus nietos se permitían comportarse como los niños que eran.
Pinako se acercó a la habitación percatándose de que la puerta estaba abierta. Así como no iba a escuchar su escándalo, chamacos.
Poniendo su mejor cara de abuela severa, Pinako se acercó a la puerta y se detuvo ahí cuando vio la imagen que la recibía y que seguía siendo acompañada por las risas que la habían despertado en primer lugar.
Ed se estaba poniendo de pie por sí mismo aunque de manera tambaleante mientras que Al merodeaba a su alrededor tratando de ayudarlo al mismo tiempo que él y Winry bromeaban con él. Ed refunfuñaba pero terminaba riendo casi de inmediato lo que le quitaba seriedad a los ceños fruncidos que trataba de dirigirles.
A pesar de lo ruidosas de sus risas, los niños estaban procurando hablar en voz baja (al menos, algo es algo) por lo que Pinako no podía distinguir del todo sus murmullos en medio de sus risas aunque sus oídos lograron percatarse del momento exacto en el que Winry dijo 'pequeño' o tal vez más bien fuera la reacción de Ed la que la hizo darse cuenta de lo que su nieta había dicho ya que Ed, aún con pasos ligeramente tambaleantes pero andando por su cuenta, comenzaba a perseguirla por la habitación mientras ella le enseñaba la lengua. Bien sabía que Ed odiaba que lo llamaran pequeño pero en esta ocasión, sorprendentemente, no parecía realmente molesto si no que se estaba dejando llevar por el juego ya que él y Winry tenían una enorme sonrisa en sus rostros mientras que los ojos rojos de Al parecían brillar de una manera más intensa de lo común.
La habitación no era tan grande pero, para fortuna de los chicos, estaba relativamente despejada debido a los hábitos de orden que Pinako había seguido toda su vida como mecánica y que se había esforzado en transmitirle a su nieta. Winry no había terminado de incorporar el hábito por completo pero al menos sí lo suficiente como para evitar que objetos punzocortantes estuvieran en el piso del que se había convertido en el área de juego de los niños.
Viendo que Al estaba haciendo uso de su nueva altura para mantener fuera del alcance de ambos rubios la bolita de vendas por la que ambos niños se estaban peleando para lanzárselo al otro, Pinako suspiró y con una sonrisa se alejó de la habitación.
Con lo que había visto, sin duda Ed estaba teniendo un importante avance en su recuperación y al mismo tiempo se estaba permitiendo disfrutar de los momentos buenos de la vida al lado de Al y Winry y eso es lo que la tenía más feliz. Le hubiera venido de maravilla tener el apoyo de Winry durante toda la mañana y tarde pero había decidido que su nieta se había ganado con creces un día de descanso dentro de tantos días tan ajetreados.
