N/A: Hola!

Seguimos con el siguiente, esta vez uno ubicado dentro de un universo alterno. Es la primera vez que me aventuro en un universo alterno pero fue muy divertido imaginarme a Ed y Winry en un mundo moderno. Espero que lo disfruten :)

Muchas gracias por leer!

Disclaimer: Fullmetal Alchemist es propiedad de Hiromu Arakawa a quien agradezco que nos haya brindado una fantástica historia, increíbles personajes y hermosas parejas.


Viajar

"B63… B63…" Dijo Winry en voz baja mientras buscaba su asiento.

Era la primera vez que viajaba en avión y, por andar tan emocionada observando cómo le daban mantenimiento a unos de los aviones desde los ventanales del aeropuerto, esa primera vez casi se arruina. Había sido la última en subir al avión en medio de miradas reprobatorias de las azafatas que renuentemente accedieron a dejarla subir al avión a pesar de que ya había comenzado con el protocolo de cierre del vuelo.

Una vez dentro del avión se sorprendió al ver que había algunos lugares libres. Tenía la idea de que el avión estaría a reventar de gente pero al final había lugares desocupados esparcidos a lo largo del avión por lo que se vio tentada a simplemente sentarse en el primer lugar libre que viera pero, tras escuchar los pasos cercanos de la azafata que la estaba escoltando, prefirió no arriesgar más su suerte ya que aún se encontraba apenada por su descuido al perder la noción del tiempo.

"Su asiento se encuentra en la siguiente hilera a la derecha." Dijo la azafata desde detrás de ella con un tono de amabilidad aunque presuroso seguramente porque tenía otra actividad que hacer antes de que el avión iniciara el despegue.

"Oh, gracias." Le agradeció Winry con una sonrisa por encima de su hombro.

Winry se colocó al lado del primer asiento de la derecha sorprendiéndose al ver que su acompañante de vuelo estaba ocupando el lugar que, si no se equivocaba, ella había reservado.

La azafata se adelantó pasando por detrás de ella para después colocarse a su lado. "Aquí arriba puede colocar sus cosas." Dijo mientras abría el compartimento superior.

"Gracias." Dijo Winry mientras se disponía a colocar la maleta de mano que llevaba consigo.

"Tan pronto como termine, tome asiento y abróchese el cinturón, por favor. El avión está a punto de despegar."

Winry sólo pudo asentir con la cabeza antes de que la azafata siguiera su camino.

Una vez que Winry guardó sus cosas, agachó su mirada y la enfocó en el joven rubio que estaba recargado contra la ventanilla (que ella había esperado tener a su lado). Su cabeza estaba recargada sobre la palma de su mano derecha y su brillante cabello rubio que casi parecía dorado era largo y estaba sujeto en una coleta que estaba reposando sobre su hombro. Tenía los ojos cerrados pero no creía que estuviera dormido, es decir, no tenía mucho que los demás pasajeros habían abordado el avión así que no era posible que se hubiera dormido tan rápido ¿cierto?

Tratando de atraer la atención del extraño, Winry carraspeó pero cuando no tuvo la menor reacción de su parte, habló. "Buenos días." Siguió sin tener respuesta. "¿Hola?" Tras unos segundos de no obtener ningún tipo de respuesta y percatándose, por el rabillo de su ojo, de que algunos pasajeros la estaban viendo, Winry suspiró y se sentó en el asiento contiguo al suyo. De verdad le hacía ilusión ver la nubes mientras volaban pero no había más remedio.

El vuelo hacia Amestris iba a tomar cuatro horas y después de media hora, Winry se dio cuenta que no tenía caso lamentarse por el lugar perdido así que mejor aprovecharía ese tiempo para avanzar con algunos de sus deberes de la universidad. Entre su trabajo de medio tiempo y sus clases, su tiempo libre era sumamente escaso así que podría ocupar mejor su tiempo en el vuelo para así poder disfrutar al máximo las dos semanas que estaría en casa de su abuela.

Con esa resolución en mente, Winry se pasó la siguiente hora trabajando en su laptop y escuchando música con sus audífonos. La música la ayudaba a relajarse y estaba segura de que incluso la ayudaba a concentrarse mejor cuando estaba trabajando en el taller o cuando hacía los deberes… bueno, excepto cuando se trataba de química. Al estar estudiando una carrera que combinaba la mecánica con la medicina no había forma en que pudiera librarse de cursar materias de ciencias biológicas y eso incluía su tan odiada asignatura de química. El profesor Marcoh era toda una eminencia en el campo de la química pero Winry ya había decidido tiempo atrás que la química y ella no podían ser amigas, como se lo estaba recordando la punzada que se estaba formando en su cabeza tras pasar veinte minutos sin poder resolver la ecuación química con la que iniciaban sus deberes de esa ocasión.

Justo cuando se llevó una mano a la cabeza unos toquecitos en el hombro la hicieron sobresaltarse. Al girar su rostro en dirección a su vecino se topó con unos brillantes ojos dorados que la miraban atentamente además de que el joven tenía una ligera sonrisa en sus labios probablemente a causa de su reacción. Ahora que lo podía ver de frente no podía negar que era un joven realmente atractivo. Quizás para muchos podría pasar como alguien promedio pero sus ojos le daban un toque de misticismo que estaba cautivando a Winry.

El joven le hizo un gesto señalando su propio oído haciéndola recordar que aún tenía sus audífonos puestos. En cuanto se quitó uno, él empezó a hablar.

"El hidrógeno y el carbono es lo que está mal."

Winry enarcó una ceja y se quitó el otro audífono, pensando que no había escuchado bien. "¿Qué?"

El desconocido se llevó una mano a la nuca. "Tu ecuación. Las moléculas de hidrógeno y carbono están mal equilibradas. Si usaras esto en la vida real terminarías provocando un desastre en el laboratorio."

Winry se quedó callada y devolvió la vista a su laptop revisando lo que el joven le decía.

Tomando su silencio como una mala señal, el joven levantó sus manos frente a sí y se apresuró a disculparse. "Perdón, no era mi intención fisgonear. Estaba aburrido y por casualidad-"

Winry lo interrumpió. "¿Puedes ayudarme a resolver el resto?" Dijo señalando la pantalla de su laptop con la cabeza.

"Eh, ah sí, c-claro." Respondió el joven con un ligero sonrojo en sus mejillas.

Winry le dirigió una sonrisa agradecida y acercó su laptop hacia él para que pudiera ver los ejercicios que tenía que resolver. Para su sorpresa, no se trató únicamente de una buena adivinanza del joven, en realidad era muy bueno y se notaba que le apasionaba la materia. Aunque sus explicaciones estaban adornadas con algunas palabras altisonantes y comparaciones graciosas que no tenía nada que ver con la química, Winry se sintió sinceramente interesada en sus explicaciones y se vio sorprendida al darse cuenta de lo fácil que era entender el tema cuando era él quien se lo explicaba en lugar del profesor Marcoh.

Cuando terminaron el último ejercicio con su correspondiente explicación, Winry estiró su cuello a los lados antes de dirigirle una sonrisa. "Muchas gracias, me has salvado de perder valiosas horas lidiando con esto."

El joven correspondió su sonrisa con una propia antes de desviar su mirada al frente. Winry pensó que quizás era un poco tímido ahora que no tenían tema de conversación.

"No fue nada." Murmuró él sin voltear a verla.

Tratando de evitar que se encerrara en su burbuja de timidez, Winry dijo. "Bueno, entonces parece que con esto estamos a mano."

Él volteó su rostro hacia ella con una expresión de curiosidad en él. "¿De qué hablas?"

Winry señaló la ventanilla con la cabeza. "Por apoderarte de mi lugar."

El joven miró de manera exagerada y cómica la ventanilla y el lugar en el que se encontraba Winry un par de veces antes de decir. "Demonios… lo olvidé. Creí que no ibas a llegar así que…" Dejó su frase al aire e intentó ponerse de pie pero se había olvidado de quitarse el cinturón por lo que sólo pudo levantarse un par de centímetros antes de caer de vuelta en el asiento para después apresurarse a desabrochar el cinturón.

Winry rió y colocó su mano sobre la que el joven estaba usando para retraer el cinturón. "Descuida. Está bien."

"Pero-"

"Mejor págame de otra manera." Aprovechándose de la aparente naturaleza un tanto tímida del joven, Winry le guiñó un ojo y al notar que había logrado su cometido de hacerlo sonrojar ligeramente, continuó. "Con tu nombre basta." Dijo con una risilla.

El joven carraspeó antes de responder. "Edward. Edward Elric. Pero puedes llamarme, Ed." Ante el asentimiento de ella, agregó. "¿Y tú?"

"Winry Rockbell." Dijo ella con una sonrisa mientras extendía su mano hacia él. "Mucho gusto."

Ed tomó su mano y le sonrió. "Rockbell… Rockbell…" Murmuró para sí mismo antes de decirle. "Espera, ¿no eres tú la chica que presentó un prototipo en la universidad tecnológica de Aerugo? ¿Auto… autoalgo?" Preguntó con curiosidad.

"Automail." Dijo Winry con una sonrisa y un tanto sonrojada ante la evidente admiración del joven.

"Wow, ¿cómo se te ocurrió? Si lo llevas a cabo a gran escala podrás ayudar a cientos, no, a miles de personas."

"Mi abuela se ha dedicado toda la vida a la creación de prostéticos así que crecí en un entorno lleno de ellos." Dijo Winry encogiéndose de hombros. "Así que, con el paso del tiempo se me ocurrió combinarlos con la mecánica. Aún hay muchas pruebas que hacer y conseguir un buen patrocinador pero tengo fe de que de verdad pueden ayudar a la gente."

"Eso es increíble." Ed le echó una ojeada rápida a la laptop que reposaba en la mesita del asiento. "Entonces por eso estás estudiando química."

"Así es. Estoy estudiando mecatrónica con especialidad en su aplicación en el área médica. Está enfocado más que nada en el uso de máquinas para tratamientos pero es lo más cercano que encontré a lo que deseo hacer." Suspiró. "Por eso mismo tengo que llevar química. Hubiera estado perfecto si pudiera omitir esta asignatura pero, por alguna razón, los profesores la ven más importante que tomar cursos más avanzados de biología y anatomía humana."

"Bueno, pero la química no está de más. Es divertida ¿sabías?"

Winry sonrió. "Probablemente seas la primera persona que conozco que dice eso."

"Entonces te falta conocer a más gente interesante." Respondió Ed con una ligera sonrisa engreída.

"Interesante… o quizás nerd." Bromeó Winry.

"No parecías verme como un nerd cuando te estaba explicando."

"No lo dije pero lo pensé."

Notando el tono de broma de la rubia, Ed rió y dijo. "Pues este nerd no volverá a ayudarte con esa actitud, señorita loca del auto… automiel."

Winry no pudo contener sus carcajadas a pesar de que algunos pasajeros la miraron con expresiones de desaprobación. "Automail." Corrigió ella entre carcajadas.

Aunque un tanto sonrojado por su error, Ed no pudo evitar unirse a su risa.

No tardó mucho en que una azafata pasara a su lado y les pidiera, con una enorme sonrisa de falsa amabilidad, que guardaran silencio provocando que ahora fuera Winry la que se sonrojara de vergüenza.

Cuando la azafata se fue, Ed dijo. "¿Primera vez en un vuelo?" Ante el tímido asentimiento de cabeza de Winry, llevó sus manos a su nuca y se recargó contra su asiento y un poco del muro del avión. "No te preocupes, pronto te acostumbraras. No tienes que avergonzarte por reírte un poco. Las azafatas tratan de ponerse serias pero en realidad disfrutan de un poco de escándalo. Les haces el día más divertido."

"Creo que más bien eres un desvergonzado."

Ed rió y se encogió de hombros. "No pienso aburrirme en un vuelo de cuatro horas."

"¿Por eso preferiste dormirte?"

Ed se cruzó de brazos. "Eso es culpa de mi hermano."

Ingenuamente, Winry miró a los lados. "No está aquí ¿o sí?"

"No, él está en Central. De hecho él va a pasar a recogerme."

"¿Entonces qué tiene que ver con que te durmieras?" Preguntó Winry con curiosidad.

"A que el muy gracioso me compró un boleto a las 8 de la mañana en lugar de la noche. Él sabe perfectamente que prefiero volar en las noches." Refunfuñó Ed con el ceño fruncido. Tras unos segundos, una sonrisa burlona se dibujó en sus labios. "Aunque al menos me quedé dormido en el avión y no antes de abordarlo."

Winry infló sus mejillas. "No me quedé dormida, más bien me quedé viendo cómo le daban mantenimiento al avión. No puedes culparme si siempre había viajado en tren y no había visto un avión tan de cerca."

Ed rió. "No sé porqué eso no me sorprende."

Winry sonrió. "Parece que ya me estás conociendo bien. Así que creo que te toca hablar de ti ¿no?"

Ed se encogió de hombros. "No hay mucho que decir. Estoy estudiando alquimia en la universidad de Aerugo y vengo a pasar las vacaciones con mi familia en Amestris."

"Espera, entonces ¿eres uno de esos bichos raros que se apuntaron a la recién creada carrera de alquimia de la universidad?" Dijo Winry con una sonrisa de falsa inocencia.

"¿Bichos raros? Creo que en realidad la palabra que estás buscando es genios." Respondió Ed con una sonrisa engreída.

Winry rió. "¿Estudiando alquimia y materias relacionadas a la química por voluntad propia? Más bien estás loco."

"No más que tú, loca de las máquinas." Dijo Ed riendo.

"Oh, ¿entonces ya no soy la loca del automiel?" Dijo Winry entre risas.

"No me vas a dejar olvidarlo ¿verdad?" Dijo Ed en un tono de falsa molestia.

"Nunca." Le dijo Winry con una enorme sonrisa que hizo que Ed se sonrojara ligeramente.

Estirándose exageradamente en su asiento para poder desviar su rostro para que la rubia no lo viera, Ed alcanzó a ver que las azafatas estaban comenzando a servir la comida.

"Parece que ya es hora de comer." Comentó Ed, estirando su cuello.

"Oh, creo que iré al baño en lo que llegan aquí." Dijo Winry poniéndose de pie.

Notando su mirada buscadora, Ed dijo. "Está al fondo a la izquierda, detrás del módulo de las azafatas."

"Gracias."

Winry fue al baño y unos minutos después regresó a su lugar sorprendiéndose al ver a Ed sentado en su asiento.

"Ed, dame permiso, por favor."

Ed retrajo sus piernas para que pudiera pasar al otro asiento.

"Ed, me refiero a que estás en mi asiento." Dijo Winry señalando con un dedo el asiento en el que el joven estaba sentado.

"Correción, estoy sentando en el asiento en el que estabas hasta hace un momento." Dijo Ed levantando un dedo.

Winry rodó los ojos, divertida. "Muy gracioso, Ed. Ahora devuélveme mi asiento."

"Es lo que estoy haciendo." Dijo Ed con una sonrisa. "Si es tu primer vuelo estoy seguro de que estás ansiosa por ver la vista de la ventanilla."

Winry se mordió el labio inferior. "Tal vez…"

"Oh, vamos, no te hagas del rogar." Le dio unas palmaditas al asiento a su lado.

No pudiendo contener su emoción por más tiempo, Winry sonrió y se sentó en el que originalmente iba a ser su asiento, inmediatamente enfocando su mirada en la vista que la ventanilla le regalaba.

"Increíble ¿verdad?"

"Sí, simplemente maravilloso." Dijo Winry con voz soñadora mientras veía las esponjosas nubes que cubrían el cielo que estaba atravesando el avión.

Ed sonrió y la dejó disfrutar de la vista.

Pocos minutos después las azafatas les trajeron su comida y ambos disfrutaron de sus alimentos acompañados de una agradable conversación.

Ed descubrió que los padres de Winry eran doctores y que vivían en Resembool en casa de su abuela paterna, dato que le sorprendió debido a que su mamá venía de ese pueblo e incluso él y Al habían vivido sus primeros años ahí aunque no tenían muchos recuerdos del lugar.

Por su parte Winry, descubrió que el papá de Ed viajaba constantemente al ser un hombre de negocios, razón por la cual Ed no era tan cercano a él como lo era con su madre aunque Winry sospechaba que a Ed simplemente le gustaba llevarle la contra a su padre ya que le contó que incluso lo había acompañado en un par de viajes alrededor de Amestris.

Así se pasaron toda la comida y el resto del tiempo de vuelo hablando de todo lo que se les viniera por la mente. Hablando de sus familias, amigos y su vida en la universidad, sorprendiéndose al ver que frecuentaban lugares que el otro también lo hacía pero en los dos años que llevaban en la universidad jamás se habían topado hasta ahora.

El tiempo transcurrió más rápido de lo que hubieran creído y de un momento a otro ya se encontraban bajando del avión. A pesar de seguir platicando casi hasta el último momento para cuando estaban recogiendo sus maletas, Ed se había quedado sospechosamente callado y se estaba quedando unos pasos por detrás de Winry, quien se estaba dirigiendo a la entrada principal del aeropuerto.

Percatándose de esto, Winry se detuvo y miró por encima de su hombro. "¿Ed?" Al ver que al llamarlo se había detenido por completo, se giró y se acercó a él. "¿Estás bien?"

"Sí…" Murmuró Ed.

"¿Seguro?"

Un ligero sonrojo se hizo presente en las mejillas de Ed mientras se llevaba su mano libre a la nuca. "Pues… es que…"

"¿Sí?"

Ed tragó saliva antes de responder con tono apresurado. "¿Puedes darme tu número?"

Winry parpadeó un par de veces antes de reír. "Claro, Ed. Pensaba pedírtelo al salir pero creo que me ganaste."

Ed soltó una risita nerviosa antes de tomar su celular para registrar el número de Winry.

Después de haber compartido sus números, los dos siguieron platicando alegremente hasta la entrada. Ed ayudó a Winry a subir su maleta a un taxi y se despidieron debido a que el hermano de Ed iba a ir a recogerlo.

Ed agitó su mano en forma de despedida hasta que el taxi salió de su campo de visión. Acababa de despedirse de ella y apenas la había conocido ese día pero, extrañamente, ya la extrañaba.

Una vibración en su bolsillo lo hizo sacar su celular de su bolsillo. Al ver el mensaje su sonrisa se ensanchó.

Hey, loco de la alquimia :)

Nunca más se quejaría de que Al le hiciera el favor de comprarle el boleto del avión.