Cada día, un lindo omega híbrido de conejo paseaba sin falta a su fiel compañero, un lindo perrito blanco como la nieve llamado snowie.
Su sonrisa, largas orejas blancas que siempre permanecían abajo y rabo esponjoso hacían verlo completamente tierno y dulce para muchos, envidia y celos por parte de otros y para otros cuantos el despertar de unas ganas de pedirle al conejito bonito ser su pareja.
Cualquiera de las intenciones anteriores no podía llevarse a cabo por una buena razón: alguien ya le había echado el ojo al lindo chico y no precisamente alguien común y corriente.
Era nada más ni nada menos que el yakuza más peligroso de todo Japón e incluso podría decirse de todo el mundo.
-Bro, llevamos como ¿tres semanas? viendo al chico conejo pasear a diario a su perro por el parque sin dignarnos a saber de él como te lo pidió el jefe-comentó de manera cansada un hombre de cabello negro quien miraba de forma sutil al antes mencionado
-Cállate idiota, estoy revisando que todos y cada uno de sus movimientos sean los mismos diariamente-observa fijamente a quien sería "la futura reina de los yakuzas"
-El chico a leguas se le nota que es un pan de dios, tan solo míralo, es un caramelo andante-y es que la vestimenta del chico constaba de un gran suéter rosa afelpado, jeans y tenis blancos además de que su linda cara estaba maquillada sutilmente en tonos pastel que resaltaban la belleza del omega-va a darle un paro cardíaco si llega a enterarse de lo que hacemos
-Algo me dice que ese lindo omega es más que un aura de arcoiris y dulzura andante-sonríe de lado siguiendo al chico luego de verlo salir del parque
El pelinegro suspiró y negó la cabeza para irse tras su compañero.
Luego de que ambos observaron que no había nada raro en el omega, decidieron irse sin nada nuevo que contar.
El peliverde luego de asegurarse de que sus padres no estaban en casa, sonrió satisfecho y subió a su cuarto junto con snowie cerrando con pestillo.
En cuanto estuvieron dentro, cerró las cortinas y colocó música estilo Hard rock.
Destapó lo que parecían unas máquinas de ejercicio para dejar ver que en realidad eran un par de vaginas artificiales a la altura de ambos.
-Muy bien snowie, es hora del show-tomó al pequeño perro y le vistió con un traje de dominatrix con máscara incluida
Acto seguido, también se colocó el propio a juego con el de su querida mascota. Sacó un lubricante de su cajón y estimuló el miembro del can y el suyo al mismo tiempo hasta quedar completamente erectos.
-A joder vaginas bebé-recibio un ladrido en respuesta para iniciar con su rutina nocturna
Luego de haber terminado por enésima vez dentro de sus juguetes, los dejaron completamente escurriendo en su semen.
-Ahora, juguemos con estos-le muestra un par de enormes penes (de humano y de perro de raza grande) a lo que el perrito ladra y agita su cola emocionado
Coloca el de snowie a la altura de este en la pared mientras el suyo lo deja en el piso.
Ambos se empalaron y comenzaron a moverse agitadamente.
¿Quién diría que el lindo e inocente conejito realmente estaría haciendo gala de su animal interior dentro de su habitación?
Terminaron exhaustos pero insatisfechos. Limpiaron todo sin dejar rastro de sus juegos justo a tiempo ya que los padres del conejito habían llegado.
-Bienvenidos-dijo el pequeño sonriente corriendo a abrazarlos-hice la cena, espero que les guste
-Oh cariño, siempre eres tan atento-le abrazó la mujer quien también era un híbrido de conejo
-Nuestro hijo es un ser maravilloso-mencionó con orgullo el hombre quien era un fuerte y robusto híbrido de tigre abrazando a sus dos amores
-Iré colocando los platos, mientras pónganse ropa cómoda-sonrió y se fue a la cocina
-Parece que Snowie hoy también está muy tranquilo-miran al pequeño perro meneando la cola al verlos-nuestro niño si que supo cómo controlar su energía-acarician al can quien se deja hacer
-Bueno, dejemos que siga alistando todo y vamos a cambiarnos
Luego de unos minutos la familia estaba disfrutando de manera armónica su cena sin detalle alguno.
Al terminar, sus padres se encargaron de recoger la mesa y la cocina para ir a hacer los deberes.
Sin tiempo que perder, realizó sus pendientes en tiempo récord ya que podía ser un conejo amante de empalar y empalarse cosas pero era responsable y muy inteligente.
-Bien, ya está todo listo-guardó sus cosas en la mochila y se dispuso a tomar una revista para adultos mientras sacaba su pene para hacerse una paja con un tipo de artefacto que simulaba ser el ano de alguien con tranquilidad
-Cariño, ¿terminaste tus deberes?-comentó su madre tocando la puerta
-Si mamá, ya esta todo listo-siguió con lo suyo mientras abría más las piernas para introducir su pene en el juguete mientras que con su mano libre tomó un cigarrillo y lo encendió para luego darle una calada y soltando el humo
-Bien cielo, nos vemos mañana-se retiró sin más escuchando cómo se cierra la puerta del cuarto de sus padres
Sonrió con burla ya que sus padres no tenían ni idea de que su cuarto estaba lleno de cosas sexuales, revistas y videos porno al por mayor además de tener montones de cajas de cigarrillos y bebidas alcohólicas.
Todo gracias a que él se encargaba siempre de limpiar su habitación y dejarla con llave para que nadie entrara.
Agradecía que sus padres no fueran invasivos con su espacio.
Luego de rememorar varias cosas, movió su mano con ahínco hasta venirse dentro del objeto.
Continuó con varias rondas más hasta terminar su cigarrillo y varias cervezas que abrió.
Al día siguiente despertó temprano para arreglar el pequeño desastre que hizo en su cuarto hasta dejarlo completamente limpio. Dejó la botellas de cervezas vacías en una caja bien escondida para reponerlas luego.
Se lavó y vistió como siempre. Estando satisfecho con el resultado, bajó a desayunar.
-Buenos días cariño
-Buenos días bebé
-Buenos días-los abrazó efusivamente siendo correspondido de igual forma
Llevaron a cabo su desayuno de manera normal sin contratiempos y se despidieron para ir cada quien a sus labores.
-Bien, hoy me acercaré a ese lindo conejito-comentó un hombre de sonrisa ladina mientras acariciaba la cabeza de su enorme doberman quien le miraba con seriedad-tranquilo Barnabus, que tendrás al lindo perrito que tiene mi lindo omega
Recibió un ladrido en respuesta a lo cual el hombre sonrió con maldad-no quiero a nadie cerca para que presencie nuestro encuentro, ¿de acuerdo?
-Si señor-hicieron reverencia retirándose a realizar su misión
-Muy pronto estaremos juntos lindura
