ESTO ES UN TRABAJO DE FICCIÓN, CUALQUIER SEMEJANZA A LA PERSONALIDAD, ACTITUD, O SITUACIÓN DE ALGUNA PERSONA ACTUAL, SI ESTÁ VIVA O MUERTA, ES MERA COINCIDENCIA.
Fue la primera vez que tuve miedo en toda mi vida.
El arquero rio a carcajadas, pues se sentía el dueño y amo del lugar.
Al voltear a verme, aun tirada en el suelo de tierra: temerosa, indefensa, frágil y débil, quedo fascinado solo por el simple hecho de verme sumisa, dócil, callada y algo torpe.
Aquella criatura se acerca a mí y se hinca, como si de un noble se tratara. No quería hacerme daño, pues según él, mi hermosura de hada, con colores morados en mi cabello largo ondulado hasta la mitad de mis muslos y mi vestido con una falda de flor de tulipán, zapatos bajos morados, ojos hermosos en forma de almendra, labios delgados color carmesí y piel caucásica, hizo que tomara la decisión en convertirme en su nueva reina del bosque y que juntos, podríamos dominar y conquistar a todos los ineptos seres vivos que tienen sueños tontos y absurdos sobre el amor. Dicho arquero me extiende su mano para que aceptara su fascinante propuesta.
Y:- Más darte puedo ¡Nya! Cuando y siempre, aceptarme tú a mi.
Descifrando su habla, no podía… jamás lo haría. Nunca traicionaría aquel hermoso afecto de mis amigos por ese loco extranjero.
Comenzando a tocar mi mejilla izquierda con su mano, de una forma tierna, cerré mis ojos y volteé para otro lado, evitando su contacto físico.
Alette (triste):- Yo nunca me uniré a tu estúpido séquito del mal.
Le arrojé rápidamente un puño de tierra a los ojos y hui del lugar, volando, lo más rápido que daban mis alas.
El arquero, tapándose los ojos, se enojó y, les ordeno a los lideres… a mis amigos, que me golpearan y que no saliera viva del bosque, pues pediría ayuda al pueblo más cercano del bosque: "Rose Town" para que acabarán con él, por lo que decide perjudicar esa localidad primero, pero de una forma muy en particular.
Mis amigos del bosque, obedeciendo sus órdenes, los únicos que lograron alcanzarme fueron todos los Buzzers, ellos si lograron dañarme un poco, pues su veneno de su aguijón era letal, lastimándome, incluso, una de mis frágiles alas color violeta, haciendo que perdiera algo de estabilidad mientras volaba en el aire para alejarme lo más que podía del bosque.
No desistí, hasta que me metí a un mini tronco hueco, volando sobre la tierra subterránea, el cual hizo que se quedarán sobrevolando el lugar. Ya no los vi.
Al sentirme tranquila, seguí mi camino hasta salir del subterráneo y del bosque.
Mis fuerzas se acabaron por lo que caí en el pueblo "Rose Town", donde un niño que portaba un gorro de hongo color rojo, chaleco gris, pantalones blancos y zapatos rojos, quien jugaba con sus muñecos fuera de la casa, en el pasto, me vio caer, quedando lastimada de la cara y cuerpo.
El niño se acerca asombrado y me pregunta.
Niño:- ¿Te encuentras bien?
Alette:- ¡Ungh!
El niño me mira dudoso y extraño, a lo que reacciona rápidamente, saltando.
Niño:- Eres una hada del bosque, ¿verdad? ¿Como te llamas?
No pude responderle a su pregunta. Estaba muy cansada.
El niño me ayudo a pararme del suelo cuando, ambos alzamos la vista al cielo. Éste, comenzó a nublarse, poniéndose de un color gris oscuro combinado con negro, ocultando el cielo estrellado y la hermosa luna llena que iluminaba cada rincón de los hogares del pueblo.
De la nada, empezaron a caer una lluvia de flechas rojas que provenían del bosque, lastimando a su gente del pueblo, dejándolos paralizados aquellos que se encontraban fuera de su hogar y, envío otra lluvia de flechas pero en color morado el cual, envenenaba a las personas para que perecieran rápidamente en el lugar.
Viendo tal horror, vi que estaban por caerle una de las flechas paralizantes y algunas envenenadas a aquel niño que me salvó, cuando decido impulsarme, abrazándolo, cubriéndolo con mis brazos, esquivo los objetos, cayendo lejos de donde cayó el arma. Chocando en la pared de su hogar, el chiquito se asustó mucho.
Niño (asustado):- ¿Que fue eso? ¿Qué está pasando?
Alette:- Tienes que entrar a tu casa, rápido.
Niño:- Entraremos juntos, no quiero dejarte sola aquí.
Al entrar a su hogar, era una posada. El niño que me ayudó, brinca para pedirle ayuda a su madre, alzando más fuerte su voz.
Niño:- Mamá, mamá, ayúdame, la lastimaron.
Su madre, la recepcionista del lugar, quien también portaba un gorro en forma de hongo color rosa, cabello amarillo y vestido con delantal y zapatillas rosas, al verme lastimada y mal herida, corrió para ayudarme. Estaba muy asustada
Mamá:- Gaz, hijo mío, pero… que… ¿Qué pasó? ¿Quién es ella?
Fue cuando oyeron las flechas caer en el tejado de su casa, las personas gritaron, corrieron despavoridos y, de pronto… un gran silencio se apoderó del pueblo. La madre del pequeño estaba muy confundida.
Alette:- Señora, por favor, no salga de su casa, es peligroso haya afuera. Por favor.
Fueron mis últimas palabras, pues caí desvanecida al suelo. La madre se asustó mucho, pero el niño que me ayudó, vuelve a brincar y explicó la razón del el por qué me estaba ayudando.
Gaz:- ¡Mamá! ¡Mamá! es una hada del bosque, es una hada del bosque, ella me ayudó para que no me cayeran de esas flechas que paralizan a las demás personas. Tenemos que curar sus heridas. ¡Mamá! ¡Mamá! ¡Rápido!
Su madre no entendía nada. Todo sucedió tan rápido que nadie pudio responderles a sus cuestionamientos que dijo al principio. Tenía un sin fin de dudas que no la podían dejar tranquila, pero, al mismo tiempo, quedo conmovida, pues yo había salvado a su hijo, así que, tenían que ayudarme también.
Mamá:- Si hijo, vamos.
En la planta alta de su posada, me encontraba acostada en una cama, correctamente arropada. Su madre, curaba mis heridas con un valde de agua, al igual que sanó mi ala rota de mariposa.
Mamá:- Gaz, hijo, déjala descansar por hoy… Sus heridas fueron muy graves.
Gaz:- Esta bien mamá.
Mamá:- Cuando se recupere, le preguntaremos su nombre y la razón por la que todo esto se desató.
Gaz:- ¿Crees que ella tenga algo que ver con todo lo sucedido?
Mamá: - No lo sé.
La madre mira preocupada, pues nunca habían vivido un suceso como éste.
Gaz:- Mamá, cuando se recupere, ¿podrá jugar conmigo todo el día?
Su madre río tiernamente.
Mamá: - Si hijo, podrá jugar todo el día contigo.
El niño vuelve a saltar de la alegría, saliendo rápidamente de la habitación.
Aquel infante bajó corriendo muy rápido las escaleras para llegar a la planta baja y jugar con sus juguetes: Mario Bros, la princesa Toadstool, Geno y el Rey Bowser en el interior de su casa, casi cerca de la recepción de su madre.
Esa noche, estando sola en lo oscuro de la habitación, mis sueños se volvieron turbios y algo confusos, pues no entendía la razón de el por qué, aquel arquero pelirrojo desconocido llego a invadir mi hogar y manipular a mis amigos sin razón aparente, ¿por qué los convirtió en malos y por qué intentó devorarme primero y después quererme convertir en su nueva reina del bosque? ¿De dónde salió? ¿Por qué está haciendo todo esto? Tenía muchas preguntas y no había respuesta alguna.
Me encontraba sola, desamparada y triste, en un cuarto oscuro, sin luz, ni esperanza, pues nunca había vivido algo como esto, nunca llegue a imaginarme un momento tan triste y desolador como esto.
No sabía qué hacer.
Lloré, solamente lloré en mis sueños. No sabía a quién acudir para pedir ayuda, aparte del inofensivo niño que apenas conocí en el pueblo.
Sentía en mi ser que no era lo suficientemente fuerte y poderosa como para poder derrotar a aquel ente maligno, mucho menos proteger a toda su gente del niño, pues todos se refugiaron al instante en sus hogares cuando las flechas comenzaron a caer, pasándose la voz de no salir de sus hogares.
Me sentí devastada y destrozada, una inútil, incapaz de derrotar a ese sujeto pelirrojo y salvar a mis amigos. No me sentía fuerte, pues todos los poderes que poseía, solo eran de curación ligera, mas no de combate. Sentía que había desilusionado a todos.
Suplicando piedad y misericordia en mis pensamientos, fue cuando apareció una estrella en miniatura de 7 picos, iluminando mi oscuridad del sueño.
Esta se posó enfrente de mí, transformándose, mostró una silueta humana, apareciendo Alseide frente a mí, quien portaba un hermoso atuendo imperial elaborado con pétalos de rosa color blanco, su cabello blanco largo y sedoso, iluminado por un halo de luz en todo su cuerpo, teniendo en sus manos una barita mágica, hizo que mi mundo de oscuridad, se iluminara, apareciendo un hermoso campo de flores y montañas, teniendo a mi lado, un hermoso arrollo lleno de agua con peces de diferentes colores, al igual que mariposas posando sobre los diferentes rosales.
Ella, oyó mis melancólicas súplicas desde lo más profundo de mi corazón.
Mis ojos no podían creerlo, iba a hincarme en presencia de aquella divinidad cuando ella me lo negó.
Alseide:- Mi preciada Alette, comprendo la situación en la que te encuentras, pero no debes desistir, debes liberar a tus amigos de aquel ente maligno, pues tu eres su única esperanza para romper la cadena de maldad que existe en el lugar …
Me puse nerviosa.
Alette:- Pero, ese sujeto… es más fuerte que yo, y yo… n-no, no tengo poderes como los de él. Los míos solo son curativos… sé que son poderes mágicos natos pero, no me siento poderosa. ¡Tengo miedo! ¡Me siento como una inútil!
La hermosa Alseide, al verme muy sentida y triste, decide acercarse a mi y sentarse cerca, a lo cual, comienza a contarme pequeñas anécdotas de mis amigos, cuando fueron aún más jóvenes, pues ellos han pedido ayuda ante ella cuando más lo necesitaban, durante su etapa de crecimiento.
Alseide:- Recuerdo tiempo atrás, cuando tu amiga Carli, apenas fue una Hada bebé de 40 años, pasó por muchas dificultades para ser la Hada que es.
Al alzar la vista, la miro confundida.
Alette:- ¿Carli…nunca fue de carácter fuerte?
Alseide:- No, Siempre fue débil, nunca encontraba la solución a sus problemas, pues todos pasamos por ellos; la pérdida de la esperanza, incluyendo la confianza en creer en sí mismos. Ella siempre cometía errores, pero buscaba la forma de cómo solucionarlos, jamás se quedaba atrás, incluyendo a tu amigo Aven, pues cuando tenía 48 años, se metió en graves problemas junto con tu amiga, pero juntos salieron adelante, apoyándose en todo sentido. Cada uno de tus amigos, pasó por episodios distintos, dificultades que te deja experiencias marcadas de por vida, pero son sucesos de la vida que ocurren para forjarte y ser una buena persona. Siempre hubo algo que los impulso a ser mejores cada día.
Alette:- ¿Y quién fue la persona que los impulsó a ser mejores?
La hermosa Alseide, sonrió.
Alseide:- Tú, mi pequeña Alette, tu fuiste el motivos que les dio sentido a su vida.
Alette (confundida): ¿yo? ¿Pero, por qué?
Alseide:- Desde el momento en que se conocieron, el trío de ustedes compartió momentos agradables a tu lado, desde que se conocieron, comprendieron el sentido del amor y la amistad. Un lazo en el cual jamás se rompería con el pasar del tiempo. Un amor puro y verdadero. Así que tú, debes enseñarles a todos tus amigos, los animales del bosque, el significado del amor verdadero que desbordas cada que ves a tus amigos reales. Enséñales lo que eres y quién eres, pues nadie en la vida debe de manipularte, cortar tus ilusiones y esperanzas. Deben aceptarte tal y como eres.
Simplemente parpadee, mi llanto y mis sentimientos inseguros, se tranquilizaron.
Alseide:- Recuerda que todas las criaturas de este planeta , sin excepción, tenemos que aprender que existen depredadores físicos , mentales y espirituales que están acechando en todos lados, esperando la oportunidad para desplumarnos y convertirnos en su presa. Sin este conocimiento, nadie podrá atravesar su propio bosque sin ser devorado. No temerle y desenmascarar al depredador, significa convertirse en un animal maduro lleno de amor y afecto, que ya no es vulnerable por ingenio, desconocimiento o imprudencia. Pues una vida sin amor, no tiene sentido.
(CONTINUARÁ…)
