ÉSTO ES UN TRABAJO DE FICCIÓN. CUALQUIER SEMEJANZA A LA PERSONALIDAD, ACTITUD O SITUACIÓN DE ALGUNA PERSONA ACTUAL, SI ESTÁ VIVA O MUERTA, ES MERA COINCIDENCIA.
Alette:- Tienes una misión, así como yo tengo la mía, la cual es salvar a todos los integrantes de este bosque…Supongo que a ti te enviaron por ser alguien especial…
Geno:- Especial y también, enviado astral. Sólo he tomado prestada esta forma.
Miro a la amanita que tengo entre mis brazos, ya que esta se acurrucó de forma tierna, y este se durmió tranquilamente.
Alette:- Yo creí que aquel niño Gaz, tenía una buena imaginación cuando me contó una cosa que sucedió hace tiempo, pero veo que si eres real. Ahora entiendo por qué me dio su muñeco. ¡No estaba jugando!
Geno se cruza de brazos.
Geno:- Hace tiempo tuve una aventura con unos amigos pero ahora, esto es diferente.
Alette (confundida):- ¿A que has venido?
Geno:-Estoy aquí por una misión. ¡Veras! La constelación de "sagitta" fue ultrajada por un extraño sujeto, quien este robo las estrellas de dicha constelación para evitar que el amor no surja en su mundo, naciendo toda clase de enemistad y sentimientos negativos entre las personas.
Alette:- ¿Sagitta? ¿Quieres decir que la estrella, llamada "Flecha de Cupido", a quien aquel arquero se los repartió a mis amigos… siendo controlados por ese loco sujeto… lo distribuyó en todo el lugar para que sea difícil la unión de este astro?
Geno miró dudoso a la joven Hada.
Geno:- ¿Qué más sabes sobre esto?
Alette:- Es lo único que sé, pues esta información me la proporcionaron mis amigos los Wigglers y, una parte, la viví en carne propia.
Geno (sorprendido):- ¡Entiendo! Entonces… ¿tienes las otras estrellas?
Confiando en él, muestro de entre la mochila, en una parte de la bolsa, las demás estrellas que junte.
Geno:- Llevas 2, y la que tengo, 3. Faltan otras 2 para que pueda reparar la constelación de "sagitta".
Vuelvo a mirar con esos ojos dormilones, que denotaban más amor que enemistad.
Alette (confundida):- ¿Pero que es lo que está pasando en las alturas…?
Geno (mirada tierna):- Geno, puedes llamarme así, Geno, como el muñeco. Un nombre sencillo y fácil de pronunciar.
Alette (enamorada):- Ya lo sabía…
Geno (confundido):- Alette…
Aquel nombre, fue un sonido angelical para mis oídos, por lo que le explica, de forma seria, lo que está sucediendo ente las alturas.
Geno:- Bueno, Alette, respondiendo a tu pregunta: en las alturas, hay un gran revuelo, y este afecta a su mundo.
Alette (confundida):- ¿En que sentido?
Geno:- Ya sabes, sobre el nombre de "Sagitta", mejor conocida como la "Flecha de Cupido", pues en esta constelación se concentra los sentimientos de amor de todas las personas, depositando su esperanza para que puedan volver a creer en el amor.
Alette:- ¿Muchas personas no lo hacen?
Geno:- Por desgracia, no, pero esta constelación hace que sus sentimientos negativos se materialicen en forma de esperanza, pues cuando el amor surge entre ambas personas, se siente una química y sentimiento sin igual, algo que solo tú y tu corazón puede detectar, ya que ambas personas, ya sean amigos o pareja, incluso seres queridos o familiares, pueden hacer uso de este sentimiento, ya que el amor es la magia más poderosa que puede existir en el mundo, ya que estás estrellas regularizaran ese poder, por lo que, al ser arrebatado, los sentimientos de las personas se vuelven inestables, haciendo caso a lo negativo, olvidando que el amor ha surgido primero en su interior.
Alette:- Eso es terrible.
Geno:- Por eso tengo que acabar con esto…
Alette:- Tenemos…
Geno:- ¿Disculpa?
Alette:- Es como te lo dije anteriormente. Mi bosque… este bosque, fue usurpado por un arquero loco llamado Yumimpa…
Geno (sorprendido):- Es el sujeto que robo la "flecha de cupido".
Alette:- Pues él, hizo que todos mis amigos del bosque fuesen controlados bajo su poder, otros fueron convertidos en hongo y devorados por él… los demás, asesinados a sangre fría. Por lo que se adueñó del corazón de este bosque, colocando su campamento del mal.
Geno se sorprende pues comprende los planes malévolos de Yumimpa.
Geno:- En todo el mundo existe la vegetación… y faltan pocos días para el solsticio de verano.
Alette (confundida):- ¿A que te refieres? No entiendo nada.
Geno:- Si el arquero repartió a tus amigos las estrellas, eso quiere decir que los coloco en puntos estratégicos para que cuando fuese dicho solsticio de verano, usará el poder de su flecha especial "mortal", la cual, quería usar conmigo para aniquilarme…( antes de unirme al equipo de Mario Bros), para que, al destruir la estrella en un tronco especial, que representa la punta de la flecha, mate la última chispa de la esperanza y, como flujo sanguíneo, mueran las demás estrellas que fueron colocadas en algún tipo de vegetación, haciendo que su "veneno" se distribuya en todo el mundo, por lo que las personas tendrán conflictos de todo tipo, olvidando para siempre, este sentimiento.
Analizando la situación que menciona Geno, comprendí aún más la razón de el por qué es que ese Yumimpa escogió este bosque y no otro lugar.
Alette:- Yumimpa quiere derribar el "árbol del amor" para hacer ese sacrificio de la estrella… no… ¡NO PUEDE!
Alette:- Por eso, mis amigos me dieron las estrellas, que estaban colocadas en diferentes flores… los Wigglers en flores de Rododendro, los Buzzers en Anagalis y los Amanitas en…
Voltea a ver la flor que se encuentra tirada, aún en el suelo.
Alette:- lirio de un día…
Geno:- Todas son vegetación…
Alette:- Si, pero el lirio, solo florece en verano.
Geno:- Quieres decir que…
Alette:- Tenemos menos de 24 horas para que el arquero loco no dañe la "Flecha de cupido".
Mirándolo tiernamente, comprendí que las casualidades existen.
Alette:- Pedía aliados… para derrotar a ese loco, y tu llegaste, cuando más te necesito.
Geno sonríe.
Geno:- Estoy en tu equipo, ahora.
Alette:- Salvemos mi bosque y la "estrella de cupido".
Compartiéndole un poco de los "items" que cargaba en mi mochila, nos dirigimos ahora a buscar a mis amigos Dosokī Yungu y Octolot, pues ellos tenían la última estrella para poder enfrentarnos al jefe final.
Caminando entre lo frondoso del bosque, solo le realizo una platica amena para conocerlo un poco más… bueno, mejor dicho, conocernos un poco más, pues, lo veía como un sujeto interesante (sabio, serio, poderoso y muy amable), comprendiendo aún más las razones de el por qué me había enamorado de él, de un simple flechazo. También le informe sobre las últimas palabras que me dijo la hermosa Hada Alseide, antes de desaparecer de mi sueño:
"Para que puedas completar tu misión, una elección verídica será la perdición del imitador, más en un camino misterioso, hallarás el equipo para hundirlo".
Yo comprendí lo último, pues, al lugar al que íbamos se encontraba el arco y flecha de plata que alguna vez utilizo la hermosa Hada Alseide para proteger el bosque, hace mucho tiempo atrás. Un lugar secreto donde sólo los elegidos por ella pueden obtener el objeto sagrado para poder salvar la floresta de las garras del mal, en el cual sólo se puede usar una sola vez la flecha. Esta arma sagrada es conocida por el nombre de "Moon Forest of Artemis"… pero, ¿la otra parte que me dijo? Sigue siendo un misterio para analizar.
Llegando hasta donde sé encontraba la cuarta estrella, vi que en todo el lugar había varios animalitos pequeños tipo cuadrúpedo con un caparazón rojo espinal, teniendo todos ellos una mirada amenazante, quienes estaban esparcidos en todo el territorio. Se me hizo tan extraño ver a estos seres pues, en el bosque, jamás han existido.
Alette:- ¿Pero que son estas criaturas?
Geno:- Supongo que son los Guardianes de este sitio.
Alette: pero aquí jamás han existido…
Fue cuando ellos voltearon a verme y se colocaron en una posición de ataque, rodeándonos completamente, lanzando, sin pensar, sus espinas.
Alette:- ¡Cuidado!
Utilizando los poderes de la tierra para cubrirnos completamente de hiervas y enredaderas, retuve esos aguijones, quedando estos atrapados en la planta.
Geno decide cambiar su arma por otra llamada "Hand Cannon" y la prepara, por si sucedía algún otro incidente.
Alette:- ¿pero que les pasa?
Geno:- Cesen el fuego, nosotros no somos sus enemigos.
Sacando un poco mi cabeza de aquella mini fortaleza que cree, observo a las criaturas con caparazón.
Alette:- así es, chiquititos, nosotros solo queremos ayudar.
Uno de estos me vio y, quedó conmovido por la palabra en diminutivo que les mencioné, por lo que se sonrojó, poniéndose un poco tímido, pues lo interpretó como un alago muy hermoso de mi parte.
Al notar aquel animalito su actitud tan distinta al de los demás, comencé a alabarlo de forma tierna a fin de que hablara con sus amigos y nos abrieran el paso para recuperar la estrella, por lo que éste, se puso más tierno y hermoso de lo que ya estaba, como si le levantara su autoestima… pero alguien muy conocido, llegó para calmar el disque plan que tenía.
Octolot:- No hagas caso, Spiny, ella siempre suele ser tierna cuando no le corresponde.
Ahí, vi que salió mi amigo Octolot pero, no tenía su característico color café marrón sino que iba de color violeta, pues aún seguía bajo las órdenes del arquero loco.
Alette:- ¡Octolot! ¿Qué te paso?
Octolot:- Nada Interesante.
Fue cuando vi que cayó de los cielos, mi amigo Dosokī Yungu, pero con un color de ojos amarillos muy brillosos, como si su iris hubiese desaparecido, entendiendo aún más que seguía bajo el control del enemigo, pues parecía que él era su guardaespaldas.
Alette (sorprendida):- ¡Dosokī Yungu! ¿Qué te hicieron?
Octolot:- Sólo está mostrando su lado real, es todo.
Sobrevolando el lugar, los Spinys se hacían aún lado para dar acceso al líder.
Octolot:- Tratas de quitarnos la última estrella, ¿no es así, Alette?
Estando frente al escudo que realice, comienza a hablar de forma más tranquila.
Octolot:- Vamos pequeña, entrégamelas todas, para que Yumimpa pueda gobernar este mundo a su imagen y semejanza.
Geno:- Esas estrellas no les pertenecen.
Octolot solo deladea su cabeza para el lado derecho.
Octolot (celoso):- Wao, Tienes un nuevo amiguito. Nunca me lo habías presentado.
Alejándome de aquella fortaleza, me acerco a él para estar frente a frente, por lo que también, Geno me acompaña, pues no quería dejarme sola.
Alette:- Ya basta, por favor… me - me haces daño… esto… éste no eres tú.
Octolot (serio):- Este soy yo, la versión que siempre has visto, incluyendo a nuestro amigo.
Alette (molesta):- ¿nuestro? ¡Tuyo!
Octolot (serio):- Me ofendes, Alette. Ahora entiendo por qué te juntaste con ese inservible tronco podrido de árbol parlante.
Fue cuando Geno, lo señala con su arma.
Geno (molesto):- ¡Cuida tus palabras!
Octolot:- Por favor, ya no lo hagamos más difícil de lo que ya es… solo dame las demás estrellas, y todo regresara a la normalidad.
Alette:- No, no quiero y, aunque te las diera, esto jamás regresara a la normalidad. Quiero que regrese el Octolot que conocí cuando fui pequeña. Aquel ser que siempre me brindaba su carisma y afecto cuando más lo requería…
Alette:- ¿Lo recuerdas?
Octolot solo volteo para su lado contrario, cuando decido usar el poder de la pulsera para desvanecer el mal que le puso el arquero loco pero, este no hacía efecto, por lo cual comenzó a asustarme.
Alette (confundida):- ¿Pero qué ocurre?
Octolot comprende lo que estaba realizando.
Octolot:- Me gustas cuando me súplicas. Te ves hermosa cuando lo haces.
Me sentí ofendida cuando me lo dijo.
Alette:- ¿Como te a través? Yo, no estoy …
Calle rápidamente, pues comenzó a mirarme de una forma extraña, es complicado describirlo, pero si decir que se le notaba con una risa triunfante, como si este juego, ya lo tuviera ganado. Decidí alejarme de mi amigo y acercarme más a Geno, pero él jamás bajo la guardia mientras me acercaba a él.
Octolot:- vamos, intenta atacarme, amigo azulado, pues ya pasó el turno de Alette.
Aun sin bajar la guardia, Geno oye las palabras de la Hada.
Alette (preocupada):- Geno, por favor, no lo hagas.
Geno (serio):- ¿Una trampa?
Alette (confundida):- es probable… pues teniendo a todos esos animalitos con caparazón, tal vez seamos una presa fácil.
Geno:- ¿alguna sugerencia?
Alette (preocupada):- Sólo seguir hablando con él… convencerlo… o algo así… no se, no sé, me siento mal, estoy confundida.
Geno, vuelve a mirarlo a los ojos.
Geno:- ¿El gorila sabe hacer algo?
Octolot:- Cuida tus palabras, tronco.
Geno:- ¿Es mejor la cortesía, no lo crees? Mi nombre es Geno.
Octolot:- Octolot. Y solo eres un tronco que intenta destruir los planes de Yumimpa.
Geno:- Yo solo intento reparar el camino.
Octolot:- La estrella… que proporciona hermosos sentimientos a las demás personas, haciendo que estos vuelvan a creer en el amor de verdad.
Alette:- No te burles de este sentimiento… es muy poderoso, ya que esta emoción aparece cuando estás rodeado de personas que te aceptan tal y como eres, con todo y sus defectos y cualidades, sin la necesidad de juzgarte o cambiarte…asi como yo lo hice contigo, ¿no lo recuerdas?
Fue cuando mi amigo Octolot comenzó a recordar un suceso de hace años, cuando fui una niña adolescente de 113 años.
Nos encontrábamos caminando en lo profundo del noroeste del bosque, donde la luz de la mañana, a travesaba las hojas de los árboles.
Sobrevolando el lugar, a lado de Octolot, llegamos hasta un río donde ambos nos dispusimos a beber agua pura y fresca, pues nos habíamos cansado de recorrer un largo viaje.
Alette:- ¿Y cuánto falta para que me muestres el hermoso jardín que me habías prometido?
Octolot se sonrojó, pues aquel hermoso detalle era un regalo de aniversario, ya que, represento mi personalidad, por medio de flores que el mismo cosechó (mi amabilidad, sencillez y dulzura, incluso la bondad que desbordo ante todos los demás).
Octolot (sonrojado):- Ya… muy pronto, lo veras.
Alette:- ¡Estoy muy ansiosa!
Octolot (sonrojado):- Si…
Dentro de su ser, mi amigo estaba enamorado de mí. Él, trataba de entender ese hermoso sentimiento que emanaba, pues anteriormente era algo empático y no le gustaba participar en algunas actividades del bosque, como que no le llamaban ese tipo de asuntos, viéndolos como algo anticuado y molesto.
Cuando llegamos al lugar que me había indicado, vi el precioso regalo: efectivamente era un jardín, pero que tenía la silueta de mi rostro, combinado con los colores de las flores que representa mi personalidad.
Feliz, lo abrazo, y lo beso en su megilla, por lo que él, se sonroja.
Alette:- Es el mejor regalo que un amigo me puede dar, muchas gracias.
(CONTINUARÁ…)
