Mampato y Rena usan el sentido común
Era la mañana siguiente después de que Mampato llegara por primera vez al siglo 40, conociera a Rena y fueron a subir a un olmo espinoso para pasar la noche. Ambos acordaron viajar hacia el pueblo de los mutantes telepáticos al sur, después de que Rena le contara a Mampato sobre el llamado mental que ella recibía en sus sueños nocturnos.
Justo cuando Mampato y Rena iban a montar sobre los perros Syrio y Proción, Mampato se acordó de algo.
- ¡Espera un momento, Rena! – dijo Mampato
- ¿Qué ocurre, Mampato? – preguntó Rena.
- ¿Para qué perder tiempo viajando por tierra hacia el sur? ¡Podemos usar mi cinto espacio-temporal para llegar más rápido!
- ¿Tu cinto espacio-temporal? ¡Oh, no me fijé en eso!
- No te preocupes, usaré mi cinto para que nos teletransportemos nosotros dos y tus perros hacia el pueblo de los mutantes telepáticos.
Y así, Mampato, Rena y los dos perros llegaron en unos pocos segundos al pueblo de los mutantes telepáticos, que estaba ubicado en lo que era la región de Magallanes, al sur de Chile.
De pronto, Mampato se frotó la cabeza, y Rena se dio cuenta de ello.
- ¡Mampato! ¡Tienes dolor de cabeza! – exclamó preocupada Rena.
- Yo… ¡creo que no dormí muy bien! – dijo Mampato, luchando para no desmayarse hasta que cayó al suelo con fiebre, causada por la herida que recibió por la lanza de un mutante ayer.
Rena tomó prestado el cinto espacio-temporal de Mampato para viajar a Norteamérica y en unos segundos regresó con una planta de quinatre, sacándole el jugo para hacer que Mampato lo bebiera y al día siguiente, Mampato se recuperó por completo, despertándose en una habitación especial.
- ¡Tu amigo ha despertado! – le dijo un habitante telepático a Rena. Ella fue a la habitación, y al ver a Mampato, se alegró y lo tomó en sus brazos.
- ¡Mampato! ¡Qué bueno que ya estás sano! ¡Me tenías preocupada! – exclamó Rena contenta.
- Sí, muchas gracias, Rena. Ya me siento mejor – respondió Mampato, algo sonrojado por el abrazo de Rena.
- ¡Gracias a ti he encontrado a mi pueblo, Mampato!
- No fue nada, Rena. Creo que me gustaría explorar un poco tu nuevo hogar.
Los mutantes telepáticos le explicaron a Mampato que Australia y Sudamérica recibieron muy poca radiación luego de la Gran Catástrofe, lo cual hubo muchos sobrevivientes que mutaron en una buena dirección, formando una gran civilización. Luego de dos días de visitar la tierra de los mutantes telepáticos, Mampato y Rena se despidieron, aunque Rena lo besó sorpresivamente, asegurándole que algún día le enviará una proyección telepática para que Mampato pudiera ir a visitar a Rena a su época en otro momento.
