¿Despedida entre Sonia y Jerson?

Sonia recibió una llamada urgente de su madre. Ella le dijo a su hija que debía regresar a Valparaíso.

Sonia se entristeció, porque había pasado mucho tiempo que vivía en casa de su abuelo Epifanio Toscano y se había hecho amigos en Villa Dulce, pese a que ellos eran un poco más jóvenes y tenían sus diferencias ocasionalmente.

Cuando Sonia les contó la noticia a sus amigos, ellos se pusieron a llorar de pena. Peca fue la primera persona en despedirse de Sonia, debido a la amistad más cercana que había entre las dos. Luego fueron los turnos de Marlena, Luiggi, Rulo, Natalio, Melinda, Herman, Horacio, e incluso de Melón, con quien Sonia no tenía siempre la mejor relación, aunque ya se llevaban mejor desde aquel incidente en el parque de Villa Dulce.

Pero Jerson era el único que no se había atrevido a acercarse a Sonia para despedirse como lo hicieron los demás niños. Jerson era el más apenado, pensando que no volvería a ver más a la niña de quien se enamoró.

Sonia notó que Jerson se había quedado atrás y se acercó a él.

- ¿Jerson? – preguntó Sonia amablemente.

- Princesa, ¿puedo hablar contigo en privado, por favor? – pidió Jerson.

Cuando los otros niños se fueron, Sonia y Jerson quedaron solos.

- Jerson, por más que quisiera quedarme en Villa Dulce, tengo que volver a Valparaíso – dijo Sonia.

- Pero si te vas ahora, ya no podré verte más, Sonia – dijo Jerson, mirando a Sonia con los ojos tristes.

- No digas eso, Jerson. El que yo me vaya no significa que no nos volveremos a ver. Espera, ¿me acabas de llamar Sonia?

- Sí, Sonia. ¿Por qué te sorprendes?

- Vaya, es que solías llamarme Princesa desde la primera vez que vine y me acompañaste hacia la casa en que he vivido con mi abuelito.

- Sabes lo que siento por ti, ¿verdad?

- Sí, Jerson, si fuéramos mayores de edad ahora, tal vez aceptaría salir contigo.

- ¿Pero al menos puedo llamarte y enviar mensajes de texto a tu número, aunque estés en Valparaíso?

- ¡Claro que sí! Bueno, chao, Jerson, creo que a ti es quien más voy a extrañar – dijo Sonia abrazando a Jerson.

- Chao, Sonia. Cuídate mucho. Esto no es una despedida, ¿verdad? – suspiró Jerson, devolviéndole el abrazo a Sonia.

- No, esto es un hasta pronto – aseguró Sonia, besando a Jerson en la mejilla.

Cuando Sonia volvió a Valparaíso, ella y Jerson se mantuvieron en contacto, hasta que unos años después, se volvieron a reencontrar en Villa Dulce. Sonia se había dejado crecer el cabello y Jerson había crecido considerablemente hasta estar a la misma estatura que Sonia. Y como era de esperarse, se besaron en los labios por primera vez e iniciaron su relación sentimental.