Seguir el viaje pese al miedo
- ¡No pensará que subamos a ese barco pirata! – exclamó nervioso Cuentín, señalando el barco pirata que el mago Nombrón hizo aparecer.
- ¿Acaso tienes miedo? – le preguntó el mago Nombrón.
Cuentín quiso decirle que no y huir de regreso a su casa. Pero sintiendo que el mago Nombrón era alguien de confiar, el conejo decidió sincerarse:
- Lo admito, mago Nombrón. No puedo evitar sentir miedo.
- ¿Pero no quieres aprender sobre la magia mía? – preguntó el mago Nombrón.
- Yo no dije eso. No había sentido tanto miedo desde que me encontré una vez con un león.
- ¿Te encontraste con un león?
- Sí, fue cuando mis hermanos y yo aquel día llegamos a un gran cañón, sin saber que el león tenía allí su mansión. Y cuando el león apareció, mis hermanos huyeron y yo me tropecé.
- ¿Y cómo te las arreglaste para salir vivo de allí?
- Usted pensará que esto suena loco, pero le hablé sonriendo al león, y él termino riéndose.
- ¿Y después qué pasó?
- Fue ahí cuando comprendí que tenía un gran talento, y que debía aprender el arte de contar cuentos. El león muy amable convenció al señor Halcón, para que me llevara volando al parque en donde lo conocí a usted, mago Nombrón – confesó Cuentín.
- ¡Vaya historia la tuya, Cuentín! – comentó sorprendido el mago Nombrón – ¡Si lograste superar a un león, no debería ser imposible para ti superar un viaje en barco pirata!
- ¿De verdad lo cree usted, mago Nombrón? ¿Aunque yo sienta miedo?
- La valentía no es sentir nunca miedo. Es saber enfrentar la situación, aunque sientas miedo, pero dominándolo. Sigamos el viaje, Cuentín, no hay por qué temer. Si nos encontramos con algún enemigo, no nos dejaremos vencer – aseguró el mago Nombrón.
- Está bien, mago Nombrón, – dijo Cuentín algo más tranquilo – Confío en usted.
Con esto, Cuentín y el mago Nombrón subieron al barco pirata para seguir viaje por la magia de aprender a leer.
