¡Hola!
Es la primera vez que escribo un fanfic y decidí hacerlo de la serie tan famosa llamada "Miraculous". Esto es solo por diversión.
Espero esto sea de tu agrado y perdona mis faltas de ortografía.
ADVERTENCIA: esta historia tendrá posible contenido lemon.
Capítulo 1: Error
"Dolor"... Entre la oscuridad de mi conciencia recién tomada fué lo unico que logré identificar mientras mis sentidos despertaban. Juraba que me había caído una enorme piedra en la cabeza, no encontraba otra explicación para esta sensación. Me negaba a abrir los ojos.
Sentía como mi cuerpo comenzaba a despertar. Mis manos se movían en una frenética búsqueda de algo suave con lo cual taparme, tenía frío pero mi esfuerzo fué en vano. Intenté moverme pero inmediatamente me inquieté, estaba recostada en algo demasiado sólido y frío, ésto no era mi cama, probablemente me había caído y eso explicaría mi dolor de cabeza, aunque... ¿cómo no me había despertado ante tal caída?, mi cama se encontraba en la parte mas alta de mi cuarto ¿realmente tengo el sueño tan pesado?
Me giré y acomodé mis manos sobre el suelo para lograr un impuso y poder levantarme. Abrí mis ojos lentamente pero un enorme y pesado sentimiento de miedo y preocupación recorrió mi cuerpo al notar un peculiar color rojo y puntos negros sobre mis manos, ¿acaso fuí tan descuidada como para quedarme dormida transformada en Ladybug?
De un salto me terminé de levantar sin apartar la vista sobre mi misma, ¿por qué no me destransforme? ¿cómo pude ser tan descuidada? ¿y si mis papás me vieron? ¿qué fué lo que pasó anoche? ¿por qué no recuerdo nada? ¿estaba tan cansada?, mi mente se inundó de muchas preguntas que solo yo podía responder pero por alguna razón no lo estaba haciendo. Levanté la vista para analizar mi entorno y así descartar la posibilidad de que mis padres hayan entrado a mi habit- ¿qué? E... E-Esto... Esto no es mi piso, esto no es mi habitación, ESTO NO ES MI CASA.
Mi cuerpo derrepente se sintió tan ligero cual pluma, sentí que me desmayaria ante tal confusión en la que me estaba undiendo. Me encontraba en el techo de algún edificio de París. Exploré rápidamente todo a mi alrededor sin moverme; era de día pero el cielo se veía tan triste, frío y sin color a pesar de haber pocas nubes. Al alzar un poco mas la mirada me di cuenta de que la luna era muy visible pero... oh no.. no, no, no, ¡NO!
Mis piernas se movieron involuntariamente con rapidez, dirigiendose a la orilla de el edificio. Mí corazón latia tan fuerte que por un momento creí que explotaría, mi cuerpo tembló ante la posibilidad de lo que no quería descubrir pero al llegar a la orilla desgraciadamente todas mis sospechas se hicieron reales... Ésto no puede estar sucediendo... Esto debe ser un error... ¡TIENE QUE SER OTRA MÁS DE MIS PESADILLAS!
Es el Déjà vu mas cruel que he vivido. Mi mente luchaba por ver edificios, casas, coches, parisinos caminando por las calles, parques, escuelas TODO MENOS... mar. El mar se había elevado tanto que cubrió casi por completo todo París. Una luna destruida se posaba encima de mí. Caí de rodillas mientras me pellizcaba desesperadamente con la esperanza de despertar de esta pesadilla. Era imposible, yo había acabado con todo ésto. Había resuelto todo... Mi amuleto encantado... MI AMULETO ENCANTADO LO HABÍA HECHO. Ya todo había regresado a la normalida, había seguido con mi vida. Todos estaban de vuelta... Esto prácticamente no había pasado. Resolví todo, nadie recordaba esto más que yo. Me volví guardiana y aunque Monarca me robó los miraculous, ya los había recuperado y ya había derrotado a Monarca/Gabriel . Estoy a punto de entrar a la universidad. Salgo con Adrien, y Chat Noir... ¡Chat Noir!. Sentí un repentino escalofrío recorrer mi columna vertebral al sentir la presencia de alguien que había aterrizado atrás de mi, como si se tratase de un tipo de invocación al pronunciar "Chat Noir". Voltee lentamente mientras mi cuerpo se tensaba y mis pupilas e iris se contraían. Mi respiración cesó y sin poder contener mis lágrimas, comenzaron a caer. El tiempo se detuvo por unos segundos y el ambiente se volvió demasiado pesado.
-- Princesa... ¡ESTAS VIVA!, ¡FUNCIONÓ! -- Gritó emocionado con esos ojos que demostraban su falta de cordura y presencia de demencia total. Abrió sus brazos con toda la intención de lanzarse hacía a mi y abrazarme.
-- No... Esto no está pasando... ¡¿QUÉ MIERDA ESTÁ PASANDO AQUÍ?! -- corrí a un lado para alejarme de el. No estaba entendiendo absolutamente nada pero sabía que si quería vivir, necesitaba mantener la distancia más lejana posible.
-- Mi lady, por favor no te alejes de mí. Prometo que no quise matarte... Ni a Bunnyx... Es solo que no me querías ayudar y Bunnyx se interpuso en mi camino. Me... Me querías dejar Marinette... -- Sollozó mientras caminaba hacía mí.-- Pero ve, ¡te he devuelto la vida! -- Su estado de ánimo cambió de golpe a emoción. -- ¡HE REMEDIADO MI ERROR, PRINCESA!, ¿no estás felíz?, volveremos a estar juntos y ¡nada ni nadie podrá separarnos otra vez! --
-- ¿Me... me mataste?...--
Sentí como mi piel se puso pálida ante esa repentina noticia. Mi vista se volvió borrosa, no podía creer lo que estaba escuchando. Esto debía ser una pesadilla. Esto no puede estar pasando. Desgraciadamente ya me he pellizcado lo suficiente como para ya haber despertado y no es así- Espera... ¿dijo que me ha devuelto la vida?
-- ¿C-Cómo que me devolviste la vida? ¡¿de qué rayos estás hablando?!--
-- Mi lady... No te molestes por favor. Me arrepentí instantáneamente cuando no sentí tu pulso, no era mi intención hacerlo. No sé que fué lo que me pasó, creo que el solo pensar que te perdería me volvió loco y todo se salió de control. Cuando me di cuenta de lo que había hecho tomé tu miraculous y lo fusioné con el mío; pedí que te regresaran conmigo. -- Bajó sus orejas y ocultó su cola entre las piernas como si estuviese avergonzado y arrepentido de lo que me está a contando.
-- Pero... debe haber un equilibrio... ¡Te debió pedir otra vida a cambio de la mía!, ¿qué mierda hiciste Chat Noir?-- Mis piernas temblaban ante la idea de que alguien más había muerto, aunque pensándolo bien... en esta realidad Chat Blanc asesinó a todo habitante de París, y como consecuencia de lo de la Luna, el mundo entero debió haber tenido el mismo destino. La única posibilidad sería que haya dado la vida de Bunnyx por la mía pero acaba de decir que la mató conmigo. Está más que claro que Chat Noir no dió su vida por la mía, el está aquí... me quedo sin opciones.
-- Yo... -- comenzó a juguetear con las manos-- Bueno, viendo que ya no quedaba algún otro ser vivo que dar a cambio de tu vida, pregunté si existía la posibilidad de entregar la vida de alguien pero de algún otro lugar en el que aún si existiese vida. Sé que la idea suena demasiado estúpida pero tenía que intentarlo. -- Cambió su postura y caminó, reduciendo el espacio que había entre el y yo mientras miraba la Luna-- Me dijeron que sí existía esa posibilidad pero la única manera de que eso funcionara sería quitándole la vida a la misma persona que quería revivir y eso solo sería posible si jugueteaban con los universos paralelos. Traerían a la Marinette viva de ese universo aquí y viceversa. Como si solo cambiaran de lugar. Acepté.--
¿Eso quiere decir que en mi universo, mi mundo, mi línea temporal... he muerto? ¿por qué yo?... ¿por qué mi línea temporal?
-- ¡¿CHAT NOIR, PERO QU-?! -- de un segundo a otro ya tenía a Chat Blanc frente a mí, agarrando mi cuello con furia. Hizo que hablar y respirar fuese todo un reto. Su mirada penetrante y fría me hizo creer que nuevamente me mataría.
--No vuelvas a llamarme Chat Noir. -- Alzó mi cuerpo unos centímetros de el suelo -- Soy Chat Blanc ¿oíste?, ¡CHAT BLANC! -- Mi vista se comenzaba a nublar cuando logré ver qué Chat Blanc cambió su mirada fría por una de miedo y preocupación. Me soltó de inmediato dejándome caer en seco contra el piso. --Mi... Mi lady... princesa... lo siento, realmente lo siento mucho... Soy demasiado estúpido. No sé lo que sucede conmigo. Me es tan difícil controlar mis emociones, ¡Maldición!-- Se arrodilló y me abrazó.
Recuperé la respiración mientras una tos controló mi garganta. No recordaba lo fuerte que era Chat Blanc. Era fácil derrotar a Chat Noir pero el... el demostraba que mi cuerpo era igual de débil que sin el traje.
Todo esto parecía tan increíble... Bunnyx, recuerdo que dijiste que estarías en tu madriguera observando todo por si acaso algo salía mal... no puedo creer que ya no estés aquí...
Necesito mantener la mente fría, dijo que había matado a Bunnyx, osea, no la destruyó. Eso quiere decir que su miraculous debe estar intacto. Necesito encontrarlo, es mi única salvación ahora.
Mis plan se vió interrumpido cuando las manos de Chat Blanc en mis orejas me alarmó. Oh no...
--Lo siento mi Lady, ya no necesitarás ésto. -- me arrancó el miraculous y teniendolo en la mano activó su cataclismo, haciéndolo polvo automáticamente.
-- ¡NOOOOOO!-- ¡Esto era mi culpa!, me centré tanto en cómo solucionar todo que bajé totalmente la guardia, ¡NUNCA ME HABÍA PASADO ESTO!, ¡¿POR QUÉ AHORA?!
Creo que en el fondo, el miedo de tener a Chat Blanc abrazándome con la posibilidad de que su ánimo cambiara repentinamente y me destruyera hizo que me volviese vulnerable y sumisa. Estaba tan concentrada ideando un plan que simplemente ignoré el como mi cuerpo reaccionaba en contra de mi voluntad. Fuí tan estúpida. Sin mi miraculous, sería más difícil encontrar el miraculous de Bunnyx... Joder.
-- ¿Qué no era más fácil pedir el deseo de regresar todo a la normalidad?...-- balbuceé con una voz temblorosa por la íra y el miedo -- ¡¿QUÉ NO ERA MAS FÁCIL UTILIZAR EL MIRACULOUS DE BUNNYX PARA REGRESAR EL TIEMPO?! ¡¿POR QUÉ TENÍAS QUE REGRESARME A ESTE ESTUPIDO INFIERNO CONTIGO?! -- lo empujé y me alejé aún más de el.
-- Oww Marinette... -- su mirada brillaba, ¿acaso estaba felíz? -- ¡Me encanta tanto ver cómo te enojas conmigo y me gritas!, gritame y dime todo lo que quieras, esto es mil veces mejor que verte muerta. ¡Es como música para mis oídos!.-- sonrió de oreja a oreja mientras se acercaba con la intención de volver a abrazarme. Ni de coña lo dejaría tocarme de nuevo.
-- ¡Eres un maldito enfermo!, ¡RESPONDE MIS ESTÚPIDAS PREGUNTAS! -- esto al menos me daría una pista de en dónde se encontraba el miraculous de Bunnyx. No era la mejor idea pero fué lo único que pude crear después de el cambio de planes.
-- Lo que mi reina ordene. -- dijo haciendo una leve reverencia -- Verás, no pedí regresar todo a la normalidad porque no quiero que nadie regrese. La idea de estar tú y yo solos en este mundo me hizo tan ¡felíz!. -- caminó más apresurado hacia mi mientras gesticulaba mucho los brazos, yo solo seguía retrocediendo-- Mi lady, ¡este es nuestro mundo ahora, nuestro reino!, si te sientes muy sola, no te preocupes. -- ya estaba demasiado cerca y yo tenía miedo de caer de el edificio mientras seguía retrocediendo hasta que sentí que me topé con algo. Mierda, era una pantalla enorme de publicidad, estaba arrinconada -- ¡Te daré los 3 hijos que siempre soñaste tener conmigo! e incluso más, ¡podríamos poblar de nuevo el mundo si quisieses!. --me tomó de las manos, intenté soltarme pero su agarre era demasiado fuerte. Si no me soltaba, lo patearia en la entrepierna-- Por la comida no te preocupes, lo tengo todo planeado. Podríamos buscar alguna montaña alta que no haya sído cubierta por el agua y comenzar nuestras cosechas. ¡Podríamos iniciar todo desde 0!--
-- ¡DEJA DE DECIR ESTUPIDECES CHAT BLANC Y DIME EN DONDE ESTÁ EL MIRACULOUS DE BUNNYX! -- nuevamente intenté safarme de su agarre.
Su mirada cambió, nuevamente era fría e inexpresiva. Mi corazón comenzó a latir con fuerza y el miedo comenzó a apoderarse de mi. Aborrezco ser tan cobarde en momentos que menos se requiere serlo. Me soltó y volteó a ver a otro lado; comenzó a explicar -- No lo sé. Cuando maté a Bunnyx se destransformó y su kwami rápidamente agarró el miraculous y escapó. Intenté alcanzarlo pero lo perdí de vista. Debe estar escondido en algún lugar. -- Volteó a verme de nuevo y frunció el seño mientras tomaba mis muñecas y las apretaba con fuerza levantandolas a la altura de su pecho -- No estarás pensando en escapar de mí con ese miraculous, ¿verdad mi Lady? -- su agarre se hizo más fuerte, estaba segura de que rompería mis muñecas.
-- Ch-Chat... me... me lastimas... -- El dolor se volvía insoportable pero no era suficiente para intimidarme, ahora tenía esperanza. Solo era cuestión de tiempo para que Fluff viera que estoy viva y salga de su escondite. Necesitaba idear un nuevo plan para captar la atención de el pequeño kwami. Pobre ... debió ser horrible ver a su portadora muerta.
-- Tal vez debería asegurarme de que estas manos dejen de funcionar un rato. Así ya no tendrías más opción que depender de mi y ya no tendrías la necesidad de escapar. -- Su mirada se hizo mucho más profunda. Mierda, si quería lograr mi plan debería ser más cuidadosa o este psicópata terminaría por destruir partes de mi cuerpo con tal de tenerme totalmente débil para el. Me necesito completa.
-- P-Por favor... Estoy segura de que... N-No.. no me trajiste de vuelta para hacerme sufrir... ¿de verdad... le harías daño a la chica que tanto dices amar?... -- Yo no iba a estar a su merced, el iba a estar a la mía.
-- Marinette... -- Su mirada nuevamente cambió, ahora era brillante. Me soltó nuevamente y comenzó a llorar. -- Tienes razón... ¡maldita sea!, ¡soy un maldito monstruo!, ¡¿cómo soy capaz de hacerle daño al amor de mi vida?!, ¡PERDONAME MARINETTE! -- Sollozó con fuerza, calló de rodillas y abrazó mis piernas mientras temblaba -- Soy un egoísta. Si tengo esta segunda oportunidad de tenerte conmigo debo aprovecharla. Te haré la chica más feliz de este maldito mundo, te daré todo lo que te mereces. ¡Haré lo que sea por tí!. -- enterró su rostro en mi pierna.
¿Hacerme feliz? lo único que me puede hacer felíz ahora es regresar a mi mundo con mi familia, mis amigos, con el verdadero Chat Noir... Con mi Adrien. Si estás dispuesto a hacer lo que sea por mí, entonces devuélveme mi vida... Tenía tantas ganas de decirle esto pero ya había logrado vulnerarlo, así que solo me limité a acariciar su suave cabello blanco mientras seguía llorando. Necesitaba mantener una imagen rendida para evitar entrar en alguna pelea con el, ya no puedo defenderme sin Tikki, el es demasiado fuerte. Necesito que baje la guardia. Todo sería más fácil así... o eso es lo que quiero creer.
-- Gatito... -- alzó su cabeza para mirarme a los ojos-- Estoy muy cansada, debes comprender que todo esto es una impresión enorme y difícil de asimilar. ¿Podemos ir a descansar?-- le dí una sonrisa cansada.
-- Pero acabas de despertar. -- Hizo un puchero negandose a soltarme.
-- Por favor. -- No podía enojarme con el, no era su culpa ser así. Era una víctima más de un akuma, solo que eso no era suficiente para dejar de sentirme a la defensiva y con miedo. No quiero morir.
-- Está bien, Mi Lady. Lo que mi reina ordene pero antes me gustaría hacer algo. ¿Me lo permites? -- se levantó y descansó sus manos en mi cintura.
Probablemente quería buscar algún lugar en el que pudiese descansar. Sería una gran pequeña oportunidad para poder hacer algo y dejar un pequeño mensaje para Fluff, ¿cómo lo voy a hacer?, no puta idea pero algo se me ocurrirá.
-- Está bien. -- Mis planes fueron nuevamente rotos cuando descubrí a lo que en realidad se refería. Sentí sus suaves labios reposar sobre míos de manera desesperada, casi como si fuese una necesidad, pero increíblemente lo hacía de una forma que no era dolorosa.
Me tomó por sopresa. Ya me familiarizaba con sus labios después de el beso que nos dimos en la Isla de los cisnes y aún así no podía disfrutarlo. Esto estaba mal. Me siento infiel. No quería cerrar los ojos, no quería seguir el beso. Mis labios, mi corazón le pertenecen a Adrien y solo a él. Sentía como Chat Blanc luchaba por profundizar el beso pero no pienso seguir este juego. Derrepente paró y se separó de mí.
-- Mi Lady... ¿acaso ya no me amas?-- Hizo un puchero.
No Chat, tal vez llegué a sentir algo por tí pero nunca fué amor.
-- No es eso... -- Miré hacia otro lado con la esperanza de que no notara mi timidez-- es solo que... --
-- Es solo que ¿qué? -- Lo miré de nuevo y ahí estaba, su mirada fría y penetrante había regresado. Su agarre se tensó, sentía como estaba a punto de enterrarme sus garras. -- Ya no tienes opción Marinette, si dejaste de amarme tendrás que volver a hacerlo. Solo estamos tú y yo en este planeta. -- Jaló de mi cintura provocando que mi cuerpo chocara contra el suyo. Agachó su cabeza y se acercó a mi oído. -- Eres solo mía, Marinette Dupain-Cheng. -- susurró con voz ronca. Hizo que un escalofrío recorriera todo mi cuerpo. Tenía razón, ahora estaba sola con este maldito psicópata que alguna vez fué mi compañero cariñoso y respetuoso. Eso ya no existe. Fluff es mi única esperanza.
-- ¡CHAT!-- grité de miedo al sentir que estaba mordiendo mi cuello-- No... ¡No podemos hacer esto!--
-- ¿Por qué no?-- preguntó sin alejarse mucho de mi cuello. Necesitaba una buena excusa.
-- Chat, ¡Por qué soy mayor que tú!, en mi universo alterno y línea temporal, yo acabo de cumplir 18.-- ¿Qué rayos estaba diciendo? era obvio que la moral y la ética era en lo que el menos pensaba en estos momentos.
-- JAJAJAJA, Mi Lady, creo que aún no entiendes, tengo tu misma edad.-- ¿qué? ¿cómo es eso posible?, recuerdo que en mi mundo esto ocurrió cuando teníamos 14, ¿por qué tiene 18 aquí?-- No sé si ésto ocurrió en tu universo, y si ocurrió, no sé en qué época pasó pero aquí yo tengo 18 y tú también los tenías.
Eso explica porqué el deseo me tomó de mi línea temporal actual, necesitaba a una Marinette de la misma edad para poder cumplir el deseo. No pienso profundizar investigando porque mierda todo esto pasa de manera diferente porque al final de todo, estoy en un universo paralelo, nada es igual a mi mundo y a la vez, todo es igual.
-- Así que, con tu permiso mi Lady.-- se acercó nuevamente con las mismas intenciones.
-- ¡NO!, ¡no tienes mi permiso!-- lo empujé con todas mis fuerzas esperando lograr obtener un poco de espacio personal.
-- Uff, Marinette, no tienes idea de cuánto me excita tu terquedad. Es tan irresistible.-- Me cargó y me llevó adentro de el edificio. No importó cuánto esfuerzo hice, no pude safarme de el.
Llegamos a una sala donde parecía antes era una sala de oficinas. El había hecho mucho espacio apilando todas las computadoras y paredes separadoras en las esquinas de la sala. Decoró bien con lo que encontró para que se sintiera más como un hogar. Juntó varios sillones de el edificio con la intención de simular una cama y los cubrió con una manta. Estaba todo muy oscuro, lo único que iluminaba la sala era la luz fría natural de la tarde.
Me tiró sobre "la cama" cual costal de papas y sostuvo con sus brazos su cuerpo encima de mi, evitando que su peso callera sobre mi cuerpo. Me miró fijamente. Sabía muy bien que intenciones tenía pero no dejaría que llegase tan lejos. Aún era virgen y me quería mantener así para Adrien. Prefiero mil veces suicidarme o dejarme matar por este infeliz que entregarle mi virginidad.
-- Tu timidez e inocencia se ven jodidamente sexys para mí. Verte así de indefensa hace que quiera re-poblar el mundo contigo de una jodida vez. -- Puso una de sus manos sobre mi mejilla y con su pulgar acarició mi labio inferior, procediendo así a acercarse para robarme un beso.
-- Chat, ¡no! ¡por favor, no hagas est-..! -- no quiso escucharme. Comenzó a besarme con brusquedad pero no me permitía seguir el beso. Sentía que su lengua intentaba entrar en mi boca pero me resistí. Puse mis manos sobre su pecho y con todas mis fuerzas intenté empujarlo nuevamente pero fué en vano. Quitó su mano de mi mejilla y agarró ambas manos para subir mis brazos sobre mi cabeza. Intenté patearlo pero se las arregló para posarse entre mis piernas. Quise girar mi cabeza pero con su mano libre sostuvo mi mentón y siguió intentando profundizar el beso. Estaba totalmente atrapada.
-- No quiero lastimarte, solo coopera. Estoy seguro de que te encantará, princesa.-- me dió una sonrisa perversa. Ya no puedo resistir más.
-- CHAT, NO!, YO ESTOY ENAMORADA DE ALGUIEN MÁS Y NO PIENSO ENTREGARME A TI!, ¡NO PUEDES OBLIGARME!-- Este era mi final. Estaba segura de que enloquecería ante esta confesión pero era esto o mi intimidad.
-- Lo sé, Marinette. -- Dijo con tranquilidad.
-- ¿Q- Qué?... -- Esto me daba mala espina, sentía que en cualquier momento activaría si cataclismo sobre mi. Solo me estaba tomando el pelo.
-- Esa persona soy yo. -- sonrió de una manera que hasta mi alma sufrió. Eso era jodidamente aterrador.
-- Claro que no, tú eres solo mi compañero. --
-- Oh Marinette, soy algo más que eso pero tal parece ser que en tu mundo aún no nos conocemos por completo. --
¿De qué mierda está hablando?
Agarró mi blusa y me la arrancó casi por completo, quedando totalmente expuesta con solo mi brasier.
-- ¡CHAT, POR FAVOR DETENTE!-- grité a punto de llorar por tanta vergüenza. Me siento humillada.
-- ¡Vamos bichito!, no es nada que no haya visto antes. -- Dijo con un tono ronco y seductor. Me daba asco.
¿Eso quiere decir que el ya se había cogido a mi otra yo?
Tomó mi brasier, estaba a punto de arrancarlo también.
-- ¡ NO!, POR FAVOR, ¡ESTO ES SOLO PARA ADRIEN!-- No quería pronunciar nombres pero me ví muy forzada.
El se detuvo, soltó mis manos y se levantó lentamente quedando apoyado sobre sus rodillas, aún seguía entre mis piernas. Agachó la cabeza.
-- Entiendo, realmente te asusto ¿no?-- levantó lentamente la cabeza para volver a mirarme directamente a los ojos con esa estúpida sonrisa macabra. -- No te preocupes, eso se puede resolver. --
-- ¡¿pero que mierd-..?¡--
Un destello de luz blanca se hizo presente para comenzar a desintegrar poco a poco el traje de Chat Blanc. Todo parece tan irreal. Creo que me enfermaré, esto es demasiado para mi.
Sigue siendo un problema que yo sepa su identidad, si lo veo ahora... No podré regresar... Si regreso a mi realidad sabiendo quien es Chat Noir, todo sería un completo desastre. La nueva villana podría akumatizarme y sería el final. NECESITO HACER ALGO YA, ¡REACCIONA MARINETTE!
-- ¡NO QUIERO VERTE! -- Tapé mi ojos con las palmas de mis manos y logré posicionar mis pies en su abdomen, logrando así un impulso para por fin ponerlo fuera de mi vista, provocando que callera fuera de "la cama" e impidiendo terminar de ver su destransformación. Rápidamente me levanté y me giré, dándole la espalda con toda la intención de salir corriendo de ahí pero de un segundo a otro ya tenía sus brazos desnudos descansando sobre mis hombros en un suave abrazo.
-- Por favor... No te vallas Marinette. Te necesito...-- Dijo en mi oído. Podía sentir como las gotas de sus lágrimas caían sobre mi cuello y se deslizaban hasta mi clavícula.
-- Tu voz... -- Mi alma se desprendió de mi cuerpo por unos segundos para regresar en forma de taquicardia.
Esa voz podría reconocerla hasta en mi lecho de muerte. Es tan melodiosa, tan dulce y suave, es la voz que endulza mis oídos todos los días desde que tengo el placer de tener a mi lado al dueño de la misma. Es como vivir en el cielo.
-- Sabía que no sería necesario verme para poder reconocerme, por eso te amo tanto. -- procedió a dejar pequeños besos en mi cuello, mismos que ahora solo me llenaban de paz y tranquilidad.
Era un gran alivio saber que Chat Blanc es Adrien, aunque... eso no quitaba el hecho de que el siguiese akumatizado, que me mató 2 veces y aún era un psicópata intentando aprovecharse de mi.
Pensándolo bien, no hay tanto problema en intentar regresar a mi realidad sabiendo esto, al final de todo ambos pertenecemos a realidades diferentes, que, aunque sean prácticamente iguales, ambas siguen siendo independientes. Hay altas posibilidades de que en mi mundo Chat Noir no sea Adrien.
-- Adrien...-- giré mi cuerpo para quedar frente a frente con el. Al mirarlo noté que su cabello seguía siendo blanco, su piel era completamente pálida y sus ojos ahora eran azules, como si estuviese viendo un Adrien albino. Me hacía feliz saber que por lo menos lo tenía a él aquí... pero a la vez no lo tenía. Sus ojos mostraban una profunda tristeza acompañado de miedo. Había sufrido demasiado.
Descansé mis manos en sus mejillas, acariciandolas con ternura. Le mostraba una sonrisa sincera pero cansada.
-- Vivo con un profundo sentimiento que me hace querer suicidarme. Ya no me importaba nada si no estabas a mi lado. Eres mi luz en esta oscuridad. Mi felicidad. Mi calor.-- Tomó una de mis manos y la dirigió a su pecho. -- Eres mi corazón. Lo eres todo para mí, Marinette... Sin tí, ya no quiero vivir. -- Lágrimas volvieron a deslizarse por sus mejillas.
Recuerdo mi pelea con Chat Blanc, todo era completamente diferente. Sabía que ese Chat Blanc también me había amado y lo mataba saber que yo no sentía nada por el, pero jamás dejó de repetirme con enojo que yo le había roto el corazón. Su odio hacia mi era enorme y aunque se mezclaba con su amor, las ganas de matarme de nuevo y robar mi miraculous nunca cesó.
Tal parece ser que aquí la historia es diferente. Mientras que a "mi Chat Blanc" solo le importaba tenerme de vuelta para tomar mi miraculous y regresar todo a como era antes... Este Chat Blanc solo le interesaba tenerme de vuelta para estar a mi lado. No me odia. No le interesa mi miraculous. Todo lo que quiere... es a mi. ¿Qué fué lo que pasó aquí?
-- Me duele tanto verte así... Daría lo que fuera para poder ayudarte y revertir el... -- JODER, ¡ESO ES!, ¿CÓMO PUDE HABERLO OLVIDADO?, ¡todo lo que tengo que hacer es buscar su akuma y destruirlo!, así será más fácil hacer que Fluff regrese y juntos podamos regresar todo a la normalidad. Ahora, no sé si el akuma se encuentre en el mismo lugar donde lo encontré con "mi Chat Blanc" pero nada pierdo con intentarlo. Debo esperar a que se transforme de nuevo o tan siquiera hacer que lo haga, y para purificar el akuma... Nah, no será necesario, solo le pediré ayuda Chat Noir.
-- Shhhh... -- me detuvo, poniendo su dedo índice sobre mis labios. -- Ya no sigas princesa, olvídate de todo y quédate conmigo para siempre. -- Se acercó y me dió un tierno beso. Ahora estaba besando a Adrien pero... No era mi Adrien. Me sigo sintiendo infiel, intento no seguir el beso pero mi cuerpo me está traicionando. La mano que aún se encontraba en su mejilla se deslizó hasta llegar a su pecho, acompañando a la otra. Mi cuerpo se tensó cuando sentí una de sus manos acariciando mi espalda, como si estuviese desesperada por encontrar algo.
El beso por fin se intensificó y sentí su legua acariciar la mía.
Mierda, Marinette. ¡Detente!, esto no está bien. Esto no es parte de el plan. ¡Debes huír!, ¡no puedes bajar la guardia así ante un akumatizado solo porque se trata de Adrien!
Me recostó sobre "la cama" y se acomodó encima de mi sin sacar la legua de mi boca. Realmente disfrutaba juguetear con la mía. Sentía como el beso se convertía en desesperación por obtener más. Mi pecho subía y bajaba ante la situación que se comenzaba a tornar un poco salvaje.
Jamás había estado con Adrien de esta manera...
Se separó unos segundos en busca de recuperar el aliento, dejando escapar un poco de vapor que emanaba de nosotros por el calor de el momento. Yo también necesitaba respirar.
Me di cuenta de que ya se había hecho de noche. ¿cuánto tiempo había pasado?
Todo era oscuro y lo único que iluminaba el lugar era una pequeña vela a punto de morir, postrada sobre una mesa de el otro lado de la sala. Al parecer estuvo encendida todo este tiempo y no lo había notado.
Adrien se levantó encima de mi. Se deshizo de sus prendas superiores, dejandome ver su tan bien definido, trabajado y perfecto torso.
¿Cómo puede una pesadilla convertirse en un sueño?, esto es tan mágico. Verlo sin camisa a la luz de una vela parecía tan irreal. Parece que estoy viendo la pintura de un dios griego. No debería de excitarme pero el realmente no está cooperando.
Deslizó su brazo bajo mi espalda y me levantó un poco para comenzar a quitarme la chaqueta y lo que quedaba de mi blusa.
-- Lo siento si he sído un poco salvaje, princesa. Es solo que no puedo resistirme ante tu belleza. Me vuelves loco. -- con su mano aún en mi espalda logró desabrochar mi brasier.
-- ¡E-ESPERA!, Adrien, no... ¡no estoy lista para ésto!-- logré sujetar mi brasier antes de que el terminara de retirarlo. Mis mejillas ardían de la pena. Estaba segura de que ahora me había convertido en un tomate.
-- ¿Qué pasa?, dijiste que esto era solo para mí.-- Su voz se desvaneció, bajó la mirada hacia mi pecho e intentó retirar el brasier nuevamente.
-- No... quiero decir... ¡Si!, he dicho eso pero no me refería a ti...--
-- ¿De qué hablas?, yo soy Adrien. -- le ha molestado lo que dije.
-- No. Tu no eres Adrien. Estás akumatizado.--
-- Me estoy cansando de esto, Marinette. Acabas de decir que estabas enamorada de alguien más mientras era Chat Blanc, ¿acaso no te referías a mí?, ¿Adrien Agreste? -- frunció el seño y su mirada se volvía fría de nuevo.
-- Por supuesto que me refería a Adrien Agreste. Me quiero entregar a el, ¡no a ti!. ¡Tu ya no eres ese Adrien!-- Me estaba arriesgando demasiado pero necesitaba hacerlo entrar en razón, tal vez su deseo de tenerme haría que quisiese deshacerse de el akuma.
-- ¿Eso quiere decir que quieres entregarte a Adrien, pero no al Adrien akumatizado aunque son prácticamente la misma persona? --
-- ¡Sí!--
-- Oh princesa, buen intento pero creo que no quiero deshacerme de mi Akuma. -- sonrió de manera perversa. -- Ahora me siento con la libertad de hacer todo lo que nunca pude por mantener una consciencia limpia, ¡pero eso ya no importa más!-- Se abrió paso y terminó de arrancarme el brasier. Me tomó por las muñecas y llevó mis brazos sobre mi cabeza nuevamente. Era demasiado fuerte, no podía ni siquiera sentir mis manos.
-- ¡NO!, ¡ADRIEN JAMÁS ACTUARÍA CONTRA MI VOLUNTAD! --
-- Bueno, supongo que en algo tenías razón Marinette... Yo ya no soy ese Adrien.--
¡Eeeeyy!, ha sído demasiado largo para ser el primer capítulo ¿no? jajajaja. Esta historia seguirá en el siguiente capítulo. No se desanimen, ¡ya viene lo mejor!
¡Nos vemos en el segundo capítulo!
