A Danse le latía el corazón en el pecho como loco, y la conversación entre Nate y la supervisora Ingram no ayudaba.
Estaban los 2 muy tranquilos para una máquina construida con las ideas de alguien que pertenecía al Instituto, del bando contrario, alguien no confiable. Además de que claramente los 2 eran conscientes que había altas probabilidades de que en vez de realizar teletransportación era mucho más probable de que la máquina hiciera pollo frito a Nate.
Si, el confiaba en Nate y en Ingram, si, que el también ayudo a conseguir los componentes de la máquina, que si, también los vio construirla, también, si, el no era técnico ni ingeniero ni nada como para evaluarla y decir la cantidad de porcentaje en la que su compañero se teletransportaría o volvería pollo frito, pero el hombre salido del refugio tampoco lo era, mucho menos para tener tan poco miedo a morir desintegrado, en especial por el alto consumo energético.
Si algo llegaba a fallar, y la máquina explotaba, iban a morir todos electrocutados.
Pero el Elder Maxson también estaba ahí, para vigilar la operación y ver como funcionaba la máquina que les daría la llave para infiltrarse en el instituto, y si el Elder estaba ahí e Ingram lo permitía, entonces el riesgo de que todo volara por los aires debía ser bajo.
Aún así, temía por su amigo y esperaba que volviera sano y salvo. Al fin y al cabo, se infiltraría solo en la base del enemigo.
Quién sabe si no estarían esperándolo. Por lo que el entendía, iba a colarse sin que fuera uno de los medios oficiales del Instituto pero…
Danse miro a Maxson, quien miraba atento la máquina, con orgullo, pero aún así con mucha seriedad y algo de desconfianza, y luego miro a Nate en la plataforma. Todos tenían el cabello revuelto a causa de la electricidad y el tremendo barullo que creaba semejante mounstruo, las cosas se movían alrededor suyo y los rayos y ondas eléctricas eran intimidantes, peligrosos, diría alguien desde afuera, los otros soldados vigilando el perímetro.
En cuestión de segundos, una estela blanca cego a los 3 miembros de la hermandad, chispas y centellas se produjeron en la plataforma donde estaba Nate, los 3 se cubrieron el rostro para evitar daño ocular, la luz era tan fuerte que atravesaba sus manos y ropas, cuando de blanca se torno a celeste y azul, supieron que podían mirar.
El caballero había desaparecido, no había nadie posado en la plataforma. Ingram se acerco con precaución, no había restos de quemaduras, ni sangre, ni materiales extraños.
Pues que si, se había desintegrado, desintegrado de la plataforma, esperemos que en la dirección correcta, hacía las coordenadas del instituto.
Cuando la supervisora les aviso a Danse y Maxson que estaba todo bien ambos se acercaron a donde antes había estado Nate parado, pero la realidad es que ninguno suspiro aliviado, no tenían seguridad de nada, no tenían confirmación ni ningún tipo de forma de localizarlo.
Solo quedaba esperar a que regresara.
Danse lo esperaría, lo esperaría despierto en el mismo lugar en que se fue. Al poco tiempo consiguió unos lanceros que junto con el, harían guardia alrededor de la enorme máquina hasta que el caballero regresara.
Esperaba que lo hiciera por el mismo canal, que volviera por el mismo lugar por el que se fue.
Maxson aprobó su decisión, realmente aliviado por las buenas decisiones del Paladín- Una decisión acertada, si se corre la voz de que hay una forma de entrar al Instituto, vendrán en masa desde toda la Commonwealth, hay que vigilar y poner seguridad en el perímetro.
El no lo hizo por eso pero…era conveniente si.
Torretas y otros paladines en servoarmaduras y metralletas empezaron a dar vueltas y rotondas alrededor de la vieja sala de espera del aeropuerto, mientras los lanceros y Danse, vigilaban la puerta por la que Nate se fue.
Era una misión que el debía hacer, no era por la hermanandad, ni por la Commonwelth nisiquiera por destruir el instituto, el superviviente debía ir a buscar a su hijo.
Y por mucho que a Danse le pesara la idea de perderlo, que se hubiera ido a completar su meta era lo correcto.
Pasaron días hasta que una madrugada a las 4am, en medio de uno de los pasillos del helipuerto del Prywen, una luz blanca cego a todo el personal repentinamente, quienes se salvaron y pudieron alertar y comunicar al resto del batallón de guardia fueron los paladines que estaban con sus servoarmaduras.
Aún sorprendidos, no tiraron a disparar, todos estaban atentos e informados sobre el posible regreso del caballero que se fue al Instituto, y como sería la situación si el volviera, igual, por si las dudas llamar a una guardia de lanceros no estaba de mas, por refuerzos ya saben.
En unos segundos la luz blanca se torno a celeste, chispazos y centellas envolvieron a un hombre que tenía el traje azul de un refugio y la armadura de un artillero. Nate volvió para verse rodeado de unos lanceros apuntándolo con sus rifles lasers, al cabo de unos momentos su visión se aclaro, el mareo se le paso, y levanto la cabeza, aturdido, todos estaban muy atentos a la secuencia de sus movimientos.
Miro alrededor suyo, levanto las manos y se dio la vuelta, mirando a la rotonda de soldados de la hermandad apuntándolo.
No estaba sorprendido más allá de la sorpresa inicial de no estar solo donde sea que aterrizo, ni tampoco asustado por que esta gente no le representaba ninguna amenaza llegado este punto de su vida luego de ver y hacer tanto, la verdad era que tampoco tenía nada que decir.
No quería hacer nada.
Se quedó con las manos en alto y bajo la cabeza, mirando a sus botas, exhalando profundo.
-Bienvenido caballero –por el sonido metálico y pesado que se acercaba a el, imaginaba que era un paladín en su servoarmadura que se acerco a el pero…Nate estaba tan cansado.
Tan putas cansado.
Escuchaba cosas alrededor suyo, voces, el sonido de los uniformes de polyester moviéndose contra cada tela, las armas chocando cada pequeña pieza, las pisadas en los puentes del helipuerto del Prydwen, el maldito ruido que hacía el Prydwen con su existencia, los motores, las hélices, las máquinas mecánicas, los hornos, las chimeneas…su cabeza comenzó a agobiarse, de repente todo se escuchaba lejano, como si estuviera debajo del agua. Las pantorrillas le pesaban y en un momento cayo.
Cayo al suelo de rodillas con las manos en alto.
El paladín que le dio la bienvenida iba a decirle que lo iba a escoltar con la supervisora Igram pero el caballero se desplomo de rodillas ante el.
Nate no levantaría la mirada, estaba tan cansado, alerta de sus alrededores, con los ojos abiertos y siempre a la defensiva, pero cansado.
-Que nadie se le acerque – indico otro paladín con una metralleta, apuntándolo pero sin hacer girar el barril, tendría una bomba? Que significaba esto? Que era todo este show?
El anterior se ocupó de contactar a Ingram, la responsable del proyecto después de todo, quien, mientras lo tenían en vigilancia con lanceros y con una metralleta, al cabo de unos 10 minutos de ser despertada a las 4am apareció frente a Nate.
Ingram salió del Prydwen para encontrarse con el viento frio de la madrugada en alturas, viendo el escándalo y tumulto de gente alrededor de un bulto azul con las manos en alto, se acercó con cautela estudiándole bien
-Caballero, puedes levantarte? –esa aura de derrota ya la había visto muchas veces en otros soldados, mas no le intimidaba.
Nate suspiro y sacudió la cabeza, aun mirando al piso, el piso del puente metálico del helipuerto donde a través de las redecillas podía ver como el verdadero suelo estaba a kilómetros de donde el estaba –No
-Paladines, escóltenlo a la sala de interrogación –su tono era calmado, realmente quería darle la confianza de que no le estaban haciendo mal, ni que eran una amenaza, nadie pretendía hacerle daño. Realmente esperaba que Nate tuviera la misma confianza que ella pensaba que tenía con el luego de…construir juntos aquella máquina, no es que hubieran pasado demasiado tiempo juntos pero bueno era una actividad que unía a la gente y abría un vinculo quería suponer.
Ambos uniformados en servoarmaduras lo levantaron por debajo de los brazos y lo llevaron hasta adentro. Por orden de Ingram, unos lanceros iban apuntando a la espalda del caballero. Si algo llegaba a explotar, al menos quienes iban en servoarmaduras tomarían gran parte del impacto entre sus cuerpos.
La pregunta de Ingram no es que cosa vio, si no cual era la magnitud del asunto, del asunto que sea.
En la tierra, kilómetros abajo, no muy lejos pero si muy abajo, en el aeropuerto de Boston, poco a poco iban llegando las noticias de lo que se veía que pasaba en el Prydwen.
Danse, quien hace días estaba de guardia prácticamente sin dormir fue de los primeros en notar una luz blanca, allá, lejos, alto, como si algo lo llamara a mirar hacia arriba. Danse sentía que algo había regresado a el…algo, no le podía poner nombre, pero de repente ya tenía algo que lo acompletaba en la misma atmosfera, el mismo aire que el respiraba.
Se quedó en su lugar, vigilando en su puesto con el resto de los lanceros hasta que las noticias se hicieron oficiales a través de los walkie y las comunicaciones por radio en los uniformes del equipo que estaba con el.
El caballero había regresado, solo que no por las misma puerta.
Uso sus privilegios de Paladín para retirarse de la guardia de la máquina, al fin y al cabo Nate era su…protegido…estudiante…iniciado…compañero…
Pero eso no duro demasiado, desde arriba y por ordenes de Maxson, como para que quedará bien clarita la gravedad del asunto, las comunicaciones entre la tierra y el Prydwen estaban restringidas hasta nuevo aviso, eso incluía los ventibirds, nadie salía ni subía ni bajaba o hablaba por radio más allá de las transmisiones filtradas o autorizadas por Maxson.
Se quedó ahí, tan cerca y a la vez tan lejos, apunto de subir las escaleras hacia el helipuerto, frustrado, capaz si hubiera sido más rápido hubiera subido en el último ventibird antes de que Maxson diera esa orden y…lo hubiera visto
Una vez más solo quedaba esperar, sin información, sin expectativas, sin imaginarse nada, era un entrenamiento que el tenía para no explotar ante la falta de transparencia que a veces tenía la hermandad con ciertas cosas, pero por supuesto, no debía dudar, jamás lo hacía.
Estaba la hermandad, y luego todo lo demás.
Nate había sido escoltado a una sala blanca, muy iluminada con un vidrio que el suponía era antibalas o reflectante en medio. Otra vez, todo le parecía el instituto, todo parecía falso, todo parecía armado.
Los paladines se habían retirado y lo habían dejado solo, miro a sus alrededores pero solo era una sala blanca, cuadrados de no más de un metro pegados uno al lado del otro formando paredes y techo, con un vidrio en medio como una de esas paredes.
-Bienvenido de regreso caballero –una voz se escucho desde…algún lugar, se oía lejano, se oía mal, pero como Nate no veía ningún parlante o apertura entre los paneles blancos suponía que el sistema de sonido debería estar entre las paredes, a fin de no revelar su ubicación…o que estuvieran mal y precariamente hechos, quien sabe –Soy el caballero Cade, me recuerda?
-Si
-Queremos que sepa que estamos alegres de que haya regresado y que todos en la hermandad estamos al tanto de su misión y lo que arriesgó, no queremos que se sienta despreciado ante este tratamiento ni que no respetamos su autoridad como caballero, solo es una medida de seguridad por que no sabemos a que nos enfrentamos con el Instituto, comprende?
-Si
Que pensaban? Que era un synth? Que lo habían reemplazado? Que tendría una bomba dentro? Algo de espionaje?
-Le pediremos por favor que deje su equipo en la caja de metal que un paladín le acercara a la misma puerta por donde entro, armas, armadura, chatarra y objetos, también que se quite accesorios y ropa, haremos una prueba de rayos-X y uno de nosotros entrara para tomar una muestra de sangre
-Puedo asegurarles que no tengo un código de barras entre las nalgas…ni un número de serie en la planta del pie.
-Queremos corroborar que los datos biométricos de ahora coinciden con su registro de hace unos meses –claro, de los rayos-X no dicen nada, que si, que el se daba cuenta de que era para buscar un componente de synth, anda ya.
-Estaré desnudo todo el tiempo?
-Hasta que terminemos con el examen de sangre, le aseguro que sus pertenencias estarán a salvo…
-No tengo problema con eso –Nate había estado en el ejercito antes, la desnudez no era un problema- pero después de que me saquen los rayos y la muestra de sangre quiero hablar con la supervisora Ingram, a solas, sin que nadie nos esté grabando.
Del otro lado del vidrio Cade y Maxson se miraron, si, Maxson, por supuesto que estaría observando a su nueva estrella favorita luego de hacer la mas grande azaña. Días pasaron hasta que finalmente le llegaron noticias del caballero que se disipo en el aire y…aparentemente no estaba en las mejores condiciones, por lo que le habían informado. Realmente, tenía curiosidad, después de todo esto no tenía…precedentes…
-Esta bien, pon a tu equipo médico en marcha, no hay problema con lo que pide el caballero –le dijo Maxson a Cade, quien solo asintió y se puso manos a la obra.
Dentro de la sala blanca Nate comenzó a desvestirse, dejando su ropa y sus cosas a un lado, cerca de la puerta, lo suficientemente lejos como para que esta pudiera abrirse, al cabo de unos segundos un paladín en servoarmadura aparecío acompañado de otros soldados que iban…en traje radiactivos? Enserio? Nate suspiro, pero extendió el brazo para que el soldado le atará la pequeña gomita y buscará su mejor vena para la extracción.
El paladín dejo en el suelo una caja de metal con un candado de clave numeral mientras los soldados trabajaban en Nate.
-Puede dejar aquí su equipo, póngale una clave, la caja será retirada pero le aseguro que nadie tocara sus pertenencias caballero –le dijo el paladín, no podía saber quién era a través del casco y el decodificador de voz.
Una vez que terminaron con la extracción de sangre y le pusieron la cinta y el algodón, Nate acomodo sus cosas dentro de la caja, sintiéndose observado todo el tiempo.
-Le indicarán para la prueba de rayos-X, por favor, tomé esto –una chica, dentro de los trajes radioactivos, le paso una lata de agua purificada, unas pastillas de rad-X, y una bata- cuando terminen con los rayos, puede tomarse la dosis y vestirse, nosotros nos retiramos con la muestra. Nate asintió, y el equipo se retiró de la sala, dejándolo aparentemente solo de nuevo.
Le ordenaron por el sonido que anda a saber por dónde venía que se pusiera en diferentes posiciones y permaneciera 5 segundos en cada una, suponía que era el tiempo en que tomaban las radiografías, pero donde estaba la máquina de radiografías? Y los operadores? Y el que le hablaba através de las bocinas fantasmas? Y por donde le estaban observando? Una vez más suspiro, no tenía sentido preguntárselo y probablemente nadie le respondería sus dudas.
El sabía que no era un synth, y que nadie le había tocado un pelo, se había pasado noches de insomnio asegurándose eso, jurándole a Shaun que había dormido bien, pero bueno, al menos aprovecho la ducha caliente del cuarto temporal que le habían dado y el recostarse sobre un colchón que olía a limpio por primera vez en meses…o en 200 años…
Después de unos momentos, le llamaron otra vez.
-Caballero –la voz de una mujer- ya puede continuar
-Supervisora Ingram? –lo primero que hizo fue ponerse la bata, y después, tomar la dosis de Rad-X con su lata de agua, no tenía problema con la desnudez pero tampoco gozaba de eso.
-Así es, tal y como pediste no estoy tomando registro de esta conversación, aunque pienso que es una pena, cualquier cosa que me digas serán datos interesantes.
Nate se sentó en el suelo, no había sillas ni cama, la habitación eran 2 paredes, una con puerta, y un vidrio reflectante con un techo.
-La última vez que mire mi pip-boy en el Instituto habían pasado 4 días antes de…regresar a la Commonwealth, que día es hoy? –uno de sus mayores miedos, era seguir viajando en el futuro.
-En efecto, han pasado 4 días –Nate tomo aire y exhalo al escuchar eso, relajando los hombros y ocultando su cabeza entre sus rodillas.
-Bien
Ingram había tomado nota de preguntas que hacerle para su regreso, era peligroso dejar a una persona traumatizada con sus pensamientos, necesitaba extraerle la mayor información posible en el menor tiempo antes de que colapsara, el hombre estaba, visiblemente cansado.
No podía asegurar que no fuera un synth, o un clon, o un espía, o un robot, o una bomba, o algo, pero todo en este momento era información valiosa.
-Que tal el viaje? Aterrizaste donde esperabas?
-Aparecí en el instituto, pero me estaban esperando, sabían lo que estábamos queriendo hacer, me dejaron entrar
-Por que? –Nate no iba a revelar eso, no iba a decir que su hijo era el director del Instituto y que le estuvo buscando
-Tienen espías por todas partes operando
-Por que no volviste atraves de la máquina que construimos? –otra cosa que no iba a revelar, como iba a explicarle al mundo que tenía el favoritismo del Instituto de su lado por un vínculo sanguíneo de hace 200 años.
-Falle a las coordenadas
-La gente del instituto es…normal? –ahí Nate levanto la cabeza con una expresión de duda, sea de donde sea que lo estuvieran mirando iban a tener que entender su confusión- ya sabes, si son humanos, si son supermutantes…si son todos robots…
-Son todos humanos…son todos científicos…son…generaciones de gente de la pre-guerra que se mantuvieron a salvo de las bombas, sin radiación, sin enfermedades, sin alteraciones…hasta donde me explicaron iniciaron en un sótano bajo tierra y fueron expandiendo hacía abajo…cavando…honestamente, no me creí esa explicación, pienso que esa instalación ya existía de antes y la fueron ampliando y modificando
-Ya veo, que tal las defensas de el lugar? Esta muy militarizado? Más que la hermandad?
-No, es como una…gran empresa-Nate se río por la comparación-es como una…ciudad universitaria…hasta donde a mi me concierne si tocas una pared te podría disparar un rifle laser, está lleno de células de fusión por todos lados…
-A que te refieres con empresa? –por un segundo iba a explicarse hasta que se dio cuenta de algo, que estaba revelando sin querer, información sobre si mismo, y el nunca había hecho eso en la hermandad, a excepción de Danse, los únicos que sabían su íntima historia real eran Macready, Codsworth, Preston, la gente de Santuary, Mama Murphy, Strong y…Danse, le había contado todo a el, pero no sabía si se lo había contado a otra gente. Nunca se lo había cuestionado.
-No es un lugar precisamente militarizado, todos viven una vida normal, con trabajos y estudios, tienen jefes y cosas para hacer pero es distinto, no hay horarios ni reglas es…distinto.
-Hay presencia de synths dentro del instituto y viviendo con su gente?
-Si, todo el tiempo, son ayudantes, robots, herramientas, protección, vigilancia, sujetos de prueba y estudio, acompañantes, empleados…la gente del instituto sabe tratarlos como máquinas, los entienden como máquinas, como algo a controlar y poseer, algo que tiene que seguir instrucciones claras y no descontrolarse –a Ingram esto le llamo la atención, pero era todo una serie de preguntas para más tarde, ahora había que hacer estudio de campo.
-Me hablas de una "ciudad universitaria"…entiendo yo que es un espacio amplio
-Si
-De donde sacan la energía?
-No lo se, no pude averiguar tanto
-Caballero, se encuentra usted muy…limpio –a Nate eso le llamo la atención, al ver su rostro Ingram continuo- la piel sin tierra, el pelo limpio y brillante, la dentadura limpia… –por un momento iba a decir que el Instituto era una ciudad futurística, era como hace 200 años su gente percibía el progreso y el futuro, como debían volverse las cosas pero eso lo dejaría expuesto a su verdadera identidad.
-Me recibieron bien, tienen los recursos –a Ingram eso le extraño, por que?
-Presencia de fauna de la Commonwelth o supermutantes?
-Estudian el virus de VEF y con lo otro…es muy distinto, demasiado distinto, no les hace falta –de nuevo, Ingram estaba teniendo demasiadas dudas, y no es que fueran respuestas incompletas pero el contexto era…fantasioso…
-Antes mencionaste coordenadas, sabes las coordenadas del Instituto?
-No, solo se las coordenadas de a donde tenía que ir y falle, si me equivocaba algunos pocos metros seguro caía desde el cielo a la tierra del aeropuerto aquí debajo
-Como hace la gente del instituto para teletransportarse a la superficie?
-No lo hacen
Ingram levanto una ceja confundida –como así?
-Ellos no salen
-Caballero, responda la pregunta
-Son sus synths los que salen, los humanos no salen…hasta donde yo he averiguado al menos
-No tiene sentido, no pueden no necesitar salir a la superficie, es como si me dijeras que vivieran en una colonia autosuficiente…
-Pero así es
A la supervisora le cayo un sudor frío por la frente, vaya vaya.
-Cuanta gente vive su día a día ahí?
-No lo se, no llegue a averiguar tanto
-Estimadamente?
-No creo que sean más de 2000, pero ellos viven y caminan muy libremente entre los synths, si no fuera por los uniformes y la forma en que diseminan a sus…herramientas…no vería demasiadas diferencias. De nuevo, estuve 4 días y no pude averiguar eso…
-Dijiste que te estaban esperando –que extraño que esa información tan vital no la sepa.
-Me estuvieron espiando durante meses en la Commonwelth
-A ti?
Nate se compuso, suspirando, podía hablar maravillas del Instituto durante horas pero hacerlo sin revelarse era…complejo…muy complejo –Elder Maxson, se que esta ahí, quiero que hablemos a solas.
Ingram tomo el mando de la conversación.
-Tenga cuidado caballero, no está en posición de pedir…
Maxson paro su mano sobre el micrófono, la miro a los ojos, y le asintió, la supervisora trago saliva y bajo la cabeza, retirándose, el Elder la miro hasta que cerró la puerta detrás suyo y ahí, saco el reflectante del vidrio, permitiéndose la vista entre el y Nate.
-Hablaré a través de este micrófono –dijo el Elder, presionando su botón.
-Me grabaron?
-No, pero francamente no dijiste nada que mereciera no ser grabado, aunque siento que te mordiste la lengua en más de una ocasión, caballero.
-Elder Maxson…que sabe usted sobre mí? –Oh, la conversación se torno personal.
-Que te uniste a la hermandad para perseguir al instituto y buscar venganza por tu esposa y por tu hijo
-No, que sabe realmente usted sobre mi? –Maxson se agarró el mentón y pensó antes de responder
-Que eres general de los Minutemen, que ayudas en asentamientos precarios de gente, que pones antenas de reclutamiento en pequeñas fortificaciones –Nate asintió – Rumores en Diamond City dicen que eres un hombre de refugio, pero yo no lo creo –la mueca de confusión del caballero lo hizo seguir –vas por ahí con un uniforme de refugio pero yo he conocido gente de refugio, yo los he visto salir del refugio al mundo, aveces acompañados de mi mano, aveces solos, y la gente de refugio es distinta, son como niños, niños acostumbrados a mear y orinar en un retrete y a tener ropa lavada en vez de reciclada o nueva. Tu no eres así, tu eres...-Maxson se paró en su discurso, saco la mano del micrófono y miro a otro lado, no queriendo continuar.
-Continúe.
-Se que eres un hombre criogenizado de hace 200 años, que si, buscas venganza por tu esposa y por tu hijo, que eres un militar, de algún tipo, de la pre-guerra he de suponer, que buscaste al asesino de tu esposa y comenzaste a buscar pistas del instituto…y he aquí Danse, quien te recomendó para unirte y que tuvieras una promoción, me conto todo lo que pudo y yo extraje todo lo que pude. Viviste antes de la guerra, viste las bombas explotar, sabes cómo era el mundo antes, pudiste comer alimentos frescos y dormir en una cama limpia, ni yo en todos mis privilegios de sangre alguna vez pude hacer eso, tu conociste una tierra fértil libre de huesos calcinados –Nate frunció el seño
-Yo no vi huesos calcinados hasta que desperté después de ver cómo le metieron un balazo a mi esposa en la cabeza 60 años después, pero durante mi servicio en guerra, llene la tierra fértil de cuerpos enemigos, como todo el resto de los soldados, por que aún a hoy la guerra, la guerra nunca cambia
-Conseguí…por mis propios métodos…tu discurso de veterano…e información de la unidad Fox…es un placer escuchar esa frase salir de la boca del hombre que la digitó por primera vez en un terminal
-Entonces si sabés
-Creo que se todo lo que como Elder tengo que saber para el avance de la hermandad del acero.
-He conocido a muchos ghouls que sobrevivieron a la guerra, que guardan mis mismas memorias y vivencias, que saben lo que eran el mundo antes, no soy distinto de ellos.
-No lo eres- le confirmo Maxson- todos ustedes son la prueba de que realmente existió una guerra que devasto el mundo, ustedes son la confirmación para nosotros, los que nacimos en las cenizas de que alguna vez el mundo fue distinto, si por nuestra generación y las 2 anteriores fuera, la tierra siempre fue así, en quien se supone que confiemos para que nos cuente como era el mundo si no? En un granjero con el cerebro podrido en jet? La ignorancia es una cosa muy común, pocos pueden leer o escribir, los restos del mundo antiguo para la mayoría son fantasía irrelevante, chatarra que solo pueden arrancar y destruir. Capaz tu no lo sepas, por que llevas poco tiempo por aquí, pero la tierra realmente se encuentra dividida.
-Se que mi patria ya no es más un país, que la tierra ahora esta separada en pequeñas porciones de muchos poderes, unos pocos nombres resuenan cada tanto, como la NCR o la hermandad, pero luego…todos quieren ser independientes.
-O salvajes, o tribus, o esclavistas, o nómades, no tenemos una sociedad actual, pocos podemos confirmar como era el mundo antes sin poner un sesgo entre medio, mira a la gente de los seguidores del apocalipsis por ejemplo! –Nate se sorprendió ante la pasión con la que hablaba Maxson, un muchacho como mínimo 15 años menor que el, pero decía la verdad.
-Sabe Ingram de esto?
-No, pero puedo decírselo si me dejas, no tengo por que compartir las decisiones que hago sobre a quién nombro caballero o no.
-Aún así, siendo que me muevo por mis propios fines…siendo lo que soy…me dejarás salir de aquí a seguir buscando a mi hijo?
-Solo después de que terminen tus exámenes y el interrogatorio con la supervisora Ingram podrás continuar con tus deberes caballero, por favor, bríndale a la hermandad toda tu experiencia de dentro del instituto.
Nate quedo sorprendido, complacido, pero muy sorprendido, al parecer, Maxson esperaba mucho de el como para darle tanta…libertad.
-Muy bien, Elder.
-Después de todo puede que no lo sepa pero técnicamente tiene más antigüedad en la hermandad del acero que yo y se merece mis respetos veterano, algún día más tranquilo estaría bueno que estudie con los escribas sobre lo que fue del ejercito después de las bombas. Los escribas no toman testimonios de ghouls y…humanos criogenizados por que la información anecdótica no es una fuente fiable…pero ayuda a validar ciertos puntos…
Maxson se retiró de la sala con una sonrisa, dejando a Nate con un sabor amargo en la boca, al cabo de una hora donde estuvo en silencio con sus pensamientos. Ingram volvió a la habitación.
-Podemos seguir?
Tal vez había terminado su servicio en el ejercito hace más de 200 años, tal vez la guerra lo había decepcionado y desesperanzado pero…la camaradería de las fuerzas y el no estar completamente solo…era algo que Nate extrañaba de sus días de pelotón. Capaz no se unió a la hermandad por convicción, solo lo hizo por seguir avanzando, nunca creyó en nada de lo que decían, se rio por un momento, nunca se había leído ni un codex, o libro de reglas, o registro, o grimorio…pero…hoy estaba, a pesar de no dormir en un colchón limpio, un poco más en casa. Entendido, contenido y validado.
Pasaron 72hs hasta que el contacto de los ventibirds con el Prydwen se regularizo, las comunicaciones estaban en línea, pero no se hablaba demasiado más allá de la llegada del caballero Nate de regreso. Los soldados en tierra estaban impacientes por volver al dirigible en especial con tanto secretismo apartir de…el Instituto…después de todo la misión era recibir al hombre del traje de refugio y escoltarlo si volvía después de construir una máquina que lo llevaría a el solo al Insituto pero no mucho más…Muchos estaban pensando si el Instituto no había tomado control del Prydwen incluso, o si los habían desvinculado de servicio, o si los abandonarían y dejarían a su suerte en la Commolwealth. Por suerte, todo volvió a la normalidad antes de que se empezaran a formar grupos organizados.
Danse fue el primero en subirse a un ventibird, dios, quería encontrar a Nate, quería verlo, tuvo muchos compañeros, tuvo gente a su cargo y no había sentido esta ansiedad en el pecho por volver a ver a nadie…nunca…siempre se lo tomo como parte del trabajo y que debía ser paciente con lo que la hermandad le daba pero…nunca se había preocupado tanto antes por nadie.
Busco y buscó por todas partes, preguntó a todo el mundo, miro por cada esquina pero nadie sabía decirle donde estaba el caballero, si sabían que hace días que el hombre estaba…inalcanzable, difícil de ver en un solo lugar, moviéndose como una rata atrapada.
Incluso le pregunto a Maxson al respecto, con toda la confianza del mundo, como si pudiera hacerlo, pero la desesperación que le calentaba el cuerpo dentro del traje de metal era más fuerte que su pudor de hablarle al Elder.
-El caballero Nate ahora mismo está pasando por un momento de…duelo…harías bien en respetar su deseo de soledad, el está bien, lo estará, se va a poner bien –el Elder no dijo nada más, pero que significaba eso? Definitivamente no era alentador.
Ingram no le quiso dar detalles.
Danse no merecía esos detalles, es un paladín que poco estuvo involucrado en la misión del instituto pero…era el maestro de Nate y…se preocupaba por el.
Y Danse siguió y siguió buscando, sabía que estaba arriba del Prydwen, podía sentirlo, lo que le había faltado todos esos días estaba por ahí, estaba cerca, sabía que no estaban lejos, pero el Prydwen no era ni tan grande, ni tan lleno de gente por la noche como para no encontrarlo.
Y así siguió, por 3 días más que el se tomo como "licencia" luego de la semana de vigilancia que tuvo que hacer en la máquina de teletransporte, durmiendo en su habitación, cambiándose de ropa, bañándose y comiendo la comida caliente del comedor, caminando todo el tiempo, preguntando a la gente a ver si lo habían visto…
Un día en el comedor, escucho, de mero chismoso, y por que el instinto se lo decía una conversación…llamativa.
Eran el caballero Cade y Quinlan en la mesa detrás suyo, espalda contra espalda, hablando uno con el otro, comiendo sus fideos instantáneos.
-Hace días que estoy sufriendo robos en mi oficina, no se que hacer al respecto –dijo Cade, quien se nota que tenía bastante coraje atrapado.
-Claramente reportarlo
-No es el tipo de cosas que me gustaría reportar
Quinlan levanto la cabeza, dándose cuenta –Oh, creí que esas estaban en un cajón especial
-Creo que uno de nuestros compradores nos vendió
-Ingratos.
Jugoso, el escriba y el médico traficando drogas en el Prydwen? Y para la venta entre soldados? Claro que darles adicciones beneficiaba al doctor que cobraba 75 chapas por sus servicios de desintoxicación, era un negocio redondo. Podría ocuparse de buscar pruebas de eso en otro momento pero…
Danse conocía a un falopero lo suficientemente atrevido como ir a robar a la oficina de otro caballero, y no es que a este falopero le importara demasiado los rangos de la hermandad tampoco.
Por el amor de dios, medio día, le iba a da un ataque de nervios, tener que esperar con sigilo en frente de la oficia de exámenes médicos…encima las noches en el Prydwen eran frías, muy frías, esa lata flotante de metal carecía de un sistema de refrigeración adecuado, menos mal que no era invierno si no hubiera tenido que usar abrigo y ahí si su sigilo se hubiera visto comprometido para la espera frente a la oficina.
Se situó e hizo campamento, en sigilo, acompañándose en una sombra, el era un hombre grande y corpulento, pero la experiencia podía más. A eso de las 2am vio una sombra delgada y con ropa bastante ceñida al cuerpo colándose usando sigilo también en la oficina de exámenes médicos, presto un poco más de atención y al ver que tenía un bulto rectangular en el brazo se felicitó así mismo por el ingenio y el excelente trabajo de sigilo ejecutado.
Bingo.
El ladrón entro en la oficina, y salió con los brazos pegados al pecho, cargando algo.
Si bien había guardias en los caminos y pasillos del Prydwen, claramente ambos los estaban sabiendo evitar.
Así que después de dar muchas muchas muchas vueltas y de bajar varias escaleras, el ladronzuelo se metió en la cúpula de vidrio del Prydwen que estaba en la parte baja del dirigible.
Que extraño, él había ido a revisar muchas veces ahí
La puerta de la cúpula se cerró de forma muy despacito y silenciosa para ser una puerta de mínimo 15kg, los sonidos metálicos de un dirigible que se tiene que mantener inmóvil en el aire por meses ciertamente tapaban el sigilo, Danse se sento despacio detrás de la puerta sin hacer sonidos por su pequeña intromision y se puso a escuchar a ver que era lo que sucedía dentro, al fin y al cabo era una habitación pequeña, si entraba no iba a encontrar nada de nuevo, así que mejor estudiar la situación…
Ok pisadas sobre el sendero metálico…ok ruido de plásticos abriéndose…ok por algún motivo eso sonó como un golpe…hueco…y finalmente un gesto de asfixia y sobreesfuerzo, si, definitivamente alguien estaba tomando Jet y gritando detrás de la puerta.
Ahí estaba el falopero que Danse buscaba hace casi una semana.
Tan pronto como empezó a escuchar quejidos humanos, se levanto y abrió la puerta con fuerza, llevándose estampado el cuerpo de Nate contra las barras del camino metálico. El hombre se quejo del impacto de sus costillas contra las barras, agarrándose el torax, tirado en el suelo con un residuo de jet no muy lejos de el.
Bingo.
Uh su confiable disipulo tan fan de las drogas…aunque el lo negara como que no tuviese un problema.
No sentía pena, le gustaba maltratar al drogadicto, verdugearlo un poco por su consumo sin sentido, cerro la puerta detrás de ellos y se puso a examinar el lugar, donde se estaba escondiendo? Era un cuarto muy pequeño, había entrado varias veces y no había visto nada extraño…
Nate se quiso incorporar, pero puso la mano en el lugar equivocado, sobre el pequeño residuo de Jet, se resbalo a causa de sus sentidos alterados y el plástico cayo al suelo, Danse siguió con la mirada y…oh…maldita sea…justo debajo del puentecito metálico que los sostenía a ambos, donde ellos caminaban todos los días, había un pequeño campamento, muchas botellas de whisky…llenas de líquido…muchas latas de agua purificadas…y varios paquetitos de Jet… y Viajero… y Med-X…y una bolsa de dormir…bien, no lo había encontrado por ciego pero había estado todo el tiempo aquí…eso le pasaba por no mirar hacia abajo…definitivamente un descuido y una pérdida de tiempo, se enojó con si mismo por la falta de atención al detalle.
No era un espacio muy grande, tendría menos de un metro de altura entre el puente y los vidrios de la cúpula, obviamente suficientemente fuertes como para sostener el peso de un hombre de menos de 150kg y todas sus porquerías, por lo que tenía sentido…
Nate se volvió a incorporar, sentándose, apoyándose con las manos y mirando hacia arriba, cuando vio el pompadur negro brillante sabía que la había cagado…
-Maldita sea…
-Así es soldado – Danse se puso a su altura y puso ambas piernas a un lado de las suyas, sosteniéndolo entre medio para que no se escapara o por lo menos no se siguiera cayendo, cuando Nate se drogaba Danse se ponía un poco fastidioso, odiaba esta situación, no le hacía gracia, no era divertido…era un incordio pero…
Nate tenía las comisuras de los labios, nariz y ojos rojas, irritadas de fricción, se nota que lleva bastante tiempo llorando, y eso desconcentro al paladín, el hombre le sujeto la cara y se puso a mirarlo bien con la pobre luz roja que les ofrecía la cúpula del Prydwen, no parecía a causa del consumo, lo de la nariz si por el jet pero claramente tenía mocos así que podía ser de sonarse la nariz…el viajero eran pastillas consumibles y el Med-X era inyectable, las cicatrices de eso estarían en otro lado, no en su cara.
Intento safarse, intento quitarle las manos de la cara, no necesitaba que nadie lo sujetara ahora, no necesitaba nada, pero Danse no pensaba dejarlo ir.
No después de buscarlo tanto.
-Dejamé! No necesito nada de esto! No quiero nada de esto! No quiero seguir haciendo nada de esto! –Danse escuchaba atento sus palabras, ruegos desesperados, cuando lo vio empezar a llorar solto su rostro y lo tomo por los hombros, sus fuertes manos lo sujetaron bien- Perdí…perdí 60 años…-el caballero al que había visto reventar reinas Mierlucks con Fatmans ahora estaba moqueando y gimoteando en medio de una crisis de nervios –todavía sigo esperando despertarme de este mal sueño…pero cada día es peor!-el paladín veía el pecho de su compañero subir y bajar, oh no, un episodio así justo después de consumir no estaría bueno para su ritmo cardíaco, sin contar que no sabía cuanto había consumido ni cuando fue lo último anterior a esto-Perdi a Shaun…por tanto tiempo…-Danse se enfocó en que Nate pudiera reconocerlo, que supiera quien era, que viera a sus ojos y reconociera su rostro-Perdí a Nora por tan poco…yo no quiero más…es tan difícil continuar y que todo sea simplemente peor a cada paso.
-Hey –intento llamar su atención, pero el falopero le pego en la cara con la mano, aún así, el no se movió, se comió el golpe sin dejarlo ir.
-Estoy tan cansado…de la muerte…de la destrucción, del hedor, de la radiación…de todo…-Nate llevo sus manos a sacarse las lágrimas de los ojos, confirmando las sospechas de Danse sobre los caminos rojos a las orillas-no puedo volver atrás 60 años…no son 20 ni 30…son 60…-el pecho se le empezó a retorcer a Nate por lo que Danse prefirió dejarlo en el suelo, sentándose a un lado de el vigilando que no se le escapara –me arrebataron 60 años…lo único que me quedaba de Nora-el caballero se empezó a morder la lengua para contrarrestar la rabia-ahora no puedo hacer nada, no importa quién me lo pida, no puedo hacerle nada a el…-el paladín escuchaba su discurso, intentando desencriptar algo entre toda esa frustración acumulada- los únicos contra los que el instituto no tiene nada son los Minuteman…-Nate se río frustrado – No quiero tocarle ni un pelo a mi bebe…pero el ya no es…-Danse solo atino a acariciar su espalda- estoy tan cansado…
Alguien en el instituto tiene ahora 60 años…y era algo de Nate y su esposa…creería que su hijo…y el instituto no tenía nada contra los Minuteman.
Que iba a decirle para animarlo? Que estábamos en representación de la hermandad y debíamos dar el ejemplo? Menos que eso no le importaría…
-Respira –Danse quería darle un poco de calma, pero no estaba siendo nada fácil…
-Yo no se si quiero vivir o morir…quiero estar con el pero…me llena de rabia su presencia…-en lo que se había convertido, todo lo que hizo, todo lo que le paso por no poder estar el como su padre alrededor- no puedo quererlo…pero tampoco puedo odiarlo…-comenzó a reírse solo, el pecho le subía y le bajaba frenéticamente, Danse estaba seriamente asustado de que le diera un paro cardíaco –yo tome mi venganza…pero así no es suficiente…
Nate sabía que estaba con Danse, sabía que estaba en la cúpula del Prydwen donde paso los últimos 3 días, sabía que había consumido, y sabía el estado en que su cuerpo estaba, también, algo que si sabía, era que le estaba revelando cosas a Danse.
No quería contarle que su hijo era Padre, el director del instituto, no quería que nadie le de la caza a SU HIJO pero…
-No estás solo…
-No puedo…hablar de esto con nadie…no puedo ser honesto con nadie no puedo sacarme esto de adentro con nadie! –al paladín esto le hizo ruido, por que no? –todo este tiempo que escuchaba a la gente del Ferrocarril hablar de espías y voces que te oyen y te persiguen creí que eran exageraciones, que siempre fui cuidadoso pero no es suficiente! –estaba teniendo un delirio de persecución ahora?
-Nate en la hermandad nunca…
-No, no lo entiendes! Es verdad! Hay espías por todas partes! Ahora lo se! Hasta puedo identificar espías! He visto esos registros! –estaba teniendo un episodio de pánico muy fuerte, si creía en lo que decía, pero estaba tapándolo con nerviosismo.
-Nate, estamos solo tu y yo ahora –le dijo con seriedad, buscando sus ojos con la cabeza para mirarlo.
-Pero no sabes después, como sabes si realmente a quien le estas hablando no es un synth del instituto? Como se yo que no les di un reporte del instituto a un espía cuando llegué de nuevo aquí? Tuve que dejarme llevar y confiarme de que realmente fueran humanos de la hermandad…yo…-el caballero miro abajo y tomo una bocanada muy grande de aire, respirando un par de veces sintiendo dolor en cada movimiento-no puedo confiar en nadie así…tienen todo controlado…todo orquestado…dios mio Kellogg tenía razón…cada palabra que me dijo en ese sendero hacia su muerte…tenía razón…
De que se trataba todo esto? Le creía pero era demasiado y que estuviera drogado no ayudaba a que se expresara- Puedes confiar en mi –el no era un synth encubierto del instituto…-Si no quieres hablar conmigo de esto también esta bien, no voy a presionarte, pero puedes confiar en mi, puedes hablarme ahora o no, es tu decisión y pienso respetarla…
Por unos momentos hubo silencio.
El pecho le estaba quemando de frustración, haciéndolo dar vueltas en el piso frío de metal, escuchaba y entendía las palabras de su compañero pero realmente tenía tanto dentro de su cabeza- por que y para que seguir? No tengo por que luchar…hace 60 años arrebataron de los brazos de mi esposa esa posibilidad…y lo hicieron crecer solo…-Nate moqueo un poco, y prosiguió sollozando-le quitaron su identidad, su madre, su padre, la era donde nació, su historia, todas esas posibilidades…y el no puede ver lo malo en eso por que la alternativa era peor! Cualquier cosa menos eso era peor!
Ok, ni la hermandad ni Danse podían devolverle a su hijo, ni el tiempo perdido, intuía que su hijo no quería saber nada sobre abandonar el Instituto. Debería decirle a Maxson? Que el hijo de el ahora era el enemigo? En que cambiaría eso? Nadie mostraría piedad por el, el Instituto hizo demasiado daño a la Commonwelth como para que nadie le importará salvar al hijo suponía que ahora adulto de Nate pero…
-Estoy seguro de que algo podremos sacar adelante –su compañero negó con la cabeza, Danse se acomodo al lado suyo poniendo su mano en el hombro de el
-Nada de esto tiene vuelta atrás, no hay nada que se pueda hacer al respecto –Nate volteo a verle a los ojos, realmente esta situación estaba angustiando a Danse. El había tenido muchas situaciones así con otros compañeros de la hermandad, llanto, desolación, desesperación y mucha mucha culpa, nunca fue bueno lidiando con ello pero realmente tener al hombre al que consideraba casi indestructible llorando así en frente suyo…
Todo lo que había recorrido, investigado, luchado, la sangre que había derramado, todos a los que había localizado para encontrar su hijo…tanto viaje para algo que no esperaba al menos…
-Yo todavía sigo aquí para lo que necesites
Nate al oir eso volteo a verle, se quedo un momento en silencio mirándole a los ojos, moqueando, entonces apoyo la cabeza en la rejilla de metal y exhalo, fuerte, sus hombros bajaron, hundiendo la mano de Danse.
-Su mundo es tan diferente al mío…el lucha por cosas tan distintas…fue tan duro oírle hablar…-los dedos del paladín empezaron a acariciar suavemente su hombro-nadie de los que mate era inocente, pero a todos los mate para encontrarle…que me dijera que casi no pensó en sus padres en todo este tiempo…Nora hizo su embarazo sola por que yo todavía no estaba retirado para cuando ella quedo embarazada…todo para que Shaun casi no pensara en ninguno de nosotros…
-Hey, vamos a mi habitación, estas aquí por que no tienes un lugar propio verdad? Vámonos de aquí -era difícil tener una habitación propia en el Prydwen, agradecidos debían estar de tener una cama propia y no dormir en bolsas en el suelo así que tener cuatro paredes propias era…poco común al menos, Danse la tenía por su rango e historial pero el era solo un caballero, definitivamente Nate se había escondido para estar solo, Danse solo estaba molesto consigo mismo de no haberle encontrado antes.
-Esta bien –realmente, estaba más calmado, se sentó en el suelo y extendió la mano, Danse se paro y jalo de ella para ayudarlo a levantarse, Nate la tomo y cuando se pudo parar y estabilizar se quedó un momento, quieto, agarrado a su mano con fuerza, un momento que al paladín se le hizo eterno pero…agradable…tenía un agarre fuerte…el hombre del refugio solo miraba hacia abajo, y cuando se dio cuenta que no iba a seguir haciendo otra cosa más que calmar su respiración abrió la puerta hacía el Prydwen y se lo llevo de la mano, total, era de noche, había poca guardia y estaba todo oscuro, no pasaba nada si lo llevaba de la mano a su habitación.
Entraron y cuando Nate cerro la puerta, se apoyo contra esta, tapándose la cara con las manos, sollozando de nuevo, Danse lo dejo ser y le abrió una lata de agua purificada que tenía en su mesa de luz, ofreciéndosela, después de consumir drogas lo mejor que podía hacer era estar hidratado, le tomo unos segundos al caballero darse cuenta de que tenía en frente al paladín y cuando se sacó las manos de la cara tomo la lata, apretándola con fuerza.
-Yo…podía…quedarme en el Instituto con Shaun o…volver aquí…podría haber tomado esa decisión de quedarme con el ahí mismo y…no lo hice…-Danse se sorprendio al oírlo, por que? Por la hermandad? Por los Minutemen? Eso no podía ser…-no se para que volví…-se quedó mirando la lata unos segundos y luego tomo de ella.
-Yo estoy feliz de que volvieras soldado, de saber que estas vivo-al oír eso Nate volvió a ver a Danse, su mano libre se acercó disimuladamente a tomar su mano pero…el paladín la retiro, y con pánico, Nate volvió la suya para atrás. Tomo un par de bocanadas de aire y moqueo un poco más, se había avergonzado lo suficiente.
-Estoy cansado, Danse –dijo abatido, con el pecho oprimido en dolor
-No se cuanto habrás consumido pero estoy seguro que mucho sueño estando en drogas no puedes tener y…
-Realmente, cansado –no iba a correrlo con eso, no iba por el lado de que era un drogadicto, iba en otra dirección.
-Si te hablará como tu oficial superior te diría que es totalmente inaceptable que te escaparás durante días del deber y que no te reportaras conmigo luego de terminar tu misión pero…como tu amigo…-Nate levanto la mirada, con las cejas cruzadas y los ojos llorosos- debo decirte que estuve preocupado, y que pese a que todo haya salido mal, me alegro que al menos tu solo, estés aquí
El caballero gimoteo un poco, el no se había sacrificado tanto para volver solo del Instituto pero…al menos no estaba solo aquí en la Commonwelth- Yo ya no se por que o contra quien luchar…
-Está bien –dijo Danse despacio, respetando su confusión y desesperanza- podemos resolverlo, podemos buscar juntos la solución a que hacer –su mano se poso sobre el hombro de Nate, sintiendo su cuerpo temblar en espasmos a causa de las drogas
-Voy a hacer cosas que te desagradaran durante estos días…pero no quiero separarnos…-Danse se paralizó por un segundo, sintiendo que se le ponía caliente el rostro-necesito saber de nuevo que hacer…-el Ferrocarril tiene razón en muchas cosas…-iba a seguir hablando, pero el otro movía su cabeza de un lado para el otro, no queriendo oírle más, Nate no estaba pensando con claridad y tampoco podía expresarse correctamente, no quería malinterpretarle por cosas que le hicieron decir las drogas.
-Entendido –no sabía bien a lo que se refería, pero si podía quedarse a su lado…por un tiempo más…antes de que todo explotara de nuevo…podía mirar hacia otro lado o…soportar cosas con las que no estaba de acuerdo hasta que aclarara un poco su cabeza…por que lo necesitaba para volver a ser el mismo, fuera con el Ferrocarril, los Minutemen o la Hermandad…miraría a otro lado…solo un poco…para ayudarle a encontrar de nuevo un camino.
Danse miro para atrás un segundo, buscando las luces rojas de su reloj, eran casi las 4 de la mañana. Suspiro y miro a Nate por unos instantes, aturdido, tembloroso, con los ojos idos…
-Puedo usar tu ducha? Siento mucho calor y creo que quiero vomitar al mismo tiempo…-Danse se hizo a un lado y lo dejo pasar, aprovechando la distracción para cerrar con contraseña la cerradura puerta, no quería que se le escapara de nuevo, aunque Nate era un experto abriendo cerraduras y no podría contenerlo demasiado tiempo…genial…otra noche de guardia…vigilar al drogadicto era su nueva misión, por suerte había descansado estos días…
-Puedes dormir en mi cama, me quedare a un lado vigilando que no te des vuelta dormido y te ahogues-comenzó a buscarle una muda de ropa para que se quitara el traje del refugio, si bien la talla de Danse era muy distinta a la de Nate prefería que durmiera con ropa ligera y no con el apretado traje, su cuerpo necesitaba respirar si iba a tener calores y convulsiones por las drogas, así que que fuera ropa más grande igual no molestaba para nada, ayudaba al objetivo.
-Paladín Danse –lo llamo Nate desde el baño, enfrente del lavamanos mirándose al espejo, intentando o vomitar…o que su cuerpo decidiera que quería hacer con las nauseas que sentía en la garganta.
-Dime dónde y disparare- le dijo con una sonrisa para hacerse el gracioso entregándole la muda de ropa, Nate sonrío levemente agarro el pantalón y la camiseta blanca que le ofrecía.
-Gracias
-Estamos para cubrirnos las espaldas uno al otro soldado
Aún con toda la inseguridad y desolación que Nate sentía, después de la traición y el abandono del único miembro de su familia que le quedaba…estar con Danse se sentía…bien…estar alrededor suyo era…no estar solo…y no sentía como querer dejarlo nunca más…no quería abandonar su lado nunca más…
Capaz solo era una alucinación por las drogas, capaz estaba sobrestimulado, que lo estaba, capaz simplemente estaba sobredimensionando las cosas pero…quería…estar con Danse…tal vez pensaría con más claridad en la mañana y no se sentiría tan intenso pero…quería conservar estos sentimientos por el Paladín mañana…
Al salir de la ducha con la ropa prestada seca y limpia, Nate se acomodó en la cama boca arriba con el pelo húmedo y la piel fría, con espasmos al estar tan sensible y sobreestimulado por las drogas. Mientras Danse doblaba su uniforme de refugio, mañana definitivamente lo mandaría a lavandería, no lo podía reemplazar por uno nuevo pero era cuero, con un poco de jabón y cepillo debería soltar un poco la grasa corporal y el sudor…se ocuparían de ello, al fin y al cabo todos los trajes de goma y silicona de la hermandad también se limpiaban y lavaban aunque sea un poco…Nate apago la luz y al poco tiempo, Danse se sentó al lado de la cama, apoyándose con los brazos sobre el colchón como podía sin molestar demasiado.
No paso mucho hasta que reuniendo todo su valor, Nate aprovecho la oportunidad para tomar una de sus manos con fuerza y apretarla, Danse lo miro, ambos se miraron por unos instantes, pero incapaz de hacer nada más y con los parpados agotados, hinchados y caídos por haber llorado tanto, cerró los ojos, dejando que la oscuridad en la habitación también acompañara al sueño.
El cansancio, el dolor, el agotamiento, el vacío y la angustia se apoderaron de el, haciéndolo caer dormido tan pronto sus ojos se cerraron, aún así, el agarre de su mano contra la de Danse no disminuyo en fuerzas ni un poco.
Se estaba aferrando a el.
Danse lo miro dormir por unos instantes escuchando sus ligeros ronquidos, con los parpados hinchados, la piel humedecida y brillante, los labios con una aureola roja alrededor producto del mismo llanto…aún en la oscuridad…quería apreciar todo eso ya que lo tenía tan tranquilo y cerca suyo, al hombre que usualmente veía machetear supermutantes.
Esto era el vacío que hasta que volvió al Prydwen sabía que le faltaba, Nate era su otra parte.
No soltaría su mano, ni hoy ni nunca.
-Nora…Shaun…Danse…
Se sorprendió al oír su nombre salir de su boca aún dormido, su compañero hablaba dormido eso ya lo sabía después de compartir tanto tiempo juntos pero…nunca había escuchado su nombre así y menos acompañado de otros tan importantes para el.
-Sabías que hablas dormido soldado? –le murmuro, pero obviamente, no le respondió, totalmente dormido y agotado, roncando suavecito.
Esta bien, Danse podía cuidar de el. Por esta noche. Por la mañana. Y por el resto de sus días si Nate lo dejaba estar a su lado.
