Mis pensamientos eran torpes y mi razón para vivir ya no tenía sentido, aún así me antepuse a la muerte, aferrándome con todo mi ser desistía a caer en sus frías manos, ella quería tomar algo que nunca pude gozar, pero no lo daría, mi porra se alzó y el héroe atajo con brutalidad, pero no impidió el golpe que hizo que retrocediera, con la cabeza bañada en sangre nos entrabamos con el mismo daño, sin esperar el siguiente ataque fui yo quien lo dio, su pierna recibió el daño y antes de derrumbarse. Probó mi puño con su sangre que concluyó con una sola cosa, mi ropa negra, estaba siendo adornada por la sangre de ambos, y sabiendo con completa claridad lo que sucedería deje que se levantara. Tenía el suficiente honor para permitir le eso, su cabello azul estaba mojado y mal arreglado, la lluvia que nos azotaba nos daba el escenario perfecto para aquella pelea.
—P-por qué me hiciste esto. . . Yo te amaba mucho y me traicionaste por la espalda, no solo a mi si no que a todos, ellos te consideraban un amigo un hermano alguien de quien confiar —sus palabras que estaban a punto de no ser capaces de pronunciarse por el dolor que tenia en el pecho salieron—.
Abriendo los ojos por aquellas palabras baje la cabeza, pero no tarde mucho en olvidar eso y al levantar la capucha que cubría mi cabello como oscurecía mi rostro. Aun así no tuve miedo de verla directamente a la cara, y limpiando la sangre que se deslizaba de mi nariz hable sin desistir.
—No espero que entiendas mis razones por las cuales hago lo que hago, solo debes de saber que lo hago por un bien mayor. . . Yo planeo erradicar esta plaga que nos está consumiendo a todos, se como, pero debo de hacerlo soló, yo izuku eliminare la tiniebra aunque sea lo último que haga —Sus palabras fueron expresadas con completa determinación y sin algún miedo evidente—.
Sabiendo más de la cuenta que seguir hay con este palabrero inútil solo conseguiría qué me matarán. Viéndola por última vez a la cara vi sus hermosos ojos adornados por sus lágrimas producidas por mis actos, aun asi me lance del edificio en donde peleábamos, solo escuche su grito y con ello mi cuerpo se convirtió por completo en un liquido negro que se integro al alcantarillado en donde cayó.
. . .
Sosteniendo su pecho el dolor que sentía no tenía comparación, la persona que habría amado la traicionó y se habría suicidado frente su mirada, se tardo unos segundos antes de ver por la cornisa del edifico hacia abajo. En su mente ya se armaba el escenario de el muerto en el piso y por fin viendo, no lo podía creer no había nada, únicamente un alcantarillado cerrado. Volviendo dejo de ver abajo y elevando la mirada permito que la lluvia y frío en su rostro de juntarán ocultando sus lágrimas.
. . .
Dos años atrás.
Estaba completamente incrédulo, el arma en mi frente me dejaba sin ideas, la cara de la tipaera completamente espantosa qué me daban ganas de escupirle directamente en la cara, pero si lo hacía mis sesos terminarían en el frío suelo de la bodega en donde nos encontrábamos, levantando los brazos, poco a poco fui retirando la capucha qué cubría mi cabello y con ello mi cara se reveló.
—Pero mira que tenemos aquí, serias un buen prostituto, pero lamento mucho que esa oportunidad se te haya arrebatado cundo empezaste hacerte el héroe, atacando y roban mi dinero —Sus palabras fueron expresadas con únicamente odio que se expresaba en la escopeta qué sostenía en sus manos—.
Poco a poco movía mis piernas, y con ello termine de rodillas. Bajando el torso lo deje en el piso aun con las manos en la cabeza, lo que planeaba hacer debía qué suceder como estaba planeado en mi cabeza para no morir. Cuando tenía la cabeza en el suelo escuche su voz.
—Buen niño, si te comportas tal vez no decida matarte, pero si ese no es el caso tendré que llenar de plomo tu linda carita —hablo como si le estuviera diciendo a un pequeño niño que se callara—.
Por aquella oración me enfurecí y actúe de ante mano, mi mano se desfiguro y tomo la forma de una estaca, y entonces fue cuando atravesé su pierna y saliendo rápido del radio de disparo no fui muy rápido antes que apuntara y jalara el gatillo, sintiendo mal el hombro me escondí detrás de unas cajas del almacén. Viendo mi hombro vi la herida del disparo, apretando los dientes me levante y viendo la salida, pero con ello su grito de ira y dolor.
—Mocoso bastado, te mataré y te volveré un consolador maldito hijo de puta —su grito fue casi un alarido animal—.
Tomando la oportunidad salí corriendo, lamentablemente no dure mucho tiempo antes de recibir un escopetazo directamente en la pierna derecha, rodé por el suelo, y gritando sostuve mi pierna herida y viendo que tenia que recarga me arrastre para intentar salir de la bodega, pero sin seguir ella arrastro su pierna herida hasta mi y me dio un golpe en la cabeza con el mango de su arma, sintiendo mojado el cabello deduje qué me la habría abierto por aquel golpe viendo el arma de nueva cuenta contra mi cara suspire ya rendido de salir vivo de ahí. Poniéndome de espaldas vi el cañón de la escopeta directamente. Aceptando ya mi inevitable final, cerré los ojos y solté un suspiro.
De la nada el disparo se escucho y con ello algo cayó al suelo, abriendo los ojos me levante un poco y la vi en suelo, se estaba quejando del solo y sin esperarme dos policías me ayudaron a levantarme y con ello me sacaron de la bodega, pero notando sus máscaras de gas cubrí mi cara cuando dimos un paso fuera. La ambulancia no tardo y ahora me encontraba en esta los paramédicos me dieron por vía intravenosa medicación para el dolor, pero ellos también traían las mismas máscaras.
—Ya terminamos, tu quirk terminará el trabajo, no te metas en problemas niño y toma no te infectes —lanzó un cubre bocas, en su paquete al muchacho antes de cerrar las puerta del ambulancia—.
Poniéndome el cubre bocas abandone el lugar rápidamente antes de que la policía me intersectara y me llevarán a la estación, a unas calles fueras del lugar, caminaba de forma coja en dirección a mi escondite, las personas también estaban con cubre bocas, pero lo más visible es que habrían personas en el piso, no se movían o respiraban. . . Estaban completamente muertos, era muy común ver ese tipo de cosas. No tarde mucho en llegar a mi hogar, una iglesia abandonado, no tarde en infiltrarme y subir a la torre, al llegar a la sima me quite la sudadera que tenía puesta, los zapatos y me recosté en mi cama improvisada, una colcha sobre unas cajas de madera lo suficientemente bueno para mí.
Recostado estaba sumamente tranquilo, pero algo llamó mi atención, y al ver note a una paloma volando frente la ventana del campanal, levantando y abriendo ella entró y no se tardo en apoyarse en mi hombro, sabiendo lo que sucedería tome un papel que tenia amarrado y con eso ella se fue por donde entró, cerrando la ventana me senté en mi cama y abriendo el papel vi que era una nota.
《 Querido izuku, lamentó interrumpirte, pero el deber esta presente y no podemos esperar, nuestros contactos han conseguido unas ubicaciones sumamente importantes, están en mitad del bosque cerca del barrio kotatsu, 13.56.90 y 70.53.20 son de las cuales determinamos más importantes, por lo que sabemos tiene una gran suma de, si conseguí esa suma podremos empezar a ayudar a las personas a lidiar brevemente con la tiniebra. Esperam crinotprina os que las consigas a tiempo, no sabemos si es que ya tienen planes de ir por ella por ende se rápido.
Atentamente: lázaro.》
Bajando las manos me levante, poniéndome los zapatos y otra sudadera, completamente con una mochila en donde pases varias cosas y con eso salí, aunque estuviera lastimado de la pierna y hombro debía de cumplir la misión y sin esperar logré pedir un aventón que me llevaría al lugar, en la parte de atrás de la camioneta estaba muy tranquilo
